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PEQUEÑO IMPULSOR DE GRANDES REALIZACIONES

En todo lo que hacemos existe un factor que es fundamental, y determina el grado de éxito que podemos alcanzar. Es una energía interna que inicia, dirige y mantiene determinada acción, hasta alcanzar el objetivo propuesto.

No se concibe una conducta humana, sin la presencia de este factor, impulsor del éxito.

Es lo que nos mueve a la acción. Además responsable de las grandes creaciones y logros de todos los hombres y mujeres que nos han precedido.

Algo interno en cada ser humano que se activa  para impulsarte a buscar lo que quieres.

Piensa en un personaje como Cristóbal Colón, ¿Qué poderosa fuerza le puso en marcha hasta alcanzar la meta de lanzarse al mar, en busca de nuevos horizontes?

Seguramente ya tienes una idea de lo que se trata.

Nos estamos refiriendo a la motivación.

En todo, absolutamente todo lo que hacemos, está presente este importante impulsor. Mucho se ha estudiado y escrito sobre ella. Mas lo importante no es obtener información y conocer la teoría sobre la misma, sino saber aprovecharla para alcanzar nuestros propósitos.

Cuando alguien trabaja con su computadora, lo que le interesa es que funcione para los fines que quiere utilizarla; no se interesa por la comprensión de su mecánica, ni de su evolución histórica, ni siquiera por quien la inventó. Que funcione, y ya.

Pasa igual con la motivación. A veces estamos más interesados en la teoría sobre la misma, que en su aplicación práctica.

Es como querer conocer la química, el proceso de elaboración, y como se asimila un medicamento; antes de ingerirlo para calmar un dolor de cabeza. Se toma y punto. Hay tantos controles, pruebas, y normas legales, para la fabricación y expendio de medicinas, que por lo general podemos consumirlas confiando en el laboratorio fabricante, o en el médico que nos la prescribió.

Aun cuando conocer todo sobre la motivación es importante, lo fundamental es que se active, se mantenga y nos dirija a la meta deseada, al objetivo propuesto, o a satisfacer la necesidad que tengamos.

¿Cuál es la chispa que enciende a la motivación?

  • Satisfacer una necesidad, la de estima, por ejemplo.
  • Deseo de logro. Luchar por éxitos personales, más que por las recompensas.
  • Obtener reconocimiento.
  • Influir sobre los demás. Orientación a situaciones competitivas y alcanzar estatus.
  • Buscar la explicación de las cosas

Entre otras, las cuales experimentas cada día.

Más existen otras, menos valoradas pero que si son bien canalizadas, pueden generar resultados sorprendentes y satisfactorios.

Se trata de la frustración y el fracaso.

Muy poco se escribe, o mejor dicho se lee, sobre el fracaso y la frustración como impulsores del éxito, de logro.

Aunque parezca extraño, repulsivo y contradictorio, solo las personas frustradas y fracasadas se mueven, se activan a buscar el éxito, a alcanzar una meta.

Por favor, no deje de leer lo que sigue. Es que temo que algún lector se sienta ofendido por lo que acabo de expresar o escribir: solo las personas frustradas y fracasadas se mueven, se activan a buscar el éxito, a alcanzar una meta.

Veamos el asunto de la siguiente manera:

Frustración.

Todos estamos de acuerdo en que la motivación es la fuerza interior que nos impulsa, dirige y mantiene en la acción de alcanzar una meta, satisfacer una necesidad, o lograr algo en la vida.

Pues bien, visualiza lo que ocurre cuando has alcanzado la meta que te propusiste, satisfecho la necesidad que sentías, o logrado ese algo que querías en la vida.

Debes estar imaginando a una persona satisfecha, feliz, contenta de haber alcanzado lo que quería. Y como ha satisfecho ese algo, entonces se extingue la motivación.

Veámoslo de esta manera. Una motivación es la sed. La sed es producida por la falta de agua en el organismo, es decir, deshidratación. Bien una persona con sed, se mueve, motiva, a buscar agua. No cesa en su búsqueda, hasta que la consigue, y sacia la sed. Lee de nuevo: sacia la sed.

