MENSAJE DE ESPERANZA PARA UN PUEBLO EN CRISIS

La esperanza es una actitud optimista que se fundamente en la expectativa de resultados favorables relacionados con eventos o circunstancias de la vida o del mundo en su conjunto.

En la Sagrada Escritura es la certeza de que Dios interviene en el curso de los eventos o circunstancias de la vida para que estos sean favorables a sus hijos.

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Para fundamentar nuestro argumento consideremos lo reseñado por Lucas en su evangelio, 4:16-21:

16 Vino a Nazaret, donde había sido criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, como era su costumbre, y se levantó a leer. 17 Y se le dio a leer el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 18 “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; 19 A predicar el año agradable del Señor. 20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. 21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.

Examinemos el texto, observemos en ese texto la misión de Jesús, y también consideremos el desafío de darle continuidad en medio un mundo en crisis.

Revisión del Contexto.

Jesús está comenzando a su ministerio. Como acto de iniciación es bautizado por Juan en el rio Jordán, en un lugar cercano a Jerusalén, en dicho acto es ungido por el Espíritu Santo, seguidamente el Espíritu le lleva al desierto para una jornada de ayuno y oración de 40 días, a finales de la jornada es tentado por satanás.

Tras aquel período de ayuno y oración, con el poder del Espíritu Santo inicia su ministerio en Galilea, en donde se riega su fama. En cierta ocasión va a Nazaret, la ciudad donde creció bajo el cuidado de José y María.

En el día de reposo, como era su costumbre, va a la sinagoga de Nazaret a participar en un acto similar al que realizamos cada domingo en las distintas congregaciones cristianas. En aquella Sinagoga ocurre la escena que vamos a considerar.

Analicemos el texto.

Primero. Ejercicio de las disciplinas espirituales, 4:16-17.

Leamos el texto: “Vino a Nazaret donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, como era su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías, y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito.”

Observemos en el texto: Jesús valora el día de reposo, el escritor destaca que “como era su costumbre” acude a la sinagoga para culto a Dios, orar, y recibir su Palabra, una disciplina cultivada por los judíos con rigurosidad.

En la sinagoga se alaba a Dios, se ora, y estudia la Palabra sistemáticamente; en aquel día se invita a Jesús a participar, dándole oportunidad para leer la Sagrada Escritura y explicar su contenido. Se le da el libro del profeta Isaías y se levanta a leer, la cita que lee es Isaías 61:1-2. ¿Quién elige aquella cita? No fue Jesús, sino que aquella era la lectura que en la liturgia judía correspondía leer ese día de reposo.

Esto es impresionante, en el Plan de Dios todo está determinado, no hay azar, casualidad; por este motivo Jesús en otras oportunidades reitera: “el tiempo se ha cumplido”, dando a entender que todo transcurre según el Plan Divino.

Segundo. El texto elegido, 4:18-19.

Hay algo fascinante en la forma como Jesús determina la lectura de este texto, lo cual se percibe al comparar el texto leído por Jesús, con el texto de Isaías, Isaías 61:1-2.

Comparemos las dos citas, luego establezcamos algunas conclusiones:

Lucas 4:19: “A predicar el año agradable del Señor.”

Isaías 61:2: “A proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados.”

Como has observado, Jesús en la sinagoga lee hasta la mitad del verso dos, ¿Por qué? ¿Acaso mutila la Palabra? Es evidente que NO, es porque la frase que sigue se refiere al “día de venganza”, y Él viene con un mensaje de esperanza, no de juicio, mensaje de esperanza que se expresa nítidamente en el texto leído, y en la aplicación que Jesús le da.

Hay que enfatizar, Jesús vino a traer un mensaje de esperanza, que es el mensaje que el mundo necesita hoy.

Revisemos el contexto histórico en el que Jesús proclama este mensaje. La Provincia de Judea está subyugada por el fiero Imperio Romano, las piernas de hierro de la estatua de Nabucodonosor, del capítulo dos de Daniel, 2:31-33, 40;  o la bestia espantosa y terrible del capítulo siete de Daniel, 7.7. Un imperio que imponía la paz con una crueldad que no tenía límites.

Ante esta realidad se destacar que Jesús no vino a imponerse por la fuerza al imperio romano, a derrocarle, como esperaban los judíos; en lugar de ello, vino a pregonar un mensaje para cambiar aquel estado de cosas, un mensaje revolucionario.  Es por ello que 50 días después de su muerte, el día de Pentecostés, los discípulos comienzan a propagar el mensaje del evangelio, el mismo de Lucas 4:18-19,  con el poder del Espíritu Santo, y en menos de tres siglos todo el imperio Romano ha sido impactado con el poderoso mensaje de la cruz.

El mundo bajo el Imperio Romano fue conquistado por el mensaje del evangelio, estableciendo una nueva realidad, el reino de los Cielos.

Algo que necesitamos hoy. Para superar la crisis actual, el mensaje del evangelio no es para plantear batalla a cualquier gobierno humano, sino proclamar el poder transformador del evangelio, y con el poder del Espíritu Santo propiciar los cambios de la dura realidad que vivimos. No se requiere un cambio de Gobierno, es necesario una transformación del hombre, y que éste transforme a la sociedad, incluso a los integrantes de los gobiernos.

Tercero: El Mensaje.

Está contenido en Lucas 4:18-19: “18 El Espíritu del Señor está sobre mi, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviadoa sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; 19 A predicar el año agradable del Señor.”

Analicemos el texto: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido:

  • Para dar buenas nuevas a los pobres;
  • Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
  • A pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos,
  • A poner en libertad a los oprimidos;
  • A predicar el año agradable del Señor.

La Unción del Espíritu Santo. Jesús se refiere a una tradición impuesta por Dios, como un acto de dedicación de sus elegidos. Se utilizaba el aceite, un simbolismo del Espíritu Santo. Aarón fue ungido en un solemne acto frente al Tabernáculo, Éxodo 29:7, que luego David destaca en Salmos 133:2.

David, el hombre con el corazón de Dios, fue ungido por Samuel, como rey de Israel, 1 Samuel 16:11-13;  Eliseo fue ungido con doble porción del Espíritu de Elías, 2 Reyes 2:9-11, 15; Jesús fue ungido por el Espíritu Santo en el acto del Bautismo, Lucas 3:21-22, fue apartado para una misión, consagrado al ministerio. Pablo igualmente lo fue, como se lee en Hechos 13:1-3.

Según Efesios 1:13, todos los creyentes son ungidos con el Espíritu Santo; y en un momento de sus vidas, llamados a un ministerio específico. ¿Cuál es tu unción? Es decir, ¿Cuál es tu llamado? Tú tienes un don, y un llamado. El  Señor te insta a que lo pongas en acción hoy.

