EL MILENIO, ¿MIL AÑOS REINANDO CON CRISTO?

El milenio es un período de tiempo que aparece descrito en el Libro de Apocalipsis, sobre el cual se han propuesto diversas interpretaciones.

Muchos cristianos tienen la esperanza de que Jesucristo regresará para establecer un reino de mil años en la tierra, teniendo como capital de aquel reino a la ciudad de Jerusalén.  Será un reinado en que la humanidad tendrá paz,amor, gozo, progreso.

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Armonía, paz, bienestar durante mil años.

¿Qué dice la Biblia sobre este reino milenial? Revisemos lo que la Palabra de Dios enseña sobre el milenio.

Milenio es una expresión de Juan en Apocalipsis alrededor de la cual se ha construido una diversidad de enseñanzas, entre las que no hay acuerdo, una sola interpretación; esa circunstancia es debido a las posiciones que los teólogos asumen al interpretar la Sagrada Escritura.

La teología ha sido matizada por el pensamiento de los eruditos de la antigüedad, algunos de los cuales fundaron escuelas teológicas cuya influencia ha trascendido hasta hoy. Algunos teólogos al interpretar las Escrituras usan el método alegórico, otros el racional, dependiendo de la escuela que representen.

Un teólogo bíblico interpreta la Escritura diferente a la de otro con una tendencia distinta, como la mística, la contextual, o la histórica. Si es dispensacionalista, entonces interpreta la Biblia literalmente, y tiene ya fijada determinadas etapas en que se muestra la gracia de Dios. En el caso de adherirse al calvinismo, por supuesto que cree en la depravación total del hombre, la elección incondicional, la expiación limitada, la gracia irresistible, y la perseverancia de los santos.

El teólogo que analiza la revelación desde la perspectiva de la Teología de la Liberación considera que el Evangelio exige la opción preferencial por los pobres,  y recurre a las ciencias humanas y sociales para definir las formas en que debe realizarse aquella opción.

Por este motivo se han propuesto  tantas interpretaciones diferentes sobre el  milenio; es que al estudiar el texto el intérprete obedece a su cosmovisión.

Sin embargo, al interpretar un texto hay que ceñirse al método usado por el escritor, al estilo en que fue escrito; no al revés. El estudiante lee el texto, lo analiza, observa el método del autor, y el estilo literario en que está escrito el texto, y aplica aquel método, no el suyo.

En relación a este escrito vamos a abordar el estudio del milenio directamente en el texto, sin posiciones teológicas preconcebidas; lo que haremos es simplemente escudriñar lo que revela el texto en su contexto.

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Texto antiguo.

Leamos el texto de donde se ha extraído tantas diversas interpretaciones, Apocalipsis 20:4-6. Usaremos la versión RVR60.

4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. 5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. 6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

Para interpretar el texto, recordemos algunas reglas establecidas para hacerlo:

Primera: La Biblia no se interpreta literalmente, sino de acuerdo al estilo literario del texto. Lee Deuteronomio 6:6. Literalmente afirma que la palabra debe estar sobre “el órgano principal del sistema circulatorio”; más sabemos que el escritor utiliza una figura del lenguaje para referirse a la “mente”.

Por lo general en la  Biblia, cuando aparece “corazón” se cambia por “mente”, y no varía el significado del texto.

Entonces para interpretar Apocalipsis, hay que tener presente el estilo literario apocalíptico que usa figuras, símbolos, códigos, similitudes, que el autor y los lectores conocen.

Segunda: La Biblia se explica a sí misma, es decir hay que considerar el contexto; ante pasajes oscuros, o de difícil interpretación, en el contexto está la clave, la explicación. ¿Quién es la esposa del Cordero? Eso no es difícil, ¿Cierto? No sigas leyendo, primero responde, ¿Quién es la esposa del Cordero? Ahora lee Apocalipsis 21:9-10.  

¿Te sorprende? Así tenemos muchas creencias, a alguien se le ocurre una interpretación errada y los demás sin ir a la Palabra repiten el error. Lo que pasa es que la Nueva Jerusalén es un símbolo, ¿De qué? Lee 21:12-14. De la unión de Israel, las doce puertas con los nombres de los patriarcas, más el pueblo cristiano, representado por los doce cimientos con los nombres de los apóstoles.

Las bodas del cordero no es con la Iglesia, solamente; hay que incluir a Israel. Las bodas del Cordero es con su pueblo, el mundo de Juan 3:16.

Dicho esto, vamos a revisar el texto sobre el milenio. Apocalipsis 20:4-6.

Como seguramente observaste, en el texto no aparece la expresión “milenio”, sino “mil años”, pero como son expresiones equivalentes, sigamos usando milenio.

El texto en cuestión, está dividido en dos secciones. La primera es el versículo 4, que se refiere al milenio propiamente; la otra son los versículos  5 y 6 donde se menciona otro milenio que corre paralelo al anterior.

No son dos milenios, es uno solo en el que ocurren hechos simultáneos.

Primera sección: El milenio: A medida que lees propón tu interpretación.

  • Y vi tronos,
  • Y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar;
  • Y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos;
  • Y vivieron y reinaron con Cristo
  • Mil años.

Segunda sección: El milenio paralelo.

  • Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años.
  • Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos,
  • Sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo,
  • Y reinarán con él mil años.

Analicemos el versículo cuatro, la primera sección:

4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.

Vi tronos: En Apocalipsis, el contexto, la palabra trono aparece 36 veces, RVR60, excepto 2:13 y 13:2, que se refieren al trono de Satanás; y 16:19 al de la  bestia, las demás veces cuando aparece “trono”, éste se encuentra en el Cielo. Por lo tanto los tronos que ve Juan están en el cielo; de modo que quienes se sentaron en los tronos están igualmente en el cielo.

Y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; en el imaginario cristiano subsiste la idea de que los creyentes juzgarán al mundo, ¿Ello es cierto? Veamos lo que dice el contexto: el juicio es en vida, lee Juan 3:17-18; quien juzga es la Palabra, Juan 12:46-48; en el juicio final no hay jurado, y no hay juicio como tal, solo se dicta sentencia, Mateo 25:31-33; 34, 41; Apocalipsis 20:11-15.

¿Quiénes tienen facultad de juzgar? Los creyentes, pero no al final de los tiempos, ni en el cielo; lo hacen en vida, en la tierra; y no como jurado, sino como testigos de Cristo, Hechos 1:8. En la medida que confrontan a los hombres con el poderoso mensaje del evangelio, ese testimonio les coloca en posición de decidir, la decisión es determinante, la Biblia juzga aquella decisión; aceptar o rechazar a Jesucristo determina la sentencia en la comparecencia final.

La facultad de juzgar la recibieron mientras vivían, Romanos 10:12-17.

Vi las almas de los decapitados, y explica de quienes son las almas. Si una persona es decapitada muere, su alma es separada del cuerpo, Génesis 35:18; 1 Reyes 17:21-22; Hechos 2:27; Apocalipsis 6:9;  y va al cielo; por lo tanto, las “almas” de los decapitados que Juan ve; son de los mártires quienes murieron en la tierra, y fueron sepultados; pero sus almas están en el cielo, Eclesiastés 12:7.

Vivieron y reinaron con Cristo, observa que no dice “resucitaron” o “volvieron a vivir”, lo que si se afirma en el siguiente texto. Esta frase significa que “murieron” decapitados en la tierra, más “viven” en el cielo y allí reinan con Jesucristo.

En realidad un creyente no muere, cuando cesa la vida en la tierra, su “alma” asciende al cielo donde vive con Cristo, Juan 14:2-3.

Mil años, esta cifra, como la generalidad de Apocalipsis es simbólica; significa “mucho tiempo”, “cantidad de infinita de tiempo”. Mil se forma de números simbólicos, la repetición del 10, o sea la tercera potencia de diez (10x10x10=1000), el número diez significa totalidad de capacidad, de poder humanamente hablando. 10 dedos de la mano, 10 dedos de los pies, 10 mandamientos, 10 plagas de Egipto.

Mil años en el contexto bíblico significa infinita cantidad de tiempo, Salmos 90:4; Eclesiastés 6:6; 2 Pedro 3:8. Es la idea que transmite “setenta veces siete”, la cantidad de veces a perdonar una ofensa, no es cuatrocientas noventa veces (7x7x10=490), sino indefinidamente, Mateo 18:21-22.

Si observas los números utilizados en Apocalipsis, comprobarás que la mayoría son simbólicos, ¿Por qué habiendo infinidad de números se usa solo simbólicos?

¿Cómo interpretar este versículo 4? En primer lugar: Los hechos narrados en el versículo cuatro ocurren en el celo; por lo tanto el reino de mil años es en el cielo, no en la tierra.

También se observa que en ninguna otra parte de la Biblia se menciona un reino de mil años de Jesucristo; la promesa relacionada con el reinado de Jesucristo, en el contexto, no es de mil años literalmente hablando, es uno eterno, 2 Samuel 7:16; 1 Reyes 9:5; Isaías 9:7;  Daniel 2:44; 7:14.

¿Qué significa ese milenio? Representa el indefinido tiempo que Jesucristo reina con las almas de los muertos en el Cielo. ¿Desde cuándo reina Jesucristo? Desde la eternidad, antes de Génesis 1:1; Juan 1:1.

