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ROXANA VARGAS, LA ESTUDIANTE DE PERIODISMO ASESINADA

Por diferentes motivos Roxana Vargas Quintero permanece en la conciencia de muchos. Su trágica desaparición es evocada con insistencia. Algunos por haber compartido en su entorno, otros por el personaje con el cual está ligada su memoria, Edmundo Chirinos, unos cuantos por motivos profesionales, de investigación, académicos, periodísticos, y hasta para adquirir notoriedad.

La historia se inicia en un encuentro casual. La joven Roxana Vargas Quintero, una prometedora estudiante de Comunicación Social, pasante en una canal de televisión venezolano, de 19 años de edad, sufre de un trastorno común en jóvenes de esta época, anorexia, propiciada por carencias afectivas, en muchos casos, e inducida por los estándares de belleza establecidos por esta sociedad posmoderna.

La anorexia nerviosa, es una enfermedad específica caracterizada por una pérdida autoinducida de peso acompañada por una distorsión de la imagen corporal.

En un blog de su autoría, Roxana escribe:

“…pero si vivieras el infierno en que vivo me entenderías, realmente siento que la vida es una pérdida de tiempo, hacer el amor no me llena de placer y es algo que no lo he hecho con alguien que ame, ver una pelis tampoco, ir a clases es mi peor pesadilla, escuchar música lo que hace es darme ganas de llorar, bueno tengo que decir que llorar es uno de mis hobbies, es eso me la paso casi siempre. Algo a que siempre le he tenido mucho miedo es a la soledad y creo que por el temor tan grande lo estoy consiguiendo…”

Esta nota, nos da una idea del perfil psicológico de la joven:

  • Sufrimiento constante
  • Pérdida de valor por la vida, baja autoestima
  • Carencia afectiva
  • Insatisfacción de necesidades básicas
  • Búsqueda de placer a través de medios inadecuados
  • Proyecto de vida desenfocado
  • Mecanismos de evasión para luchar con la frustración
  • Temor a la soledad
  • Sentimiento de soledad y minusvalía

¿Qué causa motiva semejante condición?

Por el análisis de la situación de Roxana se sabe que:

  • Era de escasos recursos económicos, y se desenvolvía en medios muy exigentes, Universidad Privada, Pasante de Televisión, en medio de una sociedad consumista
  • Padecía de trastorno de anorexia. Su tendencia a la obesidad, era neutralizada con medios impropios, que la condujeron a la enfermedad.
  • Tenía relaciones sexuales furtivas con hombres quienes no satisfacían su necesidad de afecto, por lo cual se sentía utilizada sexualmente,
  • Estaba alejada del núcleo paterno, ya que residía casa de un familiar, puesto que sus padres Vivian fuera de la ciudad,
  • Tenía necesidad de ayuda profesional, debido a sus trastornos psicológicos.

Esta circunstancia personal hizo que su camino se cruzara con el de Edmundo Chirinos, el Psiquiatra.

No es tan difícil inferir los motivos por los que un hombre de setenta años sea atraído por una joven de diecinueve. En este caso no valen credenciales académicas, talento profesional, estatus social, ni prestigio. Cuando la naturaleza humana se manifiesta en su apogeo, y no se establece dominio, ya se sabe los resultados.

Respecto de Roxana, a primera vista, resulta incomprensible las razones que inducen a una joven de diecinueve años para intimar con un hombre de setenta. Al profundizar en las causas de esta atracción por un hombre senil, el diagnóstico es doloroso.

Deseos insatisfechos, búsqueda de seguridad, sentido de soledad, baja autoestima, expectativas sociales, tendencia a la obesidad, deseo de reconocimiento, carencia de figura paterna. Una mezcla realmente nociva, que necesita tratamiento.

Así pues se desarrolla el drama de Roxana:

El estudio de ambos casos, es una lección para la vida. La de aquellos que están en el ocaso, tanto como para los de la época productiva, y para quienes la comienzan.

Roxana: Inadecuado concepto de sí misma, tendencia a la obesidad, anorexia, sentirse usada, pérdida de valor por la vida, muerte.