El Objeto de la Unción: En el texto se describe la alta misión de Jesús:

  • Transformar a los pobres
  • Sanar a los que sufren distintas dolencias
  • A proclamar un mensaje liberador, que ilumine
  • Liberar a los oprimidos
  • Predicar sobre la gracia de Dios

Revisa, relee, el objeto de la misión, del ministerio de Jesucristo. Contiene la esperanza de un mundo en crisis, la transformación del hombre, su restauración; la libertad que anhela. Y sobre todo el disfrute de la buena voluntad de Dios, de su gracia.

Y esta es también la alta misión de la Iglesia, de los cristianos en la actualidad, transformar el mundo así como los discípulos lo hicieron partiendo de Jerusalén. ¿Lo hemos hecho? Jesús dijo:”Como me envió el Padre, así también yo os envío”, Juan 20:21. Él nos envía a proclamar el mensaje de esperanza, que Cristo transforma, restaura, libera, sana.

Lee nuevamente la proclama de Jesús, y piensa: ¿Has oído, o leído,  estas promesas en otros? Forman parte del mensaje revolucionario de una ideología que corre por los pueblos pobres del mundo, ofreciendo transformar la sociedad para establecer un símil del reino de los cielos.

Este mensaje, esta ideología va calando en Occidente, constituyendo un fuerte desafío al pueblo cristiano. Esto significa que los cristianos ya no somos una poderosa influencia, capaz de generar cambios en los pueblos con el mensaje renovador de Jesucristo. Y esto requiere cambios profundos en el liderazgo cristiano, comenzar a pensar como Jesús, a ministrar como Jesús, ungidos por el Espíritu santo para influir en un mundo en crisis.

Cuarto: Esperanza hecha realidad, 4:20-21.

Luego de la lectura de aquella proclama, Jesús devuelve el rollo al principal de la sinagoga y se sienta; los asistentes están a la expectativa, esperando que Jesús explique lo leído, como era la habitual; pero Él no da ninguna explicación, en lugar de ella, dice simplemente: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.”

Algo esperado, y al mismo tiempo inesperado. Esperado porque todo judío de la época estaba esperando el cumplimiento de la promesa dada de un Mesías libertador, ellos anhelaban la venida de uno como Moisés que les liberara del yugo opresor, de uno que restaurara la Monarquía Hebrea con un descendiente de David en el Trono. Un rey similar a David.

Inesperado, por el personaje quien afirma que el cumplimiento de la promesa es precisamente ese día; siendo Jesús mismo el Mesías esperado; el cumplimiento de la promesa que todo israelita esperaba.

Aunque sus contemporáneos lo dudaron, Jesús es realmente el Mesías prometido,  y durante su ministerio da cumplimiento cabalmente a cada una de las afirmaciones de Isaías en 61:1-2. El endemoniado gadareno, liberado de la opresión maligna, Marcos 5:1-20; la mujer samaritana, y los ciudadanos de su pueblo, transformados por el mensaje de Jesucristo, Juan 4:1-40; el paralítico de Betesda sanado, Juan 5:1-9; la mujer acusada de adulterio, restaurada, Juan 8:1-11; la transformación de los discípulos de “hombres sin letras y del vulgo”, en poderosos mensajeros de Jesucristo, Hechos 4:13; dan fe del cumplimiento en Jesús de las promesas descritas por el profeta Isaías.

Aplicación.

Observa la realidad del mundo y de tu País, ¿Este mensaje tiene vigencia?

Considera el objeto de la unción de Jesús, ¿Tiene sentido hoy?

Tomando en cuenta que todos los creyentes somos ungidos, ¿Cuál es tu unción, tu llamado? ¿Para qué ministerio has sido comisionado?

Si sabes cuál es tu llamado, te animo a que te dediques intensamente a darle cumplimiento.

El Señor te invita a que unas a Él para transformar vidas, al mundo, acepta el llamado.

Dios bendiga a Venezuela, y al país donde tú vives.

Fuente:

Biblia: RVR60, tomada de http://www.biblegateway.com

Notas personales

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EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD

En muchos lugares del mundo se hacen preparativos para celebrar dos festividades características del mes de diciembre.

La primera es el día 21, en el que se recibe el espíritu de la navidad; el otro es el día 25, Navidad, en el que se conmemora el nacimiento de Jesucristo.

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Ambas le dan a diciembre un carácter particularmente festivo, por lo que se percibe un ambiente diferente a lo usual durante el resto del año. Luces, colores, aromas, sabores se entremezclan inspirando regocijo, esperanza, armonía, paz.

El árbol de navidad rodeado de regalos, y adornado de luces multicolores es el emblema de la celebración.

Para el 21 de diciembre, día en que se recibe el espíritu de la navidad, se aprovechar para limpiar el hogar y prepararlo para la celebración; usan inciensos de pino y mandarina para atraer las buenas energías, la prosperidad.

Es habitual preparar una cena para los invitados, la idea es compartir una velada de alegría y unión pero sobre todo de agradecimiento por lo que recibido durante el año y de apertura para estar listo a lo que te traerá el próximo. El perdón, la tolerancia y la paz deben habitar tu corazón y tu espíritu este día y todo el año.

El 25 de diciembre se celebra la Navidad; en muchos países la festividad es el 24 por la noche, momento en que se comparte en familia, se disfruta una cena, y se reciben los tradicionales regalos.

Como puedes observar, dichas celebraciones, aun cuando se les ha dado un matiz religioso de trasfondo cristiano, poco se asocia a la esencia de la Navidad, tal y como se revela en la Biblia, y en su origen nada tienen que ver con la devoción cristiana.

La elección de aquellos días para recibir el espíritu de la navidad, y conmemorar la natividad de Jesucristo se relaciona más con fenómenos astronómicos, y festividades de religiones ancestrales, que con lo narrado en la Sagrada Escritura.

El Espíritu de la Navidad, al igual que ocurre con la Navidad, tiene sus orígenes en una antigua tradición celta que celebraba la llegada del invierno, actualmente llamamos a esto Solsticio de Invierno, es decir, el sol estático, y que tiene lugar cada 21 de diciembre en el Hemisferio Norte.

Actualmente se cree que el espíritu de la navidad es una supuesta energía cósmica que nos llega desde el centro de nuestra Galaxia, la Vía Láctea; que trae paz, armonía, prosperidad a la humanidad.

