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REFLEXIONES FRENTE AL MAR

Existen elementos de la creación que han maravillado el hombre desde que existe sobre la faz de la tierra: La eminencia de las montañas, que se elevan hacia las alturas, hasta tocar las nubes; la luna con su permanente cara vuelta hacia la tierra, sus periódicas fases, e inquietantes eclipsis; las tormentas, arrebatadoras, perturbadoras e inesperadas; un cielo nocturno, desplegando innumerables puntitos de titilante luz, atrayendo miradas e imaginación. Y, entre todas esas maravillas, una que ha cautivado al hombre toda la vida, el Mar.

Su inmensidad, poder, profundidad, misterio.

Esa maravilla de la creación, existe desde mucho antes de la aparición del hombre sobre la faz de la tierra, y está ligada a su existencia.

Sentado en una playa frente al mar, escuchando el rumor del oleaje, hundiendo los pies en la tibia arena, contemplando el descenso del sol sobre el lejano horizonte, durante un hermoso y colorido atardecer; conmovidos por la belleza del paisaje, ni pasa por la mente lo fascinante de su origen, su extensión, inmensidad, su poder, composición vital, e importancia para la existencia y desarrollo de los pueblos.

Atardecer en Morrocoy, Tucacas. Venezuela

Del Mar primigenio, surgió la vida animal. La ciencia y la Biblia concuerdan que las primeras especies animales fueron los peces, y demás seres vivientes que se mueven en el agua; posteriormente algunos de ellos, de las entrañas del mar saltaron a tierra firme, en forma de animales alados, Génesis 1:20-21.

La formación de los mares se asocia a la aparición de dos elementos tan comunes, como vitales; El hidrógeno, cuyo símbolo químico es H, y el oxígeno, O.

El hidrógeno es el elemento más abundante en el Universo, el combustible generador de la energía que emana de las estrellas. Su nombre significa “generador de agua”, hidro-geno. El oxígeno es el elemento más abundante en la atmosfera de nuestro planeta, vital en el fenómeno de la respiración.

La unión de ambos elemento, dan origen al agua, otra sustancia tan abundante, como vital en la Tierra: H2O. Se afirma que la proporción de agua en el globo terrestre es de un 70%, frente a las demás sustancias presentes en el mismo. Que es la misma proporción aproximada en el cuerpo humano.

El agua de los mares contiene unos dos tercios (2/3) de los elementos presentes en la tierra, aunque la mayoría de ellos en forma de trazas; entre los cuales abundan sales disueltas, que originan su salinidad, como cloruros de Sodio, NaCl, de Potasio, KCl, de Magnesio, MgCl2, entre otros; así como Sulfatos, Bicarbonatos, Bromuros y Fluoruros. Contiene trazas de oro, plata, de elementos radioactivos; y gases disueltos, como el Oxígeno.

Salina de Araya, Estado Sucre, Venezuela

Del Mar se extraen diversas sales minerales, entre las cuales sobresale, la “sal común”, o Cloruro de Sodio. Vital en la economía de los pueblos, y de los procesos vitales.

La palabra “salario”, proviene de la porción de sal entregada a los soldados romanos. Deriva del latín salarium, que significa ‘pago de sal’ o ‘por sal’. El término proviene del antiguo imperio romano, donde muchas veces se hacían pagos a los soldados con sal, la cual valía su peso en oro, dado que la sal en la Antigüedad era usada para conservar la carne.

Se estima que la superficie de la Tierra es de 510.072.000 km², de la cual el 70% corresponde a la masa de agua de los mares y océanos, y un 30%, a la tierra emergida que conforman los continentes e islas.

Así pues, la tierra vista desde el espacio, es “agua”.

Por el mar, surcaron las naves de comerciantes, viajeros, y conquistadores. Embarcaciones fenicias, egipcias, griegas, romanas alzaron sus velas, e impulsadas por el viento, o por los remeros en sus entrañas, conquistaron pueblos, intercambiaron sus mercancías, o descubrieron nuevas latitudes.

