SI VAS A ROMA, VIVE COMO ROMANO

Impulsado por diversas fuerzas internas y de la dinámica social, el hombre se ha desplazado de un lugar a otro sobre la faz de la tierra. A este fenómeno social se denomina migración.

Esta cualidad humana ha posibilitado la dispersión de la población desde la cuna de los primeros conglomerados, hasta ocupar la casi totalidad de los espacios terrestres. La historia registra esta realidad, y da cuenta de como los pueblos avanzaron por el mundo llevando consigo su cultura; y de ese modo propiciaron el desarrollo de los pueblos.

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Es que al trasladarse un individuo a otras tierras, lleva consigo su cultura, sus creencias, sus conocimientos, sus capacidades, sus tradiciones; todo lo adquirido en su lugar de origen, que su aporte a los pueblos que le acoge.

Es cierto que algunos se constituyen en elementos perturbadores debido a sus errados comportamientos, sin embargo, esto es la excepción, no la regla.

Los pueblos que acogen a los migrantes están incorporando a su sociedad, no solo a un individuo, sino un valioso recurso humano, un capital intelectual venido de otras tierras, lo cual es un poderoso factor de desarrollo.

Naciones como los Estados Unidos de Norteamérica, que desde su fundación han acogido extranjeros, obtienen un capital humano e intelectual que ha propiciado su desarrollo hasta convertirse en una potencia mundial. Similar circunstancia ocurre a cualquier pueblo que procede de aquella manera.

Tras el cohete impulsor de la capsula espacial que llevó a los primeros astronautas a pisar el suelo lunar, estaban diversos hombres de ciencia procedentes de distintos países; de modo que aquel impresionante logro es un triunfo de los Estados Unidos de Norteamérica, y también de la humanidad.

Pero migrar trae consigo aspectos traumáticos para el migrante, tanto como a los pueblos que les acoge. ¿Qué hacer para superar trauma de sentirse extranjero? ¿Cómo adaptarse a la nueva realidad en tu nuevo sitio de residencia? ¿Qué actitudes asumir para mantenerte en acción hacia el logro de tu proyecto de vida en nuevas tierras?

No vamos a ofrecer un recetario de soluciones, sino a considerar unas cuantas ideas generales, y a refrescar vivencias tuyas de como has enfrentado otras situaciones, circunstancias desafiantes, y las superaste.

Dejemos de lado el por qué estas en tu nueva realidad, partamos del hecho cierto de que necesitas aceptarla y seguir desarrollando tu proyecto de vida, en el sitio que elegiste para vivir.

Recuerda la sentencia popular con la que nos aconsejaban los abuelos: “Donde fueres has como vieres”; con lo cual nos sugerían una estrategia que tiene por objeto facilitar nuestra adaptación en pueblos extraños.

La expresión original proviene del latín Cum Romae fueritis, Romano vivite more, traducida como “Cuando a Roma fueres, como romano vivieres”, que en forma coloquial se dice: Cuando vayas a Roma, vive como un romano. Dicho por primera vez en el siglo IV por Ambrosio de Milán, uno de los padres de la Iglesia, personaje que más influyó para que el cristianismo se impusiera al paganismo del Imperio Romano.

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El énfasis de la sentencia de Ambrosio es motivar a las personas que se trasladen a otro lugar, a Roma en tal caso, a que asuman la cultura, las costumbres, las normas, las tradiciones; asimilarse al pueblo elegido para vivir.

Esto no significa despojarse de las raíces culturales, sino adicionar a nuestro acervo las costumbres, los hábitos del lugar en el que hemos decidido radicarnos; respetar sus normas, horarios, leyes, e idiosincrasia de los habitantes.

Otro énfasis de la sentencia de Ambrosio, es evitar la tendencia de querer que nuestros anfitriones se adapten a nuestras costumbres; o imponerlas. Recuerda los sentimientos tuyos cuando en tu país de origen acogían migrantes, ¿Qué esperabas tu de ellos? Es lo que tus anfitriones quieren de ti.

Evita la tendencia a pretender conservar tu estatus de origen en el pueblo donde te radiques; aquello es posible solo a personal diplomático, ejecutivos de empresas trasnacionales, o gente adinerada; si no es tu caso, entiende que necesitas ajustar tu proyecto de vida, tus expectativas en concordancia a tu nueva situación. Estas comenzando prácticamente de cero, con la ventaja de que cuentas con tus conocimientos y capacidades personales para desarrollarte y progresar.

Asume este aspecto como un proyecto de emprendimiento personal, en el que tu vida, alcanzar tus ideales y metas, es el emprendimiento. Activa en ello tus recursos personales, conocimientos, capacidades, fortalezas, creatividad. Persevera.

Maneja con inteligencia la frustración, entiende que todo cambio genera crisis; que una crisis es una coyuntura de cambio; acepta la frustración como algo dentro de lo normal, procésala, echa mano de tus principios, de la fe para superarla; no uses licor, o sustancias similares para mitigar la sensación de impotencia, la frustración; busca ayuda en tus amigos, un consejero; alguien con quien puedas compartir tus sentimientos y aclara las ideas.

Mantente en el presente, concéntrate día tras día al logro de tu proyecto, a dar los pasos para conseguir lo que quieres. Entiende que si te sumerges en el pasado, activas sentimientos de culpa, nostalgia, dolor, enojo, te vas a deprimir; si por el contrario pretendes vivir en el futuro, vas a cultivar ansiedad, preocupación, temor; una gama de emociones paralizantes, que te impiden pensar y actuar asertivamente.

Si tiendes la mirada hacia el pasado que sea para valorar tus aprendizajes, tu experiencia, tus conocimientos, tus capacidades, para activarlas en pro de alcanzar tus metas.

En el caso de que tengas expectativas por el futuro, es conveniente que sea para visualizar tus sueños, tus metas, hacia donde quieres llegar, que te sirvan para dirigir tus esfuerzos.

Agradece al pueblo que te acoge, no olvides que ellos no tienen responsabilidad alguna en las causas que determinaron tu decisión de migrar, ni en las circunstancias que vives para adaptarte a su cultura. Son tus anfitriones.

Como seguramente observaste, lo que hemos mencionado es algo que tú ya sabes, o que has considerado anteriormente. El objeto de recordarte ese conocimiento es para reforzarlo y motivarte a que lo pongas en acción.

Es más, seguramente puedes adicionar otros aportes, de tu vivencia personal, para enriquecer lo aquí escrito.

Finalmente, éxito en tu proyecto de emprendimiento como migrante.

Fuente:

Conceptos: Wikipedia.

Imágenes: Google

Notas personales.

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