Como hemos indicado antes, dichas celebraciones decembrinas poseen un débil sustento bíblico, más bien se trata de un sincretismo, una creencia asimilada de otras religiones, a la cual se le da un matiz cristiano; por esa vía se distorsionan las grandes doctrinas bíblicas referida a la encarnación y obra redentora de Jesucristo.

No estamos quitando el valor a las celebraciones cristianas, cuando realmente se practican con el fervor y la devoción propia de las mismas.

¿Cuáles son los valores característicos de la fe cristiana? Se simbolizan en un pesebre, la eucaristía o Cena del Señor, en una cruz, y una tumba vacía; aquellos son emblemas, memoriales, de una realidad que necesita palpitar en el corazón de los cristianos: humildad, reverencia, abnegación, sumisión, obediencia, sacrificio, amor.

Algo que necesita entender el cristiano es que sin sacrificio no hay navidad; el pesebre tiene sentido cuando se valora en relación a la muerte y resurrección de Jesucristo; de otro modo es un simple objeto para dar abrigo y alimento a un animal, o una pieza de decoración decembrina.

El espíritu de la Navidad no es una supuesta energía cósmica que recibes durante el solsticio de invierno un 21 de diciembre; como tampoco la Navidad es ese jolgorio que propiciamos un 24 de diciembre por la noche.

Para comprender el valor, el verdadero significado de la Navidad, y el por qué la Biblia destaca la importancia del pesebre, tienes que leer Filipenses 2:5-8:

5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Efesios 2:5-8.

Observa las expresiones destacadas del texto: “se despojó a sí mismo”, “se humilló a sí mismo”, “obediente hasta la muerte”, “muerte de cruz”. Desprendimiento, humildad, obediencia, sacrificio, todo eso simbolizado en un pesebre.

¿Quieres celebrar el espíritu de la Navidad? Despójate de todo aquello que impida se vea el natural y auténtico ser humano que eres, Efesios 4:21-24; se humilde, Mateo 11:29; obedece, Juan 15:14; sacrifícate, Colosenses 2:5-9.

Así disfrutarás una feliz navidad y un próspero año nuevo.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de http://www.biblegateway.com

Datos: Wikipedia

Notas personales

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TEOLOGÍA: APROXIMACIÓN DE DIOS HACIA EL HOMBRE

La teología es una disciplina fascinante y su campo de estudio muy amplio.

Para comprender su objeto, en el ámbito cristiano, necesitamos tener una clara idea de lo que el término significa, ¿Qué esTeología?

La expresión teología deriva de una palabra compuesta griega: Teos, que significa Dios, y logos, con el significado de tratado, estudio; por lo que teología significa estudio, tratado de lo divino, de Dios.

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Quien introdujo esta expresión al léxico es Platón, dicho término fue usado por primera vez en su obra La República (año379 a. C.) para referirse a la comprensión de la naturaleza divina por medio de la razón.

Por lo que la teología nace en una cultura ilustrada, pero pagana, la griega, como una rama de la Filosofía.

Desde una perspectiva Bíblica, dicha expresión es inadecuada ya que resulta imposible que una mente finita, usando el método de la ciencia pueda alcanzar a comprender un Ser Infinito, Todopoderoso, Eterno, Omnisciente, Omnipresente; debido a ello, al contrario del significado de la expresión, la Biblia afirma que es Dios quien se revela al hombre.

De modo que en el marco de la fe cristiana  el teólogo estudia la revelación de Dios, no a Dios.

¿Cómo se revela Dios? La Biblia lo declara.

  • A través del hombre, Génesis 1:26-27,
  • Por intermedio de la creación, el cielo y la tierra, Salmos 19:1-4,
  • Por medio de la Sagrada Escritura, 2 Timoteo3:16-17, 1 Pedro 1:21,
  • A través de Jesucristo, Hebreos 1:1-3.

Como observas es un campo de estudio muy amplio.

Génesis 1:26-27, afirma que el hombre es creado a imagen y semejanza de Dios, de esta afirmación se deduce que al estudiar la imagen se obtiene conocimiento del ser que representa, del que es semejante.

Entonces, al estudiar al hombre, se adquiere conocimiento del hombre en sí mismo, pero también de Dios. Para estudiar al hombre hay que echar mano de la antropología, psicología, sociología, biología, genética, y hasta de la ciencia médica.

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En este orden de ideas, el estudio de la Creación, el cielo y la tierra, le corresponde a la astronomía, cosmología, física, química, geología.

El estudio de la Sagrada Escritura se realiza por intermedio de la bibliología, o Teología Bíblica.

El referido a Jesucristo, le denominamos Cristología.

De modo que el quehacer teológico es muy amplio, por lo que el estudiante de teología necesariamente tiene que concentrarse en un aspecto de esa amplia realidad; sin prescindir del resto, de las otras formas de revelación.

Por lo general los estudios teológicos se enfocanen la Biblia, y en las ciencias con ella relacionadas: arqueología, lingüística, hermenéutica, bibliología, exégesis, y estudio de los idiomas originales.

Sin embargo, el estudiante de teología bíblica necesita comprender que hay otras formas de revelación relacionadas con su concentración.

No existen instituciones teológicas para estudiar la creación, o al hombre; aunque se inserta en los planes de estudio asignaturas con tal objeto; por lo tanto, un astrónomo estudiando la mecánica celeste en su observatorio, está haciendo teología debido a que se ocupa de un campo de la revelación, el Universo, la Creación. El conocimiento del astrónomo es un gran aporte al estudiante de teología bíblica.

La edafología, que estudia la composición y naturaleza del suelo en su relación con las plantas y su entorno; es una ciencia que estudia la revelación de Dios, y sus aportes son valiosos.

Seguramente piensas, ¿Cómo se puede afirmar que un científico ateo haga teología? Considera esto, desde una perspectiva real, del deber ser, la ciencia es objetiva, racional, metódica; no tiene ideología, ni religión.

Un científico ateo observa que el agua está compuesta de dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, que es un líquido inodoro, e insípido, que se congela a cero grados centígrados, se evapora a los cien grados, y su densidad es un gramo/centímetro cúbico.

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Cualquier otro científico cristiano, judío, musulmán, o budista, van a llegar al mismo resultado; si aplican el método de la ciencia.

Un cosmólogo estudia el comportamiento del Universo, y con los datos obtenidos concluye que éste, el Universo, se inicia a partir de la explosión de una singularidad, una concentración de materia, energía, tiempo y espacio; que dicha concentración era más pequeña que un punto de los usados en este escrito; en un instante aquella singularidad se expande violentamente y al paso de más de 13 mil 800 millones de años da lugar al Universo del cual formamos parte hoy.