A bordo de tres Calaveras, Colón y su tripulación arribaron a las costas de un Continente desconocido, un Nuevo Mundo, al que denominaron América.

El Mar es una fuente poderosa de energía, en gran medida sin utilizar, que producen las olas superficiales, las mareas, las corrientes marinas, y los cambios de temperatura.

También el Mar es una fuente inagotable de alimentos, generados por la flora y fauna marina. Muchos pueblos viven, se nutren, y progresan, a expensas de la provisión marina.

El mar sirve de inspiración a poetas, pintores, escritores; y a cualquiera que se sitúe frente a él.

De su apariencia insondable, misteriosa y cautivadora, surgen sueños de aventura, deseos de conquista, ansias de vivir, de explorar de conocer; así como temor a lo desconocido, reserva por el peligro.

A veces calmado, sereno, apacible, evoca la paz, el romance, sosiego; otras inquieto, revoltoso, impetuoso, inspira temor, cautela, desconfianza.

Muchos sienten su atracción, otros le buscan como refugio, algunos para inspiración, o un tiempo de solaz, descanso, o de refrigerio para el alma.

El buque insignia Christianus Qvintus en la batalla de la bahía de Køge, el 1 de julio 1677. Uno de los últimos óleos del pintor danés Christian Mølsted (1862-1930). Tomado de Wikipedia

El Mar, una maravilla de la creación, tan cautivadora, atractiva e insondable, que en muchos sentidos, se parece a ti…

Fuente:

TODO ES PARA BIEN

Muchas personas conciben la vida como una sucesión de acontecimientos ingratos; se sienten inmersos en un ambiente hostil.  Pues bien, es momento de comenzar a ver la vida desde otra perspectiva.  Tal vez te enfocas demasiado en los aspectos negativos. Te animamos a que veas la otra cara de la moneda, el lado positivo de esa maravillosa vida tuya…

Se nos ha acostumbrado a destacar lo negativo. La frase favorita de los adultos significativos fue NO; por ello leemos las páginas rojas de los diarios, la de sucesos; donde se resaltan las muertes, tragedias, y miserias humanas.

Escuchamos los noticieros radiales, para verificar que las cosas van de mal en peor. Nos gustan las películas de terror, de guerras.

Cuando éramos niños nos dijeron: “EL que nace barrigón… ni que lo fajen chiquito…” o… “Árbol que nace torcido… nunca su rama endereza…” Y vamos cultivando desde temprana edad una actitud negativa hacia las personas y las cosas. Armados con esa actitud negativa, percibimos el mundo como algo hostil, y la vida como una secuencia de desventuras…

Sin embargo podemos cambiar esa perspectiva, y asumir que en cada experiencia de vida hay aprendizaje… que nos fortalece para soportar la adversidad y salir victoriosos… En resumen… que la vida es bella.

Hay tanta belleza en la sonrisa de un recién nacido, como en aquella florecilla del jardín, así como en la dulce mirada del anciano,  tanto como en el trabajo creador,  en el resplandeciente rostro juvenil.  Un mundo hermoso te rodea.  Para percibirlo, necesitas cambiar tu perspectiva. Comenzar a pensar positivamente,  ver lo bueno en cada aspecto de la vida; aun en aquellos que no lo parecen.

¿Has escuchado la frase… a los que a Dios aman… todo es para bien? Esas palabras las escribió San Pablo, quiso transmitirnos que cada cosa que nos sucede, tiene un lado positivo  que necesitamos buscar,  recordar, entender.

Veámoslo de esta manera. ¿Cómo reaccionas ante el dolor? Antes de concebir el dolor como algo maligno,  piensa: “El dolor es un síntoma… no la enfermedad…” Si sientes dolor, es porque algo en tu organismo, o en tu mente no anda bien. Necesitas un diagnóstico para conocer la causa… y tratamiento para eliminarlo. Solo mediante medicamentos… cirugía… o descanso… se elimina la enfermedad que ocasiona dolor…

La próxima vez que sientas dolor,  no te enojes,  entiende que el cuerpo,  mediante el dolor te está avisando que necesitas tratamiento y sanidad.

