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LIDIAR CON LA FRUSTRACIÓN

Cuando alguien tiene una necesidad, siente un deseo, o quiere alcanzar una meta, y se le presenta una barrera que impide alcanzar lo anhelado, surge la frustración.

La frustración es pues producto de una necesidad insatisfecha, de un objetivo no alcanzado. En general, la frustración es una respuesta emocional del individuo cuando no logra una meta, no alcanza un deseo, o no satisface una necesidad.

Dicha respuesta emocional es un mecanismo de defensa del yo, que mal canalizado genera reacciones negativas las cuales afectan al individuo en sí, y a las personas que le rodean.

En realidad, todo ser humano, de una u otra manera, experimenta diversas frustraciones, porque es imposible lograr en la vida todo lo que se desea, o necesita. De manera que necesitamos aprender a lidiar con las situaciones frustrantes, para superarlas, canalizarlas, o aceptarlas. Nunca reprimirlas.

Hay que aclarar que una cosa es experimentar una frustración, otra sentirse frustrado.

Ante situaciones frustrantes, puedes activar tus recursos internos, y superar las barreras; o sentirte inmovilizado, deprimido. Tú eliges.

Los factores que generan la frustración son relativos, y diferentes en cada persona. Una situación puede causar frustración en algunos, mientras que a otros la misma situación no les genere problema alguno. Esto es debido a ciertos factores internos, como el temperamento, y a los aprendizajes recibidos desde pequeños, los cuales nos preparan ante estos factores o, por el contrario, nos vuelven más vulnerables ante ellos.

Por otra parte, los estilos de vida que nos exige la sociedad o nuestro entorno, nos hacen creer que no satisfacer un deseo significa una frustración. Algunas personas en ciertos ambientes laborales o sociales, son más susceptibles a la frustración.

Si un individuo se desenvuelve en un medio en que la mayoría de las personas han logrado sus metas con éxito, y él no ha logrado las suyas, puede que experimente una sensación de fracaso, llevándole en consecuencia a sentirse frustrado.

Por otra parte, en sociedades industrializadas, el éxito es una necesidad para la mayoría de las personas; en cambio, en las sociedades menos desarrolladas, como las expectativas se enfocan en satisfacer las necesidades básicas, es más difícil caer en frustración, ya que las exigencias son menores.

La posibilidad de frustración aumenta en personas que viven en las grandes ciudades, al contrario de aquellos que viven en pueblos, en sociedades más sencillas.

También la frustración es causada por factores internos, que impiden la satisfacción de ciertas metas. Baja autoestima, creerse incapaz o indigno, inseguridad, temor, pensamiento rígido, entre otros.

Muchas veces las metas propuestas son poco realistas, lo cual hace que sean difíciles de alcanzar; en otros casos, la persona es demasiado perfeccionista, ella alcanza una meta, pero considera que no lo hizo en la medida deseada, lo que genera un estado de insatisfacción.

La frustración puede venir de la mano de otras personas. Se da cuando estamos seguros de que nos desenvolvemos bien en una actividad, pero otra persona nos hace creer que no hemos hecho bien nuestro trabajo, o que hemos fracasado en nuestro desempeño. Esto genera una sensación de frustración de gran intensidad, y por ende, hará que la persona desarrolle un mecanismo de defensa.

La frustración en la mayoría de los casos es acumulativa, por lo tanto situaciones frustrantes de pequeña importancia, que se acumulen, pueden desbalancear la vida de un individuo, hacerle sentir frustrado; aun cuando cada una de éstas, aisladamente, no le frustrarían en absoluto.

Mecanismos de defensa.

La frustración puede generar mecanismos de defensa, tales como ansiedad, rabia, depresión, angustia, ira, o en sentimientos y pensamientos autodestructivos.