¿Qué ocurre cuando una persona tiene sed, y luego ingiere un delicioso y refrescante vaso de agua? Deja de tener sed, no necesita de buscar agua. La persona está satisfecha.

Para buscar agua de nuevo, la persona debe necesitar agua. Tener sed nuevamente. De otro modo va a rechazar o al menos posponer la ingesta de agua, hasta la oportunidad de necesitarla.

Espero estar explicándome bien. Para desear, querer, necesitar, anhelar algo; indiscutiblemente carecemos de ese algo.

Dicen los expertos en conducta humana que la carencia de algo, una necesidad insatisfecha, una meta no alcanzada produce frustración. Entonces no tomes la frustración como algo negativo en tu vida, sino como la fuerza que te impulsa a eliminar aquello que te impide alcanzar lo que deseas, y te frustra.

Por lo tanto, debes utilizar la frustración creativamente, como impulsor para buscar el camino correcto hacia tu meta.

Igual ocurre con el fracaso.

El fracaso lo tomamos como sinónimo de frustración. No alcanzar la meta, no lograr el objetivo, errar el blanco.

Una persona ante un fracaso, tiene una de estas opciones:

Se paraliza para llorar y lamentarse; desiste y pasa el resto de la vida amargado; culpa a los demás y agrede a todo el que se le acerca;

Analiza objetivamente las causas del fracaso y aprende para no hacer lo mismo, otra vez.

Necesitamos recordar que  una cosa es fracasar; otra es ser un fracasado. Sentirse fracasado.

Si evaluamos nuestros antecedentes observaremos que esta colmado de logros, éxitos, realizaciones. También hay sus fracasos y frustraciones, más la mayoría han sido superados y transformados en gratas realizaciones.

No tema las frustraciones, ni a los fracasos.

Utilízalos creativamente a tu favor.

Te motivarán a muchos éxitos y logros.

Imágenes: Google

EL EXTRAORDINARIO PODER DE LA MENTE

La mente posee infinitas posibilidades  para crear; ha generado grandes inventos que benefician a la humanidad; así como puede propiciar condiciones para hacer daño. Todo depende del uso o mal uso que se le dé.

Vamos a realizar un sencillo ejercicio mental. Para comprobar la afirmación anterior. Haz el ejercicio hasta el final, descubrirás algo sorprendente; la inmensa capacidad de tu mente.

Lee los siguientes párrafos, deja que tu mente se encargue del proceso. Concéntrate en la simple lectura, sin buscar posibles explicaciones de lo que haces o lees. Ponte cómodo, relájate, respira rítmicamente, deja que tu mente vuele libremente según vas leyendo.

Piensa en una fruta, visualízala nítidamente; imagina su textura, olor, sabor, color; ahora cambia esa fruta por una porción de tu bebida favorita; seguidamente imagina que levantas lentamente el pie derecho; acto seguido sitúate imaginariamente en un lugar alto de tu ciudad y obsérvela desde esa posición.

Ahora lee lentamente los siguientes párrafos: dos por ocho; treinta menos cinco; dos más siete; quince entre tres; capital de Inglaterra; superficie de la Tierra en la que existe hielo permanentemente.

Continúa. Una persona querida, con la que compartiste durante tu infancia; más vale tarde que…

Ten paciencia, sigue leyendo que ya estamos terminando este ejercicio mental.

Ahora piensa en una cualidad tuya, una fortaleza; pon en tu mente tres palabras que te describan positivamente; cual es la emoción que frecuentemente experimentas.

Para finalizar:

Visualiza un lugar agradable, tranquilo, apacible, seguro, al cual viajas en este momento, para pasar un tiempo de tranquilidad, sosiego, calma, paz. Permanece unos segundos allí, y disfruta a plenitud el momento.

Reflexiona.

