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¿CUANDO FUE LA ULTIMA VEZ QUE LLORASTE AMARGAMENTE?

Todos en algún momento de la vida hemos llorado, por lo cual conocemos la mecánica del llanto.

Según algunas estadísticas referidas al estudio sobre el llanto, se afirma que un hombre llora en promedio una vez al mes, y que las mujeres lo hacen, unas cinco veces. Por lo tanto este tema nos es muy familiar.

Como vamos a considerar esta reflexión desde una perspectiva bíblica, revisemos, a modo de marco de referencia, algunos personajes que según la Escritura, vivieron circunstancias que les hicieron llorar.

  • Ana: 1 Samuel 1:11, clamando a Dios por un hijo, en virtud de que era estéril; y esa circunstancia le producía dolor, vergüenza, frustración, culpa.
  • Samuel, 1 Samuel 15:35, cuando su amigo Saúl fue desechado como Rey de Israel, como consecuencia de su conducta irreverente.
  • Ezequías, 2 Reyes 20:3, ante el anuncio del profeta Isaías de que su enfermedad era mortal.
  • Jesús, Juan 11:35, ante la tumba de su amigo Lázaro.

Estos relatos nos ilustran que llorar es una reacción natural ante el dolor y el sufrimiento. Digamos que es un mecanismo que ayuda a aliviar el dolor, porque libera tensiones.

Es decir, tiene efectos terapéuticos.

Cuando una persona experimenta dolor, físico o afectivo, el sistema nervioso envía señales al cerebro, quien, entre las muchas reacciones fisiológicas, manda una orden a las glándulas lagrimales para que segreguen una mayor cantidad de lágrimas; entonces se produce lo que conocemos como llanto, o llorar.

Es decir, la reacción del llanto es producida por un factor emocional, como una pérdida, o uno físico como un golpe.

Llorar de alegría, es una reacción inadecuada, puesto que lo propio de la alegría es la risa. Los estudiosos de la psicología, con  el enfoque de la teoría del Análisis Transaccional, denominan a esta reacción “tebusque”, o emoción sustituta.

Otro aspecto relacionado con el llanto, es que reprimirle es contraproducente.

Sobre este tema escribí un artículo titulado: “Cuando reprimo el llanto me da asma”, https://orientador.wordpress.com/2013/07/18/cuando-reprimo-el-llanto-me-da-asma/; Algunos expertos en la materia afirman, que algunos tipos se alergia, e incluso el estornudo, es un llanto reprimido.

Es que llorar, como hemos insistido, es una reacción natural ante el dolor.

Vamos a analizar la causa, efecto, y beneficios del llanto, utilizando la experiencia de un personaje bíblico que lloró amargamente.

Leamos el relato sobre este hombre, Pedro, para extraer algunas interesantes lecciones y aplicaciones. Lucas 22:54-62:

54 Y prendiéndole, le llevaron, y le condujeron a casa del sumo sacerdote. Y Pedro le seguía de lejos.

55 Y habiendo ellos encendido fuego en medio del patio, se sentaron alrededor; y Pedro se sentó también entre ellos.

56 Pero una criada, al verle sentado al fuego, se fijó en él, y dijo: También éste estaba con él.

57 Pero él lo negó, diciendo: Mujer, no lo conozco.

58 Un poco después, viéndole otro, dijo: Tú también eres de ellos. Y Pedro dijo: Hombre, no lo soy.

59 Como una hora después, otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es galileo.

60 Y Pedro dijo: Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó.

61 Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.

62 Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente.

LA VIVENCIA DEL LLANTO

Fijemos nuestra atención en el versículo 62:

“Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente.”

Seis expresiones, cada una cargada de intenso significado.

Y: nos conecta con la secuencia de hechos en desarrollo,

Pedro: uno de los primeros discípulos, del círculo íntimo de Jesús, impulsivo, de carácter fuerte,

Saliendo fuera: apartarse de la gente, buscar un lugar privado, aislado, sentirse en la intimidad,

Lloró: descargar emociones. Amargamente: metáfora para significar la mezcla de emociones sentidas: dolor, vergüenza, culpa, remordimiento.

