SE ACERCA LA GRAN TRIBULACIÓN: SEÑALES

¿Qué revela la Biblia sobre la Gran Tribulación? En este escrito te lo explicamos.

Estudia con nosotros lo que la Biblia revela.

Abundan escritos, análisis, y estudios propuestos por eminentes eruditos en temas escatológicos relacionados con la gran tribulación; de modo que muchos creyentes tienen ya una posición prefijada sobre ese tema.

En esta nota vamos a revisar lo que la Biblia dice sobre tal evento.

La expresión “gran tribulación” aparece cuatro veces en el Nuevo Testamento, en Mateo 24:21; 1 Tesalonicenses 1:6; Apocalipsis 2:22; y Apocalipsis 7:14.

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El estudio de cada una de esas citas permite afirmar que se refieren a una gran tribulación la cual se manifiesta de tres diversos modos: La primera, la experimentan los hijos de Dios a causa de su fe en Cristo, 1 Tesalonicenses 1:6, que soportan “…con gozo del Espíritu…”; también quienes no se arrepienten tienen su gran tribulación, Apocalipsis 2:22; y, además, es un período al final de los tiempos, Mateo 24:21, y Apocalipsis 7:14.

La tribulación de los hijos de Dios.

La Palabra revela la ocurrencia de una “gran tribulación” que soportan los hijos de Dios, la cual se inicia cuando el hombre es expulsado del Edén, Génesis 3:23-24, y se extiende hasta la Segunda Venida de Jesucristo, esa es la que experimenta  el pueblo de Dios en Egipto, Éxodo 3:7; David en su tiempo, Salmos 10:1; Jesús ante las autoridades religiosas, Lucas 9:22; de Pablo 2 Corintios 11:23-33; a la que se refiere Pablo en 1 Tesalonicense 1:6.

Ese tiempo de prueba, lo soporta el creyente con la fortaleza que Dios le concede, Salmos 46:1.

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La tribulación de quienes no se han arrepentido.

Esta “gran tribulación” es para quienes no se arrepienten, Apocalipsis 2:22, y sufren las consecuencias de vivir fuera de la gracia de Dios, descrita en Romanos 2:9, y contexto. Sodoma y Gomorra vivieron esta experiencia, Génesis 18:20-21.

Esta gran tribulación la experimenta incluso los hijos de Dios cuando desatienden las advertencias Divinas y se rebelan, 2 Crónicas 36:14-17; David, el gran rey de Israel, también supo de ella, Salmos 38:1-21.

La tribulación que antecede a la segunda venida de Cristo.

En Mateo 24, el Señor Jesucristo manifiesta que antes de su Segunda Venida habrá algunas señales que la anuncian; entre aquellas señales menciona que la tribulación es una; vamos a revisar lo que la Biblia dice de esa tribulación.

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En 24:5-12 se describe el tiempo de tribulación a que son sometidos los creyentes, y destaca una nota de esperanza: “Más el que perseverare hasta el fin, este será salvo.”, 24:12.

Luego en 24:15-22 se refiere a un evento por venir, que se repite en tiempos distintos; denominado gran tribulación.

El primer tiempo de tribulación predicho por Jesucristo, es la “gran tribulación” ocasionada por los ejércitos romanos en el año setenta, cuando destruyeron a Jerusalén, el templo y asesinaron a miles de judíos; el historiador Flavio Josefo describe la matanza diciendo que la sangre de los judíos corría como arroyo por las calles de Jerusalén.

Esa tribulación se anticipa en 24:15, y es referida como la “abominación desoladora”, representada por los ejércitos romanos, abominables y desoladores. La acción de los romanos contra los habitantes de Jerusalén se describe en Mateo 24:16-21.

La “abominación desoladora”, mencionada por Jesús, es en referencia a una profecía de Daniel en 11:31, en la que describe lo acontecido en el año 70, así: “…tropas que profanan el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora”. Eso fue exactamente lo que hizo Roma en Jerusalén.

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Muro de las lamentaciones. Restos de un muro de contención de la explanada del templo.

