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TEOLOGÍA: APROXIMACIÓN DE DIOS HACIA EL HOMBRE

La teología es una disciplina fascinante y su campo de estudio muy amplio.

Para comprender su objeto, en el ámbito cristiano, necesitamos tener una clara idea de lo que el término significa, ¿Qué esTeología?

La expresión teología deriva de una palabra compuesta griega: Teos, que significa Dios, y logos, con el significado de tratado, estudio; por lo que teología significa estudio, tratado de lo divino, de Dios.

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Quien introdujo esta expresión al léxico es Platón, dicho término fue usado por primera vez en su obra La República (año379 a. C.) para referirse a la comprensión de la naturaleza divina por medio de la razón.

Por lo que la teología nace en una cultura ilustrada, pero pagana, la griega, como una rama de la Filosofía.

Desde una perspectiva Bíblica, dicha expresión es inadecuada ya que resulta imposible que una mente finita, usando el método de la ciencia pueda alcanzar a comprender un Ser Infinito, Todopoderoso, Eterno, Omnisciente, Omnipresente; debido a ello, al contrario del significado de la expresión, la Biblia afirma que es Dios quien se revela al hombre.

De modo que en el marco de la fe cristiana  el teólogo estudia la revelación de Dios, no a Dios.

¿Cómo se revela Dios? La Biblia lo declara.

  • A través del hombre, Génesis 1:26-27,
  • Por intermedio de la creación, el cielo y la tierra, Salmos 19:1-4,
  • Por medio de la Sagrada Escritura, 2 Timoteo3:16-17, 1 Pedro 1:21,
  • A través de Jesucristo, Hebreos 1:1-3.

Como observas es un campo de estudio muy amplio.

Génesis 1:26-27, afirma que el hombre es creado a imagen y semejanza de Dios, de esta afirmación se deduce que al estudiar la imagen se obtiene conocimiento del ser que representa, del que es semejante.

Entonces, al estudiar al hombre, se adquiere conocimiento del hombre en sí mismo, pero también de Dios. Para estudiar al hombre hay que echar mano de la antropología, psicología, sociología, biología, genética, y hasta de la ciencia médica.

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En este orden de ideas, el estudio de la Creación, el cielo y la tierra, le corresponde a la astronomía, cosmología, física, química, geología.

El estudio de la Sagrada Escritura se realiza por intermedio de la bibliología, o Teología Bíblica.

El referido a Jesucristo, le denominamos Cristología.

De modo que el quehacer teológico es muy amplio, por lo que el estudiante de teología necesariamente tiene que concentrarse en un aspecto de esa amplia realidad; sin prescindir del resto, de las otras formas de revelación.

Por lo general los estudios teológicos se enfocanen la Biblia, y en las ciencias con ella relacionadas: arqueología, lingüística, hermenéutica, bibliología, exégesis, y estudio de los idiomas originales.

Sin embargo, el estudiante de teología bíblica necesita comprender que hay otras formas de revelación relacionadas con su concentración.

No existen instituciones teológicas para estudiar la creación, o al hombre; aunque se inserta en los planes de estudio asignaturas con tal objeto; por lo tanto, un astrónomo estudiando la mecánica celeste en su observatorio, está haciendo teología debido a que se ocupa de un campo de la revelación, el Universo, la Creación. El conocimiento del astrónomo es un gran aporte al estudiante de teología bíblica.

La edafología, que estudia la composición y naturaleza del suelo en su relación con las plantas y su entorno; es una ciencia que estudia la revelación de Dios, y sus aportes son valiosos.

Seguramente piensas, ¿Cómo se puede afirmar que un científico ateo haga teología? Considera esto, desde una perspectiva real, del deber ser, la ciencia es objetiva, racional, metódica; no tiene ideología, ni religión.

Un científico ateo observa que el agua está compuesta de dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, que es un líquido inodoro, e insípido, que se congela a cero grados centígrados, se evapora a los cien grados, y su densidad es un gramo/centímetro cúbico.

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Cualquier otro científico cristiano, judío, musulmán, o budista, van a llegar al mismo resultado; si aplican el método de la ciencia.

Un cosmólogo estudia el comportamiento del Universo, y con los datos obtenidos concluye que éste, el Universo, se inicia a partir de la explosión de una singularidad, una concentración de materia, energía, tiempo y espacio; que dicha concentración era más pequeña que un punto de los usados en este escrito; en un instante aquella singularidad se expande violentamente y al paso de más de 13 mil 800 millones de años da lugar al Universo del cual formamos parte hoy.

A ese fenómeno se le denomina Teoría del Big Bang, o de la Gran Explosión; algunos creen que tal teoría niega el acto creador; sin embargo, ¿no será que la teoría del Big Bang está explicando al teólogo bíblico cómo Dios procedió en Génesis 1:1?

Se ha comprobado en algunos casos que la ciencia confirma lo que la Biblia revela.

 La Biblia afirma que el Universo fue creado “de lo que no se veía”, Hebreos 11:3; eso lo confirma la ciencia, que la materia está constituida de pequeñas partículas invisibles denominadas átomos; formados por protones, neutrones y los electrones.