A ese fenómeno se le denomina Teoría del Big Bang, o de la Gran Explosión; algunos creen que tal teoría niega el acto creador; sin embargo, ¿no será que la teoría del Big Bang está explicando al teólogo bíblico cómo Dios procedió en Génesis 1:1?

Se ha comprobado en algunos casos que la ciencia confirma lo que la Biblia revela.

 La Biblia afirma que el Universo fue creado “de lo que no se veía”, Hebreos 11:3; eso lo confirma la ciencia, que la materia está constituida de pequeñas partículas invisibles denominadas átomos; formados por protones, neutrones y los electrones.

Por lo tanto, la Química, al estudiar al átomo hace un valioso aporte para comprender a Génesis 1:1; y la restante revelación del acto creador.

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Consideremos otro aspecto de esta realidad, el pecado. La Biblia afirma que es originado por la desobediencia. ¿Qué puede aportar la ciencia para el estudio, comprensión del pecado, y cómo batallar con él?

Los aportes de la psicología ayudan a comprender algunos trastornos como la mitomanía, decir mentiras compulsivamente; la ludopatía, adicción a los juegos, la pornografía, adicción a observar escenas relacionadas con el sexo; la violencia; que generan conductas tipificadas como “pecado”.

Desde una perspectiva moralista se condena a tales personas, y se les impone una “disciplina” para propiciar arrepentimiento; más tal conducta no se va a resolver con una confesión, como establece 1 Juan 1:9, aquella atormenta alma necesita tratamiento psicológico, o psiquiátrico, según el caso; o un milagro de sanidad mental Divina.

Muchos se centran en la conducta, desconociendo que la conducta humana es resultante de múltiples factores.

Como cuando se tiene un síntoma como la fiebre, se trata de controlar la fiebre; una vez logrado, hay que diagnosticar el origen de aquella fiebre, para poder aplicar el tratamiento que la elimine.

¿Hacen las ciencias del aprendizaje algún aporte a la teología?

¿Qué son las ciencias del aprendizaje? Las que estudian el proceso de enseñanza-aprendizaje, tales como la psicología, educación, informática, filosofía, sociología, antropología, neuro- ciencias, entre otras. Al evocar Efesios 4:11-16 valoramos el aporte de estas disciplinas en el proceso de transformar a una persona hasta “la estatura de la plenitud de Cristo.”

Hay otro aspecto de la teología que es necesario abordar. Es el relativo al “quehacer teológico”, o sea a las actividades inherentes a la disciplina, la adquisición de herramientas como la hermenéutica, exegesis, entre otras; la investigación de los diversos tópicos de la teología; y escribir.

Esta faceta es compleja, por lo siguiente: Anteriormente mencionamos las diversas formas como Dios se revela; entre las cuales incluimos a la Biblia; de donde deriva la teología bíblica, o el estudio de la revelación contenida en la Biblia.

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¿Qué hace un teólogo bíblico? Estudia la revelación, el mensaje contenido en el texto, los hechos narrados, y las profecías enunciadas en la Biblia; así como los estilos literarios, el lenguaje original en que fue escrita. Su fuente primaria de estudio, de análisis, de investigación es la Biblia; el deber ser.

Similar a un químico cuando estudia en el laboratorio la estructura de la materia, y la clasifica en partículas subatómicas, átomos, moléculas; a partir de donde el biólogo la clasifica como materia orgánica en células, tejidos, órganos, y sucesivamente.

El químico y el biólogo para conocer las propiedades de la materia la estudian directamente en el laboratorio; no en textos sobre la materia.

En teología sucede algo interesante, es que el quehacer teológico esta matizado por algunas escuelas de la antigüedad, y por ciertos sistemas teológicos.

Las principales escuelas teológicas de la antigüedad son: la de Alejandría, caracterizada por el método alegórico, y el misticismo, por una parte; por la otra, la la de Antioquía de Siria, caracterizada por el método racionalista, y la interpretación literal de la Escritura.

También el quehacer teológico es determinado por ciertas corrientes doctrinales propuestas por grandes teólogos como: Atanasio de Alejandría (298-373 d.C.); Agustín de Hipona (354-430 d.C.); Tomás de Aquino (1225-1274 d.C.); Juan Calvino (1509-1564d.C.); Jacobo Arminio (1560–1609)  

Otra influencia al quehacer teológico son algunos sistemas teológicos como el Dispensacionalismo, la Teología del Pacto; Teología Ecuménica, y la Teología Liberal.  Entre otrosmatices de la teología.

Esto ha dado lugara un quehacer teológico que, ateniéndonos al significado de teología, ha dejado de ser teológico. Nos explicamos.

Calvino, un piadoso hombre propuso un conjunto de interpretaciones, que dio lugar a una escuela de pensamiento, el Calvinismo, la cual sostiene: la elección incondicional, la gracia irresistible, la redención limitada, la depravación total del hombre, y la seguridad de la salvación.

A la doctrina calvinista de la elección incondicional, el arminianismo, propuesto por Jacobo Arminio,  contrapone la elección condicional; a la de la seguridad de la salvación se opone la posibilidad deperderla. En resumen, la teología arminiana se distingue porque enfatiza la libertad humana en la salvación. Se afirma que el hombre puede resistirse a lagracia divina, y de él depende que su salvación sea permanente.

Hoy en los púlpitos tales interpretaciones fundamentan los mensajes que se predican a las congregaciones; y los creyentes adoptan una u otra doctrina, la que le transmite su pastor.

Es evidente que  entre Calvino y Arminio, uno está en lo cierto,  es imposible que ambos estén en lo correcto pues contienen premisas opuestas.

Calvino extrajo su doctrina de la Biblia, es evidente; pero también Arminio; entonces uno esta errado, por lo tanto los seguidores de Calvino están en lo cierto, y los de Arminio errados; o, viceversa, claro.

Por lo tanto entre los predicadores que adoptan una u otra doctrina, alguno está transmitiendo a sus feligreses una enseñanza errada.

Ahora viene lo curioso, hay estudiosos de la teología que enfocan su quehacer teológico en el estudio de la doctrina de Calvino, los denominados calvinistas.

¿Están “haciendo” teología bíblica? No, ¿por qué? Porque la teología bíblica se enfoca en el estudio de la Biblia, directamente; no en la doctrina de un  erudito. Aquello se puede denominar “calvinología”, palabra que creo no existe en el lenguaje teológico, similar al marxista, que estudia y profesa la teoría de Marx.

Igual sucede con los dispensacionalistas, quienes tienen un esquema establecido parael desarrollo de la gracia, las últimas cosas, e interpretan literalmente la Biblia.