En el año setenta comenzó aquella gran tribulación, que culmina en el año 135, cuando los romanos aplastan la rebelión de Bar Kojba.

“Según Dión Casio, murieron cerca de 580 000judíos. Asimismo, 50 ciudades fortificadas y 985 aldeas fueron arrasadas. ​Adriano intentódestruir de raíz la identidad judía,que había sido la causa de las continuas rebeliones. Prohibió la Torá, el calendario judío y mandó ejecutar a numerosos rabinos estudiosos y eruditos. Los rollos sagrados fueron quemados en una ceremonia en el Monte del Templo. En la zona del antiguo templo instaló dos estatuas, una del dios romano Júpiter y otra de él mismo.”

Algunos eruditos establecen otra “gran tribulación” que culmina con una  “abominación desoladora”, también anticipada por Daniel en 11:31, ocasionada por Antioco Epifanes, alrededor del año 168 antes de Cristo, descrita en el libro deuterocanónico 2 Macabeos 5:11-20; se afirma que Antíoco sacrificó un cerdo en el altar del Templo. Aquella abominación ocurre antes de Jesucristo, por lo tanto el Señor no se refiere a ella, por haber pasado. Jesús refiere hechos futuros en Mateo veinticuatro.

Antes de Daniel hubo otra gran tribulación y una abominación desoladora; es la protagonizada por Nabucodonosor, mencionada antes, y descrita en 2 Crónicas 36:17-21.

El segundo tiempo  de “gran tribulación” anticipada por Jesús, ocurre en los tiempos del fin, y culmina con su Segunda Venida.

Es decir, antes de la Segunda Venida de Cristo, hay un tiempo de “gran tribulación”, Mateo 24:29-30, superior a las anteriores, pero será breve, Mateo 24:21-22.

Esa “gran tribulación” tiene lugar y fecha, y el motivo que la impulsa, lee Mateo 24:21-25. Tal  tribulación está asociada a la aparición del Anticristo, y al ejercicio de su gobierno.

Jesucristo la anticipa de esta manera:

15 Por tanto, cuando veáis en el lugar santo laabominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), 16 entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. Mateo 24:15-16.

En ese texto Jesús dice cuándo, dónde y cómo, es la “abominación desoladora”, que dará inicio a la “gran tribulación.”

La fecha, ¿Cuándo ocurrirá? Cuando vean en el lugar santo la abominación desoladora, lo explicamos más adelante.

El lugar santo, ¿Qué significa el lugar santo? ¿Cuál es ese lugar? En la Biblia lugar santo es Jerusalén, la ciudad Santa, Joel 3:17, es santa porque Dios la elige como su morada, Salmos 132:13; santo es el templo de Jerusalén, porque estaba dedicado a Dios, Salmos 5:7; 11:14; 138:2; Miqueas 1:2; lugar santo, era la antesala del lugar santísimo en el tabernáculo, Éxodo 26:33; y luego en el templo; también el cuerpo del creyente es santo, pues es la morada del Espíritu Santo, 1 Corintios 3:16-17.

La abominación desoladora de que habló Daniel, ¿Cuál es la abominación desoladora mencionada por Daniel? En 12:11-12, Daniel la anticipa así:

Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días. Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días.

Es decir, se comienza a contar desde el tiempo que “sea quitado el continuo sacrificio”,  ¿Cuándo ocurre esto? En tiempos de la destrucción de Jerusalén, y el templo. Desde ese tiempo no se ofrecen sacrificios en el “lugar santo”, en Jerusalén, ni en el Templo; Daniel 11:31; Mateo 24:1-2.

Desde ese momento, se cuenta “hasta la “abominación desoladora”, que tendrá lugar en el “lugar santo”. ¿Cómo interpretar esto? Relee Mateo 24:15, observa la frase entre paréntesis: “el que lee, entienda”, es un llamado de atención poco frecuente, pero significativo. ¿Qué hay que entender? El significado de la “abominación desoladora”.