Lo que has hecho es poner en movimiento a tu mente, dirigida por un factor externo. A medida que ibas leyendo, tu mente automáticamente procesaba las palabras, y de inmediato ofrecía,  una imagen, una figura, una sensación, una cifra, tal vez una emoción, en ocasiones una palabra abstracta, o un concepto.

Todo motivado por las palabras que leías, las cuales fueron estructuradas por una persona que tal vez ni conoces, y ni siquiera sabes donde esta; pero que por una fracción de tiempo ejerció el control de tu mente.

Múltiples reacciones tuyas. Aceptación de la propuesta. Rechazo por absurda. Risa por parecer una tontería. Vivir la experiencia sugerida y disfrutarla. Cualquiera que haya sido, tu mente es responsable.

Toma nota de lo siguiente, si te pareció infantil la experiencia, y no te animaste a seguir el juego, te informo que si has leído hasta acá, tu mente ha hecho todo lo que se te pidió, aunque tú no querías hacerlo.

Vamos a comprobarlo. No pienses en una manzana roja, con un tallito en la parte superior y una hoja verde adherida al tallo.

Verdad que tienes la manzana, aunque se te dijo “no pienses” en….

Los seres humanos vivimos dos realidades: La objetiva, concreta del mundo exterior; y la subjetiva, abstracta de nuestro mundo interno. La mente es la encargada de establecer conexión entre ambas, para que la vida tenga sentido. Es lo que denominamos sensación y percepción.

Cuando pensaste en una fruta, lo primero que se te pidió hacer en este ejercicio; la misma existe en el árbol que la produce, en cualquier expendio de ellas, o en un lugar de tu casa, físicamente; más tiene representación en tu mente, una abstracción. Guardas memoria de su olor, color, sabor, textura; por lo cual hasta puedes saborearla con solo pensar.

¿Pensaste en una manzana?

Generalmente cuando se pide pensar en una fruta, viene a la mente la manzana.

Respecto al lugar tranquilo que visitaste. Existe allá a lo lejos, fuera de ti. Más tienes el poder para ubicarte en el, y disfrutar de sus encantos, aun sin estar presente físicamente; lo que necesitaste para ello, fue desearlo, decidirlo, y visualizarlo.

Otro asunto interesante es que con tu mente puedes construir muchas cosas. Es más, sabes que todo lo que existe, primero fue pensado por alguien. La generación espontánea de la ropa que llevas puesta, es algo imposible, y de eso estás seguro.

Considera esta afirmación: no hay nada que hayas hecho en tu vida que no lo hayas pensado primero.

Si te gusta el café, y lo preparas tú mismo; observa como procedes: primero organizas los materiales requeridos, según tu método, luego le añades los ingredientes que te gustan, después lo viertes en la taza, para finalmente disfrutar su aroma y sabor.

Al paso del tiempo posiblemente se convierta en un hábito y lo hagas en automático y digas que no lo piensas, claro que lo piensas, sólo que no te das cuenta. Tu mente aprende con gran rapidez y lo hace por programación.

Todo lo te rodea en este instante, la mesa, la silla, la computadora, el automóvil, lo que sea; primero fue pensado y luego hecho.

Insistimos, primero se piensa, luego se pasa a la acción y ese pensamiento se transforma en algo tangible. Tan sencillo como que lo que no se piensa no existe.

Mientras que a nadie se le ocurrió el teléfono celular, no existió. Cuando a alguien se le ocurrió que podría haber algo así, existió.

Lo que no está en tu pensamiento no llega a ser. Las ideas que están en el pensamiento construyen tu mundo exterior. Nada de lo que existe en el exterior está sin antes haber pasado por el pensamiento. Nada. Por lo tanto si tus ideas, pensamientos son positivos pues crearás las condiciones de un mundo exterior positivo, y si son negativos así será tu mundo exterior.

Este concepto lo puedes aplicar en tu propia vida, tu puedes crear un mundo nuevo para ti. Lo que pasa es que ese mundo nuevo no tendrá concreción, a menos que tú lo decidas.

