EDMUNDO CHIRINOS, EL PSIQUIATRA

El estreno de la película “El Psiquiatra”, coloca de nuevo el caso del doctor Edmundo Chirinos en la conciencia de los venezolanos.

El doctor Edmundo Chirinos fue un personaje contradictorio, su vida muestra la complejidad de la naturaleza humana, y representa a ese asombroso mundo de la apariencia; un paradigma de la persona con muchas luces, que vive íntimamente en tinieblas.

Su vida puede ejemplificar a la sociedad venezolana de los últimos tiempos, por un lado el optimismo de ingresar a la modernidad, de convertirse en un país desarrollado, civilizado, pero que al mismo tiempo se sumerge en las tinieblas, el atraso.

En este interesante ser humano, se evidencian dos personalidades totalmente opuestas entre sí. En un extremo, el académico, el intelectual, el político, el consejero de juventudes; el venezolano en positivo, que llegó a dirigir a la universidad más importante del país, la UCV; ser candidato presidencial; miembro de la Asamblea Nacional Constituyente, donde presidió la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología, Deportes y Recreación; también fue el fundador de la Escuela de Sicología de la UCV.

En el otro extremo, oculto a la mayoría de venezolanos, el hombre pobre de espíritu, quien a lo largo de la vida fue cultivando instintos criminales, depravados y malvados. Ahora, ¿Quién conscientemente desea acumular tales defectos del caracter?

El hombre eminente, de mucho prestigio, con influencias en todos los estratos de la sociedad venezolana, que utilizó todo ese poder para abusar, de sus inocentes víctimas, sin mayores consecuencias: hasta que se topó con Roxana Vargas. Ésta infortunada joven, por algún misterioso motivo fue la chispa de ignición, para que el doctor Chirinos dejara fluir todo cuanto reprimía por años dentro de sí.

O tal vez, una prueba de máxima categoría para demostrarse que podía escapar, ahora de un desafío extremo. Pero la justicia divina, y la humana confluyeron para poner fin a su perturbado proceder.

Por las evidencias presentadas en el juicio en su contra, se aprecia que era un “secreto a voces” las acciones ocultas del doctor Chirinos; que algunas vocecitas de víctimas de su lujuria fueron desoídas o silenciadas.

Así pues, un flaco servicio le hicieron quienes sabían de sus andanzas, y no hicieron nada pr ayudarle. Esa actitud de solidaridad humana, mal interpretada, ese silencio cómplice, permitió que Edmundo tuviese ese doloroso, terrible e indeseado final.

La muerte de Roxana, y la de Edmundo pudieron haberse evitado, si a tiempo se activaran los correctivos. Tal vez en la actualidad corren casos como el de esta desafortunada pareja, quienes necesitan tratamiento a tiempo.

ROXANA

Cobra vigencia aquello de que “es mejor prevenir, que lamentar”.

Quienes conocen el caso Edmundo Chirinos – Roxana Vargas, expresan un profundo desprecio por el doctor Chirinos. Más este hombre, indudablemente perturbado, debería inspirar dolor, y constituir una advertencia; un punto de reflexión para la sociedad venezolana, que tal vez muy ilustrada en apariencia, en lo íntimo vive en tinieblas.

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EDMUNDO CHIRINOS, EL PESO DE LA CULPA

En el sonado caso de Roxana Vargas, asesinada por su terapeuta, el doctor Edmundo Chirinos, ,  se destaca un factor de la naturaleza humana muy importante para la convivencia y adaptación social: el sentimiento de culpa.

El sentimiento de culpa surge de la creencia, o sensación, de haber traspasado las normas éticas personales o sociales, especialmente si se ha perjudicado a alguien. Es una emoción necesaria para la correcta adaptación a nuestro mundo.

La culpabilidad, por tanto, surge ante una falta que hemos cometido; o si así lo creemos. Su función es hacernos consciente que hemos hecho algo malo, para facilitar las posibilidades de reparación. Su origen tiene que ver con el desarrollo de la conciencia moral, que se inicia en nuestra infancia y que se ve influida por las creencias que se adquieren en la niñez, y las pautas educativas.

Hay personas que confunden la culpa con la vergüenza, incrementando su malestar emocional, ya que al mezclar ambos sentimientos se retroalimentan entre sí. El sentimiento de culpa aparece cuando se es consciente de haber causado un daño a alguien, la vergüenza se experimenta cuando nos damos cuenta de que carecemos de una habilidad o destreza, que se presume deberíamos tener.

