ADVERSARIO DERROTADO

Ejercer el poder, influir sobre los demás, marcar la pauta, tener autoridad, estar a la cabeza; recibir halagos, doblegar a otros; mantenerse en primer plano, son necesidades de muchas personas, para satisfacer su ego.

Estas personas siempre se mantienen en la línea de ataque; critican, cuestionan, calumnian, agreden; y por todos los medios procuran colocar tropiezos, para propiciar el fracaso de los demás.

Tales seres están desparramados en muchos lugares. En el ámbito de la política, en empresas productivas, en distintos grupos humanos, y aun dentro del pueblo de Dios.

Cuando tales personas se mueven dentro del pueblo de Dios, por lo general se autoproclaman Iluminados, y confunden sus deseos de grandeza con la inspiración divina.

Tales personas jamás son felices. Viven a la ofensiva, rumian incesantemente sus frustraciones, no pueden dormir en paz, ya que siempre están maquinando el mal.

Uno ve a esas personas, y siente compasión por el infierno que viven, innecesariamente.

Sobre ello escribe Isaías en el capítulo 14 de su libro.

Refiere sobre aquel “lucero de la mañana” quien una vez estuvo ejerciendo ministerios especiales en las alturas, y que por su soberbia y arrogancia es lanzado a su propio infierno.

Tal personaje comanda a todos los rebeldes, pero su misión es maléfica. Poco espacio ofrece la Sagrada Escritura para hablar sobre este adversario, y cuando lo hace es para destacar su perversidad, y sobre todo su derrota y sentencia final, el infierno.

Por todo lo cual, no debemos temer a estos adversarios. No van a prevalecer contra el pueblo de Dios. A quien si debemos tomar en serio, es al mismo Dios, que en su Soberanía se constituye en Juez implacable; o en Amparo y Fortaleza, según nuestra propia elección.

De muchas maneras el adversario instrumenta el mal contra el pueblo de Dios. Faraón, Belsasar, Antioco Epifanes, Neron, Hitler, son nombres emblemáticos de personas utilizadas como agentes de maldad.

En su momento, y por breve tiempo, prevalecieron contra los Hijos de Dios, pero su destino es “llorar y crujir de dientes”. El rey de Babilonia, en su ocasión, Satanás, y todos quienes maquinan maldad contra el pueblo de Dios, recibirán su merecido.

Dios siempre cuida a sus ungidos, los auténticos.

Isaías 14:12-20

12 ¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. 13 Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; 14 sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. 15 Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo. 16 Se inclinarán hacia ti los que te vean, te contemplarán, diciendo: ¿Es éste aquel varón que hacía temblar la tierra, que trastornaba los reinos; 17 que puso el mundo como un desierto, que asoló sus ciudades, que a sus presos nunca abrió la cárcel?

18 Todos los reyes de las naciones, todos ellos yacen con honra cada uno en su morada; 19 pero tú echado eres de tu sepulcro como vástago abominable, como vestido de muertos pasados a espada, que descendieron al fondo de la sepultura; como cuerpo muerto hollado. 20 No serás contado con ellos en la sepultura; porque tú destruiste tu tierra, mataste a tu pueblo. No será nombrada para siempre la descendencia de los malignos.

 

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TIBURONES DE LA GUIRA, A LA FINAL

Después de una espera de 25 años, los aficionados del  equipo Tiburones de la Guaira, pueden percibir el grato sabor de la victoria. Es que llegar a la final, para disputar el Campeonato de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional; ya es motivo para celebrar.

Esta temporada significó el resurgimiento de la fuerza ganadora de los escualos.

En la Temporada Regular 2011/2012, obtuvo 63 victorias, contra  37 derrotas, para alcanzar .587 puntos de averaje, por lo cual culminó en primer lugar. Seguidamente en el Round Robin, todos contra todos,  tuvo números de 17 ganados, y 10 perdidos, para quedar en el Segundo Lugar, con .588 de averaje.

Los Tiburones han participado en 12 Finales de Campeonato, siendo Subcampeones cinco veces, el último lo obtuvieron en la temporada 86/87, derrotados por los Leones del Caracas. Han sido campeones siete veces, el último Campeonato fue ganado en la Temporada 85/86, precisamente ante los Leones del Caracas.

Desde 1987, los Tiburones no han jugado en una Final de Campeonato. Es decir, hace un cuarto de siglo, 25 largos años, que este equipo no ha jugado en una final.

Por este motivo, es que los fanáticos de la Guaira celebran. Jugará en la final de la Liga, y de paso derrotando a uno de los equipos más queridos, y con más aficionados en Venezuela, los Navegantes de Magallanes.

La victoria de los Tiburones, nos enseña lo que se puede hacer con entusiasmo, dedicación, trabajo en equipo, fe en sí mismo; y, sobre todo, que las derrotas del pasado no pesan lo suficiente como para evitar que hoy seamos triunfadores.

La victoria, en el beisbol, como en todos los aspectos de la vida, no es asunto de suerte, casualidad, o azar; siempre los triunfos se logran después de entrega, dedicación, entusiasmo, disciplina, trabajo, trabajo, y más trabajo. Cada ser humano, como los equipos de beisbol, con su actuación en el Terreno de Juego, puede hacer que las cosas que desee sucedan.

Ahora los Tiburones irán contra los Tigres de Aragua. Una pelea entre felinos y escualos. Del ganador en esa contienda saldrá el Campeón venezolano, con el derecho de representar a Venezuela en la Serie del Caribe.

Independientemente del resultado de esta final, los fanáticos de la Guaira han sido recompensados en su amor propio.

