COMO BATALLAR CON UN COMPORTAMIENTO INDESEADO

Vamos a considerar un tema siempre actual: El cambio de pensamiento como estrategia para modificar  un comportamiento indeseado.

Existe en los seres humanos ciertos comportamientos indeseados que generan múltiples estados de insatisfacción, generadores de sentimientos de culpa, que mantienen al individuo en un estado de desequilibrio emocional, con efectos en el ámbito físico y en el espiritual.

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A tales comportamientos indeseados les vamos a denominar defectos de carácter, que en el ámbito coloquial religioso se denomina pecado. La lista de aquellos es interminable, sin embargo los que padecen las personas son pocos, el asunto es que ocasionan un incómodo estado de desagrado el cual roba la energía y la maravillosa tranquilidad, que se traducen en infelicidad.

Entonces en este escrito vamos a tratar el asunto de los defectos del carácter como un aspecto clave para el logro de paz interna, tranquilidad, y mantener la alegría de vivir.

Partamos del siguiente planteamiento: ¿Cómo batallar con los defectos de carácter? O, ¿Cómo superarlos?

Algunos métodos usuales son: reprimirles, ignorarlos, evadirlos, o sustituirles por otro. Tales acciones no resuelven el problema, tal vez lo agrava.

Lo que pasa es que nos enfocamos en el defecto de carácter, es decir en el comportamiento indeseado, y trabajamos con la conducta. Pero trabajar con la conducta es enfocarse en el efecto. Como cuando queremos erradicar una fiebre bajando la temperatura con baños de agua fría o con antipiréticos, el efecto es temporal. Como sabes la fiebre se erradica, eliminando la causa que la genera, tal vez una infección. Y si es una infección el tratamiento es antipirético más el antibiótico específico.

Entonces los defectos de carácter se  tratan dominando la conducta, pero además hay que buscar la causa que la origina, tratarla, erradicarla, o neutralizarla.

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La Biblia contiene la estrategia efectiva para batallar con los defectos de carácter. Llegado a este punto no pienses que te voy a explicar una fórmula religiosa para combatir el pecado. El método bíblico que te voy a mostrar ha sido avalado por los más renombrados psicólogos y expertos en conducta humana. Lo comprobarás una vez lo hayas practicado.

Vamos pues a describir la estrategia en dos etapas. La primera la denominaremos “control del defecto de carácter”, y la otra “erradicar o neutralizar del defecto de carácter”.

Primera Etapa. Control del defecto de carácter. Leamos Gálatas 5:22-23. En esta cita se enumeran las virtudes del fruto del Espíritu, son nueve: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, mansedumbre, fe, y dominio propio.

Fija tu atención en la última virtud: dominio propio. Necesitas dominar la reacción indeseable, ejercer control sobre ella. Cambiar el esquema habitual, como la reacción indeseable te controla; necesitas comenzar a ejercer dominio sobre ella, ¿Cómo?

Visualiza un comportamiento indeseable, ese que con frecuencia aparece y te causa grandes insatisfacciones luego que lo has realizado. Siente las reacciones que en tu organismo genera aquel comportamiento: aceleración del ritmo cardíaco, y de la respiración; una energía interna fluye en tu torrente sanguíneo y te prepara para la acción; tu mente se nubla y actúas.

Una vez que has descargado aquella energía aparece el estado de insatisfacción, el “otra vez lo hice”, y te sientes culpable.

Veamos como dominar el comportamiento indeseable: Visualiza todo el proceso anterior y sitúate en el momento que sientes aquella energía interna que te prepara para la acción. Detente allí y desactiva la “energía que te prepara para la acción” mediante control de tu fisiología y de los pensamientos.

Visualicemos el mecanismo de la ira:

Te sucede algo, te dicen algo, o piensas en algo que te produce rabia. El pensamiento activa en tu cerebro reacciones físico químicas e impulsa en tu sistema endocrino la producción de hormonas que te preparan para la acción, una de ellas es la adrenalina, es el fuego que sientes que recorre tu cuerpo por el torrente sanguíneo. ¿Qué hacer? Controlar el impulso, ¿Cómo? Propiciando que la energía interna, la cantidad de hormonas en tu torrente sanguíneo disminuya.