Por lo tanto, la Química, al estudiar al átomo hace un valioso aporte para comprender a Génesis 1:1; y la restante revelación del acto creador.

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Consideremos otro aspecto de esta realidad, el pecado. La Biblia afirma que es originado por la desobediencia. ¿Qué puede aportar la ciencia para el estudio, comprensión del pecado, y cómo batallar con él?

Los aportes de la psicología ayudan a comprender algunos trastornos como la mitomanía, decir mentiras compulsivamente; la ludopatía, adicción a los juegos, la pornografía, adicción a observar escenas relacionadas con el sexo; la violencia; que generan conductas tipificadas como “pecado”.

Desde una perspectiva moralista se condena a tales personas, y se les impone una “disciplina” para propiciar arrepentimiento; más tal conducta no se va a resolver con una confesión, como establece 1 Juan 1:9, aquella atormenta alma necesita tratamiento psicológico, o psiquiátrico, según el caso; o un milagro de sanidad mental Divina.

Muchos se centran en la conducta, desconociendo que la conducta humana es resultante de múltiples factores.

Como cuando se tiene un síntoma como la fiebre, se trata de controlar la fiebre; una vez logrado, hay que diagnosticar el origen de aquella fiebre, para poder aplicar el tratamiento que la elimine.

¿Hacen las ciencias del aprendizaje algún aporte a la teología?

¿Qué son las ciencias del aprendizaje? Las que estudian el proceso de enseñanza-aprendizaje, tales como la psicología, educación, informática, filosofía, sociología, antropología, neuro- ciencias, entre otras. Al evocar Efesios 4:11-16 valoramos el aporte de estas disciplinas en el proceso de transformar a una persona hasta “la estatura de la plenitud de Cristo.”

Hay otro aspecto de la teología que es necesario abordar. Es el relativo al “quehacer teológico”, o sea a las actividades inherentes a la disciplina, la adquisición de herramientas como la hermenéutica, exegesis, entre otras; la investigación de los diversos tópicos de la teología; y escribir.

Esta faceta es compleja, por lo siguiente: Anteriormente mencionamos las diversas formas como Dios se revela; entre las cuales incluimos a la Biblia; de donde deriva la teología bíblica, o el estudio de la revelación contenida en la Biblia.

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¿Qué hace un teólogo bíblico? Estudia la revelación, el mensaje contenido en el texto, los hechos narrados, y las profecías enunciadas en la Biblia; así como los estilos literarios, el lenguaje original en que fue escrita. Su fuente primaria de estudio, de análisis, de investigación es la Biblia; el deber ser.

Similar a un químico cuando estudia en el laboratorio la estructura de la materia, y la clasifica en partículas subatómicas, átomos, moléculas; a partir de donde el biólogo la clasifica como materia orgánica en células, tejidos, órganos, y sucesivamente.

El químico y el biólogo para conocer las propiedades de la materia la estudian directamente en el laboratorio; no en textos sobre la materia.

En teología sucede algo interesante, es que el quehacer teológico esta matizado por algunas escuelas de la antigüedad, y por ciertos sistemas teológicos.

Las principales escuelas teológicas de la antigüedad son: la de Alejandría, caracterizada por el método alegórico, y el misticismo, por una parte; por la otra, la la de Antioquía de Siria, caracterizada por el método racionalista, y la interpretación literal de la Escritura.

También el quehacer teológico es determinado por ciertas corrientes doctrinales propuestas por grandes teólogos como: Atanasio de Alejandría (298-373 d.C.); Agustín de Hipona (354-430 d.C.); Tomás de Aquino (1225-1274 d.C.); Juan Calvino (1509-1564d.C.); Jacobo Arminio (1560–1609)  

Otra influencia al quehacer teológico son algunos sistemas teológicos como el Dispensacionalismo, la Teología del Pacto; Teología Ecuménica, y la Teología Liberal.  Entre otrosmatices de la teología.

Esto ha dado lugara un quehacer teológico que, ateniéndonos al significado de teología, ha dejado de ser teológico. Nos explicamos.

Calvino, un piadoso hombre propuso un conjunto de interpretaciones, que dio lugar a una escuela de pensamiento, el Calvinismo, la cual sostiene: la elección incondicional, la gracia irresistible, la redención limitada, la depravación total del hombre, y la seguridad de la salvación.

A la doctrina calvinista de la elección incondicional, el arminianismo, propuesto por Jacobo Arminio,  contrapone la elección condicional; a la de la seguridad de la salvación se opone la posibilidad deperderla. En resumen, la teología arminiana se distingue porque enfatiza la libertad humana en la salvación. Se afirma que el hombre puede resistirse a lagracia divina, y de él depende que su salvación sea permanente.

Hoy en los púlpitos tales interpretaciones fundamentan los mensajes que se predican a las congregaciones; y los creyentes adoptan una u otra doctrina, la que le transmite su pastor.

Es evidente que  entre Calvino y Arminio, uno está en lo cierto,  es imposible que ambos estén en lo correcto pues contienen premisas opuestas.

Calvino extrajo su doctrina de la Biblia, es evidente; pero también Arminio; entonces uno esta errado, por lo tanto los seguidores de Calvino están en lo cierto, y los de Arminio errados; o, viceversa, claro.