Perdiste un amor, un familiar, un trabajo, una amistad, un bien material. Antes de reaccionar negativamente, considera el aprendizaje que puedes obtener de esa circunstancia adversa.

Ante esa perdida, innumerables y maravillosas oportunidades están ante ti; lo que tienes es que sosegarte y comenzar a disfrutar la nueva realidad; explorar las nuevas oportunidades; descubrir ese mundo inexplorado que se tiende ante ti.

El nacimiento a  la vida es doloroso, tanto para la madre durante el parto, como para la criatura que ve luz por primera vez. Por un breve tiempo se soporta un indescriptible dolor, una inconmensurable angustia; pasado aquel instante, que intensas emociones se experimentan, que placer  aquella carita sonriente para la madre; que confort aquel cálido abrazo que transmite seguridad, amor y ternura al bebe.

Adopta una nueva perspectiva, observa la vida con una mente positiva, optimista.

Asume, internaliza, practica el consejo de Pablo: “…todo es para bien”.

Te aseguro que la vida tendrá un nuevo sentido para ti.

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REFLEXIONES PARA UN DIA DE LLUVIA

Amanece un día lluvioso, las nubes filtran la luz del astro rey, para teñir de gris las primeras horas de la mañana.

El sonido de los truenos alterna con el trinar de algunos pajarillos, y de fondo la monótona armonía de las gotas al caer.

Una leve brisa recorre el paisaje llevando consigo una fría caricia matutina.

Un día lluvioso genera en muchos sensación de tristeza, nostalgia, recogimiento; y hasta un cierto de grado de depresión.

En otros, malestar porque altera el ritmo de vida, entorpeciendo el desplazamiento, hasta creando ambiente propicio para la aparición de “resfríos”.

Unos cuantos sufrirán las consecuencias del desborde de los cauces del agua, que incrementan su caudal debido al líquido que cae del cielo.

Y otros tantos, agradecerán la bendición celestial, que hará el milagro de la germinación.

Frente a un día lluvioso, no adoptes una actitud triste; no permitas que la humedad del ambiente, el gris de la luz que te rodea, o la frialdad del momento genere en ti una sensación de melancolía, pesar, o incomodidad.

En un día lluvioso, agradece las maravillas que la naturaleza te depara.

En un día lluvioso confluyen diversos fenómenos para darnos una lección de vida.

En tal día, tiene lugar la maravilla del ciclo del agua, un incesante cambio de estado para propiciar la vida en sus múltiples escenarios. Una vez líquido que en la superficie de los mares, y grandes volúmenes de agua, se evapora ascendiendo a las alturas,  para formar nubes que adornan nuestro cielo; y desde allí precipitarse a la tierra para impulsar la vida.

Los truenos nos recuerdan el poder de la naturaleza, una ruidosa explosión de energía resultante del choque de colosales masas de agua, en forma de nubes; que generan rayos cargados de electricidad, y emiten destellos de luz. Esos rayos eléctricos activan diversas reacciones entre las cuales podemos mencionar la formación de ozono, un elemento vital para la protección del planeta de las radiaciones que nos vienen del espacio exterior.

Las gotas del agua al caer, arrastran consigo todas aquellas partículas suspendidas en la atmosfera que contamina  al ambiente, purificando el aire que respiramos.

El vital líquido al caer sobre el suelo, se filtra hacia sus profundidades, y allí al entrar en contacto con las semillas, activa su renacimiento. El agua se difunde a través de la envoltura de la semilla, y llega hasta el embrión, despertándole a la vida, para comenzar el proceso de producir los compuestos químicos que determinarán el surgimiento de una planta.

Mucha del agua caída en esta mañana lluviosa se desplazará hacia los cauces naturales, y harán su recorrido hasta los ríos, que se dirigirán al mar, para proseguir el incesante ciclo; otra porción se infiltrará en el suelo, y fluirá hasta los grandes acuíferos, depósitos de agua subterránea, que en algún momento será extraída para su uso cotidiano.