El estudiante que se aboque al estudio de ese sistema, y lo adopte; tampoco está haciendo teología bíblica, sino investigación sobre dispensacionalismo; de ese modo se adquiere revelación, de la revelación adquirida por otro.

No estamos en contra de estudiar los aportes de los grandes hombres de Dios, como los antes mencionados, y muchos otros que por falta de espacio no se citan; pero es infructuoso adquirir la cosmovisión de un personaje y con ella interpretar la Biblia.

El teólogo bíblico va en primer lugar a la Sagrada Escritura, y desarrolla su interpretación; luego acude a los libros y contrasta su adquisición.

Hay otro aspecto a considerar cuando se suscribe una escuela teológica, como el Calvinismo, por ejemplo.

Para comprender la postura de Calvino, hay que retrotraerse a su contexto histórico; conocer su formación teológica, y su historia personal; con esa información evaluar su cosmovisión; porque la cosmovisión impacta al momento de asumir una posición teológica.

Cuando Calvino afirma la depravación total del hombre, está haciendo uso de su cosmovisión, de lo que observa en sí mismo, y en la sociedad que le rodea, su contexto; San Pablo tiene otra cosmovisión de sí, Gálatas 2:20; y otra del mundo, Romanos2:14-15.

¿Tiene sentido estudiar la teología de Calvino, o a Calvino? Es interesante, y hasta edificante, sin embargo el mismo ejercicio intelectual, espiritual, afectivo, y dedicación de Calvino, lo debe hacer cualquier teólogo y adquirir la misma revelación, o una superior.

Igual sucede con quienes se adhieren al dispensacionalismo, adquieren un libro de teología dispensacionalista, lo estudian exhaustivamente y luego adoptan  aquel sistema teológico como revelación.

Ese quehacer teológico es válido para cultura general; pero la teología bíblica estudia directamente la revelación de Dios en la Sagrada Escritura.

El teólogo, para hacer teología, como el hombre de ciencia, necesita ser objetivo, racional, metódico, imparcial, sin ideologías, o sin posiciones teológicas preconcebidas.

Un “arminianista” no es teólogo bíblico es un “arminiologo”.

Con todo respeto señalo que la mayoría de los estudios teológicos lo que hacen es reciclar los aportes de los antepasados. Hay que actualizar los estudios teológicos; contextualizarles a la realidad que palpita en esta sociedad posmoderna, en cierto sentido decadente.

Cuando el quehacer teológico se enfoca en la Biblia, en forma objetiva, racional, metódica, imparcial y sin posiciones teológicas preconcebidas; el estudiante va adescubrir la revelación que Dios le hace; y esa vivencia es indescriptible. Tal vez llegue a las mismas conclusiones que otros, pero aquella experiencia es inapreciable.

Un estudiante que quiera aprender el quehacer teológico tiene que estudiar la vida de Moisés, tal y como se revela en la Sagrada Escritura. No lo que dicen algunos escritores, quienes afirman, por ejemplo, que Moisés era tartamudo, torpe para hablar; eso no se dice en la Biblia, se afirma lo contrario.

Moisés era un hombre de ciencia, un erudito, estadista, y “poderoso en sus palabras”,Hechos 7:22; con una amplia experiencia de la vida por haber pasado cuarenta años en Palacio, y otros cuarenta en el desierto, como pastor de ovejas.

A los ochenta años es llamado por Dios en el desierto, Éxodo 3:1-6, desde aquel instante comienza una larga jornada junto a Dios, por otros cuarenta años mantiene una relación con Dios, que transforma su vida.

De pastor de ovejas a libertador, legislador, estratega militar, estadista, profeta; uno de los personajes prominentes en los 66 libros de la Sagrada Escritura. Moisés es un paradigma.

Una cosa es conocer a Dios por la tradición, la cual seguramente le fue transmitida por su madre en los días que lo educó en casa, antes de ir a Palacio; y otra cosa es interactuar día tras día con Él, actuar bajo sus directrices, seguir fielmente sus instrucciones, transmitir al pueblo integralmente lo que le es encomendado; incluso convencer a Dios para que no aniquile al pueblo en el desierto por su rebeldía, Números 14:11-20.

Esto sí que es hacer teología, tener un encuentro con Dios, caminar con Él, recibir directamente la revelación. Imagina el momento en que Dios transmite a Moisés la revelación de los primeros siete días registrados en la Biblia, el desenvolvimiento de Adán y Eva en el Huerto, detalles de la caída, el incremento de la maldad del hombre que propicia el diluvio, el llamado a Abraham y sucesivamente el curso de la historia hasta su llamado.

Un apasionante relato, que luego Moisés  plasma en el maravilloso libro de Génesis. Desde Éxodo 2:2, hasta Apocalipsis 22:14, en que se menciona el árbol de la vida del Génesis, directa o indirectamente, la influencia de este gran hombre en la Biblia es notable.

El  teólogo, es llamado por Dios, camina con Él día tras día, recibe directamente la revelación a través de la SagradaEscritura; o a través del medio por el que se le revele: el hombre, lacreación, o Jesucristo.

Cada creyente hace teología cuando reverentemente dedica un tiempo para estudiar la Palabra, meditar en ella, vivirla; así como cuando humildemente inclina su rostro y calladamente eleva una súplica, intercede, clama; cuando sirve al prójimo, o comparte la buena noticia de Jesucristo. Incluso cuando le alaba.

¿Para qué sirvela teología? Para conocer la revelación de Dios, y poner en práctica lo revelado.

19 Tenemos tambiénla palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como auna antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y ellucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto,que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porquenunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombresde Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. 2 Pedro 2:19-21.

Fuente:

Biblia: RVR60, tomada de http://www.biblegateway.com

Conceptos y Datos: Wikipedia

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EL ARREBATAMIENTO, INDICIOS

 El arrebatamiento es un tema que fascina a los creyentes desde el tiempo en que Pablo escribe a la Iglesia de Tesalónica suprimera carta.

Al mismo se le da mucha relevancia por haberlo asociado a otro evento de mucha prominencia como es la gran tribulación; ambos sucesos relacionados con la Segunda Venida de Jesucristo.

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Sobre el arrebatamiento, también denominado “el rapto”, no hay acuerdo entre los eruditos, por lo que existe una variedad de interpretaciones; realmente, más que interpretaciones son deducciones; ya que el texto, estudiado en su contexto, determina la interpretación.

Si has leído las diversas posturas sobre el denominado arrebatamiento notarás que una contradice a las demás.

En este escrito vamos a estudiar el texto bíblico, y a descubrir lo que nos revela; no entraremos en contradicciones con otros autores, ni estudiaremos sus interpretaciones.