Edmundo: Realizado, autosuficiente, histriónico, seductor, hombre público, amante del peligro, placer en situaciones extremas, muerte.

Una lección para la vida.

Mas información en: https://orientador.wordpress.com/2013/01/21/roxana-vargas-causa-definitiva-de-su-muerte/

Imágenes: Google

EDMUNDO CHIRINOS, EL PESO DE LA CULPA

En el sonado caso de Roxana Vargas, asesinada por su terapeuta, el doctor Edmundo Chirinos, ,  se destaca un factor de la naturaleza humana muy importante para la convivencia y adaptación social: el sentimiento de culpa.

El sentimiento de culpa surge de la creencia, o sensación, de haber traspasado las normas éticas personales o sociales, especialmente si se ha perjudicado a alguien. Es una emoción necesaria para la correcta adaptación a nuestro mundo.

La culpabilidad, por tanto, surge ante una falta que hemos cometido; o si así lo creemos. Su función es hacernos consciente que hemos hecho algo malo, para facilitar las posibilidades de reparación. Su origen tiene que ver con el desarrollo de la conciencia moral, que se inicia en nuestra infancia y que se ve influida por las creencias que se adquieren en la niñez, y las pautas educativas.

Hay personas que confunden la culpa con la vergüenza, incrementando su malestar emocional, ya que al mezclar ambos sentimientos se retroalimentan entre sí. El sentimiento de culpa aparece cuando se es consciente de haber causado un daño a alguien, la vergüenza se experimenta cuando nos damos cuenta de que carecemos de una habilidad o destreza, que se presume deberíamos tener.

El sentimiento de culpa se supera reparando el daño cometido, recibiendo el perdón por parte de la persona lesionada, y perdonándonos nosotros mismos.

En el caso del doctor Edmundo Chirinos, pareciera no superó el sentimiento de culpa, a pesar de su conocimiento sobre la salud mental.

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Observemos los hechos:

En el juicio que se le siguió por la muerte de Roxana Vargas, el Ministerio Público presentó alrededor de ochenta elementos de prueba que le señalaban como autor material del hecho.

De acuerdo con la investigación, el día en que desapareció Roxana, el psiquiatra realizó seis llamadas a la joven, prueba que, junto con el testimonio de los familiares, permitieron determinar que el principal sospechoso del homicidio era el doctor Chirinos.

En un allanamiento a su consultorio, localizaron rastros de sangre en la pared; en la alfombra; así como en el diván, sitio en el que fue encontrado uno de los zarcillos de la víctima.
Después de realizar el análisis de ADN, se llegó a la conclusión de que la sangre localizada en el consultorio, pertenecía a Roxana Vargas.

En otro allanamiento realizado a su residencia, localizaron 1.200 fotos de pacientes mujeres desnudas, mientras el psiquiatra abusaba de ellas, valiéndose de sedantes. Entre las fotos se halló una de Rozana, totalmente desnuda.

Otro de los elementos determinantes para establecer la responsabilidad del doctor Chirinos, fueron las notas que tenía en su blog personal la estudiante, quien en un mensaje enviado a través de esa vía, advertía a las personas no acudir a las citas médicas con el psiquiatra, pues abusaba sexualmente de sus pacientes.

Declaración de Inocencia.

Durante las audiencias de juicio, Edmundo Chirinos negó ser responsable del delito por el cual iba a ser condenado, reiteró en varias oportunidades, que la sangre, el zarcillo y las fotografías encontradas por los funcionarios en los allanamientos, se las sembraron.

Hasta el final, el doctor Chirinos aseguró ser inocente.

Cronología de los Hechos:

El 12 de julio de 2008, Chirinos y Roxana se citan en el consultorio del Médico.

El 14 de julio de 2008, aparece el cadáver de Roxana, abandonado en un paraje conocido como Parque Caiza.

El 1 de agosto de 2008, el psiquiatra fue detenido sospechoso de la muerte de la estudiante.

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En septiembre de 2010, el Tribunal 5.º de Juicio de Caracas sentenció a Chirinos a 20 años de cárcel por homicidio. Chirinos fue recluido en la prisión de Yare III. Durante su permanencia, sufrió un accidente cerebrovascular que le generó un edema sudural. Como consecuencia, quedó afectado con grandes problemas para hablar y debía desplazarse en silla de ruedas.

