LA MUERTE DEL MONO JOJOY

En una operación coordinada, las fuerzas militares de Colombia abatieron al Jefe Guerrillero alias Mono Jojoy. Las acciones se desarrollaron en la madrugada del pasado jueves 23, y significa una victoria más para los colombianos en esta lucha contra las FARC.

Para este logro, se requirió el uso de alta tecnología, tanto como el apoyo de desertores quienes dieron datos sobre la ubicación del campamento guerrillero.

Una bomba fantasma, según fuentes no oficiales, guiada por un chip colocado clandestinamente en el campamento, presuntamente guió al artefacto explosivo hasta impactar con el bunker. Las acciones subsiguientes fueron facilitadas por esta estrategia.

El saldo final, deceso de Jorge Briceño, alias Mono Jojoy, sus guardaespaldas y demás acompañantes.

Alegría para algunos, desmoralización para otros; tristeza para los espectadores ajenos al conflicto de los hermanos colombianos.

Ninguna muerte es motivo de satisfacción, porque se trata de la vida de un ser humano. Sin importar los motivos y circunstancias que rodean el suceso.

Para evaluar la mente del Mono Jojoy, hay que analizar el hecho desde una perspectiva global. Es necesario recordar los motivos que originalmente facilitaron el surgimiento de la guerrilla colombiana. Y en otras latitudes.

La permanencia de injustas desigualdades sociales, la apropiación de las riquezas naturales de los países del tercer mundo, por parte de una elite aliada con las grandes potencias, la pobreza, el hambre, el analfabetismo, la explotación irracional del hombre por el hombre mismo; propició el surgimiento de personalidades y movimientos mesiánicos, que prometían liberar a los pueblos de tales yugos.

Cuba con su revolución, se constituyó en paradigma para muchos. Y del suelo de aquella Isla se desparramaron hombres y mujeres, predicando la lucha armada como medio de gracia para liberar a los pueblos oprimidos.

Muchos jóvenes venezolanos, y de muchos países latinoamericanos creyeron aquel mensaje liberador, y “se fueron a las armas”. El Mono Jojoy  uno de ellos. Deslumbrado con la idea de liberar a su amada nación, se embarcó en el proyecto equivocado.

El Fidel de hoy, así lo confiesa: “el modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros”. Es decir “el socialismo ya no sirve…”

Por lo tanto, las cientos de muertes, Mono Jojoy incluido, los miles de huérfanos y viudas; los millones invertidos en una lucha, para instaurar un sistema que no sirve, ni en el paradigma de la revolución. Es para llorar.

Llorar por aquellos idealistas que fueron engañados.

Llorar por los pobres del continente, quienes aun sufren por la indiferencia de los gobiernos de turno. Sin encontrar respuestas. Porque en estas latitudes, los pseudodirigentes políticos de derecha o de izquierda, solo trabajan por el poder y fortuna que tal posición les concede, a ellos; sin importarles los pobres a quienes ellos dicen representar.

Es probable que en Colombia estén cambiando las condiciones que propiciaron la insurgencia de las FARC; más a la hora de asignar responsabilidades por esta lucha innecesaria entre hermanos; hay que buscar sus orígenes en la extrema izquierda, tanto como en la extrema derecha. Conscientes de que muchos de los actores de estos extremos, no habitan en suelo colombiano.

Despedimos con tristeza al Mono Jojoy, un idealista convertido en máquina de muerte. Los verdaderos responsables de esta muerte, y de las víctimas de las FARC no están en primer plano.

Reflexionemos, la lucha armada no es la solución para nuestros conflictos internos; y la democracia es aun la mejor vía para canalizar las luchas por la liberación de nuestros paises.

Fuente:

Agencias de Prensa Internacionales

Imagen Google 

http://www.terra.com.co/noticias/articulo/html/acu34864-asi-funciona-la-bomba-fantasma-con-la-que-se-le-dio-muerte-al-mono-jojoy.htm

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El 11 de Septiembre

El martes 11 de septiembre del 2001, a las 8 horas, 46 minutos y 30 segundos la nación norteamericana, recibe un impacto que la sacudió intensamente y cambió su historia.

A esa hora un avión de la America Airlines, un Boeing 767 con 92 personas a bordo, se estrella contra la Torre Norte del Word Trade Center. Dicho avión había despegado del Aeropuerto Internacional Logan de Boston, a las 8:00 de la mañana, hora local, hacia los Ángeles, California.

La Estatua de la Libertad y el derrumbe de las Torres Gemelas

El mundo no se había recuperado de su asombro, puesto que  el suceso era cubierto en directo por diversas cámaras de televisión que enfocaban a las Torres Gemelas, a causa de la densa humareda que surgía de la Torre Norte, cuando emerge de los cielos otro avión, el vuelo 175 de United que embiste la Torre Sur del World Trade Center, exactamente a las  9 horas, 2 minutos  y 59 segundos. Este vuelo 175 de United Airlines, un Boeing 767, con 65 personas a bordo, despegó del Aeropuerto Internacional Logan de Boston hacia Los Ángeles, a las 8 y 14 horas de la mañana.