¿Cuál es la abominación desoladora? Antes de responder, considera lo siguiente: ¿Por qué Dios permite la destrucción de Jerusalén, del templo, y la mortandad de tantos judíos? Esa no es una determinación Divina, es una consecuencia.

La destrucción de Jerusalén, y matanza de los judíos, ¿Por qué ocurre este lamentable hecho? Ocurre, atendiendo a solicitud de ellos, de los judíos, Mateo 27:24-25. El pueblo dijo: “Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.”

¿Por qué destruir el templo, si está dedicado a Dios? La destrucción del templo ocurre para eliminar el continuo sacrificio, y la muerte de corderos pora la expiación de los pecados; en razón de que ya no son necesarios pues Jesucristo murió como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo; Juan 1:29; Hebreos 10:11-14.

Ellos, los judíos, rechazaron al enviado Divino, el Mesías, Juan 1:11, y siguen empeñados en ofrecer sacrificios por los pecados.

Desde la muerte sacrificial de Jesucristo en la cruz, hasta la destrucción del templo por los romanos en el año setenta, el sacrificio de corderos, para perdón de pecados fue innecesario ante Dios, Hebreos 10:15-18; por lo cual deben cesar definitivamente. Los romanos lo lograron.

Retomando el tema del lugar donde ocurre y el significado de la abominación desoladora, consideremos lo siguiente: Sabemos por Daniel 12:11 que la abominación desoladora ocurrirá mil doscientos noventa días después que sea quitado el continuo sacrificio, la destrucción del templo,  lo que sucede en el año setenta, es decir actualmente corre aquel tiempo.

Relee Mateo 24:15: “…por tanto cuando veías en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel…”

¿Cuál es la abominación desoladora que ocurrirá enel lugar santo? La abominación desoladora es el reinicio delsistema de sacrificios que los judíos retomarán luego de la construcción deltercer templo en Jerusalén.

¿Por qué es abominable? Es abominable ante Dios porque no se necesita sacrificios de Corderos por la expiación de pecados; eso lo hizo Jesucristo en la cruz del calvario.

Volver a sacrificar corderos por el pecado, es negar la eficacia de la muerte de Cristo en el calvario. Por ello fue destruido el segundo templo.

¿Dice la Biblia que se construirá un tercer temploen Jerusalén? El tercer templo en Jerusalén  será construido, pero no por inspiraciónDivina; actualmente el creyente es el templo de Dios, 1 Corintios 3:16; 6:19. Aqueltemplo está asociado al Anticristo y a la abominación desoladora.

Leamos 2 Tesalonicenses 2:3-4; se afirma que antes de la Segunda Venida de Cristo, habrá apostasía, y se manifestará el hombre de pecado, el Anticristo, quien se sentará en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios. Para sentarse en el templo, uno debe estar construido.

¿Será el templo de Jerusalén el templo de Dios? No, ese templo a construir es de los judíos, y del Anticristo, donde se comete la abominación de seguir sacrificando corderos; y en el que se sienta aquel personaje, haciéndose pasar por Dios; lo cual es desolador.

Pero Dios, “…Señor del cielo y de la tierra, nohabita en templos hechos por manos humanas.” Hechos 17:24. El templo en el que pretenderá sentarse elAnticristo es en el corazón del hombre, que es el actual templo de Dios, 1Corintios 3:16. Ese personaje tiene la gran habilidad de engañar, se hacesemejante al Mesías, estamos advertidos.

Cuando aparezca el Anticristo, y se construya el tercer templo en Jerusalén es el tiempo en que inicia la última gran tribulación. Por ese motivo Jesús dijo: “De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.” Mateo 24:32-33.

Esto se describe en Apocalipsis 13:11-18.

La bestia que sube de la tierra es el Anticristo, semejante a un cordero, Jesucristo, pero habla como Dragón, Satanás.

¿Cuál es la condición para que un hombre sea semejante a un codero, al Mesías? Pues que sea judío, nacido en Belén, descendiente de David.

