LA FELICIDAD NO TIENE SECRETOS

Circulan por la red innumerables versiones de trabajos publicados con el objeto de descubrir el secreto de la felicidad, algunos hasta enumeran los mismos, con la sana intención de orientarnos sobre ese importante tema.

Reconocemos el importante aporte de tales trabajos, y sin quitarle mérito alguno, podemos afirmar que la felicidad no tiene secretos. La experimentamos de diversas maneras, aun sin darnos cuenta.

Para tener conciencia de nuestra felicidad, toma en cuenta estas vivencias:

VIVE EL PRESENTE

Nuestra tendencia es vivir en el pasado, o en el futuro.

Del pasado solo podemos obtener sentimientos de culpa por aquellas cosas que no hicimos, o que hicimos mal; lo cual nos produce tristeza. O tal  vez nostalgia, debido a las cosas buenas que vivimos, los éxitos alcanzados, que ya no se repiten.

En cuanto al futuro, nos produce ansiedad y angustia, por la expectativa sobre lo que está por venir.

Lo importante es vivir intensamente el presente, utilizando del pasado las experiencias adquiridas; con la esperanza de un futuro promisor, que nos impulse al logro de nuestra realización personal.

Recuerda que el presente es ese brevísimo instante de tiempo que transcurre incesantemente a lo largo de tu preciosa vida.

Solo se vive el presente. Vívelo intensamente.

SONRIE

La risa es un tremendo aliado de la felicidad y el bienestar.

Cuando ríes tonificas tu organismo pues pones en acción diversos músculos de tu cuerpo; y debido a la respiración que se acelera, agregas más oxigeno a tu torrente sanguíneo, el cual actúa favorablemente en el cerebro.

De igual modo al reír produces endorfina, la hormona de la felicidad.

Cuando sonríes tu rostro se ilumina, rejuveneces, y contagias alegría a quienes te rodean.

Aplica muchas dosis diarias de sonrisas, para fortalecer tu sistema inmunológico, contagiar a los demás, y disfrutar plenamente la vida.

VIVE COMO UN NIÑO

Los niños saben disfrutar sus momentos.

Dicen lo que sienten, sin ofender a los demás; son sinceros, espontáneos, creativos, intuitivos, expresivos.

Les gusta aprender, siempre están preguntando; confían en los mayores, y aprenden de ellos.

Cuando tienen desavenencias con sus amiguitos, son capaces hasta de pelear, peroolvidan pronto las diferencias, y se reúnen de nuevo con ellos para seguir compartiendo, sin pizca de resentimiento.

De los niños es el Reino de los Cielos.

PERDONA LAS OFENSAS

El perdón es la clave para una vida saludable mental, emocional y físicamente.

Cuando nos negamos a perdonar, lo que hacemos es conservar en lo más intimo de nuestro ser una emoción negativa, que nos hace daño.

Al perdonar nos liberamos del resentimiento, y de todas aquellas emociones negativas producto de las relaciones quebrantadas con el prójimo.

Es el primer paso hacia el encuentro y la reconciliación, que perfecciona las relaciones con los demás.

PIENSA EN POSITIVO

El pensamiento es un gran generador de emociones.

En la mente almacenamos diversas informaciones, en lo que denominamos memoria; las cuales surgen en un momento dado en forma de pensamientos.

Un perfume, una música, la visión de una flor, una palabra, un gesto generan un pensamiento, el cual produce una emoción.

Un recuerdo ingrato, produce pensamientos negativos, y emociones equivalentes.

Con el pensamiento condicionamos nuestra conducta, como si decretamos los sucesos anticipadamente.

Piensa en lo bueno, agradable, amable, en lo virtuoso. Plena tu mente de las virtudes de los demás, las cosas bellas de la vida, las maravillas de la naturaleza, de lo importante y valiosa persona que eres.

TEN FE

La fe te permite confiar en los demás. Y esa confianza en el prójimo va a generar en ti una sensación de armonía, paz, sosiego, equilibrio. Esa fe te hace confiar en ti mismo. En tus capacidades, tu potencial, tu valor como persona.

De igual modo te permitirá percibir la revelación que Dios te hace de si mismo, para renovarte como persona; y mostrarte las virtudes del amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, y dominio propio.

Por todo lo cual, ratificamos: La Felicidad no tiene Secretos.