Al leer el texto referido al arrebatamiento, observamos que dicha expresión no aparece sino “arrebatados”, que ocurre en la Biblia solo una vez como evento asociado a la Segunda Venida de Jesucristo, 1 Tesalonicenses 4:17.

La otra vez que aparece la expresión “arrebatados” es en Salmos 88:5, relacionada a otra situación ajena a la Segunda Venida de Cristo.

Invierte unos segundos en leer 1 Tesalonicenses 4:17,  observa el texto, medita unos instantes en sus palabras, identifica la idea central; visualiza las imágenes que te sugieren las palabras,   seguidamente considera el mensaje que te transmite:

Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

¿Qué sientes al captar el mensaje del texto?

Lo destacado del texto, el gozo, la emoción por el privilegio de recibir al Señor en el aire para vivir eternamente con El. Lo notable del texto es el cumplimiento de una promesa largamente esperada.

Ahora, escudriñemos lo que dice el texto, relee 1 Tesalonicenses 4:17:

Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

Analicemos el texto:

Observa cada palabra clave, recuerda lo que significan.

Nota la primera expresión “luego”, un adverbio de tiempo que significa algo que ocurre inmediatamente; usado como conector, indica secuencia, que un hecho ocurre después de otro, ¿Cuál es la secuencia? El Señor desciende del cielo, y los muertos en Cristo resucitan “primero”, 4:16.

Luego, después, seguidamente, de lo que ocurre en4:16,  “los que vivimos, los que hayamosquedado.” Quienes estén vivos cuando regrese el Señor.

Seremos arrebatados juntamente con ellos en lasnubes, ¿Quiénes son ellos? Los que resucitaron primero al venir Jesucristo. El texto dice que quienes viven son arrebatados juntamente con los resucitados.

¿Qué significa arrebatar en el contexto? Tomar, quitar algo con violencia, RAE. Es decir levantar al aire a los creyentes rápidamente. Algo similar a lo que ocurre con Felipe, luego de bautizar al etíope en el desierto, es “arrebatado”  por el Espíritu, y trasladado a Azoto, Hechos 8:39-40.

Para recibir al Señor en el aire. ¿Hacia dónde son llevados los arrebatados? Al aire, a las nubes donde se encuentran con elSeñor.

Y así estaremos para siempre con el Señor.  ¿Dónde estaremos para siempre con el Señor? Con toda seguridad no será en las nubes, ni en esta tierra, lee Apocalipsis 21 y 22.

¿Qué ocurre con los que viven cuando regrese Cristo? El texto estudiado no da mayores detalles. En otra carta, Pablo explica que los creyentes son “transformados”, sus cuerpos, en uno similar al de los resucitados, 1 Corintios 15:51-53.

En conclusión, el texto establece que Jesucristo regresa y resucita a los muertos, los creyentes vivos son transformados; luego ambos son arrebatados a las nubes, para recibir a Cristo en el aire; y juntos vivir con Cristo para siempre.  

Eso es lo que dice el texto sobre el denominado arrebatamiento por algunos, y rapto por otros. Lo demás que se escribe son deducciones de los eruditos para acoplar, encajar, el arrebatamiento a los esquemas que ellos han establecido para el retorno de Jesucristo.

Para comprender el por qué Pablo cita “seremosarrebatados”, hay que leer el contexto inmediato, 1 Tesalonicenses 4:13-5:11; y también el lejano. Así visualizamos la idea completa de lo que Pablo expresa.

Como se observa, la cita no es para destacar, ni explicarque “seremos arrebatados”, esa es una mención, entre un contenido más amplio de la carta, escrita con el objeto de inspirar a los creyentes, que estaban desanimados; así como explicarles la realidad de la resurrección, que no se duerme, se muere, como los que no tienen esperanza; sino que al retorno delSeñor serán resucitados; y de igual modo esclarecer la secuencia de hechos al retornar Jesucristo.

Pablo escribe para transmitir esperanza a una Iglesia atribulada por las vicisitudes del momento que vive; no es su intención establecer una doctrina sobre un supuesto arrebatamiento, el énfasis del apóstol es consolar y orientar.

En esta carta Pablo se basa en la enseñanza de Jesucristo sobre la secuencia de hechos de su Segunda Venida, contenida en Mateo 24:30-31.

Veamos la secuencia, según Pablo:

Primero: Jesucristo desciende del cielo, lo cual se anuncia con el sonido de trompeta, 4:16a.

Segundo: “Los muertos en Cristo resucitan primero”, 4:16b.

Tercero: “luego los que vivimos…seremos arrebatados juntamente con  ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire.”, 4:17.

Cuarto: Estaremos siempre con el Señor.

Este texto es paralelo a Mateo 24:30-31, en el queJesús describe la secuencia que Pablo menciona: “…verán al Hijo del Hombreviniendo sobre las nubes del cielo”,  seguidamente envía a sus ángeles a “juntar alos escogidos”, es decir, Jesús explica el “seremos arrebatados” como la acciónde los ángeles de “juntar a los escogidos”.

¿Qué es el arrebatamiento? Una construcción teológicapara referirse a lo que Pablo describe como “seremos arrebatados”; el apóstol usa aquella  figura del lenguaje para referirse a que los creyentes serán “juntados” por los ángeles cuando Cristoregrese.

¿Cuándo “seremos arrebatados”? Tal y como se determina en 1 Tesalonicenses 4:17, durante la Segunda Venida de Jesucristo, la cual es fijada por El en Mateo 24:30-31.

¿Habrá arrebatamiento antes de la gran tribulación? No, en ninguna parte de la Sagrada Escritura se establece que alguien sea arrebatado antes de la Segunda Venida de Jesucristo, excepto Enoc, Génesis 5:24, y el profeta Elías, 2 Reyes 2:11.

Lo que claramente enseña la Biblia es que “despuésde la tribulación de aquellos días… aparecerá la señal del Hijo del Hombre”,Mateo 24:29-30, cuando tiene lugar el levantamiento de los creyentes.

Entonces “seremos arrebatados” después de lavenida del “Hijo del Hombre con poder y gran gloria.

En Apocalipsis, el libro de revelaciones, no se menciona un arrebatamiento.

Por cierto, en la Biblia no se menciona que laIglesia sea arrebatada, esta es otra falsa creencia, ¿Quiénes son arrebatados? Comomencionamos antes, la Biblia dice que son arrebatados los creyentes vivos,conjuntamente con los resucitados, 1 Tesalonicense 4:17; lo cual enseñaJesucristo en Mateo 24:30-31, en este caso los arrebatados son “sus escogidos.”,no la Iglesia.

