MISTERIOS REVELADOS DEL APOCALIPSIS

El libro de Apocalipsis ha fascinado a sus lectores desde que aparece por primera vez, pero también atemoriza a causa de las imágenes, metáforas y escenas que presenta.

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Muchos creen que Apocalipsis es sinónimo de caos, guerras, bestias, terror, monstruos, dragones, bestias; creencia adquirida gracias al lenguaje utilizado por el escritor; tanto como debido a las interpretaciones y exposiciones de unos cuantos predicadores.

 Apocalipsis significa revelación, y es lo que hace el autor, revelar lo que acontecerá a la humanidad en los días finales. Es decir cuál es el final del actual estado de cosas. Muchos pronostican un final caótico, catastrófico, terrorífico. Sin embargo aquello no es cierto, el final se muestra en Apocalipsis esperanzador. Aunque es una frase muy común, es la que describe apropiadamente el mensaje de Apocalipsis: “Un final feliz”.

Lo atemorizante de Apocalipsis es a causa de la errada interpretación del lenguaje utilizado en el libro. El lector occidental, cuyo pensamiento está fundamentado en el legado de los grandes autores de la época moderna, impregnados del racionalismo, y devoto al método científico, no puede captar el mensaje del libro, porque este usa un lenguaje totalmente diferente al nuestro; descifrarle requiere conocer su esencia, la clave en que ha sido escrito.

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Para entender Apocalipsis hay que conocer su  lenguaje, situarse en la época en que se escribe, considerar el contexto,  y tener presente el objetivo del autor.

El lenguaje apocalíptico es extraño porque usa muchos símbolos, figuras, símiles, metáforas al transmitir sucesos corrientes, cotidianos y normales. Este leguaje es creación de los judíos posterior a su deportación a babilonia,  expresa mediante símbolos el sufrimiento por las inmensas tribulaciones a que es sometido, y su esperanza en una intervención mesiánica salvadora. Los cristianos adoptan tal lenguaje, y sufren sus tribulaciones con la esperanza en la Segunda Venida de Jesucristo.

Por eso esta colmado de símbolos como bestias, números, colores, ciudades, para referirse a hechos ordinarios.

Respecto de la época en que es escrito el libro, los eruditos lo fechan hacia finales del primer siglo; momento en que los judíos y los cristianos son perseguidos inclementemente por los romanos.

En el año setenta el Templo y  Jerusalén son totalmente destruidos por los ejércitos romanos, debido a una insurrección de los judíos; y los cristianos son cruelmente perseguidos ya que no se someten a la religión romana de darle culto al emperador; y en lugar de ello proclaman el evangelio del reino. Esto motiva las escenas de terror, es decir la persecución y martirio de los seguidores del Cordero. La realidad que vivieron ellos supera las escenas de terror que las muestra. Se sabe que muchos cristianos fueron envueltos en pieles de animales recién sacrificados, y lanzados a las fieras en los circos romanos.

Al referirnos al contexto, apuntamos al resto de los libros de la Biblia. Recordemos que la Biblia se interpreta a sí mismo, y esto hay que tenerlo en cuenta en Apocalipsis. El autor usa muchas ideas, figuras y enseñanzas de otros escritos bíblicos, sin dar detalles de su ubicación, pues el escritor sobreentiende que los lectores están familiarizados con ellos. Así el Cordero, los tronos, las bestias, las trompetas, los sellos, marcas, rameras, ciudades, lugares, y hasta los números no necesitan explicaciones mayores, ni indicar su ubicación, los lectores lo saben. Esto es importante ya que muchas figuras y escenas se comprenden al revisar el contexto.

Para interpretar Apocalipsis necesitas conocer el resto de los libros de la Biblia, familiarizarte con ellos, o tener a mano una buena Concordancia.

Sobre el motivo del autor al escribir este fascinante libro se descubre a medida que se presentan las revelaciones: El Evangelio es una fuera vencedora, sale venciendo y para vencer, nada le detiene; ni las más perversas maquinaciones del eterno enemigo del pueblo de Dios, aquella serpiente antigua.

Apocalipsis transmite un mensaje de esperanza a una iglesia atribulada que desfallece ante los descomunales ataques del enemigo, que usa bestias para perseguirle; sin embargo reciben el amparo y la fortaleza Divina.

Aunque muchos destacan las bestias, las pestes, los rayos, y los cataclismos; lo resaltante en Apocalipsis es el Cordero que copa las escenas; rodeado de sus seguidores, el pueblo de Israel restaurado, y los “lavados su sangre”.

También destaca la victoria de los creyentes que son “fieles hasta la muerte”, por lo cual reciben “la corona de la vida”. Debido a ello, la Revelación está cargada de escenas de júbilo, el gozo en la tierra y en el cielo, por las victorias de los creyentes. Apocalipsis está salpicado de escenas alabanzas y de júbilo, contiene siete cantos y siete bienaventuranzas.

Otra nota destacada en Apocalipsis es que los malos, quienes persiguen inclementemente a los hijos de Dios, quienes rechazan la gracia Divina y se oponen a Dios, serán derrotados y castigados.

Para comprender Apocalipsis.

Para comprender Apocalipsis se requiere sabiduría e inteligencia, recomendadas por Jesucristo en el libro, la dirección del Espíritu Santo, tener presente el contexto; e interpretar las escenas según el lenguaje literario, no literalmente.

Consideremos un ejemplo. Lee 11:4-5.

4 Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra. 5 Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera.

Veamos las figuras y metáfora. Los testigos son:

  • Dos olivos. Del olivo se obtiene aceite; el aceite es símbolo del Espíritu Santo. 1 Samuel 16:13, Lucas 4:18, Hebreos 1:9
  • Dos candeleros. Un candelero alumbraba el Lugar Santo. El candelero produce luz, Éxodo 25:31,37, con aceite de olivas, Números 27:20; el creyente es la luz del mundo, Mateo 5:14, con el poder del Espíritu Santo, Hechos 1:8.

¿Captas el mensaje? Tu eres uno de esos testigos.

Ministerio de los dos testigos:

  • Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de su boca,
  • Si alguno quiere hacerles daño, debe morir de la misma manera.

¿Alguna vez has lanzado fuego por la boca? Ya lo veremos.

Interpretación: Para interpretar estas figuras, usa la tu sabiduría e inteligencia recomendadas por Jesucristo en Apocalipsis 13:18, 17:9, y el contexto.

Repasa la escena: Medita, piensa, reflexiona, ¿Refiere la Biblia un hecho semejante? ¿Hay alguna escena en la Biblia en la que un personaje lance fuego por la boca? ¿Menciona la Biblia que un mensajero enviado a predicar aniquile a quienes le persiguen?

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Seguramente has respondido con un “no” todas las preguntas, y es lo correcto.

¿Son reales aquellas escenas? La idea de un personaje lanzando fuego por la boca, literalmente hablando, corresponde a los prestidigitadores de circos; aquello no es congruente con el contexto bíblico, y ningún profeta, o mensajero divino aniquila a sus perseguidores; ocurre es todo lo contrario, lee Hebreos once.

El escritor apela a la metáfora para transmitir un concepto, ¿Qué simboliza aquellas metáforas? Busquemos en el contexto.

Para el fuego en la boca, lee Jeremías 5:14, 23:29. Veamos la primera cita:

14 Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos: Porque dijeron esta palabra, he aquí yo pongo mis palabras en tu boca por fuego, y a este pueblo por leña, y los consumirá. Jeremías 5:14.