El llanto, y las emociones que lo generan, hay que expresarlo. Reprimirles no es una práctica saludable.

Cuando se reprimen las emociones, el organismo busca alternativas para expresarlas, liberarlas; entonces aparecen la ya conocidas enfermedades psicosomáticas.

Se piensa erróneamente, y así se lee en algunos textos sobre la materia, que hay emociones negativas, por lo cual es necesario cuidarse de ellas. La verdad es que no hay emociones negativas, fuimos dotados de cada una de ellas, con fines bien determinados. El miedo, el dolor, o la rabia, no son emociones negativas, cada una tiene tiene su función específica, incluso para la supervivencia. El miedo, por ejemplo, activa mecanismos que nos impulsan a escapar ante un peligro. Inhibir el miedo, hasta puede conducir a riesgos suicidas.

Lo negativo, respecto de una emoción, es la manera inadecuada como puedan expresarse. Una rabia mal canalizada genera agresiones físicas, y daños a terceros. La violencia es una forma condenada de expresar la ira.

En cambio, el llanto es una forma constructiva de drenar el enojo.

¿Qué sucede luego de pasar tiempo llorando? Sabes que vives una sensación de sosiego, calma, paz, tranquilidad. Esto ocurre porque has liberado tensiones, drenado, expresado asertivamente las emociones. Lo cual es una maravillosa y apropiada terapia natural.

Más aun, al llorar segregas no solamente lágrimas, sino algunas hormonas que te ayudan a superar el dolor. Cierta cantidad de esas hormonas son expulsadas a través de las lágrimas, y otras van al torrente sanguíneo, con efectos medicinales, analgésicos.

Es por ello que se insiste que el llanto es un mecanismo natural ante el dolor, y tiene el objeto de aliviarlo.

MOTIVOS PARA EL LLANTO

¿Qué activa la reacción de llorar?

Para el caso que estamos considerando, observemos el versículo anterior, el 61:

Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.

Aquí detectamos el motivo del amargo llanto de Pedro: “Una mirada, y un recuerdo”.

Veamos la escena completa.

Jesús, su maestro, es apresado, y conducido a la casa del Sumo Sacerdote, se está en el proceso de eliminarle, mediante la crucifixión; Pedro le sigue, mezclado entre la gente.

En tres oportunidades se le identifica como seguidor de Jesús, a lo cual niega con énfasis. En el instante que por tercera vez Pedro niega ser discípulo de Jesús, un gallo, en un corral cercano emite su clásico canto matutino, tras lo cual Jesús se vuelva hacia Pedro, y le mira.

LA MIRADA:

¿Qué transmitiría aquella mirada?

Hay un poder en la mirada, con ella transmitimos mensajes que pueden impactar sobre quienes la reciben. La mirada de una madre hacia su hijo, comunica mucho, lo sabemos por experiencia propia. Muchos recordamos aun aquellas miradas.

No podemos especular sobre el contenido de la mirada de Jesús, más conociéndole, así como recordando sus actuaciones anteriores, inferimos que no fue una mirada de reproche, acusadora, o con el mensaje “te lo dije. En los evangelios se describe la forma como Jesús miraba a la gente, “compasión”, “misericordia”, “amor”; son las expresiones  características. Recordemos la frase: “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. ”Mateo 9:36

Seguramente Jesús en una mirada  expresa a su amigo Pedo, comprensión, empatía, consuelo, y hasta ternura. En una palabra una mirada de amor.  Una mirada que le transmitía un elocuente mensaje: “te entiendo, se por lo que estás pasando, ten calma, no te condeno porque te amo…” De otro modo no habría conmovido a este rudo pescador, impulsivo, de fuerte temperamento.

UN RECUERDO

Aquella mirada  activo un recuerdo. Pedro evocó una escena. Pocos momentos antes, en una conversación  había manifestado plena solidaridad hacia su Maestro,  al punto de estar dispuesto a dar la vida por El. Jesús le manifestó: “Antes que el gallo cante tres veces, me negarás.”

Y aquel recuerdo hizo que tomara conciencia de sus temores, su inseguridad, desconfianza, decepción, angustia, dolor, de su impotencia, su flaqueza; en una palabra, su realidad.

