LA MUERTE DE MÓNICA SPEAR GOLPEA A VENEZUELA

El trágico final de Mónica Spear ha sensibilizado a la opinión pública respecto de un drama fatal que se vive en Venezuela: la inseguridad.

En lo que va de año en todo el país han ocurrido cientos de muertes, perpetradas por delincuentes comunes. No es el primer homicidio que ocurre en el mismo sitio en donde vilmente le fue arrebatada la vida a Mónica; siguiendo el mismo “modus operandi”.

Se conoce que hay tramos específicos en las diferentes carreteras y autopistas venezolanas, en los que existen “corredores de la muerte”, como el de “El Palito”; en los que operan estas bandas delictivas, y “piratas de carretera; con saldos trágicos.

En las ciudades se vive el mismo ambiente de inseguridad debido a la proliferación de secuestros, asaltos, hurtos, robo a mano armada; entre la diversa gama de fechorías.

En el curso del año pasado, una de cada familia venezolana fue víctima de violencia, en cualquiera de sus manifestaciones. Esta cifra aterradora, parecerá exagerada; mas es una triste realidad. El solo hecho de que se tema hacer vida común en la calle por las noches, y se refugie en su hogar temeroso de un acto violento, ya le convierte en víctima de violencia. Hay un “toque de queda” en Venezuela decretado por la delincuencia.

De manera que la muerte dolorosa de Mónica ha golpeado fuertemente a Venezuela; tanto por lo que ella ha representado para el país, como digna representante nuestra en su momento; como por su desaparición, semejante a la de muchos otros hermanos nuestros.

Ahora, esta nación sensibilizada por la desaparición de Mónica, no puede pasar por alto que se necesita acciones contundentes para volver la paz y seguridad al país. Además de los pronunciamientos de repudio, notas de duelo, lágrimas derramadas, hay que demandar que los cuerpos de seguridad cumplan la misión a ellos asignada; que los Fiscales del Ministerio Público, ejerzan su tarea; que los Jueces dicten sentencias apegadas a derecho; que nuestros representantes ante los organismos de elección popular, dejen de velar por las cuotas de poder de sus partidos, y comiencen a preocuparse por los intereses de quienes les eligieron.

Hay que reconocer que los delincuentes son minoría; más se requiere que esa mayoría reconozca su cuota de responsabilidad en el surgimiento de esa minoría.

El fenómeno de la delincuencia está asociado a la deserción escolar, a la desintegración de la familia, al desempleo, a la pérdida de valores. A que las instituciones  sociales formadoras de valores, han descuidado su alta misión, para ocuparse de tareas que no son inherentes a su razón de ser.

La opinión pública ha comenzado a pedir pena de muerte para quienes actúen como los asesinos de Mónica, algo inédito en Venezuela, una nación pacifista. Ello es comprensible, debido al clima de inseguridad, de miedo, de impotencia de la población. Pero es un síntoma peligroso; en cualquier momento la población cansada, agobiada, desmoralizada, y agotada su paciencia puede reaccionar con violencia; como ocurrió en la pacífica y gentil población de Guanare, tras los hechos ocurridos contra un niño, cruelmente maltratado, violado y muerto; debido a la presunta lentitud y ligereza con las que las autoridades policiales y judiciales estaban actuando.

En Venezuela hay que acabar con la delincuencia, acabando con los factores que la propician, y reeducando al delincuente.

Mónica Spear ha muerto en un hermoso paraje de la geografía Venezolana, su espíritu ha ido a reposar en el Seno de nuestro Padre Celestial, por su condición de cristiana. Su desaparición ha conmovido al mundo, que no sea en vano.

Imágenes: Google

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ROXANA VARGAS, SE HA HECHO JUSTICIA

Se cierra el caso de la estudiante ROXANA VARGAS, cuya muerte causó gran revuelo en el 2008, por lo dramático de su muerte, tanto como por el autor de la misma.

