EL ECLIPSE DE AGOSTO 21 Y LAS SEÑALES DEL FIN DEL MUNDO

El próximo lunes 21, ocurrirá un fenómeno astronómico tan espectacular que se le ha denominado “el eclipse del siglo”, se observará principalmente en gran parte del territorio Norteamericano, y fascinará a millones de espectadores que disfrutarán por breve lapso una “noche” en medio del día; ya que por unos minutos la luz del astro rey será opacada por nuestro satélite, la Luna.

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Un eclipse de esa magnitud ocurrió en territorio estadounidense, según los expertos, el 8 de junio de 1918; unos 99 años. Motivo por el cual tal fenómeno se considera excepcional.

El eclipse será visible a través de un estrecho pasillo de 110 kilómetros cruzando 14 estados de los Estados Unidos.​ Se verá por primera vez poco después de las 10:15 a.m. PDT en la Costa del Pacífico de Oregón, y avanzará hacia el este por Salem, Casper, Lincoln, Ciudad de Kansas, Hopkinsville, Nashville, Columbia, hasta Charlestón. La máxima duración del eclipse total será de 2 minutos 41,6 segundos al sur de Carbondale y la mayor extensión (ancho) estará entre Hopkinsville y Princeton.

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En otros lugares de desde México hasta el norte de Sur América, el eclipse se verá parcialmente.

Algunos predicadores ya han elevado sus voces anunciando que el eclipse del 21 es una señal del inminente retorno de Jesucristo y del fin del mundo.

Afirmaciones que carecen de veracidad porque un eclipse no es señal del fin del mundo, la Biblia ofrece otras evidencias, y tal fenómeno astronómico ocurre desde que Dios creó el “cielo y la tierra”, como afirma Génesis 1:1. Pues los eclipses ocurren en todo sistema estelar donde exista una estrella, planetas alrededor de la misma, y satélites girando alrededor del planeta. Como es el caso del sistema Sol-Tierra-Luna.

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Lo que destacado de este eclipse son aspectos que pasan desapercibidos, dada la mente especulativa de los predicadores alarmistas y de quienes buscan seguidores anunciando cataclismos.

Lo que resalta este 21 de agosto es:

La extraordinaria exactitud de la mecánica celeste.

Todo estudiante de astronomía sabe que en la tierra un eclipse solar es posible porque la distancia en que gira la luna alrededor de la tierra, es la exacta para determinar que el “diámetro aparente” de la luna sea igual al diámetro del Sol. Por eso cuando la Luna se interpone al Sol, ambos aparentan el mismo tamaño.

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Por otro lado el movimiento de los cuerpos celestes es preciso, por tal motivo es que los astrónomos han predicho el momento exacto del inicio del eclipse, así como el de su culminación. Y ese fenómeno desde hace varios años se había anunciado.

Es más ya se ha calculado que para el 8 de abril del 2024 habrá otro eclipse total en Norteamérica, cuya duración será de 4 minutos con 28 segundos. Se espera que para el 2042, el 20 de abril, Indonesia, Malasia, y Filipinas disfrutarán otro eclipse total.

Otro aspecto digno de destacar es:

La capacidad, inteligencia e ingenio humano.

Desde tiempos inmemoriales el hombre ha observado el cielo, el movimiento de los astros, y ha hecho cálculos para determinar su posición en un momento dado.

Ya los astrónomos han calculado que para el 15 de febrero de 2018 habrá un eclipse parcial visible en la Antártida, América del Sur; que el 13 de julio del mismo año, habrá otro parcial visible en el Sur de Australia; y que el 11 de agosto de 2018, en el Norte de Europa y norte de Asia verán otro eclipse parcial.

En cualquier sitio de internet dedicado a la astronomía se puede obtener información de los fenómenos astronómicos frecuentes, fechas y horas exactas: fases de la luna, lluvias de estrellas, eclipses solares y lunares; salida y puesta del Sol. Momento preciso de los solsticios y equinoccios.

Por cierto, los egipcios calcularon el momento exacto del año de la aparición y desaparición en el firmamento de la estrella Sirio, un astro para ellos muy importante porque estaba asociado a las crecidas del Nilo.

