¿APOYAN POTENCIAS ESPIRITUALES A LA REVOLUCIÓN EN VENEZUELA?

En las redes sociales circulan cadenas que alertan sobre unas supuestas declaraciones del Presidente de Venezuela, en las que afirma estar dispuesto a hacer tratos con el Diablo para defender el legado de Chávez; que ha recibido protección de aquel personaje, quien es la fuerza de su espiritualidad.

De ser cierto dicho pronunciamiento necesitamos meditar objetivamente en el significado del mismo, sus repercusiones hacia quien lo ha formula y para el País.

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En un sitio de Internet denominado notitiempo.com se lee la siguiente nota, fechada 9 de noviembre de 2017:

El presidente de la República, Nicolás Maduro, dijo este miércoles que por la Revolución Bolivariana lo ha dado y seguirá dando todo. En este sentido, aseguró que está dispuesto a hablar con el diablo por defender el legado del fallecido presidente Hugo Chávez. “Si hay que hablar con el diablo, se habla”, comentó sin pudor durante una reunión con generales y almirantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Posteriormente, asomó muy superficialmente que ha conversado con otras fuerzas. “Yo he hablado hasta con el diablo, yo me pongo en sus manos, él es el gran protector nuestro, es una de las grandes fuerzas de nuestra espiritualidad que tiene nuestra revolución y nuestra vida histórica, con todos ellos (los diablos) yo he hablado”, manifestó desde la Academia Militar de la Guardia Nacional Bolivariana.

Como es natural la población cristiana de Venezuela ha reaccionado con asombro, temor, y desconcierto. No es para menos, y los llamados a seguir clamando a Dios para recibir la protección Divina se multiplican y crecen de tono.

Ahora bien, estas declaraciones del presidente venezolano destacan nuevamente varios aspectos relacionados con el origen y desarrollo de la crisis venezolana.

En primer lugar no debería asombrar a los venezolanos la fe del presidente en “las fuerzas” de la espiritualidad que tiene la revolución bolivariana. El, ni los propulsores de la Revolución han ocultado sus ideologías políticas, convicciones religiosas, y el culto que profesan a religiones ancestrales no cristianas.

El presidente está haciendo uso de un derecho constitucional y humano de profesar el culto que desee; el mismo que nos da derechos a predicar el evangelio de Jesucristo, y extender el Reino de los Cielos hasta lo último de la Tierra.

En segundo lugar tal afirmación lo que hace es destacar el poco impacto que el cristianismo tiene en Venezuela. Y esta afirmación dura, dolorosa, se formula por las siguientes razones, reiterada en escritos anteriores.

No es cierto que el Diablo, María Lionza, u otra deidad haya determinado el triunfo de la Revolución en Venezuela. Aquella llegó a Miraflores con el voto popular de los venezolanos que dicen ser cristianos. Y se ha sostenido hasta ahora con votos contabilizados por el CNE.

Tampoco es posible que el Diablo tenga tanto poder como para torcer los designios Divinos tocantes a Venezuela. Satanás, Diablo, o como se le denomine es un ser sujeto a la voluntad y soberanía de Dios, es un ser creado. En la Biblia se destaca que cada vez que el pueblo de Dios se manifiesta con poder las fuerzas del mal son expulsadas de su entorno. Esto se evidencia en el libro de Éxodo cuando se observa a Moisés derrotando a cada una de las deidades egipcias, incluido el Faraón, considerado un dios.

En el Nuevo Testamento se aprecia que una vez los discípulos empoderados de las virtudes del Espíritu Santo, por cada lugar donde iban derrotaban a las fuerzas malignas: Felipe en Samaria, Hechos 8:4-8; Pablo en Filipos, Hechos 16:16-18; Pablo en Éfeso, Hechos 19:11-12.

