INTERPRETACIONES BÍBLICAS ERRADAS QUE SE DIFUNDEN COMO CIERTAS

Con frecuencia oímos afirmaciones sobre hechos narrados en la Sagrada Escritura, o doctrinas bíblicas, que se difunden y repiten como si fuesen veraces; sin embargo al revisar el texto que los contiene, se descubre que son inciertos, erradamente interpretados.

Algunas muy elementales, como cuando un niño afirma que Jonás estuvo en el vientre de una ballena, y la Escritura afirma que fue en el de un gran pez, Jonás 1:17.

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O, cuando se narra a los niños la historia de David y Goliat, y se afirma que David mata al gigante con una piedra lanzada con su honda; pero la Biblia establece que David lo derriba con la piedra; y es con la espada del mismo Goliat, con la que le da muerte, 1 Reyes 17:49-51.

Vamos a reseñar algunas de esas interpretaciones carentes de veracidad, predicadas hasta en púlpitos, que la Biblia corrige.

En este escrito, parafraseando las palabras de Jesús, afirmamos: Oísteis que fue dicho, pero la Biblia dice.

Moisés Era Tartamudo. Esta afirmación deriva de interpretar erradamente las palabras del Patriarca Hebreo cuando Dios le llama en el desierto, justificando su negativa de ir a liberar al pueblo de Israel del yugo egipcio, Éxodo 3:10, el texto en cuestión es: Éxodo 4:10:

“Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! Nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni después que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.”

Trata de explicar que no es experto en oratoria,  que habla poco, es tosco; los años en el desierto como pastor de ovejas marcaron su lenguaje.

También el contexto desmiente su tartamudez; según Esteban: “Fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en palabras y obras”, Hechos 7:22.  

La Iglesia es la Esposa del Cordero. Con frecuencia se oye esta afirmación, o que la Iglesia es la Novia del Cordero; se usa como argumento Efesios 5:22-28, más en ese texto se afirma que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, 5:23.

En la Biblia, Israel es la esposa de Jehová, Jeremías 3:14; algo que reitera Jesús, Marcos 2:19-20; y la Iglesia es el cuerpo de Cristo, Colosenses 1:18.

En Apocalipsis 19:9 se habla de unas bodas del Cordero, las que algunos predicadores proclaman como la unión de Jesucristo con la Iglesia, sin embargo el texto no describe una boda, sino destaca lo bienaventurados que son los invitados a la cena de las bodas del Cordero, sin especificar con quien se une el Cordero.

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Apocalipsis 21:9-10 revela quien es la esposa del Cordero, ¿Quién es? Es la Nueva Jerusalén. Ahora bien si la Biblia afirma que Israel es la esposa de Jehová, y que la Iglesia es el cuerpo de Cristo, ¿Cómo interpretar que la Nueva Jerusalén es la esposa del Cordero? ¿Qué sucede con Israel y con la Iglesia?

Revisemos quién es la Nueva Jerusalén.  Lee Apocalipsis 21:12-14; describe el muro de la Nueva Jerusalén, conformado de doce puertas con los nombres de los hijos de Israel; y de doce cimientos con los nombres de los apóstoles; por lo tanto la Esposa del Cordero es el pueblo de Dios, constituido de los hijos de Israel, y los creyentes en Jesucristo. Esta idea la anticipa Pablo en Romanos 11:17-18.

Jesús murió un día viernes. Esta es otra interpretación errada. Aun cuando la Biblia no dice explícitamente el día exacto de la crucifixión de Jesús, se puede determinar por el contexto.

Los evangelios establecen el día en que Jesús resucita: el primer día de la semana, Mateo 28:1-6; Marcos 16:1-16; Lucas24:1-6; y, Juan 20:1-9. A partir de este dato se puede determinar el día de la muerte de Jesús.

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Jesús dijo que estaría tres días y tres noches en el sepulcro, Mateo 12:40, y que resucitaría al tercer día, Mateo 16:21; 17:23.

Con estos datos podemos establecer el día de la muerte de Jesús; si resucita el primer día de la semana, debe permanecer tres días en el sepulcro, y resucitar el tercero; contemos los días en forma regresiva, a partir del primer día.

En el Nuevo Testamento, el primer día de la semanaes el posterior al día séptimo, el de reposo, o sábado, Mateo 28:1. El actual domingo.

Del primer día al séptimo, el sábado, un día; de sábado a viernes, dos días; de viernes a jueves, tres días. Por lo tanto, Jesús muere un día jueves, a las tres de la tarde, Marcos 15:34. Hora novena, actual tres de la tarde.

Hay otra forma de calcular el día de la muerte de Jesús, es a partir de la celebración de la Pascua, evento que anticipaba y escenificaba  la muerte del Cordero de Dios. Veamos. Según la ley, el procedimiento es como sigue:

  • Selección del cordero pascual, día 10 del mes, Éxodo 12:3.
  • Muerte del cordero, día 14 del mes, Éxodo 12:6.

Procedimiento cumplido en Jesús.

  • Selección como Cordero, día 10, primer día de la semana, Mateo 21:1-11. Entrada triunfal.
  • Muerte del cordero, día 14, un jueves.
  • Resurrección, día 17, primer día de la semana.

Estos acontecimientos fueron establecidos en el Plan de Dios para la redención del hombre, por lo tanto no es una casualidad que aquel año de la muerte de Cristo, la selección del cordero pascual, el día 10, fuese primer día de la semana; solo así podría resucitar el siguiente primer día de la semana.

El Domingo es el Día del Señor, o el primer día de la semana es el día del Señor. Este es otro error muy común.

En la Biblia no existe la palabra domingo. Esta expresión proviene del latín “dies Dominicus” (día del Señor). En la antigua Roma se llamaba a este día “dies solis” (día del sol).

En la Biblia aparece la expresión “primer día de la semana” en seis textos, relacionados al día de la resurrección de Jesucristo, Mateo 28:1; Marcos 16:2, 9: Lucas 24:1; Juan 20:1,19; y en dos textos referidos al día en que los discípulos y la iglesia se reunían, Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2,

En tales citas, primer día de la semana se escribe en griego: μίαν σαββάτων, mían sabbaton; o también: μιᾷ τῶν σαββάτων, mia ton sabbaton.

Referente a la expresión “día del Señor” aparece en siete textos: Hechos 2:20; 1 Corintios 5:5; 2 Corintios 1:14; 1 Tesalonicenses 5:2; 2 Tesalonicenses 2:2; 2 Pedro 3:10; Apocalipsis 1:10.

En dichos textos la expresión “día del Señor” se escribeen griego: ἡμέραν Κυρίου, hemeran kyriou; o, ἡμέρᾳ τοῦ Κυρίου, hemera tou kyriou.

Como se observa, en los anteriores textos, la expresión “día del Señor” se refiere al día de la Segunda Venida de Jesucristo, no al día de su resurrección, que es “el primer día de la semana”

Algunos, tomando las citas de Marcos 2:28 y de Lucas 6:5, establecen que el día del Señor es el sábado, pues Jesús dijo ser “Señor del día de reposo”; pero en estos textos lo que Jesús afirma es que Él es superior, está por encima del día de reposo.

¿Por qué se afirma actualmente que el domingo es el día del Señor?

Porque en la antigua Roma se conmemoraba el día del Sol el primer día de la semana. El 7 de marzo del año 321, Constantino I el Grande decreta que ese día del Sol, denominado ahora domingo sería observado como el día de reposo civil obligatorio. Como se dijo antes, domingo proviene de “dies Dominicus” (día del Señor).

La actual tradición declara que el domingo es el día del Señor; pero no olvides que en la Biblia, el día del Señor es el esperado momento de la Segunda Venida de Jesucristo.

Juan recibe la revelación del Apocalipsis un domingo.Esto se afirma a partir de Apocalipsis 1:10, texto en el que Juan escribe: “Yo estaba en el espíritu en  el día del Señor  …” Al revisar una versión del Nuevo Testamento en griego, se observa que la expresión traducida como “día del Señor”, es: κυριακῇ ἡμέρᾳ, kyriake hemera (del Señor día), o, día del Señor.