Reloj astronómico.

Otro detalle significativo que nos permite evaluar este eclipse solar es la afirmación bíblica de que los cuerpos celestes son  un inmenso, maravilloso y preciso reloj astronómico, dispuestos por Dios para:

…que sirvan de señales para las estaciones, para días y años, 15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. 16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. 17 Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, 18 y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.

El 21 de agosto alcemos la mirada al cielo y digamos como el salmista:

Los cielos cuentan la gloria de Dios,     Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Salmos 19:1.

Por tal motivo no deja de asombrar que muchos predicadores ante un fenómeno normal de la mecánica celeste, en lugar de admirar la grandeza de la creación, se dedican a formular especulaciones, y a atemorizar a sus oyentes con predicciones extraídas de sus pensamientos mágicos, anunciando como un hecho cierto de que el fin del mundo es inminente.

Cada vez que hay una catástrofe como un terremoto, o la explosión de un volcán; el surgimiento de guerras, y calamidades; así como la ocurrencia de fenómenos celestiales como un eclipse, los profetas “escatológicos” comienzan a pregonar que ya viene el fin del mundo.

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El Vesubio, hizo erupción en el año 79 y destruyó a Pompeya.

Ahora, revisemos cuantos terremotos, cataclismos, erupciones de volcanes, guerras, epidemias, eclipses han ocurrido desde que el hombre existe sobre la tierra.

Para quienes les encanta especular con las “señales” de la Segunda Venida de Cristo, y del fin del mundo, les tengo una noticia:

Nadie sabe el día ni la hora:

Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. Mateo 24:36.

Será sin previo aviso:

42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. 43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. 44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.

Para este 21 de agosto, antes de pensar en catástrofes, e imaginar que se acerca el fin del mundo, más bien valora esta afirmación:

3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, 4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites?

5 Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra.

6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: 7 Ovejas y bueyes, todo ello, Y asimismo las bestias del campo, 8 Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar.

9 ¡Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán grande es tu nombre en toda la tierra! Salmos 8:3-9.

Feliz eclipse total.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de biblegateway.org
  • Datos astronómicos: Wikipedia,
  • Imágenes: Google
  • Notas personales.
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SIGNOS CELESTIALES

El próximo 21 de junio ocurrirá un fenómeno astronómico que ha cautivado a la humanidad desde tiempos ancestrales, los habitantes del hemisferio norte disfrutarán de la luz solar por más tiempo del habitual, ello debido a que la tierra en su recorrido alrededor del Sol, y por la inclinación de su eje de rotación se encontrará en un punto en el espacio denominado “solsticio de verano”. Es el día más largo del año, y por consiguiente la noche más corta.

Luego, el 6 de julio la tierra se encontrará en su punto más alejado del Sol, en su movimiento de traslación, ese día conocido como “afelio”, el astro rey ejercerá su potente fuerza de atracción y hará que lentamente la tierra gire para retornar en órbita hacia el punto más cercano, “perihelio”, fenómeno que ocurrirá el 3 de enero del 2019.

Grafico que muestra el perihelio y afelio de la Tierra respecto del Sol.

Para la mayoría de personas tales eventos tienen poca importancia, y pasan desapercibidos. No fue así para nuestros antepasados, tanto de las culturas china, sumeria y babilónica en el oriente, como para las precolombinas en América.

Los hombres de las nacientes culturas alzaron su mirada hacia el cielo en el que descubrieron un inmenso cronómetro, observaron la regularidad de los agrupamientos de estrellas, como del movimiento de aquellos rutilantes cuerpos celestes, así como la del Sol, su asociación con las estaciones y la agricultura, dando con ello lugar a la astrología.

La paciente observación y el cuidadoso registro de sus observaciones permitieron determinar fenómenos celestiales periódicos, algunos de ellos se sucedían cada tres meses, coincidiendo con el inicio de las estaciones.