En segundo lugar: Ese reinado desde la eternidad se materializa con su encarnación, Mateo 4:17; Marcos 1:14-15, por lo tanto reina en Jerusalén terrenalmente durante sus tres años de ministerio; asciende al cielo, desde donde continua reinando; lo extienden los creyentes a través de la predicación del evangelio, y se consumará en su Segunda Venida; es decir ya estamos viviendo en el “milenio”.

Revisemos los versos 5 y 6. Segunda sección: El milenio paralelo.

5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. 6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

Pero los otros muertos no volvieron a vivir, hasta cumplir mil años. Observa que esta vez se utiliza la expresión “no  volvieron a vivir”, es decir: los otros muertos “no resucitaron”, hasta que se cumplieron mil años.

¿Qué significa esto? Que las personas que viven durante esos mil años, por las leyes naturales van muriendo, y son sepultados; y así los cuerpos esperan para resucitar pasados los mil años.

Durante el milenio no hay resurrección. La resurrección sucede luego de la Segunda Venida, no antes.

Esta es la primera resurrección. Se refiere a la resurrección de los salvos, para vida eterna. Porque la segunda resurrección, es para muerte.

Estas resurrecciones ocurren simultáneas la diferencia está en el destino de cada quien, Mateo 25:34, los de la derecha; 25:41, los de la izquierda. Estos eventos ocurren después de la Segunda Venida, cuando finaliza el reino de mil años.

Sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, esta es una referencia al sacerdocio del creyente, 1 Pedro 2:9, que cumplen mientras viven en la tierra; proclamando el evangelio de Jesucristo y extendiendo el Reino de los Cielos. Es el tiempo de la gracia, que se inicia desde la caída del hombre.

Y reinarán con él mil años, mientras las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús reinan con Él mil años en el cielo; en la tierra los creyentes reinan también con Cristo, durante ese mismo lapso, y proclaman el evangelio.

Esos creyentes, según las leyes naturales, durante esos mil años, nacen, crecen, se reproducen,  mueren, son sepultados; y sus almas ascienden al cielo.

Recordemos que en Apocalipsis “mil años” significa cantidad indefinida de tiempo, de años.

Conclusiones:

¿Hay reino milenial? Sí, el mencionado en Apocalipsis 20:4-6, es el tiempo que reina Jesucristo desde la eternidad, antes de Génesis 1:1; Juan 1:1, y se extiende hasta su Segunda Venida; luego de la cual entrega el reino al Padre, 1 Corintios 15:24-26; y Dios continuará reinando por la eternidad, después de Apocalipsis 22:5.

¿Restablecerá Cristo la Monarquía hebrea y volverá para reinar desde Jerusalén? Ya la restableció durante su ministerio terrenal, Marcos 1:14-15; y no vendrá a reinar en Jerusalén; ya reina en el corazón del creyente; Filipenses 2:9-11; cuando regrese será para el juicio final,  juntar a los escogidos y llevarles al cielo, Mateo 24:30-31; 25:31-32; a quienes le rechazan, al otro destino.

Algunos teólogos, con base a Isaías 65:17-25, afirman que Cristo regresará y establecerá el reino milenial en la tierra, colocando su trono en Jerusalén; aquella interpretación no tiene sustento pues las condiciones mencionadas en el texto corresponden a lo que ocurre después de crear cielo nuevo y tierra nueva, Isaías 65:17; este texto de Isaías es paralelo al capítulo 21 de Apocalipsis.

La Segunda Venida de Cristo:

¿Cuál es la secuencia de eventos cuando regrese Jesucristo? 1 Tesalonicenses 4:16-17:

16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

El texto la establece, así:

  1. Cristo desciende del cielo, lo cual anuncia con el sonido de trompeta,
  2. Los muertos en Cristo resucitan primero,
  3. Seguidamente quienes viven son transformados, sus cuerpos, como los de quienes resucitaron, y juntados en “las nubes” con los resucitados,
  4.  Todos son llevados al cielo para estar siempre con el Señor.

El arrebatamiento: ¿Qué es el arrebatamiento y cuando ocurre? 1 Tesalonicenses 4:17. La expresión “arrebatamiento” es una figura retórica para dar a entender que el creyente es “levantado” a las nubes, luego de ser transformado, para reunirse con los resucitados, 1 Corintios 15:51-52.

¿Cuándo ocurre? Como lo revela claramente el texto, “después” de la Segunda Venida de Cristo.

Aunque los teólogos le han fijado ya sus pautas, algunas muy complejas, en realidad el plan de Jesús para su retorno es sencillo, semejante a su primera venida, que  estaba pautada así:

Pauta de la Primera Venida de Jesucristo:

  • Nacimiento: De una virgen, Mateo 1:22
  • Lugar: En Belén, Mateo 2:5-6
  • Estadía en Egipto: Mateo 2:15
  • Crece en Nazaret: Mateo 2:23
  • Juan el bautista le prepara el camino: Mateo 3:1-3
  • Inicia su ministerio en Galilea: Mateo 4:12-16
  • Día de su muerte: Día de pascua: Éxodo 12:6, cumplido Mateo 26:17-18
  • Resurrección: Tercer día después de su muerte, Mateo 12:40; 17:22-23

También su Segunda Venida está pautada:

¿Cuándo es la Segunda Venida de Cristo? Después de la Gran Tribulación: Mateo 24:29-30:

29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

La secuencia:

  • Gran tribulación
  • Señales en los cielos
  • Señal del Hijo del Hombre
  • Verán al hijo del Hombre viniendo sobre las nubes.

Observa que no hay espacio para un milenio cuando Cristo venga.

¿Cuándo comienza y termina la gran tribulación? Se inicia con la aparición del Anticristo y la construcción del tercer templo en Jerusalén, 2 Tesalonicenses 2:1-4; Apocalipsis 13:11-18.

Culmina con la venida de Cristo: Mateo 24:29-30; 25:31; 2 Tesalonicenses 2:8.

Eso es lo pautado en la Revelación Divina; lo demás son esquemas y pautas establecidas por los teólogos que no se cumplirán; ya que Jesús seguirá el Plan ya establecido por Él mismo en la Escritura.

Fuente,

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Datos: Wikipedia

Conceptos: Diccionario Bíblico en línea

Notas personales

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ISRAEL, PARADIGMA DE LA GRACIA DIVINA

Israel parece una paradoja, alrededor suyo ocurren sucesos aparentemente contrarios a la lógica.

Sobre este pueblo se relatan hazañas históricas impresionantes, tejen conspiraciones; y se idealiza al punto de convertir a Jerusalén, su capital, en la mística morada celestial.

Fue constituido para bendecir a las todas naciones de la tierra, más paradójicamente, algunas de aquellas han sido sus eternas enemigas.

El destino de Israel, y de la humanidad están ligaos; un día se cristalizará aquella amalgama.

La Biblia progresivamente revela su devenir, aclarando todo aquello que parece contradictorio, convirtiendo a este pueblo en un paradigma, un modelo, de la gracia Divina.

En una en un pequeño trozo de tierra en el medio oriente está asentada una parte del pueblo de Dios, la Nación de Israel; y otra porción diseminada entre los pueblos de la Tierra.

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Su permanencia en aquel territorio ha sido intermitente debido a su turbulenta historia, tal como lo reseña la Sagrada Escritura, y la prensa internacional en épocas recientes.

El territorio que ocupa forma parte de la tierra prometida por Dios a los descendientes de Abraham, originalmente un territorio más extenso, Génesis 15:18; Josué 1:4.

Desde el desierto y este Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los Hetheos hasta la gran mar del poniente del sol, será vuestro término.
 Josue 1:4.

El pueblo de Israel entra en posesión de aquella tierra comandado por Josué, quien la conquista y reparte, Josué 1:6.

Desde ese tiempo Israel se desenvuelve como Nación independiente primero bajo el Gobierno Divino, tiempo conocido como Teocracia Hebrea, que corre hasta que Saúl es designado rey, 1 Samuel 9:16-17, surgiendo así la Monarquía Hebrea.

Israel vive como nación unificada, las doce tribus reunidas, hasta el reinado de Roboan, hijo de Salomón, tiempo en que el reino se divide en el Reino del Norte, o de Israel; conformado por 10 tribus, con Capital en Samaria;  y Reino del Sur o de Judá, las tribus de Judá y de Benjamín, con capital en Jerusalén; todo por disposición Divina. 1 Reyes12:18-26.

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Reino de Israel; Reino de Judá

Israel, o reino del Norte tiene una azarosa historia, hasta que es disuelto por los Asirios, la población es llevada cautiva, 2 Reyes 17:6-7, y el territorio repoblado con otras naciones, 2 Reyes 17:4. De este modo Israel es disperso, las diez tribus son esparcidas entre las naciones del mundo, hasta hoy.

Su territorio fue ocupado por los samaritanos, en el pasado; y hoy por el pueblo palestino.

Por su parte Judá, o reino del Sur, subsiste hasta que los babilonios encabezados por Nabucodonosor invaden a Jerusalén destruyen la ciudad, el templo y llevan cautivos a gran parte de la población, tanto como llevan como botín los utensilios del templo, 2 Crónicas 36:17-21, todo por mandato Divino.

Israel permanece en cautividad setenta años, y bajo el mandato de Ciro, el Persa, inspirado por Dios, permite el retorno de los cautivos a su territorio ancestral, 2 Crónicas 36:22-23.

Luego del cautiverio, y ya en su territorio nuevamente, comienzan a reconstruir a Jerusalén, el Templo, el culto, y sus propias vidas; Esdras y Nehemías narran este tiempo de esperanza y zozobra.