Como se afirma antes, la expresión “domingo” no existía en tiempos del Nuevo Testamento; para referirse al día de la resurrección de Jesucristo, siempre se usa “primer día de la semana”.

Si Juan hubiese recibido la revelación un domingo, habría escrito: “Yo estaba en el espíritu en el primer día de la semana…” Juan escribe su libro en griego, de modo que no iba a cometer un error tan elemental,  al escribir el día en que recibe la revelación; por lo tanto, el apóstol recibe la revelación “el día del Señor”, es decir: el día de la segunda venida de Jesucristo.

Desde Apocalipsis 4:1 se evidencia esta realidad, Juan es trasladado en el espíritu al momento de la Venida de Jesucristo.

Israe les el pueblo de Dios, refiriéndose al pueblo asentado en el actual territorio de Israel, en el Medio Oriente.

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En la Biblia, la expresión pueblo de Dios posee varios significados.

Pueblo de Dios es:

  • La humanidad, el hombre en general, Salmos 24:1: De Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo, y los que en él habitan.
  • Los hijos de Israel, las doce tribus, Éxodo 5:1; 6:7; 7:16.
  • Los cristianos en general, 1 Pedro 2:9.

Israel en la Biblia se refiere a:

Las doce tribus que convivieron desde la salida de Egipto, Éxodo 1:7, hasta el Reinado de Salomón, 1 Reyes 11:42.

Luego de la muerte de Salomón el reino se divide en: Reino de Israel, o Reino del Norte, 10 tribus, 1 Reyes 12:20; y, reino de Judá, Reinodel Sur, tribus de Judá y de Benjamín, 1 Reyes 12:21.

El reino de Israel, o del Norte, subsiste hasta la caída de Samaria por los Asirios, y el pueblo es disperso hasta hoy, 2 Reyes 17:1-6.

El reino de Judá, o del Sur, persiste hasta la caída de Jerusalén en manos de Nabucodonosor, y el pueblo es exiliado en Babilonia, 2 Reyes 25:8-11; posteriormente, durante el reinado Persa, Ciro ordena la repatriación de los exiliados, Esdras 1:1-4.

Los exiliados retornan al territorio de Judá, reconstruyen el templo, y a Jerusalén, libros de Esdras y Nehemías, y subsisten como pueblo Judío hasta el año 70 después de Cristo, cuando de nuevo Jerusalén es destruida, y el templo, esta vez por los Romanos; el pueblo es disperso, y se les prohíbe retornar a su territorio.

Al territorio de Israel los romanos le cambian de nombre, le denominan Palestina.

En 1947, las Naciones Unidas aprobaron la partición de Palestina en dos Estados, uno judío y uno árabe. El 14 de mayo de 1948, el Estado de Israel declaró su independencia.

El actual Estado de Israel no está conformado por el pueblo de Israel, o del Reino del Norte; sino de los descendientes del reinodel Sur, o de Judá. Por lo tanto, la designación de Estado de Israel es incorrecta, su nombre debería ser Estado Judío; pues el pueblo de Israel aún permanece disperso entre las naciones de la tierra.

Muchas de las profecías relacionadas con Israel se refieren a las diez tribus dispersas, o pueblo de Israel.  E Israel, las diez tribus dispersas, será restaurado, Ezequiel 11:14-25.

Un día ambos pueblos, Israel y Judá, serán unificados, Ezequiel 37:15-16.

De todas formas, los ciudadanos del Estado de Israel, descendientes de Judá y Benjamín, son pueblo de Dios, una parte de Israel, como las demás 10 tribus dispersas por el mundo.

Al fin de los tiempos habrá un Juicio Final. Esta es otra creencia que se difunde ampliamente, más la lectura de la Escritura aclara esta creencia.

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Apocalipsis 20:11-15 es el texto que describe el juicio ante el Gran Trono blanco, la lectura del mismo permite determinar lo siguiente:

Lo que describe el texto es la etapa final de un juicio, la de sentencia, y ejecución de la sentencia. En esta etapa el juez dicta sentencia a partir del libro de la vida, quien no esté inscrito en él, 20:15,es lanzado al lago de fuego; evidentemente los que aparecen en tal libro tienen otro destino.

Es lo que enseña Jesucristo en Mateo 25:31-33. Los de la derecha, heredan el reino; los de la izquierda, son lanzados al lago de fuego.

En Mateo 25:34-46, se describe las obras características de cada grupo de personas.

Si ésta es la etapa de sentencia, y aplicación de lasentencia, ¿Cuándo tiene lugar el juicio? El juicio y condena es en vida, Juan3:18: “El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.”

Cuando una persona cree en Jesucristo, de inmediato se escribe su nombre en el libro de la vida.

En conclusión, al final de los tiempos no habrá un Juicio Final; lo que ocurre es el Final del Juicio.

A partir de esta errada creencia sobre el Juicio Final, surge otra falsa creencia.

En el Juicio Final los justos juzgaran al mundo. Tal afirmación se deduce de 2 Corintios 6:2: “¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas?”

A partir de este texto, algunos interpretan que los creyentes van a formar parte del jurado en el Juicio Final. Sin embargo al leer Apocalipsis 20:11-15, observamos que allí no se menciona jurado alguno.

¿Cómo interpretar las palabras de Pablo? Según Juan 3:18,el juicio es en vida, quienes creen en Cristo, no son condenados; quienes no creen en Jesucristo, son condenados.

¿Cómo juzgan los santos al mundo? Proclamando el evangelio de Jesucristo, y confrontando a la humanidad; quienes reciben al Señor, son libres de la condenación eterna; quienes no creen, son condenados.

Por otra parte, todos los hombres serán juzgados en eltribunal de Cristo, 2 Corintios 5:10: “Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en elcuerpo.”

Es ilógico que una persona sea jurado en un juicio donde ella misma va a comparecer para ser juzgada.

El rapto, o arrebatamiento. Aun cuando la Biblia menciona la realidad de que los creyentes serán arrebatados juntamente con los resucitados, para recibir al Señor en el aire, 1 Tesalonicenses 4:17; existen diversas posiciones sobre cuándo ocurrirá este glorioso evento.

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Estas son algunas de las posiciones:

  1. Pretribulación: ocurre antes de la gran tribulación
  2. Miditribulación: ocurre a la mitad de la gran tribulación
  3. Parcial: ocurre antes, en medio, o después de la gran tribulación dependiendo de la verdadera conversión del creyente
  4. Postribulación: ocurre después de la gran tribulación

Como son cuatro posiciones distintas sobre un mismo suceso, una sola de ellas es verdadera, las restantes son erradas.

Es decir, si se escribe un libro por cada posición sobre el arrebatamiento, solo uno está en lo correcto; y de los predicadores que asuman aquellas posiciones, solo los que asumen la verdadera predicarán a sus congregaciones la versión correcta del arrebatamiento; los demás predican algo falso.

¿Qué dice la Biblia sobre el arrebatamiento? Lee 1 Tesalonicenses 4:16-17, donde se describe el evento, así:

  1. El Señor desciende del cielo, 16a,
  2. Los muertos en Cristo resucitan primero, 16b,
  3. Losque viven son arrebatados juntamente con los resucitados, 17a,
  4. Reciben al Señor en el aire, 17b,
  5. Todos están siempre con el Señor, 17c.

El arrebatamiento es la forma como Pablo se refiere a lo que Jesucristo explica en Mateo 24:29-31, así:

  1. Después de la tribulación, habrá señales en el cielo, 29,
  2. Aparece Jesucristo sobre las nubes con poder y gran gloria, 30.
  3. Los ángeles son enviados a juntar a los escogidos, 31.

Lo que Jesucristo señala como tarea de los ángeles, “juntara sus escogidos”; es lo que Pablo describe como arrebatamiento. Dicho evento claramente se dice que ocurre después de la tribulación, y posterior a su Segunda Venida.

Quien así lo predique y enseña, está en lo correcto; los que proclamen otra secuencia, enseñan una falsa creencia.

Para finalizar, hagamos mención a un último error de interpretación.