El 14 de Julio del año 2008, en un parque de la ciudad de Caracas, se encontró el cadáver de una joven. Originalmente se atribuyó la muerte al hampa común. Posteriormente se identificó a la joven asesinada como Roxana Vargas, una estudiante de periodismo, pasante de la televisora Radio Caracas TV.

En el curso de las investigaciones, las evidencias apuntaros hacia Edmundo Chirinos un reconocido psiquiatra venezolano, quien negó cualquier relación con la joven fallecida.

Mas un blog de la joven, ofreció fuertes indicios sobre la presunta relación amorosa, fallida para la época del deceso, entre el psiquiatra y su paciente. Roxana había acudido al profesional de la psiquiatría en busca de solución a su problema de anorexia.

En el curso del tratamiento surgió una relación afectiva entre ambos, que les llevó a convivir como enamorada pareja. Por razones que solo el doctor Chirinos conoce, decidió dar por terminada la relación amorosa, hecho que significó un calvario más para la atribulada joven. Testimonio de ello se lee en el triste y dramático blog que era un diario en el que daba a conocer públicamente sus intimidades. Ese diario fue la primera evidencia que puso al doctor Chirinos en el camino de la muchacha.

La pericia del Ministerio Público y la eficiencia del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalisticas (CICPC), permitió acumular suficiente evidencias para enjuiciar al doctor Chirinos como autor del homicidio.

Durante seis meses de audiencias de juicio (comenzó el 16 de marzo), los fiscales 48° nacional y 50° del AMC, Zair Mundaray y Pedro Montes, respectivamente, presentaron entre 70 y 80 órganos de prueba contra el ex Rector de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

De acuerdo con la investigación, el día en que desapareció Vargas, quien era estudiante de Comunicación Social en la Universidad Católica Santa Rosa, el psiquiatra realizó seis llamadas a la joven, prueba que junto con el testimonio de los familiares ayudaron a los funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas a determinar que el principal sospechoso del homicidio era el ex Rector de la UCV.

Las dudas se terminaron de disipar cuando realizaron un allanamiento al consultorio del psiquiatra, donde después de realizar varias pruebas de luminol, localizaron rastros de sangre en la pared; en la alfombra, en la cual se determinó que la víctima fue arrastrada 3 metros, 20 centímetros; así como en el diván, sitio en el que fue encontrado uno de los zarcillos de la víctima.

Sin embargo, una de las pruebas que terminó de arrojar resultados esclarecedores en este caso, fueron las obtenidas en un allanamiento realizado a la residencia de Chirinos, donde localizaron 1.200 fotos de pacientes mujeres desnudas, mientras el psiquiatra abusaba de ellas, valiéndose de sedantes.

El médico fue detenido el 1 de agosto, quince días después del homicidio. La sentencia del Tribunal 5to de Juicio del Área Metropolitana de Carcas (AMC) es clara en la fijación del sitio de reclusión del psiquiatra, por el lapso de 20 años, pese a que es común que a las personas mayores de 70 años se les fije casa por cárcel. La defensa anunció que apelará la decisión.  Durante el curso de las investigaciones se mencionó abundantemente a un colaborador necesario al menos en la liberación del cadáver, pero nunca se pudo llegar a la identidad de este.

Al conocer la decisión, Ana Quintero, madre de la malograda joven, afirmó “Gloria a Dios, se ha hecho justicia”.

Fuente: El Universal

ROXANA VARGAS: LA VERDAD JURIDICA

Paulatinamente va decreciendo el sensacionalismo alrededor de la muerte de la estudiante de periodismo Roxana Vargas. Queda tan solo el recuerdo nostálgico entre quienes la conocieron y estimaron; y las candentes confesiones escritas en sus páginas que navegaran por la Internet durante tiempos inmemoriales.

No así ocurre con el otro protagonista de esta tragedia, quien cobra notoriedad debido a la posición que ocupa en medios profesionales, académicos y políticos; por las inquietantes revelaciones sobre su práctica profesional; y por todo lo que le relaciona con la estudiante hasta el día de su fallecimiento.

