Archivo de la etiqueta: ultraderecha

EL GIRO DE BRASIL A LA DERECHA, CONSECUENCIAS PARA AMÉRICA

El giro que ha dado la política brasileña con Jair Bolsonaro en la presidencia del gigante país suramericano ha sido tildado como hacia la extrema derecha, y generado grandes expectativas en el mundo.

¿Qué significa la derecha? Se identifica a la derecha política como la corriente que dentro del espectro político defiende la conservación de los valores éticos y el orden social tradicional, propugna la democracia, también se le asocia a la defensa de la propiedad privada, y de las libertades individuales.

A la izquierda se colocan quienes luchan por la igualdad y justicia social y pretenden un cambio de la estructura social, algunos por la vía democrática, otros por medio de una revolución.

En acuerdo a estas premisas políticas, unos son conservadores, la derecha; otros progresistas, la izquierda.

En este análisis sencillo de las grandes tendencias políticas que luchan por ocupar espacios en el mundo, destaca el hecho de que ambas corrientes pretenden propiciar, por vías opuestas, un anhelo del hombre, fundamental: calidad de vida, progreso, desarrollo, libertad, justicia social. Todo resumifo en una palabra: felicidad.

Ahora bien, considerando la situación actual del mundo, podemos afirmar que los propulsores de dichas corrientes antagónicas han fracasado estrepitosamente en la implementación de sus modelos, y al respecto Venezuela es un doloroso paradigma.

En este maravilloso país, con un potencial incalculable de recursos humanos y naturales ha retrocedido en su desarrollo al punto de ser el país más pobre de las tres Américas. A pesar de los esfuerzos de la derecha y de la izquierda en promover su desarrollo.

En Venezuela se evidencia el fracaso de la derecha, y la ultraderecha por un lado; y de la izquierda y ultraizquierda por el otro; representados en los partidos socialdemócratas, socialcristianos, y de la izquierda marxista.

Este oscuro panorama revela otra realidad, y es que el cristianismo no ha impactado con la fuerza transformadora de su fe a la sociedad venezolana. De haberlo hecho, otra sería la realidad.

Esto tiene que ser motivo de reflexion a los lideres católicos, como a los evangélicos. Y son muchos los temas a reflexionar de manera objetiva, sincera, desapasionada.

La Biblia contiene un mensaje renovador, transformador, capaz de generar cambios profundos en la sociedad; así mismo demanda en sus páginas justicia social, igualdad, respeto a la condición humana; e incluso establece las pautas para la prosperidad de los pueblos.

Este aciago tiempo que vive Venezuela, sumida en tan descomunal crisis humanitaria, es un reto y una oportunidad, para que los cristianos asuman el rol histórico que las circunstancias demandan.

No se trata de adoptar posiciones contra la izquierda, ni de rechazar a la derecha; el reto es asumir el poderoso mensaje contenido en la Sagrada Escritura, internalizarlo, vivirlo intensamente; y con mente renovada promover la transformación del hombre.

Sin embargo, y aunque se ha repetido insistentemente, primero necesitamos renovarnos nosotros, los cristianos.

La historia relate la realidad de que pequeños remanentes de personas inspiradas en la Palabra de Dios han generado cambios profundos en los pueblos.

Es que la renovación de una persona es evidente, y se contagia. El Nuevo Testamento relata cómo un pequeño grupo de personas iniciaron un proceso de renovación que alcanzó gran parte del imperio romano.

También Pablo es un ejemplo de lo que aca afirmamos, un encuentro personal con Jesucristo cambió su vida, y ese cambio influyó en infinidad de personas. Quien estuvo en las cercanías de Pablo recibió el poderoso mensaje del Evangelio de Jesucristo, lea la carta a Filemon.

En la salida de la crisis venezolana, los cristianos necesitan entender, aceptar, asimilar, que la misma es posible adoptando la recomendación bíblica:

Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta quesonsuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:13-14.

Esta cita ampliamente conocida, memorizada, e insistentemente repetida, contiene un mensaje esperanzador, que Dios puede revertir la crisis venezolana, y quiere; con el requisito previo de “convertirse de los malos caminos”, “buscar su rostro”, “orar”; parece tan sencillo, y lo es. Ese acto humilde, sincero, sentido, nacido en el corazón del pueblo venezolano que cree en Dios, es una alternativa de solución.

En conclusión, no es girar a la derecha, o a la izquierda para resolver la crisis venezolana y del mundo. Las ideologías no han sido eficaces para resolver la crisis del hombre.

Entonces es el momento de buscar a Dios, no como solución mágica, sino confiados en su Palabra, y poniéndola en práctica promover los cambios personales, del prójimo, del entorno.