El día de pentecostés los discípulos hablaron en lenguas.

Aunque esta creencia se ha aclarada en diversas ocasiones, la traemos de nuevo a reflexión ya que es una doctrina que aún se sostiene, y es un buen ejemplo de la importancia de evitar interpretar los textos ajenos al contexto.

Revisemos el texto: Hechos 2:4: “Y fueron todos llenosdel Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.”

Leído este texto aisladamente permite afirmar que los apóstoles hablaron en lenguas, y sobre esa interpretación construir una doctrina relacionada con el don de lenguas.

Pero sabemos que la Escritura no puede ser interpretada fuera del contexto.

Para interpretar correctamente el texto, leamos el contexto inmediato, Hechos 2:1-13.

De acuerdo al contexto, ¿Qué significa otras lenguas? El versículo ocho lo aclara, son las leguas, o idiomas nativos de los oyentes. ¿Cuáles idiomas? Se mencionan en 2:9-11.

Ahora, observemos el contexto lejano, leamos 1 Corintios 13:1, Pablo menciona dos tipos de lenguas, ¿Cuáles? Las humanas, y las angélicas.

¿Cómo definimos a las lenguas humanas? Es el lenguaje usual de los humanos, son los idiomas, o lenguas de cada pueblo, como el griego, latín, árabe, hebreo, que son algunos de los idiomas mencionados en el contexto estudiado.

Por lo tanto, los discípulos el día de pentecostés hablaron en los idiomas de los oyentes, tal y como se revela en Hechos 2:4-11.

Consideradas estas falsas creencias que circulan entre los creyentes, surgen unas interrogantes: ¿Por qué circulan estas falsas creencias entre los creyentes? ¿Cuál es el origen de las mismas?

Circulan porque se leen libros que contienen aquellas falsas creencias, y como son escritos por prominentes autores, los lectores las asumen como verdaderas, y las repiten.

Por otra parte, muchos predicadores acuden a los libros para obtener ayuda en la interpretación de la Palabra, si el autor esta errado, y el predicador no contrasta con la Palabra lo dicho en los libros, se repiten los errores en los púlpitos.

Por lo tanto, hay que acudir a la Escritura, directamente, para conocer la revelación de Dios; y no asumir revelaciones de otros, que como hemos visto ´pueden ser erradas.

Con esto no estamos en contra de los libros de teología, ni pretendemos descalificar a los grandes escritores que tanto beneficio han aportado a la doctrina cristiana.

Sin embargo, a los fines de evitar la repetición de interpretaciones erradas, lo prudente es que el estudiante de la Biblia domine las reglas de la hermenéutica, y de la exegesis bíblica, de ese modo va a disfrutar estudiando la Escritura, interpretándola, y obteniendo la revelación personalmente.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Datos históricos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Google

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EL ARREBATAMIENTO, INDICIOS

 El arrebatamiento es un tema que fascina a los creyentes desde el tiempo en que Pablo escribe a la Iglesia de Tesalónica suprimera carta.

Al mismo se le da mucha relevancia por haberlo asociado a otro evento de mucha prominencia como es la gran tribulación; ambos sucesos relacionados con la Segunda Venida de Jesucristo.

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Sobre el arrebatamiento, también denominado “el rapto”, no hay acuerdo entre los eruditos, por lo que existe una variedad de interpretaciones; realmente, más que interpretaciones son deducciones; ya que el texto, estudiado en su contexto, determina la interpretación.

Si has leído las diversas posturas sobre el denominado arrebatamiento notarás que una contradice a las demás.

En este escrito vamos a estudiar el texto bíblico, y a descubrir lo que nos revela; no entraremos en contradicciones con otros autores, ni estudiaremos sus interpretaciones.

Al leer el texto referido al arrebatamiento, observamos que dicha expresión no aparece sino “arrebatados”, que ocurre en la Biblia solo una vez como evento asociado a la Segunda Venida de Jesucristo, 1 Tesalonicenses 4:17.

La otra vez que aparece la expresión “arrebatados” es en Salmos 88:5, relacionada a otra situación ajena a la Segunda Venida de Cristo.

Invierte unos segundos en leer 1 Tesalonicenses 4:17,  observa el texto, medita unos instantes en sus palabras, identifica la idea central; visualiza las imágenes que te sugieren las palabras,   seguidamente considera el mensaje que te transmite:

Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

¿Qué sientes al captar el mensaje del texto?

Lo destacado del texto, el gozo, la emoción por el privilegio de recibir al Señor en el aire para vivir eternamente con El. Lo notable del texto es el cumplimiento de una promesa largamente esperada.

Ahora, escudriñemos lo que dice el texto, relee 1 Tesalonicenses 4:17:

Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

Analicemos el texto:

Observa cada palabra clave, recuerda lo que significan.

Nota la primera expresión “luego”, un adverbio de tiempo que significa algo que ocurre inmediatamente; usado como conector, indica secuencia, que un hecho ocurre después de otro, ¿Cuál es la secuencia? El Señor desciende del cielo, y los muertos en Cristo resucitan “primero”, 4:16.

Luego, después, seguidamente, de lo que ocurre en4:16,  “los que vivimos, los que hayamosquedado.” Quienes estén vivos cuando regrese el Señor.

Seremos arrebatados juntamente con ellos en lasnubes, ¿Quiénes son ellos? Los que resucitaron primero al venir Jesucristo. El texto dice que quienes viven son arrebatados juntamente con los resucitados.

¿Qué significa arrebatar en el contexto? Tomar, quitar algo con violencia, RAE. Es decir levantar al aire a los creyentes rápidamente. Algo similar a lo que ocurre con Felipe, luego de bautizar al etíope en el desierto, es “arrebatado”  por el Espíritu, y trasladado a Azoto, Hechos 8:39-40.

Para recibir al Señor en el aire. ¿Hacia dónde son llevados los arrebatados? Al aire, a las nubes donde se encuentran con elSeñor.

Y así estaremos para siempre con el Señor.  ¿Dónde estaremos para siempre con el Señor? Con toda seguridad no será en las nubes, ni en esta tierra, lee Apocalipsis 21 y 22.

¿Qué ocurre con los que viven cuando regrese Cristo? El texto estudiado no da mayores detalles. En otra carta, Pablo explica que los creyentes son “transformados”, sus cuerpos, en uno similar al de los resucitados, 1 Corintios 15:51-53.

En conclusión, el texto establece que Jesucristo regresa y resucita a los muertos, los creyentes vivos son transformados; luego ambos son arrebatados a las nubes, para recibir a Cristo en el aire; y juntos vivir con Cristo para siempre.  

Eso es lo que dice el texto sobre el denominado arrebatamiento por algunos, y rapto por otros. Lo demás que se escribe son deducciones de los eruditos para acoplar, encajar, el arrebatamiento a los esquemas que ellos han establecido para el retorno de Jesucristo.

Para comprender el por qué Pablo cita “seremosarrebatados”, hay que leer el contexto inmediato, 1 Tesalonicenses 4:13-5:11; y también el lejano. Así visualizamos la idea completa de lo que Pablo expresa.

Como se observa, la cita no es para destacar, ni explicarque “seremos arrebatados”, esa es una mención, entre un contenido más amplio de la carta, escrita con el objeto de inspirar a los creyentes, que estaban desanimados; así como explicarles la realidad de la resurrección, que no se duerme, se muere, como los que no tienen esperanza; sino que al retorno delSeñor serán resucitados; y de igual modo esclarecer la secuencia de hechos al retornar Jesucristo.

Pablo escribe para transmitir esperanza a una Iglesia atribulada por las vicisitudes del momento que vive; no es su intención establecer una doctrina sobre un supuesto arrebatamiento, el énfasis del apóstol es consolar y orientar.

En esta carta Pablo se basa en la enseñanza de Jesucristo sobre la secuencia de hechos de su Segunda Venida, contenida en Mateo 24:30-31.

Veamos la secuencia, según Pablo:

Primero: Jesucristo desciende del cielo, lo cual se anuncia con el sonido de trompeta, 4:16a.