El Anticristo es un judío, recordemos que ese personaje no se opondrá a Jesucristo, se hará pasar por él, es un falso Mesías; también recuerda que los judíos esperan un Masías, pues no aceptaron el genuino. Ese personaje construirá el templo, e impondrá el judaísmo como religión mundial. Quienes no se sometan a sus prácticas serán perseguidos. He aquí la gran tribulación.

Falta un punto por aclarar, es el tiempo señalado en Daniel 12:11-12:

Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días. Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cincodías.

Tenemos dos fechas.

La primera, mil doscientos noventa días desde la destrucción del templo, cuando es quitado el continuo sacrificio, hasta la abominación desoladora, que es el reinicio de sacrificios en el templo.

La segunda: mil trescientos treinta y cinco días, el tiempo que soportan los bienaventurados durante la gran tribulación hasta la Segunda Venida.

¿Qué significan estas cifras?

La primera cifra, mil doscientos noventa días, es un número simbólico; Apocalipsis los usa con frecuencia. Esa cifra representa tres años y medio; exactamente la mitad de siete, que es un número, el siete, con significado de algo completo.

Quiere decir que desde la destrucción del templo, año 70, hasta la abominación desoladora, construcción del tercer templo, transcurren tres años y medio; medio tiempo. ¿Y el otro medio tiempo, para completar siete? El transcurrido hasta la destrucción del templo en el año 70.

Cristo divide la historia en dos períodos, uno antes de su venida, la primera, otros después de aquella. Daniel pone como punto de referencia, para dividir los dos períodos, la eliminación del continuo sacrificio, año 70, la destrucción del templo.

Primer  período de tiempo, 3,5 años, desde el principio, Génesis 1:1, hasta la destrucción del templo en el año 70; segundo período, los restantes 3,5 años, desde la destrucción del templo, año 70, hasta cielo nuevo y tierra nueva, Apocalipsis 21:1. Sumados ambos períodos, 3,5+3,5, resulta siete, que simboliza un número completo. Un tiempo completo.

De eternidad, a eternidad.

La segunda cifra, mil trescientos treinta y cinco días, ¿Qué significa? Si a la mayor restas la menor, resulta cuarenta y cinco días. ¿Qué significa esta cifra, cuarenta y cinco? Cuarenta y cinco, comparado con las otras dos cifras es un número pequeño; eso es lo que da a entender Jesús en 24:22: “…más por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.”, no es que los días tendrán menos de veinticuatro horas, es que el tiempo de  tribulación es breve.

Esta información responde una interrogante de muchos, ¿Sufrirán los cristianos la gran tribulación? Es evidente que sí; en ninguna parte de la Biblia se dice que el pueblo de Dios no padecerá tribulaciones; lo que se afirma es que Dios da fortaleza para soportarla; lee Habacuc 3:16-19; Filipenses 4:12-13.

La tribulación mencionada en Apocalipsis.

Vamos ahora a Apocalipsis 7:14:

Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.

Para ver el cuadro completo lee 7:9 y 13-17.

¿Qué dice el texto sobre la gran tribulación? Muy poco, es solo una referencia para explicar algo más relevante, debido a que el texto no es para enfatizar “la gran tribulación”, sino para destacar a los que “…han lavado sus ropas, y las han emblanquecido con la sangre del Cordero.”

El énfasis del texto es el triunfo de esa gran multitud durante el tiempo de tribulación, que han sido reunidos en el cielo, por eso están “…delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.”, 7:15.

Esa multitud no sufre más, 7:16, “…porque el Cordero que está en el medio del trono los pastoreará…”, 7:17.

¿Quiénes son los que han salido de la gran tribulación? Todos los hijos de Dios que han sido alcanzados por la gracia Divina, por el amor de Dios, su pueblo.

Desde la muerte de Adán y Eva, hasta el tiempo de Abraham, la Escritura refiere que los hombres mueren, sin dar más detalles, excepto Enoc, que le llevó Dios, Génesis 5:24; los demás, simplemente mueren: Génesis 4:8; 5:14-31; 23:2. A partir de Abraham, cuando un hijo de Dios muere, se destaca que es reunido con sus padres, o con su pueblo, Génesis 25:7; 35:29; 49:33; 1 Reyes 2:10; 11:43; 14:31.