El sentimiento de culpa se supera reparando el daño cometido, recibiendo el perdón por parte de la persona lesionada, y perdonándonos nosotros mismos.

En el caso del doctor Edmundo Chirinos, pareciera no superó el sentimiento de culpa, a pesar de su conocimiento sobre la salud mental.

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Observemos los hechos:

En el juicio que se le siguió por la muerte de Roxana Vargas, el Ministerio Público presentó alrededor de ochenta elementos de prueba que le señalaban como autor material del hecho.

De acuerdo con la investigación, el día en que desapareció Roxana, el psiquiatra realizó seis llamadas a la joven, prueba que, junto con el testimonio de los familiares, permitieron determinar que el principal sospechoso del homicidio era el doctor Chirinos.

En un allanamiento a su consultorio, localizaron rastros de sangre en la pared; en la alfombra; así como en el diván, sitio en el que fue encontrado uno de los zarcillos de la víctima.
Después de realizar el análisis de ADN, se llegó a la conclusión de que la sangre localizada en el consultorio, pertenecía a Roxana Vargas.

En otro allanamiento realizado a su residencia, localizaron 1.200 fotos de pacientes mujeres desnudas, mientras el psiquiatra abusaba de ellas, valiéndose de sedantes. Entre las fotos se halló una de Rozana, totalmente desnuda.

Otro de los elementos determinantes para establecer la responsabilidad del doctor Chirinos, fueron las notas que tenía en su blog personal la estudiante, quien en un mensaje enviado a través de esa vía, advertía a las personas no acudir a las citas médicas con el psiquiatra, pues abusaba sexualmente de sus pacientes.

Declaración de Inocencia.

Durante las audiencias de juicio, Edmundo Chirinos negó ser responsable del delito por el cual iba a ser condenado, reiteró en varias oportunidades, que la sangre, el zarcillo y las fotografías encontradas por los funcionarios en los allanamientos, se las sembraron.

Hasta el final, el doctor Chirinos aseguró ser inocente.

Cronología de los Hechos:

El 12 de julio de 2008, Chirinos y Roxana se citan en el consultorio del Médico.

El 14 de julio de 2008, aparece el cadáver de Roxana, abandonado en un paraje conocido como Parque Caiza.

El 1 de agosto de 2008, el psiquiatra fue detenido sospechoso de la muerte de la estudiante.

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En septiembre de 2010, el Tribunal 5.º de Juicio de Caracas sentenció a Chirinos a 20 años de cárcel por homicidio. Chirinos fue recluido en la prisión de Yare III. Durante su permanencia, sufrió un accidente cerebrovascular que le generó un edema sudural. Como consecuencia, quedó afectado con grandes problemas para hablar y debía desplazarse en silla de ruedas.

En marzo de 2012 se le otorgó la medida cautelar de casa por cárcel por su edad avanzada.

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Últimos Días:

En silla de ruedas, con grandes dificultades para hablar y totalmente aislado vivió su reclusión el prominente siquiatra. Lejos quedó la imagen del hombre rozagante, sonreído, que atendía de manera amable y segura a los medios de comunicación y se defendía de las acusaciones en su contra por la muerte de la estudiante Roxana Vargas.

Su penthouse, en Caracas, su lugar de reclusión, fue testigo mudo de la soledad de quien llegó a dirigir la universidad más importante del país, ser candidato presidencial y miembro de la Asamblea Nacional Constituyente, donde presidió la comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología, Deportes y Recreación.

Ya no recibía a los asiduos visitantes para charlas políticas, filosóficas, románticas tertulias; era custodiado por dos funcionarios de la Policía Municipal de Caracas y los únicos invitados son los familiares y amigos más íntimos del fundador de la escuela de Psicología de la Universidad Central de Venezuela.

El especialista y abogado Elio Gómez Grillo quien formó parte del círculo más cercano del siquiatra explicó que durante su estadía en el internado judicial de Yare 3 sufrió un accidente cerebro vascular que le generó un edema sudural, afectándole de manera considerable su motricidad y el habla.

De manera categórica, Gómez Grillo señala: “la cárcel no perdona y el que pasa por ella sufre una huella para toda la vida… porque la cárcel es implacable, chupa, destroza, aliena, extermina, el pobre vivió un infierno, a raíz de la imputable sentencia de la juez Fabiola Gerdell de condenarlo a 20 años de prisión”.

El 6 de agosto de 2013, Edmundo Chirinos había sido trasladado a una clínica por una neumonía severa.

