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SE ACERCA LA GRAN TRIBULACIÓN: SEÑALES

¿Qué revela la Biblia sobre la Gran Tribulación? En este escrito te lo explicamos.

Estudia con nosotros lo que la Biblia revela.

Abundan escritos, análisis, y estudios propuestos por eminentes eruditos en temas escatológicos relacionados con la gran tribulación; de modo que muchos creyentes tienen ya una posición prefijada sobre ese tema.

En esta nota vamos a revisar lo que la Biblia dice sobre tal evento.

La expresión “gran tribulación” aparece cuatro veces en el Nuevo Testamento, en Mateo 24:21; 1 Tesalonicenses 1:6; Apocalipsis 2:22; y Apocalipsis 7:14.

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El estudio de cada una de esas citas permite afirmar que se refieren a una gran tribulación la cual se manifiesta de tres diversos modos: La primera, la experimentan los hijos de Dios a causa de su fe en Cristo, 1 Tesalonicenses 1:6, que soportan “…con gozo del Espíritu…”; también quienes no se arrepienten tienen su gran tribulación, Apocalipsis 2:22; y, además, es un período al final de los tiempos, Mateo 24:21, y Apocalipsis 7:14.

La tribulación de los hijos de Dios.

La Palabra revela la ocurrencia de una “gran tribulación” que soportan los hijos de Dios, la cual se inicia cuando el hombre es expulsado del Edén, Génesis 3:23-24, y se extiende hasta la Segunda Venida de Jesucristo, esa es la que experimenta  el pueblo de Dios en Egipto, Éxodo 3:7; David en su tiempo, Salmos 10:1; Jesús ante las autoridades religiosas, Lucas 9:22; de Pablo 2 Corintios 11:23-33; a la que se refiere Pablo en 1 Tesalonicense 1:6.

Ese tiempo de prueba, lo soporta el creyente con la fortaleza que Dios le concede, Salmos 46:1.

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La tribulación de quienes no se han arrepentido.

Esta “gran tribulación” es para quienes no se arrepienten, Apocalipsis 2:22, y sufren las consecuencias de vivir fuera de la gracia de Dios, descrita en Romanos 2:9, y contexto. Sodoma y Gomorra vivieron esta experiencia, Génesis 18:20-21.

Esta gran tribulación la experimenta incluso los hijos de Dios cuando desatienden las advertencias Divinas y se rebelan, 2 Crónicas 36:14-17; David, el gran rey de Israel, también supo de ella, Salmos 38:1-21.

La tribulación que antecede a la segunda venida de Cristo.

En Mateo 24, el Señor Jesucristo manifiesta que antes de su Segunda Venida habrá algunas señales que la anuncian; entre aquellas señales menciona que la tribulación es una; vamos a revisar lo que la Biblia dice de esa tribulación.

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En 24:5-12 se describe el tiempo de tribulación a que son sometidos los creyentes, y destaca una nota de esperanza: “Más el que perseverare hasta el fin, este será salvo.”, 24:12.

Luego en 24:15-22 se refiere a un evento por venir, que se repite en tiempos distintos; denominado gran tribulación.

El primer tiempo de tribulación predicho por Jesucristo, es la “gran tribulación” ocasionada por los ejércitos romanos en el año setenta, cuando destruyeron a Jerusalén, el templo y asesinaron a miles de judíos; el historiador Flavio Josefo describe la matanza diciendo que la sangre de los judíos corría como arroyo por las calles de Jerusalén.

Esa tribulación se anticipa en 24:15, y es referida como la “abominación desoladora”, representada por los ejércitos romanos, abominables y desoladores. La acción de los romanos contra los habitantes de Jerusalén se describe en Mateo 24:16-21.

La “abominación desoladora”, mencionada por Jesús, es en referencia a una profecía de Daniel en 11:31, en la que describe lo acontecido en el año 70, así: “…tropas que profanan el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora”. Eso fue exactamente lo que hizo Roma en Jerusalén.

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Muro de las lamentaciones. Restos de un muro de contención de la explanada del templo.

En el año setenta comenzó aquella gran tribulación, que culmina en el año 135, cuando los romanos aplastan la rebelión de Bar Kojba.

“Según Dión Casio, murieron cerca de 580 000judíos. Asimismo, 50 ciudades fortificadas y 985 aldeas fueron arrasadas. ​Adriano intentódestruir de raíz la identidad judía,que había sido la causa de las continuas rebeliones. Prohibió la Torá, el calendario judío y mandó ejecutar a numerosos rabinos estudiosos y eruditos. Los rollos sagrados fueron quemados en una ceremonia en el Monte del Templo. En la zona del antiguo templo instaló dos estatuas, una del dios romano Júpiter y otra de él mismo.”

Algunos eruditos establecen otra “gran tribulación” que culmina con una  “abominación desoladora”, también anticipada por Daniel en 11:31, ocasionada por Antioco Epifanes, alrededor del año 168 antes de Cristo, descrita en el libro deuterocanónico 2 Macabeos 5:11-20; se afirma que Antíoco sacrificó un cerdo en el altar del Templo. Aquella abominación ocurre antes de Jesucristo, por lo tanto el Señor no se refiere a ella, por haber pasado. Jesús refiere hechos futuros en Mateo veinticuatro.

Antes de Daniel hubo otra gran tribulación y una abominación desoladora; es la protagonizada por Nabucodonosor, mencionada antes, y descrita en 2 Crónicas 36:17-21.