Como observas, el fuego se refiere a la Palabra ardiente de Dios que consume, incinera al pecado; no a la humanidad. Proverbios 17:3; Efesios 5:26.

Anteriormente preguntábamos: ¿Alguna vez has lanzado fuego por la boca? Ya lo sabes.

Sobre los que deben morir de la misma manera. Recuerda que se trata de dos testigos, es decir que dan testimonio de Jesucristo y su obra redentora, Hechos 1:8.

¿Cómo mueren los que atacan el testimonio de Jesucristo? ¿Los que son confrontados con la Palabra? Volvamos al contexto.

Leamos Romanos 6:6:

6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.  

Un memorable día, camino a Damasco, Pablo tuvo un encuentro con “La Palabra”, en aquel instante Pablo “murió”, y esa muerte redundó en vida. Por ese motivo expresó:

20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Cuantos intentos de detener al avance de la Palabra en el mundo, de impedir que el hombre tenga acceso a ella; sin embargo derrota a los enemigos y muchos caen rendidos ante ella. En este aspecto es impresionante los testimonios de quienes patrocinan el ministerio de difusión de la Palabra conocidos como “Los Gedeones”; ellos dan fe de como la Palabra transforma, ¿No es tu caso apreciado lector?

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Como puedes observar la comprensión e interpretación de Apocalipsis es sencilla. Sólo tienes que tomar en cuenta el lenguaje simbólico en que está escrito, usar tu razonamiento lógico, y nunca olvidar el contexto. La dirección del Espíritu Santo es determinante.

Comienza a leer este fascinante libro de Apocalipsis. Para ayudarte en su comprensión hemos escrito el libro titulado Misterios Revelados del Apocalipsis.

En el libro Misterios Revelados del Apocalipsis encontrarás algunas pautas de interpretación, con las cuales vas a disfrutar la lectura de este maravilloso libro, comprendiendo lo que Jesucristo revela a Juan, y este transcribe en forma magistral para tu deleite.

El libro Misterios Revelados del Apocalipsis se publicará en forma digital desde el 10 de diciembre de este año, puedes obtener información como adquirirlo en este sitio.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de http://www.biblegateway
  • Conceptos: Wikipedia,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.

NO ES SUFICIENTE ORAR PARA SALIR DE LA CRISIS VENEZOLANA

A medida que se agrava la crisis venezolana, igualmente se intensifica el llamado a orar por Venezuela, convencidos del poder de esta devoción espiritual, y porque en la Biblia se reitera la necesidad de hacerlo. Así leemos en Jeremías 33:3: “Clama a mí, y te responderé…”. Un clamor que active el poder de Dios, como refiere la segunda parte del texto antes mencionado: “y te mostraré cosas grandes y ocultas que tu no conoces.”

¿Cómo se activa el poder de Dios? La Biblia nos enseña cómo. Un texto que por lo general se usa para orar por Venezuela es 2 Crónicas 7:14:

14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

El texto destaca como se activa el poder perdonador y sanador de Dios: convertirse de los malos caminos. Pero al utilizar estas palabras para clamar por Venezuela, es conveniente interpretarlas correctamente.

En primer lugar revisemos las circunstancias en las cuales fue pronunciado. Es un momento de gran entusiasmo en Jerusalén, Salomón acaba de culminar la construcción del Templo, que inaugura con una gran celebración la cual dura siete días. El octavo le dedica con gran solemnidad, elevando a Jehová una fervorosa y conmovedora oración, contenida en 2 Crónicas 6:1-42; oída la cual, Dios responde a través de un sueño y le comunica tales palabras, que forman parte del Pacto de Dios con Salomón, pero las mismas están acompañadas de otros conceptos, leamos:

12 Y apareció Jehová a Salomón de noche, y le dijo: Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar por casa de sacrificio. 13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 15 Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar; 16 porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre. 17 Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, e hicieres todas las cosas que yo te he mandado, y guardares mis estatutos y mis decretos, 18 yo confirmaré el trono de tu reino, como pacté con David tu padre, diciendo: No te faltará varón que gobierne en Israel.

Como puedes notar, es Dios quien habla con Salomón mediante un sueño, en el que revela su agrado por el gesto del recordado Monarca, y declara algunas maravillosas promesas. Entre las muchas allí contenidas, consideremos la referida al clamor del pueblo:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Algo que resalta, se destaca en el texto, es que las crisis futuras de la Nación de Israel, indicada en la figura de sequía y plagas, es la consecuencia por el pecado del pueblo. Y que para erradicar aquellos males, no solo es necesario orar, clamar, y humillarse; la clave es “se convirtieren de sus malos caminos”.

Para aplicar este texto a Venezuela, o a cualquier país del mundo, es necesario tener presente algunas realidades. He aquí alguna de ellas.

El texto es dirigido directamente a la Nación de Israel, destacado en la expresión “Mi Pueblo”. En el universo, la única Nación que puede ostentar este título es Israel, reiteramos como Nación, ya que “pueblo de Dios” hay regado por todo el mundo, y muchas Naciones poseen una población mayoritaria de hijos de Dios, más no pueden asumir tal designación.

Entonces, la expresión “mi pueblo”, cuando se trata de un país como Venezuela, se refiere a la parte de la población que es pueblo de Dios por ser descendientes directos de Abraham, por vía de Isaac, y a los prosélitos que han abrazado la Ley de Moisés; o a los “adoptados”, por vía de la fe en  Cristo, tal y como expresa Juan 1:12.

A este pueblo, a los israelitas y sus prosélitos, y a los cristianos venezolanos es que se pide “convertirse de sus malos caminos”. ¿Cuáles son los malos caminos a que se refiere el texto? Se refiere a los pecados que como pueblo se practican, desatendiendo las demandas divinas. En  artículo anterior, de este mismo sitio: “Mi pueblo pereció porque le faltó conocimiento” se aborda este aspecto, comentando las palabras del profeta Oseas, he aquí un resumen:

1 Oíd palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. 2 Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden. 3 Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán.  Oseas 4:1-3.

Y por si esto fuera poco, añade:

11 Fornicación, vino y mosto quitan el juicio. 12 Mi pueblo a su ídolo de madera pregunta, y el leño le responde; porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar, y dejaron a su Dios para fornicar. 13 Sobre las cimas de los montes sacrificaron, e incensaron sobre los collados, debajo de las encinas, álamos y olmos que tuviesen buena sombra; por tanto, vuestras hijas fornicarán, y adulterarán vuestras nueras.

En resumen los males de la Nación, de los que hay que arrepentirse son: Conducta inmoral, Injusticia, idolatría, hechicería, cultos de religiones paganas. Y esto se exige “al pueblo de Dios” no a Venezuela, por quien Dios tiene misericordia pero no es su pueblo estrictamente hablando.

Es decir, lo que Dios demanda para sanar la tierra, lo exige a su pueblo, no al Presidente de la República, ni a los demás representantes de los Órganos Poderes Públicos, ni a la Sociedad Civil Organizada, ni a las cámaras que representan a los empresarios, como tampoco a las organizaciones sindicales obreras. La demanda es para su pueblo, aquella porción de venezolanos que son sus hijos.

Entonces el llamado es para los cristianos venezolanos, y para los israelitas que viven en Venezuela. Sin ser sectarios, porque quienes no creen en Dios, ni le reconocen como Soberano, no están obligados a obedecerle, en el marco de 2 Crónicas 7:14. Para ellos el llamado está contenido en Isaías 55:6-7.

