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ETERNO PRESENTE

El tiempo es la magnitud física que mide la duración entre dos sucesos; y que permite ordenar los acontecimientos en secuencias, un pasado, un presente y un futuro.

Desde un punto de vista práctico, realista, solo existe el presente. Un eterno presente, debido a que el pasado son acontecimientos que ocurrieron, y el futuro hechos por venir. Solo se vive en el presente.

Un sabio, en el libro de Eclesiastés, afirmó: Hay un tiempo en que se nace, y otro para morir. Los extremos de todos los sucesos de una vida. Entre ambos, las realizaciones humanas, en su debido momento.

Todo ser vivo realiza, crea, actúa, produce, únicamente en el presente.

En el pasado hay experiencias, conocimientos, aprendizajes que sirven para facilitar las acciones en el presente; y el futuro constituye una fuente de inspiración, de motivación.

Hay personas centradas en el pasado, ellas piensan que los tiempos pasados fueron mejores; son melancólicas, añoran las tradiciones y costumbres de antaño; les gusta coleccionar antigüedades. Por lo general son personas apegadas a la figura materna; con tendencia a la introversión y al pesimismo. Muchas veces aparece en ellos sentimientos de culpa por lo que hicieron, o no hicieron.

Otros se proyectan hacia el futuro. Todas sus expectativas están en un futuro que jamás llega. Creen que todo lo mejor está por venir. Cuando se gradúen, o se casen, consigan un trabajo, les aumenten el sueldo; el tiempo pasa, y lo mejor sigue en el futuro. Dichas personas son ansiosas, inseguras; siempre están preocupadas.

Quienes viven en el presente generalmente son personas felices, ocupadas, creativas, productivas; disfrutan lo que hacen. Se aceptan como son sin complejos; reconocen sus virtudes y debilidades, sacando provecho de ambas. Realizan lo que se proponen.

La tendencia hacia el pasado, o hacia el futuro, no es un defecto. Es una característica relacionada con el temperamento, son rasgos innatos. El peligro está en no aceptar los cambios, queriendo vivir como en el pasado, en un museo. O pretender anticipar los acontecimientos, lo cual nos produce ansiedad, incertidumbre.

El secreto está en vivir el presente, utilizando la experiencia y saber acumulado; con expectativas reales de lo por venir, como motivación.

En Eclesiastés, el escritor en 3:12 y 13, expresó:

12 Yo he conocido que no hay… cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; 13 y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.

Vivimos un hermoso presente, realicémonos en él, utilizando la experiencia acumulada, con la mirada puesta en nuestro destino; confiando en las promesas de nuestro Dios.

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Biblia: Versíon RV60

 

ETERNO PRESENTE

El tiempo es la magnitud física que mide la duración entre dos sucesos; y que permite ordenar los acontecimientos en secuencias: un pasado, un presente y un futuro.

Desde un punto de vista práctico, realista, solo existe el presente. Un eterno presente, debido a que el pasado son acontecimientos que ocurrieron, y el futuro hechos por venir. Solo se vive en el presente.

Un sabio, en el libro de Eclesiastés, afirmó: Hay un tiempo en que se nace, y otro para morir. Los extremos de todos los sucesos de una vida. Entre ambos, las realizaciones humanas, en su debido momento.

Todo ser vivo realiza, crea, actúa, produce, únicamente en el presente.

En el pasado hay experiencias, conocimientos, aprendizajes que sirven para facilitar las acciones en el presente; y el futuro constituye una fuente de inspiración, de motivación.

Hay personas centradas en el pasado, ellas piensan que los tiempos pasados fueron mejores; son melancólicas, añoran las tradiciones y costumbres de antaño; les gusta coleccionar antigüedades. Por lo general son personas apegadas a la figura materna; con tendencia a la introversión y al pesimismo. Muchas veces aparece en ellos sentimientos de culpa por lo que hicieron, o no hicieron.

Otros se proyectan hacia el futuro. Todas sus expectativas están en un futuro que jamás llega. Creen que todo lo mejor está por venir. Cuando se gradúen, o se casen, consigan un trabajo, les aumenten el sueldo; el tiempo pasa, y lo mejor sigue en el futuro. Dichas personas son ansiosas, inseguras; siempre están preocupadas.

 

Quienes viven en el presente generalmente son personas felices, ocupadas, creativas, productivas; disfrutan lo que hacen. Se aceptan como son sin complejos; reconocen sus virtudes y debilidades, sacando provecho de ambas. Realizan lo que se proponen.