El segundo tiempo  de “gran tribulación” anticipada por Jesús, ocurre en los tiempos del fin, y culmina con su Segunda Venida.

Es decir, antes de la Segunda Venida de Cristo, hay un tiempo de “gran tribulación”, Mateo 24:29-30, superior a las anteriores, pero será breve, Mateo 24:21-22.

Esa “gran tribulación” tiene lugar y fecha, y el motivo que la impulsa, lee Mateo 24:21-25. Tal  tribulación está asociada a la aparición del Anticristo, y al ejercicio de su gobierno.

Jesucristo la anticipa de esta manera:

15 Por tanto, cuando veáis en el lugar santo laabominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), 16 entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. Mateo 24:15-16.

En ese texto Jesús dice cuándo, dónde y cómo, es la “abominación desoladora”, que dará inicio a la “gran tribulación.”

La fecha, ¿Cuándo ocurrirá? Cuando vean en el lugar santo la abominación desoladora, lo explicamos más adelante.

El lugar santo, ¿Qué significa el lugar santo? ¿Cuál es ese lugar? En la Biblia lugar santo es Jerusalén, la ciudad Santa, Joel 3:17, es santa porque Dios la elige como su morada, Salmos 132:13; santo es el templo de Jerusalén, porque estaba dedicado a Dios, Salmos 5:7; 11:14; 138:2; Miqueas 1:2; lugar santo, era la antesala del lugar santísimo en el tabernáculo, Éxodo 26:33; y luego en el templo; también el cuerpo del creyente es santo, pues es la morada del Espíritu Santo, 1 Corintios 3:16-17.

La abominación desoladora de que habló Daniel, ¿Cuál es la abominación desoladora mencionada por Daniel? En 12:11-12, Daniel la anticipa así:

Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días. Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días.

Es decir, se comienza a contar desde el tiempo que “sea quitado el continuo sacrificio”,  ¿Cuándo ocurre esto? En tiempos de la destrucción de Jerusalén, y el templo. Desde ese tiempo no se ofrecen sacrificios en el “lugar santo”, en Jerusalén, ni en el Templo; Daniel 11:31; Mateo 24:1-2.

Desde ese momento, se cuenta “hasta la “abominación desoladora”, que tendrá lugar en el “lugar santo”. ¿Cómo interpretar esto? Relee Mateo 24:15, observa la frase entre paréntesis: “el que lee, entienda”, es un llamado de atención poco frecuente, pero significativo. ¿Qué hay que entender? El significado de la “abominación desoladora”.

¿Cuál es la abominación desoladora? Antes de responder, considera lo siguiente: ¿Por qué Dios permite la destrucción de Jerusalén, del templo, y la mortandad de tantos judíos? Esa no es una determinación Divina, es una consecuencia.

La destrucción de Jerusalén, y matanza de los judíos, ¿Por qué ocurre este lamentable hecho? Ocurre, atendiendo a solicitud de ellos, de los judíos, Mateo 27:24-25. El pueblo dijo: “Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.”

¿Por qué destruir el templo, si está dedicado a Dios? La destrucción del templo ocurre para eliminar el continuo sacrificio, y la muerte de corderos pora la expiación de los pecados; en razón de que ya no son necesarios pues Jesucristo murió como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo; Juan 1:29; Hebreos 10:11-14.

Ellos, los judíos, rechazaron al enviado Divino, el Mesías, Juan 1:11, y siguen empeñados en ofrecer sacrificios por los pecados.

Desde la muerte sacrificial de Jesucristo en la cruz, hasta la destrucción del templo por los romanos en el año setenta, el sacrificio de corderos, para perdón de pecados fue innecesario ante Dios, Hebreos 10:15-18; por lo cual deben cesar definitivamente. Los romanos lo lograron.

Retomando el tema del lugar donde ocurre y el significado de la abominación desoladora, consideremos lo siguiente: Sabemos por Daniel 12:11 que la abominación desoladora ocurrirá mil doscientos noventa días después que sea quitado el continuo sacrificio, la destrucción del templo,  lo que sucede en el año setenta, es decir actualmente corre aquel tiempo.

Relee Mateo 24:15: “…por tanto cuando veías en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel…”

¿Cuál es la abominación desoladora que ocurrirá enel lugar santo? La abominación desoladora es el reinicio delsistema de sacrificios que los judíos retomarán luego de la construcción deltercer templo en Jerusalén.

¿Por qué es abominable? Es abominable ante Dios porque no se necesita sacrificios de Corderos por la expiación de pecados; eso lo hizo Jesucristo en la cruz del calvario.

Volver a sacrificar corderos por el pecado, es negar la eficacia de la muerte de Cristo en el calvario. Por ello fue destruido el segundo templo.

¿Dice la Biblia que se construirá un tercer temploen Jerusalén? El tercer templo en Jerusalén  será construido, pero no por inspiraciónDivina; actualmente el creyente es el templo de Dios, 1 Corintios 3:16; 6:19. Aqueltemplo está asociado al Anticristo y a la abominación desoladora.

Leamos 2 Tesalonicenses 2:3-4; se afirma que antes de la Segunda Venida de Cristo, habrá apostasía, y se manifestará el hombre de pecado, el Anticristo, quien se sentará en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios. Para sentarse en el templo, uno debe estar construido.