En un día de lluvia, regocíjate por todo lo que éste fenómeno activa en derredor tuyo; y si te pones reflexivo, piensa en la naturaleza y bondades de un día lluvioso, y disfruta sus refrescantes gotas sobre tu cuerpo, como cuando eras niño…

PEQUEÑOS DETALLES PARA ALCANZAR FELICIDAD

La felicidad es un estado que buscamos incesantemente.

La misma no la vamos a encontrar en los sucesos de la vida, ni en las interacciones personales, como tampoco en los bienes que poseamos.

El dinero, y posesiones materiales ofrecen confort; los seres que nos rodean nos regalan alegría; los acontecimientos de la vida, en general, nos conceden un cierto grado de tranquilidad.

Mas la felicidad, la verdadera, la podemos encontrar y procesar desde dentro de nosotros.

El mundo, y sus acontecimientos, nos emite estímulos, que sabiamente canalizados y procesados van a determinar nuestra tranquilidad, bienestar, sosiego, paz; que en sentido general denominamos felicidad.

El libro de los Proverbios, en la Biblia, nos ofrece un incesante manantial de sabiduría, de dichos sabios; que si los ponemos en práctica, van a contribuir en el logro de ese inapreciable estado del alma, que denominamos felicidad.

Es posible, que por estar en la Biblia, los consejos se tomen desde una perspectiva religiosa; más los mismos no so son para la práctica religiosa, sino que son consejos para la vida.

Para vivirlos.

Leamos algunos, y luego propongamos algunas conclusiones.

Así comienza:

2Para entender sabiduría y doctrina,
Para conocer razones prudentes,

Para recibir el consejo de prudencia,
Justicia, juicio y equidad;

Para dar sagacidad a los simples,
Y a los jóvenes inteligencia y cordura.

Oirá el sabio, y aumentará el saber,
Y el entendido adquirirá consejo,

Para entender proverbio y declaración,
Palabras de sabios, y sus dichos profundos.

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

 Sobre el trabajo 6:6-8:

6Ve a la hormiga, oh perezoso,
Mira sus caminos, y sé sabio;

La cual no teniendo capitán,
Ni gobernador, ni señor,

Prepara en el verano su comida,
Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.

Para mantener buenas relaciones con los demás, 10:11-12

11Manantial de vida es la boca del justo;
Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.

12 El odio despierta rencillas;
Pero el amor cubrirá todas las faltas.

Frente a una persona enojada, 15:1

La blanda respuesta quita la ira;

Mas la palabra áspera hace subir el furor

Un verdadero tesoro, 22:1

De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas,

Y la buena fama más que la plata y el oro.

Los padres, 23:22

Oye a tu padre, a aquel que te engendró;

Y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.

Los hijos, 29:17

Corrige a tu hijo, y te dará descanso,

Y dará alegría a tu alma.

Hay más sabiduría en este interesante libro, dedica tiempo para escudriñar sus páginas, descubre grandes principios, y ponlos en práctica.

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EL SENTIDO DE LA VIDA

Hay momentos en que internamente nos preguntamos cual es la razón de ser de nuestra existencia sobre este mundo.

Observamos nuestra realidad presente y experimentamos una sensación de inconformidad, desasosiego, incertidumbre, insatisfacción, desencanto.

Somos conscientes de que a lo largo de nuestra existencia hemos alcanzado algunas metas, obtenido algunos logros, satisfecho muchas necesidades; más íntimamente experimentamos una sensación de pesar.

 Se sabe por experiencia que la posesión de bienes materiales, de riquezas materiales, y  dinero, producen seguridad, confort, comodidad; mas no garantizan la felicidad y el bienestar general, que es el ideal de todo ser humano.

Igualmente sabemos que el haber alcanzado un al nivel intelectual, poseer muchos conocimientos y ser una lumbreras en el campo de las ciencias, tampoco garantiza calidad de vida.

El mismo análisis podemos aplicar en otras áreas de la vida, como haber alcanzado notoriedad y fama; o ejercer poder, en cualquier aspecto de la vida; o, haber disfrutado todos los placeres, y satisfecho todas las necesidades.