La tendencia hacia el pasado, o hacia el futuro, no es un defecto. Es una característica relacionada con el temperamento, son rasgos innatos. El peligro está en no aceptar los cambios, queriendo vivir como en el pasado, en un museo. O pretender anticipar los acontecimientos, lo cual nos produce ansiedad, incertidumbre.

El secreto está en vivir el presente, utilizando la experiencia y saber acumulado; con expectativas reales de lo por venir, como motivación.

En Eclesiastés, el escritor en 3:12 y 13, expresó: Yo he conocido que no hay… cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida;  y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.

Vivimos un hermoso presente, realicémonos en él, utilizando la experiencia acumulada, con la mirada puesta en nuestro destino; confiando en las promesas de nuestro Dios.

Fuente: La Página de Israel. Bligoo.com

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MENTE SANADORA

Dando continuidad al tema Mente Sanadora, vamos a considerar las siguientes estrategias para el desarrollo de una mente sana.

Revisemos otra estrategia: Supera la culpa.

Existen dos tipos de culpas. La culpa legal, y la culpa psicológica, o sentimiento de culpa.

La culpa legal, se resuelve en los tribunales; y acarrea sanciones civiles o penales; de acuerdo al estado de derecho.

Cuando una persona comete un delito, es juzgada en un tribunal, y recibe la pena correspondiente a la magnitud de la falta. Una vez cumplida la pena, se extingue la responsabilidad legal; la persona es libre, y no puede ser juzgada nuevamente por aquel delito.

La culpa psicológica se procesa en la mente. La denominaremos, sentimiento de culpa.

Esta emoción está centrada en el pasado, es originada por hechos, u omisiones que consideramos errados, y es propia de personas que tienden a vivir en el pasado. Mediante el sentimiento de culpa, nos castigamos, mentalmente, por los hechos u omisiones erradas del pasado. Se procesa mediante un círculo vicioso; este funciona de la siguiente manera:

Primero: Se piensa en el hecho, u omisión errada

Segundo: Aparece el sentimiento de culpa

Tercero: Se otorga el castigo por error cometido

Cuarto: Se obtiene expiación, liberación de la culpa

En el tercer paso del proceso, “el castigo”, se concede mediante dolores de cabeza, tristeza, remordimiento, depresión, entre otros.

Este mecanismo en nada nos ayuda a resolver el sentimiento de culpa; por el contrario lo que hace es perpetrarlo; porque no resuelve el sentimiento de culpa, al contrario, lo mantiene.

Mediante este mecanismo, usted se castiga indefinidamente por el mismo error u omisión.

¿Qué hacer para liberarnos del sentimiento de culpa?

Primero: Reconozca el error, u omisión; acéptelo

Segundo: Piense que usted no es infalible, que puede errar

Tercero: Pida perdón a la persona a quien le hizo daño, si fuere el caso

Cuarto: Perdónese usted mismo

Quinto: Libérese de la culpa

La próxima vez evoque error u omisión, o alguien se lo recuerde; considérese perdonado, libre de culpa. No siga el juego, no caiga en el círculo vicioso.

Es importante tomar conciencia de que el hecho, o circunstancia, por la cual aparece el sentimiento de culpa, no existe en la realidad. Existe solo en su mente, por cuanto es un hecho pasado. Es decir, usted está experimentando una sensación de dolor, vergüenza, culpa, por algo que no existe, sino en su mente.

Por otra parte, es posible que la persona ofendida, o agraviada, ya lo haya perdonado, y olvidado el hecho.

Ahora, si se siente culpable por algo que no hizo, perdonase, y punto final.

Así que libérese del sentimiento de culpa, y siga experimentando hoy, la belleza de vivir el presente. Algo constructivo que puede hacer sobre su pasado, es no volver a cometer el mismo error; ha obtenido aprendizaje; de manera dolorosa, pero aprendizaje al fin.

Tomemos nota de otra estrategia: enfrenta la ansiedad.

La ansiedad, es una emoción orientada hacia el futuro; es la sensación de angustia por las cosas que ocurrirán en el porvenir. Está íntimamente ligada a la preocupación.

La ansiedad tiene su origen en la preocupación por las cosas que pueden ocurrir en el futuro.

Hay que reconocer que el futuro es incierto. Aun cuando hay mecanismos, y formulas para predecir la ocurrencia de ciertos hechos, es imposible predecir con exactitud lo que sucederá dentro de cinco años.