En marzo de 2012 se le otorgó la medida cautelar de casa por cárcel por su edad avanzada.

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Últimos Días:

En silla de ruedas, con grandes dificultades para hablar y totalmente aislado vivió su reclusión el prominente siquiatra. Lejos quedó la imagen del hombre rozagante, sonreído, que atendía de manera amable y segura a los medios de comunicación y se defendía de las acusaciones en su contra por la muerte de la estudiante Roxana Vargas.

Su penthouse, en Caracas, su lugar de reclusión, fue testigo mudo de la soledad de quien llegó a dirigir la universidad más importante del país, ser candidato presidencial y miembro de la Asamblea Nacional Constituyente, donde presidió la comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología, Deportes y Recreación.

Ya no recibía a los asiduos visitantes para charlas políticas, filosóficas, románticas tertulias; era custodiado por dos funcionarios de la Policía Municipal de Caracas y los únicos invitados son los familiares y amigos más íntimos del fundador de la escuela de Psicología de la Universidad Central de Venezuela.

El especialista y abogado Elio Gómez Grillo quien formó parte del círculo más cercano del siquiatra explicó que durante su estadía en el internado judicial de Yare 3 sufrió un accidente cerebro vascular que le generó un edema sudural, afectándole de manera considerable su motricidad y el habla.

De manera categórica, Gómez Grillo señala: “la cárcel no perdona y el que pasa por ella sufre una huella para toda la vida… porque la cárcel es implacable, chupa, destroza, aliena, extermina, el pobre vivió un infierno, a raíz de la imputable sentencia de la juez Fabiola Gerdell de condenarlo a 20 años de prisión”.

El 6 de agosto de 2013, Edmundo Chirinos había sido trasladado a una clínica por una neumonía severa.

El 24 de agosto de 2013 fue hallado sin vida en su residencia de Caracas.

Edmundo Chirinos, un hombre que tuvo una apasionada y deslumbrante vida, fua lentamente opacado por el peso de la culpa.

Fuentes:
Wikipedia
Diario “El Universal”, Caracas
Diario “Panorama”, Maracaibo. El Preso de la Culpa.
Informe21.com
Sentencia del TSJ
Imágenes Google

ROXANA VARGAS, NOSTALGIA TRAS SU DESAPARICIÓN

El 14 de julio, del 2008, a la 1,30 de la tarde, los vecinos de Parque Caiza, en un sector de la carretera Petare-Guarenas, cercano a Caracas, descubren el cadáver semidesnudo de una joven. Observan que la muerte fue presuntamente causada por un fuerte golpe en la cabeza. Dan parte a las autoridades, y se inician las investigaciones de rigor.

De este modo surge el caso de Roxana Vargas Quintero, que genera en muchas interrogantes e interpretaciones.

La muerte de Roxana habría pasado desapercibida y olvidada, como muchas otras muertes, pero los personajes involucrados y los hechos que la rodean, asombran y conmueve; así como revelan facetas de la compleja naturaleza humana.

Las investigaciones iniciales apuntan hacia el hampa común, fenómeno social que cobra relevancia en estos días, y que la prensa reseña diariamente su accionar. Al avanzar en las investigaciones, nuevos indicios señalan al doctor Edmundo Chirinos, un eminente psiquiatra, con un historial pleno de títulos y de importantes cargos ocupados.

Finalmente en la reconstrucción de los hechos, se determina que Edmundo Chirinos citó a la joven a su consultorio, donde la asesinó; posteriormente traslado el cadáver en su vehículo hasta Parque Caiza, abandonándole allí. Se sabe que la joven acudía con frecuencia a aquel consultorio, las primeras veces como paciente, por un problema de anorexia, llevada por su madre; posteriormente como amante, ya que la relación paciente-terapeuta trascendió a encuentros sexuales, donde cada uno satisfacía una necesidad más allá del simple coito.

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Este caso es sorprendente, genera innumerables consideraciones.