Ahora, poner en práctica la Palabra no significa asistir los domingos a misa, o al culto, rezar el Padre Nuestro, y leer la Biblia, simplemente; se trata de poner en ejercicio cotidiano sus enseñanzas, tales como: amor al trabajo, responsabilidad, humildad, integridad, respeto a los derechos humanos, justicia social, libertad, respeto a la propiedad privada, valores que son comunes en los países desarrollados, del primer mundo, que sin ser cristianos, como Korea del Sur y Japón, están a la vanguardia en lo que a prosperidad se refiere.

Cuanto más si se es cristiano y se practican aquellos valores, cuyo fundamento es la Biblia, la Palabra de Dios.

La Biblia tiene un sencillo pero desafiante mensaje: “Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová.” Salmos 33:12.

Dios bendiga a los venezolanos.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de http://www.biblegateway. com

Onceptos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Google

BRASIL, UN GIRO IMPREVISTO

El triunfo de Jair Bolsonaro en Brasil ha incitado innumerables comentarios, generalmente adversos y peyorativos. A este polémico exmilitar se le califica de ultraderechista, y la mayoría de politólogos auguran tiempos nefastos en Brasil.

Resultado de imagen para triunfo de bolsonaro

¿Por qué Bolsonaro es ultraderechista? El escandalo alrededor de este político Brasileño, ahora presidente electo, es porque pretende dar un giro en ciertos aspectos.

He aquí algunas de sus propuestas ultraderechistas:

Economía: Reducir la deuda pública 20% mediante privatizaciones, concesiones y venta de propiedades públicas. Crear un sistema de jubilación por capitalización. Redistribuir la “carga tributaria para que los que pagan mucho paguen menos y los que evaden y ocultan, paguen más.

Seguridad: Contra la inseguridad, flexibilizar la legislación sobre porte de armas. “Las armas son instrumentos, objetos inertes, que pueden usarse para matar o para salvar vidas. Eso depende de quien las maneje”. Bajar la edad de imputabilidad penal de 18 a 17 años. Protección jurídica, garantizada por el Estado, para los policías en ejercicio de su actividad. Caracterizar como terrorismo las invasiones de propiedades.

Corrupción: Propone un gobierno decente, diferente de todo aquello que  sumió a Brasil en una crisis ética, moral y fiscal.

Diplomacia: Dejar de encomiar a dictaduras asesinas; de igual modo dejar de despreciar y atacar a democracias importantes como las de Estados Unidos, Israel, e Italia.

Educación: Los contenidos y los métodos de enseñanza tienen que cambiar. Más matemáticas, más ciencias y portugués. Sin adoctrinamiento ideológico, ni sexualización precoz.

Además Bolsonaro es ultraderechista porque su  lema es “Brasil encima de todo, y Dios encima de todos”; ha levantado la Biblia como bandera durante la campaña electoral y se ha aproximado a los sectores más conservadores, con una firme defensa de la “familia tradicional” y los “valores cristianos”.

¿Por qué es ultraderechista? Porque propone algunos cambios en Brasil para enmendar el caos generado por el populismo, la corrupción, y las ideologías contrarias a los principios característicos de la cultura occidental.

La propaganda contra Bolsonaro acusándole de ultraderechista es básicamente por sus intenciones de erradicar del Brsasil la ideología marxista que Lula, desde el Foro de San Pablo, inspirado por Fidel Castro, impuso en América Latina; por cierto Bolsonaro propuso neutralizar, al Foro de Sao Paulo.

En realidad quienes acusan al flamante presidente del Brasil de ultraderechista son los medios, y los eminentes representantes de las élites “progresista”, que pretenden imponer, en realidad lo hicieron, un anacronismo; que por ser eso, anacrónico, se desplomó por el peso de su propio fracaso, y por la descomunal corrupción que les mueve; el  “lava jato” de Lula; los bolsos colmados de dólares, y las “coimas” de las que se acusa a los Kirchner en Argentina, son la mejor muestra de los resultados de los ideólogos progresistas.

Resultado de imagen para izquierda en america

También le acusan unos cuantos ignorantes de la doctrina que inspira a los revolucionarios de izquierda, una ideología contraria a la fe cristiana.

A estas alturas surgen unas interrogantes: ¿Qué es el marxismo? ¿Por qué es tan atractivo en ciertos medios cristianos? ¿Por qué algunos teólogos suscriben sus postulados?

Los marxistas han dividido al mundo en dos sectores: los progresistas,  izquierda; los conservadores, la derecha. La izquierda es buena, la derecha es mala.

Veamos por qué.