Por si fuera poco, a las 9 horas, 37 minutos y 46 segundos, el vuelo 77 de American se estrella contra el Pentágono. Esta vez es un Boeing 757 con 64 personas a bordo, que había despegado las 8 y 21, del Aeropuerto Internacional Dulles de Washington DC hacia Los Angeles, California.

Para hacer más dramática esa fatídica fecha a las  09 y 59 se derrumba la Torre Sur.

A las 10 horas, 3 minutos, 11 segundos  el vuelo 93 de United cae en un campo abierto en Shanksville, Pensilvania. Al parecer, se habría producido una lucha entre la tripulación y los pasajeros con los secuestradores para retomar el control del aparato. El vuelo 93 de United Airlines, un Boeing 757 con 44 personas a bordo, había despegado a las 8 y 41 del Aeropuerto Internacional de Newark hacia San Francisco.

A las 10 y 28 cae la Torre Norte.

Finalmente, a las 17 y 25 se derrumba el edificio 7 de 47 pisos del World Trade Center, al parecer tras haber sido seriamente dañado por los escombros de las Torres Gemelas al caer, junto con una serie de incendios. Numerosos edificios adyacentes al complejo también sufrieron daños sustanciales, se incendiaron y tuvieron que ser demolidos.

La nación norteamericana había recibido un duro golpe en su corazón económico. En un emblemático lugar, el World Trade Center, “El Centro Mundial del Comercio”. Que no solamente les enluta, por la cantidad de víctimas inocentes, sino que les hiere profundamente en su orgullo de potencia mundial. Unos arriesgados secuestradores, burlando todas las medidas de seguridad, se inmolan estrellando los aviones, como una señal de que una nueva era ha comenzado en este atribulado mundo.

Según la Comisión del 11-S, aproximadamente 16.000 personas se encontraban en las zonas de impacto del complejo del World Trade Center en el momento de los ataques. La gran mayoría de ellos sobrevivió, gracias a las labores de evacuación antes del derrumbe de las torres.

Pereciendo exactamente 2.973 personas, incluyendo 246 en los cuatro aparatos estrellados, ninguno de los pasajeros de los aviones secuestrados sobrevivió. 2.602 en Nueva York muertos tanto dentro de las torres gemelas como a sus alrededores, y 125 muertos dentro del edificio del Pentágono. Entre las víctimas se contaban 343 bomberos, 23 policías del departamento de policía de Nueva York y 37 policías de la autoridad portuaria de Nueva York y Nueva Jersey.

Según las cifras presentadas por el Departamento de Salud en enero de 2002, 166 latinos y 81 latinas estuvieron entre los muertos de las Torres Gemelas, representando un 9% del total. De estos, 25 eran de la República Dominicana, 18 de Colombia, 13 de Ecuador, 6 de Cuba, 4 de Argentina y 1 de Chile. En otros sitios, se habla de 15 muertos de México, así como otros de El Salvador, Honduras, Jamaica, Perú, Venezuela, Paraguay y Guyana.

En el cuarto avión que se estrelló, el 93 de United, la caja negra reveló que los pasajeros, después de enterarse de que el resto de aviones habían sido estrellados deliberadamente, trataron de retomar el control del aparato, a lo que los secuestradores reaccionaron moviendo el avión en un fallido intento para someter a los pasajeros. De acuerdo con la grabación 9-11, uno de los pasajeros, Todd Beamer, pidió a la persona con quien hablaba por teléfono que rezara con él y al finalizar simplemente dijo “let’s roll. Poco después, el avión se estrelló en un campo cercano a Shanksville en Pensilvania a las 10 horas, 3 minutos, 11 segundos de esa mañana. La expresión “let’s roll” comenzó a ser ampliamente usada en los Estados Unidos luego de los ataques. Neil Young compuso una canción con ese título como tributo a las víctimas. Por su parte, la viuda de Beamer patentó la frase como marca registrada.

“Let’s roll” es un lema que se ha utilizado ampliamente como un mandato para avanzar y empezar una actividad, ataque, misión o proyecto. Según la persona que hablaba con Todd Beamer, las últimas palabras escuchadas, antes de que el avión se estrellara fueron:

“Are you guys ready? Let’s roll.”; ¿Están listos muchachos? A la carga…

Eso fue lo que hicieron los norteamericanos contra quienes supuestamente habían orquestado los ataques aquel 11 de septiembre. Aun permanecen en guerra contra diversas naciones acusadas de propiciar el terrorismo o cobijar a quienes lo impulsan.

En los Estados Unidos hacen preparativos para conmemorar esa dramática fecha, una vez más. Al lamentar tan terribles acontecimientos, esperamos que en el mundo prive la racionalidad para que hechos como esos no se sucedan más.

