PARA SALIR DE LA CRISIS VENEZOLANA

Desde los mismos inicios de la crisis en Venezuela, el pueblo de Dios ha orado insistentemente por una solución que propicie la paz y reconciliación entre los ciudadanos de este gran País; en verdad el clamor por Venezuela es permanente, en la mente de muchos aun queda aquel viejo anhelo, que se convirtió en un canto de batalla: “Venezuela será para Cristo, si unidos luchamos por Él…”

Al meditar en los llamados a orar, y en los insistentes clamores que se elevan al cielo por el País, viene a nuestro pensamiento realidades que son notables y constantes en la Sagrada Escritura.

Una, existe un prerrequisito para que los clamores sean escuchados; otra, que Dios siempre usa medios de gracia para ejecutar su voluntad.

Acerca de la primera afirmación, hemos tratado ese tema en anteriores escritos, sin embargo, vamos a reiterar algunas consideraciones al respecto:

La Biblia es clara al establecer que Dios responde las oraciones cuando se cumplen algunos criterios, he aquí algunos:

Orar conforme a la voluntad de Dios. Veamos que significa esta afirmación. En 1 Juan 5:14-15 se nos dice:

14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

¿Qué quiere decir Juan en esta cita? ¿Acaso hay que pedir solo lo que a Dios le gusta? ¿Y nuestro libre albedrio dónde queda? Bueno, lo que Juan quiere decir es que no vamos a ser escuchados si pedimos algo contra lo establecido en la Palabra de Dios.

Por ejemplo: Dios no va a escuchar el pedido de aniquilar a un enemigo, aquello va contra la voluntad de Dios que es “amar a los enemigos”, Mateo 5:44. Tal vez el ejemplo es extremo, observemos otro. Dios no va a escuchar el ruego de conceder el “don de profecía” para impresionar a los oyentes con sus predicciones; aquello es vanagloria, y las profecías ya están enunciadas en la Biblia, no se requiere de profetas hoy día. Lo que se necesita son personas que proclamen el evangelio de la paz.

En general, orar según la voluntad de Dios, es formular las peticiones en el marco de lo que establece la Sagrada Escritura.

Por enfermos, Santiago 5:14; por las autoridades, 2 Timoteo 2:2; por la ciudad donde vivimos, Jeremías 29:7.

Consideremos otro criterio para que Dios escuche las oraciones.

Cuando se ora humildemente. La humildad es una actitud que permite aceptar tu realidad delante de Dios, en la primera parte de 2 Crónicas 7:14, se destaca esta virtud como un factor determinante para ser oído:

si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro,

Es la enseñanza transmitida por Jesús en la parábola del fariseo y el publicano en Lucas 18:9-14, el Maestro culmina aquella enseñanza con estas palabras: “porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.”

Un criterio final, entre los muchos mencionados en la Biblia.

Confesar los pecados, arrepentirse. La confesión de pecados y el cambio en el estilo de vida es otra condición para ser oído y tener respuesta afirmativa cuando se ora. Es el planteamiento de la segunda parte de 2 Crónicas 7:14, observemos:

y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

“Convertirse de los malos caminos” es una forma de explicar el arrepentimiento, actitud que nace en el corazón de una persona que reconoce su pecado y decide cambiar, apartándose de “los malos caminos”.

Dicho esto, necesitamos reconocer que para que Dios escuche nuestro clamor por Venezuela, hay que orar, como mínimo, según estos tres criterios. Sin olvidar el cumulo de otras recomendaciones bíblicas, requisitos para ser oídos.

El otro aspecto que necesitamos tener presente cuando oramos por Venezuela, es el siguiente.

Dios siempre utiliza el recurso humano cuando decide intervenir entre los hombres. En pocas ocasiones interviene Dios mismo directamente, o usa el recurso de ángeles. La constante es el elemento humano. Veamos.

Para traer al Mesías salvador, utiliza a Abraham, cuya simiente es para bendecir a las naciones de la tierra, Génesis 22:18; cuando decide liberar al pueblo de Israel cautivo en Egipto, utiliza a Moisés, Éxodo 3:9-10. Para llamar al arrepentimiento a Nínive, envía a Jonás, Jonás 1:1-2.

Incluso utiliza individuos que no forman parte de su pueblo. Un caso emblemático, referido en escritos anteriores, es el caso de dos prominentes hombres de la Historia Universal, usados por Dios para propósitos relacionados con su pueblo, Israel. Veamos.

Uno de ellos es Nabucodonosor, el emperador de Babilonia, quien es usado por Dios como un elemento para castigar a su pueblo rebelde, e infiel; así se declara en 2 Crónicas 36:15-17:

15 Y Jehová el Dios de sus padres envió constantemente palabra a ellos por medio de sus mensajeros, porque él tenía misericordia de su pueblo y de su habitación. 16 Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio. 17 Por lo cual trajo contra ellos al rey de los caldeos, que mató a espada a sus jóvenes en la casa de su santuario, sin perdonar joven ni doncella, anciano ni decrépito; todos los entregó en sus manos.

Para interpretar este texto tienes que observar, meditar, comprender el significado del versículo 15, observa la frase “porque el tenia misericordia de su pueblo”. Antes de la consecuencia, Dios advierte.

Entonces Nabucodonosor representa la natural consecuencia del hombre desobediente; Dios no castigó a Israel, fue aquella nación la que provocó, el fatídico resultado.

El otro emisario de Dios para cumplir los propósitos de salvación con su pueblo, es Ciro el persa, otro hombre ajeno al pueblo de Dios. Veamos:

 22 Mas al primer año de Ciro rey de los persas, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro rey de los persas, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito, por todo su reino, diciendo: 23 Así dice Ciro, rey de los persas: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de todo su pueblo, sea Jehová su Dios con él, y suba. 2 Crónicas 36:22-23.

No se necesita mayores explicaciones para interpretar el texto. Es evidente que Ciro es consciente del llamado Divino para que obre en la reconstrucción del Templo en Jerusalén, y en la repatriación del pueblo de Israel a su tierra natal.

Retomando el caso Venezuela, es digno de hacer notar que ante el clamor del pueblo por una solución a la crisis nacional, Dios va a intervenir a través de una persona que ha venido preparando anticipadamente, o grupo de ciudadanos, para actuar en su momento.

Por tal motivo no solamente es importante orar, sino estar conscientes de que Dios va a intervenir a través del factor humano. Sea extraído de entre su pueblo, como en el caso de Moisés; o a través de otras personas, como sucedió con Ciro el persa.

Tal vez ya está surgiendo el factor humano, usado por Dios como instrumento; esta dada la respuesta, ¿Se es consciente de ello?

Como se dice coloquialmente: “Dios obra por caminos misteriosos”.

Oremos conforme a lo establecido en la Palabra y asumamos nuestra responsabilidad al momento de ser llamados como medios para salvar a Venezuela.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org
  • Datos y conceptos: Wikipedia,
  • Notas Personales.
  • Imágenes: Google

 

NO TEMAS A LAS POTESTADES DE ESTE SIGLO, TEME A DIOS

Nuevamente las redes sociales de los grupos cristianos se calientan transmitiendo información acerca de un Congreso Inter Religioso Nacional, el primero de abril próximo en un teatro en Caracas, de grupos afectos a Religiones Ancestrales, que no tienen nada que ver con la fe en Jehová de los Ejércitos,  el Dios revelado en la Sagrada Escritura, la Biblia.

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Tal encuentro se realiza en el marco del Estado de Derecho que rige a Venezuela, el cual contempla la libertad de cultos, derecho que igualmente tienen los cristianos y lo gozan cada vez que desean reunirse en cualquier lugar del territorio nacional.