Y esa es la reacción apropiada, para superar el llanto: identificar las causas.

SUPERAR EL LLANTO

No conviene mantener el llanto, por un mismo motivo por supuesto; hay que superarlo.

Para ello no hay que trabajar sobre el efecto, sino sobre las causas.

Tal vez un buen somnífero, o un ansiolítico, sean medidas momentáneas, para mitigar el llanto; quizás es conveniente distraerse, oir música alegre, realizar ejercicios; que son paliativos. Lo conveniente y aconsejable,  es actuar sobre el motivo que hace llorar, la causa.

Comenzamos con esta pregunta: ¿Cuándo fue la última vez que lloraste amargamente?

Ahora avanzamos al preguntar:

¿Qué motivó tu llanto, la última vez que lloraste amargamente?

Hay muchos motivos: Una enfermedad, una traición, un pecado.

Sea cual fuere, no te quedes paralizado, inmóvil llorando. Reacciona, llora, y al mismo tiempo:

Si es una enfermedad, llora, clama a Dios, y ve al médico; si es una traición, llora, perdona, y ama; si es un pecado, llora, confiésalo y pide perdón.

No vale la pena seguir llorando, sin actuar.

Pedro no se quedó llorando. Luego de este amargo incidente, le vemos correr hacia la tumba de Jesús, el día de Resurrección; y en el libro de Hechos asume el liderazgo de los discípulos; y el día de Pentecostés, a pocos días de haber negado a su Maestro,  lleno del Espíritu Santo pronuncia un elocuente discurso, luego del cual 3 mil personas confesaron creer en Cristo.

Aun Juan, el Apóstol, no había escrito su carta en la que se lee, “Si confesares tus pecados, él es fiel y justo para perdonar tus pecados, y limpiarte de toda maldad. 1 Juan 1:9. Más Pedro lo sabía, y activó.

Al final de sus días, según la tradición, cuando fue sentenciado a muerte por dar testimonio de Jesús; manifestó no ser digno de morir como su Señor, por lo cual pidió ser crucificado con la cabeza hacia la parte inferior de la cruz.

Qué manera de mostrar al mundo que se ha superado aquel llanto, y los motivos que lo indujeron.

No te quedes llorando amargamente, supera tu llanto en forma constructiva.

Fue lo que Dios le dijo a Samuel en su primer libro 16:1. Deja de llorar por tu amigo, que no tiene remedio ya. Seguidamente le comisionó para ir a ungir al próximo rey de Israel, David, un hombre conforme al corazón de Dios; de quien Jesús dijo ser orgulloso descendiente.

Recuerda que Jesús dijo: “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.” Mateo 5:4.

¿Cómo es posible que una persona sea feliz cuando llora?

Al llorar se liberan las tensiones internas, se expresa las emociones que incitan el llanto, y se propicia la búsqueda de alternativas para superar el dolor. Eso enjugará las lágrimas  tendrás alivio, y consuelo.

Lora pues y recibe el consuelo de Jesucristo.

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Fuente: Wikipedia: El llanto

Biblia: Versión RV-60

Imágenes: Google

CUANDO REPRIMO EL LLANTO, ME DA ASMA

Las emociones son mecanismos naturales internos de los que hemos sido dotados para adaptarnos al ambiente que nos rodea. La adecuada expresión de estos mecanismos adaptativos, contribuye a nuestra calidad de vida, bienestar general, y especialmente a disfrutar la vida en forma natural y plena.

Una buena dosis de sonrisas, por ejemplo,  va a generar reacciones placenteras en el organismo, a propiciar una sensación de felicidad, de plenitud, y a enriquecer las relaciones interpersonales.

De donde creen Uds que salieron mis tres muñecas___

De alguna manera hemos asumido la falsa creencia de que existen emociones buenas, y otras negativas. En realidad ninguna emoción es negativa, porque son mecanismos de respuestas naturales ante las diversas situaciones de la vida.