Sobre el doctor Chirinos es interesante la variedad de opiniones, y posiciones que mucha gente ha asumido. Algunos le defienden fervorosamente, en tanto que otros le señalan como culpable y piden para el la aplicación de todo el peso de la ley; otros simplemente esperan que surja  la verdad y se haga justicia.

Sobre este particular se plantea una situación que marcará al doctor Chirinos por el resto de su vida: La verdad.

La Verdad generalmente se define como la conformidad existente entre lo que se expresa y la situación real de algo, o el concepto real que se tiene acerca de un tema. Sobre la verdad existe una amplia discusión entre filósofos; mas siempre estará relacionada con los hechos reales, con la realidad de las cosas.

Por el caso que nos ocupa, existen dos verdades: La verdad relacionada con la realidad del hecho; lo que realmente ocurrió aquella trágica tarde sabatina; y la verdad jurídica, la cual saldrá a relucir durante el proceso.

En el caso de la verdad que denominaremos “real”, es conocida tan solo por quienes estuvieron presentes cuando ocurrió el desenlace de la estudiante. La víctima, quien se llevó a la tumba la verdad del hecho. La presunta tercera persona que participó en el hecho, de la cual solo hay evidencias circunstanciales. Y el doctor Chirinos quien tiene en su mente los hechos tal y como sucedieron, por lo cual es el único poseedor de esta verdad; hasta que aparezca el tercero, si es que existe realmente tal persona.

Solo el doctor Chirinos conoce sin lugar a dudas la verdad. Su mente en este preciso instante le acusa como culpable, si lo es; o le declara inocente, igualmente, si lo es.

En cuanto a la verdad jurídica será sentenciada por el juez de la causa, con base a un convencimiento, fundado en derecho y basado en pruebas concluyentes, apegado al procedimiento legal vigente. Es decir el juez alcanzará la verdad jurídica a través de un procedimiento establecido en el código, interpretando las pruebas y contra pruebas legalmente fundadas.

Hipotéticamente, la verdad “real” y la jurídica a veces no coinciden; por circunstancias difíciles de comprobar. Imaginemos el insólito caso de una persona que llegue a la oficina de un amigo, y encuentra el cuerpo del mismo tirado en la alfombra, con un puñal enterrado en el pecho; el hombre al ver a su amigo en ese estado se abalanza sobre el cuerpo, le ausculta para comprobar si aun esta con vida, e impulsivamente toma el puñal con sus manos y lo levanta, sacándole del cuerpo sin vida. En ese instante entra un hermano del hombre que yace en la alfombra. Usted puede completar el relato. Existe en este caso la verdad del amigo que quiso hacer algo a favor de la víctima, y una verdad del hermano. En un juicio sobre este caso, ya usted puede imaginar cual es la verdad jurídica.

Es por ello que en los juicios reflejados en películas norteamericanas, el jurado nunca emite una sentencia en la que se dice que el indiciado es “inocente”, el jurado sentencia “no culpable”. Es decir, hasta donde legalmente se ha demostrado, no hay evidencias sin lugar a dudas de que el acusado es culpable.

En el caso del doctor Chirinos, la situación es compleja, y el resultado final depende de la pericia de los actores. Pues para esclarecer el hecho, se requiere de la Fiscalía del Ministerio Público, y de los cuerpos de investigación, resultados concluyentes. Pruebas que no dejen lugar a dudas. Por su lado los defensores del doctor Chirinos  van a oponer pruebas a favor de su defendido y a desvirtuar las que presente la parte acusadora.

Como ocurre que en el caso de Roxana Vargas no hay testigos, probar la autoría material del hecho no será asunto fácil. Aunque se habla de un tercero que por lo menos participó en el traslado del cadáver de la estudiante.