Para visualizar la situación venezolana, hagamos un paneo a lo que ocurre en el Continente. Revisemos la condición socioeconómica de los países de Norte, Centro y Suramérica; excluyamos a los Estados Unidos y a Canadá, que son naciones desarrolladas. Pasemos la mirada desde México, las Antillas, Centroamérica hasta el cono sur. ¿Cuáles son los países que resaltan por escases de alimentos, medicinas, y de servicios públicos, al borde de una crisis humanitaria? Solo tres, uno de los cuales es Venezuela, y hoy día va a la cabeza. El resto de países viven sus crisis pero no al extremo de Venezuela, Colombia por ejemplo, sufre como consecuencia de un conflicto generado por la guerrilla izquierdista y el auge del narcotráfico, pero en aquel País no existe el nivel de desabastecimiento, hambre, falta de medicinas, e ineficacia de servicios públicos, como en Venezuela.

¿Qué motiva esa crisis? Lo explica 2 Crónicas 7:14, apartarse del camino, transitar por veredas que van contra las demandas divinas. ¿Cuáles son esos caminos? Aquellos que alejan de Dios, que son repudiados en la Palabra: injusticia, idolatría, hechicería, cultos paganos, un conjunto que es abominable a Dios.

Es explicable que una persona que no sea “pueblo de Dios” practique religiones paganas, rinda culto a ídolos, y practique cultos abominables; aunque aquello es reprobado, es inaudito, inexplicable, e injustificable que quienes presumen ser hijo de Dios abracen aquellas prácticas, y además “se complacen con los que las practican.”, Romanos 1:12.

En Venezuela hay libertad de cultos, tal y como lo establece la Constitución Nacional, y cualquier persona tiene el derecho de rendir culto según su preferencia y determinación. Artículo 59 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece:

Artículo 59. El Estado garantizará la libertad de religión y de culto. Toda persona tiene derecho a profesar su fe religiosa y cultos y a manifestar sus creencias en privado o en público, mediante la enseñanza u otras prácticas, siempre que no se opongan a la moral, a las buenas costumbres y al orden público. Se garantiza, así mismo, la independencia y la autonomía de las iglesias y confesiones religiosas, sin más limitaciones que las derivadas de esta Constitución y la ley. El padre y la madre tienen derecho a que sus hijos o hijas reciban la educación religiosa que esté de acuerdo con sus convicciones. El padre y la madre tienen derecho a que sus hijos o hijas reciban la educación religiosa, que esté de acuerdo a sus convicciones. Nadie podrá invocar creencias o disciplinas religiosas para eludir al cumplimiento de la ley ni para impedir a otro u otra el ejercicio de sus derechos.

Pero este artículo no es aplicable al pueblo de Dios, quien está llamado a rendir culto a Dios, y solamente a Él, tal y como se establece en Éxodo 20:1-7. Aunque si está llamado a respetar el derecho de los demás de practicar la religión de su preferencia.

Entonces el pueblo de Dios que habita en Venezuela, cristianos e israelitas, no pueden rendir culto a dioses ajenos, ni practicar cultos paganos, ni adoptar filosofías que contradigan la Palabra, que es abominable, ni complacerse con los que lo hacen, es decir apoyarles.

En este orden de ideas, es legítimo Constitucionalmente que un grupo de venezolanos decida establecer en la Nación el Socialismo del Siglo XXI, promover la Revolución Bolivariana, practicar cultos según sus creencias, y erigir al expresidente como su comandante eterno. Eso no es reprochable en el marco del Estado de Derecho, y según la libertad de cultos imperante en Venezuela. Es el mismo derecho que tenemos los cristianos de proclamar que Jesucristo es nuestro Señor, y los israelitas de indicar que son pueblo de Dios, descendientes de Abraham.

Pero esa libertad constitucional no le da derecho a un venezolano, que se considere pueblo de Dios, de apoyar un sistema ajeno a los principios que sustentan la fe del Nuevo Testamento, y de la Ley de Moisés. Hacerlo, trae consecuencias.

A la luz de lo anteriormente expuesto, releamos 2 Crónicas 7:13-14:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

La enseñanza es clara, hay que “convertirse de los malos caminos”, para que sean perdonados los pecados, y se resuelva la crisis. ¿Cuáles son los malos caminos? Apoyar los principios filosóficos de la Revolución Bolivariana ajenos a la Palabra de Dios: ateísmo, materialismo, ocultismo, cultos a dioses paganos, considerar a una persona su comandante eterno, desatendiendo el  Señorío de Cristo.

Sobre este último particular, reiteramos, un venezolano tiene el derecho de profesar aquello, y es legal. Pero un hijo de Dios, un venezolano que se considere hijo de Dios, no puede asumirlo porque va contra lo que establece la Palabra de Dios.

3 Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres. 4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. 5 Y amarás a Jehová tú Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; 9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

Antes de las conclusiones es conveniente aclarar un aspecto, para no crear falsas interpretaciones. Cuando nos referimos a que no hay que apoyar a los principios filosóficos del Socialismo del Siglo XXI y de la Revolución Bolivariana, alguien puede interpretar que estamos llamado a volver al sistema imperante en los días previos a la Quinta República. No, ese no es nuestro llamado, la Cuarta República se desvió igualmente por los mismos senderos, y los resultados son evidentes; eso igualmente analizamos en artículos anteriores. Nuestro criterio es que la Quinta República aparece en la escena a causa del fracaso moral, y espiritual de la Cuarta.

No estamos contra la Revolución Bolivariana, ni contra el Socialismo del Siglo XXI como proyecto social y político; nuestra advertencia es la de no cultivar aquellos principios que atenten contra nuestra fe, la fe en el Dios de Abraham, los Patriarcas, Padre de nuestro Señor Jesucristo; y las demandas de la Palabra de Dios.

A todos los venezolanos, independientemente de sus creencias el llamado divino es:

6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Isaías 55:6-7.

Como sabemos por lo que nos relata la historia, los personajes eminentes, quienes están en el poder, necesitan hombres de Dios que les aconsejen sabiamente, y les conduzcan con la Palabra. No es cuestión de repudiarles, sino de entender que sus principios y valores son diferentes a los nuestros, y que según la demanda bíblica es urgente hacerles entender el plan de Dios para sus vidas, demostrarles que dice la Palabra: “Bienaventurada la Nación cuyo Dios es Jehová, Salmos 33:12.

He observado por las redes sociales sobre un movimiento en los Estados Unidos de Norteamérica que ha comenzado a orar por Al Qaeda, e ISIS, movimientos islámicos de gran presencia mundial. Esa actitud es la aconsejada reiteradamente en la Biblia. Los hijos de Dios en Venezuela tenemos que comenzar a clamar en la forma correcta.

ORAR POR ISIS Y ALQAEDA

Llamado de Voces de los Mártires para orar por ISIS y Alqaeda.

Igual llamado hay que hacer en Venezuela, para clamar por los promotores de la Revolución Bolivariana, y del Socialismo del Siglo XXI; tanto como por aquellos que caminan por senderos errados, y compartirles de Jesucristo a los fines de que se rindan ante Él,  y luchen para extender la paz que produce el evangelio del reino. Todos deben estar incluidos al orar por Venezuela, no condenarles, ni rechazarles, sino orar para que sean conmovidos por el mensaje del evangelio del reino.