En el mundo de la astronomía, se puede predecir con exactitud la posición de un planeta en un momento determinado. No ocurre así, con los fenómenos sociales, y menos aun en relación con nuestra vida.

Cuando usted se preocupa por el futuro, y siente ansiedad, está experimentando una emoción por algo que no existe, sino en su mente. Semejante a la culpa, pero de orientación diferente; aquella al pasado, la ansiedad hacia el futuro.

¿Cómo puede vencer la ansiedad?

Actuando hoy, sobre aquellas cosas en las que usted puede intervenir, y tener fe en que el futuro es promisor; esperanza en que las cosas irán bien.

¿Recuerda la fabula de la hormiga y la cigarra? La hormiga estaba consciente de que se aproximaba el invierno, por lo cual tenía que hacer previsiones para ese porvenir, ocuparse en almacenar alimentos. Habría sido inútil que la hormiga se preocupara y estuviera ansiosa por la llegada del invierno, y no almacenara alimentos.

La moraleja es que la ocupación, es un antídoto contra la preocupación.

Usted tiene un proyecto para el futuro. No se preocupe por ese proyecto, ocúpese cada día en los pasos requeridos para hacerle realidad.

Continúa…

Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia Libre

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Material usado con fines de orientación; sin propósitos de lucro.

MENTE SANADORA

Dando continuidad al tema Mente Sanadora, vamos a considerar las siguientes estrategias para el desarrollo de una mente sana.

Presentamos otra estrategia: Aprenda a darle significado constructivo al tiempo.

Toma nota de esta realidad, mientras vas leyendo las palabras de este artículo, tu mente está interpretando las ideas, creando imágenes, y dándoles significado. Todo simultáneamente. Este es tu presente. Pero eso no es todo; a la vez tu mente procesa pensamientos sobre algo que necesitas o debes hacer en el futuro; o en algo que ocurrió en el pasado. Y aun mas, si estás pasando por un momento especial de la vida, en tu mente subyace la emoción que esa circunstancia especial genera.

Esta extraordinaria capacidad del cerebro, es la que nos permite viajar al pasado, y recrear lo vivido; vivir el presente y disfrutar la vida; o dirigirnos hacia el futuro y anticipar sucesos por venir.

Usa tu pasado constructivamente.

Revivir el pasado, no es negativo. En el pasado se  vivió innumerables experiencias, se adquirió  aprendizajes, hay una inmensa riqueza de sucesos maravillosos que ocurrieron; que se guardan en la memoria, y constituyen lo que denominamos experiencia. Como no sentir una profunda emoción al evocar el nacimiento de los hijos; de los nietos; así como los éxitos de ello.

Si alguien te pregunta ¿Qué es un triangulo? De inmediato vas al almacén de tu memoria, y extraes el concepto, o la imagen. Como sabes, de experiencias y aprendizajes previos, vas construyendo nuevos aprendizajes; creando y recreando nuevas experiencias.

¿Cómo puedes elaborar una rica pizza, si no has aprendido previamente como se preparan y mezclan los ingredientes?

También puedes evocar el pasado, centrarte en lo negativo del mismo; y sentitse culpable. Eso lo tratamos anteriormente. No uses tu pasado para castigarte, ni para sumirte en melancolía.

Usa tu pasado para potenciar, darle significado y realidad al presente.

Viaja al futuro creativamente.

Si te orientas al futuro, es porque tienes expectativas por el porvenir, y eso es maravilloso. Tener esperanza, hacer planes, soñar grandes realizaciones; proponerse metas significativas es lo que ha permitido el avance del conocimiento, de la ciencia.

Tal vez has leído sobre los planes que se hacen actualmente, para llevar una misión tripulada al Planeta Rojo,  Marte. El primer estudio técnico detallado de un viaje a Marte fue de Wernher von Braun, quien publicó El Proyecto Marte en el año 1952. Recientes declaraciones de la NASA, señalan que para el 2030, será posible enviar una nave tripulada al Planeta Marte, y da descripción de cómo será el proceso.

Para tal logro, se requiere cumplir una serie de requisitos, superar algunas barreras, obtener recursos financieros, y preparar a los viajeros espaciales.

Es lo que generalmente hacemos para alcanzar las metas futuras; o enfrentar acontecimientos porvenir.

Si una persona quiere obtener el título de Ingeniero, sabe lo que tiene que hacer: cumplir los requisitos para inscribirse en la Escuela de Ingeniería; Cursar y aprobar Semestre tras Semestre; estudiar, privarse de algunos placeres; disponer de recursos financieros. Lo mismo sucede al agricultor que quiere obtener trigo. Conoce todos los procedimientos y pasos aprendidos por experiencia. Sabe que cumplidos los tales, obtendrá una excelente cosecha de trigo.