En Venezuela el Diablo no está desatado, haciendo guerra espiritual a los creyentes; lo que está pasando lo explica la física, si se produce un vacío la tendencia de la materia es ocupar ese espacio dejado libre. Este principio se observa en la naturaleza, cuando el aire atmosférico se calienta en la superficie de la tierra, o de los mares, aumenta de volumen y se desplaza hacia zonas de menor temperatura; al desplazarse deja un espacio vacío que de inmediato es ocupado por una masa equivalente de aire frío. Ese incesante desplazamiento del aire y el movimiento de rotación de la tierra es lo que genera los vientos y en ocasiones huracanes.

Tal fenómeno está ocurriendo en Venezuela, no es que el Diablo ha desatado su guerra y gobierne desde Miraflores, es que se ha dejado un vacío y ese astuto, sinuoso, y engañador personaje ha ocupado el territorio que se ha dejado libre.

Piensa en los primeros capítulos del libro de Josué, evoca la toma de Jericó, Josué 6:1-27, luego visualiza la derrota en la aldea de Hai, Josué 7:1-26. ¿Cuál es la diferencia en los resultados? ¿Qué determina aquella diferencia? ¿Quién, que poder, puede derrotar a los ejércitos de Jehová? Ya comprendes la realidad Venezolana.

Seguramente estás pensando que eso es aplicable a Israel, que Venezuela no es Israel, entonces piensa: ¿Dejó Dios de cumplir sus promesas al cerrarse el Antiguo Testamento? ¿El pueblo cristiano no es, por la obra de Jesucristo, heredero de la promesa?

Retomando las declaraciones del Presidente, necesitamos proponer otra lectura a las mismas.

El presidente, de ser ciertas aquellas declaraciones, ha elegido al peor asesor del Universo; puesto que desde el inicio de la humanidad sus asesorados han obtenido los resultados más nefastos que la mente puede imaginar, Lee 1 Crónicas 21:1-16. Entonces viene la interrogante: ¿No hay cercano al Presidente una persona que pueda alertarle de ese grave error? ¿No tiene un consejero que con Biblia en mano, y bajo la dirección del Espíritu Santo, le explique cuál debe ser su elección correcta?

Claro que los hay, les hemos visto hablar en cadenas nacionales; y hemos oído de sus logros gracias a su cercanía a las esferas de poder, aquel privilegio puede ser encausado y con el poder del Espíritu Santo influir en el Presidente y su equipo; esos creyentes cercanos al presidente pueden convertirse en prominentes personajes como José en Egipto, Daniel en Babilonia, Ester en Persia. Ellos cambiaron el rumbo de pueblos al propiciar cambios en sus gobernantes.

Para hacer aquello hay que ser fieles a la Palabra, consecuentes con sus convicciones, actuar con responsabilidad, inspirados por el Espíritu santo.

Al meditar en las palabras del Presidente siento un profundo pesar, me duele el destino del Presidente porque la Palabra de Dios declara sin dudas cual es. Por lo que establece la Biblia, y por evidencias bien documentadas en la historia, quien blasfeme contra Dios, y se pronuncie en forma indebida contra su pueblo obtiene resultados desastrosos.

En privado estoy orando por el Presidente, para que reciba la luz Divina, pido a Dios que levante a una persona que le hable para guiarle a un encuentro personal con Jesucristo. Porque es necesario es que un hombre de Dios le hable para alertarle sobre una mejor opción, ni siquiera por sus funciones de gobierno sino por la necesidad que como ser humano tiene de un encuentro personal con Jesucristo para que “no se pierda sino que tenga vida eterna”.

Volviendo al tema de este artículo, tampoco es cierto que el Diablo ha dado las victorias a la Revolución, sino una pésima dirección de la denominada Mesa de Unidad Democrática (MUD), que gracias a sus torpes estrategias perdieron la fe y apoyo popular, por lo que alcanzaron solo algunas Gobernaciones en las últimas elecciones. Igual como se desplomó la denominada Cuarta República.