Existen otros aspectos relacionados con tu pensamiento. Cuando imaginaste la fruta que se te pidió anteriormente; si te concentraste un poco, es posible que la hayas saboreado, y hasta se activaron tus glándulas salivales. Es que la mente puede generar reacciones físicas en tu organismo. ¿Conoces algo sobre las enfermedades psicosomáticas?, allí tienes un ejemplo de como el organismo es afectado por la mente, en este caso, negativamente.

Por otra parte, es posible que alguien fuera de ti dirija  tu vida; como ocurrió con el sencillo experimento al inicio de este artículo; al leer el texto, alguien desde el exterior se introdujo en tu mente, y ejerció influencia por un breve lapso de tiempo.

Ahora, uno puede recibir estímulos externos, más siempre la decisión de actuar es nuestra.

Por lo general, inconscientemente, nos dejamos influir desde el exterior.

Por ello, tal vez has adquirido cosas inservibles, que no necesitas, o no querías; tan solo por la seducción de un astuto y bien entrenado vendedor.

O haces cosas que no te gustan, para complacer a los demás.

Es tiempo de tomar las riendas de tu mente, y decidir el rumbo de la vida.

Esa mente que posees, te pertenece, y es un invalorable recurso que si la utilizas sabiamente te permitirá muchas satisfacciones y logros.

De todas maneras el mundo exterior seguirá influyendo sobre ti, es inevitable, más tu puedes canalizar esas influencias y hacer que jueguen a tu favor.

Tu mente seguirá funcionando a su manera, es su naturaleza; porque el que nace barrigón…

Tú lo sabes…

Por cierto… pensaste en una manzana???

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ETERNO PRESENTE

El tiempo es la magnitud física que mide la duración entre dos sucesos; y que permite ordenar los acontecimientos en secuencias, un pasado, un presente y un futuro.

Desde un punto de vista práctico, realista, solo existe el presente. Un eterno presente, debido a que el pasado son acontecimientos que ocurrieron, y el futuro hechos por venir. Solo se vive en el presente.

Un sabio, en el libro de Eclesiastés, afirmó: Hay un tiempo en que se nace, y otro para morir. Los extremos de todos los sucesos de una vida. Entre ambos, las realizaciones humanas, en su debido momento.

Todo ser vivo realiza, crea, actúa, produce, únicamente en el presente.

En el pasado hay experiencias, conocimientos, aprendizajes que sirven para facilitar las acciones en el presente; y el futuro constituye una fuente de inspiración, de motivación.

Hay personas centradas en el pasado, ellas piensan que los tiempos pasados fueron mejores; son melancólicas, añoran las tradiciones y costumbres de antaño; les gusta coleccionar antigüedades. Por lo general son personas apegadas a la figura materna; con tendencia a la introversión y al pesimismo. Muchas veces aparece en ellos sentimientos de culpa por lo que hicieron, o no hicieron.

Otros se proyectan hacia el futuro. Todas sus expectativas están en un futuro que jamás llega. Creen que todo lo mejor está por venir. Cuando se gradúen, o se casen, consigan un trabajo, les aumenten el sueldo; el tiempo pasa, y lo mejor sigue en el futuro. Dichas personas son ansiosas, inseguras; siempre están preocupadas.

Quienes viven en el presente generalmente son personas felices, ocupadas, creativas, productivas; disfrutan lo que hacen. Se aceptan como son sin complejos; reconocen sus virtudes y debilidades, sacando provecho de ambas. Realizan lo que se proponen.

La tendencia hacia el pasado, o hacia el futuro, no es un defecto. Es una característica relacionada con el temperamento, son rasgos innatos. El peligro está en no aceptar los cambios, queriendo vivir como en el pasado, en un museo. O pretender anticipar los acontecimientos, lo cual nos produce ansiedad, incertidumbre.

El secreto está en vivir el presente, utilizando la experiencia y saber acumulado; con expectativas reales de lo por venir, como motivación.