En conclusión, dos clamores hay que elevar para superar la crisis venezolana, una acción determinante para su solución:

A los cristianos: “arrepentirse de sus malos caminos”, en caso de haberse desviado, humillarse y orar, en ese orden. Para que le sean perdonados los pecados, y la tierra sanada; según 2 Crónicas 7:14. Respecto de los gobernantes: Clamar para que se arrepientan y abandonen sus malos caminos, como expresa Jeremías 33:3. Pedir que ellos procedan tal y como declara Isaías 55:6-7.

Un gran desafío para el pueblo de Dios en Venezuela. Dios conceda discernimiento espiritual, y poder en la oración.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de biblegateway.org,
  • Apuntes personales,
  • Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,
  • Imágenes: Google.

VENEZUELA ¿HASTA CUANDO CLAUDICARÉIS ENTRE DOS PENSAMIENTOS?

El doble juego, la carencia de decisiones firmes y determinantes, los acuerdos ocultos, son las causas fundamentales por las que no se ha resuelto la crisis venezolana.

Un descarnado análisis de la realidad nacional, y de los factores que la determinan deja bien claro que el problema como todos sabemos es de orden político, porque quienes tienen la capacidad de decisión, lo hacen pero en función de sus intereses.

Como en anteriores oportunidades reiteramos, los promotores de la Revolución Bolivariana y del Socialismo del Siglo XXI han sido claros, diáfanos y sinceros al declarar sus intenciones y estrategias; no esconden las ideologías que sustentan, ni sus inclinaciones religiosas. A viva voz pregonan ser seguidores de la teoría marxistas, y exhiben los íconos, los símbolos, de la religión que profesan.

En el lado opuesto tenemos a una población “desamparada y dispersa, como oveja que no tiene pastor”. Afirmo esto con los siguientes argumentos.

La sociedad civil que reúne a la mayor parte de la población venezolana,  posee la capacidad, motivación, y valores para gestionar soluciones, pero no posee un instrumento que la canalice, agrupe, organice y dirija. Hasta ahora ha delegado esta tarea en los partidos. Se requiere de una persona, o de un grupo de personas que la integre, coordine y dirija. Para las próximas elecciones la sociedad civil debe asumir un rol protagónico y encausar representantes suyos para que se nominen a cargos de elección popular.

Inmersas en la sociedad civil se encuentran las instituciones religiosas, que en Venezuela son mayoritariamente afectas al cristianismo. En este ámbito sucede algo parecido al comportamiento de la sociedad civil en general.

La población cristiana venezolana está dividida en tres tendencias: Una afecta a la Revolución Bolivariana, otra alineada con la oposición, y quienes no se inclinan hacia ninguna. Un análisis profundo de la realidad del cristianismo en Venezuela, nos lleva a considerar seriamente en la pregunta que sirve de título a este escrito.

¿Hasta cuándo claudicaréis entre dos pensamientos?

Esto nos retrotrae a la época en la que Acab reinaba en Israel, el reino del Norte cuya capital era Samaria; eran tiempos de crisis en la Nación, una prolongada sequía generaba escases de alimentos, los países vecinos les asediaban continuamente, y el pueblo estaba inclinado a la idolatría rindiendo culto a Baal y a Asera. Hambre, escases, inseguridad, y culto a dioses paganos era la cotidianidad en Israel.

En un momento dado, Dios comisiona al profeta Elías para convocar al pueblo y llamarle a tomar una decisión. El hombre obedece el mandato divino, convoca al pueblo y formula la siguiente pregunta:

¿Hasta cuándo van a continuar ustedes con este doble juego? 1 Reyes 18:21 DHH.

En la versión Reina Valera Revisada 60, se lee: ¿Hasta cuando claudicaréis vosotros entre dos pensamientos?

Pregunta que cobra vigencia hoy, en momentos que hay que decidir. Para el relato completo, lee el capítulo 18 de 1 de Reyes.

Bien sabemos que Venezuela no es la Nación de Israel, hay una gran diferencia entre ambas naciones por motivos ampliamente conocidos. Pero igualmente sabemos que el Dios de Israel es el mismo Dios que actúa en Venezuela, y es Soberano en todo el mundo, tal como se declara en 1 Crónicas 29:11:

11 Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos.

Ese Dios, el Dios de Israel, el Dios que se nos revela en la Biblia como el Dios de dioses, y Señor de señores, Deuteronomio 10:17, demanda en este momento histórico, crucial, que su pueblo tome una decisión, que deje el doble juego. El demanda:

Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él.

Con Dios las reglas son claras, no hay ambivalencias, bipolaridades, doble ánimo. O sigues a Dios y sus demandas, o sigues a los dioses ajenos y sus artimañas. Como en la lógica, hemos aprendido lo que es una disyuntiva: una relación excluyente entre dos elementos, que tiene la capacidad de desunir, separar.

Es la lógica de Jesucristo en Mateo 6:24:

Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Esta es la lógica que necesitas aplicar a partir de este instante. En realidad es sencillo, no se te demanda grandes sacrificios, o que emprendas una cruzada para salvar a Venezuela.

¿Sabes lo que necesitas hacer? Relee este familiar texto, medita lo que te revela en el contexto de lo que estamos considerando, y decide que hacer:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:13-14.

La demanda es sencilla, reflexiona y actúa. Tu sabes que hacer,

¿Qué crees, sinceramente, que hará Dios? Mira lo que dice su Palabra, ante una situación parecida:

7 Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, 8 y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo. 9 El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. 10 Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. Éxodo 3:7-10.

La respuesta es clara. Ante el clamor del pueblo de Dios, Él envía un hombre para que les libere.

Aplicando el texto a Venezuela, es evidente que no vendrá un libertador para “sacarnos” del País, sino para propiciar los cambios políticos, sociales, morales y espirituales para recomponer a Venezuela. Ese es el proceder de Dios que hemos aprendido en el Sagrado Libro, la Biblia. Josué en Egipto, Daniel en la cautividad en Babilonia, Esdras y Nehemías en Jerusalén luego de retornar del exilio.

Cuando todos los cristianos venezolanos dejen de “claudicar entre dos pensamientos” y decidan buscar a Dios sinceramente, y se unan como “un solo pueblo” para clamar conforme a 2 Crónicas 7:14, entonces Dios oirá el clamor y revelará el procedimiento a seguir.

Dios tiene preparado a una persona, y a un grupo de hijos suyos, de Dios,  que le respalde para acometer la gran tarea de recomponer a Venezuela.

¿Cuándo es el momento?

Depende del pueblo cristiano, cuando deje de claudicar, del doble juego, y se humille ante Dios.

Seguimos a la espera del momento, y de la persona que se levantará en nombre y por inspiración de Dios.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de biblegateway.com
  • Definiciones: Wikipedia,
  • Imágenes: Google,
  • Notas personales.

 

SEÑOR, ABRE LOS OJOS DE LOS VENEZOLANOS PARA QUE VEAN

El hombre esta aterrado, lo que observa le produce  una mezcla de temor, impotencia y espanto; en su cuerpo se manifestaban aquellas emociones con los familiares síntomas, siente que aumenta la presión arterial, su sangre fluye hacia los músculos mayores, especialmente a las extremidades inferiores, se prepara para huir; el corazón bombea sangre a gran velocidad para llevar hormonas a las células, la adrenalina hace su trabajo. Se agrandan sus ojos, dilata la pupila, arruga su frente, tensa los labios y levemente tiemblan sus manos.