Por lo tanto entre los predicadores que adoptan una u otra doctrina, alguno está transmitiendo a sus feligreses una enseñanza errada.

Ahora viene lo curioso, hay estudiosos de la teología que enfocan su quehacer teológico en el estudio de la doctrina de Calvino, los denominados calvinistas.

¿Están “haciendo” teología bíblica? No, ¿por qué? Porque la teología bíblica se enfoca en el estudio de la Biblia, directamente; no en la doctrina de un  erudito. Aquello se puede denominar “calvinología”, palabra que creo no existe en el lenguaje teológico, similar al marxista, que estudia y profesa la teoría de Marx.

Igual sucede con los dispensacionalistas, quienes tienen un esquema establecido parael desarrollo de la gracia, las últimas cosas, e interpretan literalmente la Biblia.

El estudiante que se aboque al estudio de ese sistema, y lo adopte; tampoco está haciendo teología bíblica, sino investigación sobre dispensacionalismo; de ese modo se adquiere revelación, de la revelación adquirida por otro.

No estamos en contra de estudiar los aportes de los grandes hombres de Dios, como los antes mencionados, y muchos otros que por falta de espacio no se citan; pero es infructuoso adquirir la cosmovisión de un personaje y con ella interpretar la Biblia.

El teólogo bíblico va en primer lugar a la Sagrada Escritura, y desarrolla su interpretación; luego acude a los libros y contrasta su adquisición.

Hay otro aspecto a considerar cuando se suscribe una escuela teológica, como el Calvinismo, por ejemplo.

Para comprender la postura de Calvino, hay que retrotraerse a su contexto histórico; conocer su formación teológica, y su historia personal; con esa información evaluar su cosmovisión; porque la cosmovisión impacta al momento de asumir una posición teológica.

Cuando Calvino afirma la depravación total del hombre, está haciendo uso de su cosmovisión, de lo que observa en sí mismo, y en la sociedad que le rodea, su contexto; San Pablo tiene otra cosmovisión de sí, Gálatas 2:20; y otra del mundo, Romanos2:14-15.

¿Tiene sentido estudiar la teología de Calvino, o a Calvino? Es interesante, y hasta edificante, sin embargo el mismo ejercicio intelectual, espiritual, afectivo, y dedicación de Calvino, lo debe hacer cualquier teólogo y adquirir la misma revelación, o una superior.

Igual sucede con quienes se adhieren al dispensacionalismo, adquieren un libro de teología dispensacionalista, lo estudian exhaustivamente y luego adoptan  aquel sistema teológico como revelación.

Ese quehacer teológico es válido para cultura general; pero la teología bíblica estudia directamente la revelación de Dios en la Sagrada Escritura.

El teólogo, para hacer teología, como el hombre de ciencia, necesita ser objetivo, racional, metódico, imparcial, sin ideologías, o sin posiciones teológicas preconcebidas.

Un “arminianista” no es teólogo bíblico es un “arminiologo”.

Con todo respeto señalo que la mayoría de los estudios teológicos lo que hacen es reciclar los aportes de los antepasados. Hay que actualizar los estudios teológicos; contextualizarles a la realidad que palpita en esta sociedad posmoderna, en cierto sentido decadente.

Cuando el quehacer teológico se enfoca en la Biblia, en forma objetiva, racional, metódica, imparcial y sin posiciones teológicas preconcebidas; el estudiante va adescubrir la revelación que Dios le hace; y esa vivencia es indescriptible. Tal vez llegue a las mismas conclusiones que otros, pero aquella experiencia es inapreciable.

Un estudiante que quiera aprender el quehacer teológico tiene que estudiar la vida de Moisés, tal y como se revela en la Sagrada Escritura. No lo que dicen algunos escritores, quienes afirman, por ejemplo, que Moisés era tartamudo, torpe para hablar; eso no se dice en la Biblia, se afirma lo contrario.

Moisés era un hombre de ciencia, un erudito, estadista, y “poderoso en sus palabras”,Hechos 7:22; con una amplia experiencia de la vida por haber pasado cuarenta años en Palacio, y otros cuarenta en el desierto, como pastor de ovejas.

A los ochenta años es llamado por Dios en el desierto, Éxodo 3:1-6, desde aquel instante comienza una larga jornada junto a Dios, por otros cuarenta años mantiene una relación con Dios, que transforma su vida.

De pastor de ovejas a libertador, legislador, estratega militar, estadista, profeta; uno de los personajes prominentes en los 66 libros de la Sagrada Escritura. Moisés es un paradigma.

Una cosa es conocer a Dios por la tradición, la cual seguramente le fue transmitida por su madre en los días que lo educó en casa, antes de ir a Palacio; y otra cosa es interactuar día tras día con Él, actuar bajo sus directrices, seguir fielmente sus instrucciones, transmitir al pueblo integralmente lo que le es encomendado; incluso convencer a Dios para que no aniquile al pueblo en el desierto por su rebeldía, Números 14:11-20.

