SEMANA SANTA DESDE LA PERSPECTIVA DEL ANTIGUO TESTAMENTO

El domingo 25 de marzo, la cristiandad comienza la conmemoración de la denominada Semana Santa, o semana de la pasión de Cristo, que tiene como punto de referencia la pascua hebrea, día en que Jesucristo fue sacrificado y muerto en el calvario como Cordero de Dios.

Pero la cronología usual de la conmemoración cristiana, se aparta de la establecida en la Sagrada Escritura, concretamente en el libro de Éxodo. Hay que puntualizar que las celebraciones establecidas en el Pentateuco, tenían por objeto ejemplificar la obra de Jesucristo, su sacrificio en el calvario, y eran ensayos de lo que en su momento le habría de acontecer.

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El libro de Éxodo presenta la cronología de la semana santa, hasta el día de Pascua, el 14 de nisán;  en tanto que en los profetas, y las afirmaciones de Jesucristo, se establece lo que ocurre después de aquel día, el 14, día de la muerte de Cristo.

En Éxodo 12:1-6, se marca la pauta para la mitad de la semana, veamos:

1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: 2 Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año. 3 Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia. 4 Mas si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero. 5 El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras. 6 Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. 7 Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. 8 Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán.

La instrucción de dios a Moisés, es:

Día 10 del mes, selección del cordero

Día 13, por la tarde, sacrificio del cordero, marcar la casa con su sangre

Día 14, en la noche, cena de Pascua

Respecto de su resurrección, se deja entrever en Isaías 53:10-12, sin embargo el mismo Jesucristo declaró este hecho, Mateo 17:22-23:

22 Estando ellos en Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, 23 y le matarán; mas al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron en gran manera.

De estos textos obtenemos la cronología de la semana de la pasión, en el mes de nisán:

Día 10, selección del cordero, primer día de la semana al atardecer; domingo para nosotros, Marcos 11:1-11

Día 14, sacrificio del cordero, cena pascual, jueves al anochecer, Marcos 14:12-25: al amanecer de ese día es sentenciado, sacrificado, y sepultado al atardecer. Recuerda que el día hebreo comienza al anochecer.

Día 17, tres días después de morir Jesucristo, resurrección. Primer día de la semana, Mateo 28:1

Es fascinante lo que ocurre aquella inolvidable semana, veamos el relato:

El día 10, al anochecer corresponde la selección del cordero a ser sacrificado para el día de Pascua. Los hechos son así:

El día 9, el Sumo Sacerdote acudía a los establos de Belén para seleccionar el cordero sin mancha para el sacrificio pascual, pues sabían que en Belén nacería el Mesías, Miqueas 5.2. Recuerda que el Señor nació en un establo de Belén, Lucas 2:11-12.

Una vez escogido el cordero, el Sumo Sacerdote se dirige hacia Jerusalén para que a la puesta de sol, al comienzo del día 10 de, quedara apartado para su sacrificio, el 14 de ese mismo mes.

Durante el trayecto de regreso con el cordero, se apostaban a los lados del camino los sacerdotes y la gente que había concurrido a celebrar la fiesta; omaban ramas de palmera y clamaban: “¡Hosanna!, ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel!”. De esta manera habían estado realizando por años, al celebrar cada Pascua, el ensayo de la entrada del Mesías a Jerusalén, que esperaban ocurriera en ese tiempo, como estaba profetizado, Daniel 9:24-26.

El año en que Jesús muere en la cruz, se cumple el hecho tantas veces ejemplificado: el Señor se anticipa al Sumo Sacerdote y entra por el camino a Jerusalén, Lucas 19:35-40.

35 Y lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el pollino, subieron a Jesús encima. 36 Y a su paso tendían sus mantos por el camino. 37 Cuando llegaban ya cerca de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto, 38 diciendo: ¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas! 39 Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus discípulos. 40 Él, respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían.