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Te han dicho: cuando tengas ira, ante de reaccionar contra quien te la genera, cuanta hasta diez. Eso te parece ridículo, pero no lo es. Lo que estás haciendo es movilizar tu mente hacia otro objeto, y permite que la “energía interna” disminuya. Una vez controlado el flujo de la hormona que te activa, te será más sencillo pensar objetivamente y evitar el comportamiento indeseado. En los tratados sobre Inteligencia Emocional se denomina este proceso “auto conocimiento emocional”, que te permite el “auto control emocional”.

En resumen el procedimiento a seguir es:

Primero: Siente el comportamiento indeseado, la emoción que te genera, no la reprimas,

Segundo: Neutraliza la reacción fisiológica, descargando la energía que la activa. Cuenta hasta diez; o  piensa en el efecto nocivo de tu reacción; retírate temporalmente de la escena; recuerda una cita como: “la blanda respuesta quita la ira”. Ten a mano, o en mente, una acción que neutralice tu fisiología.

Tercero: instala en tu mente una estrategia de control, elige una de las enunciadas en el paso anterior, adopta la disciplina de “pensar asertivamente” antes de responder. Conviértelo en un hábito.

¿Cómo instalar en tu mente una estrategia de control?

Primer Paso: Identifica el estado emocional que deseas obtener: autocontrol, bondad, mansedumbre, confianza, tranquilidad. Piensa en positivo, por ejemplo: “quiero mantener la calma y controlar el enojo”. Si estás pensando “no quiero estar tenso”, afirmas aquello que quieres evitar. El cerebro no procesa el “no”, lo suprime. Debes seleccionar un sentimiento que desees obtener y hacerlo en un modo positivo.

Segundo Paso: Visualiza un momento de tu vida en el que te has sentido de la forma que deseas. Evoca los momentos en los que hayas experimentado el estado que necesitas, elije entre ellos el más poderoso.

Tercer Paso: Crea el estado. Sitúate en el momento de tu vida que has elegido como si estuviera ocurriendo ahora. Visualiza lo que pasa a tu alrededor, escucha los sonidos de fondo, y siente las mismas sensaciones que tuviste en aquel momento, como si lo vivieras ahora mismo.

Cuarto Paso: Ancla el estado, instálalo. Nota como el estado emocional llega a un clímax y luego decae. Repite este paso 3 veces; cada vez en que el estado de la emoción que desees llega al clímax, haz un chasquido con los dedos de una de tus manos, mientras pronuncias una palabra o frase que evoque dicha sensación. Al mismo tiempo visualiza una imagen que represente dicho estado. Por ejemplo, para evocar tranquilidad, puedes visualizar un atardecer en la playa o a alguna persona que represente para ti esa sensación. Todo anclaje debe ser personal, es importante que lo produzcas en tu mente y en tu cuerpo. Realiza este ejercicio un rato y luego piensa en algo totalmente diferente, cambiando tu postura física.

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Quinto Paso: Repite el paso 4 siete veces para consolidar el anclaje creado. Esta repetición es esencial.

Cada vez que sientas ira, antes de reaccionar “revive el estado emocional deseado” mediante el chasquido de los dedos y repetir la palabra que evoque la sensación.

Recuerda que no te va a ser sencillo al principio, insiste hasta que se convierta en un hábito. Este mismo procedimiento puedes aplicar a cualquier “defecto de carácter”, en lugar de “ira” coloca el aspecto que quieres dominar.

Felices resultados. Te cambiará la vida.

Hasta acá hemos “dominado” el defecto de carácter, no lo hemos erradicado o neutralizado, aparecerá con frecuencia.

Prosigamos con la segunda etapa.

Segunda Etapa: Erradicar, eliminar o anular el defecto de carácter. Esta etapa es más compleja pero posible; veamos cómo desarrollarla.

Echemos mano de nuevo a un texto bíblico, vamos a Romanos 12:2, la versión Dios Habla Hoy menciona una significativa frase:

Cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir.