Imagino que ya estas intuyendo  la aplicación. Respecto del futuro, lo que necesitamos hoy, es tomar las medidas oportunas y prácticas para cuando el momento llegue.

Ahora, es cierto que existen situaciones sobre las cuales no podemos ejercer control, son imprevistas. Un terremoto; el incremento del costo de los precios; el alza del petróleo; un verano que afecte la producción de alimentos. Tales situaciones no podemos prevenir, ni tomar acciones para evitarlas. Respecto de ellas, lo que necesitamos hacer es aceptarlas, comprenderlas, analizarlas; y buscar alternativas creativas de solución.

 No puedes, individualmente, controlar el alza del costo de los productos; más si puede ejercer control sobre tu presupuesto, y evitar gastos innecesarios.

La recomendación es prevenir, actuar hoy, sobre lo que pueda suceder mañana.

No sumirse en ansiedad y preocupación, de lo cual ya hablamos.

Usa tu imaginación, creatividad, capacidad de soñar; para crear una imagen del futuro, más no te quedes en elucubraciones, y sueños. Comienze a poner las bases de ese futuro, de ese sueño, y cada día construye sobre esas bases.

Disfruta el Presente.

Vamos a estar claros, el único tiempo objetivo que tenemos es el presente. Podemos viajar mentalmente al futuro, o al pasado. Más realmente, solo se vive en el presente, un eterno presente.

Observa un reloj que tenga segundero, cuenta hasta tres segundos, y continúa leyendo.

Lo que has hecho, es observar como transcurre tu presente. Tres segundos de tu maravilloso, extraordinario y valioso presente. Algunos cronómetros registran hasta las centésimas de segundo; resulta impresionante observar en vivo cuanto tiempo dura el presente: fracciones mínimas de tiempo.

Esto nos indica que nuestro presente es muy breve.

Entonces, para que distraerlo sumergido en el pasado, o anticipando el futuro; si lo único que tiene para vivir, es una fracción breve de ese maravilloso tiempo.

La recomendación es disfruta el presente.

Te ha ocurrido alguna vez que estabas hablando con alguien, y de repente le preguntas a tu interlocutor: ¿Qué me dijiste? ¿Qué ocurrió? Sencillamente, que por una fracción de tiempo te desconectaste de lo que te hablaba la otra persona, y te fuiste de viaje espacio-temporal.

Puede haber ocurrido que la persona con quien hablabas te dijo: “En días pasados me encontré con Nohracecilia, y te mandó saludos…” Al oír aquella frase, la mente por asociación, comenzó a evocar a la persona nombrada, y se desconectó de la conversación. Luego, al volver a la realidad, al presente, observas que tu amigo está conversando sobre otro asunto, el cual por supuesto ni idea tienes de lo que se trata.

Un fin de semana, te tomas un pequeño tiempo de descanso y te va a tu lugar preferido, a disfrutar en familia. Sentado allí, disfrutando el paisaje, acariciado por la fresca brisa de un hermoso atardecer, oyendo una rítmica música, rodeado de tus seres querido; de repente viene a su memoria una tarea que debes cumplir la próxima semana.

Por arte de magia, te desconectas del maravilloso momento que disfrutas; y diriges tu mente hacia la tarea asignada, viajas al futuro y pierdes la perspectiva del objeto de tu fin de semana.

Pasó el tiempo, te encuentras ocupado en cumplir la tarea asignada; de repente recuerdas el fin de semana pasado; y te diriges mentalmente al lugar donde estuviste anteriormente, para recrearte pensando en lo agradable que sería estar allí.

Una recomendación en este sentido es disfrutar el momento presente. Disfruta tus momentos de descanso, con tu familia, de diversión, y no los perturbes; con pensamientos que te saquen de la realidad.

De igual modo, disfruta tu trabajo, y no te distraigas con asuntos ajenos al mismo; a menos que sean esas pausas activas, necesarias para descansar la mente, y tomar nuevo impulso en la tarea.

Reiteramos la recomendación que te hacemos: disfruta el presente.

Continúa…

Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia Libre

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Material usado con fines de orientación; sin propósitos de lucro.