Jesús es aclamado por la multitud como “el rey que viene en el nombre del Señor. De esta manera se cumple lo anunciado con mucha anticipación respecto de Jesucristo. Aquel día es seleccionado como el cordero a ser sacrificado cuatro días más tarde; y que resucitaría tres días después.

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Es de hacer notar que la conmemoración nuestra de aquellos eventos, es diferente a como ocurrieron. Por las referencias de los evangelistas, los hechos ocurren así:

Domingo al anochecer: Entrada a Jerusalén, día 10 al anochecer, primer día de la semana, Marcos 11:7-11. Es decir el sábado por la noche, para nosotros en occidente. Lee el versículo 11: “…se fue a Betania con los doce discípulos, porque ya era tarde.” Nosotros celebramos “La Entrada Triunfal” en domingo por la mañana.

Lunes en la mañana: Maldición de la higuera estéril, Marcos 11:12-14.

Martes en la noche: Es ungido en Betania, Marcos 14:1.

Jueves al anochecer: Cena de Pascua, día 14, miércoles en la noche para nosotros en occidente, Marcos 14:12; de conformidad con Éxodo 12:6, 8.

Jueves en la mañana: Crucifixión de Jesucristo, día 14, jueves a la hora tercera (9 de la mañana), Marcos 15:25. Muerte de Jesucristo, hora novena (3 de la tarde), Marcos 15:34-37. Sepultura, Jueves al atardecer, Marcos 15:42-43.

Primer día de la semana: Resurrección, tres días después, primer día de la semana, domingo, Marcos 16:1-8.

Es probable se presente cierta confusión en cuanto a los días. Recuerda que el día hebreo comienza al atardecer. Por ejemplo: El lunes comienza el domingo a las 6 de la tarde y transcurre hasta las 6 de la tarde del lunes. A esa misma hora, seis de la tarde, comienza el día martes. Consecuentemente, el miércoles comienza el martes a las seis de la tarde, y así sucesivamente.

Los hebreos miden el día a partir de las seis de la tarde.

Por ese motivo, Jesús celebra la cena de Pascua el jueves en la noche, y muere el jueves en la mañana; eso para un hebreo. Según el calendario gregoriano Jesús celebra la cena el miércoles en la noche y muere el jueves en la mañana.

¿Por qué la pascua cristiana no coincide con la judía? Al comienzo, durante los primeros años de nuestra era, la muerte de Cristo se celebraba el mismo día de la Pascua Judía, es decir el 14 de nisán; y la cronología de las festividades coincidían, de modo que el 10 de nisán se iniciaba la fiesta de la libertad, para los judíos, y la semana santa para los cristianos.

Pero para que no se confundieran las tradiciones, se discutió un cambio de fechas en el Concilio de Nicea del 325, convocado por el emperador Constantino. Ahí se decidió que el Domingo de Resurrección se festejara el domingo siguiente de la primera luna llena, después de la llegada de la primavera.

Entonces, como el equinoccio de primavera es el 20 de marzo, y la primera luna llena no todos los años llega en la misma fecha, la llegada de la Semana Santa es móvil. Puede caer entre el 22 de marzo y el 25 de abril, dependiendo de la coincidencia entre el calendario solar y el lunar.

Se hizo de este modo para que siempre la semana santa comenzase un domingo, el de ramos, y culminara el domingo de resurrección.

Entre algunos cristianos, y notables teólogos, existe la tendencia a desligar el cristianismo de la fe hebrea, enraizada en la Ley, o Pentateuco, lo cual es indebido porque aquella ley apunta a Jesucristo; en forma de rito anticipaba, escenificaba el sacrificio de Cristo, su resurrección, tanto como la venida del Espíritu Santo.

En otras palabras, la fiesta que comenzaba el 10 de nisán, con la elección del cordero pascual, y culminaba cincuenta días después de la pascua, pentecostés, se estableció como actos que escenificaban eventos cruciales y determinantes en el plan de salvación.