Lo que produce terror a aquel hombre es verse rodeado de un poderoso ejército enemigo, constituido de un destacamento de caballería, carros de combate, y mucha infantería, que llegaron de noche.  Ante aquel panorama, y producto del natural mecanismo de defensa, gira hacia su maestro en busca de apoyo, y exclama: “Y ahora, maestro, ¿qué vamos a hacer?”

Desde el interior de la casa, el maestro con voz pausada y firme le responde:

“No tengas miedo, porque son más los que están con nosotros que los que están con ellos.”

Una vez que el maestro transmite seguridad a su siervo, eleva una plegaria:

“Te ruego, Señor, que abras sus ojos, para que vea.

El Señor abrió entonces los ojos del criado, y éste vio que la montaña estaba llena de caballería y de carros de fuego alrededor del maestro. Se trata del siervo del profeta Eliseo al verse rodeado por el ejército sirio en Dotan, como refiere 2 Reyes 6:1-23.

De este interesante relato extraído de la Palabra de Dios, podemos obtener algunas conclusiones y aplicaciones a propósito de la actual situación por la que atraviesa Venezuela.

La mayor parte de la población venezolana se encuentra en igualdad de condiciones que el siervo del profeta Eliseo. Se siente rodeada, amenazada, impotente, sin salida; observa los personajes que le tienen sitiada, y conoce que detrás de ese “ejercito”, está un poder temible. En el caso del relato, el ejército sirio era temible, porque no era solo la caballería, los carros de combate y la infantería que estaba a la puerta, sino la potencia Siria.  

Desde la perspectiva del siervo, sin salida.

Otra es la perspectiva del hombre de Dios.

En las palabras del profeta se nota la fe de una persona que conoce a Dios en persona, que sabe quién es, y lo que es capaz de hacer; no por testimonio de sus familiares y amigos, ni por haber leído sobre El en las Sagradas Escrituras, ni estudiado en tratados de teología. Su confianza en Dios viene de haber caminado con Él y haber sido instrumento, medio de gracia, para mostrar ese poder.

Eliseo guarda en su mente el recuerdo vivo de que hace poco tiempo vio a Dios haciendo lo “imposible” para la mente humana, racional, objetiva.

Vio flota un hacha desde las profundidades del rio Jordán, contraviniendo las leyes de la física; percibió la sanidad de la lepra que afectaba a Naamán el sirio; fue testigo de cómo una mujer estéril puede concebir un hijo, por la gracia divina, y posteriormente ver como ese muchacho es resucitado luego de haber muerto en el regazo de la madre. Puedes leer estos relatos en los textos que anteceden la historia de Eliseo y el ejército sirio en el capítulo seis del libro Segundo de Reyes.

El profeta vio aquellos milagros propiciados por Dios, lo notable en toda la historia es que Eliseo es el instrumento de Dios para la ejecución de aquellos milagros. Él en persona, Eliseo, cortó un palo e hizo flotar el hacha, léelo en 2 Reyes 6:1-7. Todos los avances relacionados con la atracción de la gravedad sobre los objetos, las leyes de Newton, y demás conocimientos acerca de esta materia fueron violados por este hombre de Dios al atraer aquel cuerpo metálico con un trozo de madera.

Por ese motivo, cuando el atribulado siervo a las puertas de su casa ve al poderoso enemigo que viene en busca de su maestro, el profeta se asoma y ve al ejército rodeándole, pero ve algo más, algo que solo un hombre de fe puede ver. Por eso el profeta se dirige a Dios y ora: “Abre sus ojos para que vea”, lo que el temor y la falta de conocimiento de Dios le impedía ver:

Inmediatamente Dios responde al profeta, y esto es lo que sucede:

“El Señor abrió entonces los ojos del criado, y éste vio que la montaña estaba llena de caballería y de carros de fuego alrededor de Eliseo.”

Cuando uno lee las cadenas que circulan en los medios cristianos,  escucha las plegarias en las reuniones de oración, y lee los “muros” y titulares en las redes sociales, es fácil entender que el pueblo cristiano no está viendo lo que los hombres de Dios están mirando.

Quienes hemos visto el poder de Dios, hemos comprobado que una oración de fe cura una enfermedad “incurable”, que Dios provee y multiplica el “aceite y la harina”, y hemos experimentado en carne propia lo que es el poder de Dios, quienes hemos visto “flotar el hacha” de las profundidades insondables; estamos viendo que Venezuela está rodeada de la “caballería y los carros de fuego” del ejercito del Dios de Israel, listo para entrar en batalla y poner el orden en este caos que vivimos.

Hay que entender, y eso tener bien claro cristiano venezolano:

“No tengas miedo, porque son más los que están con nosotros que los que están con ellos.”

Ahora, cristiano venezolano, tienes que ordenar tu vida para que “veas”. Dios no te va a mostrar su poder, y manifestarte sus propósitos a menos que hagas los ajustes, que tú sabes que tienes que hacer; y si no tienes conciencia de cuáles son, pide que te sean revelado, o busca en la Palabra.

En Moisés tienes un buen modelo. Se encontró con Dios en el desierto, y comenzó a “caminar con Él, a creerle, y a dejar que le utilizara. En su travesía por el desierto tuvo un encuentro cumbre con Dios, en la cima del Monte Sinaí, donde le revela su gloria y magnificencia.

Luego del encuentro personal con Dios, las cosas comenzaron a cambiar para Moisés, para el Faraón, y para el pueblo de Israel. Cuando esto ocurra en Venezuela, las cosas comenzarán a cambiar también.

Tu dirás, eso es algo que está en la Biblia y es característico de los hombres de Dios en la antiguedad; la Biblia dice:

“Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Marcos 9:23.

“La oración fervorosa del justo tiene mucho poder. 17 El profeta Elías era un hombre como nosotros, y cuando oró con fervor pidiendo que no lloviera, dejó de llover sobre la tierra durante tres años y medio. 18 Después, cuando oró otra vez, volvió a llover, y la tierra dio su cosecha.” Santiago 16b-18.

Dejo contigo las palabras de Dios dirigidas a Josué, sucesor de Moisés:

“7 Lo único que te pido es que tengas mucho valor y firmeza, y que cumplas toda la ley que mi siervo Moisés te dio. Cúmplela al pie de la letra para que te vaya bien en todo lo que hagas. 8 Repite siempre lo que dice el libro de la ley de Dios, y medita en él de día y de noche, para que hagas siempre lo que éste ordena. Así todo lo que hagas te saldrá bien. 9 Yo soy quien te manda que tengas valor y firmeza. No tengas miedo ni te desanimes porque yo, tu Señor y Dios, estaré contigo dondequiera que vayas.” Josué 1:7-9.

La petición a Dios sigue vigente, “abre los ojos de los cristianos venezolanos, y del mundo, para que vean”.

Dios bendiga a Venezuela.

Fuente:

CON LA MIRADA PUESTA EN LAS ELECCIONES DE DICIEMBRE

Escribo con dolor, consciente de una realidad venezolana controversial.

Existe un ambiente de angustia, rechazo, enojo y desesperanza en relación a las circunstancias que vive Venezuela; a tales reacciones se agrega estupor, perplejidad, debido a que un país tan rico en recursos naturales, y con una tradición y cultura de paz viva el aciago momento presente.

Se lee en los angustiados mensajes que circulan en las redes sociales, y en las interminables columnas de personas frente a los expendios de alimentos para adquirir un artículo de primera necesidad, que no está en los anaqueles.