Al evento se le ha dado una trascendencia que realmente no tiene; paralela a esa información se ha vuelto viral, en las redes de grupos cristianos, una cadena en la cual se da como una novedad que en las altas esferas del gobierno nacional se reconoce el poder de la oración.

Dadas esas informaciones piadosos hermanos han iniciado una cruzada para pedir que se redoble la oración para neutralizar el poder de las tinieblas, algo que me parece loable, digno de realizar prontamente.

Ahora, ¿Qué hay en todo esto? El trasfondo es la realidad venezolana que cada día precipita en un abismo sin fondo, por motivos conocidos. Para entender este escenario actual, necesitamos ir a las causas, porque generalmente nos enfocamos en los efectos.

Vamos a poner bajo la lupa el escenario espiritual; de acuerdo a las cadenas que circulan, y los llamados a oración se aprecia que hay un temor, una angustia porque supuestamente “los gobernadores de las tinieblas de este siglo… huestes espirituales en las regiones celestes.”, están ejerciendo gran poder y dominio en Venezuela; en una guerra espiritual según Efesios 6:12.

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De ser cierto que en Venezuela rige un gobierno del mal, entonces estamos declarando el fracaso del pueblo de Dios en mantener la soberanía sobre un territorio conquistado desde la época del descubrimiento, aceptando como válido que la Iglesia Católica trajo el cristianismo a Venezuela.

La Biblia afirma:

La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella. Juan 1:5.

Es decir, las tinieblas no pueden apagar la luz; es la luz que disipa las tinieblas; bíblicamente, así como lo refiere la física, la oscuridad es ausencia de luz.

En este orden de ideas, Jesús afirmó:

Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Juan 8:12.

Y respecto de sus seguidores, declaró:

Vosotros sois la luz del mundo, Mateo 5:14.

Es claro que el creyente no irradia luz propia sino que refleja la luz de Cristo.

En Apocalipsis 1:13 se muestra una figura esclarecedora, aparece Jesucristo rodeado de siete candeleros, aquellos candeleros representan a la totalidad de Iglesias, 1:20, que alumbran al mundo hasta su Segunda Venida. Esta figura es recurrente en la Biblia, el candelero tiene siete lámparas que emiten luz gracias al aceite que impregna al pabilo y posibilita la combustión, fenómeno que produce energía lumínica.

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Como sabemos, el aceite es símbolo del Espíritu Santo, y el pabilo es el creyente; la lámpara, es la idea que nos transmite Hechos 1:8, el Espíritu Santo da el poder para iluminar con el testimonio de Jesucristo.

Por un instante situémonos en los días iniciales de la propagación de la fe, inmediatamente después del día de Pentecostés. Visualicemos lo que se describe en Hechos. ¿Se atemorizarían los discípulos porque en Jerusalén se realce un “Encuentro de Religiones Ancestrales”?; tales religiones cuyo origen se remonta a la Babilonia ancestral fueron progresivamente “iluminadas” con la luz del evangelio, y muchos de sus seguidores cayeron rendidos a los pies de Jesucristo, por el poderoso testimonio de los creyentes.

Para nadie es un secreto que desde que existimos como pueblo se realizan reuniones, cultos, ritos de aquellas religiones ancestrales, incluso existen santuarios, como el de la montaña de Sorte a la cual acuden innumerables Venezolanos, se dice que en la época anterior a la Revolución Bolivariana era un secreto a público que algunos presidentes fueron a los dominios de María Lionza para rendirle algún tributo, o ganar votos de los a ella adeptos. Pero su influencia era limitada y se circunscribía a los “trabajos” para resolver problemas amorosos, conseguir un trabajito, conocer el futuro, o quitarse la pava.

Nunca se pensó que llegarían hasta Miraflores, según las cadenas que calientan las redes, ahora querido hermano cristiano, seas de la denominación católica o de la denominación evangélica, ¿Cómo llegaron hasta aquellos lugares de gobierno? Estamos seguros, completamente seguros de que si es cierta la afirmación que corre en las redes sociales, fue con el voto de muchos que hoy claman orar por Venezuela.

Con base a la Palabra reitero que la crisis que sacude a Venezuela se va a resolver tan solo cuando ponga en práctica uno de los textos más recitados y menos llevado a la práctica, tú lo sabes, pero te lo repito:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:13-14.

 Relee el texto, analízalo. Observa el “si” condicional, el uso de la conjunción “y” sumando demandas, y la expresión “entonces” que describe la respuesta. Hay condiciones, requisitos, que cumplir para que las plegarias sean oídas.

Revisa la realidad, no culpes a la Revolución, no responsabilices al fallecido presidente; ellos llegaron al poder con los votos del 60%, en una elección con mínima abstención; no dieron golpe de Estado, no llegaron a la fuerza; y el Presidente actual alcanzó Miraflores con votos; te recuerdo en Venezuela la izquierda no llegaba al 15% cuando triunfó Hugo Chávez Frías. Una vez en el poder declararon que iban a imponer el Socialismo del Siglo XXI, y manifestaron sus inclinaciones religiosas. Ellos no engañaron al País, se votó conscientemente.

Entonces no le pidas a Dios que disipe con un rayo las tinieblas y tú votas por ella, según las redes sociales. Hoy más que nunca hace falta hombres y mujeres que tengan el coraje de decir:

Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová. Josué 24:15.

Pueblo de Venezuela no temas los congresos de Religiones Ancestrales, teme a Dios y procede como Él te demanda.

Dios actúa por caminos insondables, Él puede incluso convertir a gente en el poder para cumplir su voluntad, lo hizo en Persia, 2 Crónicas 36:22, lo puede hacer en Venezuela. Nada es imposible para Dios.

Dios bendiga a Venezuela.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org,
  • Redes sociales,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.

SE CONVOCA A ORAR POR LA SALIDA DE LA CRISIS NACIONAL

Hay situaciones en la vida tan complejas y difíciles cuya resolución escapa de nuestras manos. Tal vez te has encontrado en circunstancias en las que sabes que todas tus capacidades, tus recursos, y aun contando con todos los aportes de la ciencia y de la técnica a tu favor, aquella no tiene solución desde una perspectiva humana.

Llegado a aquel punto de quiebre sabes que la única y última alternativa es una intervención Divina. En tales circunstancias echas mano de la fe y acudes a la instancia Superior, clamando para que actúe.

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Quienes se mueven en el campo de la fe no les extraña  ver a Dios interviniendo mediante un milagro y de ese modo resolver un asunto que desde la perspectiva terrenal no tiene solución.

Algunas veces los médicos, sin proponérselo, son testigos objetivos e imparciales de aquella intervención Divina cuando diagnostican, luego de amplios análisis, la existencia de una anomalía en cualquier órgano de la anatomía humana, y luego en el quirófano descubren que aquella ha desaparecido “milagrosamente”. El médico sin ser religioso se mueve en el ámbito espiritual porque es un instrumento para la sanidad de alguien, o es testigo de la ocurrencia de la sanidad sin intervención humana, la sanidad Divina.

Ahora, la intervención Divina no se sucede en el ámbito de la salud únicamente; igual ocurre en distintos escenarios del acontecer humano, para cuya enumeración faltaría espacio en este escrito por la abundancia de hechos milagrosos.

Como bien sabemos,para que  ocurra un milagro intervienen dos factores: por un lado el factor Divino, por el otro el humano, quien activa el poder Divino mediante el uso de la fe. Es corriente escuchar la expresión: “La fe mueve montañas”, que se utiliza como si fuese un refrán, un adagio popular; sin embargo esa expresión es propuesta por Jesucristo, dicha para destacar la importancia de la fe, lee Mateo 17:20. En dicho texto se afirma que a quien tiene fe “nada le será imposible”.