¿Será el templo de Jerusalén el templo de Dios? No, ese templo a construir es de los judíos, y del Anticristo, donde se comete la abominación de seguir sacrificando corderos; y en el que se sienta aquel personaje, haciéndose pasar por Dios; lo cual es desolador.

Pero Dios, “…Señor del cielo y de la tierra, nohabita en templos hechos por manos humanas.” Hechos 17:24. El templo en el que pretenderá sentarse elAnticristo es en el corazón del hombre, que es el actual templo de Dios, 1Corintios 3:16. Ese personaje tiene la gran habilidad de engañar, se hacesemejante al Mesías, estamos advertidos.

Cuando aparezca el Anticristo, y se construya el tercer templo en Jerusalén es el tiempo en que inicia la última gran tribulación. Por ese motivo Jesús dijo: “De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.” Mateo 24:32-33.

Esto se describe en Apocalipsis 13:11-18.

La bestia que sube de la tierra es el Anticristo, semejante a un cordero, Jesucristo, pero habla como Dragón, Satanás.

¿Cuál es la condición para que un hombre sea semejante a un codero, al Mesías? Pues que sea judío, nacido en Belén, descendiente de David.

El Anticristo es un judío, recordemos que ese personaje no se opondrá a Jesucristo, se hará pasar por él, es un falso Mesías; también recuerda que los judíos esperan un Masías, pues no aceptaron el genuino. Ese personaje construirá el templo, e impondrá el judaísmo como religión mundial. Quienes no se sometan a sus prácticas serán perseguidos. He aquí la gran tribulación.

Falta un punto por aclarar, es el tiempo señalado en Daniel 12:11-12:

Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días. Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cincodías.

Tenemos dos fechas.

La primera, mil doscientos noventa días desde la destrucción del templo, cuando es quitado el continuo sacrificio, hasta la abominación desoladora, que es el reinicio de sacrificios en el templo.

La segunda: mil trescientos treinta y cinco días, el tiempo que soportan los bienaventurados durante la gran tribulación hasta la Segunda Venida.

¿Qué significan estas cifras?

La primera cifra, mil doscientos noventa días, es un número simbólico; Apocalipsis los usa con frecuencia. Esa cifra representa tres años y medio; exactamente la mitad de siete, que es un número, el siete, con significado de algo completo.

Quiere decir que desde la destrucción del templo, año 70, hasta la abominación desoladora, construcción del tercer templo, transcurren tres años y medio; medio tiempo. ¿Y el otro medio tiempo, para completar siete? El transcurrido hasta la destrucción del templo en el año 70.

Cristo divide la historia en dos períodos, uno antes de su venida, la primera, otros después de aquella. Daniel pone como punto de referencia, para dividir los dos períodos, la eliminación del continuo sacrificio, año 70, la destrucción del templo.

Primer  período de tiempo, 3,5 años, desde el principio, Génesis 1:1, hasta la destrucción del templo en el año 70; segundo período, los restantes 3,5 años, desde la destrucción del templo, año 70, hasta cielo nuevo y tierra nueva, Apocalipsis 21:1. Sumados ambos períodos, 3,5+3,5, resulta siete, que simboliza un número completo. Un tiempo completo.

De eternidad, a eternidad.

La segunda cifra, mil trescientos treinta y cinco días, ¿Qué significa? Si a la mayor restas la menor, resulta cuarenta y cinco días. ¿Qué significa esta cifra, cuarenta y cinco? Cuarenta y cinco, comparado con las otras dos cifras es un número pequeño; eso es lo que da a entender Jesús en 24:22: “…más por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.”, no es que los días tendrán menos de veinticuatro horas, es que el tiempo de  tribulación es breve.

Esta información responde una interrogante de muchos, ¿Sufrirán los cristianos la gran tribulación? Es evidente que sí; en ninguna parte de la Biblia se dice que el pueblo de Dios no padecerá tribulaciones; lo que se afirma es que Dios da fortaleza para soportarla; lee Habacuc 3:16-19; Filipenses 4:12-13.

La tribulación mencionada en Apocalipsis.

Vamos ahora a Apocalipsis 7:14:

Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.

Para ver el cuadro completo lee 7:9 y 13-17.

¿Qué dice el texto sobre la gran tribulación? Muy poco, es solo una referencia para explicar algo más relevante, debido a que el texto no es para enfatizar “la gran tribulación”, sino para destacar a los que “…han lavado sus ropas, y las han emblanquecido con la sangre del Cordero.”

El énfasis del texto es el triunfo de esa gran multitud durante el tiempo de tribulación, que han sido reunidos en el cielo, por eso están “…delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.”, 7:15.

Esa multitud no sufre más, 7:16, “…porque el Cordero que está en el medio del trono los pastoreará…”, 7:17.

¿Quiénes son los que han salido de la gran tribulación? Todos los hijos de Dios que han sido alcanzados por la gracia Divina, por el amor de Dios, su pueblo.

Desde la muerte de Adán y Eva, hasta el tiempo de Abraham, la Escritura refiere que los hombres mueren, sin dar más detalles, excepto Enoc, que le llevó Dios, Génesis 5:24; los demás, simplemente mueren: Génesis 4:8; 5:14-31; 23:2. A partir de Abraham, cuando un hijo de Dios muere, se destaca que es reunido con sus padres, o con su pueblo, Génesis 25:7; 35:29; 49:33; 1 Reyes 2:10; 11:43; 14:31.