La elección del cordero en Belén y su traída a los establos del templo, para ser observado hasta su sacrificio, hecho que ocurría el 10 del primer mes, escenificaba la elección de Jesús como el Cordero de Dios; por eso entra a Jerusalén aquel inolvidable día, es aclamado como el “bendito que viene en el nombre del Señor”, y una vez en la ciudad, entra al templo, a donde había sido llevado el cordero pascual, Marcos 11:11.

La muerte de aquel cordero, la sangre derramada el día 14, el día de la Pascua, escenificaba la muerte del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

El día de Pentecostés, que se celebraba cincuenta días después de la Pascua, la fiesta de las primicias, anticipaba año tras año, la venida del Espíritu Santo, como una primicia que da poder para testificar de Jesucristo.

Visualicemos lo que ocurría un día de Pascua en el Templo.

Un levita sacrificaba el cordero, que previamente había sido elegido el día 10; seguidamente vertía la sangre en un recipiente diseñado para aquel propósito, y la entregaba al Sumo Sacerdote. El cordero sacrificado se colocaba en el altar del sacrificio y era quemado. El Sumo Sacerdote se dirigía al Lugar Santísimo a verter la sangre sobre el propiciatorio colocado en la parte superior del Arca del Pacto, lo cual hacía solemnemente. Una vez cumplido aquel rito, y aceptada la ofrenda, el pueblo quedaba libre, expiado de pecado.

¿Por qué se llevaba a cabo año tras año aquel rito? Para simbolizar el sacrificio de Jesucristo en la cruz, el derramamiento de su sangre para el perdón de pecados; y su entrada al Lugar Santísimo, donde es acepto su sacrificio, y se sienta a la diestra del Padre.

No es correcto desvincular al pueblo de Dios – y los elementos, símbolos, principios, normas, ritos de la ley, tal y como se describen en el Antiguo Testamento – con la nueva realidad a causa del sacrificio de Cristo, y lo establecido en el Nuevo Testamento. Una realidad es símbolo de la otra, una se proyecta sobre la otra.

¿Qué relación existe entre el pueblo de Israel y la Iglesia? El pueblo de Israel representa a la Iglesia y su obra misionera.

¿Cuál era la misión de Israel? Bendecir a todas las naciones con la simiente de Abraham, Jesucristo, Génesis 12:1-3, 22:18, ¿Cuál es la misión de la Iglesia? Bendecir a todas las naciones de la tierra difundiendo el mensaje del evangelio de Jesucristo, Mateo 28:19-20; Hechos 1:8.

Israel cumple su misión, lo cual se evidencia en el nacimiento y obra de Jesucristo, el nuevo Adán, a través del cual somos libres de la condenación eterna. La Iglesia la cumple en la medida que se aboca a testificar de Jesucristo, y hacer discípulos, hasta lo último de la tierra.

¿Qué relación tienen la ley los ritos de la ley con el cristianismo? En otras palabras: ¿Qué relación tiene el Antiguo Testamento con el Nuevo Testamento? Una relación total, que en lógica matemática se define como una relación bicondicional, bidireccional, la cual se expresa en estos términos:

El valor de verdad de dos proposiciones es bicondicional, definida “p si y solo si q”, es verdad cuando ambas proposiciones (p y q) tienen el mismo valor de verdad, es decir, ambas son verdaderas simultáneamente; de lo contrario, es falso.

Se tiene así que la afirmación “p si y solo si q” es lógicamente equivalente a las dos afirmaciones: “si p, entonces q”, y “si q, entonces p”. Escrito utilizando conectivas lógicas:

p ↔ q ≡ (p → q) ∧ (q → p)

Es decir, ante la afirmación si “p” es Antiguo Testamento, y “q” es Nuevo Testamento, ambas son verdaderas, si lo que afirma el AT se cumple en el NT; y lo se cumplió en el NT es lo predicho en el AT, escrito así:

AT↔ NT ≡ (AT→ NT) ∧ (NT→ AT)

Diagrama de la equivalencia A↔B:

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Imagen tomada de Wikipedia.

A es AT, B es NT, la intersección, rojo entre los círculos blancos es la semana de Pascua, de domingo de ramos a domingo de resurrección.