Nehemías y Malaquías culminan respectivamente el ciclo histórico y profético del pueblo de Dios, cerrando así lo que conocemos como Antiguo Testamento.

Los descendientes del reino de Sur, o de Judá, son denominados ahora judíos, y pueblan una región bajo el Imperio Romano, dividida en Judea y Galilea, teniendo en medio a la región de Samaria.

Es en esta región,  cuatrocientos años después de cerrarse el Antiguo Testamento, que los ángeles anuncian a los pastores: “…os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador que es Cristo el Señor.”; dando así cumplimiento a la promesa dicha a Abraham, siglos antes, de que en su simiente serian benditas todas las familias de la tierra, Génesis 22:18.

Los evangelios narran lo sucedido en tiempos de Jesús, y el libro de Hechos lo acontecido en la época apostólica.

En el año 70 de nuestra era, los romanos invaden Jerusalén, destruyen la ciudad, el templo, y llevan pocos cautivos, la mayoría del pueblo es asesinada o dispersa.

Posteriormente, los romanos prohíben a los judíos volver a su territorio, cambian la denominación de provincia de Judea, a provincia Sirio-Palestina, finalmente aquel territorio es denominado “Palestina”, lo que ocurre alrededor del tercer siglo DC.

Nota aclaratoria: Es incorrecto afirmar que Jesús vivió en Palestina, este es un error bíblico, histórico, y teológico. La denominación palestina no se nombra en el Nuevo Testamento, debido a que como tal no existía. La tierra bíblica, recorrida por Jesús es Judea, Samaria y Galilea, Juan 4:3-4; y otras regiones vecinas, como la de los gadarenos, Marcos 5:1.

El 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en Nueva York, aprueba la Resolución 181, la cual recomienda un plan para resolver el conflicto entre judíos y árabes en la región de Palestina, que se encontraba en esos momentos bajo administración británica. El plan de la ONU proponía dividir la parte occidental del Mandato en dos Estados, uno judío y otro árabe-palestino, con un área, que incluía Jerusalén y Belén, bajo control internacional.

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Tomado de Wikipedia

El 14 de mayo de 1948, horas antes de que expirase el Mandato británico sobre Palestina, el Estado de Israel fue proclamado en el territorio otorgado por el plan de las Naciones Unidas, aboliendo como primera medida las leyes antiinmigratorias británicas que impedían desde hacía años la entrada legal de nuevos judíos a Palestina.

Luego de intensas confrontaciones con sus vecinos árabes, finalmente Israel se desenvuelve como una nación próspera que constituye un verdadero milagro, milagro anticipado en la Palabra de Dios, Isaías 66:8-10.

¿Quién oyó cosa semejante? ¿quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos.  Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? dijo Jehová. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? dice tu Dios. 10 Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los que os enlutáis por ella;

Isaías 66:8-10

Entre tanto ocurren aquellas cosas alrededor de Israel, el evangelio de Jesucristo, y el reino de los cielos, se extienden desde Jerusalén hasta copar gran parte del mundo actual; y seguirá creciendo hasta coparlo todo.

La Nación de Israel continuará también su avasallador avance, y un día futuro, tal vez no lejano, dará nuevamente de que hablar, propiciará hechos relevantes anticipados en la Sagrada escritura, no como algunos predicadores esperan y desean, serán de tribulación.

Es lo que anticipa Pablo en 2 Tesalonicenses 2:3-4. Israel construirá el tercer templo, eso es algo inminente, de acuerdo a una organización denominada Instituto del templo, tienen todo listo para levantarle, equiparlo con los utensilios requeridos para el culto, y los sacerdotes designados para continuar los sacrificios.  

En ese templo ejercerá el Anticristo, haciéndose pasar por Dios; esta realidad se describe en Apocalipsis 13:11-18.

Aquel día se acerca.

Queda un aspecto sin definir. ¿Es la Nación de Israel el pueblo de Dios? No, al menos aquella que conforma el Estado de Israel, que es una parte del pueblo de Dios.

Quienes están poblando el actual territorio de Israel, son los descendientes del reino del Sur,  es decir de las tribus de Judá y de Benjamín, que fueron llevadas cautivas a Babilonia, luego repatriadas por Ciro; dispersas por los romanos en el año 70, y asentadas nuevamente en el lugar que ocupan por Resolución de Naciones Unidas.

¿Y, las diez tribus restantes? Están esparcidas por los pueblos de la tierra, donde con toda seguridad bendicen a las naciones donde viven, tal como está previsto en Génesis 22:18.

Esa cita de Génesis se refiere a la simiente de Abraham, en sentido general al pueblo de Dios, Israel, las doce tribus; y en sentido particular al Mesías, ilustre descendiente de la tribu de Judá, por la casa de David.

Por ese motivo Dios permite la división del reino, más bien lo propicia; de tal modo, los descendientes de Judá, los judíos bendicen a las naciones de la tierra con la venida de Jesucristo, quien nace de sus entrañas.

Por eso Jesús dijo a la Samaritana: “…porque la salvación viene de los judíos”, Juan 4:22, refiriéndose a sí mismo, el Mesías, judío de nacimiento.

Las diez tribus restantes bendicen a las Naciones a través de sus aportes en donde quiere que Dios las haya diseminado.

No hay certeza de dónde están, ni de quienes son; más, aun cuando para nosotros son las diez tribus perdidas de Israel, no lo es para su Padre; quien en el momento determinado en su Soberana Voluntad reunirá a las doce tribus para reconstituir al pueblo de Israel.

En el libro de Apocalipsis 7:4 se anticipa este emotivo día de reunificación, en  forma simbólica; y Pablo afirma que Israel será restaurado, Romanos 12:25-29.

Después, un maravilloso día, el pueblo de Israel, conformado por las doce tribus, y el pueblo cristiano, las ramas silvestres, formarán un solo pueblo, Romanos 11:24.

Esta realidad se establece en Apocalipsis 21:10-14, cuando se describe el muro de la Nueva Jerusalén, constituido de 12 puertas cada una con el nombre de una tribu hebrea, simbolismo del pueblo de Israel; y doce columnas, con los nombres de los doce apóstoles, símbolo del pueblo cristiano.

Algo que ha generado mucha confusión entre los predicadores es lo relacionado a las Bodas del Cordero, quienes afirman que Jesús se unirá a la Iglesia en aquellas bodas; algo incierto, debido a un error de interpretación.

¿Es la Iglesia la esposa del Cordero? No. ¿Quién es entonces la esposa del Cordero? Lee Apocalipsis 21:9-10, ¿Te sorprende?

Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. 10 Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios,

Apocalipsis 21:9-10.

La Esposa del Cordero es la Nueva Jerusalén, que simbólicamente es el Pueblo de Dios constituido por los descendientes de Jacob, Israel unificado, y los discípulos de Jesucristo, el pueblo cristiano. Unidos como precedentemente se afirma según Romanos 11:24, y Apocalipsis 21:10-14.

Otras interrogantes:

¿Por qué Dios permite la destrucción de Jerusalén, del templo, y la casi desaparición de Israel en el año 70? Porque ya habían cumplido su alta misión: traer al Mesías, el redentor del Mundo.

A partir de tal momento, la continuidad de Israel, y los sacrificios realizados en el templo por los pecados, sería un distractor a la proclamación del evangelio.

Luego de la venida de Jesucristo, su muerte expiatoria, y resurrección, se encomienda a los discípulos continuar la obra comenzada por Israel, bendecir a las naciones, esta vez a través de la proclamación del evangelio de Jesucristo, y la extensión del Reino de los Cielos, hasta lo último de la tierra, Mateo 28:19-20, Hechos 2:8.

¿Por qué Dios activa el actual surgimiento de Israel? Para cumplir lo establecido tocante a su papel en el surgimiento del Anticristo, el falso mesías, predicho en Apocalipsis 13:11. Un ser semejante a un cordero, Jesucristo, pero habla como Dragón, Satanás. Un falso cristo.

Y también, para propiciar el tiempo en que las doce tribus serán reunificadas, y restauradas. Lo que ocurre antes del Retorno de Jesucristo.

Dado que Dios promete a David que su reino será eterno, 2 Samuel 7:12-16, ¿Restablecerá Dios el reino de David? ¿Retornará Jesucristo a establecer en Jerusalén este reino? Muchos así lo esperan; afirman que Jesús volverá y reinará un milenio en Jerusalén, de ser así, no es el eterno.

¿Qué afirma la Biblia al respecto? El reinado de Jesucristo se desarrolla en dos fases: una terrenal, otra celestial.

La fase del reino en la tierra se inicia con la encarnación y ministerio de Jesucristo, así lo dice Mateo 4:17; Marcos 1:15, Lucas 17:20-21; Juan 18:36-37. Este concepto era claro para los creyentes del primer siglo, Felipe “anunciaba el evangelio del reino”, es decir las buenas noticias de la llegada del reino.

De modo que ya estamos viviendo bajo el dominio de Jesucristo, el reino de los cielos, por eso es que afirma: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”, Mateo 28:18; y encarga a sus discípulos el privilegio de extenderlo, Mateo 28:19-20.

La fase celestial del reino se cumple luego de la Segunda Venida, Apocalipsis 22:1-5.

En 1 Corintios 15:24 se afirma que una vez cumplida su misión, Jesucristo entregará el reino al Padre.