La Palabra de Dios revela que Dios va reuniendo en la morada celestial, Juan 14:2, a todos los que forman parte de su pueblo, por ser hijos de Israel, o por haber sido lavado con “la sangre del Cordero”.

Por el contexto nos damos cuenta de que esa gran multitud es la que ha salido vencedora de la gran tribulación, aquella que se inicia en Génesis 3:23-24, con la expulsión del Edén, y corre hasta la Segunda Venida de Jesucristo; y están ante el trono de Dios porque ha sido llevada allí por el Cordero que los pastoreará, y los guiará a fuentes de agua de vida.

Observa la similitud entre los textos 7:15-17, y 21:4-7. Referidos ambos al estado final de los creyentes, los lavados por la sangre del Cordero.

Recuerda, en Apocalipsis se destaca la victoria del Cordero, y el triunfo de quienes han sido lavados con su sangre. Tu propio triunfo.

En Resumen:

La Biblia enseña que el hombre a causa de su desobediencia, Génesis 3,  fue destituido de la gloria de Dios, Romanos 3:23; por lo que está propenso  a una tribulación que transcurre hasta la Segunda Venida de Jesucristo, Apocalipsis 21:4. Durante tal lapso, los creyentes son preservados, se mantienen firmes, Romanos 8:35-39.

Esa es una “gran tribulación” en el sentido de que es muy extensa, dura mucho tiempo.

La Palabra de Dios revela que antes de la Segunda Venida de Jesucristo habrá un tiempo breve de gran tribulación, durante el cual el Anticristo hará su máximo empeño, inspirado por Satanás, por estorbar el Plan de Salvación, impedir que el hombre se salve; en dicho lapso breve, los creyentes también sufrirán persecución, más saldrán vencedores. Mateo 24:15, 21, 29.

Esa “gran tribulación” es breve, pero muy intensa, fuerte.

Esto es lo que la Palabra de Dios afirma sobre la gran tribulación, otros esquemas es bibliaficción.

El Señor te de sabiduría.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Datos históricos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Google.

CUANDO DIOS NO OYE EL CLAMOR DE SU PUEBLO

“…y gritarán a mis oídos con gran voz, y no los oiré.”, Ezequiel 8:18.

El texto que sirve de tema a este escrito contiene una determinación Divina que contrasta con otros llamados en la Escritura en los que se muestra a Dios insistiendo en que se ore, clame, pida y El  va a responder al clamor de su pueblo.

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Es la nota resaltante en el llamado a Moisés: “He oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias…”, Éxodo 3:7; seguidamente comisiona al patriarca para ir a liberar e su pueblo, a Israel. En este orden de ideas se lee 2 Crónicas 7:14; Jeremías 33:3; y la bien recordada cita de Mateo 7:7. En todas aquellas referencias se invita al pueblo que ore, y Dios promete una respuesta inmediata, como es el caso de Jeremías 33:3: “Clama a mí, y te responderé…”

Siendo así, por qué esta vez Dios se aparta de su habitual estilo y expresa tajantemente que aun cuando el pueblo grite pidiendo la intervención Divina, no serán oídos.

¿Qué motiva que las oraciones del pueblo no sean oídas por el Padre Celestial? La respuesta la obtenemos al leer en su totalidad el capítulo 8 del libro de Ezequiel. Démosle una mirada.

En ese capítulo el profeta narra una visión que tuvo sobre la devoción de Israel, en realidad de sus líderes. Es llevado a Jerusalén y esto es lo que se le muestra:

3 Y aquella figura extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el norte, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que provoca a celos. 4 Y he aquí, allí estaba la gloria del Dios de Israel, como la visión que yo había visto en el campo. 5 Y me dijo: Hijo de hombre, alza ahora tus ojos hacia el lado del norte. Y alcé mis ojos hacia el norte, y he aquí al norte, junto a la puerta del altar, aquella imagen del celo en la entrada. 6 Me dijo entonces: Hijo de hombre, ¿no ves lo que éstos hacen, las grandes abominaciones que la casa de Israel hace aquí para alejarme de mi santuario?

Lee la pregunta contenida al final del versículo seis, ¿Te dice algo? ¿Qué puede hacer el pueblo para que Dios se aleje de su lado?

Dios lleva al profeta al Templo, que como sabemos está dedicado a Jehová, es el santo lugar desde donde se manifiesta a su pueblo, y ¿Qué se observa a la puerta del altar? “…aquella imagen del celo.” ¿Cuál es la imagen del celo? No se dice cuál es, pero podemos interpretar que era la estatua de un ídolo, de los tantos con los cuales Israel se contaminó para practicar la idolatría, reprobada por Dios. Entre aquellas deidades falsas se sabe que eran objeto de adoración: Baal, Moloch, dioses originarios de Babilonia.

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Reproducción de Baal, dios cananeo de la fertilidad.

¿Qué puede alejar a Dios de su pueblo? La idolatría, el culto a ídolos, personalidades, o cualquier otro elemento que se anteponga a Dios, infringiendo los dos primeros mandamientos de la Ley Divina.