De acuerdo al Apocalipsis, la Iglesia subsiste hasta la Segunda Venida de Cristo, momento cuando culmina su misión de proclamar el evangelio y extender el reino de los cielos.

Toma nota de esto, Israel es relevante en la Biblia, hasta cumplir su misión, Génesis 22:18, bendecir a las naciones de la tierra con su cimiente, Jesucristo. La Iglesia es igualmente relevante, hasta la Segunda Venida de Cristo, luego de cumplir su misión de hacer discípulos de Jesucristo hasta el fin del mundo, Mateo 28:19-20.

Después, Israel y la Iglesia serán unidos para reinar con Jesucristo en el cielo.

En el cielo no hay Iglesia, lee Apocalipsis 21:1-22:5, en esa cita se menciona a la Nueva Jerusalén, la esposa del Cordero.

La Iglesia en Apocalipsis es prominente hasta el capítulo tres, donde se destaca su papel hasta la Venida de Cristo. Desde el capítulo cuatro no se menciona más, en su lugar se menciona a los 24 ancianos, 4:4; a los 144 mil sellados de las 12 tribus de Israel, más la gran multitud ante el trono, 7:1-12; el muro de la Nueva Jerusalén con doce puertas, los doce Patriarcas, con los doce cimientos, los doce Apóstoles, 21:12-14; para establecer otra realidad: el pueblo de Israel, unido al pueblo cristiano, formando un solo pueblo.

Esta realidad la anticipa Pablo en Romanos 11:17, un olivo, Israel, con una  rama injertada, los creyentes gentiles.

¿Por qué hay tantas enseñanzas sobre este tema, distintas entre sí? Por diversos motivos, he aquí los principales:

En primer lugar, porque los eruditos establecen sus esquemas sobre la Segunda venida de Jesucristo, y luego ajustan los textos a esos esquemas. Aquellos esquemas son establecidos por la escuela teológica que suscriba el erudito.

Otro motivo es que el teólogo estudia los textos de los grandes eruditos de la Biblia, y adopte sus creencias.

Uno final: Porque no se interpreta la Escritura utilizando las normas de la Hermenéutica, la Exegesis, con la dirección del Espíritu Santo.

Hay que recordar que en la interpretación de un hecho, de un texto, de una realidad, de la Sagrada Escritura, priva la cosmovisión del intérprete.

En fin, seremos arrebatados juntamente con los resucitados en el glorioso momento que ocurra la Segunda Venida de Jesucristo.

Estamos a la espera de ese gran día.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de http://www.biblegateway.com

Notas personales

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SE ACERCA LA GRAN TRIBULACIÓN: SEÑALES

¿Qué revela la Biblia sobre la Gran Tribulación? En este escrito te lo explicamos.

Estudia con nosotros lo que la Biblia revela.

Abundan escritos, análisis, y estudios propuestos por eminentes eruditos en temas escatológicos relacionados con la gran tribulación; de modo que muchos creyentes tienen ya una posición prefijada sobre ese tema.

En esta nota vamos a revisar lo que la Biblia dice sobre tal evento.

La expresión “gran tribulación” aparece cuatro veces en el Nuevo Testamento, en Mateo 24:21; 1 Tesalonicenses 1:6; Apocalipsis 2:22; y Apocalipsis 7:14.

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El estudio de cada una de esas citas permite afirmar que se refieren a una gran tribulación la cual se manifiesta de tres diversos modos: La primera, la experimentan los hijos de Dios a causa de su fe en Cristo, 1 Tesalonicenses 1:6, que soportan “…con gozo del Espíritu…”; también quienes no se arrepienten tienen su gran tribulación, Apocalipsis 2:22; y, además, es un período al final de los tiempos, Mateo 24:21, y Apocalipsis 7:14.

La tribulación de los hijos de Dios.

La Palabra revela la ocurrencia de una “gran tribulación” que soportan los hijos de Dios, la cual se inicia cuando el hombre es expulsado del Edén, Génesis 3:23-24, y se extiende hasta la Segunda Venida de Jesucristo, esa es la que experimenta  el pueblo de Dios en Egipto, Éxodo 3:7; David en su tiempo, Salmos 10:1; Jesús ante las autoridades religiosas, Lucas 9:22; de Pablo 2 Corintios 11:23-33; a la que se refiere Pablo en 1 Tesalonicense 1:6.

Ese tiempo de prueba, lo soporta el creyente con la fortaleza que Dios le concede, Salmos 46:1.

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La tribulación de quienes no se han arrepentido.

Esta “gran tribulación” es para quienes no se arrepienten, Apocalipsis 2:22, y sufren las consecuencias de vivir fuera de la gracia de Dios, descrita en Romanos 2:9, y contexto. Sodoma y Gomorra vivieron esta experiencia, Génesis 18:20-21.

Esta gran tribulación la experimenta incluso los hijos de Dios cuando desatienden las advertencias Divinas y se rebelan, 2 Crónicas 36:14-17; David, el gran rey de Israel, también supo de ella, Salmos 38:1-21.

La tribulación que antecede a la segunda venida de Cristo.

En Mateo 24, el Señor Jesucristo manifiesta que antes de su Segunda Venida habrá algunas señales que la anuncian; entre aquellas señales menciona que la tribulación es una; vamos a revisar lo que la Biblia dice de esa tribulación.

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En 24:5-12 se describe el tiempo de tribulación a que son sometidos los creyentes, y destaca una nota de esperanza: “Más el que perseverare hasta el fin, este será salvo.”, 24:12.

Luego en 24:15-22 se refiere a un evento por venir, que se repite en tiempos distintos; denominado gran tribulación.

El primer tiempo de tribulación predicho por Jesucristo, es la “gran tribulación” ocasionada por los ejércitos romanos en el año setenta, cuando destruyeron a Jerusalén, el templo y asesinaron a miles de judíos; el historiador Flavio Josefo describe la matanza diciendo que la sangre de los judíos corría como arroyo por las calles de Jerusalén.

Esa tribulación se anticipa en 24:15, y es referida como la “abominación desoladora”, representada por los ejércitos romanos, abominables y desoladores. La acción de los romanos contra los habitantes de Jerusalén se describe en Mateo 24:16-21.

La “abominación desoladora”, mencionada por Jesús, es en referencia a una profecía de Daniel en 11:31, en la que describe lo acontecido en el año 70, así: “…tropas que profanan el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora”. Eso fue exactamente lo que hizo Roma en Jerusalén.

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Muro de las lamentaciones. Restos de un muro de contención de la explanada del templo.

En el año setenta comenzó aquella gran tribulación, que culmina en el año 135, cuando los romanos aplastan la rebelión de Bar Kojba.