El 24 de agosto de 2013 fue hallado sin vida en su residencia de Caracas.

Edmundo Chirinos, un hombre que tuvo una apasionada y deslumbrante vida, fua lentamente opacado por el peso de la culpa.

Fuentes:
Wikipedia
Diario “El Universal”, Caracas
Diario “Panorama”, Maracaibo. El Preso de la Culpa.
Informe21.com
Sentencia del TSJ
Imágenes Google

ROXANA VARGAS, NOSTALGIA TRAS SU DESAPARICIÓN

El 14 de julio, del 2008, a la 1,30 de la tarde, los vecinos de Parque Caiza, en un sector de la carretera Petare-Guarenas, cercano a Caracas, descubren el cadáver semidesnudo de una joven. Observan que la muerte fue presuntamente causada por un fuerte golpe en la cabeza. Dan parte a las autoridades, y se inician las investigaciones de rigor.

De este modo surge el caso de Roxana Vargas Quintero, que genera en muchas interrogantes e interpretaciones.

La muerte de Roxana habría pasado desapercibida y olvidada, como muchas otras muertes, pero los personajes involucrados y los hechos que la rodean, asombran y conmueve; así como revelan facetas de la compleja naturaleza humana.

Las investigaciones iniciales apuntan hacia el hampa común, fenómeno social que cobra relevancia en estos días, y que la prensa reseña diariamente su accionar. Al avanzar en las investigaciones, nuevos indicios señalan al doctor Edmundo Chirinos, un eminente psiquiatra, con un historial pleno de títulos y de importantes cargos ocupados.

Finalmente en la reconstrucción de los hechos, se determina que Edmundo Chirinos citó a la joven a su consultorio, donde la asesinó; posteriormente traslado el cadáver en su vehículo hasta Parque Caiza, abandonándole allí. Se sabe que la joven acudía con frecuencia a aquel consultorio, las primeras veces como paciente, por un problema de anorexia, llevada por su madre; posteriormente como amante, ya que la relación paciente-terapeuta trascendió a encuentros sexuales, donde cada uno satisfacía una necesidad más allá del simple coito.

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Este caso es sorprendente, genera innumerables consideraciones.

Roxana Vargas Quintero, de 19 años, estudiante de periodismo, pasante de un canal de televisión; aquejada de anorexia, lo que le motiva ir al psiquiatra, y a escribir un blog revelador tanto de sus males físicos, la anorexia, como de sus desventuras con el doctor Chirinos.

Edmundo Chirinos, 70 años, médico, psiquiatra, psicólogo; ex rector de la Universidad Central de Venezuela, ex candidato presidencial, ex miembro de la Asamblea Constituyente; con estudios en prestigiosas universidades inglesas, francesa y norteamericanas.

La Psicología aporta información sustancial sobre ambos personajes.

Roxana Vargas Quintero: insegura, con necesidad de afirmación, baja estima, sobrepeso, amistosa, imaginativa, soñadora, soltera, estudiante, escasos recursos económicos, apego a la figura materna, diplomática, evita confrontaciones, tendencia a reprimir las emociones, ingenua, vanidosa.

Edmundo Chirinos: Carismático, egocéntrico, seductor, vanidoso, histriónico, realizado intelectualmente, diplomático, sobre estima, aventurero, sin pareja estable conocida, en la cúspide de la vida profesional, libidinoso, lujurioso, lascivo, ademanes amanerados.

Con este superficial análisis de ambas personalidades, se puede inferir las causas que incitaron en cada uno el acercamiento hacia el otro. Lo que resulta incomprensible son las causas que determinaron, en la mente de Edmundo Chirinos, la muerte de Roxana Vargas Quintero.

¿Temor al escándalo, por los secretos que Roxana podía revelar? Edmundo Chirinos nunca le tuvo miedo a los escándalos sobre sí, al contrario, muchas veces los provocó con sus atrevidas declaraciones. Por otra parte, era un “secreto público” lo que ocurría en el diván del psiquiatra con muchas damas, algunas de las cuales se atrevieron a denunciarlo, más fueron silenciadas. Al final, sería la vocecita de una estudiante, con apenas 19 años; contra la palabra de una eminencia, con influencia en sectores políticos, económicos, académicos y de comunicación. El escándalo le habría reportado más clientes. Es de notar que después de haber sido acusado del asesinato, e iniciado el proceso, se le dio el beneficio de permanecer en su casa, hasta el final del juicio. Aun en estas condiciones, seguía recibiendo pacientes, hasta que el tribunal lo inhabilitó para ello.