Roxana Vargas Quintero, de 19 años, estudiante de periodismo, pasante de un canal de televisión; aquejada de anorexia, lo que le motiva ir al psiquiatra, y a escribir un blog revelador tanto de sus males físicos, la anorexia, como de sus desventuras con el doctor Chirinos.

Edmundo Chirinos, 70 años, médico, psiquiatra, psicólogo; ex rector de la Universidad Central de Venezuela, ex candidato presidencial, ex miembro de la Asamblea Constituyente; con estudios en prestigiosas universidades inglesas, francesa y norteamericanas.

La Psicología aporta información sustancial sobre ambos personajes.

Roxana Vargas Quintero: insegura, con necesidad de afirmación, baja estima, sobrepeso, amistosa, imaginativa, soñadora, soltera, estudiante, escasos recursos económicos, apego a la figura materna, diplomática, evita confrontaciones, tendencia a reprimir las emociones, ingenua, vanidosa.

Edmundo Chirinos: Carismático, egocéntrico, seductor, vanidoso, histriónico, realizado intelectualmente, diplomático, sobre estima, aventurero, sin pareja estable conocida, en la cúspide de la vida profesional, libidinoso, lujurioso, lascivo, ademanes amanerados.

Con este superficial análisis de ambas personalidades, se puede inferir las causas que incitaron en cada uno el acercamiento hacia el otro. Lo que resulta incomprensible son las causas que determinaron, en la mente de Edmundo Chirinos, la muerte de Roxana Vargas Quintero.

¿Temor al escándalo, por los secretos que Roxana podía revelar? Edmundo Chirinos nunca le tuvo miedo a los escándalos sobre sí, al contrario, muchas veces los provocó con sus atrevidas declaraciones. Por otra parte, era un “secreto público” lo que ocurría en el diván del psiquiatra con muchas damas, algunas de las cuales se atrevieron a denunciarlo, más fueron silenciadas. Al final, sería la vocecita de una estudiante, con apenas 19 años; contra la palabra de una eminencia, con influencia en sectores políticos, económicos, académicos y de comunicación. El escándalo le habría reportado más clientes. Es de notar que después de haber sido acusado del asesinato, e iniciado el proceso, se le dio el beneficio de permanecer en su casa, hasta el final del juicio. Aun en estas condiciones, seguía recibiendo pacientes, hasta que el tribunal lo inhabilitó para ello.

Hay que recordar que la joven acudió a su última cita con Edmundo de manera habitual; no era precisamente para terapia, debido a que era un sábado al atardecer; el intercambio de llamadas por telefonía móvil permite inferir que en el encuentro fue mutuamente acordado.

Al acudir Roxana a la cita, algo la incitaba a ir sin recelos. Esperaba satisfacer una necesidad, lograr algo que deseaba, o alcanzar un anhelo. Ella presumía que Edmundo tenía la capacidad de dar lo que ella buscaba ese sábado al atardecer.

Edmundo Chirinos, por su lado, también había determinado los motivos para el encuentro, y fijado como culminaría el mismo.

A seis años de la muerte de Roxana Vargas Quintero, queda en muchos de quienes la conocieron personalmente, el recuerdo de una muchacha amistosa, mostrando una ingenua sonrisa, soñadora, de grandes proyectos. Y en su madre, el desconcierto por lo ocurrido, un dolor intenso por la perdida, que lentamente se va convirtiendo en nostalgia por su querida hija Roxana Vargas Quintero.

Edmundo se llevó consigo a la tumba el secreto de los motivos de la muerte de Roxana Vargas Quintero, más la Psicología Forense puede ayudarnos a develar tal misterio. En próximo artículo trataremos este tema.

 Imágenes Google

 

 

EDMUNDO CHIRINOS HOSPITALIZADO POR NEUMONIA SEVERA

Desde el martes 6 de agosto del corriente año, está recluido en una clínica del este de Caracas el psiquiatra y ex rector de la Universidad Central de Venezuela Edmundo Chirinos, quien  fue condenado a 20 años de cárcel en 2008 por el homicidio de Roxana Vargas, una joven universitaria de 19 años, quien era paciente del catedrático.