La ira, por ejemplo, es una reacción natural de defensa del yo; que hay que expresar y canalizar adecuadamente. Si se reprime, no se reconoce, y se acumula, va a ejercer presión buscando siempre una salida. Cuando no se puede manifestar abiertamente el enojo con la persona que corresponde, lo mejor es  descargar físicamente esa tensión.

Salir a trotar, darle golpes a una almohada, respirar profundamente,  o llorar, son conductas que no tienen consecuencias graves, ni agreden a nadie; lo importante expresar el disgusto, y canalizar la reacción negativa que nos provoca.

Es que toda emoción que no se expresa, va a buscar salida de alguna manera; y en algún momento, cuando se produce una situación similar que la origina, va a explotar.

Se ha dicho que en Japón, las grandes corporaciones han dispuestos lugares apropiados, para que los ejecutivos descarguen sus tensiones acumuladas, dando  garrotazos, rompiendo vidrios, o dando golpes a maniquíes, con el objeto de liberar tensiones, relajarse y poder así continuar trabajando normalmente.

Según los expertos en ciencias de la salud, la ira reprimida se manifiesta en el cuerpo a través  abscesos,  granos, fiebre, e inflamaciones diversas.

Una declaración asombrosa es que el asma representa un llanto reprimido. Cuando una persona  evita llorar, tiende a faltarle la respiración, se ahoga. De igual modo nos ahogan los afectos que no nos dejan respirar. 

Se dice que probablemente los niños asmáticos tienden a sentirse culpables por los problemas familiares, por lo que algunos se castigan con un ataque de asma. Ese tipo de asma, por lo general se cura cuando crecen y se van del hogar.

En el caso de la anorexia y la bulimia representan el rechazo extremo a sí mismo; en esta circunstancia, se concentra el rechazo en el propio cuerpo, que no se acepta, ni se aprueba, pudiendo llegar hasta  morir de hambre.

Otro aspecto digno de consideración, se refiere a los accidentes; muchos de éstos  parecen casuales, cosas del destino según algunos, fatalidad opinan otros; más según Freud la causa de los accidentes son inconscientes. Se afirma que atraemos a los accidentes con nuestra forma de pensar.

Los estudios sobre este fenómeno revelan que hay mucha gente que es propensa a tener accidentes; que han sido enyesadas varias veces, han sufrido quemaduras, cortes, ataques en la calle, mientras que otros en las mismas circunstancias, y áreas de acción, nunca han sufrido accidente  alguno.

El pensamiento negativo generalizado puede llegar a producir una vida catastrófica, en tanto las  personas con actitudes optimistas, que poseen alta la autoestima, y defienden sus valores, se revelan como exitosas y prósperas.

Sabemos que la piel es la frontera entre nosotros y el mundo circundante. Si vivimos a la defensiva nos llenaremos de todo tipo de alteraciones dérmicas para protegernos.

Un dato de interés lo representa saber que el dolor de rodillas indica una personalidad obstinada, poco propensa a la humildad, o a dar la razón, y los problemas en la espalda son comunes en las personas cargadas con responsabilidades que las superan.

Por lo general es difícil aceptar la importancia que tiene el pensamiento sobre el buen funcionamiento del cuerpo, y la calidad de vida; sin embargo es increíble, por lo sencillo,  que es fácil evitar dolores y enfermedades, con sólo cambiar los patrones de pensamiento.

La clave está en cambiar nuestro modo de ver el mundo y atreverse a pensar  en positivo, siendo optimista, esperando siempre lo mejor, y evitando hacer pronósticos desfavorables en cualquier orden de la vida.

Razón tenía el apóstol Pablo cuando expreso en una de sus cartas:

4 Alégrense siempre en el Señor. Repito: ¡Alégrense! 5 Que todos los conozcan a ustedes como personas bondadosas. El Señor está cerca.

6 No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también. 7 Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús.

8 Por último, hermanos, piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza.

9 Sigan practicando lo que les enseñé y las instrucciones que les di, lo que me oyeron decir y lo que me vieron hacer: háganlo así y el Dios de paz estará con ustedes.

Filipenses 4:4-9

Fuente: Psicología, la Guía 2000

Imágenes Google

Versión de la Biblia: La Biblia al Día.