Segundo: “Los muertos en Cristo resucitan primero”, 4:16b.

Tercero: “luego los que vivimos…seremos arrebatados juntamente con  ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire.”, 4:17.

Cuarto: Estaremos siempre con el Señor.

Este texto es paralelo a Mateo 24:30-31, en el queJesús describe la secuencia que Pablo menciona: “…verán al Hijo del Hombreviniendo sobre las nubes del cielo”,  seguidamente envía a sus ángeles a “juntar alos escogidos”, es decir, Jesús explica el “seremos arrebatados” como la acciónde los ángeles de “juntar a los escogidos”.

¿Qué es el arrebatamiento? Una construcción teológicapara referirse a lo que Pablo describe como “seremos arrebatados”; el apóstol usa aquella  figura del lenguaje para referirse a que los creyentes serán “juntados” por los ángeles cuando Cristoregrese.

¿Cuándo “seremos arrebatados”? Tal y como se determina en 1 Tesalonicenses 4:17, durante la Segunda Venida de Jesucristo, la cual es fijada por El en Mateo 24:30-31.

¿Habrá arrebatamiento antes de la gran tribulación? No, en ninguna parte de la Sagrada Escritura se establece que alguien sea arrebatado antes de la Segunda Venida de Jesucristo, excepto Enoc, Génesis 5:24, y el profeta Elías, 2 Reyes 2:11.

Lo que claramente enseña la Biblia es que “despuésde la tribulación de aquellos días… aparecerá la señal del Hijo del Hombre”,Mateo 24:29-30, cuando tiene lugar el levantamiento de los creyentes.

Entonces “seremos arrebatados” después de lavenida del “Hijo del Hombre con poder y gran gloria.

En Apocalipsis, el libro de revelaciones, no se menciona un arrebatamiento.

Por cierto, en la Biblia no se menciona que laIglesia sea arrebatada, esta es otra falsa creencia, ¿Quiénes son arrebatados? Comomencionamos antes, la Biblia dice que son arrebatados los creyentes vivos,conjuntamente con los resucitados, 1 Tesalonicense 4:17; lo cual enseñaJesucristo en Mateo 24:30-31, en este caso los arrebatados son “sus escogidos.”,no la Iglesia.

De acuerdo al Apocalipsis, la Iglesia subsiste hasta la Segunda Venida de Cristo, momento cuando culmina su misión de proclamar el evangelio y extender el reino de los cielos.

Toma nota de esto, Israel es relevante en la Biblia, hasta cumplir su misión, Génesis 22:18, bendecir a las naciones de la tierra con su cimiente, Jesucristo. La Iglesia es igualmente relevante, hasta la Segunda Venida de Cristo, luego de cumplir su misión de hacer discípulos de Jesucristo hasta el fin del mundo, Mateo 28:19-20.

Después, Israel y la Iglesia serán unidos para reinar con Jesucristo en el cielo.

En el cielo no hay Iglesia, lee Apocalipsis 21:1-22:5, en esa cita se menciona a la Nueva Jerusalén, la esposa del Cordero.

La Iglesia en Apocalipsis es prominente hasta el capítulo tres, donde se destaca su papel hasta la Venida de Cristo. Desde el capítulo cuatro no se menciona más, en su lugar se menciona a los 24 ancianos, 4:4; a los 144 mil sellados de las 12 tribus de Israel, más la gran multitud ante el trono, 7:1-12; el muro de la Nueva Jerusalén con doce puertas, los doce Patriarcas, con los doce cimientos, los doce Apóstoles, 21:12-14; para establecer otra realidad: el pueblo de Israel, unido al pueblo cristiano, formando un solo pueblo.

Esta realidad la anticipa Pablo en Romanos 11:17, un olivo, Israel, con una  rama injertada, los creyentes gentiles.

¿Por qué hay tantas enseñanzas sobre este tema, distintas entre sí? Por diversos motivos, he aquí los principales:

En primer lugar, porque los eruditos establecen sus esquemas sobre la Segunda venida de Jesucristo, y luego ajustan los textos a esos esquemas. Aquellos esquemas son establecidos por la escuela teológica que suscriba el erudito.

Otro motivo es que el teólogo estudia los textos de los grandes eruditos de la Biblia, y adopte sus creencias.

Uno final: Porque no se interpreta la Escritura utilizando las normas de la Hermenéutica, la Exegesis, con la dirección del Espíritu Santo.

Hay que recordar que en la interpretación de un hecho, de un texto, de una realidad, de la Sagrada Escritura, priva la cosmovisión del intérprete.

En fin, seremos arrebatados juntamente con los resucitados en el glorioso momento que ocurra la Segunda Venida de Jesucristo.

Estamos a la espera de ese gran día.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de http://www.biblegateway.com

Notas personales

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EL MILENIO, ¿MIL AÑOS REINANDO CON CRISTO?

El milenio es un período de tiempo que aparece descrito en el Libro de Apocalipsis, sobre el cual se han propuesto diversas interpretaciones.

Muchos cristianos tienen la esperanza de que Jesucristo regresará para establecer un reino de mil años en la tierra, teniendo como capital de aquel reino a la ciudad de Jerusalén.  Será un reinado en que la humanidad tendrá paz,amor, gozo, progreso.

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Armonía, paz, bienestar durante mil años.

¿Qué dice la Biblia sobre este reino milenial? Revisemos lo que la Palabra de Dios enseña sobre el milenio.

Milenio es una expresión de Juan en Apocalipsis alrededor de la cual se ha construido una diversidad de enseñanzas, entre las que no hay acuerdo, una sola interpretación; esa circunstancia es debido a las posiciones que los teólogos asumen al interpretar la Sagrada Escritura.

La teología ha sido matizada por el pensamiento de los eruditos de la antigüedad, algunos de los cuales fundaron escuelas teológicas cuya influencia ha trascendido hasta hoy. Algunos teólogos al interpretar las Escrituras usan el método alegórico, otros el racional, dependiendo de la escuela que representen.

Un teólogo bíblico interpreta la Escritura diferente a la de otro con una tendencia distinta, como la mística, la contextual, o la histórica. Si es dispensacionalista, entonces interpreta la Biblia literalmente, y tiene ya fijada determinadas etapas en que se muestra la gracia de Dios. En el caso de adherirse al calvinismo, por supuesto que cree en la depravación total del hombre, la elección incondicional, la expiación limitada, la gracia irresistible, y la perseverancia de los santos.

El teólogo que analiza la revelación desde la perspectiva de la Teología de la Liberación considera que el Evangelio exige la opción preferencial por los pobres,  y recurre a las ciencias humanas y sociales para definir las formas en que debe realizarse aquella opción.

Por este motivo se han propuesto  tantas interpretaciones diferentes sobre el  milenio; es que al estudiar el texto el intérprete obedece a su cosmovisión.

Sin embargo, al interpretar un texto hay que ceñirse al método usado por el escritor, al estilo en que fue escrito; no al revés. El estudiante lee el texto, lo analiza, observa el método del autor, y el estilo literario en que está escrito el texto, y aplica aquel método, no el suyo.

En relación a este escrito vamos a abordar el estudio del milenio directamente en el texto, sin posiciones teológicas preconcebidas; lo que haremos es simplemente escudriñar lo que revela el texto en su contexto.

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Texto antiguo.

Leamos el texto de donde se ha extraído tantas diversas interpretaciones, Apocalipsis 20:4-6. Usaremos la versión RVR60.

4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. 5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. 6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

Para interpretar el texto, recordemos algunas reglas establecidas para hacerlo:

Primera: La Biblia no se interpreta literalmente, sino de acuerdo al estilo literario del texto. Lee Deuteronomio 6:6. Literalmente afirma que la palabra debe estar sobre “el órgano principal del sistema circulatorio”; más sabemos que el escritor utiliza una figura del lenguaje para referirse a la “mente”.

Por lo general en la  Biblia, cuando aparece “corazón” se cambia por “mente”, y no varía el significado del texto.

Entonces para interpretar Apocalipsis, hay que tener presente el estilo literario apocalíptico que usa figuras, símbolos, códigos, similitudes, que el autor y los lectores conocen.