Así, en determinado día, hacia el final del invierno, cuando comenzaba a reverdecer la vegetación, observaron que la duración del tiempo de luz solar, y la noche eran iguales; que tres meses más tarde, al inicio del tiempo más caluroso, el día es más largo que la noche; tres meses más tarde, el día y la noche tienen igual duración; desde ese momento las noches son más prolongadas, hasta tres meses después cuando ocurre la noche más larga del año, y el día más corto.

Nace de este modo la designación de “equinoccio de primavera”, que ocurre alrededor del 20 de marzo; seguidamente el “solsticio de verano” aproximadamente el 21 de junio; luego el “equinoccio de otoño”, alrededor del 23 de septiembre; y finalmente el “solsticio de invierno”, cerca del 22 de diciembre. Esto en el hemisferio norte.

En el hemisferio sur aquellos fenómenos son opuestos. El 21 de junio para el hemisferio norte corresponde al solsticio de verano, en tanto que para el hemisferio sur corresponde al solsticio de invierno. En el norte el día es el de mayor duración, en el hemisferio sur es la noche que se alarga. Igual ocurre con los equinoccios, son opuestos en ambos hemisferios. Cuando en uno es primavera, en el otro es otoño.

En los países ecuatoriales, o tropicales, que están cerca de la línea del ecuador, estos fenómenos no son tan perceptibles. Son evidentes, como se dijo, en las regiones nórdicas, y las australes.

Es asombroso que nuestros ancestros sin instrumentos de observación y medición como los sofisticados de uso común hoy, pudieran alcanzar tan elevado conocimiento de la mecánica celeste.

Como dijimos anteriormente, para la mayoría tales fenómenos astronómicos pasan desapercibidos; sin embargo hay un creciente número de personas que ven en aquellos un tipo de manifestaciones cósmicas de carácter trascendental.

Así pues, el 21 de junio, muchos movidos por el pensamiento mágico, e influidos por religiones y filosofías orientales, irán a los antiguos santuarios, o a los monumentos ancestrales, a recibir al amanecer una supuesta energía proveniente del astro rey, como lo hicieron los babilonios y egipcios en sus mejores momentos.

Tour di Stonehenge del solstizio d'estate da Londra: vista del tramonto o dell'alba

Los babilonios y egipcios asociaron los fenómenos astronómicos con sus deidades, siendo el Sol un dios prominente, por lo tanto surgieron diversas festividades en su honor, que los romanos nos las legaron, y la Iglesia Católica asimiló como festividades cristianas.

Por ese motivo algunos críticos cuestionan que se celebre la natividad de Jesucristo en una fecha que originalmente estaba dedicada a rendir culto al dios sol, que renacía cada año, en el solsticio de invierno, tras vencer las frías noches del invierno nórdico; lo que se constata porque a partir de ese solsticio los días comienzan a alargarse, hasta el solsticio de verano cuando victorioso alumbra el día más largo del año.

Pasado este solsticio los días son cada vez más cortos, hasta el solsticio de invierno en que la noche es la más extensa. Así pues el Sol declina lentamente hasta casi fallecer, pero en una importante fecha renace como el Sol Invicto. Esto en la mente de los romanos.

Una realidad astronómica convertida en mito religioso.

Los astrónomos observarán el solsticio de verano, como rutinariamente lo hacen. Comprobando la regularidad y exactitud de la mecánica celestial.

Sin embargo el recurrente fenómeno solar-terrestre denominado solsticio de verano, así como los demás que marcan las estaciones, no es tan intrascendente, el mismo revela una extraordinaria realidad. Que ésta asombrosa regularidad celeste es la magnífica obra del Creador, diseñada para ser utilizada por el hombre, y sirve como testimonio de su cualidad de creador.

En el libro de Génesis se nos revela esta maravillosa realidad:

14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, 15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. 16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.17 Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, 18 y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. Génesis 1:14-17. RVR60.

Pero el hombre movido por la superstición y los antiguos mitos observa aquellos fenómenos y rinde culto a los objetos crados que los originan, en lugar de reconocer la grandeza del Creador.

Es que precisamente la creación es una manera como Dios se nos revela, para que tengamos consciencia de su realidad e interés por la humanidad.

