Archivo de la etiqueta: reino de los cielos

BRASIL, UN GIRO IMPREVISTO

El triunfo de Jair Bolsonaro en Brasil ha incitado innumerables comentarios, generalmente adversos y peyorativos. A este polémico exmilitar se le califica de ultraderechista, y la mayoría de politólogos auguran tiempos nefastos en Brasil.

Resultado de imagen para triunfo de bolsonaro

¿Por qué Bolsonaro es ultraderechista? El escandalo alrededor de este político Brasileño, ahora presidente electo, es porque pretende dar un giro en ciertos aspectos.

He aquí algunas de sus propuestas ultraderechistas:

Economía: Reducir la deuda pública 20% mediante privatizaciones, concesiones y venta de propiedades públicas. Crear un sistema de jubilación por capitalización. Redistribuir la “carga tributaria para que los que pagan mucho paguen menos y los que evaden y ocultan, paguen más.

Seguridad: Contra la inseguridad, flexibilizar la legislación sobre porte de armas. “Las armas son instrumentos, objetos inertes, que pueden usarse para matar o para salvar vidas. Eso depende de quien las maneje”. Bajar la edad de imputabilidad penal de 18 a 17 años. Protección jurídica, garantizada por el Estado, para los policías en ejercicio de su actividad. Caracterizar como terrorismo las invasiones de propiedades.

Corrupción: Propone un gobierno decente, diferente de todo aquello que  sumió a Brasil en una crisis ética, moral y fiscal.

Diplomacia: Dejar de encomiar a dictaduras asesinas; de igual modo dejar de despreciar y atacar a democracias importantes como las de Estados Unidos, Israel, e Italia.

Educación: Los contenidos y los métodos de enseñanza tienen que cambiar. Más matemáticas, más ciencias y portugués. Sin adoctrinamiento ideológico, ni sexualización precoz.

Además Bolsonaro es ultraderechista porque su  lema es “Brasil encima de todo, y Dios encima de todos”; ha levantado la Biblia como bandera durante la campaña electoral y se ha aproximado a los sectores más conservadores, con una firme defensa de la “familia tradicional” y los “valores cristianos”.

¿Por qué es ultraderechista? Porque propone algunos cambios en Brasil para enmendar el caos generado por el populismo, la corrupción, y las ideologías contrarias a los principios característicos de la cultura occidental.

La propaganda contra Bolsonaro acusándole de ultraderechista es básicamente por sus intenciones de erradicar del Brsasil la ideología marxista que Lula, desde el Foro de San Pablo, inspirado por Fidel Castro, impuso en América Latina; por cierto Bolsonaro propuso neutralizar, al Foro de Sao Paulo.

En realidad quienes acusan al flamante presidente del Brasil de ultraderechista son los medios, y los eminentes representantes de las élites “progresista”, que pretenden imponer, en realidad lo hicieron, un anacronismo; que por ser eso, anacrónico, se desplomó por el peso de su propio fracaso, y por la descomunal corrupción que les mueve; el  “lava jato” de Lula; los bolsos colmados de dólares, y las “coimas” de las que se acusa a los Kirchner en Argentina, son la mejor muestra de los resultados de los ideólogos progresistas.

Resultado de imagen para izquierda en america

También le acusan unos cuantos ignorantes de la doctrina que inspira a los revolucionarios de izquierda, una ideología contraria a la fe cristiana.

A estas alturas surgen unas interrogantes: ¿Qué es el marxismo? ¿Por qué es tan atractivo en ciertos medios cristianos? ¿Por qué algunos teólogos suscriben sus postulados?

Los marxistas han dividido al mundo en dos sectores: los progresistas,  izquierda; los conservadores, la derecha. La izquierda es buena, la derecha es mala.

Veamos por qué.

La propuesta fundamental de Marx, la postula en su obra “El capital”, en estos términos: “alcanzar una sociedad sin distinción de clases donde tanto el proceso de producción, como las fuerzas productivas y las relaciones que surgen de la producción se conviertan en un bien social”. A diferencia del capitalismo donde el trabajo es social pero la apropiación del mismo es privado, donde se compra trabajo por dinero.