Segunda: La Biblia se explica a sí misma, es decir hay que considerar el contexto; ante pasajes oscuros, o de difícil interpretación, en el contexto está la clave, la explicación. ¿Quién es la esposa del Cordero? Eso no es difícil, ¿Cierto? No sigas leyendo, primero responde, ¿Quién es la esposa del Cordero? Ahora lee Apocalipsis 21:9-10.  

¿Te sorprende? Así tenemos muchas creencias, a alguien se le ocurre una interpretación errada y los demás sin ir a la Palabra repiten el error. Lo que pasa es que la Nueva Jerusalén es un símbolo, ¿De qué? Lee 21:12-14. De la unión de Israel, las doce puertas con los nombres de los patriarcas, más el pueblo cristiano, representado por los doce cimientos con los nombres de los apóstoles.

Las bodas del cordero no es con la Iglesia, solamente; hay que incluir a Israel. Las bodas del Cordero es con su pueblo, el mundo de Juan 3:16.

Dicho esto, vamos a revisar el texto sobre el milenio. Apocalipsis 20:4-6.

Como seguramente observaste, en el texto no aparece la expresión “milenio”, sino “mil años”, pero como son expresiones equivalentes, sigamos usando milenio.

El texto en cuestión, está dividido en dos secciones. La primera es el versículo 4, que se refiere al milenio propiamente; la otra son los versículos  5 y 6 donde se menciona otro milenio que corre paralelo al anterior.

No son dos milenios, es uno solo en el que ocurren hechos simultáneos.

Primera sección: El milenio: A medida que lees propón tu interpretación.

  • Y vi tronos,
  • Y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar;
  • Y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos;
  • Y vivieron y reinaron con Cristo
  • Mil años.

Segunda sección: El milenio paralelo.

  • Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años.
  • Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos,
  • Sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo,
  • Y reinarán con él mil años.

Analicemos el versículo cuatro, la primera sección:

4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.

Vi tronos: En Apocalipsis, el contexto, la palabra trono aparece 36 veces, RVR60, excepto 2:13 y 13:2, que se refieren al trono de Satanás; y 16:19 al de la  bestia, las demás veces cuando aparece “trono”, éste se encuentra en el Cielo. Por lo tanto los tronos que ve Juan están en el cielo; de modo que quienes se sentaron en los tronos están igualmente en el cielo.

Y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; en el imaginario cristiano subsiste la idea de que los creyentes juzgarán al mundo, ¿Ello es cierto? Veamos lo que dice el contexto: el juicio es en vida, lee Juan 3:17-18; quien juzga es la Palabra, Juan 12:46-48; en el juicio final no hay jurado, y no hay juicio como tal, solo se dicta sentencia, Mateo 25:31-33; 34, 41; Apocalipsis 20:11-15.

¿Quiénes tienen facultad de juzgar? Los creyentes, pero no al final de los tiempos, ni en el cielo; lo hacen en vida, en la tierra; y no como jurado, sino como testigos de Cristo, Hechos 1:8. En la medida que confrontan a los hombres con el poderoso mensaje del evangelio, ese testimonio les coloca en posición de decidir, la decisión es determinante, la Biblia juzga aquella decisión; aceptar o rechazar a Jesucristo determina la sentencia en la comparecencia final.

La facultad de juzgar la recibieron mientras vivían, Romanos 10:12-17.

Vi las almas de los decapitados, y explica de quienes son las almas. Si una persona es decapitada muere, su alma es separada del cuerpo, Génesis 35:18; 1 Reyes 17:21-22; Hechos 2:27; Apocalipsis 6:9;  y va al cielo; por lo tanto, las “almas” de los decapitados que Juan ve; son de los mártires quienes murieron en la tierra, y fueron sepultados; pero sus almas están en el cielo, Eclesiastés 12:7.

Vivieron y reinaron con Cristo, observa que no dice “resucitaron” o “volvieron a vivir”, lo que si se afirma en el siguiente texto. Esta frase significa que “murieron” decapitados en la tierra, más “viven” en el cielo y allí reinan con Jesucristo.

En realidad un creyente no muere, cuando cesa la vida en la tierra, su “alma” asciende al cielo donde vive con Cristo, Juan 14:2-3.

Mil años, esta cifra, como la generalidad de Apocalipsis es simbólica; significa “mucho tiempo”, “cantidad de infinita de tiempo”. Mil se forma de números simbólicos, la repetición del 10, o sea la tercera potencia de diez (10x10x10=1000), el número diez significa totalidad de capacidad, de poder humanamente hablando. 10 dedos de la mano, 10 dedos de los pies, 10 mandamientos, 10 plagas de Egipto.

Mil años en el contexto bíblico significa infinita cantidad de tiempo, Salmos 90:4; Eclesiastés 6:6; 2 Pedro 3:8. Es la idea que transmite “setenta veces siete”, la cantidad de veces a perdonar una ofensa, no es cuatrocientas noventa veces (7x7x10=490), sino indefinidamente, Mateo 18:21-22.

Si observas los números utilizados en Apocalipsis, comprobarás que la mayoría son simbólicos, ¿Por qué habiendo infinidad de números se usa solo simbólicos?

¿Cómo interpretar este versículo 4? En primer lugar: Los hechos narrados en el versículo cuatro ocurren en el celo; por lo tanto el reino de mil años es en el cielo, no en la tierra.

También se observa que en ninguna otra parte de la Biblia se menciona un reino de mil años de Jesucristo; la promesa relacionada con el reinado de Jesucristo, en el contexto, no es de mil años literalmente hablando, es uno eterno, 2 Samuel 7:16; 1 Reyes 9:5; Isaías 9:7;  Daniel 2:44; 7:14.

¿Qué significa ese milenio? Representa el indefinido tiempo que Jesucristo reina con las almas de los muertos en el Cielo. ¿Desde cuándo reina Jesucristo? Desde la eternidad, antes de Génesis 1:1; Juan 1:1.

En segundo lugar: Ese reinado desde la eternidad se materializa con su encarnación, Mateo 4:17; Marcos 1:14-15, por lo tanto reina en Jerusalén terrenalmente durante sus tres años de ministerio; asciende al cielo, desde donde continua reinando; lo extienden los creyentes a través de la predicación del evangelio, y se consumará en su Segunda Venida; es decir ya estamos viviendo en el “milenio”.

Revisemos los versos 5 y 6. Segunda sección: El milenio paralelo.

5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. 6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

Pero los otros muertos no volvieron a vivir, hasta cumplir mil años. Observa que esta vez se utiliza la expresión “no  volvieron a vivir”, es decir: los otros muertos “no resucitaron”, hasta que se cumplieron mil años.

¿Qué significa esto? Que las personas que viven durante esos mil años, por las leyes naturales van muriendo, y son sepultados; y así los cuerpos esperan para resucitar pasados los mil años.

Durante el milenio no hay resurrección. La resurrección sucede luego de la Segunda Venida, no antes.

Esta es la primera resurrección. Se refiere a la resurrección de los salvos, para vida eterna. Porque la segunda resurrección, es para muerte.

Estas resurrecciones ocurren simultáneas la diferencia está en el destino de cada quien, Mateo 25:34, los de la derecha; 25:41, los de la izquierda. Estos eventos ocurren después de la Segunda Venida, cuando finaliza el reino de mil años.

Sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, esta es una referencia al sacerdocio del creyente, 1 Pedro 2:9, que cumplen mientras viven en la tierra; proclamando el evangelio de Jesucristo y extendiendo el Reino de los Cielos. Es el tiempo de la gracia, que se inicia desde la caída del hombre.

Y reinarán con él mil años, mientras las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús reinan con Él mil años en el cielo; en la tierra los creyentes reinan también con Cristo, durante ese mismo lapso, y proclaman el evangelio.

Esos creyentes, según las leyes naturales, durante esos mil años, nacen, crecen, se reproducen,  mueren, son sepultados; y sus almas ascienden al cielo.

Recordemos que en Apocalipsis “mil años” significa cantidad indefinida de tiempo, de años.