Al final, en una reflexión sincera, se sabe que todo aquello anteriormente mencionado, aunque se posea a plenitud; no satisface una necesidad profunda de cada ser humano: El sencillo deseo de ser feliz.

Ahora bien, el hombre ha sido creado para ser feliz.

Es que la vida tiene sentido, cuando se es feliz.

Resulta ilógico pensar que hemos sido creados para sufrir.

El sufrimiento es producto de una condición humana que ha perdido su naturaleza.

La lógica elemental, y la experiencia de cada uno, establecen que se es feliz, cuando hacemos el bien, motivados por una virtud.

Por el contrario, somos infelices, cuando actuamos mal, impulsados por un defecto del carácter.

En nuestro interior hay un dispositivo que evalúa nuestras actitudes, y ofrece un diagnóstico imparcial. Se llama conciencia, y esta no depende de nuestra voluntad.

La conciencia, mente, espíritu, alma, naturaleza humana, o como la quieras llamar, te da un marco de referencia sobre tus acciones buenas, y sobre las malas.

No vamos a definir, explicar, o analizar la conciencia, porque es una realidad de cada ser humano. El nombre no importa, sino su existencia y la manera como nos afecta.

 Es evidente que la conciencia nos dicta que hay algo en el hombre, que le incita al mal.

Nadie se levanta de su cama con la intención de hacer el mal. A menos que tenga un trastorno mental que le incite al mal, o que le inhiba los actos nobles; un sociópata, psicópata, o algo así.

Uno se dispone, se inclina al bien, a las cosas nobles; más en el camino de las acciones nobles interviene  “algo” que distorsiona la disposición natural al bien; y como consecuencia aparece el mal proceder.

Hay una lucha interior. Una fuerza te incita al bien, y otra te incita al mal. La que venza, definirá tu comportamiento en ese instante.

Entonces para encontrar el verdadero sentido de la vida, la felicidad plena; necesitamos vencer, superar, aniquilar, esa fuerza interna que nos incita al mal, y entorpece nuestra felicidad, y bienestar. Lo que algunos definen como calidad de vida.

Si te interesa leer sobre como vencer esa fuerza interna que te incita al mal, lee el siguiente artículo en esta página.

Gracias por visitarnos, y leer hasta aquí.

PARA ENCONTRAR EL SENTIDO DE LA VIDA

En el artículo anterior hablábamos de un factor interno que nos incita al mal. Decíamos:

“Uno se dispone, se inclina al bien, a las cosas nobles; más en el camino de las acciones nobles interviene “algo” que distorsiona la disposición natural al bien; y como consecuencia aparece el mal proceder.”

Ese “algo”, a que hacemos referencia, esa fuerza que te incita al mal, es denominado pecado, o un  defecto de carácter.

Lo denominaremos “defecto de carácter”, porque originalmente el hombre fue creado con un carácter noble, bueno, inocente, perfecto. Y en estas condiciones vivió por tiempo indefinido; hasta que le fue sembrada la semilla de la desobediencia, de la rebelión, de la satisfacción egoísta de sus necesidades naturales.

Es decir la mente del hombre, originalmente creada para el bien, fue distorsionada, orientada hacia el mal.

Una mente orientada hacia el bien, no matará, ni robará, ni menospreciará al prójimo, no explotará a los débiles; porque el pensamiento virtuoso no permitiría que niños en algún lugar del mundo mueran a causa del hambre; ni incitaría a usar el ingenio para crear armas de destrucción masiva, ni sistemas para explotar al hombre.

Es decir, una mente orientada hacia el bien, propiciaría la paz entre las naciones del mundo, el bienestar de todos los hombres, el imperio de la justicia, la erradicación de las condiciones de miseria.

Una mente orientada hacia el bien, encontrará el sentido de la vida.

¿Qué ocurre cuando el hombre actúa bajo el dominio del mal, de su defecto de carácter?