Y reinará con su pueblo por siempre.

Estamos a la espera de ese gran día, ocupados en el cumplimiento de nuestra tarea: ser testigos de Jesucristo.

Amen; si, ven, Señor Jesús.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de  http://www.biblegateway.com

Datos históricos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Google

SEGÚN LA BIBLIA: EL DÍA DEL SEÑOR NO ES EL DOMINGO, NI DÍA DE RESURRECCIÓN

El domingo primero de abril, la cristiandad celebra la resurrección de Jesucristo, lo cual, como registra el Nuevo Testamento, ocurrió el primer día de una semana que comenzó el 10 de nisán, de un año del primer siglo. La fecha exacta es desconocida, mas hay certeza de la ocurrencia del hecho.

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A partir de ese gran día, la naciente población de creyentes comenzó a reunirse el primer día de la semana, como memorial de aquel singular acontecimiento, Hechos 20:7; 1 Corintios 16:1-2.

Posteriormente el primer día de la semana es denominado domingo, del latín “día del Señor”. El 7 de marzo del año 321, Constantino I el Grande decretó que el “día del sol” (actual domingo) sería observado como el día de reposo civil obligatorio, y aunque tradicionalmente se ha querido ver en esta ley una muestra del cristianismo del emperador, la ley no beneficiaba específicamente a la Iglesia,​ dado que el “día del sol” era referido al Sol Invictus, una divinidad pagana que había cobrado especial importancia en el culto imperial.

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En la actualidad al domingo se le denomina “el día del Señor”, el argumento es que así era llamado por los creyentes en el Nuevo Testamento, y para reforzar la idea se menciona  Apocalipsis 1:10:

Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,

Ahora bien, es incorrecto afirmar que los discípulos se refiriesen al domingo como “día del Señor”, porque ellos como conocedores del Antiguo Testamento, tenían claro el significado de aquella expresión.

Cada vez que los escritores del Nuevo Testamento se referían al día cuando Cristo resucitó, escribían en griego μιᾷ τῶν σαββάτων, mia ton sabbatón, que los eruditos traducen como “primer día de la semana”: Mateo 28:1; Marcos 16:2,9; Lucas 24:1; Juan 20:1,19; Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2.

Para referirse al día de la resurrección, los escritores nunca usaron “día del Señor”, sino “primer día de la semana”.

¿Qué significa la expresión “día del Señor?

La frase “el día del Señor” se menciona diecinueve veces en el Antiguo Testamento, usando su equivalente “día de Jehová”: Isaías 2:12; 13:6, 9: Ezequiel 13:5, 30:3; Joel 1:15, 2:1, 11, 31, 3:14; Amos 5:18, 20; Abdías 15; Sofonías 1:7, 14; Zacarías 14:1; Malaquías 4:5; y cuatro veces en el Nuevo Testamento: Hechos 2:20; 2 Tesalonicenses 5:2; 2 Pedro 3:10; Apocalipsis 1:10. También es aludido en otros pasajes (Apocalipsis 6:17; 16:14).

La frase “el día del Señor” generalmente se refiere a eventos que tendrán lugar al final de la historia, Isaías 7:18-25, y con frecuencia se asocia con la frase “en aquel día.” Un dato para comprender estas expresiones es observar que ellas siempre identifican un período de tiempo durante el cual Dios interviene personalmente en la historia para cumplir un aspecto específico de su plan.

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En la Sagrada Escritura “el día del Señor” es un período de tiempo especial que ocurrirá al final de los tiempos, cuando la voluntad de Dios y sus propósitos para la humanidad serán consumados. El evento cuando Cristo regrese a la tierra a redimir a sus fieles creyentes y a enviar a los incrédulos a la eterna condenación, Mateo 25:31-46.

En el nuevo Testamento, el “día del Señor” se refiere a la Segunda Venida de Cristo, y los escritores usaron la expresión griega ἡμέρα Κυρίου, hemera kiriou, para referirse a tal acontecimiento por venir. Esto se puede comprobar al leer 1 Tesalonicenses 4:13-5:11, en donde Pablo advierte sobre la Segunda Venida del Señor, y utiliza ἡμέρα Κυρίου, en 5:2, para referirse a aquel magno evento.

Desde la perspectiva bíblica, y a partir de una apropiada interpretación del texto y su contexto, es incorrecto afirmar que el domingo es el “día del Señor”, o ἡμέρα Κυρίου; la expresión adecuada en todo caso es “primer día de la semana”, o más apropiadamente: “día de resurrección”.

Tomando en cuenta el sentido de la expresión en el Antiguo Testamento, y el uso en el Nuevo Testamento, afirmar que Jesús resucito el “día del Señor”, es proponer una contradicción: Que Jesús resucitó el mismo día de su Segunda Venida; que ambos hechos ocurrieron simultáneamente.

Esta consideración semántica, relacionada con el significado de las palabras, parece insustancial, irrelevante. El asunto es que al deformar, desvalorizar, y banalizar las grandes figuras del Antiguo Testamento le quitamos la fuerza de lo que aquellas representan en el Nuevo Testamento.

Por ejemplo, la cena de Pascua hebrea, tiene un significado prominente, apunta, escenifica el sacrificio del Cordero de Dios que quita los pecados del mundo; el mismo sentido que le damos a la Cena del Señor. Ambas apuntan hacia el mismo hecho real: el sacrificio de Jesucristo, y su esperada venida.

Cuando la iglesia imperial comenzó a denominar el domingo como “día del Señor”, le quitó la fuerza del significado original de tal expresión.

Para un hebreo, un judío, un erudito; para alguien que conoce la Sagrada Escritura, el “día del Señor” es un evento de gran significado, es el momento cuando Dios interviene para poner fin a una realidad, como lo sucedido a Israel, en tiempo de Sedequias, 2 Crónicas 36:17;  el descrito en Malaquías 4:1; o el referido por Pablo en 2 Tesalonicenses 5:2; para un creyente hoy, es un buen día para ir a la playa.

Recordemos que el “domingo”, o día del señor de los romanos se estableció para conmemorar a su dios sol.

Dicho lo anterior, insisto en la necesidad de hacer teología bíblica, iluminados por el Espíritu Santo.

Hoy, los teólogos deben ir directamente a la Sagrada Escritura para interpretar la revelación Divina,  después acudir a las obras de los grandes teólogos y de ese modo comprobar aquellas interpretaciones. Así se previene el peligro de que si el autor del libro interpreta erradamente la Escritura, el teólogo basado en el Sagrado Libro evita repetir aquel error.

De ese modo mantenemos y enseñamos la sana doctrina; y evitamos copiar y repetir errores.

Como cuando un teólogo leyó Apocalipsis 1:10, y sin considerar el contexto afirmó que Juan recibe aquella magnifica revelación un domingo; argumenta que es así porque allí dice “día del Señor”, y el día del Señor es el domingo, ya que así lo denominaban los romanos.

En esa cita de Apocalipsis, día del Señor es ἡμέρα Κυρίου, con significado explicado anteriormente en este escrito; no escribió Juan: μιᾷ τῶν σαββάτων, primer día de la semana; ni tampoco uso el vocablo “domingo”.

Considerando lo anterior, ¿Es correcto afirmar que el domingo es el día del Señor? ¿Es apropiado decir que la Iglesia se reúne el día del Señor para alabarle? De acuerdo al significado de tal expresión, que se refiere a la Segunda Venida de Jesucristo, ¿Nos congregamos el día del Señor?

Es claro que NO, cuando Jesucristo nos reúna “el día del Señor” será con un propósito bien claro, y Él mismo lo describe  en la ya mencionada cita de Mateo 25:31-46.

¿Tenemos que dejar de usar la expresión “día del Señor”, para referirnos al domingo? Es imposible que después de casi dos milenios utilizando dicha expresión con el significado de “domingo”, que hoy se cambie por otra.

En lo que si debemos estar claros es que necesitamos seguir proclamando el evangelio de Jesucristo, insistentemente, y extendiendo el Reino de los Cielos hasta lo último de la tierra; para que nadie se pierda sino que todos procedan al arrepentimiento; porque el día del Señor viene, y no es precisamente el próximo domingo.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Conceptos: Wikipedia

Día del Señor: https://www.gotquestions.org/Espanol/

Notas personales

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EL DÍA QUE REALMENTE JESÚS MUERE EN LA CRUZ

El próximo viernes 30 del corriente mes de marzo, la cristiandad se prepara para  conmemorar el sacrificio de Jesucristo en la cruz del calvario, un hecho anticipado siglos antes de que ocurriese, tanto en el Pentateuco, como en los libros proféticos; porque tal sacrificio es relevante en el plan de salvación, y se ejemplificaba cada año, entre los hebreos, con el sacrificio del cordero pascual, así como con los sacrificios por la expiación de los pecados previstos en la ley de Moisés.

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Sin embargo, la fecha de tal conmemoración ha generado controversia porque no armoniza con la cronología establecida en el Pentateuco, así como con las enseñanzas de Jesucristo.

Conmemorar el sacrificio de Jesucristo un viernes, y celebrar su Resurrección el primer día de la semana contradice la Palabra de Dios, la lógica y a la matemática.

Veamos por qué.

Día del sacrificio del cordero, símil del sacrificio de Cristo, día 14 del mes, de conformidad con Éxodo 12:6-8.