Circulan rumores, y vídeos,  de que ciertos personajes de la oposición han obtenido algunos beneficios personales y partidistas por acuerdos secretos con la Revolución, por lo cual no impulsaron el Referendum, ni hicieron valer los resultados del la consulta popular organizada por la oposición, y en forma inconsistente fueron a elecciones con una Asamblea Nacional Constituyente que dijeron era ilegal, y regidos por un CNE que dijeron tenía el período vencido.

En el caso de ser ciertos los rumores, entonces el diablo que le da fuerzas a la Revolución para que siga en el poder no procede del averno, sino que tiene nombre y apellido y circula libremente por los medios audiovisuales y por los pasillos de la Asamblea Nacional. Digo, si son ciertos los rumores.

¿Qué hacer ante las supuestas afirmaciones del Presidente? Pues lo que la Biblia declara como opción, y expresa el texto más leído y menos practicado fervorosamente:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:13-14.

Observa la secuencia:

Condición:

Humillarse, orar, buscar el rostro de Dios, convertirse de los malos caminos,

Entonces:

Dios oirá desde los cielos el clamor, perdonará los pecados, y sanará la tierra.

Apliquemos esta demanda a Venezuela.

¿De qué tienen que arrepentirse los venezolanos? ¿De cuáles malos caminos hay que convertirse? Pues es sencillo.

Arrepentirse de no testificar del poder transformador de Jesucristo y dar evidencia de ello, de no salir de los templos a pregonar las buenas nuevas de salvación; arrepentirse de seguir adorando ídolos, de haber mezclado la pureza del evangelio con falsas doctrinas, o prácticas orientalistas.

Otra medida que evidencia aquel arrepentimiento es no seguir apoyando aquellas creencias ajenas a la fe cristiana, en las elecciones no votar por candidatos que no representen los valores cristianos.

De qué sirve hacer llamados para ayunar, y clamar por Venezuela si en las elecciones se sigue votando por candidatos que no tienen principios cristianos. Es una blasfemia clamar a Dios para que resuelva la crisis en Venezuela y se siga apoyando personas que no temen a Dios. Y esto no es discriminación, ni promover prejuicio contra grupos humanos, es un asunto de fidelidad, de responsabilidad y racionalidad. “No hay comunión entre la luz y las tinieblas”, como no lo hay ente el aceite y el agua.

Pero en Venezuela algunos prominentes personajes, figuras emblemáticas de ciertas iglesias están tratando de mezclar algo que la Biblia, ni la lógica humana, aceptan.

Ante esta aciaga circunstancia política, el pueblo de Dios tiene dos opciones, no excluyentes,  una: impactar con el poderoso mensaje del evangelio a quienes están en funciones de poder, esto significa que el cristiano venezolano necesita estar “lleno del poder del Espíritu Santo”, Hechos 1:8,  equipado con la “armadura del Espíritu”, Efesios 6:10-20, y practicar las disciplinas espirituales recomendadas por Jesucristo, la oración y el ayuno, Marcos 9:29.

Otra opción es: apoyar a representantes populares que profesen valores cristianos.  Para el 10 de diciembre se ha llamado a otras elecciones, vamos a ver si quienes están clamando a Dios para que intervenga en Venezuela acuden a votar y lo hacen conforme al dictado de la Palabra de Dios, a la media noche de ese día lo sabremos.

Los líderes espirituales cristianos, sacerdotes católicos y los pastores evangélicos, tienen la responsabilidad de orientar, Biblia en mano, a los creyentes para que asuman los valores, principios y normas de la fe cristiana, los practiquen, defiendan y proclamen.

Basta ya de ese cristianismo nominal, dominguero, superficial. Venezuela requiere con urgencia un despertar espiritual, una Reforma profunda enraizada en la Palabra de Dios.

Por cierto Juan en su evangelio hace una afirmación esperanzadora:

La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella. Juan 1:5.

Que la luz del evangelio impacte a Venezuela.

Te invito a orar y ayunar, para que aquello ocurra.

Fuente:

Textos bíblicos: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org

Nota de prensa: publicada en notitiempo.org, en fecha 9-11-2017

Apuntes personales,

Imagen: Google.

 

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