La narración prosigue:

Pero vuélvete aún, y verás abominaciones mayores. 7 Y me llevó a la entrada del atrio, y miré, y he aquí en la pared un agujero. 8 Y me dijo: Hijo de hombre, cava ahora en la pared. Y cavé en la pared, y he aquí una puerta. 9 Me dijo luego: Entra, y ve las malvadas abominaciones que éstos hacen allí. 10 Entré, pues, y miré; y he aquí toda forma de reptiles y bestias abominables, y todos los ídolos de la casa de Israel, que estaban pintados en la pared por todo alrededor. 11 Y delante de ellos estaban setenta varones de los ancianos de la casa de Israel, y Jaazanías hijo de Safán en medio de ellos, cada uno con su incensario en su mano; y subía una nube espesa de incienso. 12 Y me dijo: Hijo de hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de la casa de Israel hacen en tinieblas, cada uno en sus cámaras pintadas de imágenes? Porque dicen ellos: No nos ve Jehová; Jehová ha abandonado la tierra.

Lee en el versículo doce la pregunta que Dios hace a Ezequiel, y la respuesta que Él mismo se da. ¿Podrá un siervo de Dios hacer algo en secreto? ¿Podrá hacer un anciano, dirigente del pueblo, hacer algo en privado sin que Dios lo sepa? Observa la escena:

Alrededor del Santuario hay habitaciones para uso de quienes ministran en el Templo. Entre ellas existe una secreta. En sus paredes se observan dibujos de toda clase de imágenes abominables ante Dios: reptiles, bestias abominables, e ídolos; para comprender la magnitud del desafío a Dios, lee Levíticos capítulo once. Es terrible que aquello se plasme en una habitación privada en la casa de Dios; pero lo peor es que setenta ancianos, en secreto, rindan culto a aquellas abominaciones. El hecho de ofrecer incienso es algo que indica rendir culto, adorar, y clamar a un dios falso; en el entendido que el incienso transmite la idea de las oraciones del pueblo dirigidas a Dios; y era un acto relacionado con la expiación del pecado del pueblo. El Sumo Sacerdote llevaba consigo incienso en el solemne momento de ofrecer la sangre del sacrificio para el perdón del pecado del pueblo, Levíticos 16:11-15.

Imagen de Nejbet, diosa buitre egipcia.

El número setenta, nos indica que no era cualquier clase de persona; y el hecho de ser ancianos da la idea de que representan autoridades religiosas. Es decir los guías espirituales de la Nación, en secreto practican ritos paganos.

Pero aquello no se detiene allí, las abominaciones siguen, veamos:

13 Me dijo después: Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que hacen éstos. 14 Y me llevó a la entrada de la puerta de la casa de Jehová, que está al norte; y he aquí mujeres que estaban allí sentadas endechando a Tamuz. 15 Luego me dijo: ¿No ves, hijo de hombre?

Ahora son mujeres que entran en escena. Están a las puertas del templo, en el atrio de las mujeres, ellas no tienen acceso al atrio de Israel, de los hombres. En el espacio reservado para ellas endechan, lloran a Tamuz.

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Semiramis amamanta a Tamuz.

¿Quién es Tamuz? Es una deidad babilónica, su origen se remonta a la época de Nimrod, y la formación de las primeras civilizaciones y cultos paganos. La mitología afirma que Tamuz es la encarnación de Nimrod. La historia es así: Se dice que Nimrod tenía una esposa, Semiramis; este hombre era muy valiente, pero tenía la cualidad de que era opuesto a Dios, recuérdese lo de la torre de babel. Pues bien, a la muerte violenta de Nimrod, su esposa para mantener el poder inventa que Nimrod se convierte en el dios sol; pasado el tiempo, siendo ella virgen un rayo del sol la fecunda y nace un niño a quien llama Tamuz, encarnación del dios sol, que era Nimrod. Un fatal accidente quita la vida a Tamuz, la leyenda dice que un jabalí le da muerte. Ante esta eventualidad Semiramis ideo que el dios Tamuz resucitaría. Por ello el culto a Tamuz quien muere en el invierno, y resucita en primavera. Aquellas mujeres hacen duelo por Tamuz, y le rinden culto a la espera de su resurrección. Lee 8:1, ubica la fecha: año seis, mes seis; día cinco. El año seis de la cautividad; el mes sexto es el de Adar, del calendario hebreo, que corresponde a comienzos de la primavera, entre nuestros meses febrero y marzo. Tiempo en que se clama por la resurrección de Tamuz, lo que pudiera ocurrir en primavera.

¿Le parece abominable aquello? La narración sigue:

Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que estas. 16 Y me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente. 17 Y me dijo: ¿No has visto, hijo de hombre? ¿Es cosa liviana para la casa de Judá hacer las abominaciones que hacen aquí? Después que han llenado de maldad la tierra, se volvieron a mí para irritarme; he aquí que aplican el ramo a sus narices.

Entran en escena los hombres, están ubicados a la entrada del altar, en el atrio de los hombres, que se encuentra entre el atrio de las mujeres y el de los sacerdotes. ¿Qué hacen allí? Le dan la espalda a Dios, dirigen sus frentes hacia donde sale el Sol y le rinden culto.

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El culto al Sol es recurrente en todas las culturas.

Revisemos la escena en su totalidad.

Primero, revisemos los cultos:

A la imagen del celo, un ídolo, posiblemente Baal o Moloch; También el culto a las imágenes pintadas en la habitación oculta de los ancianos, todas abominables; igualmente el culto a Tamuz, por parte de las mujeres; y al dios Sol adorado por los hombres. Todos estos cultos son originarios de Babilonia, y se manifiestan a lo largo de la historia universal. Aun hoy se les sigue rindiendo culto de diferentes formas, incluso entre el pueblo de Dios.