Movido por una notable sensibilidad espiritual el salmista alza su mirada hacia el cielo y conmovido exclama:

1 Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. 2 Un día emite palabra a otro día, Y una noche a otra noche declara sabiduría. 3 No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz

Para luego exclamar:

1 Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos; 2 De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer callar al enemigo y al vengativo. 3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, 4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites? 5 Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra. 6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: 7 Ovejas y bueyes, todo ello, Y asimismo las bestias del campo, 8 Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar. 9 !!Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!

Por lo tanto, el 21 de junio se nos presenta otra maravillosa oportunidad de valorar la regularidad y precisión del universo, y elevar una acción de gracias por tan singular regalo.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de biblegateway.org,
  • Datos y conceptos: Wikipedia,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.

LA LUNA DE SANGRE, Y EL FIN DEL MUNDO

La noche del 27 de septiembre seremos testigos de un fenómeno astronómico impresionante, el eclipse total lunar que cambia el color del satélite, por lo que vimos a la Luna de color rojo. Este evento es popularmente conocido como la Luna de Sangre.

En un eclipse normal, la Tierra se interpone entre el Sol y nuestro Satélite, ocultándole con su sombra. En el caso de una Luna de Sangre, debido a la inclinación de ambos, la atmósfera terrestre desvía y absorbe los rayos de color azul del Sol, por ello adquiere una coloración muy similar a la del gran astro en los crepúsculos.

Luna Roja.

Este es el último eclipse de luna total de un ciclo de cuatro que comenzó el 14 de abril del 2014, conocido como la tétrada de lunas rojas. Los siguientes eclipses totales lunares en los que el mundo pudo ver la Luna de Sangre ocurrieron el 8 de octubre de 2014, el 8 de abril de 2015, y no volverá a ocurrir hasta el año 2032.

Muchos relacionan la Luna roja con el apocalipsis y el fin del mundo, tal vez por la cita de Hechos 2:20 que dice textualmente “El Sol se convertirá en tinieblas y la Luna en sangre, antes que venga el día grande y glorioso del Señor”.

La Luna Roja es un fenómeno astronómico corriente: Un Eclipse.

Algunos predicadores aseguran que estos eclipses rojos, que coincidieron con fechas importantes de los israelitas, como es la Pascua y la fiesta de los Tabernáculos, que se mencionan en textos bíblicos, como Mateo 24:1-25, Marcos 13:1-23, Lucas 21: 5-24, lo que según algunos significa que el advenimiento de Cristo, y la victoria del pueblo israelí está cerca.

Con frecuencia escuchamos que las actuales “guerras y rumores de guerras,” “terremotos”, “pestilencias”, tanto como la extensión del evangelio “a todas las naciones”, son señales de la inminente venida de Jesucristo.

Es cierto que la Escritura detalla abundantes señales anunciadoras de la Segunda Venida, y el Final de los Tiempos, sin embargo entre las muchas que se mencionan, hay una que es bueno recordar: vendrá “como ladrón en la noche”, 2 Pedro 3:10, es decir que el Gran Advenimiento ocurrirá en forma inesperada, sorpresiva.

Leamos lo que Jesús mismo indica sobre el tiempo exacto de la Segunda Venida:

Será repentina: Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. Mateo 4:27.

Solo el Padre la conoce: Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. Mateo 24:36

Hay que estar preparados: 42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. 43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. 44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. Mateo 24:42-44.

Una enseñanza para tomar en cuenta:

6 Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? 7 Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; 8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Así pues, si la Luna de Sangre te recuerda la Segunda Venida de Cristo, entonces recuerda también que eres un testigo suyo.

Fuente:

¿CUANDO SERÁ EL FIN DEL MUNDO?

Una pregunta frecuente en los medios cristianos es:

¿Cuándo será el fin del mundo? ¿Qué señales habrá de este evento?

Para responder tales interrogantes, necesariamente tenemos que definir lo  que entendemos por “mundo”. Para luego establecer cuando será su final.