En este contexto, pensemos en la realidad venezolana. Ya tenemos un diagnóstico sobre la misma. Sabemos las causas de la crisis, que ampliamente hemos analizado en escritos anteriores; observamos al gobierno tratando de resolverla aplicando el modelo económico que ya conocemos. De igual modo somos testigos del accionar de la dirigencia opositora para gerencia la crisis que vivimos; y los resultados están a la vista: Un País dividido, hiperinflación, escases de los productos básicos, deterioro del aparato productivo, un sistema de salud ineficiente, carencia de medicinas, corrupción a todos los niveles, inseguridad. Realmente no necesitamos describir en detalle la situación venezolana porque la estamos viviendo en carne propia, y duele.

Ahora bien, mucho venezolano sabe que esta circunstancia que vivimos no es un problema puramente político, económico o constitucional. En realidad se sabe que tras este escenario complejo, difícil y caótico se mueven poderes que trascienden la esfera material, terrena.

 Y a este respecto, no es asunto de fanatismo religioso, o sectarismo. La esencia del problema de Venezuela es que hemos abandonado las bases sobre las que se fundamenta nuestro andamiaje social, la fe en Dios de la que se deriva un conjunto de creencias, principios y valores característicos de la cultura venezolana.

Al abdicar la fe en Dios toma cuerpo en el País un sistema ajeno a nuestros principios, que propicia caos desde nuestra óptica cristiana, pero es exitoso desde la perspectiva de quienes lo promueven. Son dos maneras de ver la vida, antagónicas. Y objetivamente hablando, o escribiendo, el pueblo cristiano está siendo retado en una confrontación en la que hasta este momento no se percibe  victorioso.

Pero hay una salido, es la que al comienzo de este escrito denominamos la solución, o intervención Divina. Para ilustrar este escenario, vayamos a la Biblia.

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En el segundo libro de Reyes se describe una situación en la que Dios al intervenir define los acontecimientos; un momento en el que la causa estaba perdida, y los recursos humanos habían llegado al límite. Leamos una conmovedora escena de aquella tragedia nacional.

El Imperio gobernante es el Asirio, que avanza arrolladoramente cautivando a los países del oriente medio. En un momento dado, Senaquerib rey de Asiria envía a su poderoso e imbatible ejército para tomar el Reino de Judá, de modo que  llegan a las puertas de Jerusalén, y un emisario del rey asirio grita al pueblo, para intimidarle y obligarles a rendirse sin batallar, y esto es lo que exclama:

28 Entonces el Rabsaces se puso en pie y clamó a gran voz en lengua de Judá, y habló diciendo: Oíd la palabra del gran rey, el rey de Asiria. 29 Así ha dicho el rey: No os engañe Ezequías, porque no os podrá librar de mi mano. 30 Y no os haga Ezequías confiar en Jehová, diciendo: Ciertamente nos librará Jehová, y esta ciudad no será entregada en mano del rey de Asiria. 31 No escuchéis a Ezequías, porque así dice el rey de Asiria: Haced conmigo paz, y salid a mí, y coma cada uno de su vid y de su higuera, y beba cada uno las aguas de su pozo, 32 hasta que yo venga y os lleve a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de vino, tierra de pan y de viñas, tierra de olivas, de aceite, y de miel; y viviréis, y no moriréis. No oigáis a Ezequías, porque os engaña cuando dice: Jehová nos librará. 2 Reyes 18:28-32.

Como se evidencia, el emisario asirio está claro en que su éxito se fundamenta en quebrar la fe de los israelitas en Jehová, el Dios de Israel, y en que éstos acepten la promesa de vivir en condiciones similares a la promesa Divina respecto de las bondades de la tierra prometida, un espejismo. Lee 18:32.

El rey asirio promete a Israel llevarle a un nuevo paraíso, a una tierra de abundancia, progreso y paz. Esa es la oferta engañosa de los asirios con la que tratan de engatusar a Israel para que no batalle, y lo que es más abandonen su confianza en Dios.

Un momento difícil para el rey de Israel, Ezequías, su equipo de gobierno y para el pueblo en general. Es lo que se denomina punto crítico, el momento difícil y comprometido en el que es preciso hacer algo para que se produzca el giro necesario en el desarrollo de los acontecimientos.

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Ante semejante amenaza, que coloca a Ezequías en el “punto crítico”, el rey evalúa las circunstancias y toma una decisión. El observa el descomunal ejército que rodea a la ciudad, sabe que otros pueblos y naciones han sido conquistados por los asirios; evalúa su posición, recursos, calidad de su ejército y pertrechos disponibles. Sabe que está perdido, y movido por la fe de sus ancestros se dirige al lugar correcto, veamos la escena:

1 Cuando el rey Ezequías le oyó, rasgó sus vestidos, se cubrió de cilicio, y entró en la casa de Jehová. 2 Y envió a Eliaquim mayordomo, a Sebna escriba y a los ancianos de los sacerdotes, cubiertos de cilicio, al profeta Isaías hijo de Amoz, 3 para que le dijesen: Así ha dicho Ezequías: Este día es día de angustia, de reprensión y de blasfemia; porque los hijos están a punto de nacer, y la que da a luz no tiene fuerzas. 4 Quizá oirá Jehová tu Dios todas las palabras del Rabsaces, a quien el rey de los asirios su señor ha enviado para blasfemar al Dios viviente, y para vituperar con palabras, las cuales Jehová tu Dios ha oído; por tanto, eleva oración por el remanente que aún queda. 2 Reyes 19:1-4.

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El rey, acompañado de sus súbditos, convoca al pueblo para orar por la salida de la crisis, busca la solución divina; sabe que humanamente no hay escapatoria, pero no se rinde. Como es conocido por los lectores de la Biblia Dios está atento al clamor de su pueblo, así lo expresó en tiempos del rey Salomón, 2 Crónicas 7:13-14:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Y en este mismo orden de ideas el profeta Jeremías, inspirado por Dios, declara:

2 Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra, Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre: 3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Jeremías 33:2-3.

Consecuente con esta actitud Divina, cuando el rey de Israel buscó el auxilio de Dios, esta es su respuesta:

Mensaje para Senaquerib, rey asirio:

27 He conocido tu situación, tu salida y tu entrada, y tu furor contra mí. 28 Por cuanto te has airado contra mí, por cuanto tu arrogancia ha subido a mis oídos, yo pondré mi garfio en tu nariz, y mi freno en tus labios, y te haré volver por el camino por donde viniste. 2 Reyes 18:27.

Mensaje para Ezequías, rey de Israel:

29 Y esto te daré por señal, oh Ezequías: Este año comeréis lo que nacerá de suyo, y el segundo año lo que nacerá de suyo; y el tercer año sembraréis, y segaréis, y plantaréis viñas, y comeréis el fruto de ellas. 30 Y lo que hubiere escapado, lo que hubiere quedado de la casa de Judá, volverá a echar raíces abajo, y llevará fruto arriba. 31 Porque saldrá de Jerusalén remanente, y del monte de Sion los que se salven. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

Las palabras son claras, no hay duda respecto a la respuesta Divina. Para edificarte y fortalecer la fe en estos tiempos de crisis, lee el relato completo en los capítulos dieciocho (18) y diecinueve (19) de 2 Reyes.