Hay evidencias sin lugar a dudas de que se comunicaron ese día por vía celular, que la joven murió en el consultorio del psiquiatra, y que fue trasladada al parque donde apareció su cadáver. Nada más, hasta este momento.

Entonces la investigación enfrenta varias hipótesis.

Primera: que la joven resbaló y cayó golpeándose fatalmente. Un accidente, donde no hay culpable.

Segunda: que forcejearon, por lo cual sin ánimo criminal el psiquiatra empujo a la estudiante, la cual al caer se golpeo el cráneo y murió: Homicidio culposo

Tercera: que enojado por la impertinencia o alguna amenaza de la joven, el psiquiatra fuera de si la empuja matándola. Homicidio intencional.

Cuarta: un tercero, defendiendo al psiquiatra empuja a la joven, con el resultado ya conocido. Homicidio culposo. En este caso el doctor Chirinos es inocente; lo más que se le podrá acusar es de cómplice, o encubridor.

Pero estas son hipótesis, conjeturas, descripciones de lo pudo haber ocurrido. Tal vez los hechos reales de aquel sábado al atardecer, son muy diferentes a lo que imaginamos.

Es mas, hasta ahora no se demostrado que el doctor Chirinos estaba en la escena del crimen. Es su consultorio, la sangre corresponde a la joven, fue arrastrada por la alfombra, hablaron por teléfono esa tarde. Tan solo esos hechos.

La verdad “real”, lo que ocurrió realmente ese sábado en su consultorio, lo sabe el doctor Chirinos. Pero la verdad jurídica tiene un largo recorrido para ser declarada. Corresponde al Juez, conforme al procedimiento legal y con pruebas indubitables, determinarla.

Sea cual fuere el resultado final del juicio; sea cual sea la verdad jurídica. Aun cuando el tribunal le exculpe, y en su mente se sienta inocente; el doctor Chirinos quedará marcado para siempre, en su conciencia permanecerá el imborrable recuerdo de la desaparición injustificada de una joven vida, lo cual jamás debió ocurrir en su consultorio.

Una Voz en el Camino.

Roxana Vargas: A todo evento la justicia debe prevalecer .

La justicia es una característica necesaria del orden social y de la felicidad de los pueblos.

Un hombre es considerado justo cuando sus actos concuerden con el orden social. Por su parte el orden social será considerado justo cuando regule la conducta de los hombres de modo que todos queden satisfechos y logren la felicidad.

“Sólo el justo es feliz y desdichado el injusto…” Como notamos, según el pensamiento de  Platón, la justicia se identifica con la felicidad.

En virtud de lo anterior, el sistema judicial venezolano,  sus integrantes; y las normas jurídicas que regulan el orden social y el estado de derecho, tienen el el caso del doctor Edmundo Chirinos una prueba extraordinaria.

Los pocos indicios filtrados a través de la prensa inducen a señalar que el psiquiatra Edmundo Chirinos esta involucrado en la muerte de la estudiante de periodismo Roxana Vargas.

El doctor Chirinos por su parte, tanto como sus abogados defensores, insisten en su inocencia. Es más el psiquiatra  ha mostrado interés en ofrecer toda su colaboración para que este caso se esclarezca.

Según reseña la prensa:

Muestras de ADN fueran tomadas de restos de sangre hallados en la alfombra del consultorio del psiquiatra Edmundo Chirinos. Los resultados que fueron analizados por la Universidad del Zulia, confirman que la sangre pertenecía a la estudiante de 19 años Roxana Vargas Quintero.

Las pruebas de luminol mostraban en el consultorio de la avenida Los Manolos, en Los Caobos, una mancha grande de sangre, además de los restos más pequeños en la alfombra.

Además, los efectivos investigan la participación de un cómplice en lo que habría sido el traslado del cuerpo de Roxana Vargas hasta los parajes de Parque Caiza el 14 de julio pasado. Presumen que podría tratarse de alguien que hubiera tenido una relación médico-paciente con el psiquiatra. Ello se infiere por la contextura física de la infortunada joven; y la condición del doctor Chirinos. Debido a su edad,  73 años, se considera la imposibilidad de que él solo pudiese presuntamente haber trasladado el cadáver, hasta el lugar donde fue encontrado.