Esta ante ti, no desperdicies la posibilidad de experimentarla plenamente.

La Vida es Bella…!!!

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ETERNO PRESENTE

El tiempo es la magnitud física que mide la duración entre dos sucesos; y que permite ordenar los acontecimientos en secuencias, un pasado, un presente y un futuro.

Desde un punto de vista práctico, realista, solo existe el presente. Un eterno presente, debido a que el pasado son acontecimientos que ocurrieron, y el futuro hechos por venir. Solo se vive en el presente.

Un sabio, en el libro de Eclesiastés, afirmó: Hay un tiempo en que se nace, y otro para morir. Los extremos de todos los sucesos de una vida. Entre ambos, las realizaciones humanas, en su debido momento.

Todo ser vivo realiza, crea, actúa, produce, únicamente en el presente.

En el pasado hay experiencias, conocimientos, aprendizajes que sirven para facilitar las acciones en el presente; y el futuro constituye una fuente de inspiración, de motivación.

Hay personas centradas en el pasado, ellas piensan que los tiempos pasados fueron mejores; son melancólicas, añoran las tradiciones y costumbres de antaño; les gusta coleccionar antigüedades. Por lo general son personas apegadas a la figura materna; con tendencia a la introversión y al pesimismo. Muchas veces aparece en ellos sentimientos de culpa por lo que hicieron, o no hicieron.

Otros se proyectan hacia el futuro. Todas sus expectativas están en un futuro que jamás llega. Creen que todo lo mejor está por venir. Cuando se gradúen, o se casen, consigan un trabajo, les aumenten el sueldo; el tiempo pasa, y lo mejor sigue en el futuro. Dichas personas son ansiosas, inseguras; siempre están preocupadas.

Quienes viven en el presente generalmente son personas felices, ocupadas, creativas, productivas; disfrutan lo que hacen. Se aceptan como son sin complejos; reconocen sus virtudes y debilidades, sacando provecho de ambas. Realizan lo que se proponen.

La tendencia hacia el pasado, o hacia el futuro, no es un defecto. Es una característica relacionada con el temperamento, son rasgos innatos. El peligro está en no aceptar los cambios, queriendo vivir como en el pasado, en un museo. O pretender anticipar los acontecimientos, lo cual nos produce ansiedad, incertidumbre.

El secreto está en vivir el presente, utilizando la experiencia y saber acumulado; con expectativas reales de lo por venir, como motivación.

En Eclesiastés, el escritor en 3:12 y 13, expresó:

12 Yo he conocido que no hay… cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; 13 y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.

Vivimos un hermoso presente, realicémonos en él, utilizando la experiencia acumulada, con la mirada puesta en nuestro destino; confiando en las promesas de nuestro Dios.

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Biblia: Versíon RV60

 

LO QUE NOS DEPARA EL FUTURO

Al inicio de un nuevo año, tenemos muchas expectativas  sobre el futuro inmediato. Debido a ello se acude a los horóscopos, cartas astrales, o a quienes presuntamente tienen la facultad de predecir el futuro, para recibir orientación sobre los que nos espera en los días venideros.

Sin desestimar el valor que cada uno le dé a esos recursos, existe un método práctico y confiable para visualizar el futuro. Se trata de la observación y análisis de nuestros antecedentes, y de lo que estamos haciendo actualmente, como método para predecir el futuro.

Psicólogos y educadores nos advierten que lo acaecido durante los primeros cinco años de vida, marca de manera permanente a las personas. De igual manera se dice que el modelaje de las personas mayores, ejerce gran influencia sobre los niños.

Por lo tanto las vivencias del pasado, la experiencia obtenida, los conocimientos acumulados, y los aprendizajes alcanzados, conforman antecedentes que dan una idea del curso que seguirá la vida del sujeto.

Es común afirmar que de padres agricultores, alguno de los descendientes se dedicará a ese oficio, pues crece el ambiente agrícola; igual sucede con médicos, abogados; entre otros.

Igual ocurre en el ámbito negativo, un niño que vive en un ambiente hostil, de agresividad, crece con la creencia errada de que la violencia es la condición natural de la sociedad. Igual sucede con la delincuencia, el alcoholismo, el divorcio.