Esto sí que es hacer teología, tener un encuentro con Dios, caminar con Él, recibir directamente la revelación. Imagina el momento en que Dios transmite a Moisés la revelación de los primeros siete días registrados en la Biblia, el desenvolvimiento de Adán y Eva en el Huerto, detalles de la caída, el incremento de la maldad del hombre que propicia el diluvio, el llamado a Abraham y sucesivamente el curso de la historia hasta su llamado.

Un apasionante relato, que luego Moisés  plasma en el maravilloso libro de Génesis. Desde Éxodo 2:2, hasta Apocalipsis 22:14, en que se menciona el árbol de la vida del Génesis, directa o indirectamente, la influencia de este gran hombre en la Biblia es notable.

El  teólogo, es llamado por Dios, camina con Él día tras día, recibe directamente la revelación a través de la SagradaEscritura; o a través del medio por el que se le revele: el hombre, lacreación, o Jesucristo.

Cada creyente hace teología cuando reverentemente dedica un tiempo para estudiar la Palabra, meditar en ella, vivirla; así como cuando humildemente inclina su rostro y calladamente eleva una súplica, intercede, clama; cuando sirve al prójimo, o comparte la buena noticia de Jesucristo. Incluso cuando le alaba.

¿Para qué sirvela teología? Para conocer la revelación de Dios, y poner en práctica lo revelado.

19 Tenemos tambiénla palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como auna antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y ellucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto,que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porquenunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombresde Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. 2 Pedro 2:19-21.

Fuente:

Biblia: RVR60, tomada de http://www.biblegateway.com

Conceptos y Datos: Wikipedia

Notas Personales

Imágenes: Google

LA CIENCIA COMPRUEBA LO QUE LA BIBLIA REVELA

Un cristiano acepta sin discusiones que la Biblia es la revelación de Dios sobre su existencia, naturaleza, atributos, acto creador, origen del hombre, el porqué de la condición actual del hombre, y destino final de la humanidad.

Desde la primera frase del libro de Génesis, hasta la última de Apocalipsis, la Biblia revela progresivamente aquellas realidades, a través de una diversidad de escritores quienes a lo largo de unos 1500 años cumplieron tal impresionante tarea.

En acuerdo a los eruditos, el primer escritor es Moisés quien unos 1400 años antes de Cristo recopila el Pentateuco, hasta Juan, el discípulo de Jesús, encargado de transcribir el libro de Apocalipsis, que cierra el canon bíblico, cien años después de Cristo.

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Los hechos revelados en la Biblia abarcan un lapso indefinido, afirmamos esto porque de acuerdo a la revelación contenida en este magnífico libro, todo comienza cuando Dios crea el cielo y la tierra, de conformidad con lo afirmado en Génesis 1:1, y se extiende hasta la eternidad, tal y como lo declara Apocalipsis 22:5.

Lee En el Principio, El Big Bang:  https://israeleal.wordpress.com/2014/07/12/en-el-principio-el-big-bang/

Si quisiéramos fechar cuando ocurre Génesis 1:1, acudimos a la cosmología, ciencia que ha determinado la edad del Universo en 13.800 millones de años, momento en que una singularidad, una concentración de materia, energía, espacio y tiempo, del tamaño similar al de un punto utilizado en  este escrito, se expande bruscamente, una Gran Explosión (Big Bang), dando lugar a todo lo que conocemos hoy.

Y el universo, nosotros incluidos es eterno, no está previsto un fin, sino una eternidad, como afirma Apocalipsis 22:5.

Lee La Creación desde una Perspectiva Terrestre:  https://orientador.wordpress.com/2013/09/05/la-creacion-desde-una-perspectiva-terrestre/

Respecto de que el orden creado es eterno, como revela Apocalipsis 22:5, los cosmólogos han descubierto algo sorprendente, y es la existencia de una materia, y energía oscura, que superan en cantidad a la materia y energía que conocemos, y aquellas empujan el universo en una expansión infinita.

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Desde el Big Bang, según la ciencia, el Universo se expande infinitamente.

Por cierto esa materia y energía oscura fue descrita en la Biblia en Isaías 50:3:

Visto de oscuridad los cielos, y hago como cilicio su cubierta.

Para explicar la revelación de que la vida animal surge del agua, según Génesis 1:20, en 1936, Oparin un biólogo ruso explicaba el origen de la vida, el sostenía que el carbono arrojado por los volcanes se combinó con vapor de agua, formando hidrocarburos; en el océano, esas moléculas se hicieron más complejas y se amontonaron en gotitas llamadas coacervados. Poco a poco, los coacervados fueron adquiriendo las características de las células. Esas células eran microbios anaeróbicos, porque en aquel entonces no había oxígeno en la atmósfera. Como sabemos, las células se unen y forman tejidos, y así prosigue el desarrollo de la vida. Esto recuerda la historia de la unión de un espermatozoide uniéndose a un ovulo.

Para datar la aparición del hombre sobre la faz de la tierra, la arqueología, tanto como la antropología y ciencias afines, nos informan que hace unos 2.5 millones de años aparece el género Homo, quien logra expandirse por todo Eurasia, se toma como punto de inicio el Paleolítico o Edad de Piedra. De ser veraz esta afirmación, la creación del hombre tal como afirma  Génesis 1:26-27, ocurre en la edad de piedra, hace 2.5 millones de años.