El proceso de “cambio de manera de pensar” se denomina en la Biblia “arrepentimiento”; de nuevo aclaro que no vamos a recetar una formula religiosa para combatir el pecado. La estrategia que te recomendamos a continuación también ha sido avalada por eminencias en el campo del comportamiento humano, y la psicología la tiene como su objeto. Recuerda que etimológicamente “psicología” significa tratado, estudio de la mente.

Arrepentimiento es la traducción al castellano de la expresión griega “metanoia”, μετανοῖεν, metanoien,   palabra compuesta de “meta”, más allá, cambio, y “nous”, de la mente. Es decir arrepentimiento es cambio de mente, de la manera de pensar, un cambio de actitud; en griego simboliza un giro de ciento ochenta grados, cambio de dirección. 

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Los psicólogos definen este proceso, dependiendo de su enfoque, como “aprendizaje” ya que todo aprendizaje implica un cambio de conducta; también se le dice reprogramación, pues al cambiar el programa mental, cambia el estilo de vida; o se le dice cambio de argumento, ya que el argumento determina el curso de las acciones, de la historia personal.

En general tal cambio se denomina “cambio de actitud”.

Como hemos observado el énfasis es el cambio de pensamiento. No de cualquier pensamiento sino de aquel que activa la conducta específica.

Hagamos un análisis de conducta, revisemos una radiografía del comportamiento.

Visualiza cualquier conducta. Tiene los siguientes componentes:

Como aprecias en ese esquema, laconducta es simplemente resultado de factores internos, en los que el pensamiento juega un papel primordial. Pero los pensamientos tienen una base que los dirige, los principios. Sigue profundizando y encuentras que la conducta tiene su base más profunda en tus creencias. Las creencias definen tu comportamiento y personalidad en general.

Los tres primeros niveles conforman lo que denominamos “actitudes”, y las actitudes son maneras aprendidas, organizadas y sistemáticas de pensar, sentir y reaccionar.

Los tres siguientes conforman el “yo soy”, del ser; la esencia de cada individuo que determina la personalidad y el comportamiento.

Ya puedes anticipar como los cambios de actitudes modifican la conducta.

 Revisemos conceptos:

Conducta es el conjunto de respuestas ante los diversos estímulos internos y externos. Esta puede ser consciente o inconsciente, voluntario o involuntario,  según las circunstancias que la afecten.

Las emociones son respuestas de nuestro organismo ante los estímulos internos y externos, representan modos de adaptación ante el ambiente. Los sentimientos son las reacciones fisiológicas estimuladas por las emociones, como por ejemplo la risa, el llanto, el rubor, la palidez, la alteración del ritmo cardíaco y de la respiración.

El pensamiento es la actividad y creación de la mente; es todo aquello que es traído a existencia mediante la actividad del intelecto.

Los principios éticos son declaraciones propias del ser humano que orientan sus facultades espirituales, racionales; emocionales, y la voluntad. Son proposiciones que determinan la voluntad de cumplir las reglas.

Los valores son convicciones profundas de los seres humanos que determinan su manera de ser y orientan su conducta y sus decisiones.

Una creencia es el estado de la mente en el que un individuo supone verdadero el conocimiento o la experiencia que tiene acerca de un suceso o cosa.

Como has notado, la conducta es una manifestación de un sistema complejo que se denomina cosmovisión, perspectiva de vida, paradigma, o sistema de creencias. Con esta información trabajemos el cambio de un comportamiento indeseado.

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Primero: reconoce que tienes ese comportamiento indeseado, observa que no le denomino pecado. El pecado es una categoría de carácter religioso. Y en la Biblia tiene otro tratamiento, que si deseas más tarde lo trabajamos.

Segundo: cuando aparezca el comportamiento indeseado no lo reprimas ni lo evites; siéntelo, no te avergüences, ni te juzgues, ni te culpes.

Tercero: Ejerce control sobre la emoción que genera el comportamiento indeseado, tal como aprendimos en la primera etapa, antes descrita.

Cuarto: Activa tu voluntad, esa facultad tuya para decidir y ordenar la conducta. Cultiva la voluntad de decidir por acciones virtuosas, nobles.