En Eclesiastés, el escritor en 3:12 y 13, expresó:

12 Yo he conocido que no hay… cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; 13 y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.

Vivimos un hermoso presente, realicémonos en él, utilizando la experiencia acumulada, con la mirada puesta en nuestro destino; confiando en las promesas de nuestro Dios.

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Biblia: Versíon RV60

 

DESENREDAR LA MADEJA

Hay momentos en la vida en los que uno se siente como envuelto en una madeja. Imaginamos que invisibles hilos nos rodean, creando la sensación de que estamos atrapados.

Son esos momentos de crisis en que nos sentimos paralizados. Queremos avanzar, pero las circunstancias, la incertidumbre, los temores, nuestra emotividad, los riesgos, impiden que decidamos el primer paso.

¿Qué hacer en estas circustancias?

Nada.

No dar un paso, hasta clarificar las circunstancias, las motivaciones y las consecuencias de tu determinación; a menos que estés en medio de un riesgo inminente.

Si estas ante una situación de riesgo, como un incendio, un accidente, o un terremoto, necesitas actuar de inmediato, manteniendo la calma.

Mas ante las crisis cotidianas, el consejo universal es no tomar decisiones guiados por la emotividad, sea tanto de aceptación, como de rechazo.

Por lo general es conveniente posponer la decisión un tiempo prudencial, para dar lugar al razonamiento lógico, a la respuesta asertiva.

Lo que pasa es que cuando estamos bajo presión, tendemos a ser reactivos; es decir a reaccionar impulsivamente, sin detenernos a evaluar las múltiples alternativas; y las consecuencias de las mismas.

Las crisis llevan al conflicto, y los conflictos no se resuelven solos, ni repentinamente. Se requiere una dosis de ingenio, creatividad, determinación y sentido común, entre otros, para arribar a una solución de compromiso.

Cuando estamos en un conflicto, actúa nuestra afectividad, o nuestra racionalidad.

Cuando la emotividad asume el control, podemos tomar decisiones subjetivas en base a alguna emoción: agredir, evadir, o escapar; o bajo la influencia del placer: aceptación incondicional. Acciones que pudieran potencialmente ser incorrectas.

Si por el contrario la racionalidad es quien domina la situación, una objetividad desapasionada, un análisis frío, una respuesta calculada, puede igualmente conducirnos a decisiones equivocadas.

¿Cuál es la actitud correcta?

Si se te exige tomar una decisión instantánea, y no hay alternativa de tomarse un tiempo para pensar, no queda más remedio que dejar lugar a la intuición, o al riesgo calculado. Y esperar que las cosas salgan bien; pero esta no es la generalidad de los casos.

La crisis y el conflicto al que me refiero, no es de este tipo.

Por cierto la expresión crisis, a veces la tomamos como sinónimo de conflicto, lo cual no es cierto. Una crisis es una coyuntura de cambio en un sistema dado, sujeto a evolución. El conflicto se genera si no sabemos manejar la crisis.

El conflicto es “un enfrentamiento u oposición entre personas”, por opiniones contrarias; o “un asunto o problema personal de difícil solución”, como los conflictos emocionales.

Por ejemplo, decimos que la adolescencia es una etapa conflictiva. Ciertamente la adolescencia es una etapa de crisis, de cambios, se transita la conversión del niño en adulto, lo cual es natural. El conflicto se da cuando la crisis no se maneja adecuadamente, por el sujeto, o por quienes le rodean.

Ahora bien, vamos a referimos a aquellos casos en que las condiciones bajos las cuales se produce la crisis permiten un análisis objetivo.

Tomemos notas de algunas crisis personales que tenemos que enfrentar. Recuerde que la expresión crisis significa “situación de cambio”: la pubertad, el matrimonio, la paternidad, las rupturas de relaciones, el despido de un trabajo, una enfermedad repentina, son algunas de las innumerables crisis que enfrentamos a lo largo de la vida.