Segundo, veamos el templo y su distribución:

Al traspasar la puerta oriental, entramos al atrio de las mujeres, seguidamente se ubica el atrio de Israel, o de los hombres; luego sigue el de los sacerdotes, donde está el altar del sacrificio y la fuente de bronce; después de este entramos al Lugar Santo, donde vemos la lámpara de siete brazos y la mesa de los panes de la proposición, finalmente el Lugar Santísimo, tras el velo, donde se ubica el Arca del Pacto. Alrededor del santuario existen cámaras para uso de quienes ministran en el Templo.

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Plano del templo, tomado de Wikipedia.

Pues bien en todos y cada uno de los espacios sagrados, excepto el Lugar Santo y el Santísimo, se practican ritos abominables a Dios.

Tercero observemos quienes rinden cultos abominables:

Los ancianos de Israel, los dirigentes religiosos; también los hombres, y finalmente las mujeres. Es decir todo Israel rinde culto a dioses falsos; y lo hacen en el Templo, un lugar destinado a honrar a Jehová el Dios de Israel. De ahí la afirmación relacionada con la imagen del celo, que hace que Dios se aparte del templo y de la Nación en general.

Jehová es celoso, no acepta la traición descarada e insensata de su pueblo. La Idolatría, los cultos y ritos paganos son abominables a los ojos de Dios.

Apliquemos el texto a la Venezuela, al releer la cita, viene a la mete las prácticas paganas, los cultos a deidades falsas, y la invocación a espíritus. Y se atribuye los males del país a los brujos, a los hechiceros, a los ateos, a quienes practican ritos satánicos de cualquier especie. Que los males de Venezuela son por culpa de aquellos, y se le suma a los responsables de la Revolución, y se agrega a los emblemáticos de la oposición.

Están equivocados quienes así piensan, y es una forma elegante de eludir responsabilidades. Aunque todo aquello desagrada a Dios, Él lo toma como una actitud propia de personas que no forman parte de su pueblo, que están en tinieblas; quienes son el objeto de la proclamación del evangelio que aún no han comprendido y aceptado.

Se puede entender que una mujer a quien la luz del evangelio no ha llegado a su vida, por lo cual aún no es pueblo de Dios, practique cultos a una deidad, Tamuz o cualquier otra. Es comprensible que un hombre ajeno al pueblo de Dios, que desconozca el mensaje de la Biblia, afirme que tiene “Un Comandante Supremo”, en la figura de un amado dirigente político. Se puede entender que alguien ajeno a la doctrina cristiana acuda a la montaña de Sorte y le rinda culto a María Lionza. A todos ellos les falta la luz del evangelio, y Dios tiene un trato especial para cada uno. Recuerde Juan 3:17-18, y aquello de ¿Cómo creerán en aquel de quien no han oído? Romanos 10:14-15.

Otra cosa es para el pueblo de Dios, sean los descendientes de Israel, o los cristianos que viven en Venezuela. Para ellos no hay excusa. Comenzamos este escrito con las últimas palabras del capítulo ocho de Ezequiel:

“…y gritarán a mis oídos con gran voz, y no los oiré.”, Ezequiel 8:18.

Si usted es cristiano, o es israelita, y se pregunta ¿Por qué Dios no escucha nuestro clamor? Relea el capítulo ocho de Ezequiel, medite cada palabra, saque sus propias conclusiones.

¿Quiere que Dios responda en el marco de 2 Crónicas 7:14, y el resto de sus promesas? Medite en el capítulo ocho de Ezequiel y luego proceda como la gran plegaria de Salomón, tan reiterad de 2 Crónicas 7:14.

Para que Dios nos oiga.

Fuente:

EL PAPEL DE ISRAEL EN LA HISTORIA MUNDIAL

Desde su nacimiento sobre las cálidas arenas del desierto de Sinaí, Israel se mantiene en el centro de la atención mundial.

Desde el año 70 sale de la escena por breve tiempo, pero el 14 de mayo de 1948, Israel reaparece para ir copando la escena, lo cual es motivo de grandes y encontradas expectativas.

Quienes conocemos y valoramos el mensaje de los 66 libros de la Biblia, la Palabra de Dios, observamos con deleite como ésta se cumple inexorablemente. Israel es prueba de la veracidad de la Palabra de Dios, porque este pueblo nace por designio Divino para hacer historia. La historia de la salvación.

¿Por qué y para qué nace Israel? Génesis 22:18, es clave. Dios llama a Abraham y pacta con el: “En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, porque oíste mi voz”. Tales palabras fueron pronunciadas poco después que el Patriarca ofreciera a Isaac en sacrificio. Previo a este pacto, Dios le promete un territorio donde vivir, bendecir a quienes le bendigan, y que en él serán benditas todas las familias de la tierra, Génesis 12:1-3.

Esta promesa concentra el propósito de Israel, surge como nación con el objeto de bendecir a las naciones a través de su simiente, Jesucristo.

El pueblo de Israel es el pueblo de Dios, herederos de una promesa inquebrantable: “Bendeciré a los que te bendijeren; y a los que te maldijeren maldeciré, y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.” Génesis 12:3.

Veamos el accionar de Dios.

Nace el pueblo de Israel.

De Abraham nace Isaac, de una Sara estéril y de avanzada edad, Génesis 21:1-7; de Isaac, nace Jacob, Génesis 25:19-26, el cual se renombra Israel, Génesis 32:27-28 padre de los doce patriarcas de quienes surge el pueblo de Dios, Génesis 35:22-36.