Aplicando el texto bíblico a la situación venezolana es evidente que se necesita un retorno a la fe de nuestros antepasados, basada en la Sagrada Escritura. No es un asunto de religión porque el problema trasciende a la dimensión espiritual, y en esta realidad se necesita activar la devoción a Dios, y la fe en sus promesas contenidas en la Biblia.

El apóstol Pablo describe la raíz del problema en Venezuela, leamos:

12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6:12.

Tal vez los cristianos venezolanos estamos enfocados en la dirección equivocada. Posiblemente se piense que el causante de la crisis es el Presidente Maduro y el partido que le acompaña; o que la responsabilidad es de la dirigencia opositora por sus erradas ejecutorias.

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Este es el momento de los hombres y mujeres de Dios. Hay que adoptar la actitud correcta:

Primero: Reconocer que nuestra realidad es producto de la crisis de fe,

Segundo: Reconocer que la batalla espiritual se gana confiando en Dios, acercándose a El, y vistiendo la armadura espiritual mencionada en Efesios 6,

Tercero: Proceder consecuentemente como se demanda en 2 Crónicas 7:13-14,

Cuarto: Propiciar un proceso de reconciliación nacional que diluya las posiciones radicales, y facilite la integración de todos los sectores,

Quinto: Clamar a Dios como demanda Jeremías 33:2-3.

Conclusión: El pueblo de Dios venezolano, apoyado por los ubicados en otros países, necesita volverse a Dios y clamar para que intervenga propiciando una salida según su voluntad.

“Si puedes creer, al que cree todo le es posible.” Marcos 9:25.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com,
  • Conceptos: Wikipedia,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.

MISTERIOS REVELADOS DEL APOCALIPSIS

El libro de Apocalipsis ha fascinado a sus lectores desde que aparece por primera vez, pero también atemoriza a causa de las imágenes, metáforas y escenas que presenta.

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Muchos creen que Apocalipsis es sinónimo de caos, guerras, bestias, terror, monstruos, dragones, bestias; creencia adquirida gracias al lenguaje utilizado por el escritor; tanto como debido a las interpretaciones y exposiciones de unos cuantos predicadores.

 Apocalipsis significa revelación, y es lo que hace el autor, revelar lo que acontecerá a la humanidad en los días finales. Es decir cuál es el final del actual estado de cosas. Muchos pronostican un final caótico, catastrófico, terrorífico. Sin embargo aquello no es cierto, el final se muestra en Apocalipsis esperanzador. Aunque es una frase muy común, es la que describe apropiadamente el mensaje de Apocalipsis: “Un final feliz”.

Lo atemorizante de Apocalipsis es a causa de la errada interpretación del lenguaje utilizado en el libro. El lector occidental, cuyo pensamiento está fundamentado en el legado de los grandes autores de la época moderna, impregnados del racionalismo, y devoto al método científico, no puede captar el mensaje del libro, porque este usa un lenguaje totalmente diferente al nuestro; descifrarle requiere conocer su esencia, la clave en que ha sido escrito.

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Para entender Apocalipsis hay que conocer su  lenguaje, situarse en la época en que se escribe, considerar el contexto,  y tener presente el objetivo del autor.

El lenguaje apocalíptico es extraño porque usa muchos símbolos, figuras, símiles, metáforas al transmitir sucesos corrientes, cotidianos y normales. Este leguaje es creación de los judíos posterior a su deportación a babilonia,  expresa mediante símbolos el sufrimiento por las inmensas tribulaciones a que es sometido, y su esperanza en una intervención mesiánica salvadora. Los cristianos adoptan tal lenguaje, y sufren sus tribulaciones con la esperanza en la Segunda Venida de Jesucristo.

Por eso esta colmado de símbolos como bestias, números, colores, ciudades, para referirse a hechos ordinarios.

Respecto de la época en que es escrito el libro, los eruditos lo fechan hacia finales del primer siglo; momento en que los judíos y los cristianos son perseguidos inclementemente por los romanos.

En el año setenta el Templo y  Jerusalén son totalmente destruidos por los ejércitos romanos, debido a una insurrección de los judíos; y los cristianos son cruelmente perseguidos ya que no se someten a la religión romana de darle culto al emperador; y en lugar de ello proclaman el evangelio del reino. Esto motiva las escenas de terror, es decir la persecución y martirio de los seguidores del Cordero. La realidad que vivieron ellos supera las escenas de terror que las muestra. Se sabe que muchos cristianos fueron envueltos en pieles de animales recién sacrificados, y lanzados a las fieras en los circos romanos.

Al referirnos al contexto, apuntamos al resto de los libros de la Biblia. Recordemos que la Biblia se interpreta a sí mismo, y esto hay que tenerlo en cuenta en Apocalipsis. El autor usa muchas ideas, figuras y enseñanzas de otros escritos bíblicos, sin dar detalles de su ubicación, pues el escritor sobreentiende que los lectores están familiarizados con ellos. Así el Cordero, los tronos, las bestias, las trompetas, los sellos, marcas, rameras, ciudades, lugares, y hasta los números no necesitan explicaciones mayores, ni indicar su ubicación, los lectores lo saben. Esto es importante ya que muchas figuras y escenas se comprenden al revisar el contexto.

Para interpretar Apocalipsis necesitas conocer el resto de los libros de la Biblia, familiarizarte con ellos, o tener a mano una buena Concordancia.

Sobre el motivo del autor al escribir este fascinante libro se descubre a medida que se presentan las revelaciones: El Evangelio es una fuera vencedora, sale venciendo y para vencer, nada le detiene; ni las más perversas maquinaciones del eterno enemigo del pueblo de Dios, aquella serpiente antigua.

Apocalipsis transmite un mensaje de esperanza a una iglesia atribulada que desfallece ante los descomunales ataques del enemigo, que usa bestias para perseguirle; sin embargo reciben el amparo y la fortaleza Divina.

Aunque muchos destacan las bestias, las pestes, los rayos, y los cataclismos; lo resaltante en Apocalipsis es el Cordero que copa las escenas; rodeado de sus seguidores, el pueblo de Israel restaurado, y los “lavados su sangre”.

También destaca la victoria de los creyentes que son “fieles hasta la muerte”, por lo cual reciben “la corona de la vida”. Debido a ello, la Revelación está cargada de escenas de júbilo, el gozo en la tierra y en el cielo, por las victorias de los creyentes. Apocalipsis está salpicado de escenas alabanzas y de júbilo, contiene siete cantos y siete bienaventuranzas.

Otra nota destacada en Apocalipsis es que los malos, quienes persiguen inclementemente a los hijos de Dios, quienes rechazan la gracia Divina y se oponen a Dios, serán derrotados y castigados.

Para comprender Apocalipsis.

Para comprender Apocalipsis se requiere sabiduría e inteligencia, recomendadas por Jesucristo en el libro, la dirección del Espíritu Santo, tener presente el contexto; e interpretar las escenas según el lenguaje literario, no literalmente.

Consideremos un ejemplo. Lee 11:4-5.

4 Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra. 5 Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera.

Veamos las figuras y metáfora. Los testigos son:

  • Dos olivos. Del olivo se obtiene aceite; el aceite es símbolo del Espíritu Santo. 1 Samuel 16:13, Lucas 4:18, Hebreos 1:9
  • Dos candeleros. Un candelero alumbraba el Lugar Santo. El candelero produce luz, Éxodo 25:31,37, con aceite de olivas, Números 27:20; el creyente es la luz del mundo, Mateo 5:14, con el poder del Espíritu Santo, Hechos 1:8.

¿Captas el mensaje? Tu eres uno de esos testigos.

Ministerio de los dos testigos:

  • Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de su boca,
  • Si alguno quiere hacerles daño, debe morir de la misma manera.