Estas respuestas emocionales ante la frustración son un mecanismo reflejo, como cuando nos lanzan un objeto a la cara, instintivamente nos protegemos con las manos, sin pensar o recapacitar; de igual manera los mecanismos de defensa surgen involuntariamente sin que nos percatemos.

Mecanismos de defensa más frecuentes:

Ansiedad: es una reacción emocional displacentera, la cual puede ser liberada físicamente a través de conductas inconscientes, como mover una pierna cuando estamos sentados, comernos las uñas, mostrarnos impacientes, entre otras.

Racionalización: es uno de los mecanismos de defensa más comunes. Cuando racionalizamos, encontramos razones lógicas a lo que hacemos; aunque realmente son falsas, las aceptamos como verdaderas, para justificar nuestra conducta,.

Proyección: consiste en descargar la culpa de las deficiencias, errores y malas acciones en otros; y atribuirles a otros sus impulsos, pensamientos y deseos inaceptables.

Identificación: se da cuando nos identificamos con alguna idea o sentimiento, y asumimos ciertas características de la persona o personas admiradas. Al imitar demasiado las características de la persona admirada, el individuo puede perder su identidad.

Sustitución: Ante la imposibilidad de alcanzar un objetivo en un área o actividad, la persona lo sustituye sobresaliendo en otras áreas. Como el niño que al no poder triunfar en las áreas académicas básicas, como la matemática, o el lenguaje, sobresale en otras como los deportes o las artes.

Evasión: la persona ante la imposibilidad de alcanzar la meta que se había propuesto, abandonar la lucha por lograrla.

Agresión: verbal o física contra el obstáculo o barrera.

Reprimir:    intento de represar reacciones negativas; en ocasiones puede causar más daño que las reacciones mismas.

Consejos para superar una frustración.

Busca un plan B: cuando algo nos impida alcanzar un objetivo que deseamos, podemos canalizar nuestro esfuerzo y energía a través de otras estrategias. Tener acciones sustitutas, es decir, un plan B, nos ayudará a superar la frustración.

No se trata de racionalizar, o buscar metas alternativas, sino de utilizar todos nuestros recursos, ingenio, creatividad, conocimientos, razonamiento lógico, intuición, para superar con éxito la barrera.

Reconocer los errores: Aceptar que somos falibles, que cometemos errores. Debemos aprender de aquellas situaciones frustrantes del pasado, verlas como algo que nos dejó una lección, y a partir de ese momento luchar por evitar que esa situación vuelva a ocurrir. Al quedarnos con la parte positiva de la experiencia crecemos y aprendemos.

No busques la perfección: en general las ideas de perfección e inflexibilidad son contraproducentes para sanar y superar frustraciones.

Fomenta tu autoestima y asume las cosas con calma sin dejarte llevar por presiones externas.

Fuente: Wikipedia

Imágenes: Google

CUANDO REPRIMO EL LLANTO, ME DA ASMA

Las emociones son mecanismos naturales internos de los que hemos sido dotados para adaptarnos al ambiente que nos rodea. La adecuada expresión de estos mecanismos adaptativos, contribuye a nuestra calidad de vida, bienestar general, y especialmente a disfrutar la vida en forma natural y plena.

Una buena dosis de sonrisas, por ejemplo,  va a generar reacciones placenteras en el organismo, a propiciar una sensación de felicidad, de plenitud, y a enriquecer las relaciones interpersonales.

De donde creen Uds que salieron mis tres muñecas___

De alguna manera hemos asumido la falsa creencia de que existen emociones buenas, y otras negativas. En realidad ninguna emoción es negativa, porque son mecanismos de respuestas naturales ante las diversas situaciones de la vida.

La ira, por ejemplo, es una reacción natural de defensa del yo; que hay que expresar y canalizar adecuadamente. Si se reprime, no se reconoce, y se acumula, va a ejercer presión buscando siempre una salida. Cuando no se puede manifestar abiertamente el enojo con la persona que corresponde, lo mejor es  descargar físicamente esa tensión.