Ahora bien, esto que está ocurriendo no debe sorprender a nadie, porque lo que vivimos ha sido francamente expuesto y declarado sinceramente por quienes están en el poder. Ellos no han engañado a ningún venezolano. Dijeron que a través de una Revolución Bolivariana van a imponer un Modelo Socialista, de inspiración comunista. Y lo están haciendo.

Los que saben de historia contemporánea, o vivieron la década de los 60, conocen a quienes están en el poder. Saben que algunos de ellos son actores, otros herederos, de las luchas por imponer un modelo comunista en Venezuela. Ellos fueron a la guerrilla, se internaron en el “Charal”, pelearon en las Universidades, denunciaron a los gobiernos de turno, fueron a los sótanos de la famosa “Digepol”, por sus ideales. Y hoy están en el poder sin dar un golpe de estado.

Aunque algunos se quitaron sus antiguos colores de los partidos en los que militaron, y se pusieron una camisa roja; no les inspira una “causa” sino el poder.

Los revolucionarios de izquierda se instalaron en Miraflores entre el “Chiripero” ampliamente recordado y documentado; y allí se quedaron gracias al poderoso respaldo de una votación como pocas en Venezuela. El domingo 6 de diciembre de 1998 se elige al presidente de la República con el 56,20 % de votos, segundo mayor porcentaje del voto popular en 4 décadas, con un 36,55% de abstención, una de las más bajas en Venezuela.

A partir de allí hay el punto de inflexión, Venezuela toma otro rumbo.

Y, ¿Qué sucede con los gobiernos “democráticos”? Propiciaron las condiciones que facilitaron el acceso al poder de la “revolución”, sus erradas políticas económicas, la apropiación de la riqueza petrolera, que se evidencia en un 60% de población pobre en Venezuela, caldo de cultivo de los deseos de cambio.

Se votó por ellos, por los gobiernos antes de la Revolución Bolivariana, esperanzados en que nos llevarían al primer mundo, así lo prometieron. Vivimos una ilusión; los Planes Nacionales, la Reforma Agraria, la Industrialización, la Revolución de la Inteligencia, se quedaron en papel; y en la frustración generalizada. Los exponentes de aquellos gobiernos aún siguen en el escenario. Una vez llamaron a la abstención, y entregaron todos los poderes; convocaron un paro petrolero, con resultados conocidos; “sacaron” los militares de los cuarteles y los exhibieron en Altamira, y sabemos lo que pasó; se da el “carmonazo”, con resultados a la vista; los estudiantes salen a las calles, encienden el país, son reprimidos, y no hay pronunciamiento serio y firme de los diputados, y de quienes se denominan representantes de los que no militan en las filas de la Revolución.

Sé que esto no agrada, pero lo expreso con pesar, con dolor; y lo que hago es una reseña de la historia, lo puedes comprobar en las hemerotecas de los diarios venezolanos, la valoración de la historia la hace cada quien.

He aquí la mía:

Reconozco que los promotores de la Revolución Bolivariana son consecuentes con sus ideales, y luchan por imponerlos. Esa es la pasión que necesitamos los cristianos para proclamar el evangelio auténtico; como en el primer siglo.

También valoro que los representantes del bloque opositor, la denominada MUD, por sus acciones pasadas no tienen confiabilidad para ser los interlocutores con el Gobierno Bolivariano, en la Asamblea Nacional; ni para conducir unas elecciones en la que realmente se respete lo que dicen las urnas electorales; ni gerenciar un proceso de cambio, y reconciliación Nacional.

La reconciliación nacional no pasa por “tumbar” el gobierno con los votos en diciembre. Requiere sentarse a dialogar, mediar, conciliar, incluso apoyar las iniciativas que beneficien a la población. Si se va seriamente a dialogar, sin posiciones radicales previas, ni intenciones ulteriores, no hay que temer a sentarse con el gobierno. Eso es normal en países normales en que se respeta al oponente.

Hay suficientes “lumbreras” en las trincheras de la oposición para orientar medidas que beneficien a de la población, y tienen experiencia de gobierno, sin embargo la falta de humildad, temor de los radicales de derecha, y desgano de querer resolver la crisis del País, en ambos sectores, mantiene este caos.

A esta elección de diciembre acudo sin esperanza de cambios a corto plazo.

Esta debe ser la última elección en que los cristianos vayamos a las urnas electorales para votar por una persona que no sea consecuente con los altos valores de la sociedad venezolana, y los principios cristianos definidos en la Biblia, que son los que sustenta la mayoría de la población en Venezuela.

Si usted, cristiano, vota por una persona que practique devociones y religiones ajenas al cristianismo; que sustente filosofías ajenas a su fe; y que no tenga credibilidad. Entonces el año que viene no se ponga a enviar cadenas pidiendo que Dios enmiende, lo que usted con sus votos decidió. Dios respeta la voluntad popular, Dios no es subversivo.

¿Qué hacer en diciembre el día de las elecciones? No se quede en casa, no queda más remedio que votar. Vote según le dicte su conciencia.

¿Y después de las elecciones? Hay que reforzar la proclamación del evangelio de Jesucristo, como es el insistente desafío del Nuevo Testamento; extender el reino de los cielos por todos los rincones de Venezuela, y del mundo. Incluso hoy.

Clamar por quienes están en el poder, y los dirigentes de la oposición, tal vez sean sensibles al mensaje de Jesucristo, que realmente lo necesitan. No se sienta incómodo, ni asuma una posición ideológica, al orar por el presidente Maduro, o por los encargados de hacer oposición. Si alguien necesita la luz del evangelio, y el poder transformador de Jesucristo, son ellos; como el resto de venezolanos.

Recuerda que Dios usa a las personas “impensadas”, desechadas para cumplir su voluntad. David era el menos indicado para rey de Israel; los apóstoles serían los últimos a elegir en una comisión de postulaciones, Ciro el pagano rey persa, el menos aconsejable para reconstruir el Templo y a Jerusalén, 2 Crónicas 36:22-23. Y Lutero un monje aferrado a la tradición el peor a recomendar para una Reforma de la Fe, que cambió el rumbo de la cultura occidental.

Para Dios no hay imposible, la imposibilidad está en la mente.

Empodérate de: 3 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,” 2 Corintios 10:3-5.

Un último consejo: Acude a la palabra, recibe su instrucción, toma nota de sus advertencias, ordena tu vida según sus directrices; y sobre todo practícala.

Así vendrá tiempos mejores para Venezuela.

Amen.

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PROFECIAS BÍBLICAS SOBRE VENEZUELA PARA EL 2015

Es impresionante comprobar cómo es que la Biblia describe tan claramente la actual crisis venezolana, su origen, consecuencias, y como se resolverá.

Los que están atentos a las señales de los tiempos, poseen conocimiento del mensaje profético, y han recibido las revelaciones contenidas en el Sagrado Libro, tiene una clara visión de Venezuela, y sus circunstancias.

Venezuela soporta una situación de crisis como jamás ha vivido. La experiencia personal, y las redes sociales revelan la magnitud de la misma, expresada en desabastecimiento de los productos de la cesta básica, de medicamentos, inseguridad, desplome del poder adquisitivo de la moneda, e ineficiencia de los servicios públicos, entre los cuales sobresalen los centros de salud, suministro de agua potable y de electricidad.