Para evitar que la crisis se convierta en conflicto, es necesario actuar asertivamente, esperar el tiempo prudencial para tomar la decisión, aunque sea breve. De esta manera se baja la presión, se alcanza la calma, se puede pensar serenamente.

Después, utilizando sus recursos internos, buscar una solución asertiva, que luego no produzca dolor, remordimiento, o culpa; porque la decisión fue tomada responsablemente.

La capacidad de razonar lógicamente, tanto como la inteligencia emocional son los mejores recursos para solucionar un conflicto, y superar una crisis.

Mediante el razonamiento lógico se hace análisis de la situación, se evalúan los resultados, para elegir la solución más adecuada.

Por su parte las habilidades de la Inteligencia Emocional, nos permite: desarrollar Autoconciencia Emocional, comprender las verdaderas causas de una emoción, lo que la origina; Control de las Emociones, la habilidad de canalizar las emociones adecuadamente, expresarlas asertivamente; Motivación, capacidad interna de iniciar una acción, dirigirla a la meta propuesta y mantenerla; Empatía, ponerse en el lugar del otro, comprender lo que le sucede; Habilidades Sociales, practicar aquello de “ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Lo importante en todo caso es actuar con una mente equilibrada, serena, por lo menos capaz de evaluar objetivamente los pros y los contras de determinada solución.

Por ejemplo, ante el despido de un trabajo, en lugar de generar enfrentamientos con el patrón; o de sentirse deprimido, inútil, o rechazado; pensar positivamente: Asumir que se abren múltiples opciones para explorar otras alternativas, probar nuevos rumbos, o iniciar ese proyecto largamente pospuesto.

Un dato interesante. Su cerebro está diseñado para procesar la información y buscar soluciones, más él no trabaja adecuadamente bajo presión, dale una dosis de serenidad.

El cerebro va a desenredar la madeja, si lo permites.

Fuente: Inteligencia Emocional, Daniel Goleman

Diccionario de la Real Academia Española

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PARA TENER EXITO EN LA VIDA

Alcanzar el éxito es una aspiración de todo ser humano.

Solo algunos afortunados logran obtener ese reconfortante resultado.

 

¿Que impide a una persona alcanzar el éxito?

Se puede afirmar  que existen tres actitudes  que han destruido a miles y miles de empresarios, profesionales, y personas en general.

Estas son motivos por los cuales  nunca se comienzan proyectos que deberían haberse iniciado; y algunos se emprenden y jamás se culminan.

¿Cuáles son los tres destructores?

1.      La búsqueda de la perfección.

2.      La postergación o dejar para mañana lo que se puede hacer hoy

3.      No dar seguimiento

Uno constantemente se topa con estas tres situaciones.

Quienes se dejan vencer por ellas pierden en todos los sentidos, y en sus carreras no alcanzan el nivel que deberían tener.  

A muchas personas estos enemigos, cuando se apoderan de ellos, pueden tenerlos en sus garras por el resto de la vida.

En la época escolar. ¿Qué es lo que todas las maestras decían todos los días? Tienen que estudiar para ser sobresalientes. Ésa debe de ser la meta para todos los estudiantes, sacar la máxima calificación. Eso está muy bien y es verdad. Igualmente los padres aconsejaban: “estudia mucho para que seas sobresaliente, así algún día serás un profesional y podrás vivir una vida cómoda en unión a tu esposa y a tus hijos.”

Este mensaje que le daban en sus tiempos de colegio es conveniente, pero hoy día millones de personas siguen, aún después de haber salido del colegio, tratando de ser sobresaliente en sus ideas, en sus negocios, en sus proyectos y en cualquier otra cosa que emprendan en la vida.

Tienen como objetivo sobresalir, ¿qué creen que pasa? Nunca empiezan. Nunca. Ahí se quedan tratando de que todo lo que hagan salga perfecto y total, no logran ningún resultado.

Un destructor del éxito es la búsqueda de la perfección. La búsqueda de la perfección le roba a la gente tiempo libre, riquezas, crecimiento personal y triunfos que de no haber caído victimas de sus garras, hubieran podido conseguir.