Resultado de imagen para marxismo

Los componentes centrales del modelo teórico marxistason cuatro:

En primer lugar, el concepto de “lucha de clases”, teoría que explica la existencia de conflictos sociales como el resultado de un conflicto central entre los intereses de diferentes sectores o clases sociales. De tal conflicto resulta un cambio o progreso político y social.

El segundo punto del modelo marxista es la crítica a la economía capitalista, que se fundamenta en: libertad de mercado; mínima intervención del Estado; respeto a la propiedad privada; libre formación de precios, libre empresa y contratación del trabajo.

El tercer punto es el concepto de “ideología”, como recurso para mantener el sistema capitalista,

El cuarto punto del modelo marxista es el concepto de “comunismo”. Organización social en la que no existe la propiedad privada, ni diferencia de clases, y en la que los medios de producción están en manos del Estado, que distribuye los bienes de manera equitativa y según las necesidades.

El objetivo del marxismo es imponer el comunismo. Una sociedad ideal.

Como modelo teórico aquello es ideal, y no dista mucho de las propuestas de la Biblia sobre los mismos temas. Es como vivir en el reino de los cielos, pero un reino marxista sin Dios.

Por cierto cuando expresamos que el marxismo es anticristiano no es por estos postulados, sino porque en esencia es materialista y ateo.

Quien estudia en profundidad la Sagrada Escritura, y descubre lo que ella revela sobre la justicia social, y demás planteamientos del marxismo que motiva a los movimientos de izquierda, comproueba dos verdades:

Primera, que Marx, de origen judío, se inspira en la Biblia, en su caso la Tanaj, Antiguo Testamento, para formular sus planteamientos. Por eso es que atrae tanto a ciertos movimientos cristianos. Hay que aceptar que lo propuesto por este ilustrado hombre nace en época de oscuridadreligiosa y espiritual; que su análisis de la realidad es científico; el problema es el método marxista para imponer sus ideas, de lo cual somos testigos.

La famosa expresión: “La religión es el opio de los pueblos”, en alemán “Die Religion… Sie ist das Opium des Volkes”, una cita hecha en 1844 por Karl Marx,   no fue proclamada contra el cristianismo esencialmente, sino contra la religión que se practicaba en su contexto europeo.

Segunda, que la respuesta de la Palabra de Dios relacionadacon los planteamientos de Marx, son superiores; pero como el mensaje de laBiblia se ha “espiritualizado”, enfocado en condenar el pecado,  en la escatología; y muy poco en la “praxis”, dejade resolver los problemas del hombre y de la humanidad.

Al revisar la doctrina sobre el Reino de los Cielos, tal y como aparece en la Sagrada Escritura, observaremos que contiene demandas en el mismo orden del marxismo; el solo estudio de los profetas de Israel nos lo revela.

La diferencia es que ellos, los marxistas,  no se quedan en la “ideología” se van a la “praxis” a practicar lo que creen. Por ese motivo muchos jóvenes nuestros durante los años sesenta se fueron a las montañas a practicar lo que habían aprendido de sus maestros marxistas.

En cambio los cristianos nos quedamos con la doctrina, y nos vamos a los templos.

Y esto no lo digo con sarcasmo, más bien con dolor, y una carga de responsabilidad en el alma; porque si los cristianos venezolanos (evangélicos y católicos) practicamos lo que predicamos, y hubiésemos establecido los principios y valores del evangelio en el corazón de los venezolanos, nos habríamos ahorrado esta crisis humanitaria que experimentamos.

No me refiero al pueblo cristiano en general, que ha sido víctima de tantos errores; hago referencia a las autoridades y líderes  que han estado en el poder desde la cuarta República: religiosos, empresarios, políticos, estadistas con trasfondo cristiano, quienes crearon las condiciones para la revolución.

Recuérdeese que el último gobierno de la Cuarta República era socialcristiano.