¿Alguna vez has lanzado fuego por la boca? Ya lo veremos.

Interpretación: Para interpretar estas figuras, usa la tu sabiduría e inteligencia recomendadas por Jesucristo en Apocalipsis 13:18, 17:9, y el contexto.

Repasa la escena: Medita, piensa, reflexiona, ¿Refiere la Biblia un hecho semejante? ¿Hay alguna escena en la Biblia en la que un personaje lance fuego por la boca? ¿Menciona la Biblia que un mensajero enviado a predicar aniquile a quienes le persiguen?

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Seguramente has respondido con un “no” todas las preguntas, y es lo correcto.

¿Son reales aquellas escenas? La idea de un personaje lanzando fuego por la boca, literalmente hablando, corresponde a los prestidigitadores de circos; aquello no es congruente con el contexto bíblico, y ningún profeta, o mensajero divino aniquila a sus perseguidores; ocurre es todo lo contrario, lee Hebreos once.

El escritor apela a la metáfora para transmitir un concepto, ¿Qué simboliza aquellas metáforas? Busquemos en el contexto.

Para el fuego en la boca, lee Jeremías 5:14, 23:29. Veamos la primera cita:

14 Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos: Porque dijeron esta palabra, he aquí yo pongo mis palabras en tu boca por fuego, y a este pueblo por leña, y los consumirá. Jeremías 5:14.

Como observas, el fuego se refiere a la Palabra ardiente de Dios que consume, incinera al pecado; no a la humanidad. Proverbios 17:3; Efesios 5:26.

Anteriormente preguntábamos: ¿Alguna vez has lanzado fuego por la boca? Ya lo sabes.

Sobre los que deben morir de la misma manera. Recuerda que se trata de dos testigos, es decir que dan testimonio de Jesucristo y su obra redentora, Hechos 1:8.

¿Cómo mueren los que atacan el testimonio de Jesucristo? ¿Los que son confrontados con la Palabra? Volvamos al contexto.

Leamos Romanos 6:6:

6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.  

Un memorable día, camino a Damasco, Pablo tuvo un encuentro con “La Palabra”, en aquel instante Pablo “murió”, y esa muerte redundó en vida. Por ese motivo expresó:

20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Cuantos intentos de detener al avance de la Palabra en el mundo, de impedir que el hombre tenga acceso a ella; sin embargo derrota a los enemigos y muchos caen rendidos ante ella. En este aspecto es impresionante los testimonios de quienes patrocinan el ministerio de difusión de la Palabra conocidos como “Los Gedeones”; ellos dan fe de como la Palabra transforma, ¿No es tu caso apreciado lector?

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Como puedes observar la comprensión e interpretación de Apocalipsis es sencilla. Sólo tienes que tomar en cuenta el lenguaje simbólico en que está escrito, usar tu razonamiento lógico, y nunca olvidar el contexto. La dirección del Espíritu Santo es determinante.

Comienza a leer este fascinante libro de Apocalipsis. Para ayudarte en su comprensión hemos escrito el libro titulado Misterios Revelados del Apocalipsis.

En el libro Misterios Revelados del Apocalipsis encontrarás algunas pautas de interpretación, con las cuales vas a disfrutar la lectura de este maravilloso libro, comprendiendo lo que Jesucristo revela a Juan, y este transcribe en forma magistral para tu deleite.

El libro Misterios Revelados del Apocalipsis se publicará en forma digital desde el 10 de diciembre de este año, puedes obtener información como adquirirlo en este sitio.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de http://www.biblegateway
  • Conceptos: Wikipedia,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.

NO ES SUFICIENTE ORAR PARA SALIR DE LA CRISIS VENEZOLANA

A medida que se agrava la crisis venezolana, igualmente se intensifica el llamado a orar por Venezuela, convencidos del poder de esta devoción espiritual, y porque en la Biblia se reitera la necesidad de hacerlo. Así leemos en Jeremías 33:3: “Clama a mí, y te responderé…”. Un clamor que active el poder de Dios, como refiere la segunda parte del texto antes mencionado: “y te mostraré cosas grandes y ocultas que tu no conoces.”

¿Cómo se activa el poder de Dios? La Biblia nos enseña cómo. Un texto que por lo general se usa para orar por Venezuela es 2 Crónicas 7:14:

14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

El texto destaca como se activa el poder perdonador y sanador de Dios: convertirse de los malos caminos. Pero al utilizar estas palabras para clamar por Venezuela, es conveniente interpretarlas correctamente.

En primer lugar revisemos las circunstancias en las cuales fue pronunciado. Es un momento de gran entusiasmo en Jerusalén, Salomón acaba de culminar la construcción del Templo, que inaugura con una gran celebración la cual dura siete días. El octavo le dedica con gran solemnidad, elevando a Jehová una fervorosa y conmovedora oración, contenida en 2 Crónicas 6:1-42; oída la cual, Dios responde a través de un sueño y le comunica tales palabras, que forman parte del Pacto de Dios con Salomón, pero las mismas están acompañadas de otros conceptos, leamos:

12 Y apareció Jehová a Salomón de noche, y le dijo: Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar por casa de sacrificio. 13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 15 Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar; 16 porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre. 17 Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, e hicieres todas las cosas que yo te he mandado, y guardares mis estatutos y mis decretos, 18 yo confirmaré el trono de tu reino, como pacté con David tu padre, diciendo: No te faltará varón que gobierne en Israel.

Como puedes notar, es Dios quien habla con Salomón mediante un sueño, en el que revela su agrado por el gesto del recordado Monarca, y declara algunas maravillosas promesas. Entre las muchas allí contenidas, consideremos la referida al clamor del pueblo:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Algo que resalta, se destaca en el texto, es que las crisis futuras de la Nación de Israel, indicada en la figura de sequía y plagas, es la consecuencia por el pecado del pueblo. Y que para erradicar aquellos males, no solo es necesario orar, clamar, y humillarse; la clave es “se convirtieren de sus malos caminos”.

Para aplicar este texto a Venezuela, o a cualquier país del mundo, es necesario tener presente algunas realidades. He aquí alguna de ellas.

El texto es dirigido directamente a la Nación de Israel, destacado en la expresión “Mi Pueblo”. En el universo, la única Nación que puede ostentar este título es Israel, reiteramos como Nación, ya que “pueblo de Dios” hay regado por todo el mundo, y muchas Naciones poseen una población mayoritaria de hijos de Dios, más no pueden asumir tal designación.

Entonces, la expresión “mi pueblo”, cuando se trata de un país como Venezuela, se refiere a la parte de la población que es pueblo de Dios por ser descendientes directos de Abraham, por vía de Isaac, y a los prosélitos que han abrazado la Ley de Moisés; o a los “adoptados”, por vía de la fe en  Cristo, tal y como expresa Juan 1:12.

A este pueblo, a los israelitas y sus prosélitos, y a los cristianos venezolanos es que se pide “convertirse de sus malos caminos”. ¿Cuáles son los malos caminos a que se refiere el texto? Se refiere a los pecados que como pueblo se practican, desatendiendo las demandas divinas. En  artículo anterior, de este mismo sitio: “Mi pueblo pereció porque le faltó conocimiento” se aborda este aspecto, comentando las palabras del profeta Oseas, he aquí un resumen:

1 Oíd palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. 2 Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden. 3 Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán.  Oseas 4:1-3.

Y por si esto fuera poco, añade:

11 Fornicación, vino y mosto quitan el juicio. 12 Mi pueblo a su ídolo de madera pregunta, y el leño le responde; porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar, y dejaron a su Dios para fornicar. 13 Sobre las cimas de los montes sacrificaron, e incensaron sobre los collados, debajo de las encinas, álamos y olmos que tuviesen buena sombra; por tanto, vuestras hijas fornicarán, y adulterarán vuestras nueras.