Queremos vivir sin violencia… de cualquier signo…

  • Fuente: Wikipedia
  • Imágenes: Google
  • Prensa internacional
  • Notas personales

EL FIN DE LA VIOLENCIA

El 20 de Julio ha sido dedicado para promover acciones en diversas partes del mundo, a favor de la liberación de los secuestrados que aun permanecen en manos de la guerrilla colombiana.

En París un grupo de artistas, entre quienes se encuentran los cantantes Juanes, Miguel Bosé, Khaled, Yuri Buenaventura y otra treintena de artistas unirán sus voces para pedir la liberación de los rehenes. Ingrid Betancourt, intervendrá, junto al alcalde de París, el socialista Bertrand Delanoe, en el concierto que ella llama “un puente de amor entre Francia y Colombia” y que enlazará por satélite con otro convocado en Bogotá.

En Leticia, Colombia, el concierto se llamara “Grito de Independencia en la Selva”, donde Shakira y Carlos Vives junto a la presencia de los presidentes Álvaro Uribe, Luís Ignacio Lula y Alan García llevaran a cabo los actos del día de la independencia del país y el desfile para la paz contra las FARC.

Seguramente en otros países, los colombianos allí residentes, de igual modo unirán sus voces con similar solicitud; acompañados de los ciudadanos que les acogieron en su seno.

En esos actos se evocará la situación de violencia que se vive alrededor del mundo. Porque Colombia no es una excepción. Ese país en uno más de los muchos que padecen guerras, enfrentamientos, y luchas internas. Los medios de información de masas, nos presentan una crónica pormenorizada de la violencia en cada uno de esos lugares.

Ahora bien, conjuntamente con el pedido de liberación y condena a las FARC, es necesario revisar el trasfondo de la violencia.

Los movimientos guerrilleros, y ejércitos de liberación que actúan sobre la faz de la Tierra, se han convertido en problema de seguridad internacional. Se condena sus acciones porque se apartan de los principios y derechos que son sustento de la convivencia humana: secuestros, narcotráfico, desapariciones forzosas, cobro de “vacunas”, acciones de terror contra la población civil; además de innumerables hechos delictivos.

Más estos movimientos no nacieron para tales fines; se han desviado de sus propuestas originarias, producto de los errores de sus integrantes. Al analizar los postulados de estas agrupaciones denominadas terroristas, se aprecia que son movimientos que nacieron para luchar contra la desigualdad, contra la pobreza, contra la explotación y el colonialismo. Nobles propósitos, por caminos equivocados.

Existen agrupaciones emblemáticas en lo que a terrorismo y violencia se refiere.

No justificamos sus acciones, no queremos sus métodos, no aceptamos la filosofía que les inspira. Repudiamos los secuestros, las cadenas, los coches bombas, los atentados, el narcotráfico.

De igual modo que repudiamos las causas que motiva la insurgencia de tales agrupaciones.

Investigaciones recientes parecen demostrar que los principales factores que intervienen en los conflictos actuales tienen que ver con las dificultades económicas, los problemas de acceso a la propiedad de la tierra en el mundo rural, la religión y la inestabilidad política.

El número de personas que carecen de lo básico para sobrevivir con un mínimo que garantice un nivel elemental de calidad de vida es alto, como por ejemplo:

  • Más de 1.200 millones de seres humanos no tienen acceso al agua potable;
  • 1.000 millones carecen de vivienda adecuada;
  • Existen 840 millones de personas mal nutridas, de los cuales 200 millones son niños menores de cinco años, y 2.000 millones de personas padecen anemia por falta de hierro;
  • 880 millones de personas no tienen acceso a servicios básicos de salud;
  • 2.000 millones de personas carecen de acceso a medicamentos esenciales.
  • Para resumir, nada menos que el 80% de la población mundial vive en pobreza.

Luego de ser liberada, Ingrid Betancourt ofreció declaraciones a la prensa, en las cuales se nota su perspectiva sobre las causas de la violencia, de la cual fue víctima:

Para mí, es un conflicto de violencia social que produce inseguridad”.

La ex rehén cree que Colombia necesita soluciones de fondo y proyectos sociales:

“Son siempre más complicados de instrumentar que las políticas de seguridad… Pero es imprescindible que Colombia tenga esos programas sociales a fin de combatir la pobreza”.

Quiere decir que hay que emprender acciones para lograr un mundo en equilibrio. En el cual la riqueza sea distribuida con equidad. Un mundo donde no haya habitantes de primera y de segunda. En el cual se de oportunidad a todos para acceder a los beneficios de la posmodernidad.

Para este gran logro se requiere más que cambios en el orden social, o político; que exista un cambio en la manera de pensar del individuo. Un de cambio de mentalidad.

Ahora esto es posible gracias a un despertar espiritual. El materialismo, ni el capitalismo, ni el comunismo, ni el humanismo han podido solventar esta situación del hombre.

Hay que buscar dentro del hombre el origen de esta problemática; e interiormente procurar la resolución del mismo.

Cobra vigencia las palabras de Jesús:

“Ama a tu prójimo, como a ti mismo…”