La Biblia y la ciencia no se contradicen, se complementan. La aparente contradicción nace en la mente de teólogos y científicos radicales, quienes pretenden desacreditar la validez del conocimiento adquirido por las respectivas disciplinas que cultivan.

En la edad media la teología, por ejemplo, haciendo uso de la irracionalidad negaba las afirmaciones de Galileo sobre el sistema heliocéntrico, y el 21 de junio de 1633 le condena a cadena perpetua por afirmar que la tierra, y los demás planetas, giran alrededor del Sol. Todo en función de sostener incólumes los dogmas matizados con los pensamientos de los grandes filósofos griegos, el geocentrismo, que la tierra es el centro del universo.

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Afirmar que la Tierra gira alrededor del Sol, casi le cuesta la vida a Galileo.

Actualmente, Stephen Hawking, el renombrado científico británico, el año 2014, en una entrevista realizada por el diario El Mundo, aclaró su postura con respecto a la religión y despejó cualquier duda sobre su ateísmo. Fue claro en señalar que es ateo y que entre religión y ciencia no hay ninguna compatibilidad:

En el pasado, antes de que entendiéramos la ciencia, era lógico creer que Dios creó el Universo. Pero ahora la ciencia ofrece una explicación más convincente. Lo que quise decir cuando dije que conoceríamos “la mente de Dios” era que comprenderíamos todo lo que Dios sería capaz de comprender si acaso existiera. Pero no hay ningún Dios. Soy ateo. La religión cree en los milagros, pero estos no son compatibles con la ciencia.

Para comprender las palabras de este admirado hombre de ciencia es necesario evaluarlas en su contexto, en su realidad; una mente brillante encapsulada en un cuerpo que lentamente se paraliza, hasta el punto de impedir articular palabras. Esto explica la falta de fe en la religión que “cree en los milagros”.

Un teólogo convencido en que la Biblia es la revelación de Dios, y que es inerrante, que no contiene errores en su versión original, lee la teoría de la evolución propuesta por Darwin, y sin prejuicios puede afirmar: “Es un buen intento por explicar el origen de las especies, tal y como lo revela la Biblia en Génesis 1:20-21”; donde se expone que Dios creó los animales según su género y especie. Es innegable que entre los animales de una misma especie hay evolución.

Incluso la especie “hombre” evoluciona en el sentido del desarrollo humano, se inicia con una célula embrionaria que se multiplica incesantemente hasta dar lugar a un individuo, con las mismas características del ser que lee este escrito.

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Aunque la Biblia no es un libro de ciencia, hace referencia a hechos que posteriormente la ciencia confirma con exactitud, y las explica mediante fórmulas matemáticas. Veamos algunas:

La astronomía establece que el Sol, la Luna y las estrellas, debido a sus movimientos constituyen un exacto reloj astronómico que sirve para medir el tiempo los días, años y las estaciones.

Eso lo afirma la Biblia en Génesis 1:14-16:

14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, 15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. 16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.

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En Física: La ley de gravitación universal una ley física que describe la interacción gravitatoria entre los distintos cuerpos con masa, formulada por Isaac Newton en 1687; establece una relación cuantitativa de la fuerza con que se atraen dos objetos con masa.

Ese principio fue descrito en la Biblia en Job 38:31:

¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, O desatarás las ligaduras de Orión?

Como sabemos los lazos y ligaduras mencionados no es otra cosa que la fuerza de gravedad.

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Las tres estrellas en el centro, permiten reconocer a Orión.

La redondez de la tierra. Eratóstenes de Cirene, 276-196 a.C., estudió la luz del sol sobre los pozos de Siena en el solsticio de verano. Calculó el ángulo con que el sol caía sobre Alejandría y, geométricamente estableció con ello que la circunferencia de la tierra medía 40.000 Km. ¡Increíblemente preciso para aquella época!

La Biblia lo afirma en Isaías 40:22:

Él está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar.

El ciclo del agua, que los seres vivos necesitan para sobrevivir, fue estudiado por Salomón. Este ciclo consiste en la evaporación del agua contenida en los océanos, condensación (nubes), y precipitación en forma de lluvia.

La Biblia dice en Eclesiastés 1:7:

Todos los ríos van al mar, pero el mar no se llena. Al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo.

Revisemos otros aportes de la Biblia que posteriormente han sido confirmados por la ciencia:

La tierra flota en el espacio, Job 1:27:

El extiende el norte sobre vacío, Cuelga la tierra sobre nada.

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Colgando en el espacio, vista desde la Luna.

La materia está constituida de partículas invisibles, hoy las denominamos átomos, y los átomos formados por partículas subatómicas, Hebreos 11:3:

Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.

Los océanos además de recibir agua de los ríos, son alimentados por fuentes de agua de los suelos marinos, Job 38:16:

¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, Y has andado escudriñando el abismo?

Hay montañas en el fondo del mar, Jonás 2:5-6:

5 Las aguas me rodearon hasta el alma, Rodeóme el abismo; El alga se enredó a mi cabeza. 6 Descendí a los cimientos de los montes; La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío.