Hoy Brasil enfrenta un desafío, dar un giro. Un giro hacia la honestidad, el orden, el respeto a las leyes, hacia la justicia social, a neutralizar ideologías contrarias a sus raíces.

Es el desafío de los cristianos en América, dar un giro: “Dios sobre todo.”

Fuente.

Conceptos: Wikipedia

Propuesta de Bolsonaro: Prensa Internacional

Notas personales

Imágenes: Google.

ISRAEL, PARADIGMA DE LA GRACIA DIVINA

Israel parece una paradoja, alrededor suyo ocurren sucesos aparentemente contrarios a la lógica.

Sobre este pueblo se relatan hazañas históricas impresionantes, tejen conspiraciones; y se idealiza al punto de convertir a Jerusalén, su capital, en la mística morada celestial.

Fue constituido para bendecir a las todas naciones de la tierra, más paradójicamente, algunas de aquellas han sido sus eternas enemigas.

El destino de Israel, y de la humanidad están ligaos; un día se cristalizará aquella amalgama.

La Biblia progresivamente revela su devenir, aclarando todo aquello que parece contradictorio, convirtiendo a este pueblo en un paradigma, un modelo, de la gracia Divina.

En una en un pequeño trozo de tierra en el medio oriente está asentada una parte del pueblo de Dios, la Nación de Israel; y otra porción diseminada entre los pueblos de la Tierra.

ISR orthographic.svg

Su permanencia en aquel territorio ha sido intermitente debido a su turbulenta historia, tal como lo reseña la Sagrada Escritura, y la prensa internacional en épocas recientes.

El territorio que ocupa forma parte de la tierra prometida por Dios a los descendientes de Abraham, originalmente un territorio más extenso, Génesis 15:18; Josué 1:4.

Desde el desierto y este Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los Hetheos hasta la gran mar del poniente del sol, será vuestro término.
 Josue 1:4.

El pueblo de Israel entra en posesión de aquella tierra comandado por Josué, quien la conquista y reparte, Josué 1:6.

Desde ese tiempo Israel se desenvuelve como Nación independiente primero bajo el Gobierno Divino, tiempo conocido como Teocracia Hebrea, que corre hasta que Saúl es designado rey, 1 Samuel 9:16-17, surgiendo así la Monarquía Hebrea.

Israel vive como nación unificada, las doce tribus reunidas, hasta el reinado de Roboan, hijo de Salomón, tiempo en que el reino se divide en el Reino del Norte, o de Israel; conformado por 10 tribus, con Capital en Samaria;  y Reino del Sur o de Judá, las tribus de Judá y de Benjamín, con capital en Jerusalén; todo por disposición Divina. 1 Reyes12:18-26.

Resultado de imagen para reino del norte y del sur
Reino de Israel; Reino de Judá

Israel, o reino del Norte tiene una azarosa historia, hasta que es disuelto por los Asirios, la población es llevada cautiva, 2 Reyes 17:6-7, y el territorio repoblado con otras naciones, 2 Reyes 17:4. De este modo Israel es disperso, las diez tribus son esparcidas entre las naciones del mundo, hasta hoy.

Su territorio fue ocupado por los samaritanos, en el pasado; y hoy por el pueblo palestino.

Por su parte Judá, o reino del Sur, subsiste hasta que los babilonios encabezados por Nabucodonosor invaden a Jerusalén destruyen la ciudad, el templo y llevan cautivos a gran parte de la población, tanto como llevan como botín los utensilios del templo, 2 Crónicas 36:17-21, todo por mandato Divino.

Israel permanece en cautividad setenta años, y bajo el mandato de Ciro, el Persa, inspirado por Dios, permite el retorno de los cautivos a su territorio ancestral, 2 Crónicas 36:22-23.

Luego del cautiverio, y ya en su territorio nuevamente, comienzan a reconstruir a Jerusalén, el Templo, el culto, y sus propias vidas; Esdras y Nehemías narran este tiempo de esperanza y zozobra.

Nehemías y Malaquías culminan respectivamente el ciclo histórico y profético del pueblo de Dios, cerrando así lo que conocemos como Antiguo Testamento.