Hay que recordar que la joven acudió a su última cita con Edmundo de manera habitual; no era precisamente para terapia, debido a que era un sábado al atardecer; el intercambio de llamadas por telefonía móvil permite inferir que en el encuentro fue mutuamente acordado.

Al acudir Roxana a la cita, algo la incitaba a ir sin recelos. Esperaba satisfacer una necesidad, lograr algo que deseaba, o alcanzar un anhelo. Ella presumía que Edmundo tenía la capacidad de dar lo que ella buscaba ese sábado al atardecer.

Edmundo Chirinos, por su lado, también había determinado los motivos para el encuentro, y fijado como culminaría el mismo.

A seis años de la muerte de Roxana Vargas Quintero, queda en muchos de quienes la conocieron personalmente, el recuerdo de una muchacha amistosa, mostrando una ingenua sonrisa, soñadora, de grandes proyectos. Y en su madre, el desconcierto por lo ocurrido, un dolor intenso por la perdida, que lentamente se va convirtiendo en nostalgia por su querida hija Roxana Vargas Quintero.

Edmundo se llevó consigo a la tumba el secreto de los motivos de la muerte de Roxana Vargas Quintero, más la Psicología Forense puede ayudarnos a develar tal misterio. En próximo artículo trataremos este tema.

 Imágenes Google

 

 

ROXANA VARGAS, UNA LECCIÓN PARA LA VIDA

Existen hechos que por su naturaleza permanecen indelebles en la memoria.

Tal es el trágico caso de la pareja Roxana-Edmundo, que por las características del suceso es motivo de permanente evocación, y suscita diversos análisis e interpretaciones.

ROXANA - EDMUNDO

El drama se inicia en un encuentro casual. La joven Roxana Vargas Quintero, una prometedora estudiante de Comunicación Social, pasante en una canal de televisión venezolano, de 19 años de edad, sufre de un trastorno común en jóvenes de esta época, anorexia, propiciada por carencias afectivas, en muchos casos, e inducida por los estándares de belleza establecidos por esta sociedad posmoderna.

La anorexia nerviosa, es una enfermedad específica caracterizada por una pérdida autoinducida de peso acompañada por una distorsión de la imagen corporal.

Este trastorno, impulsa a la madre de Roxana a buscar alternativas de solución. por lo que la lleva a consulta con su psiquiatra, el doctor Edmundo Chirinos. Estamos en octubre de 2007.

El doctor Chirinos, para ese momento tenía 70 años, y era un prestigioso terapeuta, con un brillante historial: Médico, psiquiatra, psicólogo, con diversos posgrados en ciencias de la salud; presidente fundador del colegio de psicólogos; profesor universitario, exrector de la Universidad Central de Venezuela, excandidato presidencial, exdiputado ante la Asamblea Constituyente, escritor; psiquiatra, según él, de varios presidentes de Venezuela.   

La relación terapeuta-paciente se inició normalmente, más al pasar del tiempo se fue convirtiendo en amistad, para luego trascender a un romance, que derivó en una relación de pareja.

Según cuenta la joven en un blog que escribía, y las conclusiones del Ministerio Público, Edmundo Chirinos  fue el primer hombre con el cual Roxana tuvo relaciones sexuales.

Es de presumir que la tremenda diferencia de edad entre ambos, y los trastornos de personalidad de cada uno, originó diversas situaciones conflictivas, que hizo inviable el romance.

Amigos y familiares conocían de la relación entre Chirinos y Vargas. Sabían que el sitio de encuentros furtivos era el consultorio, sabían que a mediados del año 2008 la tormentosa relación había entrado en crisis, pues así lo refirió Roxana en un blog lanzado en la Internet, donde amenazó hacer público el hecho, para alertar a posibles clientes de Chirinos respecto de su conducta “impropia” con pacientes femeninas.

En ese blog también se pudo leer un escrito que la víctima tituló “Tuve mucho miedo”:

“Ese día que me entregué a mi psiquiatra tuve mucho miedo. Pero me trató bien, me dijo de hermosa a muchas cosas más, me besaba muy sensualmente de modo que no lo olvide de pronto. Después de ese día estuvimos hablando mucho, me dijo que se iba a volver a repetir, OjO pero sin compromiso, además que él es una persona mucho mayor que yo, sin mentira debe tener como unos 60 años o tal vez más. Ayer lo volví hacer con él, pero no tan igual como el primer día, ya que estaba en horario de consulta y pues no podíamos durar mucho. Creo que sin querer le estoy agarrando cariño, pero eso es muy mal, porque quiero a mariano y el psiquiatra sólo me quiere como objeto. No sé qué hacer. Ah no sé si les había dicho pero mi primera vez lo hice con él, con el psiquiatra. Imagínense cómo estoy.”