Día de resurrección, de conformidad con las palabras de Cristo, Mateo 16:21, tendría lugar el tercer día después de su muerte; y el testimonio de los evangelistas afirmando que Jesús resucitó el primer día de la semana; como registran Mateo 28:1-5; Marcos 16:1-8; Lucas 24:1-3; y Juan 20:1-10.

Tomando como cierto el testimonio de los evangelistas de que Jesús resucita el primer día de la semana, es imposible que Él haya muerto el viernes porque de ser así contradice sus palabras concernientes al tiempo de su permanencia en el sepulcro, Mateo 12:38-40. Y la Palabra es inerrante, no contiene errores.

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¿Cómo resolver esta contradicción?

Muy sencillo, hay que comprender que quienes establecieron las fechas relacionadas con aquellos eventos, con la intención de separarlas de las festividades judías, propusieron cambios en los días de celebración; y en el Concilio de Nicea, establecen una cronología ajustada más a celebraciones paganas de los romanos, que a las establecidas en el Pentateuco; eso lo reseñamos en artículo anterior.

¿Cómo establecer, bíblicamente el día de la semana en que Jesús murió?

En sencillo, solo se necesita escudriñar las Escrituras, saber matemática elemental,  y tener un mínimo de razonamiento lógico. Veamos.

Según los evangelios, los cuatro, Jesús resucita “el primer día de la semana”, que es el consecutivo al día de reposo, el sábado. Tenemos entonces que si Jesús debe resucitar el tercer día después de su muerte, como el mismo predijo, entonces contando en forma regresiva se aprecia:

De domingo, primer día de la semana, a sábado, día de reposo, un día.

De sábado a viernes, dos días.

De viernes a jueves, tres días.

Entonces, Jesús es crucificado el día jueves a las nueve de la mañana, muere ese mismo día a las tres de la tarde, y de inmediato es sepultado, ese mismo jueves.

Veamos el relato de Mateo:

Jesús muere a las tres de la tarde: Mateo 27:45-50

Es sepultado ese mismo día, Mateo 27:57-61

El día siguiente, viernes, apostan una guardia en la tumba, para evitar que roben el cuerpo a los tres días, Mateo 27:62-66. Los sacerdotes conocían aquella profecía.

Pasado el día de reposo (sábado); el primer día de la semana Jesús resucita, Mateo 28:1.

Consideremos la cronología desde la perspectiva del Éxodo 12:1-6:

Día 10, domingo, selección del cordero, entrada triunfal a Jerusalén, Mateo 21:1-11.

Día 14, jueves por la noche, cena de pascua; institución de la Cena del Señor, Mateo 26:17-29;  agonía en Getsemaní en la madrugada, Mateo 26:36-46; arresto de Jesús, juicio y muerte en la cruz en la mañana del mismo jueves, Mateo 26:47 y siguientes.

Entonces, lo anticipado en el Pentateuco, concretamente en Éxodo 12:1-6, y predicho por Jesucristo, respecto al tiempo en la tumba,Mateo 12:38-40,  se cumple cabalmente en la semana denominada santa, o de la pasión.

No olvides que los judíos cuentan los días diferentes que en occidente. El día para ellos comienza a las seis de la tarde. Por ejemplo: La pascua aquel año se celebró el día 14, es decir un  jueves; pero el jueves judío comienza el miércoles a las 6 de la tarde, y culmina el jueves a las 6 de la tarde, a esa hora comienza el viernes.

Recuerda que en Génesis se establece que el día comienza en la tarde, lee Génesis 1:4.

Por eso Jesús celebra la Pascua el jueves en la noche, va a Getsemaní y es traicionado en la madrugada, juzgado al amanecer, cuando Pedro le niega, sentenciado en la mañana y crucificado a las 9, muere a las 3 de la tarde, y es sepultado antes del anochecer, todo en un interminable jueves.

Jesús reposa en el sepulcro viernes noche y día, sábado noche y día, y domingo en la noche, resucita al amanecer. Cumpliendo así la Escritura: “resucitará al tercer día”.

En conclusión.

Jesús muere el jueves a las tres de la tarde, no el viernes como erradamente se te ha enseñado.

¿Tiene esto gran importancia? Realmente no, la fecha, ni la conmemoración son relevantes. Lo que si tiene valor es que Jesucristo muere en la cruz por nuestros pecados, un día cualquiera del primer siglo, tres días después resucita, y tal verdad sí que es fundamental.

Con Pablo proclamamos:

20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. 1 Corintios 15:20.

Gloria a Dios.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org

Notas personales

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LA CIENCIA COMPRUEBA LO QUE LA BIBLIA REVELA

Un cristiano acepta sin discusiones que la Biblia es la revelación de Dios sobre su existencia, naturaleza, atributos, acto creador, origen del hombre, el porqué de la condición actual del hombre, y destino final de la humanidad.

Desde la primera frase del libro de Génesis, hasta la última de Apocalipsis, la Biblia revela progresivamente aquellas realidades, a través de una diversidad de escritores quienes a lo largo de unos 1500 años cumplieron tal impresionante tarea.

En acuerdo a los eruditos, el primer escritor es Moisés quien unos 1400 años antes de Cristo recopila el Pentateuco, hasta Juan, el discípulo de Jesús, encargado de transcribir el libro de Apocalipsis, que cierra el canon bíblico, cien años después de Cristo.

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Los hechos revelados en la Biblia abarcan un lapso indefinido, afirmamos esto porque de acuerdo a la revelación contenida en este magnífico libro, todo comienza cuando Dios crea el cielo y la tierra, de conformidad con lo afirmado en Génesis 1:1, y se extiende hasta la eternidad, tal y como lo declara Apocalipsis 22:5.

Lee En el Principio, El Big Bang:  https://israeleal.wordpress.com/2014/07/12/en-el-principio-el-big-bang/

Si quisiéramos fechar cuando ocurre Génesis 1:1, acudimos a la cosmología, ciencia que ha determinado la edad del Universo en 13.800 millones de años, momento en que una singularidad, una concentración de materia, energía, espacio y tiempo, del tamaño similar al de un punto utilizado en  este escrito, se expande bruscamente, una Gran Explosión (Big Bang), dando lugar a todo lo que conocemos hoy.

Y el universo, nosotros incluidos es eterno, no está previsto un fin, sino una eternidad, como afirma Apocalipsis 22:5.

Lee La Creación desde una Perspectiva Terrestre:  https://orientador.wordpress.com/2013/09/05/la-creacion-desde-una-perspectiva-terrestre/

Respecto de que el orden creado es eterno, como revela Apocalipsis 22:5, los cosmólogos han descubierto algo sorprendente, y es la existencia de una materia, y energía oscura, que superan en cantidad a la materia y energía que conocemos, y aquellas empujan el universo en una expansión infinita.

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Desde el Big Bang, según la ciencia, el Universo se expande infinitamente.

Por cierto esa materia y energía oscura fue descrita en la Biblia en Isaías 50:3:

Visto de oscuridad los cielos, y hago como cilicio su cubierta.

Para explicar la revelación de que la vida animal surge del agua, según Génesis 1:20, en 1936, Oparin un biólogo ruso explicaba el origen de la vida, el sostenía que el carbono arrojado por los volcanes se combinó con vapor de agua, formando hidrocarburos; en el océano, esas moléculas se hicieron más complejas y se amontonaron en gotitas llamadas coacervados. Poco a poco, los coacervados fueron adquiriendo las características de las células. Esas células eran microbios anaeróbicos, porque en aquel entonces no había oxígeno en la atmósfera. Como sabemos, las células se unen y forman tejidos, y así prosigue el desarrollo de la vida. Esto recuerda la historia de la unión de un espermatozoide uniéndose a un ovulo.

Para datar la aparición del hombre sobre la faz de la tierra, la arqueología, tanto como la antropología y ciencias afines, nos informan que hace unos 2.5 millones de años aparece el género Homo, quien logra expandirse por todo Eurasia, se toma como punto de inicio el Paleolítico o Edad de Piedra. De ser veraz esta afirmación, la creación del hombre tal como afirma  Génesis 1:26-27, ocurre en la edad de piedra, hace 2.5 millones de años.

La Biblia y la ciencia no se contradicen, se complementan. La aparente contradicción nace en la mente de teólogos y científicos radicales, quienes pretenden desacreditar la validez del conocimiento adquirido por las respectivas disciplinas que cultivan.

En la edad media la teología, por ejemplo, haciendo uso de la irracionalidad negaba las afirmaciones de Galileo sobre el sistema heliocéntrico, y el 21 de junio de 1633 le condena a cadena perpetua por afirmar que la tierra, y los demás planetas, giran alrededor del Sol. Todo en función de sostener incólumes los dogmas matizados con los pensamientos de los grandes filósofos griegos, el geocentrismo, que la tierra es el centro del universo.

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Afirmar que la Tierra gira alrededor del Sol, casi le cuesta la vida a Galileo.

Actualmente, Stephen Hawking, el renombrado científico británico, el año 2014, en una entrevista realizada por el diario El Mundo, aclaró su postura con respecto a la religión y despejó cualquier duda sobre su ateísmo. Fue claro en señalar que es ateo y que entre religión y ciencia no hay ninguna compatibilidad:

En el pasado, antes de que entendiéramos la ciencia, era lógico creer que Dios creó el Universo. Pero ahora la ciencia ofrece una explicación más convincente. Lo que quise decir cuando dije que conoceríamos “la mente de Dios” era que comprenderíamos todo lo que Dios sería capaz de comprender si acaso existiera. Pero no hay ningún Dios. Soy ateo. La religión cree en los milagros, pero estos no son compatibles con la ciencia.