Lea la prensa, observe  su entorno, y descubrirá el poder destructor de una mente dirigida, controlada por su naturaleza corrompida.

Inseguridad, tristeza, culpa, ansiedad, guerras, hambre, miseria, dolor, muerte, son las consecuencias de la acción errada del hombre.

Por eso no se encuentra sentido a la vida. Porque vivimos un mundo para el cual no fuimos creados.

¿Cómo resolver esta situación?

Se necesita un cambio de mente, un cambio de actitud. Ahora este cambio no ha podido ser logrado con el nivel de conocimiento actual. Es que ni un trasplante de cerebro lograría tal maravilla.

El método para operar el cambio de la mente, es sencillo. Requiere tan solo un acto de fe.

Jesucristo expresó, en el evangelio de Marcos, capítulo 1, verso 15, lo siguiente:

“El tiempo se ha cumplido, y el reino de los cielos está cerca; arrepentíos, y creed en el evangelio.”

Este no es un mensaje religioso, no expongo, ni defiendo una religión.

Este es un mensaje espiritual.

Así pues que lo que a continuación expongo, lo hago en el ámbito espiritual, respetando la religión que profesas, y sin incitarte a cambiarla.

Analicemos el anterior texto:

“El tiempo se ha cumplido”. Esta frase hace referencia al momento en que fueron pronunciadas. Era el momento para formular esa declaración; las condiciones estaban dadas.

En la actualidad, y en tu caso personal. Este es el tiempo oportuno. Ha llegado el momento. Es la oportunidad para que conozcas esta verdad. Por eso estás leyendo estas palabras.

“El reino de los cielos está cerca”. Se refiere a que el imperio del bien sobre el mal se hace realidad. Se acerca la expresión del amor, de la gracia de Dios para con los hombres. Un Dios perdonador, que quita el pecado del mundo.

“Arrepentíos”. Para cambiar la mente, no es necesaria una intervención quirúrgica invasora; o un trasplante de cerebro; ni un lavado cerebral. Jesucristo propuso un método menos traumático y más efectivo. Lo denominó arrepentimiento. Es decir cambiar radicalmente la dirección de la vida. Un giro de 180 grados. Una mente nueva.

Cuando, Jesús expresó: “arrepentíos y creed en el evangelio.” Propuso un interesante proceso. Estas palabras son traducidas del griego, que originalmente, sería algo así: μετανοειτε και πιστευετε εν τω ευαγγελιω (metanoeite kai pisteúete en to evaggelio). Fijemos nuestra atención en la primera palabra griega μετανοειτε; esta deriva de la expresión μετανοῖεν (metanoien), palabra que está compuesta de “meta” que significa cambio, más allá, transformación, y “nous”, que significa mente. Metanoia, arrepentimiento, significa cambio de mente.

El arrepentimiento, es como nacer de nuevo; significa un cambio de actitud. La actitud, es la manera aprendida, organizada y sistemática de pensar, sentir y reaccionar. Uno primero piensa, luego siente, y finalmente reacciona. Por lo tanto, la conducta observable, nace en un pensamiento. Veámoslo mediante un ejemplo. Visualice una comida que le gusta mucho, imagine su apariencia, textura, color, aroma, sabor. Disfrute unos instantes esa imagen. Usted tiene en su mente esa sabrosa comida, y en su boca más saliva de la habitual.

Por ello los psicólogos conductistas estaban equivocados en algunos de sus planteamientos, pensaron que cambiando los estímulos, cambiaban la conducta. De todos modos lograron cambios temporales, más un cambio permanente, necesita un cambio radical en la manera de pensar. Metanoia, una mente nueva.

Si usted quiere cambiar algo, en su manera de ser, cambie su manera de pensar. Debido a esto es que se habla de la renovación de la mente. Es que una mente renovada determina una nueva persona.

“Creed en el evangelio”. La expresión “evangelio” originalmente en griego ευαγγελιω, “evaggelio”, significa “buena noticia”, que en el contexto del Nievo Testamento, se refiere a Jesucristo. Es decir, la buena noticia, el evangelio, es Jesucristo.