Si cristo no resucitó, vana es nuestra esperanza.

Podemos hacer notar algunas equivalencias entre el AT y el NT:

-Paso del mar rojo, nacimiento de la Nación de Israel – Nuevo nacimiento del creyente

-Éxodo hacia la tierra prometida – Recorrido de la Iglesia hacia la Nueva Jerusalén

-Sacrificio del cordero por la expiación del pueblo – Sacrificio de Cristo en la cruz, para redención de todo el que en Él cree.

-Pascua hebrea – Muerte de Cristo en la cruz, y rito de la Cena del Señor

Pentecostés, fiesta de las primicias – Advenimiento del Espíritu santo, primicia que determina el nacimiento de la Iglesia

Templo de Jerusalén – Cuerpo del creyente, donde mora el Espíritu Santo

Lámpara de siete candeleros – La Iglesia iluminando al mundo

-Fiesta de los panes sin levadura – Purificación del creyente y de la Iglesia de la levadura del pecado

Entre otras muchas equivalencias.

Por tal motivo considero un grave error el que el emperador Constantino, apoyado por la iglesia imperial romana, decidieran en el Concilio de Nicea, cambiar las fechas de las celebraciones establecidas en el Pentateuco, para ajustarlas a celebraciones paganas, en las que los romanos conmemoraban sus deidades. De ese modo trastocaron la equivalencia cronológica, pues por ejemplo el 25 de diciembre se establece como día para conmemorar el nacimiento de Jesucristo, pero aquel día se celebraba el nacimiento del dios sol; una equivalencia blasfema, inaceptable.

Pero la cristiandad en general acoge aquellas fechas para recordar eventos narrados en la Sagrada Escrituras, muchas de las cuales no corresponden a las establecidas en el Antiguo Testamento; sin embargo tal circunstancia es irrelevante ya que nosotros no celebramos cumpleaños, aniversarios o efemérides; sino la realidad de la ocurrencia de los hechos narrados en el Sagrado Libro.

Por ejemplo, Pentecostés, fiesta poco celebrada en el mundo evangélico, de gran trascendencia en el Nuevo Testamento de acuerdo a Hechos capítulo dos, se celebra en fecha del calendario gregoriano que no corresponde a la festividad bíblica que es 50 días después de la Pascua.

Como sabemos la pascua se celebra el 14 de nisán, de acuerdo al  calendario hebreo; y ese día este año 2018 corresponde en el calendario gregoriano al venidero 30 de este mes de marzo, día viernes. Pentecostés se celebra 50 días después de la Pascua, por lo tanto corresponde al día 20 de mayo de 2018.

La celebración establecida por la Iglesia Católica tiene una inconsistencia bíblica, ya que pentecostés se celebra 50 días después de la Pascua hebrea, 14 de nisán, de conformidad con Éxodo 12, como reseñamos antes; sin embargo los católicos cuentan a partir del domingo de resurrección, para hacerlo coincidir con la verdadera fecha de pentecostés del calendario judío, un invento producto del Concilio de Nicea.

Insistimos esto no tiene relevancia, ni afecta la doctrina bíblica tocante a la equivalencia entre el Antiguo y el Nuevo Testamento.

Lo importante es que un día del primer siglo de la era cristiana Resucita Jesucristo, después de haber sido sacrificado en la cruz, y este hecho sí que es vital, pues es el fundamento de nuestra fe, y la esencia del testimonio de los discípulos durante el primer siglo: Jesucristo resucitó.

Gloria a Dios. Proclamamos esta realidad, esperando su Segunda venida.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de http://www.biblegateway.org

Datos: Wikipedia, Imágenes: Google

Notas personales

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¿QUE CELEBRAN LOS CRISTIANOS EL DOMINGO DE RAMOS?

Hoy la cristiandad conmemora el denominado Domingo de Ramos, evocando la Entrada Triunfal de Jesús a Jerusalén un memorable día 10 del mes de nisán en el calendario judío.