Los descendientes del reino de Sur, o de Judá, son denominados ahora judíos, y pueblan una región bajo el Imperio Romano, dividida en Judea y Galilea, teniendo en medio a la región de Samaria.

Es en esta región,  cuatrocientos años después de cerrarse el Antiguo Testamento, que los ángeles anuncian a los pastores: “…os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador que es Cristo el Señor.”; dando así cumplimiento a la promesa dicha a Abraham, siglos antes, de que en su simiente serian benditas todas las familias de la tierra, Génesis 22:18.

Los evangelios narran lo sucedido en tiempos de Jesús, y el libro de Hechos lo acontecido en la época apostólica.

En el año 70 de nuestra era, los romanos invaden Jerusalén, destruyen la ciudad, el templo, y llevan pocos cautivos, la mayoría del pueblo es asesinada o dispersa.

Posteriormente, los romanos prohíben a los judíos volver a su territorio, cambian la denominación de provincia de Judea, a provincia Sirio-Palestina, finalmente aquel territorio es denominado “Palestina”, lo que ocurre alrededor del tercer siglo DC.

Nota aclaratoria: Es incorrecto afirmar que Jesús vivió en Palestina, este es un error bíblico, histórico, y teológico. La denominación palestina no se nombra en el Nuevo Testamento, debido a que como tal no existía. La tierra bíblica, recorrida por Jesús es Judea, Samaria y Galilea, Juan 4:3-4; y otras regiones vecinas, como la de los gadarenos, Marcos 5:1.

El 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en Nueva York, aprueba la Resolución 181, la cual recomienda un plan para resolver el conflicto entre judíos y árabes en la región de Palestina, que se encontraba en esos momentos bajo administración británica. El plan de la ONU proponía dividir la parte occidental del Mandato en dos Estados, uno judío y otro árabe-palestino, con un área, que incluía Jerusalén y Belén, bajo control internacional.

UN Partition Plan For Palestine 1947-es.svg
Tomado de Wikipedia

El 14 de mayo de 1948, horas antes de que expirase el Mandato británico sobre Palestina, el Estado de Israel fue proclamado en el territorio otorgado por el plan de las Naciones Unidas, aboliendo como primera medida las leyes antiinmigratorias británicas que impedían desde hacía años la entrada legal de nuevos judíos a Palestina.

Luego de intensas confrontaciones con sus vecinos árabes, finalmente Israel se desenvuelve como una nación próspera que constituye un verdadero milagro, milagro anticipado en la Palabra de Dios, Isaías 66:8-10.

¿Quién oyó cosa semejante? ¿quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos.  Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? dijo Jehová. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? dice tu Dios. 10 Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los que os enlutáis por ella;

Isaías 66:8-10

Entre tanto ocurren aquellas cosas alrededor de Israel, el evangelio de Jesucristo, y el reino de los cielos, se extienden desde Jerusalén hasta copar gran parte del mundo actual; y seguirá creciendo hasta coparlo todo.

La Nación de Israel continuará también su avasallador avance, y un día futuro, tal vez no lejano, dará nuevamente de que hablar, propiciará hechos relevantes anticipados en la Sagrada escritura, no como algunos predicadores esperan y desean, serán de tribulación.

Es lo que anticipa Pablo en 2 Tesalonicenses 2:3-4. Israel construirá el tercer templo, eso es algo inminente, de acuerdo a una organización denominada Instituto del templo, tienen todo listo para levantarle, equiparlo con los utensilios requeridos para el culto, y los sacerdotes designados para continuar los sacrificios.  

En ese templo ejercerá el Anticristo, haciéndose pasar por Dios; esta realidad se describe en Apocalipsis 13:11-18.

Aquel día se acerca.

Queda un aspecto sin definir. ¿Es la Nación de Israel el pueblo de Dios? No, al menos aquella que conforma el Estado de Israel, que es una parte del pueblo de Dios.