Nace la Nación de Israel, en el desierto.

Dirigidos por Dios los patriarcas entran a Egipto de la mano de José, Génesis 46:1-3; donde son convertidos en esclavos Éxodo 1:8-13; luego de las plagas, guiados por moisés salen rumbo a la Tierra Prometida, Éxodo 12:37-41; en Sinaí Dios confirma el Pacto, nace la Nación de Israel, como un estado Teocrático, Éxodo 19:1-8, 20:1-17. En el desierto se instituye el culto a Jehová y la figura del cordero cobra singular significado, libro de Levíticos.

Conquista y posesión de la Tierra Prometida.

Luego de deambular por el desierto 40 años llegan a la tierra prometida; comandados por Josué la conquistan y pueblan, Josué 1:1-8; 11:16-19; posterior a la muerte de Josué Israel se aparte de Dios, y levanta Jueces que le guíen, Jueces 2:11-16; surge la Monarquía Hebrea, 1 Samuel 8:5-8; Saúl es elegido rey, 1 Samuel 10:1; que es desechado, 1 Samuel 15:26; Dios llama a David, “un hombre conforme al corazón de Dios”, 1 Samuel 13:14; para ser el ilustre antecesor del Mesías. 2 Samuel 7:8-17.

La Monarquía Hebrea.

Salomón sucede a David y lleva al reino a su máximo esplendor 1 Reyes 1:33-35; Salomón construye el tempo, 1 Reyes 6:37-38; muere Salomón y diez tribus, encabezadas por Efraín, dividen el Reino, apartándose de la casa de David, 1 Reyes 12:20-24. Jeroboam aparta a Israel de Jehová, 1 Reyes 12:25-30.

Fin de la Monarquía Hebrea.

El reino del norte, de Israel, del que Samaria es emblema cae bajo Asiria y desaparece de la escena, 2 Reyes 17:22-24. El reino del Sur, de Judá, rompe el Pacto, Jeremías 16:10-13; y se prostituye, por lo cual Dios le aplica la ley de las adulteras, Ezequiel 16:35-41, y es castigado, cae bajo Babilonia, el Templo y Jerusalén son destruidos, y va al exilio, 2 Crónicas 36:17-21.

En el exilio babilónico surge la tradición oral, que luego se transforma en el Talmud; surge la Sinagoga para estudiar la Torá, orar y rendir culto a Dios; nace la religión judía, el judaísmo.

Israel retorna del exilio por voluntad de Dios, y no renova el Pacto con Dios, 2 Crónicas 36:22-23. Esdras y Nehemías trabajan en la reconstrucción del templo, de Jerusalén y de su  Muro; así como del culto a Jehová. Ministerio del profeta Miqueas. Se cierra el Antiguo Testamento.

Período Intertestamentario y Cumplimiento de la promesa a Abraham.

Bajo el Imperio Griego, y el Romano se hace preparativos para el cumplimiento de la promesa a Abrahán en Génesis 22:18.

Nace Jesucristo; proclama el evangelio del reino, Marcos 1:1, 14-15.

Jesús es rechazado por los judíos, Juan 1:11, Juan el Bautista declara que es el “cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, Juan 1:29; en tal condición muere crucificado, para remisión de los pecados del mundo, no solo de Israel, Hebreos 10:11-18.

Jesús muere como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, y resucita para confirmar su divinidad, y comisiona a sus discípulos para continuar la misión de “proclamar el evangelio hasta lo último de la tierra”. Mateo 28:16-20.

Israel no acepta el sacrificio de Jesús, el cordero de Dios, y prosigue el rito de sacrificar cordero por la expiación de los pecados, hecho inoficioso, que niega la obra redentora de Jesucristo.

Israel sale temporalmente de la escena mundial.

En el año 70, por ese motivo, Israel sale de la escena mundial. Los romanos arrasan a Jerusalén, roturan el templo, y expulsan a los judíos de su territorio.

Nace Palestina, como un invento romano para borrar del mapa a Israel.

Entre los años 687-691 se construye el Domo de la Roca, un santuario islámico que impide la construcción de un tercer templo y reanudad los sacrificios.

Renace Israel.

El 14 de mayo de 1948 nace el moderno Estado de Israel, el cual progresivamente toma posesión de la tierra que le fue prometida a perpetuidad.

Hasta hoy Israel no ha renovado el Pacto, siguen su religión nacida en el exilio. En virtud de su apego a la religión judía, planean construir un Tercer Templo, y con esa realización proseguir la ofrenda de sacrificios, desconociendo la obra de Cristo en el Calvario. Ello tendrá efectos no tan gratos ya predichos por Jesucristo, y anticipados en Apocalipsis.

Trato de Dios con Israel.

¿Ha desechado Dios a Israel? ¿Hay que cristianizar a Israel? No, rotundamente NO. ¿Por qué?

Israel es el pueblo de Dios, los herederos del Pacto, y aunque Israel rompe el Pacto, Dios es fiel y mantiene su promesa, Israel será restaurado, Ezequiel 16:59-63. En la parábola del Hijo Pródigo, Jesús aclara este punto. Aun cuando el hijo se ausenta del seno paterno, y actúa contrario a lo esperado, el joven no pierde su filiación. Sigue siendo hijo, igual al que se queda en casa.