Para comprender las palabras de este admirado hombre de ciencia es necesario evaluarlas en su contexto, en su realidad; una mente brillante encapsulada en un cuerpo que lentamente se paraliza, hasta el punto de impedir articular palabras. Esto explica la falta de fe en la religión que “cree en los milagros”.

Un teólogo convencido en que la Biblia es la revelación de Dios, y que es inerrante, que no contiene errores en su versión original, lee la teoría de la evolución propuesta por Darwin, y sin prejuicios puede afirmar: “Es un buen intento por explicar el origen de las especies, tal y como lo revela la Biblia en Génesis 1:20-21”; donde se expone que Dios creó los animales según su género y especie. Es innegable que entre los animales de una misma especie hay evolución.

Incluso la especie “hombre” evoluciona en el sentido del desarrollo humano, se inicia con una célula embrionaria que se multiplica incesantemente hasta dar lugar a un individuo, con las mismas características del ser que lee este escrito.

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Aunque la Biblia no es un libro de ciencia, hace referencia a hechos que posteriormente la ciencia confirma con exactitud, y las explica mediante fórmulas matemáticas. Veamos algunas:

La astronomía establece que el Sol, la Luna y las estrellas, debido a sus movimientos constituyen un exacto reloj astronómico que sirve para medir el tiempo los días, años y las estaciones.

Eso lo afirma la Biblia en Génesis 1:14-16:

14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, 15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. 16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.

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En Física: La ley de gravitación universal una ley física que describe la interacción gravitatoria entre los distintos cuerpos con masa, formulada por Isaac Newton en 1687; establece una relación cuantitativa de la fuerza con que se atraen dos objetos con masa.

Ese principio fue descrito en la Biblia en Job 38:31:

¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, O desatarás las ligaduras de Orión?

Como sabemos los lazos y ligaduras mencionados no es otra cosa que la fuerza de gravedad.

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Las tres estrellas en el centro, permiten reconocer a Orión.

La redondez de la tierra. Eratóstenes de Cirene, 276-196 a.C., estudió la luz del sol sobre los pozos de Siena en el solsticio de verano. Calculó el ángulo con que el sol caía sobre Alejandría y, geométricamente estableció con ello que la circunferencia de la tierra medía 40.000 Km. ¡Increíblemente preciso para aquella época!

La Biblia lo afirma en Isaías 40:22:

Él está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar.

El ciclo del agua, que los seres vivos necesitan para sobrevivir, fue estudiado por Salomón. Este ciclo consiste en la evaporación del agua contenida en los océanos, condensación (nubes), y precipitación en forma de lluvia.

La Biblia dice en Eclesiastés 1:7:

Todos los ríos van al mar, pero el mar no se llena. Al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo.

Revisemos otros aportes de la Biblia que posteriormente han sido confirmados por la ciencia:

La tierra flota en el espacio, Job 1:27:

El extiende el norte sobre vacío, Cuelga la tierra sobre nada.

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Colgando en el espacio, vista desde la Luna.

La materia está constituida de partículas invisibles, hoy las denominamos átomos, y los átomos formados por partículas subatómicas, Hebreos 11:3:

Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.

Los océanos además de recibir agua de los ríos, son alimentados por fuentes de agua de los suelos marinos, Job 38:16:

¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, Y has andado escudriñando el abismo?

Hay montañas en el fondo del mar, Jonás 2:5-6:

5 Las aguas me rodearon hasta el alma, Rodeóme el abismo; El alga se enredó a mi cabeza. 6 Descendí a los cimientos de los montes; La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío.

El cuerpo humano contiene los mismos elementos de la tierra y en igual proporción, un 99 por ciento del cuerpo se compone de oxígeno, carbono, nitrógeno, hidrógeno, fósforo y calcio, en tanto el resto de los elementos consiste en sodio, cloro, potasio, azufre y magnesio. Génesis 2:7:

Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

La luz se descompone. En 1666, Isaac Newton descubrió que al hacer  pasar por un prisma un rayo estrecho de luz, esta se descomponía en varios colores. Newton denominó espectro al arreglo ordenado de colores desde el violeta hasta el rojo. Job 38:24:

¿Por qué camino se reparte la luz, Y se esparce el viento solano sobre la tierra?

Corrientes marinas. Son masas de agua que se  desplazan en los océanos con profundidades diversas y con determinadas direcciones. Pueden ser consideradas como “ríos dentro del océano”. Salmos 8:8:

Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar.

Las hojas de las plantas son medicinales. La ciencia comprueba las propiedades medicinales de las plantas, Ezequiel 47:12:

Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina.

Esta realidad se reitera en Apocalipsis 22:2 y en 2 Reyes 20:7.

Lee Propiedades Medicinales de la Higuera:  https://israeleal.wordpress.com/2014/11/27/propiedades-medicinales-de-la-higuera/

Ahora bien, es de advertir que la Biblia menciona hechos y principios, que luego la ciencia confirma; más no ofrece datos cuantitativos, ese el campo de la matemática y de la física, entre otras. Por tal motivo algunos científicos afirman que la Biblia contiene errores. Por ejemplo:

El genetista británico Steve Jones en su libro, Ciencia y creencia. La promesa de la serpiente; analiza las sagradas escrituras en busca de errores e incoherencias. En una de sus páginas descubre errores de Dios.

En el Libro de Job (38:8-11), el Señor explica a Job que el nivel de los océanos es inmutable, porque durante la Creación le ordenó a la marea: “Hasta aquí llegarás y no pasarás; aquí cesará la arrogancia de tus olas”. Desde la época del éxodo hasta el siglo XX mantuvo su promesa, pues el límite de la marea alta se hallaba más o menos estable, pero desde principios de la década de 1990 se ha producido un aumento medio de unos tres milímetros al año.

El señor Jones interpreta erradamente el texto, porque no se refiere al nivel de los océanos, sino al hecho de la separación entre las masas de agua y la tierra, es decir que nunca el mar va a cubrir la tierra, así se establece en Génesis 1:9-10:

9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. 10 Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno.

Aunque afirmamos la inerrancia de la Biblia, que en sus originales no tiene errores, es cierto que puede contener algunos, debido a las innumerables copias que de los originales se han hecho, y a las infinitas traducciones y revisiones.

El señor Jones, antiguo jefe del Departamento de Genética del University College de Londres, en su libro refiere dos:

Primer caso:

En 1631, los impresores reales de Londres editaron una traducción al inglés de la Biblia, pero se comieron una palabra. En el versículo 14 del capítulo 20 del Éxodo, se extravió un “no”. El problema es que se trataba del séptimo mandamiento, que quedó: “Cometerás adulterio”. De inmediato, las autoridades ordenaron perseguir los 1.000 ejemplares publicados y quemarlos, aunque, casi cuatro siglos después, todavía sobreviven 11 de las llamadas Biblias Adúlteras. Una de ellas se puede contemplar en un museo de la Universidad Bautista de Houston (EE UU).

Segundo caso:

Otra Biblia, la primera impresa en inglés en Irlanda, en 1716, convirtió “go and sin no more” (“ve y no peques más”) en “go and sin on more” (“ve y sigue pecando”). Muchas de sus 8.000 copias jamás pudieron ser recuperadas y destruidas.

También el señor Jones, secundado por innumerables autoridades científicas afirman que la Biblia lo que hace es recopilar mitos antiguos e insertarlo en sus páginas, veamos uno:

En su libro, el escritor recurre a la geomitología, disciplina que busca los orígenes de las leyendas religiosas. Sobre el Diluvio Universal y el Arca de Noé, Jones menciona que hay 300 relatos similares sobre inundaciones en todo el mundo. Uno de ellos surge en Babilonia, en el actual Irak. Su dios decidió exterminar a la humanidad excepto a un gobernante llamado Atrahasis, a quien instruyó construir  un barco para su familia y los animales.

Atrahasis, afirma Jones, existió en Sumeria 3.000 años antes del presunto nacimiento de Jesucristo. Y las excavaciones en los restos de su ciudad muestran las huellas de una gigantesca crecida del río Éufrates en aquella época.

Sin embargo, esos 300 relatos similares sobre inundaciones en todo el mundo, lo que hacen es confirmar que ciertamente hubo un diluvio, y que su recuento se transmitió de generación en generación, convirtiéndose la historia del hecho real en un mito para los hombres de ciencia.

Lee ¿Confirman los mitos la veracidad de la Sagrada Escritura?  https://israeleal.wordpress.com/2017/04/18/confirman-los-mitos-la-veracidad-de-las-sagradas-escrituras/

En su segunda carta a Timoteo en 3:16, Pablo instruye a su discípulo sobre la importancia de la escritura, menciona cuatro propósitos fundamentales, y el primero es relevante:

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar…

Lee la Sagrada Escritura, aprenderás diversas cosas y transformará tu vida.

La Biblia contiene 66 libros clasificados en dos Testamentos.

El total de libros están divididos en 1189 capítulos.

Y a su vez los 1189 capítulos están divididos en 31.103 versículos.

En promedio un capítulo contiene 26 versículos.

Si lees tres capítulos cada día, leerás la Biblia en un año.

A la velocidad de 10 segundos por versículo puedes leer un capítulo en tan solo 5 minutos, y tres  capítulos en 15 minutos.

15 minutos que pueden cambiar tu vida.