Quinto: Revisa tus principios, valora si estas consciente de cuáles son, su importancia, y la necesidad de practicarlos. Recuerda que los principios son normas, reglas que has aprendido y aceptado voluntariamente cumplir. Los principios se ejercitan hasta que conviertan en pautas de comportamiento y se constituyan en un hábito.

Sexto: Cultiva los valores, especialmente aquellos asociados a la conducta que quieres cambiar. Recuerda que los valores no se pierden, se ignoran, se desconocen o no se practican. Piensa en tu escala de valores y operacionalizalos, es decir propón formas de como practicarlos.

Séptimo: Profundiza en tus creencias. El conocimiento superficial o referencial de lo que crees posibilita “falsas creencias” que distorsionan tu esquema de valores. Si eres cristiano necesitas fortalecer el conocimiento de la Palabra de Dios que es tu norma de fe y conducta.

Este proceso se fundamenta en un fortalecimiento, o cambio de las creencias lo cual va a influir en un cambio de actitudes, y a su vez en un cambio de comportamiento.

Como notas, erradicar o neutralizar una conducta indeseada no es sencillo, pero posible de logar con ganas de hacerlo y disciplina.

Volvamos al ejemplo de la ira. ¿Cómo neutralizarla, o disiparla?

Primero: Domínala mediante los tres primeros pasos de la Primera Etapa, ya descrita.

Segundo: Ejercita tu voluntad de decidir dominar la ira, y neutralizarle. Cada vez que te enojes decide dominar el enojo.

Tercero: Practica los principios asociados a la ira. Autocontrol, cumplir las normas de convivencia: respeto  no agredir; ejercitar la mansedumbre, la humildad, la bondad, benignidad, la resolución pacífica de conflictos. En el libro de Proverbios encontrarás una excelente recopilación de principios para una vida feliz.

Cuarto: Revisa y fortalece tus valores, ejercítalos. Adopta como estilo de vida la tolerancia, la honestidad, la justicia, la dignidad, la equidad. Si eres cristiano adopta conscientemente los Valores del Reino contenidos en el Sermón del Monte, Mateo 5:1-7:27. 

Quinto: Profundiza en tus creencias. Si eres cristiano lee, medita, estudia y practica las enseñanzas contenidas en la Biblia, la Palabra de Dios.

Finalmente observemos como influyen las creencias en el comportamiento. Vamos a leer Mateo 22:36-40:

Una persona preguntó a Jesús:

36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

¿Cómo influyen las creencias en la conducta? Veamos.

Si una persona cree que la Biblia es la Palabra de Dios, la Revelación de Dios a los hombres, entonces sabe que su estilo de vida se organiza de conformidad a las enseñanzas en ella contenidas.

Entonces la Biblia propone los valores, las convicciones profundas que guían la vida. Uno de esos valores, el principal, es el amor. Cuando se ama se cumple la ley, ´Cómo? Veamos.

Tener amor es:

Saber soportar; es ser bondadoso; es no tener envidia, ni ser presumido, ni orgulloso, ni grosero, ni egoísta; es no enojarse ni guardar rencor; es no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad. Tener amor es sufrirlo todo, creerlo todo, esperarlo todo, soportarlo todo. 1 Corintios 13:4-7. DHH.

Ese valor básico, el amor, va a determinar los principios. ¿Cuáles?

Además de los enunciados anteriormente, estos que siguen:

12 »Honra a tu padre y a tu madre, para que vivas una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios. 13 »No mates. 14 »No cometas adulterio. 15 »No robes. 16 »No digas mentiras en perjuicio de tu prójimo. 17 »No codicies la casa de tu prójimo: no codicies su mujer, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que le pertenezca.» Éxodo 20:12-17. DHH.

Los principios que has adoptado como estilo de vida van a determinar y guiar tu manera de pensar.

Piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza. Filipenses 4:8.

Y como sabes, pensamientos nobles,  bondadosos, apacibles van a propiciar emociones controladas por aquellas virtudes.