La Palabra de Dios revela que Dios va reuniendo en la morada celestial, Juan 14:2, a todos los que forman parte de su pueblo, por ser hijos de Israel, o por haber sido lavado con “la sangre del Cordero”.

Por el contexto nos damos cuenta de que esa gran multitud es la que ha salido vencedora de la gran tribulación, aquella que se inicia en Génesis 3:23-24, con la expulsión del Edén, y corre hasta la Segunda Venida de Jesucristo; y están ante el trono de Dios porque ha sido llevada allí por el Cordero que los pastoreará, y los guiará a fuentes de agua de vida.

Observa la similitud entre los textos 7:15-17, y 21:4-7. Referidos ambos al estado final de los creyentes, los lavados por la sangre del Cordero.

Recuerda, en Apocalipsis se destaca la victoria del Cordero, y el triunfo de quienes han sido lavados con su sangre. Tu propio triunfo.

En Resumen:

La Biblia enseña que el hombre a causa de su desobediencia, Génesis 3,  fue destituido de la gloria de Dios, Romanos 3:23; por lo que está propenso  a una tribulación que transcurre hasta la Segunda Venida de Jesucristo, Apocalipsis 21:4. Durante tal lapso, los creyentes son preservados, se mantienen firmes, Romanos 8:35-39.

Esa es una “gran tribulación” en el sentido de que es muy extensa, dura mucho tiempo.

La Palabra de Dios revela que antes de la Segunda Venida de Jesucristo habrá un tiempo breve de gran tribulación, durante el cual el Anticristo hará su máximo empeño, inspirado por Satanás, por estorbar el Plan de Salvación, impedir que el hombre se salve; en dicho lapso breve, los creyentes también sufrirán persecución, más saldrán vencedores. Mateo 24:15, 21, 29.

Esa “gran tribulación” es breve, pero muy intensa, fuerte.

Esto es lo que la Palabra de Dios afirma sobre la gran tribulación, otros esquemas es bibliaficción.

El Señor te de sabiduría.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Datos históricos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Google.

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¿PUEDE VENEZUELA CONVERTIRSE EN POTENCIA MUNDIAL?

Para reflexionar sobre esta pregunta, necesitamos referirnos a lo que se entiende por potencia mundial, y las circunstancias que facilitan la formación de una.

La expresión Potencia Mundial se refiere a un Estado que tiene la capacidad de influir o proyectar poder político, económico, y militar a escala mundial. Sus opiniones son tomadas en cuenta por otras naciones antes de decidir una acción diplomática o militar. Una característica de una gran potencia es la habilidad de intervenir militarmente en cualquier lugar. Además, las grandes potencias poseen una influencia cultural que se manifiesta en forma de inversiones en partes menos desarrolladas del mundo.

Potencias Mundiales en la historia.

Fueron grandes potencias en la antigüedad Grecia, Roma, la Antigua China, el Antiguo Egipto, Persia e India.

En el Nuevo Mundo, destaca el Imperio Inca como el más extenso de los Estados precolombinos.

Machu Pichu, huella del Imperio Inca.

En la era moderna, en Europa, las potencias mundiales primero fueron las ciudades-estado italianas, Venecia, Génova, Florencia, Roma, Milán; España y Portugal; luego, el poder pasó a Francia y al Reino Unido, así como a Países Bajos, Rusia,5 Turquía, Alemania e Italia.

En el siglo XX, las grandes potencias fueron Estados Unidos, Rusia y la Unión Soviética, Japón, Francia, Italia, Alemania, Reino Unido y Austria-Hungría.

En el siglo XXI, sin duda, las principales potencias son: Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea, el denominado G-4: Alemania, Francia, Reino Unido e Italia; India, Japón y China.

Estas potencias poseen poder político, económico, tecnológico y militar con capacidad para intervenir en cualquier lugar del planeta, como ya hemos comprobado en los conflictos del medio oriente. La excepción es Japón, que no posee ejército, sin embargo su influencia y presencia mundial es un hecho, y en muchos casos determinante.