Todo esto habría preocupado mucho a Chirinos, quien según lo investigado por la Fiscalía, “llegó a amenazar a Roxana con hacerle daño si optaba por materializar la publicación del asunto”.

El lunes 14 de Julio de 2008, a la 1:30 de la tarde,  en un terreno baldío de Parque Caiza, en la ciudad de Caracas,  moradores del Sector, encontraron el cadáver de una mujer  brutalmente asesinada. Un fuerte golpe en la cabeza le había quitado la vida. Posteriormente se determinó que el cadáver correspondía a Roxana Vargas, quien había sido reportada, por sus familiares, desaparecida desde el sábado anterior, 12 de julio.

Originalmente se creyó que el homicidio había sido perpetrado por el hampa común. Más, durante la investigación se encontraron evidencias que conectaban a Chirinos con la muerte de la estudiante: cruce de llamadas a través de sus teléfonos móviles, manchas de su sangre en el consultorio del psiquiatra; y un blog de Roxana Vargas en el que revelaba su relación sentimental con Chirinos. En la residencia de Chirinos se hallaron 1200 fotografías y videos de mujeres desnudas, o en ropa interior, muchas de ellas pacientes del psicólogo que estaban aparentemente sedadas o dormidas en el consultorio cuando él se las tomó.

El psiquiatra fue detenido el 1 de agosto de 2008. Durante el juicio, se mencionaron 14 casos de mujeres que habrían sido violadas por Chirinos, al estar sedadas durante la consulta.

En septiembre de 2010, el Tribunal 5to de Juicio de Caracas sentenció a Chirinos a 20 años de cárcel por homicidio. Chirinos fue recluido en la prisión de Yare III. Durante su permanencia, sufrió un accidente cerebrovascular que le generó un edema sudural. Como consecuencia, quedó afectado con grandes problemas para hablar y debía desplazarse en silla de ruedas.

En marzo de 2012 se le otorgó la medida cautelar de casa por cárcel por su edad avanzada.

El 6 de agosto de 2013, Edmundo Chirinos fue trasladado a una clínica por una neumonía severa. El 24 de agosto de 2013 fue hallado sin vida en su residencia.

La evaluación psicológica forense de ambos, ofrece indicios sobre las causas que propiciaron la tragedia:

Roxana, 19 años, estudiante de Comunicación Social, pasante de un canal de Televisión, con tendencia a la obesidad, baja autoestima, anoréxica, de escasos recursos económicos, proveniente de la provincia, con presuntos antecedentes de problemas familiares.

Edmundo Chirinos, 70 años,  histriónico, seductor de sus pacientes, sin pareja conocida, “voyeurista”, es decir mirón, encontraba placer en la contemplación de su pacientes desnudas o realizando algún tipo de actividad sexual.

No es difícil entender el móvil que activa la relación entre ambos. Lo que aun causa extrañeza es la forma violenta como culmina.

El terapeuta sabía cómo desembarazarse de una mujer como Roxana, y culminar la relación; lo había hecho antes, según evidencias aportadas por el Ministerio Público, y testimonio de algunas de sus víctimas.

Alguna motivo tendría Chirinos para suponer que saldría airoso otra vez, y tomó la fatídica determinación.

Lo que Edmundo Chirinos no sabía es que al decidir acabar con la vida de Roxana, estaba dictando su propia sentencia de muerte.

Este caso es un alerta para todos.

La muerte de Roxana Vargas, o la evocación que suscita, no serán en vano, si contribuye a prevenir sucesos tan dolorosos; y evitar que vidas lleguen a su fin como las de Roxana Vargas Quintero y Edmundo Chirinos.

Hay que seguir insistiendo en el fortalecimiento de la familia, la formación en valores de los ciudadanos; en reconocer la necesidad de un despertar espiritual, que solo es posible mediante la fe en Jesucristo, y la renovación de la mente, producto de la obra del Espíritu Santo.