El cuerpo humano contiene los mismos elementos de la tierra y en igual proporción, un 99 por ciento del cuerpo se compone de oxígeno, carbono, nitrógeno, hidrógeno, fósforo y calcio, en tanto el resto de los elementos consiste en sodio, cloro, potasio, azufre y magnesio. Génesis 2:7:

Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

La luz se descompone. En 1666, Isaac Newton descubrió que al hacer  pasar por un prisma un rayo estrecho de luz, esta se descomponía en varios colores. Newton denominó espectro al arreglo ordenado de colores desde el violeta hasta el rojo. Job 38:24:

¿Por qué camino se reparte la luz, Y se esparce el viento solano sobre la tierra?

Corrientes marinas. Son masas de agua que se  desplazan en los océanos con profundidades diversas y con determinadas direcciones. Pueden ser consideradas como “ríos dentro del océano”. Salmos 8:8:

Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar.

Las hojas de las plantas son medicinales. La ciencia comprueba las propiedades medicinales de las plantas, Ezequiel 47:12:

Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina.

Esta realidad se reitera en Apocalipsis 22:2 y en 2 Reyes 20:7.

Lee Propiedades Medicinales de la Higuera:  https://israeleal.wordpress.com/2014/11/27/propiedades-medicinales-de-la-higuera/

Ahora bien, es de advertir que la Biblia menciona hechos y principios, que luego la ciencia confirma; más no ofrece datos cuantitativos, ese el campo de la matemática y de la física, entre otras. Por tal motivo algunos científicos afirman que la Biblia contiene errores. Por ejemplo:

El genetista británico Steve Jones en su libro, Ciencia y creencia. La promesa de la serpiente; analiza las sagradas escrituras en busca de errores e incoherencias. En una de sus páginas descubre errores de Dios.

En el Libro de Job (38:8-11), el Señor explica a Job que el nivel de los océanos es inmutable, porque durante la Creación le ordenó a la marea: “Hasta aquí llegarás y no pasarás; aquí cesará la arrogancia de tus olas”. Desde la época del éxodo hasta el siglo XX mantuvo su promesa, pues el límite de la marea alta se hallaba más o menos estable, pero desde principios de la década de 1990 se ha producido un aumento medio de unos tres milímetros al año.

El señor Jones interpreta erradamente el texto, porque no se refiere al nivel de los océanos, sino al hecho de la separación entre las masas de agua y la tierra, es decir que nunca el mar va a cubrir la tierra, así se establece en Génesis 1:9-10:

9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. 10 Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno.

Aunque afirmamos la inerrancia de la Biblia, que en sus originales no tiene errores, es cierto que puede contener algunos, debido a las innumerables copias que de los originales se han hecho, y a las infinitas traducciones y revisiones.

El señor Jones, antiguo jefe del Departamento de Genética del University College de Londres, en su libro refiere dos:

Primer caso:

En 1631, los impresores reales de Londres editaron una traducción al inglés de la Biblia, pero se comieron una palabra. En el versículo 14 del capítulo 20 del Éxodo, se extravió un “no”. El problema es que se trataba del séptimo mandamiento, que quedó: “Cometerás adulterio”. De inmediato, las autoridades ordenaron perseguir los 1.000 ejemplares publicados y quemarlos, aunque, casi cuatro siglos después, todavía sobreviven 11 de las llamadas Biblias Adúlteras. Una de ellas se puede contemplar en un museo de la Universidad Bautista de Houston (EE UU).

Segundo caso:

Otra Biblia, la primera impresa en inglés en Irlanda, en 1716, convirtió “go and sin no more” (“ve y no peques más”) en “go and sin on more” (“ve y sigue pecando”). Muchas de sus 8.000 copias jamás pudieron ser recuperadas y destruidas.

También el señor Jones, secundado por innumerables autoridades científicas afirman que la Biblia lo que hace es recopilar mitos antiguos e insertarlo en sus páginas, veamos uno:

En su libro, el escritor recurre a la geomitología, disciplina que busca los orígenes de las leyendas religiosas. Sobre el Diluvio Universal y el Arca de Noé, Jones menciona que hay 300 relatos similares sobre inundaciones en todo el mundo. Uno de ellos surge en Babilonia, en el actual Irak. Su dios decidió exterminar a la humanidad excepto a un gobernante llamado Atrahasis, a quien instruyó construir  un barco para su familia y los animales.

Atrahasis, afirma Jones, existió en Sumeria 3.000 años antes del presunto nacimiento de Jesucristo. Y las excavaciones en los restos de su ciudad muestran las huellas de una gigantesca crecida del río Éufrates en aquella época.

Sin embargo, esos 300 relatos similares sobre inundaciones en todo el mundo, lo que hacen es confirmar que ciertamente hubo un diluvio, y que su recuento se transmitió de generación en generación, convirtiéndose la historia del hecho real en un mito para los hombres de ciencia.

Lee ¿Confirman los mitos la veracidad de la Sagrada Escritura?  https://israeleal.wordpress.com/2017/04/18/confirman-los-mitos-la-veracidad-de-las-sagradas-escrituras/

En su segunda carta a Timoteo en 3:16, Pablo instruye a su discípulo sobre la importancia de la escritura, menciona cuatro propósitos fundamentales, y el primero es relevante:

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar…

Lee la Sagrada Escritura, aprenderás diversas cosas y transformará tu vida.

