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HAS CAMBIADO MI LAMENTO EN BAILE

Probablemente en un momento de la vida, has atravesado por circunstancias en las que pareciera que no hay solución. En las que recibes un impacto tan brutal que te deja sin fuerzas, sin aliento.

Tal vez has pasado por circunstancias en las que sientes que tu soporte se derrumba, y que no hay a la vista alternativas de solución.

En esos momentos de angustia, dolor, temor e impotencia, Dios representa nuestra única esperanza.

El Dios Omnipotente, amoroso y misericordioso expresa en Jeremías 33:3:

“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tu no conoces…”

Un día pasamos por uno de esos trances difíciles, y ante el clamor nuestro, la respuesta no se hizo esperar, “El Cambió nuestro lamento en baile”.

1Te glorificaré, oh Jehová, porque me has exaltado,

Y no permitiste que mis enemigos se alegraran de mí.

2 Jehová Dios mío,

A ti clamé, y me sanaste.

3 Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol;

Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.

4 Cantad a Jehová, vosotros sus santos,

Y celebrad la memoria de su santidad.

5 Porque un momento será su ira,

Pero su favor dura toda la vida.

Por la noche durará el lloro,

Y a la mañana vendrá la alegría.

6 En mi prosperidad dije yo:

No seré jamás conmovido,

7 Porque tú, Jehová, con tu favor me afirmaste como monte fuerte.

Escondiste tu rostro, fui turbado.

8 A ti, oh Jehová, clamaré,

Y al Señor suplicaré.

9 ¿Qué provecho hay en mi muerte cuando descienda a la sepultura?

¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad?

10 Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí;

Jehová, sé tú mi ayudador.

11 Has cambiado mi lamento en baile;

Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.

12 Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado.

Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.

 Imágen Google

LA VERDADERA CAUSA DE LA TRAJEDIA DE LOS 33 MINEROS CHILENOS

Millones de personas observaron el rescate de los mineros chilenos. No se ha mencionado estadísticas sobre la cantidad de personas que vieron en directo el suceso del año, tal vez se compare con la audiencia del arribo del hombre a la Luna.

35 personas protagonizaron el acontecimiento, 33 que iban emergiendo de las entrañas de la tierra; mas dos que aislados en sus oficinas, lejos de las cámaras, observaban por televisión el rescate, los cuales respiraron aliviados cuando el ultimo minero salió de la cápsula Fénix.

Unos saltaron a la fama, a los grandes titulares, al estrellato. A quienes les espera es una vida cómoda producto de los ingresos que obtendrán, si son inteligentes y administran sabiamente los mismos; los otros serán recordados con desdén, y se perderán en el olvido, más en sus mentes se mantendrá el recuerdo de que 33 empleados suyos, estuvieron a punto de perecer, cuando exponían sus vidas para extraer los elementos que les permitían disfrutar de la buena vida, la de los dueños de la mina, no la de los mineros.

La complejidad de la vida.

Si ellos, propietarios de la mina, hubiesen cumplido las normas de seguridad, el derrumbe, tan solo hubiese significado un susto más, de los acostumbrados para quienes trabajan en el subsuelo terrestre.

De acuerdo a la prensa:

“Los mineros atrapados en la mina de San José informaron que luego del derrumbe del jueves 5 de agosto intentaron huir por un ducto de ventilación, el cual debía contar por seguridad con una escalera de emergencia. Sin embargo, ésta no estaba instalada por “falta de responsabilidad” de los propietarios de la empresa, informó el ministro chileno de Minería.

Sólo llegaron hasta el nivel 235 ya que no había cómo seguir. Dos días después, el colapso total de esa zona anuló cualquier posibilidad de escape por dicha vía.

La instalación de esa escalera era una de las exigencias que los propietarios de la mina debieron cumplir en 2008, cuando se autorizó la reapertura del yacimiento, tras haber sido clausurado el día anterior.

Por ello, el Gobierno ha emitido su más dura crítica contra los dueños de la mina San José, responsabilizándolos de las falencias de seguridad que impidieron evacuar el lugar de inmediato, luego del derrumbe del jueves 5 de agosto.”