En resumen los males de la Nación, de los que hay que arrepentirse son: Conducta inmoral, Injusticia, idolatría, hechicería, cultos de religiones paganas. Y esto se exige “al pueblo de Dios” no a Venezuela, por quien Dios tiene misericordia pero no es su pueblo estrictamente hablando.

Es decir, lo que Dios demanda para sanar la tierra, lo exige a su pueblo, no al Presidente de la República, ni a los demás representantes de los Órganos Poderes Públicos, ni a la Sociedad Civil Organizada, ni a las cámaras que representan a los empresarios, como tampoco a las organizaciones sindicales obreras. La demanda es para su pueblo, aquella porción de venezolanos que son sus hijos.

Entonces el llamado es para los cristianos venezolanos, y para los israelitas que viven en Venezuela. Sin ser sectarios, porque quienes no creen en Dios, ni le reconocen como Soberano, no están obligados a obedecerle, en el marco de 2 Crónicas 7:14. Para ellos el llamado está contenido en Isaías 55:6-7.

Para visualizar la situación venezolana, hagamos un paneo a lo que ocurre en el Continente. Revisemos la condición socioeconómica de los países de Norte, Centro y Suramérica; excluyamos a los Estados Unidos y a Canadá, que son naciones desarrolladas. Pasemos la mirada desde México, las Antillas, Centroamérica hasta el cono sur. ¿Cuáles son los países que resaltan por escases de alimentos, medicinas, y de servicios públicos, al borde de una crisis humanitaria? Solo tres, uno de los cuales es Venezuela, y hoy día va a la cabeza. El resto de países viven sus crisis pero no al extremo de Venezuela, Colombia por ejemplo, sufre como consecuencia de un conflicto generado por la guerrilla izquierdista y el auge del narcotráfico, pero en aquel País no existe el nivel de desabastecimiento, hambre, falta de medicinas, e ineficacia de servicios públicos, como en Venezuela.

¿Qué motiva esa crisis? Lo explica 2 Crónicas 7:14, apartarse del camino, transitar por veredas que van contra las demandas divinas. ¿Cuáles son esos caminos? Aquellos que alejan de Dios, que son repudiados en la Palabra: injusticia, idolatría, hechicería, cultos paganos, un conjunto que es abominable a Dios.

Es explicable que una persona que no sea “pueblo de Dios” practique religiones paganas, rinda culto a ídolos, y practique cultos abominables; aunque aquello es reprobado, es inaudito, inexplicable, e injustificable que quienes presumen ser hijo de Dios abracen aquellas prácticas, y además “se complacen con los que las practican.”, Romanos 1:12.

En Venezuela hay libertad de cultos, tal y como lo establece la Constitución Nacional, y cualquier persona tiene el derecho de rendir culto según su preferencia y determinación. Artículo 59 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece:

Artículo 59. El Estado garantizará la libertad de religión y de culto. Toda persona tiene derecho a profesar su fe religiosa y cultos y a manifestar sus creencias en privado o en público, mediante la enseñanza u otras prácticas, siempre que no se opongan a la moral, a las buenas costumbres y al orden público. Se garantiza, así mismo, la independencia y la autonomía de las iglesias y confesiones religiosas, sin más limitaciones que las derivadas de esta Constitución y la ley. El padre y la madre tienen derecho a que sus hijos o hijas reciban la educación religiosa que esté de acuerdo con sus convicciones. El padre y la madre tienen derecho a que sus hijos o hijas reciban la educación religiosa, que esté de acuerdo a sus convicciones. Nadie podrá invocar creencias o disciplinas religiosas para eludir al cumplimiento de la ley ni para impedir a otro u otra el ejercicio de sus derechos.

Pero este artículo no es aplicable al pueblo de Dios, quien está llamado a rendir culto a Dios, y solamente a Él, tal y como se establece en Éxodo 20:1-7. Aunque si está llamado a respetar el derecho de los demás de practicar la religión de su preferencia.

Entonces el pueblo de Dios que habita en Venezuela, cristianos e israelitas, no pueden rendir culto a dioses ajenos, ni practicar cultos paganos, ni adoptar filosofías que contradigan la Palabra, que es abominable, ni complacerse con los que lo hacen, es decir apoyarles.

En este orden de ideas, es legítimo Constitucionalmente que un grupo de venezolanos decida establecer en la Nación el Socialismo del Siglo XXI, promover la Revolución Bolivariana, practicar cultos según sus creencias, y erigir al expresidente como su comandante eterno. Eso no es reprochable en el marco del Estado de Derecho, y según la libertad de cultos imperante en Venezuela. Es el mismo derecho que tenemos los cristianos de proclamar que Jesucristo es nuestro Señor, y los israelitas de indicar que son pueblo de Dios, descendientes de Abraham.

Pero esa libertad constitucional no le da derecho a un venezolano, que se considere pueblo de Dios, de apoyar un sistema ajeno a los principios que sustentan la fe del Nuevo Testamento, y de la Ley de Moisés. Hacerlo, trae consecuencias.

A la luz de lo anteriormente expuesto, releamos 2 Crónicas 7:13-14:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

La enseñanza es clara, hay que “convertirse de los malos caminos”, para que sean perdonados los pecados, y se resuelva la crisis. ¿Cuáles son los malos caminos? Apoyar los principios filosóficos de la Revolución Bolivariana ajenos a la Palabra de Dios: ateísmo, materialismo, ocultismo, cultos a dioses paganos, considerar a una persona su comandante eterno, desatendiendo el  Señorío de Cristo.

Sobre este último particular, reiteramos, un venezolano tiene el derecho de profesar aquello, y es legal. Pero un hijo de Dios, un venezolano que se considere hijo de Dios, no puede asumirlo porque va contra lo que establece la Palabra de Dios.

3 Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres. 4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. 5 Y amarás a Jehová tú Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; 9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

Antes de las conclusiones es conveniente aclarar un aspecto, para no crear falsas interpretaciones. Cuando nos referimos a que no hay que apoyar a los principios filosóficos del Socialismo del Siglo XXI y de la Revolución Bolivariana, alguien puede interpretar que estamos llamado a volver al sistema imperante en los días previos a la Quinta República. No, ese no es nuestro llamado, la Cuarta República se desvió igualmente por los mismos senderos, y los resultados son evidentes; eso igualmente analizamos en artículos anteriores. Nuestro criterio es que la Quinta República aparece en la escena a causa del fracaso moral, y espiritual de la Cuarta.

No estamos contra la Revolución Bolivariana, ni contra el Socialismo del Siglo XXI como proyecto social y político; nuestra advertencia es la de no cultivar aquellos principios que atenten contra nuestra fe, la fe en el Dios de Abraham, los Patriarcas, Padre de nuestro Señor Jesucristo; y las demandas de la Palabra de Dios.

A todos los venezolanos, independientemente de sus creencias el llamado divino es:

6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Isaías 55:6-7.

Como sabemos por lo que nos relata la historia, los personajes eminentes, quienes están en el poder, necesitan hombres de Dios que les aconsejen sabiamente, y les conduzcan con la Palabra. No es cuestión de repudiarles, sino de entender que sus principios y valores son diferentes a los nuestros, y que según la demanda bíblica es urgente hacerles entender el plan de Dios para sus vidas, demostrarles que dice la Palabra: “Bienaventurada la Nación cuyo Dios es Jehová, Salmos 33:12.