La Biblia contiene 66 libros clasificados en dos Testamentos.

El total de libros están divididos en 1189 capítulos.

Y a su vez los 1189 capítulos están divididos en 31.103 versículos.

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Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

El País: La Biblia leída por un  Científico:   https://elpais.com/elpais/2015/02/20/ciencia/1424457256_462933.html

Notas personales

Imágenes: Google

 

MISTERIOS REVELADOS DEL APOCALIPSIS

El libro de Apocalipsis ha fascinado a sus lectores desde que aparece por primera vez, pero también atemoriza a causa de las imágenes, metáforas y escenas que presenta.

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Muchos creen que Apocalipsis es sinónimo de caos, guerras, bestias, terror, monstruos, dragones, bestias; creencia adquirida gracias al lenguaje utilizado por el escritor; tanto como debido a las interpretaciones y exposiciones de unos cuantos predicadores.

 Apocalipsis significa revelación, y es lo que hace el autor, revelar lo que acontecerá a la humanidad en los días finales. Es decir cuál es el final del actual estado de cosas. Muchos pronostican un final caótico, catastrófico, terrorífico. Sin embargo aquello no es cierto, el final se muestra en Apocalipsis esperanzador. Aunque es una frase muy común, es la que describe apropiadamente el mensaje de Apocalipsis: “Un final feliz”.

Lo atemorizante de Apocalipsis es a causa de la errada interpretación del lenguaje utilizado en el libro. El lector occidental, cuyo pensamiento está fundamentado en el legado de los grandes autores de la época moderna, impregnados del racionalismo, y devoto al método científico, no puede captar el mensaje del libro, porque este usa un lenguaje totalmente diferente al nuestro; descifrarle requiere conocer su esencia, la clave en que ha sido escrito.

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Para entender Apocalipsis hay que conocer su  lenguaje, situarse en la época en que se escribe, considerar el contexto,  y tener presente el objetivo del autor.

El lenguaje apocalíptico es extraño porque usa muchos símbolos, figuras, símiles, metáforas al transmitir sucesos corrientes, cotidianos y normales. Este leguaje es creación de los judíos posterior a su deportación a babilonia,  expresa mediante símbolos el sufrimiento por las inmensas tribulaciones a que es sometido, y su esperanza en una intervención mesiánica salvadora. Los cristianos adoptan tal lenguaje, y sufren sus tribulaciones con la esperanza en la Segunda Venida de Jesucristo.

Por eso esta colmado de símbolos como bestias, números, colores, ciudades, para referirse a hechos ordinarios.

Respecto de la época en que es escrito el libro, los eruditos lo fechan hacia finales del primer siglo; momento en que los judíos y los cristianos son perseguidos inclementemente por los romanos.

En el año setenta el Templo y  Jerusalén son totalmente destruidos por los ejércitos romanos, debido a una insurrección de los judíos; y los cristianos son cruelmente perseguidos ya que no se someten a la religión romana de darle culto al emperador; y en lugar de ello proclaman el evangelio del reino. Esto motiva las escenas de terror, es decir la persecución y martirio de los seguidores del Cordero. La realidad que vivieron ellos supera las escenas de terror que las muestra. Se sabe que muchos cristianos fueron envueltos en pieles de animales recién sacrificados, y lanzados a las fieras en los circos romanos.

Al referirnos al contexto, apuntamos al resto de los libros de la Biblia. Recordemos que la Biblia se interpreta a sí mismo, y esto hay que tenerlo en cuenta en Apocalipsis. El autor usa muchas ideas, figuras y enseñanzas de otros escritos bíblicos, sin dar detalles de su ubicación, pues el escritor sobreentiende que los lectores están familiarizados con ellos. Así el Cordero, los tronos, las bestias, las trompetas, los sellos, marcas, rameras, ciudades, lugares, y hasta los números no necesitan explicaciones mayores, ni indicar su ubicación, los lectores lo saben. Esto es importante ya que muchas figuras y escenas se comprenden al revisar el contexto.

Para interpretar Apocalipsis necesitas conocer el resto de los libros de la Biblia, familiarizarte con ellos, o tener a mano una buena Concordancia.

Sobre el motivo del autor al escribir este fascinante libro se descubre a medida que se presentan las revelaciones: El Evangelio es una fuera vencedora, sale venciendo y para vencer, nada le detiene; ni las más perversas maquinaciones del eterno enemigo del pueblo de Dios, aquella serpiente antigua.

Apocalipsis transmite un mensaje de esperanza a una iglesia atribulada que desfallece ante los descomunales ataques del enemigo, que usa bestias para perseguirle; sin embargo reciben el amparo y la fortaleza Divina.

Aunque muchos destacan las bestias, las pestes, los rayos, y los cataclismos; lo resaltante en Apocalipsis es el Cordero que copa las escenas; rodeado de sus seguidores, el pueblo de Israel restaurado, y los “lavados su sangre”.