Claro, hay un momento en que el individuo toma conciencia de su situación, y decide cambiar su destino. En este caso influyen los valores inculcados, la motivación, las actitudes, la educación; para generar una nueva experiencia existencial.

En su caso personal. ¿Qué le depara el futuro?

El futuro no le depara nada, no le otorga ni concede nada, que usted mismo no se labre con trabajo y entusiasmo.

El futuro no existe, sino en su imaginación. En su mente usted se crea un futuro y trabaja ardua y sistemáticamente en el presente para asegurar ese futuro.

Pongamos por ejemplo que usted quiere alcanzar un título universitario, o crear una empresa. Bien esas metas no las va a traer el futuro consigo; que es lo que significa “lo que nos depara el futuro”. Esas metas las logrará si estudia, en el presente, las materias correspondientes; o desarrolla sistemáticamente, las estrategias para crear una empresa.

Una persona puede soñar escribir un libro, algo loable. Más ese sueño no se hará realidad, a menos que escriba la primera palabra, de la primera frase, del primer párrafo, en la primera página. Dando continuidad a la idea, y escribiendo página tras página, lograra hacer realidad el sueño anhelado.

Así para todo en la vida.

Las grandes metas se alcanzan, cumpliendo los pequeños e inmediatos objetivos. Paso a paso, secuencialmente, día, tras día.

Lo ideal es trazarse metas para el futuro, visualizar ese futuro; extraer del pasado los recursos obtenidos, los aprendizaje útiles, la experiencia necesaria; para tomar las acciones en el presente, hoy, en la búsqueda de realizar nuestro mañana.

No deje al azar, a la casualidad, a la suerte su destino.

Decida hoy su futuro.

Imágenes: Google

ETERNO PRESENTE

El tiempo es la magnitud física que mide la duración entre dos sucesos; y que permite ordenar los acontecimientos en secuencias: un pasado, un presente y un futuro.

Desde un punto de vista práctico, realista, solo existe el presente. Un eterno presente, debido a que el pasado son acontecimientos que ocurrieron, y el futuro hechos por venir. Solo se vive en el presente.

Un sabio, en el libro de Eclesiastés, afirmó: Hay un tiempo en que se nace, y otro para morir. Los extremos de todos los sucesos de una vida. Entre ambos, las realizaciones humanas, en su debido momento.

Todo ser vivo realiza, crea, actúa, produce, únicamente en el presente.

En el pasado hay experiencias, conocimientos, aprendizajes que sirven para facilitar las acciones en el presente; y el futuro constituye una fuente de inspiración, de motivación.

Hay personas centradas en el pasado, ellas piensan que los tiempos pasados fueron mejores; son melancólicas, añoran las tradiciones y costumbres de antaño; les gusta coleccionar antigüedades. Por lo general son personas apegadas a la figura materna; con tendencia a la introversión y al pesimismo. Muchas veces aparece en ellos sentimientos de culpa por lo que hicieron, o no hicieron.

Otros se proyectan hacia el futuro. Todas sus expectativas están en un futuro que jamás llega. Creen que todo lo mejor está por venir. Cuando se gradúen, o se casen, consigan un trabajo, les aumenten el sueldo; el tiempo pasa, y lo mejor sigue en el futuro. Dichas personas son ansiosas, inseguras; siempre están preocupadas.

 

Quienes viven en el presente generalmente son personas felices, ocupadas, creativas, productivas; disfrutan lo que hacen. Se aceptan como son sin complejos; reconocen sus virtudes y debilidades, sacando provecho de ambas. Realizan lo que se proponen.

La tendencia hacia el pasado, o hacia el futuro, no es un defecto. Es una característica relacionada con el temperamento, son rasgos innatos. El peligro está en no aceptar los cambios, queriendo vivir como en el pasado, en un museo. O pretender anticipar los acontecimientos, lo cual nos produce ansiedad, incertidumbre.

El secreto está en vivir el presente, utilizando la experiencia y saber acumulado; con expectativas reales de lo por venir, como motivación.

En Eclesiastés, el escritor en 3:12 y 13, expresó: Yo he conocido que no hay… cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida;  y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.

Vivimos un hermoso presente, realicémonos en él, utilizando la experiencia acumulada, con la mirada puesta en nuestro destino; confiando en las promesas de nuestro Dios.