En la Biblia la palabra mundo se refiere a:

Humanidad, hombres: “Porque de tal manera amó Dios al mundo…” Juan 3:16. Lee igualmente Romanos 5:12; 2 Corintios 5:19.

Tendencias de la naturaleza pecaminosa humana: “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.”, 1 Juan 2:16. Con el mismo sentido leemos 2 Timoteo 4:10; Santiago 4:4.

Planeta tierra; “En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. “, Juan 1:10. Lea Salmo 50:12;; Hechos 17:24.

Considerando las diferentes acepciones de la expresión “mundo” en la Biblia, vamos a responder la pregunta:

¿Cuándo será el fin del mundo?

A tal fin, cambiaremos la palabra “mundo”, por cada una de las acepciones antes indicadas.

¿Cuándo será el fin de la “humanidad”? Juan 3:16 declara que el hombre, la humanidad, el mundo, no desaparecerán, al contrario el hombre, gracias a la obra salvadora de Jesucristo, tiene “vida eterna”.

Apocalipsis 21:3, declara: Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.

¿Cuándo será el fin de las “tendencias pecaminosas de la naturaleza humana”?, de los “deseos de la carne”. Pablo en Gálatas 5 nos ilustra a este asunto; él en esa carta escribe sobre las “manifestaciones de la carne”, para luego destacar el “fruto del Espíritu”.

De acuerdo con Pablo, el final de las “tendencias pecaminosas de la naturaleza humana”, se da cuando se practican las nueve virtudes constitutivas del “fruto del Espíritu”: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, dominio propio, de las cuales el “dominio propio”, es determinante; sin menoscabo de las anteriores. Por ello siempre afirmo que: “no hay que esperar morirse para disfrutar la “vida abundante” que Cristo nos prometió.

Pablo declara en Romanos 12:2: No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Es decir, una renovación espiritual, neutraliza la influencia de las “tendencias del mundo”

¿Cuándo será el fin del planeta tierra? Los cosmólogos ofrecen algunos escenarios para el fin de la Tierra. Es decir, su desaparición física.

Primera posibilidad. Que el Sol, producto de su evolución como una estrella, se convierta en una Gigante Roja. Llegada esa etapa el Sol destruirá a la Tierra. Tal vez la absorba y consuma. Esto ocurrirá dentro de unos cinco mil millones de años.

Segunda posibilidad. Que se produzca un “Big Crunch”, o “gran colapso”; de acuerdo a esta teoría, el Universo irá frenando poco a poco su velocidad de expansión, hasta detenerse y comenzar a comprimir la materia hasta una singularidad espacio-temporal. Es decir un pequeño punto de materia. No hay acuerdo sobre el momento en que este fenómeno ocurrirá; aunque se supone miles de millones de años para que suceda. Muchos cosmólogos desechan esta teoría.

Tercera posibilidad. Que se produzca un “Big Freeze”, Gran Congelamiento, o Muerte térmica del universo, congelado. Este escenario es considerado como el más probable. Ocurrirá si el Universo continúa en expansión como hasta ahora lo hace. En aproximadamente un billón de años, las estrellas existentes se apagarán y la mayor parte del Universo se volverá oscuro. La Vía Láctea, nuestra Galaxia, si aún existe, será una isla solitaria en un inmeso espacio vacío y oscuro.

Las anteriores son las principales teorías sobre el destino del Universo, y por ende de la Tierra, entre muchas otras. Conforme a esas teorías de los cosmólogos, el final de la Tierra no se vislumbra muy cercano.

¿Predice la Biblia el final de la Tierra?

Las Sagradas Escrituras describen la creación del cielo y de la tierra’; en ellas no se da detalles sobre un Universo eterno, o una Tierra eterna. En Apocalipsis se menciona un “cielo nuevo, y una tierra nueva”, dando a entender que el Universo será transformado, para constituirse en la morada de un “hombre nuevo”. Recordemos aquello de “vino nuevo, en odres nuevos”.

Aquí surge otra interrogante. ¿Es eterna la materia, indestructible?