Quienes están poblando el actual territorio de Israel, son los descendientes del reino del Sur,  es decir de las tribus de Judá y de Benjamín, que fueron llevadas cautivas a Babilonia, luego repatriadas por Ciro; dispersas por los romanos en el año 70, y asentadas nuevamente en el lugar que ocupan por Resolución de Naciones Unidas.

¿Y, las diez tribus restantes? Están esparcidas por los pueblos de la tierra, donde con toda seguridad bendicen a las naciones donde viven, tal como está previsto en Génesis 22:18.

Esa cita de Génesis se refiere a la simiente de Abraham, en sentido general al pueblo de Dios, Israel, las doce tribus; y en sentido particular al Mesías, ilustre descendiente de la tribu de Judá, por la casa de David.

Por ese motivo Dios permite la división del reino, más bien lo propicia; de tal modo, los descendientes de Judá, los judíos bendicen a las naciones de la tierra con la venida de Jesucristo, quien nace de sus entrañas.

Por eso Jesús dijo a la Samaritana: “…porque la salvación viene de los judíos”, Juan 4:22, refiriéndose a sí mismo, el Mesías, judío de nacimiento.

Las diez tribus restantes bendicen a las Naciones a través de sus aportes en donde quiere que Dios las haya diseminado.

No hay certeza de dónde están, ni de quienes son; más, aun cuando para nosotros son las diez tribus perdidas de Israel, no lo es para su Padre; quien en el momento determinado en su Soberana Voluntad reunirá a las doce tribus para reconstituir al pueblo de Israel.

En el libro de Apocalipsis 7:4 se anticipa este emotivo día de reunificación, en  forma simbólica; y Pablo afirma que Israel será restaurado, Romanos 12:25-29.

Después, un maravilloso día, el pueblo de Israel, conformado por las doce tribus, y el pueblo cristiano, las ramas silvestres, formarán un solo pueblo, Romanos 11:24.

Esta realidad se establece en Apocalipsis 21:10-14, cuando se describe el muro de la Nueva Jerusalén, constituido de 12 puertas cada una con el nombre de una tribu hebrea, simbolismo del pueblo de Israel; y doce columnas, con los nombres de los doce apóstoles, símbolo del pueblo cristiano.

Algo que ha generado mucha confusión entre los predicadores es lo relacionado a las Bodas del Cordero, quienes afirman que Jesús se unirá a la Iglesia en aquellas bodas; algo incierto, debido a un error de interpretación.

¿Es la Iglesia la esposa del Cordero? No. ¿Quién es entonces la esposa del Cordero? Lee Apocalipsis 21:9-10, ¿Te sorprende?

Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. 10 Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios,

Apocalipsis 21:9-10.

La Esposa del Cordero es la Nueva Jerusalén, que simbólicamente es el Pueblo de Dios constituido por los descendientes de Jacob, Israel unificado, y los discípulos de Jesucristo, el pueblo cristiano. Unidos como precedentemente se afirma según Romanos 11:24, y Apocalipsis 21:10-14.

Otras interrogantes:

¿Por qué Dios permite la destrucción de Jerusalén, del templo, y la casi desaparición de Israel en el año 70? Porque ya habían cumplido su alta misión: traer al Mesías, el redentor del Mundo.

A partir de tal momento, la continuidad de Israel, y los sacrificios realizados en el templo por los pecados, sería un distractor a la proclamación del evangelio.

Luego de la venida de Jesucristo, su muerte expiatoria, y resurrección, se encomienda a los discípulos continuar la obra comenzada por Israel, bendecir a las naciones, esta vez a través de la proclamación del evangelio de Jesucristo, y la extensión del Reino de los Cielos, hasta lo último de la tierra, Mateo 28:19-20, Hechos 2:8.

¿Por qué Dios activa el actual surgimiento de Israel? Para cumplir lo establecido tocante a su papel en el surgimiento del Anticristo, el falso mesías, predicho en Apocalipsis 13:11. Un ser semejante a un cordero, Jesucristo, pero habla como Dragón, Satanás. Un falso cristo.

Y también, para propiciar el tiempo en que las doce tribus serán reunificadas, y restauradas. Lo que ocurre antes del Retorno de Jesucristo.