Tanto los propietarios de la mina, como los órganos del Estado, encargados de asegurar que se cumplan las medidas de seguridad, son responsables de lo ocurrido. Por ahora se han mantenido tras bastidores, más llegará el momento que han de rendir cuenta, a menos que la complicidad silencie esa irresponsabilidad.

Como estos mineros chilenos, y con menos suerte que ellos, millones de hombres y mujeres son explotados en trabajos, cuyos beneficios reportan grandes e incontables ingresos monetarios a quienes los patrocinan. Y los trabajadores los verdaderos “tesoros”, reciben como contraparte salarios de subsistencia.

Ojalá este dramático y costosísimo episodio en la vida de estos 33 mineros chilenos sirva para prevenir que otros lamentables accidentes ocurran; y que también constituya un punto de reflexión para propietarios y trabajadores, en que la recompensa por exponer la vida en el fondo de la tierra, para extraer grandes riquezas, también beneficie sustancialmente a los mineros, sin que tengan que vivir atrapados por un derrumbe, para saltar al estrellato.

Fuente: Prensa Internacional

LA INGRID ABANDONADA EN LA SELVA

Desde las entrañas de la selva colombiana fue rescatada Ingrid Betancourt. Su dolorosa pasantía por aquel lugar permitió el nacimiento de una  mujer. Curtida por la experiencia, acrisolada por el dolor, sensible por el sufrimiento.

La selva colombiana, y los captores de esta mujer, le permitieron renacer…

A su llegada, luego de ser rescatada, ante la mirada del mundo los medios de comunicación la entrevistaron. Un voz interrogó.

 ¿Trataron de violentarla?

Ingrid Betancourt respondió:

Ay… Tuve momentos difíciles. Tuve experiencias muy dolorosas. Pero, cuando subí al helicóptero, miré por la ventanilla y le juré a Dios que todas esas cosas se quedaban allá. No quiero volver a hablar de eso.

La selva colombiana (II)

Estas palabras de Ingrid Betancourt son muy significativas. Muestran la extraordinaria madurez adquirida en la selva, así como síntomas de nobleza espiritual.

Uno sabe que pasó por momentos difíciles. Emblemática es la foto publicada desde la selva, en la cual se muestra su delicada figura con evidentes síntomas de cansancio y enfermedad; tanto como la carta enviada a su madre en la cual sugiere la muerte como punto final al sufrimiento.

“Ésta es una selva muy tupida, difícilmente entran los rayos del sol. Pero es desierta en afecto, solidaridad o ternura…

“Estoy, Mamita, cansada, cansada de sufrir. He sido, o tratado de ser fuerte. Estos casi seis años de cautiverio han demostrado que no soy tan resistente, ni tan valiente, ni tan inteligente, ni tan fuerte como yo creía. He dado muchas batallas, he tratado de escaparme en varias oportunidades, he tratado de mantener la esperanza como quien mantiene la cabeza fuera del agua. Pero, Mamita, ya me doy por vencida. Quisiera pensar que algún día saldré de aquí, pero me doy cuenta de que lo de los diputados – que tanto me ha dolido- me puede pasar en cualquier momento. Pienso que eso sería un alivio para todos.”

Muchos recuerdos trae esta valiente mujer: Las caminatas por la selva, las picaduras de insectos, las cadenas, el trato inhumano. Ante la pregunta ¿Qué fue lo peor del secuestro?, una respuesta conmovedora:

Todo el secuestro es lo peor. La separación de las personas que uno ama… Ver hasta dónde puede llegar la naturaleza humana… Yo nunca traté a mi perrita como me trataron a mí.”

Pero para esta especial mujer colombiana, todas esas cosas se quedan allá, en la selva que fue su cárcel durante seis largos años.

Al bajar del avión que la devolvió a su hogar, tuvo un gesto que la describe. Al pié de la escalera de la aeronave, se arrodilló para dar gracias a Dios y orar el Padre Nuestro, que en una de sus peticiones expresa: “…y perdona nuestras ofensas… así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden…”

Borrón y cuentas nuevas para Ingrid.