Edmundo Chirinos de 78 años fue hospitalizado por una neumonía severa; y según familiares del psiquiatra, ha convulsionado ya dos veces. 

Como se recordará el Tribunal 5 de Juicio Caracas encontró al psiquiatra culpable, en 2010, del asesinato de la joven Roxana Vargas y ordenó su reclusión en el penal Yare, en donde estuvo por dos años. 

A causa del desafortunado hecho, fue inhabilitarlo para el ejercicio profesional de la psiquiatría. Posteriormente, en 2012, debido a su avanzada, Chirinos recibió el beneficio de casa por cárcel, que cumple en su lujoso apartamento.

A dicho apartamento acudían asiduos visitantes para charlas políticas, filosóficas, románticas tertulias, pero hoy es custodiado por dos funcionarios de la Policía Municipal de Caracas y los únicos invitados son los familiares y amigos más íntimos del fundador de la escuela de Psicología de la Universidad Central de Venezuela.

“En estos momentos hay muy pocas personas cerca de él, no está en condiciones de atender entrevistas, por su estado físico y psicológico, tratamos de ayudarlo”, explicó un familiar.

Su delicado estado de salud que adolece en la actualidad es consecuencia de su estadía en el internado judicial de Yare 3, donde  sufrió un accidente cerebro vascular que le generó un edema, afectándole de manera considerable su motricidad y el habla.

 “La cárcel no perdona y el que pasa por ella sufre una huella para toda la vida; él, por lo menos salió con vida, que ya es bastante, porque la cárcel es implacable, chupa, destroza, aliena, extermina, el pobre ha vivido un infierno, a raíz de la imputable sentencia de la juez Fabiola Gerdell de condenarlo a 20 años de prisión”, explico un eminente psiquiatra y amigo de Chirinos.

Es poco lo que queda del firme Edmundo Chirinos, aquel que salió de la Fiscalía de Ferrenquín el 29 de julio de 2008, tras ser imputado por la muerte de la estudiante de 19 años de edad, quien fue paciente suya y con quien sostuvo una relación sentimental, según evidencia la adolescente en un blog personal.

Hoy en día se encuentra recluido entre su amplia y envidiada colección de innumerables discos de acetato, al igual que su prominente bar, dispuesto en la planta baja del apartamento, que en anteriores años sirvieron hasta de aliados importantísimos a los fines de Chirinos.

Su calvario se inició, luego que una paciente suya, Roxana Vargas escribiera en su blog personal: “Hoy es el día en que la relación con el doctor Edmundo Chirinos y yo terminó. Mi madre me decía que los hombres te pedían la prueba del amor sólo para acostarse contigo y luego botarte, más o menos así me pasó con Chirinos, aunque él no me pidió la prueba de amor, sólo se acostó conmigo y luego sintió que era mucho para él y no quería verme más”.

La joven fue brutalmente asesinada. Un fuerte golpe en la cabeza le quitó la vida a la universitaria. Luego la abandonaron en un terreno baldío de Parque Caiza, donde la encontraron unos moradores el lunes 14 de Julio de 2008, a la 1:30 de la tarde.

Posteriores investigaciones de los organismos competentes determinaron que el psiquiatra Edmundo Chirinos, había sido el autor del hecho. En el curso de las mismas se descubrió la existencia de amores y desamores entre médico y su paciente; lo cual significó inmensas angustias a la joven, y preocupación al anciano terapeuta.

Luego el Tribunal 5 de Juicio Caracas encontró al psiquiatra culpable, en 2010, del asesinato de la joven Roxana Vargas y ordenó su reclusión en el penal Yare, en donde estuvo por dos años. Luego en virtud de su avanzada edad, se le concedió el beneficio de casa por cárcel.

Hoy vive su reclusión en silla de ruedas, con grandes dificultades para hablar y totalmente aislado. Lejos quedó la imagen del caballero sonriente, que en sus día de esplendor llegó a dirigir la universidad más importante del país, ser candidato presidencial y miembro de la Asamblea Nacional Constituyente, donde presidió la comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología, Deportes y Recreación.

Fuentes:

Diario Panorama

Diario Ultimas Noticias.

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