Conclusiones:

¿Hay reino milenial? Sí, el mencionado en Apocalipsis 20:4-6, es el tiempo que reina Jesucristo desde la eternidad, antes de Génesis 1:1; Juan 1:1, y se extiende hasta su Segunda Venida; luego de la cual entrega el reino al Padre, 1 Corintios 15:24-26; y Dios continuará reinando por la eternidad, después de Apocalipsis 22:5.

¿Restablecerá Cristo la Monarquía hebrea y volverá para reinar desde Jerusalén? Ya la restableció durante su ministerio terrenal, Marcos 1:14-15; y no vendrá a reinar en Jerusalén; ya reina en el corazón del creyente; Filipenses 2:9-11; cuando regrese será para el juicio final,  juntar a los escogidos y llevarles al cielo, Mateo 24:30-31; 25:31-32; a quienes le rechazan, al otro destino.

Algunos teólogos, con base a Isaías 65:17-25, afirman que Cristo regresará y establecerá el reino milenial en la tierra, colocando su trono en Jerusalén; aquella interpretación no tiene sustento pues las condiciones mencionadas en el texto corresponden a lo que ocurre después de crear cielo nuevo y tierra nueva, Isaías 65:17; este texto de Isaías es paralelo al capítulo 21 de Apocalipsis.

La Segunda Venida de Cristo:

¿Cuál es la secuencia de eventos cuando regrese Jesucristo? 1 Tesalonicenses 4:16-17:

16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

El texto la establece, así:

  1. Cristo desciende del cielo, lo cual anuncia con el sonido de trompeta,
  2. Los muertos en Cristo resucitan primero,
  3. Seguidamente quienes viven son transformados, sus cuerpos, como los de quienes resucitaron, y juntados en “las nubes” con los resucitados,
  4.  Todos son llevados al cielo para estar siempre con el Señor.

El arrebatamiento: ¿Qué es el arrebatamiento y cuando ocurre? 1 Tesalonicenses 4:17. La expresión “arrebatamiento” es una figura retórica para dar a entender que el creyente es “levantado” a las nubes, luego de ser transformado, para reunirse con los resucitados, 1 Corintios 15:51-52.

¿Cuándo ocurre? Como lo revela claramente el texto, “después” de la Segunda Venida de Cristo.

Aunque los teólogos le han fijado ya sus pautas, algunas muy complejas, en realidad el plan de Jesús para su retorno es sencillo, semejante a su primera venida, que  estaba pautada así:

Pauta de la Primera Venida de Jesucristo:

  • Nacimiento: De una virgen, Mateo 1:22
  • Lugar: En Belén, Mateo 2:5-6
  • Estadía en Egipto: Mateo 2:15
  • Crece en Nazaret: Mateo 2:23
  • Juan el bautista le prepara el camino: Mateo 3:1-3
  • Inicia su ministerio en Galilea: Mateo 4:12-16
  • Día de su muerte: Día de pascua: Éxodo 12:6, cumplido Mateo 26:17-18
  • Resurrección: Tercer día después de su muerte, Mateo 12:40; 17:22-23

También su Segunda Venida está pautada:

¿Cuándo es la Segunda Venida de Cristo? Después de la Gran Tribulación: Mateo 24:29-30:

29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

La secuencia:

  • Gran tribulación
  • Señales en los cielos
  • Señal del Hijo del Hombre
  • Verán al hijo del Hombre viniendo sobre las nubes.

Observa que no hay espacio para un milenio cuando Cristo venga.

¿Cuándo comienza y termina la gran tribulación? Se inicia con la aparición del Anticristo y la construcción del tercer templo en Jerusalén, 2 Tesalonicenses 2:1-4; Apocalipsis 13:11-18.

Culmina con la venida de Cristo: Mateo 24:29-30; 25:31; 2 Tesalonicenses 2:8.

Eso es lo pautado en la Revelación Divina; lo demás son esquemas y pautas establecidas por los teólogos que no se cumplirán; ya que Jesús seguirá el Plan ya establecido por Él mismo en la Escritura.

Fuente,

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Datos: Wikipedia

Conceptos: Diccionario Bíblico en línea

Notas personales

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SEGÚN LA BIBLIA: EL DÍA DEL SEÑOR NO ES EL DOMINGO, NI DÍA DE RESURRECCIÓN

El domingo primero de abril, la cristiandad celebra la resurrección de Jesucristo, lo cual, como registra el Nuevo Testamento, ocurrió el primer día de una semana que comenzó el 10 de nisán, de un año del primer siglo. La fecha exacta es desconocida, mas hay certeza de la ocurrencia del hecho.

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A partir de ese gran día, la naciente población de creyentes comenzó a reunirse el primer día de la semana, como memorial de aquel singular acontecimiento, Hechos 20:7; 1 Corintios 16:1-2.

Posteriormente el primer día de la semana es denominado domingo, del latín “día del Señor”. El 7 de marzo del año 321, Constantino I el Grande decretó que el “día del sol” (actual domingo) sería observado como el día de reposo civil obligatorio, y aunque tradicionalmente se ha querido ver en esta ley una muestra del cristianismo del emperador, la ley no beneficiaba específicamente a la Iglesia,​ dado que el “día del sol” era referido al Sol Invictus, una divinidad pagana que había cobrado especial importancia en el culto imperial.

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En la actualidad al domingo se le denomina “el día del Señor”, el argumento es que así era llamado por los creyentes en el Nuevo Testamento, y para reforzar la idea se menciona  Apocalipsis 1:10:

Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,

Ahora bien, es incorrecto afirmar que los discípulos se refiriesen al domingo como “día del Señor”, porque ellos como conocedores del Antiguo Testamento, tenían claro el significado de aquella expresión.

Cada vez que los escritores del Nuevo Testamento se referían al día cuando Cristo resucitó, escribían en griego μιᾷ τῶν σαββάτων, mia ton sabbatón, que los eruditos traducen como “primer día de la semana”: Mateo 28:1; Marcos 16:2,9; Lucas 24:1; Juan 20:1,19; Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2.

Para referirse al día de la resurrección, los escritores nunca usaron “día del Señor”, sino “primer día de la semana”.

¿Qué significa la expresión “día del Señor?

La frase “el día del Señor” se menciona diecinueve veces en el Antiguo Testamento, usando su equivalente “día de Jehová”: Isaías 2:12; 13:6, 9: Ezequiel 13:5, 30:3; Joel 1:15, 2:1, 11, 31, 3:14; Amos 5:18, 20; Abdías 15; Sofonías 1:7, 14; Zacarías 14:1; Malaquías 4:5; y cuatro veces en el Nuevo Testamento: Hechos 2:20; 2 Tesalonicenses 5:2; 2 Pedro 3:10; Apocalipsis 1:10. También es aludido en otros pasajes (Apocalipsis 6:17; 16:14).

La frase “el día del Señor” generalmente se refiere a eventos que tendrán lugar al final de la historia, Isaías 7:18-25, y con frecuencia se asocia con la frase “en aquel día.” Un dato para comprender estas expresiones es observar que ellas siempre identifican un período de tiempo durante el cual Dios interviene personalmente en la historia para cumplir un aspecto específico de su plan.

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En la Sagrada Escritura “el día del Señor” es un período de tiempo especial que ocurrirá al final de los tiempos, cuando la voluntad de Dios y sus propósitos para la humanidad serán consumados. El evento cuando Cristo regrese a la tierra a redimir a sus fieles creyentes y a enviar a los incrédulos a la eterna condenación, Mateo 25:31-46.

En el nuevo Testamento, el “día del Señor” se refiere a la Segunda Venida de Cristo, y los escritores usaron la expresión griega ἡμέρα Κυρίου, hemera kiriou, para referirse a tal acontecimiento por venir. Esto se puede comprobar al leer 1 Tesalonicenses 4:13-5:11, en donde Pablo advierte sobre la Segunda Venida del Señor, y utiliza ἡμέρα Κυρίου, en 5:2, para referirse a aquel magno evento.