Ahora bien, al plantearse las alternativas de solución a la crisis, algunos afectos a la oposición abogan por la necesidad de un cambio de actores en el escenario político. Se afirma que sustituir a quienes están al frente de los Poderes Públicos, por gente con otra cosmovisión, es la vía para salir de la crisis.

Otros, identificados con el gobierno, y la Revolución Bolivariana, asumen la necesidad de profundizar el Socialismo del Siglo XXI, y derrotar a quienes reaccionan en su contra.

Así pues, tenemos enfrentadas dos posiciones, políticamente irreconciliables, que a simple vista no se aprecia posibilidades de acuerdos conciliatorios. Al menos ante la opinión pública.

Un análisis superficial, y según voceros de los grupos en controversia, se atribuye la crisis a las ejecutorias de la Cuarta República; otros que es responsabilidad de la Quinta, todo según la posición política de quien formule el diagnóstico.

Ante este escenario es conveniente formular un análisis más profundo y objetivo de la situación: el origen de la crisis, sus consecuencias, determinar las soluciones alternativas, y elegir la más conveniente.

A este fin, determinar las causas de la crisis, y proponer soluciones, hay profecías bíblicas que son muy elocuentes, y valiosas para el proceso de análisis y toma de decisiones.

Observa la revelación bíblica sobre Venezuela:

Primera Revelación, acerca de la historia. La Biblia revela que la historia de las naciones no marcha al compás de decisiones exclusivamente humanas, sino que hay un Dios que determina el curso de la misma.

En el libro del profeta Daniel, a propósito de un sueño que tuvo Nabucodonosor, rey de Babilonia, se destaca esta afirmación. Daniel 2:20-22, declara que Dios conduce la historia de los pueblos, y revela sus secretos a personas elegidas, como Daniel.

“20 Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. 21 El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. 22 El revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz.”

A continuación de estas palabras, el profeta revela un sueño de Nabucodonosor, en el que se describe lo que acontecería desde su época, alrededor de 600 años antes de Cristo y sucesivamente, hasta el día que escribo esta nota, año 2015. El relato del sueño se lee en Daniel 2:29 y siguientes:

“29 Estando tú, oh rey, en tu cama, te vinieron pensamientos por saber lo que había de ser en lo por venir; y el que revela los misterios te mostró lo que ha de ser. 30 Y a mí me ha sido revelado este misterio, no porque en mí haya más sabiduría que en todos los vivientes, sino para que se dé a conocer al rey la interpretación, y para que entiendas los pensamientos de tu corazón.

31 Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible.

32 La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos,de bronce; 33 sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. 34 Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó.

35 Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno.Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra.”

36 Este es el sueño; también la interpretación de él: 

37 Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad.38 Y dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro.

39 Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo; y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra.40 Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo.

41 Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido. 42 Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil.

43 Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro.

44 Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre,45 de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación.

El sueño de Nabucodonosor, como se explica en el mismo texto, revela el curso de la historia. Los períodos descritos comienzan con el Imperio Babilónico, 626–539 AC., la cabeza de oro de la estatua, con Nabucodonosor como máximo representante.

Luego de este imperio, surgirá el Imperio Medo-Persa, 538–331 AC., Darío el Grande como emblema, el pecho y los brazos de plata de la estatua.

A la caída de éste, surgirá Alejandro Magno a la cabeza del Imperio Griego, 336-146 AC., que tras su muerte se divide en cuatro reinos durante el período helénico con Seleuco, Ptolomeo, Casandro, y Lisímaco al frente de cada uno de ellos, el vientre y los muslos de bronce de la estatua;

Seguido por el Imperio Romano, 27 AC-476 DC., el más fuerte y extenso, las piernas de hierro en la estatua; posteriormente surgirá un gobierno con la fuerza del imperio romano, en alianza con otros poderes de menor fuerza, los pies de hierro mezclado con barro, actualmente en proceso. Durante este gobierno globalizado, Dios establecerá un Reino Espiritual que derribará los reinos humanos, en cumplimiento de su Palabra y Voluntad, está por venir.

Considerando la profecía de Daniel, escrita VI siglos antes de Cristo, y el cumplimiento exacto de la misma, podemos concluir que ciertamente Dios marca y conduce la historia. Por lo tanto, y como Venezuela no está ajena a esta verdad histórica, es cierto que Dios está actuando con propósitos bien definidos.

Para mayor información a este respecto ver: Daniel y el Período Intertestamentario: https://israeleal.wordpress.com/2014/11/10/daniel-y-el-periodo-intertestamentario/

Segunda revelación profética: El destino de los pueblos está ligado a la obediencia a las disposiciones de Dios. Es la afirmación de Josué 1:8:

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”

Este texto hace referencia a la Ley de Dios, la cual se condensa en los Diez Mandamientos, descritos en Éxodo 20:1-17, y reiterado en Deuteronomio 5:1-21. Jesús haciendo referencia a esa ley, explicó que los Diez Dandamientos se cumplen, amando a Dios sobren todo, y al prójimo como a uno mismo, Mateo 22:36-40.

Es decir, ser fieles a Dios, y respetar al prójimo. Seguir esta instrucciones, trae grandes beneficios; desobedecerlas, genera inmediata consecuencias. Es la afirmación de Deuteronomio 28:1 y siguientes, que describe las bendiciones de la obediencia:

“Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.

Tanto como 28:15 y siguientes, donde se expone las consecuencias negativas de la desobediencia:

“Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán.”

Tercera revelación profética de la Biblia: Dios quiere que los pueblos prosperen, vivan en paz, que sean productivos; por lo cual formula una recomendación, para que ese propósito sea una realidad, cuando las cosas marchan mal. La misma se encuentra en Jeremías 29:11-13:

11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. 12 Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; 13 y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.”

Con base a las tres anteriores revelaciones, es posible analizar la situación de Venezuela, formular un diagnóstico, y proponer la solución viable.

Revelación Sobre el Origen de la Crisis en Venezuela.

Venezuela es un país que se denomina cristiano, así se declara el 80% de la población.

Un cristiano, es aquella persona que profesa creer en Jesucristo, le ha recibido, y asume sus enseñanzas como norma de vida. Son muchas las enseñanzas y demandas de Jesucristo, contenidas en el Nuevo Testamento, sin embargo hay una que condensa, resume, integra todas en ella. Es la declaración:

“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo, como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.” Mateo 22:37-40.

A partir de esta declaración de Jesús, es posible afirmar que el amor a Dios se expresa así:

  • Tener a Dios como el Único, y Soberano, Deuteronomio 5:7,
  • Rechazar, y erradicar la idolatría, elaborar imágenes de Dios, de otras deidades, y adorarlas, Deuteronomio 5:8-9,
  • No usar el nombre de Dios, para fines personales, de manipulación; o hablar en su nombre falsamente, Deuteronomio 5:11,
  • Dedicar un día de reposo, para la devoción personal al Creador, y como medida de descanso, Deuteronomio 5:12-15.