Y una emoción controlada por tus virtudes no hace daño, a ti, ni a quienes te generan esas reacciones. Te va a seguir enojando las injusticias, las agresiones, las ofensas, pero tu reacción será constructiva, moderada, dirigida a propiciar cambios en el otro; o evitar confrontaciones peligrosas.

De ahí dos grandes consejos de la Escritura:

Si se enojan, no pequen; que el enojo no les dure todo el día. Efesios 4:26. DHH

La respuesta amable calma el enojo; la respuesta violenta lo excita más. Proverbios 15:1. DHH

Comenzamos este escrito afirmando que el cambio de pensamiento es una estrategia para cambiar un comportamiento indeseado, que también puedes denominar defecto de carácter; y te hemos propuestos dos estrategias basadas en la Palabra:

Primera: Autocontrol de las emociones, según Gálatas 5:22-23. Es decir dominio propio.

Segunda: Erradicar o neutralizar las reacciones negativas mediante un cambio en la manera de penar, según Romanos 12:2 DHH: “Cambia tu manera de pensar y cambiará tu manera de vivir.”

Ahora es el momento de tomar una determinación que va a cambiar tu vida para siempre: Decide cambiar tu manera de pensar.

Importante: Hay “defectos de carácter”, o comportamientos indeseables cuyo origen está relacionado con traumas o experiencias negativas vividas en la niñez; o falsas creencias aprendidas; que están contenidas en el inconsciente. Por ejemplo la mitomanía, cleptomanía, las  adiciones al sexo o a la pornografía; entre otras más sutiles que tú sabes. En tal caso es necesario acudir a consulta con un psicólogo o psiquiatra para el debido tratamiento. No temas, la salud mental es un derecho y un deber.

También tienes el recurso de la “sanidad Divina”, que es un aspecto de la realidad espiritual, en tal caso la Biblia te ofrece la pauta, acude a tu consejero espiritual, un sacerdote o un pastor. Ellos te pueden orientar al respecto.

Si necesitas más orientaciones sobre lo aquí expuesto, escríbeme.

Ila0511@yahoo.com

Fuente:

  • Biblia: Versión DHH, tomada de www.biblegateway.org,
  • Conceptos: Wikipedia,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.
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EL EXTRAORDINARIO PODER DE LA MENTE

La mente posee infinitas posibilidades  para crear; ha generado grandes inventos que benefician a la humanidad; así como puede propiciar condiciones para hacer daño. Todo depende del uso o mal uso que se le dé.

Vamos a realizar un sencillo ejercicio mental. Para comprobar la afirmación anterior. Haz el ejercicio hasta el final, descubrirás algo sorprendente; la inmensa capacidad de tu mente.

Lee los siguientes párrafos, deja que tu mente se encargue del proceso. Concéntrate en la simple lectura, sin buscar posibles explicaciones de lo que haces o lees. Ponte cómodo, relájate, respira rítmicamente, deja que tu mente vuele libremente según vas leyendo.

Piensa en una fruta, visualízala nítidamente; imagina su textura, olor, sabor, color; ahora cambia esa fruta por una porción de tu bebida favorita; seguidamente imagina que levantas lentamente el pie derecho; acto seguido sitúate imaginariamente en un lugar alto de tu ciudad y obsérvela desde esa posición.

Ahora lee lentamente los siguientes párrafos: dos por ocho; treinta menos cinco; dos más siete; quince entre tres; capital de Inglaterra; superficie de la Tierra en la que existe hielo permanentemente.

Continúa. Una persona querida, con la que compartiste durante tu infancia; más vale tarde que…

Ten paciencia, sigue leyendo que ya estamos terminando este ejercicio mental.

Ahora piensa en una cualidad tuya, una fortaleza; pon en tu mente tres palabras que te describan positivamente; cual es la emoción que frecuentemente experimentas.

Para finalizar:

Visualiza un lugar agradable, tranquilo, apacible, seguro, al cual viajas en este momento, para pasar un tiempo de tranquilidad, sosiego, calma, paz. Permanece unos segundos allí, y disfruta a plenitud el momento.

Reflexiona.