Los físicos y los químicos han hecho su aporte a este respecto, han declarado: “la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma”, esta es la lógica humana. La lógica Divina, expresada en la Biblia, afirma: “La materia se crea, Génesis 1:1; y no se destruye, solo se transforma, Apocalipsis 21:1.”

Observemos la revelación Bíblica, sobre la Tierra y la humanidad:

El Universo, cielo y tierra:“En el principio creó Dios los cielos y la Tierra.”, Génesis 1:1. Es decir, creo la materia, y la energía, y seguidamente la organizó en el Universo que observamos.

El Primer Adán: “Entonces Jehová Dios formó Dios al hombre del polvo de la tierra. Y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”, Génesis 2:7. De acuerdo con este texto, el hombre fue formado de los mismos materiales que constituyen la tierra, más el aliento de vida que el creador le concedió. De ahí nuestra naturaleza humana, y la espiritual.

El Segundo Adán, su Encarnación: El Espíritu Santo, haciendo uso de leyes genéticas desconocidas para nosotros, fecundó a María. Por lo cual Jesús tuvo una naturaleza humana, como la nuestra, derivada de los 23 cromosomas que aportó María; y una naturaleza Divina, como la de Dios, por obra del Espíritu Santo en la encarnación. Así lo relata Lucas: “Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.”, 1:35

Y declara Juan: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”, 1:14

El Cuerpo Transformado de Jesús:

Jesús Resucitado, con un cuerpo material transformado:

  • Misma apariencias, cuerpo transformado: “Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.”, Mateo 28:3.
  • Desaparece: “Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio. Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; más él se desapareció de su vista.” Lucas 24:30-31.
  • Aparece, estando las puertas cerradas: “Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros.” Lucas 24:36, Juan 20:19.
  • Cuerpo físico: “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.”, Lucas 24:39.
  • Ingiere alimentos: “Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos.”, Lucas 24:42-43.
  • Vence la gravedad, asciende al cielo: “Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.”, Hechos 1:9.
  • En el Cielo, Sentado a la derecha de Dios: “Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios,”. Hechos 7:55.
  • Se aparece a Pablo: “Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.”, Hechos 9:5.
  • Regresará: “los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.”, Hechos 1:11.

Luego de su Segunda Venida:

  • Nos transformará a su semejanza: Cuando Regrese Jesucristo, seremos como Él es: “en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.”, 1 Corintios 15:52, y, según Juan: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.”, 1 Juan 3:2.
  • La creación será transformada: “porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.” Romanos 8:21.
  • Cielo nuevo y tierra nueva: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.”, Apocalipsis 21:1.

Una realidad diferente: “Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. 2 En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. 3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, 4 y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. 5 No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos. Apocalipsis 22:1-5.

En conclusión, hemos analizado lo que la Biblia ensena sobre el final del mundo, considerando las diferentes acepciones de la expresión “mundo”.

A la luz de lo anteriormente descrito, la pregunta correcta es: ¿Cuándo Regresará Jesucristo?

La Segunda Venida de Jesucristo es la que va a determinar los sucesos antes enunciados.

Este tema, la Segunda Venida de Jesucristo, la consideraremos en un artículo posterior.

Fuente:

  • Wikipedia, la Enciclopedia Libre. Teorias del fin del Universo.
  • Imágenes Google
  • Versión de ;a Biblia: RVR-60, tomada de http://www.biblegateway.org

LA LUNA ROJA Y EL FIN DEL MUNDO

La noche, del 14 al 15 de abril 2014, fuimos testigos de un fenómeno astronómico impresionante, el eclipse total lunar que cambia el color del satélite, por lo que vimos a la Luna de color rojo. Este evento es popularmente conocido como la Luna de Sangre.

Luna de Sangre

En un eclipse normal, la Tierra se interpone entre el Sol y nuestro Satélite, ocultándole con su sombra. En el caso de una Luna de Sangre, debido a la inclinación de ambos, la atmósfera terrestre desvía y absorbe los rayos de color azul del Sol, por ello adquiere una coloración muy similar a la del gran astro en los crepúsculos.