Fuente: La Página de Israel. Bligoo.com

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MENTE SANADORA

Dando continuidad al tema Mente Sanadora, vamos a considerar las siguientes estrategias para el desarrollo de una mente sana.

Presentamos otra estrategia: Aprenda a darle significado constructivo al tiempo.

Toma nota de esta realidad, mientras vas leyendo las palabras de este artículo, tu mente está interpretando las ideas, creando imágenes, y dándoles significado. Todo simultáneamente. Este es tu presente. Pero eso no es todo; a la vez tu mente procesa pensamientos sobre algo que necesitas o debes hacer en el futuro; o en algo que ocurrió en el pasado. Y aun mas, si estás pasando por un momento especial de la vida, en tu mente subyace la emoción que esa circunstancia especial genera.

Esta extraordinaria capacidad del cerebro, es la que nos permite viajar al pasado, y recrear lo vivido; vivir el presente y disfrutar la vida; o dirigirnos hacia el futuro y anticipar sucesos por venir.

Usa tu pasado constructivamente.

Revivir el pasado, no es negativo. En el pasado se  vivió innumerables experiencias, se adquirió  aprendizajes, hay una inmensa riqueza de sucesos maravillosos que ocurrieron; que se guardan en la memoria, y constituyen lo que denominamos experiencia. Como no sentir una profunda emoción al evocar el nacimiento de los hijos; de los nietos; así como los éxitos de ello.

Si alguien te pregunta ¿Qué es un triangulo? De inmediato vas al almacén de tu memoria, y extraes el concepto, o la imagen. Como sabes, de experiencias y aprendizajes previos, vas construyendo nuevos aprendizajes; creando y recreando nuevas experiencias.

¿Cómo puedes elaborar una rica pizza, si no has aprendido previamente como se preparan y mezclan los ingredientes?

También puedes evocar el pasado, centrarte en lo negativo del mismo; y sentitse culpable. Eso lo tratamos anteriormente. No uses tu pasado para castigarte, ni para sumirte en melancolía.

Usa tu pasado para potenciar, darle significado y realidad al presente.

Viaja al futuro creativamente.

Si te orientas al futuro, es porque tienes expectativas por el porvenir, y eso es maravilloso. Tener esperanza, hacer planes, soñar grandes realizaciones; proponerse metas significativas es lo que ha permitido el avance del conocimiento, de la ciencia.

Tal vez has leído sobre los planes que se hacen actualmente, para llevar una misión tripulada al Planeta Rojo,  Marte. El primer estudio técnico detallado de un viaje a Marte fue de Wernher von Braun, quien publicó El Proyecto Marte en el año 1952. Recientes declaraciones de la NASA, señalan que para el 2030, será posible enviar una nave tripulada al Planeta Marte, y da descripción de cómo será el proceso.

Para tal logro, se requiere cumplir una serie de requisitos, superar algunas barreras, obtener recursos financieros, y preparar a los viajeros espaciales.

Es lo que generalmente hacemos para alcanzar las metas futuras; o enfrentar acontecimientos porvenir.

Si una persona quiere obtener el título de Ingeniero, sabe lo que tiene que hacer: cumplir los requisitos para inscribirse en la Escuela de Ingeniería; Cursar y aprobar Semestre tras Semestre; estudiar, privarse de algunos placeres; disponer de recursos financieros. Lo mismo sucede al agricultor que quiere obtener trigo. Conoce todos los procedimientos y pasos aprendidos por experiencia. Sabe que cumplidos los tales, obtendrá una excelente cosecha de trigo.

Imagino que ya estas intuyendo  la aplicación. Respecto del futuro, lo que necesitamos hoy, es tomar las medidas oportunas y prácticas para cuando el momento llegue.

Ahora, es cierto que existen situaciones sobre las cuales no podemos ejercer control, son imprevistas. Un terremoto; el incremento del costo de los precios; el alza del petróleo; un verano que afecte la producción de alimentos. Tales situaciones no podemos prevenir, ni tomar acciones para evitarlas. Respecto de ellas, lo que necesitamos hacer es aceptarlas, comprenderlas, analizarlas; y buscar alternativas creativas de solución.

 No puedes, individualmente, controlar el alza del costo de los productos; más si puede ejercer control sobre tu presupuesto, y evitar gastos innecesarios.

La recomendación es prevenir, actuar hoy, sobre lo que pueda suceder mañana.