¿Qué importancia tiene creer en Jesucristo?

Nos concede una nueva naturaleza, de carácter espiritual.

Posibilita reactivar las virtudes que nos impulsan a las cosas nobles.

Perdona los pecados, y libera del sentimiento de culpa.

Hoy es el momento oportuno para ti, cree en Jesucristo, recíbele en tu corazón, y experimenta una nueva naturaleza.

Para más información de este tema, lee: Cambiar la Mente, en:

http://lalumbrera.wordpress.com/2011/01/13/cambiar-la-mente/

EL SENTIDO DE LA VIDA

Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.

¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol?

Estas palabras fueron escritas por un sabio hebreo, quien sigue el estilo del Sabio Salomón, aproximadamente 350 años antes de Cristo, y registradas en el libro de Eclesiastés, en el primer capítulo del mismo.

Dichas frases, recogen el pensamiento general del Libro.

La idea de que todo es vanidad, es decir vana ilusión, parece una nota exageradamente pesimista. Más al analizar detenidamente el planteamiento, se aprecia que la frase apunta a que hay aspectos de la vida más significativos que las simples realizaciones humanas, por importantes que estas sean.

¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol?

Usted va hilando una respuesta, mientras el escritor le aclara algunos hechos notables: la transitoriedad de la vida, la rutina del tiempo y de los fenómenos atmosféricos, el ciclo del agua. Hay aburrimiento en una vida rutinaria, en vivir para trabajar, no en trabajar para vivir.

Existe un momento de la vida en que nada satisface, se vive en una constante búsqueda de lo novedoso, para mitigar el aburrimiento.

Pero en última instancia nada es novedoso, la novedad se convierte en rutina. Es que nada hay nuevo debajo del sol. Ayer el hombre escribió sus memorias con rudimentarios caracteres sobre piedra, más tarde innovó con el uso de pieles, seguidamente el papiro, del cual se deriva el papel, que está siendo superado por los dispositivos electrónicos, que dará lugar a… otra novedad que pronto será obsoleta, y sucesivamente. Un mismo principio aplicado de distintas formas.

Las modas son solo eso, modas, pasajeras.

Por otra parte no hay memoria de los sucesos, es decir a la gente poco le importa que Fleming, haya descubierto la penicilina, lo que le interesa es su “descubrimiento”, para utilizarle cuando se necesite.

¿Sabe usted que Gutemberg, el famoso inventor de la imprenta, no fue quien perfeccionó el “invento”, ni imprimió la Biblia, y murió en la miseria? El inició el proyecto, más por falta de dinero, un prestamista le quitó el proyecto, y puso a su sobrino Peter Schöffer al frente de la imprenta, quien la perfeccionó e imprimió el Libro Sagrado.

Cuando tenemos un libro en la mano, pocos recuerdan a Gutemberg, y menos aun a Schöffer, las ironías de las que escribe el sabio en este libro.

Dos detalles surgen de esta reflexión. Primero, que la vida hay que disfrutarla día a día; es imposible hacerlo en el pasado, o en el futuro. En segundo lugar, que la vida no concluye en esta Tierra, el hombre trasciende, de esto último el autor escribiré extensamente en el libro.

La vida deja de ser vana ilusión, cuando se tiene una correcta perspectiva de la misma.

Hola Mundo

Desde Venezuela les envio un saludo decembrino en la oportunidad de dar cumplimiento a un deseo saboreado desde hace varios días: Escribir Una Voz en el Camino…

Les parecerá extraño eso de una voz, pero más adelante hablaremos de ello.

Por los momentos les manifiesto que esta página tendrá como norte presentar algunos temas de actualidad, comentarios generales, temas de educación, motivación a la calidad personal, palabras de vida, valores espirituales, y algunas de las valiosas enseñanzas de Jesucristo.

En general será un trabajo dedicado a promover una mejor calidad de vida…

Reitero mi saludo decembrino, deseando que el año próximo sea un tiempo para dar un paso más en ese maravilloso camino de la realización personal…