FELIZ NUEVO COMIENZO

A la media noche de hoy 31 de diciembre,  doce campanadas indicarán el fin de un año, y el comienzo de otro. Tradicionalmente se ha tomado la media noche de este día, como un momento para analizar el pasado y considerar las acciones a tomar respecto del futuro.

Se tiene en esta época, la expectativa de que las cosas serán mejores en el tiempo por venir. Debido a lo cual esperamos personalmente, que el año que viene sea feliz; y lo mismo deseamos para  todo el mundo.

Un feliz año no es producto del azar, de lo que nos depara el futuro, de la fortuna, o de la influencia de fuerzas que emanan del cosmos.

La felicidad se construye con realizaciones día tras día, momento tras momento, en cada instante de ese maravilloso presente que vivimos.

Mire hacia el pasado, su situación actual es debido a las decisiones tomadas, a lo que hizo o no hizo en aquellos días que se fueron.

Considere su futuro, lo que usted aspira lograr, será realidad en la medida que tome las decisiones acertadas, y realice las acciones correctas. En el futuro no hay misterios, casualidades, ni buena o mala suerte. El futuro es un tiempo por venir, que no le trae nada, sino aquello que logre con su dedicación, esfuerzo, y tenacidad; día a día, instante tras otro.

Como sabemos, para hacer realidad esos propósitos, Dios esta con nosotros, nos da sabiduría y fortalece. Hay que darle lugar en nuestras vidas y decisiones.

Por lo tanto, asuma la dirección de su vida, confíe en Dios, y tenga un feliz año.

LA FELICIDAD NO TIENE SECRETOS

Es probable que en algún momento nos hayamos preguntados cual es el significado de nuestra vida.

Observamos como pasan los días en una sucesión infinita de pequeños instantes, sin encontrar satisfacción, ni sentido alguno en lo que hacemos.

Aburrimiento, desesperanza, incertidumbre, desencanto invaden nuestro ser. Estamos como atrapados en una madeja que nos impide avanzar, alcanzar nuestros sueños e ideales.

Independientemente de los motivos que nos hagan experimentar tales sensaciones, es un hecho que por instantes hemos perdido la perspectiva de nuestra vida.

Porque hemos sido creados, y colocados en esta Tierra con el supremo objeto de ser felices.

Lo que pasa es que creemos que nuestro ideal es alcanzar la felicidad. De alguna manera se nos ha inculcado esta errónea idea. Por lo que hemos asumido que la felicidad es algo que esta en el futuro.

Mas la felicidad nunca se “alcanza”; la felicidad se vive día tras día, instante tras instante.

Muchas personas se plantean inconscientemente el que van a ser felices, una vez que alcancen un propósito. Por ejemplo, establecer como pauta para ser felices, el alcanzar un grado académico, obtener un ascenso en el trabajo, ganar en una competencia, casarse, o tener un hijo. Bien es cierto que tales propósitos son loables, dignos de los mejores esfuerzos; pero no constituyen la verdadera fuente de felicidad.

Y usted sabe que es así, puesto que conoce a muchos que alcanzaron el título universitario que querían, poseen  ingresos económicos que les permiten una vida confortable, tiene su pareja e hijos, una buena casa, automóvil, y demás comodidades; es mas gozan de buena salud, y no son felices.

Porque la felicidad no es una meta. Es un estado de armonía interior, de aceptación de sí mismo; es asumir responsablemente el rumbo de la vida misma. Es disfrutar cada instante en lo que se hace. Es decir, la felicidad no es una condición por venir; es una realidad presente, se vive cada instante.

Un cuadro muy ilustrativo sobre la felicidad nos lo ofrece la imagen de un niño construyendo un castillo de arena en la playa. Disfruta a plenitud aquel instante, dedicado a darle forma a la húmeda arena. Se abstrae de todo cuanto le rodea, para entregarse a la tarea de construir su castillo, aun cuando es consciente de que su obra en breve tiempo será destruida por el oleaje. A fin de cuentas lo que importa no es el castillo, sino el placer de darle forma, y el tiempo dedicado a la tarea.

De igual modo sucede en la vida. Tenemos muchas cosas para hacer, actividades que cumplir, tareas por llevar a cabo, propósitos que orientan nuestras acciones. Pues bien, necesitamos aplicarnos a esas actividades, disfrutando la realización de las mismas. Al fin y al cabo lo verdaderamente importante es saborear con deleite las cosas que hacemos.

Usted no tiene que esperar que la felicidad venga a usted; ni tampoco tiene que salir a buscarla; simplemente disfrute y sea feliz en todo cuanto haga.