Dado que Dios promete a David que su reino será eterno, 2 Samuel 7:12-16, ¿Restablecerá Dios el reino de David? ¿Retornará Jesucristo a establecer en Jerusalén este reino? Muchos así lo esperan; afirman que Jesús volverá y reinará un milenio en Jerusalén, de ser así, no es el eterno.

¿Qué afirma la Biblia al respecto? El reinado de Jesucristo se desarrolla en dos fases: una terrenal, otra celestial.

La fase del reino en la tierra se inicia con la encarnación y ministerio de Jesucristo, así lo dice Mateo 4:17; Marcos 1:15, Lucas 17:20-21; Juan 18:36-37. Este concepto era claro para los creyentes del primer siglo, Felipe “anunciaba el evangelio del reino”, es decir las buenas noticias de la llegada del reino.

De modo que ya estamos viviendo bajo el dominio de Jesucristo, el reino de los cielos, por eso es que afirma: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”, Mateo 28:18; y encarga a sus discípulos el privilegio de extenderlo, Mateo 28:19-20.

La fase celestial del reino se cumple luego de la Segunda Venida, Apocalipsis 22:1-5.

En 1 Corintios 15:24 se afirma que una vez cumplida su misión, Jesucristo entregará el reino al Padre.

Y reinará con su pueblo por siempre.

Estamos a la espera de ese gran día, ocupados en el cumplimiento de nuestra tarea: ser testigos de Jesucristo.

Amen; si, ven, Señor Jesús.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de  http://www.biblegateway.com

Datos históricos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Google

EL FINAL DE UNA UTOPÍA

Por los años 90 un grupo de partidos latinoamericanos de izquierda organizaron el Foro de São Paulo, convocados por el Partido de los Trabajadores de Brasil en São Paulo.

El Foro fue constituido con el objeto de unir esfuerzos de los partidos y movimientos de izquierda, para debatir sobre el escenario internacional después de la caída del Muro de Berlín, y las consecuencias del neoliberalismo en los países de Latinoamérica y el Caribe.

En el momento de su fundación en 1990 el único miembro que ejercía el poder ejecutivo en un país soberano era el Partido Comunista de Cuba; gracias a los esfuerzos de sus fundadores, veinte años después la mayoría de sus miembros accederían mediante las urnas a ejercer el gobierno en distintos países o formarían parte de coaliciones oficialistas, otros llegarían a ser primera fuerza de oposición.

Se tiñó de rojo el continente suramericano.

Imagen tomada de Wikipedia

La elección de Hugo Chávez en 1998 en Venezuela representó la llegada al poder del primer gobierno de izquierda en muchas décadas en Latino América, y el primer gobierno de un partido miembro del Foro de Sao  Paulo, el entonces MVR futuro PSUV, después de Cuba.

Le sigue Luiz Inácio Lula da Silva del Partido de los Trabajadores en 2002 en Brasil, luego Tabaré Vázquez del Frente Amplio en Uruguay en 2004, Evo Morales por el Movimiento al Socialismo en Bolivia en 2005, Michelle Bachelet del Partido Socialista de Chile en 2006, Rafael Correa por Alianza PAIS en Ecuador en 2006, Daniel Ortega por el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua en 2006, Fernando Lugo por la Alianza Patriótica para el Cambio (hoy Frente Guasú) en Paraguay en 2008, José Mujica por el Frente Amplio en Uruguay en 2009, Mauricio Funes del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional de El Salvador en 2009, Dilma Rousseff por el Partido de los Trabajadores de Brasil en 2010, Ollanta Humala por el Partido Nacionalista de Perú en 2011.

Como se sabe, y lo informan los medios de comunicación,  en la anterior lista, la mayoría de presidentes mencionados han sido acusados de actos de corrupción, y sus proyectos políticos de reivindicación, de acuerdo a sus adversarios, solo sirvieron para provecho personal de sus promotores y allegados.