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Lo que ocurre en aquel memorable día fue el cumplimiento de una profecía relacionada con el Mesías prometido, y que durante siglos se representó como parte del ceremonial para los preparativos de la Pascua.

Antecedentes de la “entrada triunfal”.

Como sabemos, toda esta celebración tiene lugar como parte de la festividad de la Pascua.

La Pascua conmemora la liberación de los israelitas de la esclavitud en Egipto. Aquella cena tiene gran significado, giraba alrededor del sacrificio de un cordero, cuya sangre sirvió como marca en la casa de los israelitas de modo que cuando el ángel de la muerte visitara cada casa de aquel país, pasara por alto la que estaba marcada con la sangre del cordero.

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La muerte de los primogénitos egipcios quebraría la resistencia de Faraón y permitiría la salida de Israel con Moisés a la cabeza. Para aquel día hubo una preparación rigurosa; y que Dios instituyó como memorial.

Veamos el relato:

1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: 2 Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año. 3 Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia. 4 Mas si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero. 5 El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras. 6 Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. 7 Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. 8 Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán. Éxodo 12:1-8.

Como observas hay dos fechas mencionadas, el día diez, 12:3; y el día catorce, 12:6. En la primera fecha se selecciona el cordero, y en la segunda se sacrifica. Luego se instruyó a Israel a celebrar cada año este ritual como recordatorio de la liberación; pero también era un tipo de otro evento futuro que simbolizaba la liberación definitiva de otro tipo de esclavitud.

La celebración de la Pascua era el ensayo de un acontecimiento que habría de ocurrir en cumplimiento del Plan de Dios para la salvación de la humanidad: La venida del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, el Mesías prometido, un evento ampliamente anunciado por todos los profetas de Israel.

¿Cuál es la trascendencia de la Entrada Triunfal?

Revisemos la forma como se llevaba a cabo la orden divina en tiempos de Jesús.

El diez del mes primero, el de nisán, el Sumo Sacerdote iba a Belén a escoger el cordero que habría de sacrificarse el día de Pascua. Se procedía de esta manera porque la profecía indicaba que el Mesías nacería en Belén,  por ello en aquella ciudad, cercana a Jerusalén, se criaban los corderos para el sacrificio.

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Una vez seleccionado el cordero para el sacrificio pascual, el Sumo Sacerdote regresaba a Jerusalén con el objeto de colocar en el establo del Templo al cordero para comprobar que era sin tacha y proceder a su sacrificio. La costumbre establecía que cuando el Sumo Sacerdote entraba a Jerusalén, una multitud que le esperaba, con palmas y ramas, gritaba:

¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!

Esto era un ensayo de lo que ellos esperaban que iba a ocurrir cuando el Mesías entrara a Jerusalén tal y como estaba profetizado en Zacarías 9:9:

Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.

Veamos el relato de la entrada triunfal:

1 Cuando se acercaron a Jerusalén, y vinieron a Betfagé, al monte de los Olivos, Jesús envió dos discípulos, 2 diciéndoles: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego hallaréis una asna atada, y un pollino con ella; desatadla, y traédmelos. 3 Y si alguien os dijere algo, decid: El Señor los necesita; y luego los enviará. 4 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: 5 Decid a la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene a ti, Manso, y sentado sobre una asna, sobre un pollino, hijo de animal de carga. 6 Y los discípulos fueron, e hicieron como Jesús les mandó; 7 y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y él se sentó encima. 8 Y la multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino; y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían en el camino. 9 Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas! 10 Cuando entró él en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es éste? 11 Y la gente decía: Este es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea. Mateo 21:1-11.

Lo que pasó es que mientras la multitud esperaba al Sumo Sacerdote que regresara de Belén con el cordero para el sacrificio, Jesús se adelanta y procede como hemos leído en el texto anterior. Los discípulos comienzan a clamar:

¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!

Entonces toda la multitud les sigue y claman aquellas palabras, pero no ven que entra el Sumo Sacerdote sino a Jesús montado en un pollino. De este modo un evento que había sido dramatizado por siglos, aquel día se cumple tal y como había sido predicho por los profetas de Israel.