¿Puede Venezuela convertirse en potencia mundial?

Es posible, como ha ocurrido con cualquier potencia actual o pasada, que se desarrollaron progresivamente utilizando alguna fortaleza interna. En el caso de Venezuela, su inmenso potencial de recursos naturales: petróleo, minerales de diversos tipos, tierras aptas para el cultivo, abundancia de agua.

Antes de continuar explorando las posibilidades de Venezuela de convertirse en potencia mundial, es necesario revisar el porqué de las potencias mundiales.

La Historia Universal nos relata detalles del surgimiento, auge y caída de los grandes imperios mundiales, que en su momento constituyeron potencias que reinaron en extensos territorios. Uno de ellos es el de Alejandro Magno, el Griego, que abarcó todo el territorio de la actual Europa, el Medio Oriente hasta los límites de la India.

Los registros históricos refieren como ese imperio griego fue copando el escenario mundial, y como Alejandro Magno se hizo del poder y cautivo a las naciones que se propuso. Sin embargo, tras esa historia que nos enseñan en la escuela hay una  causa que determina el curso de la misma. La Biblia revela por qué anteriormente mencionado.

El libro de Daniel, en su capítulo dos revela la causa capital que determina el devenir de un imperio, o potencia mundial. En ese texto se relata el tantas veces mencionado sueño de Nabucodonosor, emperador de Babilonia.

Así lo describe Daniel:

31 Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. 32 La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; 33 sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. 34 Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó. 35 Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Más la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra. Daniel 2:31-35.

El soberano queda perplejo pues no comprende tal sueño, por lo que demanda le sea interpretado. Daniel lo hace, y esta es la interpretación:

37 Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad. 38 Y dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro. 39 Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo; y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra. 40 Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo. 41 Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido. 42 Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil. 43 Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro. 44 Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, 45 de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación. Daniel 2:37-45.

La estatua representa seis imperios mundiales:

  1. Cabeza de oro: Imperio babilónico, Nabucodonosor como cabeza,
  2. Pecho y sus brazos, de plata: Imperio persa, Darío y Ciro emblemáticos,
  3. Vientre y sus muslos, de bronce: Imperio griego, Alejandro Magno,
  4. Piernas, de hierro: Imperio romano,
  5. Pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido: Imperio romano renovado, un nuevo orden mundial, en proceso,
  6. Piedra cortada del monte sin intervención humana: un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, el reino futuro de Jesucristo, luego de su Segunda venida.

Interpretación.

Los cuatro primeros imperios, como se nota en la interpretación dada por Daniel, fueron determinados por Dios para cumplir diversas etapas del Plan General de Salvación.

Babilonia, cabeza de oro, brazo divino para dar fin a la Monarquía Hebrea, llevar a Israel al exilio a causa de su impiedad, destruir el templo y a Jerusalén. Fin de sacrificios expiatorios. Nace una nueva formo de devoción que se transforma en el judaísmo, impregnado de la cultura babilónica. Israel rompe con la idolatría. 2 Crónicas 36:17-21.

Imperio Persa, pecho y brazos de plata, instrumento divino para repatriar a Israel, reconstruir el templo, Jerusalén y la renovación del culto a Jehová, 2 Crónicas 36:22-23.

Imperio griego, vientre y muslos de bronce, facilita la formación de sinagogas por todo el imperio, impone el griego como idioma del imperio, traduce el Antiguo Testamento al griego, coloca las bases de una sociedad organizada, culta, desarrolla la ciencia, el arte, el deporte; conduce a occidente de la barbarie a la civilización.

Imperio romano, pies de hierro,  hereda la cultura griega, impone  una paz a la fuerza, construye carreteras por todo el imperio, da libertad a las religiones sumisas. En el apogeo de este imperio nace Jesucristo. Tras la muerte y resurrección de Cristo, este imperio facilita la expansión del evangelio a todas las naciones en labios de los primeros discípulos y la naciente Iglesia. Es responsable de la destrucción del Templo de Jerusalén, en el año 70 DC, de imponer el cese a los sacrificios de animales por la expiación de pecados, de dispersar a los judíos, y designar a la tierra de Israel como Palestina.