Otras denuncias sobre violaciones.

Dos mujeres denunciaron haber sido violadas por Chirinos durante sus consultas; una data de hace tres años y la otra es de 2007. Ambas denuncias están siendo analizadas por los funcionarios para determinar si, entre las evidencias colectadas en la casa de Chirinos o en su consultorio, se establece alguna relación con las dos denunciantes.

Imputado:

El Ministerio Público imputó hoy al psiquiatra Edmundo Chirinos el cargo de homicidio intencional, en el caso de la muerte de la estudiante de Comunicación Social de la Universidad Santa Rosa, Roxana Vargas. Motivo por el cual, se entregó este jueves 31 de julio a las autoridades. Como se conoce, el pasado miércoles se le había sido dictada medida privativa de libertad.

Según los detectives, la muerte de Roxana pudo ser accidental. Creen que en medio de una discusión, la chica perdió el equilibrio, resbaló y al caer se golpeó la cabeza y murió.

El o los homicidas tomaron el cuerpo, lo envolvieron en una sábana y lo llevaron al terreno baldío donde solían botar cadáveres en Parque Caiza. Hasta hacía año y medio, ese era un sitio que regularmente utilizaban los maleantes para dejar los cadáveres de sus víctimas, tras matarlas.

Cronología:

El 14 de julio. El cadáver de Roxana Vargas fue hallado en el sector denominado Parque Caiza, situado en la autopista Petare-Guarenas, estado Miranda. Presentaba una contusión en el cráneo.

18 de julio. El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) sospecha de Edmundo Chirinos como presunto autor de la muerte. Un blog escrito por la estudiante muerta da pistas que señalan al psiquiatra, quien fue su terapeuta.

29 de julio. Imputan a Chirinos por homicidio calificado.

30 de julio. Le dictan medida privativa de libertad. Fue detenido por una comisión de la División Contra Homicidios del Cicpc, luego que acudiera voluntariamente con sus abogados a la sede del Tribunal 48º para enfrentar la orden de detención en su contra, dictada a solicitud de la Fiscalía.

A partir de este momento corresponde a tres principales actores la continuidad del caso hasta su conclusión final.

El Tribunal de la Causa, quien determinará la inocencia o culpabilidad del imputado, a partir de las pruebas presentadas por la acusación y la defensa; la Fiscalía del Ministerio Público, quien tiene la carga de la prueba, le corresponde la investigación, imputación y acusación del indiciado; y la defensa del doctor Chirinos, a cargo de demostrar su inocencia.

Hasta este momento el doctor Chirinos insiste en su inocencia. Desde su primera entrevista a los medios, hasta que acudió a presentarse ante el tribunal que ordenó su detención preventiva, el psiquiatra ha reiterado su inocencia, e insiste en su intención de cooperar para que este caso se esclarezca.

Sin embargo, el hecho de haber sido imputado y ordenada su detención por parte de los organismos competentes, presume alguna relación del psiquiatra con la muerte de la estudiante. No necesariamente tiene que ser el autor material, aunque el cadáver haya salido de su consultorio. Recuérdese que se presume la participación de un tercero.

Aunque se sugiere una ingerencia política, hasta ahora el caso ha sido manejado en forma transparente; de acuerdo siempre con lo que nos revela la prensa.

Toda Venezuela y quienes siguen este lamentable caso esperan que prevalezca la verdad. No es saludable acusarle y esgrimir el caso ante el público, como ajuste de cuenta por alguna deuda del acusado por motivos políticos; como tampoco lo es exculparle por las mismas razones.

Una pequeña prueba más para sistema judicial venezolano.

Una Voz en el Camino.

Fuente de noticias: eluniversal.com