Y, como cada equipo aspira obtener la Copa de Campeón; siempre triunfará el que mejor se desempeñe en el terreno de Juego.

Animo fanáticos de ambos equipos, que gane el mejor.

Fuente: Estadísticas del Liga Venezolana de Beisból Profesional

Imagen: El Universal, Venezuela

PARA TENER EXITO EN LA VIDA

Alcanzar el éxito es una aspiración de todo ser humano.

Solo algunos afortunados logran obtener ese reconfortante resultado.

 

¿Que impide a una persona alcanzar el éxito?

Se puede afirmar  que existen tres actitudes  que han destruido a miles y miles de empresarios, profesionales, y personas en general.

Estas son motivos por los cuales  nunca se comienzan proyectos que deberían haberse iniciado; y algunos se emprenden y jamás se culminan.

¿Cuáles son los tres destructores?

1.      La búsqueda de la perfección.

2.      La postergación o dejar para mañana lo que se puede hacer hoy

3.      No dar seguimiento

Uno constantemente se topa con estas tres situaciones.

Quienes se dejan vencer por ellas pierden en todos los sentidos, y en sus carreras no alcanzan el nivel que deberían tener.  

A muchas personas estos enemigos, cuando se apoderan de ellos, pueden tenerlos en sus garras por el resto de la vida.

En la época escolar. ¿Qué es lo que todas las maestras decían todos los días? Tienen que estudiar para ser sobresalientes. Ésa debe de ser la meta para todos los estudiantes, sacar la máxima calificación. Eso está muy bien y es verdad. Igualmente los padres aconsejaban: “estudia mucho para que seas sobresaliente, así algún día serás un profesional y podrás vivir una vida cómoda en unión a tu esposa y a tus hijos.”

Este mensaje que le daban en sus tiempos de colegio es conveniente, pero hoy día millones de personas siguen, aún después de haber salido del colegio, tratando de ser sobresaliente en sus ideas, en sus negocios, en sus proyectos y en cualquier otra cosa que emprendan en la vida.

Tienen como objetivo sobresalir, ¿qué creen que pasa? Nunca empiezan. Nunca. Ahí se quedan tratando de que todo lo que hagan salga perfecto y total, no logran ningún resultado.

Un destructor del éxito es la búsqueda de la perfección. La búsqueda de la perfección le roba a la gente tiempo libre, riquezas, crecimiento personal y triunfos que de no haber caído victimas de sus garras, hubieran podido conseguir.

Un profesor universitario decía hace años: Los que sacan A en la universidad escribirán los libros de textos que se enseñarán en las universidades; los que sacan B serán los profesores que enseñen el material a los estudiantes universitarios; y los que saquen C, serán los que contribuirán con los millones ganan a que las universidades puedan seguir funcionando.

Asertivo este profesor, en algo tenía razón, él sabía que los que sacaban C no eran tan perfeccionistas y comenzaban los proyectos aun si no estaban perfectos, porque era mejor arrancar que quedarse paralizado por la perfección.

Hay un dicho que reza: “la perfección es enemigo de lo bueno”; otro que dice: “no caigas victima de parálisis por análisis”, ambos contienen gran sabiduría.

Un famoso orador estadounidense, solía decir que “cualquier cosa en la vida que valga la pena hacer, vale la pena hacerla mal”. Lo repetía de nuevo, “cualquier cosa en la vida que vale la pena hacer, vale la pena hacerla mal”.

Y entonces, cuando ya tenía a la audiencia en choque, agregaba, “hasta que se  aprenda a hacer bien”.

Que mensaje más profundo éste.

El segundo gran enemigo, es la postergación. Dejar las cosas para después y nunca hacerlas o hacerlas demasiado tarde.

Hay personas que dicen: “No hagas hoy, lo que puedes hacer mañana”. Estas a duras penas, y demasiado tarde toman una iniciativa.

Para poder vencer a este enemigo, hay que tener mucha disciplina y tomar la decisión de hacer algo al respecto. Haga una lista de las cosas que usted posterga en la vida. Usualmente la gente posterga cosas que no le gusta hacer, cosas difíciles, cosas de gran envergadura o que son aburridas.

Un buen sistema para llevarlas a cabo, es usar un planificador electrónico o de papel. Si tiene uno, ahora mismo deje de leer este artículo y ponga en su agenda, día, y hora cuando usted va a hacer eso que está postergando. Así, una a una, vaya atacando todas las tareas que ha estado postergando.

El tercer gran enemigo es la falta de seguimiento. Es asombroso que aún en tiempos difíciles, muchas personas no hagan lo que les dicen a los demás que van a hacer. Cuando usted le dice a alguien que lo va a llamar la semana que viene, el martes, a las 10 de la mañana, a esa hora él deberá recibir su llamada.

Tiene que apuntarlo en su agenda para que esa llamada se haga. Su agenda debe  ser revisada todos los días, frecuentemente, para así poder planear sus tareas. Hay gente que no le da seguimiento a las cosas todos los días. Hasta gente que quieren vender algo, no llaman cuando dicen que  van a llamar.

¿Como se puede confiar en una persona que no tiene palabra y no cumple lo que promete?

Estamos en un mundo competitivo donde sólo los más disciplinados pueden triunfar.

Si usted se resiste a buscar la perfección, no posterga lo que tiene que hacer y le da seguimiento a todo lo que usted promete que le va a dar seguimiento, usted será uno de los que triunfará en este mundo tan dinámico.

Haciendo esas tres cosas, tiene la mitad de la batalla ganada.

Adaptado de: Motor de Cambio de Joachin de Posada; en yahoo finanzas, 6 de febrero.

Imágenes Google.