El amor al prójimo se materializa de la siguiente manera:

  • Dar prioridad a los padres, respetarles, y cuidar de ellos, Deuteronomio 5:16,
  • Respetar el derecho a la vida, no agredir, ni hacer daño a los demás, Deuteronomio 5:17, Mateo 5:21-22,
  • Mantener puras, limpias, las relaciones con la pareja, con los demás, y con Dios mismo, Deuteronomio 5:18, Oseas 3:1, Mateo 5:27-28,
  • Respetar los bienes, propiedades y pertenencias de los demás; no apropiarse de lo ajeno, Deuteronomio 5:19,
  • Decir siempre la verdad sobre los demás, evitar las calumnias; proteger el honor, vida privada, intimidad, propia imagen, confidencialidad y reputación, Deuteronomio 5:20,
  • Vencer y desarraigar la codicia en todas sus formas y expresiones, y respetar los bienes, pertenencias, y posesiones de los demás. Deuteronomio 5:21

Como seguramente has observado, los cristianos tienen el compromiso y desafío de conocer, comprender, y practicar los preceptos de Dios, y eso asegura el bienestar y prosperidad de los pueblos:

39 Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro. 40 Y guarda sus estatutos y sus mandamientos, los cuales yo te mando hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y prolongues tus días sobre la tierra que Jehová tu Dios te da para siempre. Deuteronomio 4:39-40.

Con base a las anteriores afirmaciones, evalúa si el pueblo venezolano, sus gobernantes, quienes les representan ante los cuerpos deliberantes, y líderes religiosos cumplen con los principios elementales de la fe cristiana, y las demandas bíblicas.

Tu respuesta, aclara el porqué de la crisis nacional, y como resolverla.

Revelación Sobre la Causa de la Crisis nacional: un total y absoluto desconocimiento de Dios, y los principios por Él dictados, por parte del pueblo que profesa la fe cristiana.

Revelación Sobre Como resolver la crisis, desde una perspectiva bíblica, cristiana, lee 2 Crónicas 7:14:

“…si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”

El pueblo cristiano de Venezuela, necesita un reencuentro con Dios, buscarle, dejar todo aquello que es ajeno a la fe de Cristo; es decir, arrepentirse, cambiar su manera de pensar y su modo de vivir.

El profeta Isaías lo afirma categóricamente:

6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.” Isaías 55:6-7.

Para un cristiano, estos textos no les son ajenos, ahora la interrogante es: ¿Se han puesto en práctica?

Nota adicional sobre como Dios actúa:

Cuando el pueblo de Israel obstinadamente no quiso obedecer, ni honrar a Dios, le entregó en manos de Nabucodonosor, quien fue un instrumento de castigo, Jeremías 21:7. La cabeza de oro que años más tarde soñó el mismo Nabucodonosor.

Llegado el momento cuando Dios consideró que el pueblo judío había aprendido la lección, levantó a Ciro, rey de Persia, el pecho y los brazos de plata, en el sueño de Nabucodonosor, para facilitar la repatriación de los judíos, y la reconstrucción del templo, 2 Crónicas 36:22-23.

Alejandro Magno y los Griegos, el vientre y los muslos de bronce de la estatua de Nabucodonosor: La narración respecto a la conquista de Jerusalén por Alejandro, se encuentra registrada tanto en el Talmud, Yomá 69ª, como en el libro “Antigüedades Judías” del historiador judío Flavio Josefo, XI, 321-47. Ambos relatan que el Sumo Sacerdote, temiendo que Alejandro fuera a destruir el Templo, salió a su encuentro antes de que llegara a la ciudad. Alejandro, al ver al Sumo Sacerdote, se bajó de su caballo e hizo una reverencia (Alejandro raramente, quizás nunca, se postraba ante alguien).

Describe Flavio Josefo, que cuando el general Parmerio le preguntó la razón, Alejandro respondió: “No hice una reverencia ante él, sino ante el Dios que lo ha honrado con el Sumo Sacerdocio; pues he visto a esta misma persona en un sueño, con esta misma apariencia”. Seguidamente le refirieron acerca de la profecía de Daniel sobre el imperio que estaba construyendo. Alejandro asumió que era ungido divino.

Estatua de Alejandro Magno en Macedonia.

Es decir, Dios conduce la historia de los pueblos de conformidad a la actitud, de la obediencia de ese pueblo a sus designios, y a su Majestad.

Una afirmación categórica: “Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová”, Salmos 33:12.

Los escenarios en Venezuela:

Una considerable cantidad de venezolanos apoyan a la Revolución Bolivariana, el Socialismo del Siglo XXI, y los principios y filosofía que la sustenta.

Otro grueso de la población, se adscribe al movimiento opositor, liderizado por la denominada Mesa de la Unidad, que sustenta los ideales y principios democráticos.

¿Cuál es la posición que debe asumir un cristiano venezolano?

Independientemente de la preferencia política que profese, necesita revisar sus prioridades, su grado de compromiso con la fe cristiana, su nivel de devoción a Dios, su conocimiento y cumplimiento de las demandas a los cristianos. Seguidamente, demandar, o al menos esperar que quienes aspiren el poder tengan un mínimo de respeto a Dios y su Palabra, porque la mayoría de la población venezolana es cristiana, o así dice serlo.

Resulta inconcebible que un cristiano permita conscientemente, que alguien ajeno a la fe de Cristo marque su vida y destino.

Esto, en cualquier parte del mundo.

Tal vez creas que esta es una posición simplista, infantil, producto del pensamiento mágico, supersticioso. Respeto si así piensas. Más te insto a revisar objetivamente la Biblia, y observarás que desde el principio Dios controla la historia, y Venezuela no es una excepción, ni es tan soberana que pueda desatender, desafiar a Dios, y no pasar nada.

Ahora, estamos claros que Dios no se va a aparecer personalmente para resolver nuestra crisis de país. El siempre utiliza el elemento humano. Usó a Moisés, Josué, David, los profetas, Nabucodonosor, Ciro, Alejandro magno, a Pablo de tarso, en el pasado; en la historia reciente, un gran instrumento lo constituye Martin Lutero.

Dios está a la espera de dos acciones elementales del pueblo cristiano venezolano:

  1. Que el pueblo cristiano clame, se arrepiente, y le busque; y vendrá la solución.
  2. Que proclame, demande, inste a quienes están en el poder que respeten los principios fundamentales de la fe cristiana, que profesa el pueblo venezolano; que se arrepienta y busque a Dios.

Dos profecías finales sobre Venezuela:

PRIMERA: Si el pueblo cristiano venezolano mantiene su actitud displicente, ignorando a Dios, desatendiendo su Palabra, y rindiendo culto a dioses ajenos; vendrán peores calamidades a las actuales. Como una alerta para rectificar.

SEGUNDA: Si el pueblo cristiano venezolano se arrepiente, cambia su manera de vivir, abandona la idolatría, los dioses ajenos, busca a Dios, y obedece sus principios y normas; vendrá tiempo de prosperidad, seguridad, paz, productividad.

Dios va a levantar de entre el propio pueblo venezolano a la persona, institución, o grupo de individuos, instrumentos suyos para que las cosas tomen el cause correcto. Y en este sentido, no hay acepción de personas, ni va a ser designado por mediación humana, solamente.

Como sabes, estamos en un año electoral, reflexiona sobre lo que vasa hacer ante tu responsabilidad cívica al momento de votar.

Recuerdas el momento de elegir rey para Israel, el pueblo tenía un criterio; más Dios se había preparado un hombre conforme a su corazón. Dios tiene preparada la persona, su identidad no ha sido revelada, en el momento oportuno se sabrá.

No creas en promesas de hombres, cree la Palabra de Dios.

Bendiciones de la obediencia, Deuteronomio 28:1-14:

“1 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. 2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.

3 Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo. 4 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. 5 Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar. 6 Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.

7 Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti.

8 Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da. 9 Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tú Dios, y anduvieres en sus caminos.

10 Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.

11 Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar. 12 Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.

13 Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas,14 y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles.”

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