Desde la perspectiva bíblica, y a partir de una apropiada interpretación del texto y su contexto, es incorrecto afirmar que el domingo es el “día del Señor”, o ἡμέρα Κυρίου; la expresión adecuada en todo caso es “primer día de la semana”, o más apropiadamente: “día de resurrección”.

Tomando en cuenta el sentido de la expresión en el Antiguo Testamento, y el uso en el Nuevo Testamento, afirmar que Jesús resucito el “día del Señor”, es proponer una contradicción: Que Jesús resucitó el mismo día de su Segunda Venida; que ambos hechos ocurrieron simultáneamente.

Esta consideración semántica, relacionada con el significado de las palabras, parece insustancial, irrelevante. El asunto es que al deformar, desvalorizar, y banalizar las grandes figuras del Antiguo Testamento le quitamos la fuerza de lo que aquellas representan en el Nuevo Testamento.

Por ejemplo, la cena de Pascua hebrea, tiene un significado prominente, apunta, escenifica el sacrificio del Cordero de Dios que quita los pecados del mundo; el mismo sentido que le damos a la Cena del Señor. Ambas apuntan hacia el mismo hecho real: el sacrificio de Jesucristo, y su esperada venida.

Cuando la iglesia imperial comenzó a denominar el domingo como “día del Señor”, le quitó la fuerza del significado original de tal expresión.

Para un hebreo, un judío, un erudito; para alguien que conoce la Sagrada Escritura, el “día del Señor” es un evento de gran significado, es el momento cuando Dios interviene para poner fin a una realidad, como lo sucedido a Israel, en tiempo de Sedequias, 2 Crónicas 36:17;  el descrito en Malaquías 4:1; o el referido por Pablo en 2 Tesalonicenses 5:2; para un creyente hoy, es un buen día para ir a la playa.

Recordemos que el “domingo”, o día del señor de los romanos se estableció para conmemorar a su dios sol.

Dicho lo anterior, insisto en la necesidad de hacer teología bíblica, iluminados por el Espíritu Santo.

Hoy, los teólogos deben ir directamente a la Sagrada Escritura para interpretar la revelación Divina,  después acudir a las obras de los grandes teólogos y de ese modo comprobar aquellas interpretaciones. Así se previene el peligro de que si el autor del libro interpreta erradamente la Escritura, el teólogo basado en el Sagrado Libro evita repetir aquel error.

De ese modo mantenemos y enseñamos la sana doctrina; y evitamos copiar y repetir errores.

Como cuando un teólogo leyó Apocalipsis 1:10, y sin considerar el contexto afirmó que Juan recibe aquella magnifica revelación un domingo; argumenta que es así porque allí dice “día del Señor”, y el día del Señor es el domingo, ya que así lo denominaban los romanos.

En esa cita de Apocalipsis, día del Señor es ἡμέρα Κυρίου, con significado explicado anteriormente en este escrito; no escribió Juan: μιᾷ τῶν σαββάτων, primer día de la semana; ni tampoco uso el vocablo “domingo”.

Considerando lo anterior, ¿Es correcto afirmar que el domingo es el día del Señor? ¿Es apropiado decir que la Iglesia se reúne el día del Señor para alabarle? De acuerdo al significado de tal expresión, que se refiere a la Segunda Venida de Jesucristo, ¿Nos congregamos el día del Señor?

Es claro que NO, cuando Jesucristo nos reúna “el día del Señor” será con un propósito bien claro, y Él mismo lo describe  en la ya mencionada cita de Mateo 25:31-46.

¿Tenemos que dejar de usar la expresión “día del Señor”, para referirnos al domingo? Es imposible que después de casi dos milenios utilizando dicha expresión con el significado de “domingo”, que hoy se cambie por otra.

En lo que si debemos estar claros es que necesitamos seguir proclamando el evangelio de Jesucristo, insistentemente, y extendiendo el Reino de los Cielos hasta lo último de la tierra; para que nadie se pierda sino que todos procedan al arrepentimiento; porque el día del Señor viene, y no es precisamente el próximo domingo.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Conceptos: Wikipedia

Día del Señor: https://www.gotquestions.org/Espanol/

Notas personales

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DONALD TRUMP, LAS PROFECIAS Y EL RAPTO

Lo que sucede políticamente en los Estados Unidos siempre ha suscitado grandes expectativas a nivel mundial. El hecho de ser una potencia concentra atención internacionalmente.

Por ello el triunfo de Trump, su investidura como Presidente, tanto como sus declaraciones han generado un sinfín de apreciaciones, incluso en el ámbito teológico ya que han surgido algunos predicadores asociando aquellos eventos como señales de la Segunda Venida de Jesucristo.

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En las redes sociales y en Internet circulan mensajes y disertaciones en las que se pregona que es inminente la restauración de Israel, la aparición del Anticristo, el auge del Imperio Mundial y su asociación con la Gran Ramera, así como el advenimiento del Milenio, y el Rapto de la Iglesia.

La asociación entre Trumpo el Rapto de la Iglesia y la inminencia del milenio, en algunos causa asombro, temor en otros. El tema del rapto y del milenio merecen capítulo aparte, sin embargo hagamos algunas consideraciones.

Primero sobre el rapto. En los libros de teología se dice una cosa sobre este tema, en la Biblia otra muy distinta.

Lo que dicen los libros: No hay acuerdo cuando será el rapto. Hay una variedad de interpretaciones, algunas contradicen a las otras. No hay espacio para describir las variadas creencias sobre el rapto. Lo que si afirmo es que una de ellas es correcta, las demás erradas.

Que dice la Biblia sobre el rapto:

En Apocalipsis no aparece la palabra rapto, ni un evento que se le parezca según las reglas de interpretación. Lo más parecido a un “rapto” es el llamado que se le hace a “los dos testigos” para ascender al cielo, Apocalipsis 11:12; o el que se le hace a Juan para presenciar “el día del Señor, Apocalipsis 4:1. Aparte de esos hechos no hay otros similares para asociarles a un “rapto”.

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¿Dónde nace el concepto de “rapto”? De los escritos de Pablo, concretamente en 1 Tesalonicenses 4:16-17:

16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

Observa la secuencia:

Primero: El Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo,

Segundo: Los muertos en Cristo resucitarán primero,

Tercero: Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire,

Cuarto: Y así estaremos siempre con el Señor.

¿Cuándo es el arrebatamiento o rapto? Después que Cristo venga.

¿Qué dice Cristo al respecto? Leamos Mateo 24:30-31.

30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. 31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

Observa:

Primero: El Hijo del Hombre (Jesucristo) viene sobre las nubes,

Segundo: Se envía a los ángeles al sonido de la trompeta,

Tercero: Los ángeles juntan a los escogidos de cualquier lugar del mundo.

En palabras de Jesucristo “juntar” equivale a “arrebatar”. Y son los ángeles encargados de reunir a los escogidos.

Esta idea se repite en Mateo 25:31-32 al referirse al juicio final. En este texto se reitera que Jesucristo viene primero y luego “apartará” a las ovejas de los cabritos.

Pablo lo que hace es describir la secuencia que Cristo establece, usando sus propias palabras. Entonces Pablo usa el término “arrebatar”, en lugar de “juntar”, o “apartar” que Jesucristo utiliza en sus explicaciones sobre el tiempo del fin. Así pues arrebatar, juntar o apartar se refieren al mismo hecho que ocurrirá después de la Segunda Venida de Cristo.

Eso es lo que la Escritura afirma sobre el “rapto”, los libros de teología ofrecen una variedad de interpretaciones, en las que unas contradicen a otras. Cualquiera es libre de adoptar una posición, más las cosas ocurrirán como afirma la Escritura y no como quieren los grandes teólogos.

Si tienes tiempo y ganas, sigamos con el Milenio.

La expresión “milenio” o “reino milenial” no aparece en la Biblia. Tan solo se menciona una vez en la Escritura la realidad de un período de mil años, es en Apocalipsis 20:1-3. Sin embargo es en el verso cuatro de donde se extrae la idea de un reino milenial. Leamos el texto:

4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Apocalipsis 20:4.