No sumirse en ansiedad y preocupación, de lo cual ya hablamos.

Usa tu imaginación, creatividad, capacidad de soñar; para crear una imagen del futuro, más no te quedes en elucubraciones, y sueños. Comienze a poner las bases de ese futuro, de ese sueño, y cada día construye sobre esas bases.

Disfruta el Presente.

Vamos a estar claros, el único tiempo objetivo que tenemos es el presente. Podemos viajar mentalmente al futuro, o al pasado. Más realmente, solo se vive en el presente, un eterno presente.

Observa un reloj que tenga segundero, cuenta hasta tres segundos, y continúa leyendo.

Lo que has hecho, es observar como transcurre tu presente. Tres segundos de tu maravilloso, extraordinario y valioso presente. Algunos cronómetros registran hasta las centésimas de segundo; resulta impresionante observar en vivo cuanto tiempo dura el presente: fracciones mínimas de tiempo.

Esto nos indica que nuestro presente es muy breve.

Entonces, para que distraerlo sumergido en el pasado, o anticipando el futuro; si lo único que tiene para vivir, es una fracción breve de ese maravilloso tiempo.

La recomendación es disfruta el presente.

Te ha ocurrido alguna vez que estabas hablando con alguien, y de repente le preguntas a tu interlocutor: ¿Qué me dijiste? ¿Qué ocurrió? Sencillamente, que por una fracción de tiempo te desconectaste de lo que te hablaba la otra persona, y te fuiste de viaje espacio-temporal.

Puede haber ocurrido que la persona con quien hablabas te dijo: “En días pasados me encontré con Nohracecilia, y te mandó saludos…” Al oír aquella frase, la mente por asociación, comenzó a evocar a la persona nombrada, y se desconectó de la conversación. Luego, al volver a la realidad, al presente, observas que tu amigo está conversando sobre otro asunto, el cual por supuesto ni idea tienes de lo que se trata.

Un fin de semana, te tomas un pequeño tiempo de descanso y te va a tu lugar preferido, a disfrutar en familia. Sentado allí, disfrutando el paisaje, acariciado por la fresca brisa de un hermoso atardecer, oyendo una rítmica música, rodeado de tus seres querido; de repente viene a su memoria una tarea que debes cumplir la próxima semana.

Por arte de magia, te desconectas del maravilloso momento que disfrutas; y diriges tu mente hacia la tarea asignada, viajas al futuro y pierdes la perspectiva del objeto de tu fin de semana.

Pasó el tiempo, te encuentras ocupado en cumplir la tarea asignada; de repente recuerdas el fin de semana pasado; y te diriges mentalmente al lugar donde estuviste anteriormente, para recrearte pensando en lo agradable que sería estar allí.

Una recomendación en este sentido es disfrutar el momento presente. Disfruta tus momentos de descanso, con tu familia, de diversión, y no los perturbes; con pensamientos que te saquen de la realidad.

De igual modo, disfruta tu trabajo, y no te distraigas con asuntos ajenos al mismo; a menos que sean esas pausas activas, necesarias para descansar la mente, y tomar nuevo impulso en la tarea.

Reiteramos la recomendación que te hacemos: disfruta el presente.

Continúa…

Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia Libre

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Material usado con fines de orientación; sin propósitos de lucro.

PARA VIVIR SIN CULPA

Durante estos días, cuando iniciamos un nuevo año, es frecuente que reflexionemos sobre el tiempo.

Un escritor bíblico en el libro de Eclesiastés afirma que “…todo tiene su tiempo, y todo lo que se hace debajo del sol tiene su hora…”.

Tal afirmación nos recuerda una gran verdad. El tiempo es un factor muy importante en nuestra vida.

Al revisar lo que para nosotros significa el tiempo, notaremos el peso y la importancia que le asignamos al mismo.

Ahora bien, ¿Que es el tiempo?

La definición más sencilla es: una sucesión infinita de pequeños momentos, de instantes. Es decir, el tiempo como entidad no existe. Lo que existe y se denomina tiempo, son los diversos acontecimientos de la vida; sean estos personales sociales o universales.

El tiempo lo que mide es la distancia y la velocidad entre dos sucesos. De ahi surge lo que se conoce como pasado, presente y un futuro.