Comienza hoy.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

El País: La Biblia leída por un  Científico:   https://elpais.com/elpais/2015/02/20/ciencia/1424457256_462933.html

Notas personales

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LA CRISIS TIENE SU EXPLICACIÓN Y SU SALIDA

Ante el dolor que aflige a la población por la crisis que se vive, recorriendo las calles al ver una creciente población desampara, dispersa, lentamente menguando a causa del hambre, en lo íntimo de sus corazones muchos venezolanos se preguntan:

2 ¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? 3 ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. 4 Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.

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Preguntas de alguien muy cercano a Dios, que le conoce por mantener una estrecha relación con Él, que es testigo de su inmenso amor, de su gracia, de su interés por los desvalidos, y sobre todo de su capacidad para resolver las crisis más severas, de cambiar el curso de los acontecimientos con un simple gesto.

¿Por qué tardas tanto Dios en oír nuestras plegarias, y no respondes?

Aquellas palabras más que enojo, reclamo o reproche, duda, o rechazo, surgen de un corazón dolido por el sufrimiento de su pueblo, de sus hermanos; quien así pregunta es un siervo de Dios, que le conoce y anhela una definición suya a corto plazo.

Ante aquel clamor del siervo, Dios responde:

5 Mirad entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis. 6 Porque he aquí, yo levanto a los caldeos, nación cruel y presurosa, que camina por la anchura de la tierra para poseer las moradas ajenas. 7 Formidable es y terrible; de ella misma procede su justicia y su dignidad. 8 Sus caballos serán más ligeros que leopardos, y más feroces que lobos nocturnos, y sus jinetes se multiplicarán; vendrán de lejos sus jinetes, y volarán como águilas que se apresuran a devorar.

 La respuesta Divina ante el clamor del siervo de Dios es diametralmente opuesta a lo esperado. La solución a la severa crisis es otra peor. Una nación poderosa se encargará de hacer justicia, los caldeos.

¿Quiénes son los caldeos? Es una referencia a los babilonios, el poderoso imperio antiguo que conquisto a gran parte del continente europeo, del medio oriente y de África del Norte.

En anterior escrito hemos referido que nuestros maestros y profesores enseñan que el Imperio Babilónico conquistó al mundo por su poderoso ejército y las estrategias de sus emperadores, mencionando a Nabucodonosor como uno de ellos; sin embargo la Biblia revela que ese imperio surge debido a los planes Divinos. Dios dirige el curso de la historia, de los acontecimientos en los pueblos.

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El Imperio Babilónico; es la cabeza de oro de la estatua de Nabucodonosor, descrita en Daniel capítulodos.

Los babilonios son usados para dar una lección de vida a su pueblo, en el momento de la intervención de los caldeos en la escena es horrenda, más se entiende en el contexto de lo que Dios estaba trabajando con su pueblo. Muchos siglos alguien escribió:

Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. Hebreos 12:11.

Y no hubo gozo en Israel cuando Dios respondió el clamor del siervo, tiempo después comprendieron las razones, los porqués de lo acontecido. Todo es para bien acuñó Pablo más tarde en su carta a los Romanos.

Oída aquella forma de actuación Divina, el siervo nuevamente se dirige a su Señor y respetuosamente pregunta:

12 ¿No eres tú desde el principio, oh Jehová, Dios mío, Santo mío? No moriremos. Oh Jehová, para juicio lo pusiste; y tú, oh Roca, lo fundaste para castigar. 13 Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio; ¿por qué ves a los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él, 14 y haces que sean los hombres como los peces del mar, como reptiles que no tienen quien los gobierne? 15 Sacará a todos con anzuelo, los recogerá con su red, y los juntará en sus mallas; por lo cual se alegrará y se regocijará. 16 Por esto hará sacrificios a su red, y ofrecerá sahumerios a sus mallas; porque con ellas engordó su porción, y engrasó su comida. 17 ¿Vaciará por eso su red, y no tendrá piedad de aniquilar naciones continuamente?

Los siervos de Dios ante las crisis, las tragedias, las angustias del pueblo producto de la acción Divina sufren triplicado. Al serle revelado aquello por venir, cuando se materializa la disposición Divina, y luego al ver la secuela de resultados; peor aún por el sufrimiento sobrevenido por algo de lo cual no es responsable, porque ha advertido incesantemente la inminencia de la intervención Divina y el pueblo hace caso omiso.

Los verdaderos siervos de Dios “luchan” con Dios intercediendo por el pueblo, por sus ovejas, y padecen con ellas. En esa tarea vemos a Moisés, intercediendo innumerables veces por su pueblo, por su amado redil que una vez le fue entregado para guiar a mejores tierras; aunque el mismo pueblo no le comprendía, ni valoraba su paciente tarea.

Dios nuevamente aclara las cosas:

2 Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. 3 Aunque la visión tardará aún por un tiempo, más se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará. 4 He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.

Es decir la tragedia por venir avanzará inexorablemente porque Dios la ha determinado. Y ¿Por qué esa determinación?

Quien dialoga con Dios en esos términos es Habacuc.

No se sabe cuándo Habacuc predicó, pero la referencia al ascenso y el avance de los caldeos, Habacuc 1:6-11, lo ubica entre mediados y finales del siglo VII a. C. Tal vez durante el reinado de Joacim, 609–598 a. C, debido a que durante su reinado los babilonios estaban creciendo en poder.

Los babilonios marcharon contra Jerusalén en 598 a. C. Joacim murió en aquella época y su hijo de 18 años de edad, Joaquín, asumió el trono. A la llegada de los babilonios, la juventud y la falta de experiencia de Joaquín no fueron capaces de enfrentarse a las fuerzas caldeas.

Los siguientes capítulos de este esclarecedor libro, de solo tres, revelan la causa de aquella tragedia Nacional. No es producto de la ida de Dios, tampoco es un castigo Divino contra su amado pueblo, sino una consecuencia del desapego de Israel hacia su Dios, Jehová el Dios de los ejércitos.

En aquel pequeño libro, pequeño por lo corto, se destaca en forma prominente una frase que luego retoma san Pablo y enciende la llama de la Reforma de Lutero:

He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá. Habacuc 2:4.

Mas el justo por la fe vivirá, es una nota de aliento para Israel en su trágica circunstancia, y lo es hoy para cada uno de los venezolanos que tienen en Jehová su confianza.

Israel pasó por muchos días aciagos, momentos en los que ha experimentado la crueldad humana en su máxima expresión, sin embargo Dios, Jehová su Dios, el Dios de Israel, les ha colmado de su amor, de su gracia, de su protección, y hoy ese maravilloso pueblo, allá en Medio Oriente, rodeado de adversarios es una perfecta demostración de que Dios cumple sus promesas.

Dios prometió a Israel:

Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. Génesis 12:3.

Hoy vemos cumplida esta y las muchas otras promesas decretadas por Dios para ese pueblo

Nosotros hemos sido bendecidos por Israel, de sus entrañas nace el Mesías libertador, Jesucristo por quien tenemos vida eterna.

Asumiendo como nuestras las palabras Divinas, en virtud de que nos consideramos hijos de Dios, herederos de la promesa dada a Abrahán, por la fe en Jesucristo, estamos seguro que espera a Venezuela día de gloria en las que de esta mísera situación emergerá como una potencia mundial para  llevar el mensaje de paz, reconciliación y vida eterna a todas las naciones de la Tierra.

Mientras llegue ese anhelado día, el pueblo de Dios venezolano, ese remanente fiel a la Palabra tiene una inconmovible e irrevocable promesa:

El justo por la fe vivirá.

Tal vez la situación se agrave, la crisis avance, las condiciones empeoren, entonces ante semejante estado de cosas vamos a fortalecer nuestra fe, y a incentivar que muchos otros venezolanos renazca aquella esperanza, no como mecanismo de evasión sino de certeza de que “si Dios es con nosotros, quién contra nosotros”.

Habacuc culmina su libro con estas palabras:

16 Oí, y se conmovieron mis entrañas; A la voz temblaron mis labios; Pudrición entró en mis huesos, y dentro de mí me estremecí; Si bien estaré quieto en el día de la angustia, Cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas.

17 Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales;

18 Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación. 19 Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar.

Mismas que en estos momentos hacemos nuestras, confiando que pronto vendrá la solución Divina, y el justo por la fe vivirá.

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Dios bendiga a Venezuela.

Fuente.

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Datos históricos, conceptos: Wikipedia

Imágenes: Google

Notas personales

PROFECÍAS BÍBLICAS SOBRE VENEZUELA PARA EL 2018

Conocer los que sucederá en el futuro es una inquietud propia de la naturaleza humana, y esta cobra mayor fuerza al acercarse el final del año por una diversidad de motivos. Por tanto, el hombre ha ingeniado diversas estrategias para develar los acontecimientos por venir.

La astrología es una de ellas, la cual se basa en el estudio de los cuerpos celestes, en realidad en la mecánica celeste, por la creencia de que existe una correlación entre los eventos celestiales con los acontecimientos terrenales.

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Esta correlación es cierta en lo que se refiere a ciertos fenómenos como las estaciones, en que la posición de la tierra respecto del astro rey determina la duración del día, de las noches, y hasta la temperatura; así como las mareas, que son influidas por la atracción de la Luna.