Emblemático es el caso Lula, cuyo partido de los Trabajadores, organiza el Foro de Sao Paulo, y le lleva al poder; hoy está en prisión acusado de una trama de corrupción inédita en Brasil.

Esta cruda realidad significa el derrumbe de una utopía, un sueño de muchos revolucionarios, que en el Continente veían con esperanzas el auge del socialismo.

Es decir, en el continente suramericano se vive una realidad visualizada en la Caída del Muro de Berlín: el comunismo, y su precursor el socialismo, son ideologías, cuyos postulados se aprecian atractivos en los libros, en las proclamas, y en los encendidos discursos de sus ideólogos; pero que una vez puestos en práctica muestran su verdad, siendo Cuba y Venezuela modelos de aquella.

Imagen relacionada
Caída del Muro de Berlín.

Uno recuerda con nostalgia los versos de la tristeza que embarga a los pobres al oír la lluvia en los “Techos de Cartón”; una desgarradora situación, que el socialismo no pudo resolver. Y en el fondo el socialismo es eso, un poema, una utopía, un deseo de cambio, que es solo eso: un deseo.

¿Por qué Suramérica compró los ideales del socialismo?

Por sus deseos de justicia social, de libertad, de progreso, de una vida digna, de satisfacer al menos sus necesidades básicas, que la otra ideología tampoco pudo satisfacer.

Y ante el derrumbe del socialismo, ¿Qué? Volveremos a aquellas que propiciaron el caldo de cultivo del Socialismo. Al fin y al cabo las canciones de protesta como los “Techos de Cartón” describen fielmente el legado de la Socialdemocracia, y el Socialcristianismo en Venezuela, que con sus ejecutorías no solo inspiraron al poeta de protestas, sino verdaderos ranchos de lata y cartón.

¿Cuál es el problema de fondo?

Ciertamente no es la ideología socialista, ni la socialdemocracia, el socialcristianismo, el capitalismo, u otra ideología o teoría económica que se cree y practique.

Son las personas que dicen adscribir aquellas ideologías, pero al hacerlas realidad dejan que su naturaleza humana desvirtuada, las lleven al fracaso.

Reflexionar en esta realidad tiene que conmover.

Ahora bien, si aquellas ideologías y teorías económicas han fracasado radicalmente en Venezuela, los cristianos necesitamos evaluar también la cuota de  responsabilidad en este estado de cosas; a nosotros se nos ha encargado proclamar el evangelio de Jesucristo, y a extender el reino de los cielos.

Y ese mensaje ha transformado vidas, naciones enteras, influido en Continentes; lo que Venezuela necesita hoy un despertar espiritual semejante al ocurrido en Europa, iniciado por Lutero y sus tesis reformadoras colocadas en la Catedral de Wittenberg.

En este sitio, en escritos anteriores, se ha reflexionado acerca de la responsabilidad del pueblo cristiano en la salida de la crisis  venezolana.

Uno lee la Biblia, y observa que ella contiene los principios para la transformación de los pueblos.

La Escritura está colmada de insistentes llamados que atendidos surtirán efectos constructivos, permitirán la solución a nuestros problemas.

La Escritura clama por justicia social, lee y medita Miqueas 6:6-15, aquella que los pobres también urgen, y es la chispa que enciende el Foro de Sao Pablo.

La Escritura demanda líderes dignos, lee Malaquías 1:6-12; en realidad todo el libro de este último profeta es una joya de advertencias para los guías espirituales de los pueblos.

La Escritura afirma: Bienaventurada la Nación cuyo Dios es Jehová, el pueblo que el escogió para sí. Salmos 33:12.

Realmente, sin menospreciar las propuestas del foro de Sao Pablo, los cristianos poseemos el mensaje, y la estrategia capaces de transformar a Latinoamérica y al Mundo.

¿Cómo y cuándo  Venezuela será una nación bienaventurada?

Cuando cada cristiano asuma responsablemente las demandas de la Palabra de Dios, cumpla Mateo 28:19-20, y Hechos 1:8; ese día “… nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación…”, Malaquías 4:2.

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Datos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Wikipedia e Imágenes Gooble