Fuente: Wikipedia

Imágenes: Google

EDMUNDO CHIRINOS HOSPITALIZADO POR NEUMONIA SEVERA

Desde el martes 6 de agosto del corriente año, está recluido en una clínica del este de Caracas el psiquiatra y ex rector de la Universidad Central de Venezuela Edmundo Chirinos, quien  fue condenado a 20 años de cárcel en 2008 por el homicidio de Roxana Vargas, una joven universitaria de 19 años, quien era paciente del catedrático.

Edmundo Chirinos de 78 años fue hospitalizado por una neumonía severa; y según familiares del psiquiatra, ha convulsionado ya dos veces. 

Como se recordará el Tribunal 5 de Juicio Caracas encontró al psiquiatra culpable, en 2010, del asesinato de la joven Roxana Vargas y ordenó su reclusión en el penal Yare, en donde estuvo por dos años. 

A causa del desafortunado hecho, fue inhabilitarlo para el ejercicio profesional de la psiquiatría. Posteriormente, en 2012, debido a su avanzada, Chirinos recibió el beneficio de casa por cárcel, que cumple en su lujoso apartamento.

A dicho apartamento acudían asiduos visitantes para charlas políticas, filosóficas, románticas tertulias, pero hoy es custodiado por dos funcionarios de la Policía Municipal de Caracas y los únicos invitados son los familiares y amigos más íntimos del fundador de la escuela de Psicología de la Universidad Central de Venezuela.

“En estos momentos hay muy pocas personas cerca de él, no está en condiciones de atender entrevistas, por su estado físico y psicológico, tratamos de ayudarlo”, explicó un familiar.

Su delicado estado de salud que adolece en la actualidad es consecuencia de su estadía en el internado judicial de Yare 3, donde  sufrió un accidente cerebro vascular que le generó un edema, afectándole de manera considerable su motricidad y el habla.

 “La cárcel no perdona y el que pasa por ella sufre una huella para toda la vida; él, por lo menos salió con vida, que ya es bastante, porque la cárcel es implacable, chupa, destroza, aliena, extermina, el pobre ha vivido un infierno, a raíz de la imputable sentencia de la juez Fabiola Gerdell de condenarlo a 20 años de prisión”, explico un eminente psiquiatra y amigo de Chirinos.

Es poco lo que queda del firme Edmundo Chirinos, aquel que salió de la Fiscalía de Ferrenquín el 29 de julio de 2008, tras ser imputado por la muerte de la estudiante de 19 años de edad, quien fue paciente suya y con quien sostuvo una relación sentimental, según evidencia la adolescente en un blog personal.

Hoy en día se encuentra recluido entre su amplia y envidiada colección de innumerables discos de acetato, al igual que su prominente bar, dispuesto en la planta baja del apartamento, que en anteriores años sirvieron hasta de aliados importantísimos a los fines de Chirinos.

Su calvario se inició, luego que una paciente suya, Roxana Vargas escribiera en su blog personal: “Hoy es el día en que la relación con el doctor Edmundo Chirinos y yo terminó. Mi madre me decía que los hombres te pedían la prueba del amor sólo para acostarse contigo y luego botarte, más o menos así me pasó con Chirinos, aunque él no me pidió la prueba de amor, sólo se acostó conmigo y luego sintió que era mucho para él y no quería verme más”.

La joven fue brutalmente asesinada. Un fuerte golpe en la cabeza le quitó la vida a la universitaria. Luego la abandonaron en un terreno baldío de Parque Caiza, donde la encontraron unos moradores el lunes 14 de Julio de 2008, a la 1:30 de la tarde.

Posteriores investigaciones de los organismos competentes determinaron que el psiquiatra Edmundo Chirinos, había sido el autor del hecho. En el curso de las mismas se descubrió la existencia de amores y desamores entre médico y su paciente; lo cual significó inmensas angustias a la joven, y preocupación al anciano terapeuta.

Luego el Tribunal 5 de Juicio Caracas encontró al psiquiatra culpable, en 2010, del asesinato de la joven Roxana Vargas y ordenó su reclusión en el penal Yare, en donde estuvo por dos años. Luego en virtud de su avanzada edad, se le concedió el beneficio de casa por cárcel.

Hoy vive su reclusión en silla de ruedas, con grandes dificultades para hablar y totalmente aislado. Lejos quedó la imagen del caballero sonriente, que en sus día de esplendor llegó a dirigir la universidad más importante del país, ser candidato presidencial y miembro de la Asamblea Nacional Constituyente, donde presidió la comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología, Deportes y Recreación.

Fuentes:

Diario Panorama

Diario Ultimas Noticias.

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