Sabemos el día diez se escoge el cordero que ha de sacrificarse el día catorce, para celebrar la Pascua. De este modo comienza el período de prueba al Cordero de Dios para verificar que era puro y sin tacha.

La celebración de los judíos no contemplaba el evento que ocurriría ocho días después de la Entrada Triunfal; se simbolizaba en la cena de Pascua, ya lo celebraremos el próximo domingo.

Un dato interesante. La festividad de la Pascua que celebramos los cristianos se diferencia en algunas fechas debido a Constantino, un Emperador Romano convertido al cristianismo que cambió las fechas para ajustarlas al calendario romano y a algunas de las celebraciones de ellos.

La fecha que corresponde a la semana denominada de la Pasión, está regida por lo establecido por Dios en el libro de Éxodo, tal y como se registra en el capítulo doce, antes indicado.

El diez de nisán corresponde al pasado jueves 6 de abril, de este año 2017, según el calendario judío, de modo que el 14 de nisán, día de la Pascua, corresponde al lunes 10 de abril.

El cambio de Constantino es para hacer coincidir siempre la resurrección el día domingo, primer día de la semana de los judíos, momento en que Cristo Resucitó.

¿Este cambio tiene algún efecto en la celebración? De ninguna manera. Los cristianos no celebramos el día de la muerte, ni el día de la resurrección, como tampoco el día del nacimiento de Jesús; celebramos, conmemoramos que realmente aquellos hechos en la vida de Jesús ocurrieron tal y como registra la Sagrada Escritura. Sobre los “tiempos y las sazones”, es irrelevante. Nosotros proclamamos la realidad de Jesús, el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org,
  • Conceptos y datos: Wikipedia,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.

CARNAVAL, PLACER ANTES DE LA PENITENCIA

Nuevamente gran parte del Mundo Occidental, especialmente en América Latina, se alista para celebrar el Carnaval.

Esta es una festividad anual, que se realiza en los dos días que preceden al Miércoles de Ceniza, por lo tanto, a la Cuaresma. El origen de esta festividad se remonta a las celebraciones como las que se realizaban en honor a Baco, el dios del vino; las saturnales y las lupercales romanas; o las que se hacían en honor del toro Apis en Egipto.

Según algunos historiadores, el origen del carnaval lo encontramos en Sumeria, y Egipto, hace más de 5.000 años; más tarde, en el Imperio Romano se realizaron celebraciones muy parecidas, desde donde se expandió la costumbre por Europa; llegando a nuestro Continente con los navegantes españoles y portugueses a partir del siglo XV.

La palabra “carnaval”, para algunos autores, deriva del latín carne-levare, que significa “abandonar la carne”, “abstenerse de comer carne”, es decir “ayuno”, que es la prescripción obligatoria para el pueblo católico durante todos los viernes de la Cuaresma.

Por lo tanto, el carnaval es una fiesta en la que se puede “comer carne”, y disfrutar los placeres carnales, ya que los próximos cuarenta días son de abstención, recogimiento y penitencia.

El carnaval está asociado principalmente con el catolicismo, y en menor medida con los cristianos ortodoxos orientales; las culturas denominadas “protestantes”, usualmente no celebran el carnaval por considerarla una festividad pagana.

Según el libro Guinness de los Récords, la celebración del carnaval más grande del mundo es la de Río de Janeiro; y la mayor agrupación carnavalesca, comparsa, es la “Galo da Madrugada”, de la ciudad de Recife, sitio de otro carnaval muy importante.

El más largo es el de Gualeguaychú en Entre Ríos, Argentina, que dura desde el primer fin de semana de enero, hasta el primer fin de semana de marzo.

El carnaval se caracteriza por las máscaras, las comparsas y murgas, los bailes de disfraces y los desfiles de carrozas. Así como de otros componentes donde no falta el licor, y las múltiples opciones para dar rienda suelta a la lujuria, y a los bajos deseos de la carne.