Salir a trotar, darle golpes a una almohada, respirar profundamente,  o llorar, son conductas que no tienen consecuencias graves, ni agreden a nadie; lo importante expresar el disgusto, y canalizar la reacción negativa que nos provoca.

Es que toda emoción que no se expresa, va a buscar salida de alguna manera; y en algún momento, cuando se produce una situación similar que la origina, va a explotar.

Se ha dicho que en Japón, las grandes corporaciones han dispuestos lugares apropiados, para que los ejecutivos descarguen sus tensiones acumuladas, dando  garrotazos, rompiendo vidrios, o dando golpes a maniquíes, con el objeto de liberar tensiones, relajarse y poder así continuar trabajando normalmente.

Según los expertos en ciencias de la salud, la ira reprimida se manifiesta en el cuerpo a través  abscesos,  granos, fiebre, e inflamaciones diversas.

Una declaración asombrosa es que el asma representa un llanto reprimido. Cuando una persona  evita llorar, tiende a faltarle la respiración, se ahoga. De igual modo nos ahogan los afectos que no nos dejan respirar. 

Se dice que probablemente los niños asmáticos tienden a sentirse culpables por los problemas familiares, por lo que algunos se castigan con un ataque de asma. Ese tipo de asma, por lo general se cura cuando crecen y se van del hogar.

En el caso de la anorexia y la bulimia representan el rechazo extremo a sí mismo; en esta circunstancia, se concentra el rechazo en el propio cuerpo, que no se acepta, ni se aprueba, pudiendo llegar hasta  morir de hambre.

Otro aspecto digno de consideración, se refiere a los accidentes; muchos de éstos  parecen casuales, cosas del destino según algunos, fatalidad opinan otros; más según Freud la causa de los accidentes son inconscientes. Se afirma que atraemos a los accidentes con nuestra forma de pensar.

Los estudios sobre este fenómeno revelan que hay mucha gente que es propensa a tener accidentes; que han sido enyesadas varias veces, han sufrido quemaduras, cortes, ataques en la calle, mientras que otros en las mismas circunstancias, y áreas de acción, nunca han sufrido accidente  alguno.

El pensamiento negativo generalizado puede llegar a producir una vida catastrófica, en tanto las  personas con actitudes optimistas, que poseen alta la autoestima, y defienden sus valores, se revelan como exitosas y prósperas.

Sabemos que la piel es la frontera entre nosotros y el mundo circundante. Si vivimos a la defensiva nos llenaremos de todo tipo de alteraciones dérmicas para protegernos.

Un dato de interés lo representa saber que el dolor de rodillas indica una personalidad obstinada, poco propensa a la humildad, o a dar la razón, y los problemas en la espalda son comunes en las personas cargadas con responsabilidades que las superan.

Por lo general es difícil aceptar la importancia que tiene el pensamiento sobre el buen funcionamiento del cuerpo, y la calidad de vida; sin embargo es increíble, por lo sencillo,  que es fácil evitar dolores y enfermedades, con sólo cambiar los patrones de pensamiento.

La clave está en cambiar nuestro modo de ver el mundo y atreverse a pensar  en positivo, siendo optimista, esperando siempre lo mejor, y evitando hacer pronósticos desfavorables en cualquier orden de la vida.

Razón tenía el apóstol Pablo cuando expreso en una de sus cartas:

4 Alégrense siempre en el Señor. Repito: ¡Alégrense! 5 Que todos los conozcan a ustedes como personas bondadosas. El Señor está cerca.

6 No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también. 7 Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús.

8 Por último, hermanos, piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza.

9 Sigan practicando lo que les enseñé y las instrucciones que les di, lo que me oyeron decir y lo que me vieron hacer: háganlo así y el Dios de paz estará con ustedes.

Filipenses 4:4-9

Fuente: Psicología, la Guía 2000

Imágenes Google

Versión de la Biblia: La Biblia al Día.