He observado por las redes sociales sobre un movimiento en los Estados Unidos de Norteamérica que ha comenzado a orar por Al Qaeda, e ISIS, movimientos islámicos de gran presencia mundial. Esa actitud es la aconsejada reiteradamente en la Biblia. Los hijos de Dios en Venezuela tenemos que comenzar a clamar en la forma correcta.

ORAR POR ISIS Y ALQAEDA

Llamado de Voces de los Mártires para orar por ISIS y Alqaeda.

Igual llamado hay que hacer en Venezuela, para clamar por los promotores de la Revolución Bolivariana, y del Socialismo del Siglo XXI; tanto como por aquellos que caminan por senderos errados, y compartirles de Jesucristo a los fines de que se rindan ante Él,  y luchen para extender la paz que produce el evangelio del reino. Todos deben estar incluidos al orar por Venezuela, no condenarles, ni rechazarles, sino orar para que sean conmovidos por el mensaje del evangelio del reino.

En conclusión, dos clamores hay que elevar para superar la crisis venezolana, una acción determinante para su solución:

A los cristianos: “arrepentirse de sus malos caminos”, en caso de haberse desviado, humillarse y orar, en ese orden. Para que le sean perdonados los pecados, y la tierra sanada; según 2 Crónicas 7:14. Respecto de los gobernantes: Clamar para que se arrepientan y abandonen sus malos caminos, como expresa Jeremías 33:3. Pedir que ellos procedan tal y como declara Isaías 55:6-7.

Un gran desafío para el pueblo de Dios en Venezuela. Dios conceda discernimiento espiritual, y poder en la oración.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de biblegateway.org,
  • Apuntes personales,
  • Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,
  • Imágenes: Google.

VENEZUELA ¿HASTA CUANDO CLAUDICARÉIS ENTRE DOS PENSAMIENTOS?

El doble juego, la carencia de decisiones firmes y determinantes, los acuerdos ocultos, son las causas fundamentales por las que no se ha resuelto la crisis venezolana.

Un descarnado análisis de la realidad nacional, y de los factores que la determinan deja bien claro que el problema como todos sabemos es de orden político, porque quienes tienen la capacidad de decisión, lo hacen pero en función de sus intereses.

Como en anteriores oportunidades reiteramos, los promotores de la Revolución Bolivariana y del Socialismo del Siglo XXI han sido claros, diáfanos y sinceros al declarar sus intenciones y estrategias; no esconden las ideologías que sustentan, ni sus inclinaciones religiosas. A viva voz pregonan ser seguidores de la teoría marxistas, y exhiben los íconos, los símbolos, de la religión que profesan.

En el lado opuesto tenemos a una población “desamparada y dispersa, como oveja que no tiene pastor”. Afirmo esto con los siguientes argumentos.

La sociedad civil que reúne a la mayor parte de la población venezolana,  posee la capacidad, motivación, y valores para gestionar soluciones, pero no posee un instrumento que la canalice, agrupe, organice y dirija. Hasta ahora ha delegado esta tarea en los partidos. Se requiere de una persona, o de un grupo de personas que la integre, coordine y dirija. Para las próximas elecciones la sociedad civil debe asumir un rol protagónico y encausar representantes suyos para que se nominen a cargos de elección popular.

Inmersas en la sociedad civil se encuentran las instituciones religiosas, que en Venezuela son mayoritariamente afectas al cristianismo. En este ámbito sucede algo parecido al comportamiento de la sociedad civil en general.

La población cristiana venezolana está dividida en tres tendencias: Una afecta a la Revolución Bolivariana, otra alineada con la oposición, y quienes no se inclinan hacia ninguna. Un análisis profundo de la realidad del cristianismo en Venezuela, nos lleva a considerar seriamente en la pregunta que sirve de título a este escrito.

¿Hasta cuándo claudicaréis entre dos pensamientos?

Esto nos retrotrae a la época en la que Acab reinaba en Israel, el reino del Norte cuya capital era Samaria; eran tiempos de crisis en la Nación, una prolongada sequía generaba escases de alimentos, los países vecinos les asediaban continuamente, y el pueblo estaba inclinado a la idolatría rindiendo culto a Baal y a Asera. Hambre, escases, inseguridad, y culto a dioses paganos era la cotidianidad en Israel.

En un momento dado, Dios comisiona al profeta Elías para convocar al pueblo y llamarle a tomar una decisión. El hombre obedece el mandato divino, convoca al pueblo y formula la siguiente pregunta:

¿Hasta cuándo van a continuar ustedes con este doble juego? 1 Reyes 18:21 DHH.

En la versión Reina Valera Revisada 60, se lee: ¿Hasta cuando claudicaréis vosotros entre dos pensamientos?

Pregunta que cobra vigencia hoy, en momentos que hay que decidir. Para el relato completo, lee el capítulo 18 de 1 de Reyes.

Bien sabemos que Venezuela no es la Nación de Israel, hay una gran diferencia entre ambas naciones por motivos ampliamente conocidos. Pero igualmente sabemos que el Dios de Israel es el mismo Dios que actúa en Venezuela, y es Soberano en todo el mundo, tal como se declara en 1 Crónicas 29:11:

11 Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos.

Ese Dios, el Dios de Israel, el Dios que se nos revela en la Biblia como el Dios de dioses, y Señor de señores, Deuteronomio 10:17, demanda en este momento histórico, crucial, que su pueblo tome una decisión, que deje el doble juego. El demanda:

Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él.

Con Dios las reglas son claras, no hay ambivalencias, bipolaridades, doble ánimo. O sigues a Dios y sus demandas, o sigues a los dioses ajenos y sus artimañas. Como en la lógica, hemos aprendido lo que es una disyuntiva: una relación excluyente entre dos elementos, que tiene la capacidad de desunir, separar.

Es la lógica de Jesucristo en Mateo 6:24:

Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Esta es la lógica que necesitas aplicar a partir de este instante. En realidad es sencillo, no se te demanda grandes sacrificios, o que emprendas una cruzada para salvar a Venezuela.

¿Sabes lo que necesitas hacer? Relee este familiar texto, medita lo que te revela en el contexto de lo que estamos considerando, y decide que hacer:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:13-14.

La demanda es sencilla, reflexiona y actúa. Tu sabes que hacer,

¿Qué crees, sinceramente, que hará Dios? Mira lo que dice su Palabra, ante una situación parecida:

7 Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, 8 y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo. 9 El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. 10 Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. Éxodo 3:7-10.

La respuesta es clara. Ante el clamor del pueblo de Dios, Él envía un hombre para que les libere.

Aplicando el texto a Venezuela, es evidente que no vendrá un libertador para “sacarnos” del País, sino para propiciar los cambios políticos, sociales, morales y espirituales para recomponer a Venezuela. Ese es el proceder de Dios que hemos aprendido en el Sagrado Libro, la Biblia. Josué en Egipto, Daniel en la cautividad en Babilonia, Esdras y Nehemías en Jerusalén luego de retornar del exilio.

Cuando todos los cristianos venezolanos dejen de “claudicar entre dos pensamientos” y decidan buscar a Dios sinceramente, y se unan como “un solo pueblo” para clamar conforme a 2 Crónicas 7:14, entonces Dios oirá el clamor y revelará el procedimiento a seguir.

Dios tiene preparado a una persona, y a un grupo de hijos suyos, de Dios,  que le respalde para acometer la gran tarea de recomponer a Venezuela.

¿Cuándo es el momento?

Depende del pueblo cristiano, cuando deje de claudicar, del doble juego, y se humille ante Dios.