Un profesor universitario decía hace años: Los que sacan A en la universidad escribirán los libros de textos que se enseñarán en las universidades; los que sacan B serán los profesores que enseñen el material a los estudiantes universitarios; y los que saquen C, serán los que contribuirán con los millones ganan a que las universidades puedan seguir funcionando.

Asertivo este profesor, en algo tenía razón, él sabía que los que sacaban C no eran tan perfeccionistas y comenzaban los proyectos aun si no estaban perfectos, porque era mejor arrancar que quedarse paralizado por la perfección.

Hay un dicho que reza: “la perfección es enemigo de lo bueno”; otro que dice: “no caigas victima de parálisis por análisis”, ambos contienen gran sabiduría.

Un famoso orador estadounidense, solía decir que “cualquier cosa en la vida que valga la pena hacer, vale la pena hacerla mal”. Lo repetía de nuevo, “cualquier cosa en la vida que vale la pena hacer, vale la pena hacerla mal”.

Y entonces, cuando ya tenía a la audiencia en choque, agregaba, “hasta que se  aprenda a hacer bien”.

Que mensaje más profundo éste.

El segundo gran enemigo, es la postergación. Dejar las cosas para después y nunca hacerlas o hacerlas demasiado tarde.

Hay personas que dicen: “No hagas hoy, lo que puedes hacer mañana”. Estas a duras penas, y demasiado tarde toman una iniciativa.

Para poder vencer a este enemigo, hay que tener mucha disciplina y tomar la decisión de hacer algo al respecto. Haga una lista de las cosas que usted posterga en la vida. Usualmente la gente posterga cosas que no le gusta hacer, cosas difíciles, cosas de gran envergadura o que son aburridas.

Un buen sistema para llevarlas a cabo, es usar un planificador electrónico o de papel. Si tiene uno, ahora mismo deje de leer este artículo y ponga en su agenda, día, y hora cuando usted va a hacer eso que está postergando. Así, una a una, vaya atacando todas las tareas que ha estado postergando.

El tercer gran enemigo es la falta de seguimiento. Es asombroso que aún en tiempos difíciles, muchas personas no hagan lo que les dicen a los demás que van a hacer. Cuando usted le dice a alguien que lo va a llamar la semana que viene, el martes, a las 10 de la mañana, a esa hora él deberá recibir su llamada.

Tiene que apuntarlo en su agenda para que esa llamada se haga. Su agenda debe  ser revisada todos los días, frecuentemente, para así poder planear sus tareas. Hay gente que no le da seguimiento a las cosas todos los días. Hasta gente que quieren vender algo, no llaman cuando dicen que  van a llamar.

¿Como se puede confiar en una persona que no tiene palabra y no cumple lo que promete?

Estamos en un mundo competitivo donde sólo los más disciplinados pueden triunfar.

Si usted se resiste a buscar la perfección, no posterga lo que tiene que hacer y le da seguimiento a todo lo que usted promete que le va a dar seguimiento, usted será uno de los que triunfará en este mundo tan dinámico.

Haciendo esas tres cosas, tiene la mitad de la batalla ganada.

Adaptado de: Motor de Cambio de Joachin de Posada; en yahoo finanzas, 6 de febrero.

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Hola Mundo

Desde Venezuela les envio un saludo decembrino en la oportunidad de dar cumplimiento a un deseo saboreado desde hace varios días: Escribir Una Voz en el Camino…

Les parecerá extraño eso de una voz, pero más adelante hablaremos de ello.

Por los momentos les manifiesto que esta página tendrá como norte presentar algunos temas de actualidad, comentarios generales, temas de educación, motivación a la calidad personal, palabras de vida, valores espirituales, y algunas de las valiosas enseñanzas de Jesucristo.

En general será un trabajo dedicado a promover una mejor calidad de vida…

Reitero mi saludo decembrino, deseando que el año próximo sea un tiempo para dar un paso más en ese maravilloso camino de la realización personal…