Lo que has hecho es poner en movimiento a tu mente, dirigida por un factor externo. A medida que ibas leyendo, tu mente automáticamente procesaba las palabras, y de inmediato ofrecía,  una imagen, una figura, una sensación, una cifra, tal vez una emoción, en ocasiones una palabra abstracta, o un concepto.

Todo motivado por las palabras que leías, las cuales fueron estructuradas por una persona que tal vez ni conoces, y ni siquiera sabes donde esta; pero que por una fracción de tiempo ejerció el control de tu mente.

Múltiples reacciones tuyas. Aceptación de la propuesta. Rechazo por absurda. Risa por parecer una tontería. Vivir la experiencia sugerida y disfrutarla. Cualquiera que haya sido, tu mente es responsable.

Toma nota de lo siguiente, si te pareció infantil la experiencia, y no te animaste a seguir el juego, te informo que si has leído hasta acá, tu mente ha hecho todo lo que se te pidió, aunque tú no querías hacerlo.

Vamos a comprobarlo. No pienses en una manzana roja, con un tallito en la parte superior y una hoja verde adherida al tallo.

Verdad que tienes la manzana, aunque se te dijo “no pienses” en….

Los seres humanos vivimos dos realidades: La objetiva, concreta del mundo exterior; y la subjetiva, abstracta de nuestro mundo interno. La mente es la encargada de establecer conexión entre ambas, para que la vida tenga sentido. Es lo que denominamos sensación y percepción.

Cuando pensaste en una fruta, lo primero que se te pidió hacer en este ejercicio; la misma existe en el árbol que la produce, en cualquier expendio de ellas, o en un lugar de tu casa, físicamente; más tiene representación en tu mente, una abstracción. Guardas memoria de su olor, color, sabor, textura; por lo cual hasta puedes saborearla con solo pensar.

¿Pensaste en una manzana?

Generalmente cuando se pide pensar en una fruta, viene a la mente la manzana.

Respecto al lugar tranquilo que visitaste. Existe allá a lo lejos, fuera de ti. Más tienes el poder para ubicarte en el, y disfrutar de sus encantos, aun sin estar presente físicamente; lo que necesitaste para ello, fue desearlo, decidirlo, y visualizarlo.

Otro asunto interesante es que con tu mente puedes construir muchas cosas. Es más, sabes que todo lo que existe, primero fue pensado por alguien. La generación espontánea de la ropa que llevas puesta, es algo imposible, y de eso estás seguro.

Considera esta afirmación: no hay nada que hayas hecho en tu vida que no lo hayas pensado primero.

Si te gusta el café, y lo preparas tú mismo; observa como procedes: primero organizas los materiales requeridos, según tu método, luego le añades los ingredientes que te gustan, después lo viertes en la taza, para finalmente disfrutar su aroma y sabor.

Al paso del tiempo posiblemente se convierta en un hábito y lo hagas en automático y digas que no lo piensas, claro que lo piensas, sólo que no te das cuenta. Tu mente aprende con gran rapidez y lo hace por programación.

Todo lo te rodea en este instante, la mesa, la silla, la computadora, el automóvil, lo que sea; primero fue pensado y luego hecho.

Insistimos, primero se piensa, luego se pasa a la acción y ese pensamiento se transforma en algo tangible. Tan sencillo como que lo que no se piensa no existe.

Mientras que a nadie se le ocurrió el teléfono celular, no existió. Cuando a alguien se le ocurrió que podría haber algo así, existió.

Lo que no está en tu pensamiento no llega a ser. Las ideas que están en el pensamiento construyen tu mundo exterior. Nada de lo que existe en el exterior está sin antes haber pasado por el pensamiento. Nada. Por lo tanto si tus ideas, pensamientos son positivos pues crearás las condiciones de un mundo exterior positivo, y si son negativos así será tu mundo exterior.

Este concepto lo puedes aplicar en tu propia vida, tu puedes crear un mundo nuevo para ti. Lo que pasa es que ese mundo nuevo no tendrá concreción, a menos que tú lo decidas.