Israel es el pueblo de Dios heredero de la promesa, por eso está allí, en tierra santa, como testigo de la realidad de la Palabra de Dios. Pablo en Romanos aclara este punto, explica que Israel es el pueblo elegido, y además que ese gran pueblo será restaurado, Romanos 11:25-36.

Israel no necesita ser “evangelizado” ya que es el pueblo de Dios; los que no son pueblo de Dios, denominados “gentiles”, si necesitan conocer y aceptar el mensaje del evangelio, como expresa Juan 1:12, porque precisamente para las “naciones” ajenas a Israel es el mensaje de salvación. Para todas, sin exclusión alguna.

Al leer Génesis 22:18, exclamo gracia Israel por traer a Jesús el Mesías salvador del mundo.

Algo interesante, cumplida la misión encomendada a Israel, este gran pueblo deja de ser relevante en lo que se refiere al Plan de Salvación. Corresponde a los discípulos de Jesucristo esta honrosa tarea.

En Apocalipsis se revela que Israel es restaurado, y junto a la cristiandad van a dar honra y honores al Cordero. En Apocalipsis 7:4-8, se describe los sellados del pueblo de Israel. La cifra 144 mil es simbólica, significa el incontable, infinito número de los descendientes de Abraham, Génesis 15:5, que son sellados con el sello de Dios, 7:2.

¿Cuál es este sello de Dios? Efesios 1:13. Aquí se narra el glorioso momento de la restauración de Israel; que junto a todas los salvos de todas las naciones dan gloria y honra al Cordero, 7:9; unión que se reitera en Apocalipsis 21:12-14, en que se describe la Nueva Jerusalén rodeada por un muro en los que sus fundamentos y puertas están constituidos por las tribus de Israel y los doce apóstoles; una referencia a la unión de Israel con la cristiandad para reinar eternamente con Dios y el Cordero.

Gloria a Dios.

Dios bendiga a Israel.

Fuente:

SUCEDIÓ UN 14 DE NISÁN

El día 14 de Nisán del año 3791 del calendario hebreo, a la hora tercera en el Templo de Jerusalén, se sacrificaba el primer codero del sacrificio continuo, posteriormente a la hora novena se sacrificaba el segundo cordero; tal y como estaba establecido en la ley de Moisés: Éxodo 29:36-39,42:

38 Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día, continuamente.
39 Ofrecerás uno de los corderos por la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde. 42 Esto será el holocausto continuo por vuestras generaciones, a la puerta del tabernáculo de reunión, delante de Jehová, en el cual me reuniré con vosotros, para hablaros allí.

Ese mismo día a la hora del sacrificio del primer cordero, en el monte denominado La Carabela, con vista al Templo de Jerusalén, es crucificado Jesucristo; seis horas más tarde, a la hora del segundo sacrificio, muere el Crucificado.

En el calvario se cumplían todas las profecías tocantes al “cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”.

Los Evangelios señalan que Jesús fue crucificado a la hora tercera después de la salida del sol, según el horario judío. Eso quiere decir que Jesús fue crucificado a la tercera hora, 9 a.m.; agregan que estuvo seis horas en la cruz, hasta la hora novena, 3 p.m., hora en la cual expiró. Marcos así lo relata en su capítulo 15:

25 Era la hora tercera cuando le crucificaron.
26 Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDÍOS.
34 Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
37 Mas Jesús, dando una gran voz, expiró.
38 Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.

Este sacrificio de Jesús ocurría, además, en un día muy significativo para los judíos, el día de la Pascua; cuando recordaban como a la salida de Egipto, el ángel de la muerte “paso por alto” la casa de los hebreos. Este 14 de nisán, día de Pascua, moría el Cordero de Dios, enviado para “pasar por alto” los pecados de todos los hombres que crean en El, y le reciban.

Ese día 14 de abril del año 33, según el calendario gregoriano, ocurrieron hechos determinantes para la humanidad:

Primero, fue establecida la Cena Conmemorativa, o Santa Cena, que sustituiría a la Cena de Pascua,

Segundo, Jesucristo murió sacrificado en la cruz, como el Cordero de Dios, según lo prescrito en la Ley; por lo cual no es necesario más sacrificios de corderos en el Templo,

Tercero, Se rompe el velo entre el Lugar Santo y el Santísimo, como señal de libre acceso al Padre Celestial, por la obra expiatoria de Jesucristo. Es decir, ahora todos los hombres tienen libre acceso a Dios, sin necesidad de intermediarios, ni de sacrificios previos, excepto la fe en Jesucristo.

Años después, el emperador Vespasiano encargó a su hijo Tito sofocar una violenta revuelta que desde hacía cuatro años sacudía Judea. Tras un duro asedio, Tito logró conquistar Jerusalén, y en septiembre del año 70 saqueó y destruyó el Templo.

Hasta esos días, se ofreció corderos en el templo.

Hoy, cuando conmemoramos el Sacrificio de Cristo en la Cruz, lo hacemos pensando en su anunciado retorno, su Segunda Venida; todo siguiendo la pauta del Plan Perfecto de Dios:

En el principio los cielos y la tierra, en el Edén, la caída, Abraham, los patriarcas, Egipto, la Tierra Prometida, David y la Monarquía Hebrea, el Imperio Romano, Jesucristo, Restauración, los Apóstoles, la Iglesia, Segunda Venida, Cielo Nuevo y Tierra Nueva.

12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.
13 Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.
14 Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad.
16 Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.
Apocalipsis 22

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Biblia RV-60