Seguimos a la espera del momento, y de la persona que se levantará en nombre y por inspiración de Dios.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de biblegateway.com
  • Definiciones: Wikipedia,
  • Imágenes: Google,
  • Notas personales.

 

SEÑOR, ABRE LOS OJOS DE LOS VENEZOLANOS PARA QUE VEAN

El hombre esta aterrado, lo que observa le produce  una mezcla de temor, impotencia y espanto; en su cuerpo se manifestaban aquellas emociones con los familiares síntomas, siente que aumenta la presión arterial, su sangre fluye hacia los músculos mayores, especialmente a las extremidades inferiores, se prepara para huir; el corazón bombea sangre a gran velocidad para llevar hormonas a las células, la adrenalina hace su trabajo. Se agrandan sus ojos, dilata la pupila, arruga su frente, tensa los labios y levemente tiemblan sus manos.

Lo que produce terror a aquel hombre es verse rodeado de un poderoso ejército enemigo, constituido de un destacamento de caballería, carros de combate, y mucha infantería, que llegaron de noche.  Ante aquel panorama, y producto del natural mecanismo de defensa, gira hacia su maestro en busca de apoyo, y exclama: “Y ahora, maestro, ¿qué vamos a hacer?”

Desde el interior de la casa, el maestro con voz pausada y firme le responde:

“No tengas miedo, porque son más los que están con nosotros que los que están con ellos.”

Una vez que el maestro transmite seguridad a su siervo, eleva una plegaria:

“Te ruego, Señor, que abras sus ojos, para que vea.

El Señor abrió entonces los ojos del criado, y éste vio que la montaña estaba llena de caballería y de carros de fuego alrededor del maestro. Se trata del siervo del profeta Eliseo al verse rodeado por el ejército sirio en Dotan, como refiere 2 Reyes 6:1-23.

De este interesante relato extraído de la Palabra de Dios, podemos obtener algunas conclusiones y aplicaciones a propósito de la actual situación por la que atraviesa Venezuela.

La mayor parte de la población venezolana se encuentra en igualdad de condiciones que el siervo del profeta Eliseo. Se siente rodeada, amenazada, impotente, sin salida; observa los personajes que le tienen sitiada, y conoce que detrás de ese “ejercito”, está un poder temible. En el caso del relato, el ejército sirio era temible, porque no era solo la caballería, los carros de combate y la infantería que estaba a la puerta, sino la potencia Siria.  

Desde la perspectiva del siervo, sin salida.

Otra es la perspectiva del hombre de Dios.

En las palabras del profeta se nota la fe de una persona que conoce a Dios en persona, que sabe quién es, y lo que es capaz de hacer; no por testimonio de sus familiares y amigos, ni por haber leído sobre El en las Sagradas Escrituras, ni estudiado en tratados de teología. Su confianza en Dios viene de haber caminado con Él y haber sido instrumento, medio de gracia, para mostrar ese poder.

Eliseo guarda en su mente el recuerdo vivo de que hace poco tiempo vio a Dios haciendo lo “imposible” para la mente humana, racional, objetiva.

Vio flota un hacha desde las profundidades del rio Jordán, contraviniendo las leyes de la física; percibió la sanidad de la lepra que afectaba a Naamán el sirio; fue testigo de cómo una mujer estéril puede concebir un hijo, por la gracia divina, y posteriormente ver como ese muchacho es resucitado luego de haber muerto en el regazo de la madre. Puedes leer estos relatos en los textos que anteceden la historia de Eliseo y el ejército sirio en el capítulo seis del libro Segundo de Reyes.

El profeta vio aquellos milagros propiciados por Dios, lo notable en toda la historia es que Eliseo es el instrumento de Dios para la ejecución de aquellos milagros. Él en persona, Eliseo, cortó un palo e hizo flotar el hacha, léelo en 2 Reyes 6:1-7. Todos los avances relacionados con la atracción de la gravedad sobre los objetos, las leyes de Newton, y demás conocimientos acerca de esta materia fueron violados por este hombre de Dios al atraer aquel cuerpo metálico con un trozo de madera.

Por ese motivo, cuando el atribulado siervo a las puertas de su casa ve al poderoso enemigo que viene en busca de su maestro, el profeta se asoma y ve al ejército rodeándole, pero ve algo más, algo que solo un hombre de fe puede ver. Por eso el profeta se dirige a Dios y ora: “Abre sus ojos para que vea”, lo que el temor y la falta de conocimiento de Dios le impedía ver:

Inmediatamente Dios responde al profeta, y esto es lo que sucede:

“El Señor abrió entonces los ojos del criado, y éste vio que la montaña estaba llena de caballería y de carros de fuego alrededor de Eliseo.”

Cuando uno lee las cadenas que circulan en los medios cristianos,  escucha las plegarias en las reuniones de oración, y lee los “muros” y titulares en las redes sociales, es fácil entender que el pueblo cristiano no está viendo lo que los hombres de Dios están mirando.

Quienes hemos visto el poder de Dios, hemos comprobado que una oración de fe cura una enfermedad “incurable”, que Dios provee y multiplica el “aceite y la harina”, y hemos experimentado en carne propia lo que es el poder de Dios, quienes hemos visto “flotar el hacha” de las profundidades insondables; estamos viendo que Venezuela está rodeada de la “caballería y los carros de fuego” del ejercito del Dios de Israel, listo para entrar en batalla y poner el orden en este caos que vivimos.

Hay que entender, y eso tener bien claro cristiano venezolano:

“No tengas miedo, porque son más los que están con nosotros que los que están con ellos.”

Ahora, cristiano venezolano, tienes que ordenar tu vida para que “veas”. Dios no te va a mostrar su poder, y manifestarte sus propósitos a menos que hagas los ajustes, que tú sabes que tienes que hacer; y si no tienes conciencia de cuáles son, pide que te sean revelado, o busca en la Palabra.

En Moisés tienes un buen modelo. Se encontró con Dios en el desierto, y comenzó a “caminar con Él, a creerle, y a dejar que le utilizara. En su travesía por el desierto tuvo un encuentro cumbre con Dios, en la cima del Monte Sinaí, donde le revela su gloria y magnificencia.

Luego del encuentro personal con Dios, las cosas comenzaron a cambiar para Moisés, para el Faraón, y para el pueblo de Israel. Cuando esto ocurra en Venezuela, las cosas comenzarán a cambiar también.

Tu dirás, eso es algo que está en la Biblia y es característico de los hombres de Dios en la antiguedad; la Biblia dice:

“Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Marcos 9:23.

“La oración fervorosa del justo tiene mucho poder. 17 El profeta Elías era un hombre como nosotros, y cuando oró con fervor pidiendo que no lloviera, dejó de llover sobre la tierra durante tres años y medio. 18 Después, cuando oró otra vez, volvió a llover, y la tierra dio su cosecha.” Santiago 16b-18.

Dejo contigo las palabras de Dios dirigidas a Josué, sucesor de Moisés:

“7 Lo único que te pido es que tengas mucho valor y firmeza, y que cumplas toda la ley que mi siervo Moisés te dio. Cúmplela al pie de la letra para que te vaya bien en todo lo que hagas. 8 Repite siempre lo que dice el libro de la ley de Dios, y medita en él de día y de noche, para que hagas siempre lo que éste ordena. Así todo lo que hagas te saldrá bien. 9 Yo soy quien te manda que tengas valor y firmeza. No tengas miedo ni te desanimes porque yo, tu Señor y Dios, estaré contigo dondequiera que vayas.” Josué 1:7-9.

La petición a Dios sigue vigente, “abre los ojos de los cristianos venezolanos, y del mundo, para que vean”.

Dios bendiga a Venezuela.

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