La edad que usted tiene en este momento, no es más que el tiempo transcurrido desde que nació, hasta este preciso instante que lee esta nota. Fijese entonces que su vida es una sucesión infinita de pequeños momentos.

¿Cuales son esos pequeños momentos?

Son los que denominamos presente, y que muy poca importancia le asignamos. 

Por un instante reflexione. ¿Cuanto tiempo tarda su presente?

Se da cuenta… su presente es infimo, una pequeña fracción de eso que denomimamos tiempo.

Observe lo que generalmente sucede a las personas con el manejo, o administración del tiempo.

Imagine que esta en su sitio preferido, al que se escapa cuando quiere descansar. Esta allí descansando deliciosamente; repentinamente sus pensamientos se disocian de aquel encantador lugar, y se escapan hacia un pequeño asunto que necesita resolver. Su mente trabaja en algo que necesita realizar el día siguiente, por ejemplo. Pasa el día en aquel lugar en el que le encanta descansar, pero asombrosamente no disfrutó el paisaje, los colores, la acariciante brisa, la belleza de la naturaleza, ni si queira la persona que le acompañó.

Usted no estaba disfrutando el presente, sino que se embarcó en una capsula del tiempo y se sumergió en un mañana, que no existe sino en su mente.

Este es uno de los grandes problemas de la condición humana, tenemos la capacidad de disociarnos en el tiempo, para sentirnos culpables por el pasado; o preocupados por el futuro.

Piense en lo más horrible que usted haya vivido. Eso le averguenza, le atormenta, le duele, le hace sentir culpable, y miles de emociones negativas más. Pero sabe una cosa, eso que usted vivió es pasado, no existe sino en su mente. Claro y en la mente de los demás, y eso le incomoda.

¿Qué puede hacer usted para enmendar el pasado? Nada. Usted no puede retrotraer el tiempo y evitar lo que sea que usted experimentó. Ahora usted puede accionar en el presente para corregir, si es necesario, pero fundamentalmente, usted necesita accionar para vivir, para disfrutar el presente.

Puede que usted se preocupa mucho por el futuro. Esa preocupación le genera ansiedad.

La culpa y la preocupación son las dos caras de una misma moneda.

Desperdiciamos el tiempo culpandonos por lo pasado, o preocupandonos por el porvenir.

Por lo cual no vivimos el presente.

Mientras usted lee esta nota, va siguiendo las ideas expuestas. Las acepta o rechaza. Al mismo tiempo su mente divaga alrededor de otras cosas, las cuales posiblemente le son importantes.

Su mente viaja continuamente hacia el pasado, al futuro, o al presente.

Ahora tomese un instante. Escuche los sonidos a su alrededor, sienta el mueble sobre el que deja reposar su cuerpo mientras esta frente a su monitor; más aun perciba los latidos de su corazón, el acompasado ritmo respiratorio. Coloque los dos pies sobre el piso, mantengase sentado, ponga las dos manos sobre sus rodillas y respire lentamente. Inhale, exhale unos segundos. Trate de poner la mente en blanco.

Lo que hemos tratado de hacer es vivir el presente.

Vivir el presente no es facil porque nos han enseñado a soportar la carga de lo pasado, y preocuparnos por el porvenir.

El asunto no es olvidar el pasado. El pasado en nuestra historia, allí esta lo vivido, lo aprendido, la experiencia. El problema es que lo que más nos pesa del pasado son los errores, lo negativo; por lo que minimizamos las cosas buenas experimentadas.

Un buen consejo es que del pasado tomemos los aprendizajes, la experiencia, los conocimientos adquiridos. Es lo que realmente nos queda. Los momentos gratos o ingratos no existen. Para que lamentarse por algo que no existe.

Lo importante es asumir el presente, consciente de que es muy breve; y con el construir nuestro futuro; porque no es preocuparse sino ocuparse.

A usted le preocupa su seguridad futura, igual que a todo el mundo. Para asegurar ese futuro hay que ocuparse hoy. Obteniendo una profesión, mejorando el negocio; o emprendiendo alguno. El asunto es poner las bases hoy para asegurar el porvenir.

Necesitamos aprender a vivir el presente.

Si eso podemos hacer, le aseguro plena felicidad.

Uno dice en esta época Feliz Año…

Yo le deseo… Feliz cada instante de este año…