Analicemos el texto:

Primero: Vi tronos,

Segundo: Se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar,

Tercero: Vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos,

Cuarto: Vivieron y reinaron con Cristo mil años.

Interpretación:

Primero: Vi tronos, ¿Qué significa? En Apocalipsis la palabra “trono” aparece 36 veces (versión RVR60), de las cuales solo tres se refieren a tronos relacionados con Satanás o la Bestia (2:13, 13:2, 16:10), el resto, 33 veces, cada vez que se usa la palabra “trono”, éste se encuentra en el Cielo, no en la tierra. Ya esto es una clave de interpretación.

Segundo: Se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar. ¿Quién o quienes juzgarán a los hombres? Aun cuando en algunos textos se menciona que los cristianos van a juzgar, la Biblia afirma categóricamente cuando y quien juzga a los hombres: El hombre es juzgado mientras vive, Juan 3:18; ¿Quién le juzga? La Palabra de Cristo, Juan 12:18. ¿Qué ocurrirá el día del Juicio Final? No hay juicio como tal, solo se dicta la sentencia, Apocalipsis 20:11-15.

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¿Tienen los creyentes facultad de juzgar? Los creyentes en la medida que confrontan a la humanidad con la Palabra propician el juicio, pues cada uno acepta o rechaza a Jesucristo. Esto define el destino del hombre.

Tercero: Vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús… ¿A dónde van las almas de los seguidores de Jesús cuando mueren? Desde Génesis 25:7 cada vez que se menciona la muerte de un justo se afirma que es reunido con su pueblo, es decir en el cielo. Jesús mismo luego de resucitar “asciende al cielo”.

Cuarto: Vivieron y reinaron con Cristo mil años. ¿Qué significa? Observa que se afirma “vivieron” porque mueren en la tierra decapitados pero viven en el cielo. Es un mensaje de consuelo y esperanza para quienes padecen tribulaciones en la tierra: “NO van a morir” aunque sean martirizados.

Reinaron con Cristo mil años, ¿Cómo interpretar estas palabras? Que quienes mueren reinan en el cielo con Cristo eternamente. ¿Cómo llegar a esta interpretación? Si fuese un reinado en la tierra el autor habría escrito: “resucitaron y reinaron con Cristo mil años”. Se resucita en la tierra, no en el cielo. Al cielo se va “arrebatado”, “llamado”, “transportado”.

¿Por qué afirmar que no es mil años sino eternamente? Porque el reino mesiánico tal como se prometió a David es eterno, 2 Samuel 7:12-17, en esta promesa se refiere en primer lugar a su hijo Salomón como heredero del trono, pero también al reinado eterno del Mesías, descendiente de David. Por otro lado Jesús estableció en la tierra el reinado que ya poseía “desde el principio”, Marcos 1:14-15. Cuando Jesús regrese no va a establecer un reino en la tierra, lo va a consumar en “cielo nuevo y tierra nueva”.

¿Qué significa mil años? Es una cifra simbólica para identificar un número infinito. Mil es tres veces diez, y el número diez se refiere a algo completo humanamente hablando. Entonces 10x10x10 significa algo infinito. Como cuando Jesús dijo que hay que perdonar setenta veces siete (10x7x7), infinitas veces. Jesús usa dos cifras simbólicas el diez y el siete.

¿Qué significa el reinado de Cristo de mil años con los mártires) Se refiere a su reinado eterno. El reina desde antes de la fundación del mundo.

El milenio, tal y como se enseña en los libros de teología,  es una interpretación de algunos eruditos que reproducen la esperanza de los judíos de la venida del Mesías libertador para restablecer la Monarquía Hebrea con un sucesor de David en el trono. Pero aquello no sucederá ya que el Mesías vino y “los suyos no le recibieron…”, Juan 1:11.

Por otro lado Jesús ya reina y gobierna desde el Cielo, y rige nuestras vidas con su Palabra. En realidad estamos viviendo el milenio que corre hasta su Segunda Venida, momento en que “consumara el reino”.

Estos temas los trato en mi libro Misterios Revelados del Apocalipsis, pronto a aparecer.

Volviendo al tema de los predicadores y su asociación de las últimas cosas con la presidencia de Donald Trump, es conveniente significar cuanto sigue.

Cuando oyes aquellas predicaciones proféticas y lees los pronunciamientos de tales predicadores, se aprecia que poseen un profundo conocimiento de los planteamientos de los grandes teólogos que en el pasado hicieron sus interpretaciones de lo que propusieron los padres de la Iglesia acerca de los tiempos del fin; y poca exegesis y hermenéutica bíblicas.

La idea de un reino milenial es ancestral. Ya en el Segundo Siglo de nuestra era se hablaba de tal doctrina. Justino Mártir, uno de los padres de la Iglesia, a mediados del segundo siglo escribió: 

Hubo un cierto hombre con nosotros, cuyo nombre era Juan, uno de los apóstoles de Cristo, quien profetizó, con una revelación que le fue dada, que los que creyeron en nuestro Cristo morarían mil años en Jerusalén; y que de allí en adelante tendría lugar la resurrección general y eterna y el juicio final de todos los hombres. Cita que se lee en “Dialogo con Trifón”.  Capítulo 81.

Justino añadió algo de su cosecha, o repitió lo que alguien añadió a Apocalipsis 20:4: que los creyentes en Cristo morarían mil años “en Jerusalén”. Ciudad que no se menciona en el texto de Apocalipsis, pero es una esperanza de los judíos y de muchos cristianos.

Es decir los predicadores del presente fundamentan su teología en lo que dicen otros teólogos en sus libros, y no van a los escritos sagrados. Es lo que se denomina teología libresca, la cual lo que hace es repetir lo que algún erudito dijo; y como aquel erudito hace muchas referencias en sus escritos a otros autores se cree que posee autoridad. La debilidad de este método de hacer teología es que si aquel erudito erró en su interpretación, los subsiguientes que se fundamentan en sus ponencias repiten el error porque no van a la Biblia.

El verdadero teólogo va primero a la fuente, se entrevista con el autor, Dios; y luego acude a la Biblia que es la revelación dada por el Autor. Es el método de Moisés, primero tiene un encuentro personal con Dios, luego oye lo que Dios le instruye que posteriormente plasma en un escrito.

Además de la teología libresca, hay otra metodología al tratar los temas escatológicos. La denomino escritores de bibliaficción porque plantean acontecimientos que trascienden la lógica bíblica y la razón humana.

Temas como “los dos testigos”, “el anticristo”, “la gran ramera”, “el rapto”, y “el milenio”, el “seis seiscientos sesenta y seis” son tratados como las grandes producciones cinematográficas de ciencia ficción, impregnada además con la mitología griega.

Y lo más grave es que se deja correr la idea de que algunos libros de revelaciones son difíciles de interpretar; o se les da un tono de obras terroríficas que alejan al creyente de un estudio sistemático de aquella preciosa y fascinante literatura.

No estoy negando el valor de los libros, ni de los aportes de los grandes hombres de Dios que hicieron interpretaciones enmarcadas en su momento histórico, en su realidad; que por cierto es muy diferente a la nuestra. De aquellos grandes escritores he obtenido confirmación de que mi interpretación de cierto texto es correcta, porque primero voy al texto luego a los libros; otras veces he descubierto errores de interpretación en algunos autores. En ambos casos hay una satisfacción íntima de encontrarte personalmente con la verdad.

¿Qué viene a tu mente cuando lees que Jesús vivió en Palestina? ¿Qué piensas cuando alguien afirma que luego de la ascensión de Jesús los Apóstoles practicaban el judaísmo? ¿Cómo recibes aquello de que moisés fue judío?

Con todo respeto y consideración les digo: “Erráis ignorando las escrituras…”

Es tiempo de volver a la Biblia para hacer teología y ponerla en practica, fundamentalmente.

Fuente:

  • Misterio Revelados del Apocalipsis,
  • Conceptos y datos históricos: Wikipedia,
  • Biblia: Versión RVR60, tomada de http://www.biblegateway.org,
  • Imágenes: Google.