Eclipse de Luna

Este es el primer eclipse de luna total de un ciclo de cuatro que se sucederán hasta el 2015, conocido como la tétrada de lunas rojas. Los próximos eclipses totales lunares en los que el mundo podrá ver la Luna de Sangre ocurrirán el 8 de octubre de 2014, el 8 de abril de 2015 y el último será la noche del 28 de septiembre de 2015 y no volverá a ocurrir hasta el año 2032.

Muchos relacionan la Luna roja con el apocalipsis y el fin del mundo, tal vez por la cita de Hechos 2:20 que dice textualmente “El Sol se convertirá en tinieblas y la Luna en sangre, antes que venga el día grande y glorioso del Señor”.

Algunos predicadores aseguran que estos eclipses rojos, que sucederán hasta 2015, y que coincide con fechas importantes en la religión judía, como es la Pascua y la fiesta de los Tabernáculos, son de los que se mencionan en textos bíblicos, como Mateo 24:1-25, Marcos 13:1-23, Lucas 21: 5-24, lo que según algunos significa que el advenimiento de Cristo, y la victoria del pueblo israelí está cerca.
Con frecuencia escuchamos que las actuales “guerras y rumores de guerras,” “terremotos”, “pestilencias”, tanto como la extensión del evangelio “a todas las naciones”, son señales de la inminente venida de Jesucristo.

Es cierto que la Escritura detalla abundantes señales que anuncian la Segunda Venida, y el Final de los Tiempos, sin embargo hay una que es determinante: vendrá “como ladrón en la noche”, 2 Pedro 3:10, es decir que el Gran Advenimiento ocurrirá en forma inesperada, sorpresiva.

Leamos lo que Jesús mismo indicó sobre el tiempo exacto de su Segunda Venida:

Será repentina: Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. Mateo 4:27.
Solo el Padre la conoce: Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. Mateo 24:36

Hay que estar preparados: 42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. 43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. 44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. Mateo 24:42-44.

Una enseñanza determinante:

6 Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? 7 Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; 8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Así pues, si la Luna de Sangre te recuerda la Segunda Venida de Cristo, entonces recuerda también que eres un testigo suyo.

Fuente: Wikipedia
Biblia: RV-60
Imágenes: Google

 

 

ABRIENDO PUERTAS

La Tierra, en su inexorable recorrido alrededor del Sol, se aproxima a completar una órbita, la cual por convencionalismos de algunos astrónomos ocurrirá el 31 de diciembre, a las 12:00 PM, en punto. Ese momento significará el fin del actual año, y el comienzo del próximo.

Unos días atrás, el 21 de este mes de diciembre, la Tierra estuvo exactamente en el punto de su recorrido denominado Solsticio de Invierno.

Ese día, culmina el otoño, en los países nórdicos, y entran en la estación de invierno. Época de frio, nevadas, recogimiento, nostalgia.

En el pasado, en tiempos de los romanos, se encendían hogueras para dar energía al Sol que estaba declinando, en razón de que las noches eran más largas; se pensaba que el Sol requería un poco de energía para sobrevivir, puesto que la oscuridad le ganaba terreno; mas el 21 de diciembre, el astro rey cobraba energía para vencer la oscuridad; por lo cual se celebraba la fiesta del Sol Invicto. Siempre el Sol salía vencedor ante las tinieblas que querían opacarle.

Lo que ocurrirá el 31 de diciembre, fecha en que se inicia un nuevo año, es una celebración un tanto motivacional, afectiva; la humanidad se prepara para recibir un nuevo año, el cual espera que sea mejor que el anterior.

Por lo general mentalmente la humanidad espera que el nuevo año le depare un tiempo de prosperidad.

Lo real es que el venidero año, sea cual sea éste, nunca depara nada; ni bueno, ni malo. Simplemente propicia  una oportunidad para realizar los sueños e ideales que nos proponemos hoy.

El año que se inicia, no nos traerá nada bueno, porque el tiempo es una magnitud física, y el año, una manera convencional de medir el tiempo que tarde la tierra en girar alrededor del Sol. El mismo argumento vale para lo malo.

Lo que realmente va a ocurrir es que durante el venidero año,  tendremos 365 días, u oportunidades para realizar nuestros anhelos, cumplir nuestras metas.