Si piensas celebrar el Carnaval, detente a reflexionar en el tipo de festividad que lo origina, y los propósitos del mismo.

En todo caso, como tienes dos días libres, dedícalos al descanso, comparte con tu familia, y reflexionar la clase de relación que cultivas con tu Creador.

Fuente: Wikipedia, La Enciclopedia Libre

Imágenes: Google

SUCEDIÓ UN 14 DE NISÁN

El día 14 de Nisán del año 3791 del calendario hebreo, a la hora tercera en el Templo de Jerusalén, se sacrificaba el primer codero del sacrificio continuo, posteriormente a la hora novena se sacrificaba el segundo cordero; tal y como estaba establecido en la ley de Moisés: Éxodo 29:36-39,42:

38 Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día, continuamente.
39 Ofrecerás uno de los corderos por la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde. 42 Esto será el holocausto continuo por vuestras generaciones, a la puerta del tabernáculo de reunión, delante de Jehová, en el cual me reuniré con vosotros, para hablaros allí.

Ese mismo día a la hora del sacrificio del primer cordero, en el monte denominado La Carabela, con vista al Templo de Jerusalén, es crucificado Jesucristo; seis horas más tarde, a la hora del segundo sacrificio, muere el Crucificado.

En el calvario se cumplían todas las profecías tocantes al “cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”.

Los Evangelios señalan que Jesús fue crucificado a la hora tercera después de la salida del sol, según el horario judío. Eso quiere decir que Jesús fue crucificado a la tercera hora, 9 a.m.; agregan que estuvo seis horas en la cruz, hasta la hora novena, 3 p.m., hora en la cual expiró. Marcos así lo relata en su capítulo 15:

25 Era la hora tercera cuando le crucificaron.
26 Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDÍOS.
34 Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
37 Mas Jesús, dando una gran voz, expiró.
38 Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.

Este sacrificio de Jesús ocurría, además, en un día muy significativo para los judíos, el día de la Pascua; cuando recordaban como a la salida de Egipto, el ángel de la muerte “paso por alto” la casa de los hebreos. Este 14 de nisán, día de Pascua, moría el Cordero de Dios, enviado para “pasar por alto” los pecados de todos los hombres que crean en El, y le reciban.

Ese día 14 de abril del año 33, según el calendario gregoriano, ocurrieron hechos determinantes para la humanidad:

Primero, fue establecida la Cena Conmemorativa, o Santa Cena, que sustituiría a la Cena de Pascua,

Segundo, Jesucristo murió sacrificado en la cruz, como el Cordero de Dios, según lo prescrito en la Ley; por lo cual no es necesario más sacrificios de corderos en el Templo,

Tercero, Se rompe el velo entre el Lugar Santo y el Santísimo, como señal de libre acceso al Padre Celestial, por la obra expiatoria de Jesucristo. Es decir, ahora todos los hombres tienen libre acceso a Dios, sin necesidad de intermediarios, ni de sacrificios previos, excepto la fe en Jesucristo.

Años después, el emperador Vespasiano encargó a su hijo Tito sofocar una violenta revuelta que desde hacía cuatro años sacudía Judea. Tras un duro asedio, Tito logró conquistar Jerusalén, y en septiembre del año 70 saqueó y destruyó el Templo.

Hasta esos días, se ofreció corderos en el templo.

Hoy, cuando conmemoramos el Sacrificio de Cristo en la Cruz, lo hacemos pensando en su anunciado retorno, su Segunda Venida; todo siguiendo la pauta del Plan Perfecto de Dios:

En el principio los cielos y la tierra, en el Edén, la caída, Abraham, los patriarcas, Egipto, la Tierra Prometida, David y la Monarquía Hebrea, el Imperio Romano, Jesucristo, Restauración, los Apóstoles, la Iglesia, Segunda Venida, Cielo Nuevo y Tierra Nueva.

12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.
13 Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.
14 Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad.
16 Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.
Apocalipsis 22

Imagen Google

Biblia RV-60