También destaca la victoria de los creyentes que son “fieles hasta la muerte”, por lo cual reciben “la corona de la vida”. Debido a ello, la Revelación está cargada de escenas de júbilo, el gozo en la tierra y en el cielo, por las victorias de los creyentes. Apocalipsis está salpicado de escenas alabanzas y de júbilo, contiene siete cantos y siete bienaventuranzas.

Otra nota destacada en Apocalipsis es que los malos, quienes persiguen inclementemente a los hijos de Dios, quienes rechazan la gracia Divina y se oponen a Dios, serán derrotados y castigados.

Para comprender Apocalipsis.

Para comprender Apocalipsis se requiere sabiduría e inteligencia, recomendadas por Jesucristo en el libro, la dirección del Espíritu Santo, tener presente el contexto; e interpretar las escenas según el lenguaje literario, no literalmente.

Consideremos un ejemplo. Lee 11:4-5.

4 Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra. 5 Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera.

Veamos las figuras y metáfora. Los testigos son:

  • Dos olivos. Del olivo se obtiene aceite; el aceite es símbolo del Espíritu Santo. 1 Samuel 16:13, Lucas 4:18, Hebreos 1:9
  • Dos candeleros. Un candelero alumbraba el Lugar Santo. El candelero produce luz, Éxodo 25:31,37, con aceite de olivas, Números 27:20; el creyente es la luz del mundo, Mateo 5:14, con el poder del Espíritu Santo, Hechos 1:8.

¿Captas el mensaje? Tu eres uno de esos testigos.

Ministerio de los dos testigos:

  • Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de su boca,
  • Si alguno quiere hacerles daño, debe morir de la misma manera.

¿Alguna vez has lanzado fuego por la boca? Ya lo veremos.

Interpretación: Para interpretar estas figuras, usa la tu sabiduría e inteligencia recomendadas por Jesucristo en Apocalipsis 13:18, 17:9, y el contexto.

Repasa la escena: Medita, piensa, reflexiona, ¿Refiere la Biblia un hecho semejante? ¿Hay alguna escena en la Biblia en la que un personaje lance fuego por la boca? ¿Menciona la Biblia que un mensajero enviado a predicar aniquile a quienes le persiguen?

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Seguramente has respondido con un “no” todas las preguntas, y es lo correcto.

¿Son reales aquellas escenas? La idea de un personaje lanzando fuego por la boca, literalmente hablando, corresponde a los prestidigitadores de circos; aquello no es congruente con el contexto bíblico, y ningún profeta, o mensajero divino aniquila a sus perseguidores; ocurre es todo lo contrario, lee Hebreos once.

El escritor apela a la metáfora para transmitir un concepto, ¿Qué simboliza aquellas metáforas? Busquemos en el contexto.

Para el fuego en la boca, lee Jeremías 5:14, 23:29. Veamos la primera cita:

14 Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos: Porque dijeron esta palabra, he aquí yo pongo mis palabras en tu boca por fuego, y a este pueblo por leña, y los consumirá. Jeremías 5:14.

Como observas, el fuego se refiere a la Palabra ardiente de Dios que consume, incinera al pecado; no a la humanidad. Proverbios 17:3; Efesios 5:26.

Anteriormente preguntábamos: ¿Alguna vez has lanzado fuego por la boca? Ya lo sabes.

Sobre los que deben morir de la misma manera. Recuerda que se trata de dos testigos, es decir que dan testimonio de Jesucristo y su obra redentora, Hechos 1:8.

¿Cómo mueren los que atacan el testimonio de Jesucristo? ¿Los que son confrontados con la Palabra? Volvamos al contexto.

Leamos Romanos 6:6:

6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.  

Un memorable día, camino a Damasco, Pablo tuvo un encuentro con “La Palabra”, en aquel instante Pablo “murió”, y esa muerte redundó en vida. Por ese motivo expresó:

20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Cuantos intentos de detener al avance de la Palabra en el mundo, de impedir que el hombre tenga acceso a ella; sin embargo derrota a los enemigos y muchos caen rendidos ante ella. En este aspecto es impresionante los testimonios de quienes patrocinan el ministerio de difusión de la Palabra conocidos como “Los Gedeones”; ellos dan fe de como la Palabra transforma, ¿No es tu caso apreciado lector?

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Como puedes observar la comprensión e interpretación de Apocalipsis es sencilla. Sólo tienes que tomar en cuenta el lenguaje simbólico en que está escrito, usar tu razonamiento lógico, y nunca olvidar el contexto. La dirección del Espíritu Santo es determinante.

Comienza a leer este fascinante libro de Apocalipsis. Para ayudarte en su comprensión hemos escrito el libro titulado Misterios Revelados del Apocalipsis.

En el libro Misterios Revelados del Apocalipsis encontrarás algunas pautas de interpretación, con las cuales vas a disfrutar la lectura de este maravilloso libro, comprendiendo lo que Jesucristo revela a Juan, y este transcribe en forma magistral para tu deleite.

El libro Misterios Revelados del Apocalipsis se publicará en forma digital desde el 10 de diciembre de este año, puedes obtener información como adquirirlo en este sitio.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de http://www.biblegateway
  • Conceptos: Wikipedia,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.