Cae el imperio romano, más la fe en Cristo, el evangelio del Reino se expande por todo el mundo.

Quinto Imperio. La actual generación es testigo de la preparación del escenario para el surgimiento del quinto imperio, los pies de barro cocido mezclado con hierro. Según el sueño de Nabucodonosor, y la profecía de Apocalipsis en el capítulo trece, este reino a diferencia de los anteriores abarcará a todas las naciones de la tierra. El surgimiento de este quinto imperio se gesta a partir de la globalización, el desarrollo de la Internet, y de la Organización de las Naciones Unidas. En su momento la ONU cederá su autoridad a un Gobierno Mundial con poder militar, político, y económico. Algunos se refieren a este gobierno como el “Nuevo Orden Mundial”.

Sexto Imperio. Este gobierno mundial preparará el escenario para la venida del sexto y último reino mundial. El reino de Jesucristo que “desmenuzará” al Nuevo Orden Mundial y se establecerá para siempre, tal y como lo indican los dos últimos capítulos de Apocalipsis.

De acuerdo con la revelación Bíblica, Dios levanta y derriba reinos a los fines de cumplir sus planes y propósitos para el hombre, Juan 3:16.

¿Por qué Estados Unidos de Norteamérica llegó a ser una potencia? Para cumplir el Plan de Dios de llevar el evangelio a todas las naciones. Como sabemos, a fines del Siglo XX esa Nación tenía una poderosa representación de “misioneros” encargados de extender el Reino de los Cielos y proclamar el Evangelio de Jesucristo. Aún hoy sigue desarrollando esa importante tarea.

Volvamos a la pregunta de este artículo, ¿Puede Venezuela Convertirse en Potencia Mundial? La respuesta la hemos desarrollado en los párrafos anteriores. Depende de los Planes de Dios para organizar el Quinto Imperio Mundial. O para el Sexto.

Venezuela cuenta con el potencial de recursos naturales y humanos para ser una potencia. Cuando Cristóbal Colón arribó a las costas orientales de Venezuela, creyó estar contemplando el “Paraíso”, el Jardín del Edén. Tan solo las reservas de petróleo son una riqueza de incalculable valor, que usado como arma geopolítica es tan poderosa como el más sofisticado ejército. Falta ingenio, o determinación divina.

Fuente:

  • Conceptos y datos históricos: Wikipedia,
  • Biblia: Versión RVR60, tomada de http://www.biblegateway.org.
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google

 

DECLARACIÓN DE APERTURA EN LA AN: DIOS BENDIGA A VENEZUELA

En el desarrollo de la Sesión en que se instala la Asamblea Nacional se pudo apreciar como algo muy significativo, el reconocimiento de la soberanía de Dios en Venezuela. Quienes siguieron las intervenciones de los Diputados, tanto de la bancada Oficialista, coma los de la Mesa de la Unidad, pudieron escuchar cómo se refirieron a Dios reconociendo su potestad.

El primero fue el diputado elegido para presidir la Junta Directiva de la AN, quien al juramentarse expresó:

“Ante Dios y ante la Patria juro cumplir bien y fielmente con la Constitución y Leyes de la república y con todas las obligaciones y deberes inherentes al cargo de presidente de la Asamblea Nacional para el cual he sido investido…”

Y al final de su discurso, con motivo a su toma de posesión, el presidente de la Asamblea Nacional expresó:

“Dios bendiga a Venezuela.”

Otra intervención en la cual se reconoce la importancia de la dirección divina fue del diputado Saúl Ortega, representante oficialista del estado Carabobo, que una línea de su discurso expresó:

“Dios quiera, y Dios lo ilumine presidente que no veamos a diputados levantando la mano aquí para permitir la intervención extranjera…”

Tal vez los pronunciamientos son inspirados por el protocolo característico en actos como este en Venezuela; por la tradición venezolana de invocar a Dios frecuentemente; por el trasfondo cristiano de quienes intervinieron; o porque Dios ya está influyendo en el Hemiciclo para que los Parlamentarios sean sensibles a sus directrices.