En el Antiguo Egipto la salida de la estrella Sirio marcaba la época de las inundaciones del Nilo,  los sacerdotes egipcios notaron que la crecida del río Nilo empezaba poco después de que Sirio, la estrella más brillante del firmamento, hiciera su aparición en el cielo nocturno; descubrieron que  cada 365 días ocurría tal fenómeno, lo cual dio origen al calendario con tres estaciones de cuatro meses.

Sin embargo esta regularidad estelar y su correlación con fenómenos terrestres que permite determinar sucesos como las crecidas del Nilo, o cuando es Luna Nueva, no significa que estudiando el movimiento de los cuerpos celestes se pueda anticipar acontecimientos de carácter social, políticos, o personales.

La estrella Sirio es la más brillante en el cielo matutino.

Lo que un astrólogo ha hecho siempre es adivinar lo que ocurrirá en el futuro utilizando el pensamiento mágico, que como se sabe carece de rigor científico, se fundamenta más en la intuición del adivino, y en su capacidad de convencimiento.

Hay dos vías para conocer el futuro, una son los métodos predictivos usando la estadística, es decir obtener conclusiones para deducir la ocurrencia de un fenómeno a partir de todas las observaciones hechas, basándose en la información numérica. Mediante esta herramienta se puede determinar con alto grado de probabilidad resultados electorales, o aceptación de un producto; incluso la reaparición de una enfermedad.

Otra vía para conocer el futuro es a través de una revelación, avanzamos hacia el ámbito de la Teología, esta disciplina estudia la revelación Divina desde diversas perspectivas, una de las cuales es la Biblia. Estamos en la dimensión espiritual, echamos mano a la fe, y a la observación de los fenómenos sociales, similar al método estadístico.

Haciendo uso de este recurso vamos a predecir lo que ocurrirá en Venezuela durante el 2018.

Esta es la cuarta vez que en este sitio declaramos anticipadamente, con base a la Escritura, los sucesos por ocurrir. La primera predicción fue en el año 2014, anticipando los sucesos del 2015; la última la escribimos el 27 de noviembre pasado, esta fue nuestra predicción sobre lo que ocurriría en Venezuela en el ámbito político durante el 2017:

La crisis no se resolverá, al contrario se hará más aguda; la Revolución Bolivariana continuará en el poder hasta las elecciones presidenciales, con o sin Maduro, la MUD continuara su estrategia de dialogo, o en su defecto oposición con “sordina”, a la espera de que la Revolución Bolivariana se desplome por sí misma, y así fácilmente tomar el poder; a la sociedad civil la mantendrán fuera de juego. Una vez en el poder la MUD, habrá un período de violencia, luego de incertidumbre porque la oposición que harán los representantes de la Revolución Bolivariana no será tan “light” como la que hace la oposición democrática. Y los grupos internacionales afines al chavismo, tanto como los Países aliados con ellos procurarán defender sus intereses políticos y económicos enraizados en Venezuela durante la Revolución Bolivariana.

Dicha predicción, observe que no es una profecía, esta se da más adelante en el escrito indicado, se ha cumplido rigurosamente, quedando pendiente lo relacionado con las elecciones presidenciales, para las cuales aún no hay fecha cierta, pero insistimos en predecir el escenario planteado para aquel evento.

¿Cómo llegamos a establecer ese escenario para el 2017? Estudiando el comportamiento de los venezolanos durante el 2016.

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Ahora, vayamos al pronóstico para el venidero año, ¿Qué anticipamos para el 2018?

Este es nuestro pronóstico:

La crisis venezolana no se resolverá todavía, tenderá a ser más aguda; los desaciertos de los dirigentes políticos erosionan su credibilidad por lo que la Revolución sigue ganando tiempo para alargar su permanencia en el poder; la crisis humanitaria se agravará. Surgirá una tercera tendencia, ajena a la Revolución y a los factores aglutinados en la MUD, como una alternativa de solución a la crisis política.

Esta es nuestra predicción.

Ahora bien, prometimos declarar una profecía para el 2018, para ello, necesitamos acudir a la Sagrada Escritura, revisemos entonces lo que ella establece para el futuro. Antes hay que formular algunas precisiones, para situarnos en el contexto bíblico.

Al revisar la labor de los profetas, y analizar el contenido de sus mensajes se evidencia que ellos son emisarios de Dios, así lo declaran explícitamente cada uno de ellos; y su misión es exhortar al pueblo de Dios para que se sujete  a su Palabra contenida en la Torá o Pentateuco; caso contrario, se les advierte las consecuencias de desatender la Ley Divina.

Hasta el año 587 antes de Jesucristo, todos los profetas  denunciaron la corrupción moral, idolatría y prácticas paganas de los Sacerdotes, reyes y príncipes de Israel; de igual modo llamaron al arrepentimiento y advirtieron que si no retornaban a Jehová, a sus enseñanzas el templo, la ciudad de Jerusalén serian destruidos y parte de la población dispersa.

Israel hizo caso omiso a las advertencias Divinas, y el año 587 antes de Jesucristo, el ejército babilónico penetro en Jerusalén, destruyó el templo, los palacios, arrasó con la ciudad, el muro, y llevo cautivos a Babilonia a los príncipes de Israel. Todo en cumplimiento de las profecías declaradas al pueblo, lee 2 Crónicas 36:11-16.

Algo similar pasa en Nínive, aquella gran ciudad que luego se convierte en  poderosa capital imperial; durante tres días el mensajero Divino recorre la ciudad con un anuncio: “de aquí a cuarenta días Nínive será destruida”. A diferencia de los israelitas, Nínive se arrepiente y evita aquella catástrofe predicha, Jonás 3:4-9.

Entonces, el mensaje profético para Venezuela está contenido en la Biblia y es similar que para Israel, Nínive, o cualquier otra Nación del Mundo.

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Leamos:

Lo que Dios espera del pueblo:

12 Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; 13 que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad? 14 He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra, y todas las cosas que hay en ella. Deuteronomio 10:12-14.

Lo que Dios promete al pueblo:

1 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. 2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios. 3 Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo. 4 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. 5 Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar. 6 Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir. 7 Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti. 8 Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da. Deuteronomio 28:1-8.

Lo que el pueblo necesita hacer:

3 Diles, pues: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Volveos a mí, dice Jehová de los ejércitos, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. 4 No seáis como vuestros padres, a los cuales clamaron los primeros profetas, diciendo: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Volveos ahora de vuestros malos caminos y de vuestras malas obras; y no atendieron, ni me escucharon, dice Jehová. Zacarías 1:2-4.

Ahora bien, cuando se pide a los pueblos, y al creyente en particular que se vuelva a Dios, y “poner por obra todos sus mandamientos”, no se refiere a simplemente orar, leer la Biblia, y acudir a los templos los domingos, que es importante, sin embargo el énfasis es poner en acción las instrucciones Divinas en todos los aspectos de la vida, día tras día.

Es establecer un estilo de vida  fundado en las instrucciones Divinas, entre otras:

Amar a Dios, amar al prójimo, amor propio, arrepentirse de lo malo, obedecer, servir, testificar de Jesucristo, propiciar la paz, promover la reconciliación, perdonar.

Ejercitar valores como: Honestidad, responsabilidad, integridad, respeto, lealtad, tolerancia, el trabajo, cooperación, gratitud, generosidad, verdad, justicia, libertad.

Las anteriores instrucciones divinas a ejercitar son una pequeña muestra de lo que se espera de un ser humano, y los países que los practican, son prósperos, desarrollados; en cambio los pueblos que practican los antivalores son pobres, atrasados.

Y estas no son elucubraciones de religiosos manipuladores, es una realidad evidente en el mundo hoy. Despliega un Mapa del Mundo y observa en que regiones  los pueblos tienen calidad de vida, y en cuales hay miseria, crisis económicas por escases.

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Tomemos como ejemplo la realidad del Japón, un pueblo no cristiano. Ellos avanzan entre las primeras potencias mundiales, entre los más desarrollados, y marcan la pauta en tecnología, veamos los valores que practican los japoneses.

El código de valores ético japonés se basa en:

Sonkei, uyamu: Respeto,

Shoojiki: Honestidad, honradez, sinceridad, integridad,

 Rentai, ninjoo: Solidaridad, servicio, cooperación, generosidad,

Kinben: Laboriosidad, emprendimiento, superación, perseverancia,

Wa, otagai: Armonía, orden, unidad,

Ehin’yoo: Confianza, optimismo, fe,

Kansha, Ongaeshi: gratitud,

Chuujitsu: Lealtad, felicidad,

Kibishisa: Austeridad.

Como puedes comprobar, los valores japoneses, o que practican los japoneses, son valores humanos universales, los mismos que se recomiendan en la Biblia para que el pueblo de Dios pongan en acción.

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No es un asunto de religión, es practicar los valores que desde la niñez hemos aprendido, que están contenidos en la Biblia.

¿Quieres sacar a Venezuela de la pobreza, del atraso, de la oscuridad? Busca a Dios y pon en práctica sus recomendaciones contenidas en la Biblia.

1 Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, Que anda en sus caminos. 2 Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien. 3 Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa. 4 He aquí que así será bendecido el hombre Que teme a Jehová. 5 Bendígate Jehová desde Sion, Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida, 6 Y veas a los hijos de tus hijos. Paz sea sobre Israel.

Dios bendiga a Venezuela.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Conceptos: Wikipedia,

Valores japoneses: http://womans-soul.com/articulo/la-alquimia-de-la-cultura-y-valores-japoneses/

Notas personales,

Imágenes: Google.