La propuesta fundamental de Marx, la postula en su obra “El capital”, en estos términos: “alcanzar una sociedad sin distinción de clases donde tanto el proceso de producción, como las fuerzas productivas y las relaciones que surgen de la producción se conviertan en un bien social”. A diferencia del capitalismo donde el trabajo es social pero la apropiación del mismo es privado, donde se compra trabajo por dinero.

Resultado de imagen para marxismo

Los componentes centrales del modelo teórico marxistason cuatro:

En primer lugar, el concepto de “lucha de clases”, teoría que explica la existencia de conflictos sociales como el resultado de un conflicto central entre los intereses de diferentes sectores o clases sociales. De tal conflicto resulta un cambio o progreso político y social.

El segundo punto del modelo marxista es la crítica a la economía capitalista, que se fundamenta en: libertad de mercado; mínima intervención del Estado; respeto a la propiedad privada; libre formación de precios, libre empresa y contratación del trabajo.

El tercer punto es el concepto de “ideología”, como recurso para mantener el sistema capitalista,

El cuarto punto del modelo marxista es el concepto de “comunismo”. Organización social en la que no existe la propiedad privada, ni diferencia de clases, y en la que los medios de producción están en manos del Estado, que distribuye los bienes de manera equitativa y según las necesidades.

El objetivo del marxismo es imponer el comunismo. Una sociedad ideal.

Como modelo teórico aquello es ideal, y no dista mucho de las propuestas de la Biblia sobre los mismos temas. Es como vivir en el reino de los cielos, pero un reino marxista sin Dios.

Por cierto cuando expresamos que el marxismo es anticristiano no es por estos postulados, sino porque en esencia es materialista y ateo.

Quien estudia en profundidad la Sagrada Escritura, y descubre lo que ella revela sobre la justicia social, y demás planteamientos del marxismo que motiva a los movimientos de izquierda, comproueba dos verdades:

Primera, que Marx, de origen judío, se inspira en la Biblia, en su caso la Tanaj, Antiguo Testamento, para formular sus planteamientos. Por eso es que atrae tanto a ciertos movimientos cristianos. Hay que aceptar que lo propuesto por este ilustrado hombre nace en época de oscuridadreligiosa y espiritual; que su análisis de la realidad es científico; el problema es el método marxista para imponer sus ideas, de lo cual somos testigos.

La famosa expresión: “La religión es el opio de los pueblos”, en alemán “Die Religion… Sie ist das Opium des Volkes”, una cita hecha en 1844 por Karl Marx,   no fue proclamada contra el cristianismo esencialmente, sino contra la religión que se practicaba en su contexto europeo.

Segunda, que la respuesta de la Palabra de Dios relacionadacon los planteamientos de Marx, son superiores; pero como el mensaje de laBiblia se ha “espiritualizado”, enfocado en condenar el pecado,  en la escatología; y muy poco en la “praxis”, dejade resolver los problemas del hombre y de la humanidad.

Al revisar la doctrina sobre el Reino de los Cielos, tal y como aparece en la Sagrada Escritura, observaremos que contiene demandas en el mismo orden del marxismo; el solo estudio de los profetas de Israel nos lo revela.

La diferencia es que ellos, los marxistas,  no se quedan en la “ideología” se van a la “praxis” a practicar lo que creen. Por ese motivo muchos jóvenes nuestros durante los años sesenta se fueron a las montañas a practicar lo que habían aprendido de sus maestros marxistas.

En cambio los cristianos nos quedamos con la doctrina, y nos vamos a los templos.

Y esto no lo digo con sarcasmo, más bien con dolor, y una carga de responsabilidad en el alma; porque si los cristianos venezolanos (evangélicos y católicos) practicamos lo que predicamos, y hubiésemos establecido los principios y valores del evangelio en el corazón de los venezolanos, nos habríamos ahorrado esta crisis humanitaria que experimentamos.

No me refiero al pueblo cristiano en general, que ha sido víctima de tantos errores; hago referencia a las autoridades y líderes  que han estado en el poder desde la cuarta República: religiosos, empresarios, políticos, estadistas con trasfondo cristiano, quienes crearon las condiciones para la revolución.

Recuérdeese que el último gobierno de la Cuarta República era socialcristiano.

Hoy Brasil enfrenta un desafío, dar un giro. Un giro hacia la honestidad, el orden, el respeto a las leyes, hacia la justicia social, a neutralizar ideologías contrarias a sus raíces.

Es el desafío de los cristianos en América, dar un giro: “Dios sobre todo.”

Fuente.

Conceptos: Wikipedia

Propuesta de Bolsonaro: Prensa Internacional

Notas personales

Imágenes: Google.