Lo cierto es que el pueblo cristiano, atento a los acontecimientos de ese día 5 de enero, redobló sus plegarias para que aquel Acto Democrático e Institucional transcurriera en paz, contra los pronósticos alarmantes de violentas confrontaciones. Y prosigue su incesante clamor para que haya en Venezuela un profundo cambio de dirección, que el venezolano se vuelva a Dios.

El Dios que se invoca en el Preámbulo de nuestra Constitución Nacional.

“El pueblo de Venezuela, en ejercicio de sus poderes creadores e invocando la protección de Dios… Decreta la siguiente: Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Es que históricamente Venezuela es una Nación que reconoce la Soberanía de Dios, muchas veces en forma retórica, pero es un principio Constitucional. Tal vez lo que ha faltado es formación y educación en los valores que nos identifican como venezolanos.

Si los 167 diputados que conforman la Asamblea Nacional conocen, comprenden y ponen en práctica la letra y el espíritu de la Constitución de Venezuela, veremos cambios significativos.

Ante la realidad de esta Asamblea Nacional, el pueblo temeroso de Dios necesita elevar incesantes plegarias para que los Diputados actúen sabiamente en el ejercicio de sus funciones y atribuciones. Una tendencia muy común es desestimar a los parlamentarios porque no profesan las creencias y doctrinas de quienes oran. Por esa actitud se da la espalda a los gobernantes y a quienes se dedican a la política, lo cual es un gran error.

Veámoslo de esta manera, supongamos que un ser querido suyo va a ser intervenido quirúrgicamente debido a una grave enfermedad. Por lo general el fervoroso creyente en Dios, ante esta circunstancia no exige del médico su profesión de fe, sino que sea especialista en su área de competencia; y clama para que Dios le guíe y use como instrumento para la sanidad de su ser amado.

Es cierto que la profesión de fe es importante, las creencias guían la vida, más a los efectos de nuestro clamor lo que tiene prioridad es que Dios intervenga a través de ellos; que les utilice como medios de gracia para la reconciliación nacional, para traer paz a la nación, y enrumbarla hacia la prosperidad requerida para el disfrute de calidad de vida que todos merecemos.

Y si los diputados reconocen a Dios como su Dios y Señor, es mejor, superlativamente mejor. Por ello se ora.

Cuando Daniel oraba, consciente de que se acercaba el tiempo en que Israel iba a ser liberado, y clamaba para que Dios interviniera en favor del pueblo, como seguramente muchos otros israelitas hacían, la respuesta llegó sin demora. Dios cumplió su palabra a su manera, a su estilo. Uso a Ciro, un rey pagano para cumplir sus designios.

Es el testimonio revelado en la Escritura, 2 Crónicas 36:33;

“Ciro, rey de Persia, declara lo siguiente: El Señor; Dios de los cielo ha puesto en mis manos todos los reinos de la tierra, y me ha ordenado que le construya un templo en Jerusalén, que está en la región de Judá. Así que a cualquiera de ustedes que pertenezcan al pueblo del Señor, que el Señor su Dios lo ayude, y váyase allá.” VDHH.

Cuando los líderes de Israel oyeron tales palabras no rechazaron el decreto por provenir de un hombre pagano; al contrario presurosos acometieron el trabajo de reconstruir el Templo y a la ciudad.

Se ha pedido que Dios intervenga en Venezuela, ya lo está haciendo; al pueblo de Dios le corresponde asumir esa voluntad divina, y seguir intercediendo para que se cumpla a plenitud.

Que se hagan realidad las palabras del presidente de la Asamblea Nacional:

Dios bendiga a Venezuela.

Fuente:

  • Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
  • Prensa Nacional.
  • Cita Bíblica: Versión DHH, tomado de biblegateway.org.
  • Imágenes: Google.