Lo que necesitamos entender es que cada día tenemos la maravillosa oportunidad de trabajar en aquello que deseamos hacer realidad.

Hoy es un buen momento para proponérselo.

Como un regalo, motivado a estos días festivos, les presentamos un trabajo de nuestra querida Gloria Estefan, quien con una sabrosa música caribeña nos inspira a abrir las puertas al futuro; y cerrar las heridas del pasado.

Y desde ya… un productivo nuevo…!!!

 

LA CELEBRACIÓN DE AÑO NUEVO

Luego de haber celebrado la Navidad, haces preparativos para la fiesta de Año Nuevo.

 Así que vamos a celebrar una fiesta cuyo origen se remonta a miles de años.

Es que la celebración del Año Nuevo es la más antigua de todas las festividades.

Se celebró por primera vez hace unos 4000 años, en la Antigua Babilonia.

El Año Nuevo Babilonio comenzaba con la primera luna  nueva, creciente,  luego del primer día de primavera, o equinoccio de primavera, que ocurre alrededor del 21 de marzo.

La primavera es considerada como la estación del renacimiento, ya que se asocia con el florecimiento de las plantas, y la siembra de nuevas cosechas; de ahí la elección de esa época para el inicio del año.

La celebración del Año Nuevo Babilonio duraba once días. Cada día tenía su propio estilo y significado.

Los romanos siguieron la tradición babilonia, celebrando el Año Nuevo a fines de marzo, mas con el tiempo su calendario fue modificado por diferentes emperadores; por lo que  finalmente, el calendario dejó de estar sincronizado con el sol.

En el año 153 a.C. el Senado romano decretó que el año nuevo comenzaría el 1 de enero. Hizo este decreto para corregir el calendario, que se había salido de sincronía con el sol. La fecha no tiene ningún significado agrícola o estacional.

Adicionalmente  los cónsules de la Antigua Roma asumían el gobierno, el primero de enero.

Posteriormente Julio César, en el año 47 a. C., modificó el sistema, y creó el calendario juliano que, con algunas modificaciones realizadas en tiempos del cónsul Marco Antonio en 44 a. C., el emperador Augusto César en 8 a. C. y finalmente por el papa Gregorio XIII en 1582, se utiliza hasta hoy.

Los romanos adicionalmente acostumbraban hacer festejos desde el primero de enero,en honor al dios Jano, deidad de los comienzos que regía sobre lo pasado y lo futuro y que poseía en Roma doce altares, a razón de uno por mes; además de su gran templo, que se cerraba cuando no había guerra.

En su honor el primero de enero, la gente estrenaba ropa, y los maridos regalaban dinero a sus mujeres, ellos cuidaban de que el año nuevo los sorprendiera con dinero en el bolsillo, y  procuraban cruzar con el pie derecho primero los umbrales de las casas a fin de tener buena suerte durante el año.

Como puedes observar, la fiesta de año nuevo tuvo sus orígenes en Babilonia, la cual fue adoptada por los Romanos, y llega a nosotros por mediación de la Iglesia Católica.

En Occidente, la celebración de Año Nuevo, en el mundo cristiano, no es una festividad religiosa.

Se ha asumido como un tiempo de reflexión, de evaluación, de formulación de propósitos.

Como un tiempo para dar gracias a Dios por las bendiciones recibidas; por ser amparo y fortaleza en las tribulaciones; por coronarnos de bienes y favores; así mismo una oportunidad para pedir dirección y sabiduría para aprovechar bien el tiempo,  que nos enseñe a guardar nuestros pasos.

Celebremos el Año Nuevo dando gracias por el tiempo vivido; y por las maravillosas oportunidades que tendremos en los 365 días venideros para vivir a plenitud, para crear, para producir, para amar, servir, testificar, trabajar; realizar nuestro proyecto de vida.

En una frase: “Amar a Dios sobre todas las cosas, y a nuestros prójimos, como a nosotros mismos”.

Fuente: Wikipedia

Imágenes: GOOGLE