Esta es una notable lección.

Pudiera albergar en su corazón odio, resentimiento, dolor, miedo, desesperanza por todo lo vivido; más ello significaría volver a la selva, y tal actitud no tiene sentido pues precisamente de esa vida en la selva fue liberada.

Uno puede imaginar que asimilando tal experiencia, y las anteriores al secuestro, proyectará su vida con la mirada puesta en el futuro. En lo mucho que puede dar y hacer por la paz del mundo; para que el conflicto en su querida tierra alcance una salida humana.

Una Ingrid que renació en la selva; que con un verdadero conocimiento de si misma iniciará una nueva vida.

Las palabras y actitud de Ingrid son aleccionadoras.

Muchos de nosotros hemos vivido nuestra propia selva, cautivos de nuestras propias decisiones.

¿Que hacer?

Liberarnos de esa selva, y dejar que ese pasado quede allá, precisamente en el pasado.

Fortalecidos,  utilizando nuestros recursos personales, plenos de fe y esperanza, levantar la mirada hacia el frente y avanzar hacia el futuro.

San Pablo, en su carta a los filipenses, expresa:

Olvidando ciertamente lo queda atrás… extendiéndonos a lo que queda adelante… prosigo al blanco… al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús…

La selva queda atrás…

Bienvenida a la vida Ingrid…

… y quienes han tenido similar experiencia…

Imágenes Google.

INGRID BETANCOURT… VUELTA A LA VIDA

Una noticia conmueve al mundo entero. Desde la selva de Colombia nos llega la información de que Ingrid Betancourt, ha sido liberada; conjuntamente con tres norteamericanos y once militares que habían sido secuestrados por la guerrilla.

Hace varios años el mundo entero esperaba tal desenlace. Es que la violencia no tiene sentido. Menos aun que en esta época se utilicen seres humanos para presionar soluciones a los conflictos políticos o filosóficos.

Las guerrillas colombianas están dando muestras de querer avanzar por otros senderos. Muy elocuente es el gesto de procurar una rendición sin causar más muertes.

El mundo se regocija con Colombia. Así como hemos llorado sus muertos, y sufrido con las tragedias, ocasionadas por desastres naturales; ahora nos toca compartir la felicidad que indudablemente corre por toda la geografía colombiana,  trasciende a América, y al mundo entero, porque Ingrid ha sido rescatada.

Esperamos que este evento propicie la paz en el hermano país; que tanto las autoridades colombianas, como los representantes de la guerrilla se sienten en la mesa de dialogo, para buscar solución al conflicto. No más secuestros, no más muertes, no más enfrentamientos.

Así lo anunció el pais.com

El Ejército de Colombia rescató sanos y salvos a la ex candidata presidencial Ingrid Betancorut, a tres estadounidenses y a once militares secuestrados por las FARC, ha anunciado hoy el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.

Estaban a 72 kilómetros de la población de San José del Guaviare, en el suroeste del país.

Dos helicópteros acudieron al rescate y según el general Freddy Padilla de León, máximo jefe de las Fuerzas militares, se han detenido a dos guerrilleros en la operación.

“Mis felicitaciones muy sinceras a nuestros hombres de la Inteligencia del Ejército”, ha añadido Santos, al mencionar a los generales Freddy Padilla, comandante de las Fuerzas Militares, y Mario Montoya, comandante del Ejército, por la operación de rescate.

Santos ha subrayado que “el país y sus seres queridos no tendrán cómo agradecerles semejante operación de rescate”, que llevaba más de un año en ejecución.

Betancourt, los tres contratistas estadounidenses y los once militares serán trasladados más tarde de San José de Guaviare a la base aérea de Tolemaida, en el departamento de Tolima, a menos de 190 kilómetros de Bogotá.

 

Felicidades Colombia

 

 

 

 

Ingrid

Betancourt

 

 

 

 

 

Bienvenida a la Vida…