Existen otros aspectos relacionados con tu pensamiento. Cuando imaginaste la fruta que se te pidió anteriormente; si te concentraste un poco, es posible que la hayas saboreado, y hasta se activaron tus glándulas salivales. Es que la mente puede generar reacciones físicas en tu organismo. ¿Conoces algo sobre las enfermedades psicosomáticas?, allí tienes un ejemplo de como el organismo es afectado por la mente, en este caso, negativamente.

Por otra parte, es posible que alguien fuera de ti dirija  tu vida; como ocurrió con el sencillo experimento al inicio de este artículo; al leer el texto, alguien desde el exterior se introdujo en tu mente, y ejerció influencia por un breve lapso de tiempo.

Ahora, uno puede recibir estímulos externos, más siempre la decisión de actuar es nuestra.

Por lo general, inconscientemente, nos dejamos influir desde el exterior.

Por ello, tal vez has adquirido cosas inservibles, que no necesitas, o no querías; tan solo por la seducción de un astuto y bien entrenado vendedor.

O haces cosas que no te gustan, para complacer a los demás.

Es tiempo de tomar las riendas de tu mente, y decidir el rumbo de la vida.

Esa mente que posees, te pertenece, y es un invalorable recurso que si la utilizas sabiamente te permitirá muchas satisfacciones y logros.

De todas maneras el mundo exterior seguirá influyendo sobre ti, es inevitable, más tu puedes canalizar esas influencias y hacer que jueguen a tu favor.

Tu mente seguirá funcionando a su manera, es su naturaleza; porque el que nace barrigón…

Tú lo sabes…

Por cierto… pensaste en una manzana???

Imágenes Google.

PIENSA Y CREA

Sentir el corazón oprimido, como atenazado por una mano de hierro; desanimo, tristeza, pesar, fatiga, cansancio, desesperanza, vacío, impotencia, inconformidad, decaimiento. Una mezcla de sensaciones desagradables, inquietantes, dolorosas.

Alegría, euforia, placer, entusiasmo, energía, esperanza, plenitud, confianza, bienestar, poder, triunfo, gozo. Una combinación de emociones placenteras, gratas, estimulantes.

¿Qué puede generar semejantes estados de ánimo?

Un pensamiento, una determinación, una decisión, una persona.

Somos dueños de lo que sentimos,

Tal vez podemos atribuir a otros lo que nos pasa, o experimentamos.

Más al fin y al cabo, aunque los demás ejercen grandes influencias sobre nosotros, es imposible que puedan determinar lo que internamente decidimos sentir.

Que poder más extraordinario posee el pensamiento.

Un pensamiento crea.

Un pensamiento destruye.

Alguien ha afirmado que todo lo que existe, primero ha surgido en forma de pensamiento.

Eso tiene validez para las grandes creaciones universales; tanto como para las sutiles emociones que experimentamos.

Uno puede pensar en las grandes pirámides de Egipto. Cada una de ellas no surgió espontáneamente; primero vino a la mente de un creativo, que luego la llevo a realización.

Igual ocurre con las grandes tragedias humanas.

El fuego que incendió a Roma, en época del Imperio, no  fue producto de una chispa de ignición simplemente. Primero se ideo en la mente de alguien. Algunos lo atribuyen a Nerón.

Así pues en la mente surgen grandes creaciones para bienestar de la humanidad; tanto como creaciones para destruir.

Te puedes imaginar cómo fue tomando forma la idea que finalmente tuvo concreción en la bomba que explotó sobre la ciudad de Hiroshima; igual al proceso que dio lugar a la creación del vehículo automotor.

Todo está en la mete, surge en la mente, se procesa en la mente. Un pensamiento.

Por este motivo es que necesitamos ejercer mayor control sobre los pensamientos; tarea difícil, casi imposible; mas hay una sabia recomendación, pensar positivamente.

San Pablo expresó:  “…todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo,  todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad…” Filipenses 4:8.

¿Recuerdas las palabras iniciales de este artículo?

Las sensaciones que experimentaste a  medida que leías tales palabras, desaparecieron al cambiar el enfoque, cuando comenzaste a poner en tu mente otras ideas.

Cuan acertadas son las palabras, “cambien su manera de pensar, y cambiara su manera de vivir…”