“Según Dión Casio, murieron cerca de 580 000judíos. Asimismo, 50 ciudades fortificadas y 985 aldeas fueron arrasadas. ​Adriano intentódestruir de raíz la identidad judía,que había sido la causa de las continuas rebeliones. Prohibió la Torá, el calendario judío y mandó ejecutar a numerosos rabinos estudiosos y eruditos. Los rollos sagrados fueron quemados en una ceremonia en el Monte del Templo. En la zona del antiguo templo instaló dos estatuas, una del dios romano Júpiter y otra de él mismo.”

Algunos eruditos establecen otra “gran tribulación” que culmina con una  “abominación desoladora”, también anticipada por Daniel en 11:31, ocasionada por Antioco Epifanes, alrededor del año 168 antes de Cristo, descrita en el libro deuterocanónico 2 Macabeos 5:11-20; se afirma que Antíoco sacrificó un cerdo en el altar del Templo. Aquella abominación ocurre antes de Jesucristo, por lo tanto el Señor no se refiere a ella, por haber pasado. Jesús refiere hechos futuros en Mateo veinticuatro.

Antes de Daniel hubo otra gran tribulación y una abominación desoladora; es la protagonizada por Nabucodonosor, mencionada antes, y descrita en 2 Crónicas 36:17-21.

El segundo tiempo  de “gran tribulación” anticipada por Jesús, ocurre en los tiempos del fin, y culmina con su Segunda Venida.

Es decir, antes de la Segunda Venida de Cristo, hay un tiempo de “gran tribulación”, Mateo 24:29-30, superior a las anteriores, pero será breve, Mateo 24:21-22.

Esa “gran tribulación” tiene lugar y fecha, y el motivo que la impulsa, lee Mateo 24:21-25. Tal  tribulación está asociada a la aparición del Anticristo, y al ejercicio de su gobierno.

Jesucristo la anticipa de esta manera:

15 Por tanto, cuando veáis en el lugar santo laabominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), 16 entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. Mateo 24:15-16.

En ese texto Jesús dice cuándo, dónde y cómo, es la “abominación desoladora”, que dará inicio a la “gran tribulación.”

La fecha, ¿Cuándo ocurrirá? Cuando vean en el lugar santo la abominación desoladora, lo explicamos más adelante.

El lugar santo, ¿Qué significa el lugar santo? ¿Cuál es ese lugar? En la Biblia lugar santo es Jerusalén, la ciudad Santa, Joel 3:17, es santa porque Dios la elige como su morada, Salmos 132:13; santo es el templo de Jerusalén, porque estaba dedicado a Dios, Salmos 5:7; 11:14; 138:2; Miqueas 1:2; lugar santo, era la antesala del lugar santísimo en el tabernáculo, Éxodo 26:33; y luego en el templo; también el cuerpo del creyente es santo, pues es la morada del Espíritu Santo, 1 Corintios 3:16-17.

La abominación desoladora de que habló Daniel, ¿Cuál es la abominación desoladora mencionada por Daniel? En 12:11-12, Daniel la anticipa así:

Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días. Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días.

Es decir, se comienza a contar desde el tiempo que “sea quitado el continuo sacrificio”,  ¿Cuándo ocurre esto? En tiempos de la destrucción de Jerusalén, y el templo. Desde ese tiempo no se ofrecen sacrificios en el “lugar santo”, en Jerusalén, ni en el Templo; Daniel 11:31; Mateo 24:1-2.

Desde ese momento, se cuenta “hasta la “abominación desoladora”, que tendrá lugar en el “lugar santo”. ¿Cómo interpretar esto? Relee Mateo 24:15, observa la frase entre paréntesis: “el que lee, entienda”, es un llamado de atención poco frecuente, pero significativo. ¿Qué hay que entender? El significado de la “abominación desoladora”.

¿Cuál es la abominación desoladora? Antes de responder, considera lo siguiente: ¿Por qué Dios permite la destrucción de Jerusalén, del templo, y la mortandad de tantos judíos? Esa no es una determinación Divina, es una consecuencia.

La destrucción de Jerusalén, y matanza de los judíos, ¿Por qué ocurre este lamentable hecho? Ocurre, atendiendo a solicitud de ellos, de los judíos, Mateo 27:24-25. El pueblo dijo: “Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.”

¿Por qué destruir el templo, si está dedicado a Dios? La destrucción del templo ocurre para eliminar el continuo sacrificio, y la muerte de corderos pora la expiación de los pecados; en razón de que ya no son necesarios pues Jesucristo murió como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo; Juan 1:29; Hebreos 10:11-14.

Ellos, los judíos, rechazaron al enviado Divino, el Mesías, Juan 1:11, y siguen empeñados en ofrecer sacrificios por los pecados.

Desde la muerte sacrificial de Jesucristo en la cruz, hasta la destrucción del templo por los romanos en el año setenta, el sacrificio de corderos, para perdón de pecados fue innecesario ante Dios, Hebreos 10:15-18; por lo cual deben cesar definitivamente. Los romanos lo lograron.

Retomando el tema del lugar donde ocurre y el significado de la abominación desoladora, consideremos lo siguiente: Sabemos por Daniel 12:11 que la abominación desoladora ocurrirá mil doscientos noventa días después que sea quitado el continuo sacrificio, la destrucción del templo,  lo que sucede en el año setenta, es decir actualmente corre aquel tiempo.

Relee Mateo 24:15: “…por tanto cuando veías en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel…”

¿Cuál es la abominación desoladora que ocurrirá enel lugar santo? La abominación desoladora es el reinicio delsistema de sacrificios que los judíos retomarán luego de la construcción deltercer templo en Jerusalén.

¿Por qué es abominable? Es abominable ante Dios porque no se necesita sacrificios de Corderos por la expiación de pecados; eso lo hizo Jesucristo en la cruz del calvario.

Volver a sacrificar corderos por el pecado, es negar la eficacia de la muerte de Cristo en el calvario. Por ello fue destruido el segundo templo.

¿Dice la Biblia que se construirá un tercer temploen Jerusalén? El tercer templo en Jerusalén  será construido, pero no por inspiraciónDivina; actualmente el creyente es el templo de Dios, 1 Corintios 3:16; 6:19. Aqueltemplo está asociado al Anticristo y a la abominación desoladora.

Leamos 2 Tesalonicenses 2:3-4; se afirma que antes de la Segunda Venida de Cristo, habrá apostasía, y se manifestará el hombre de pecado, el Anticristo, quien se sentará en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios. Para sentarse en el templo, uno debe estar construido.

¿Será el templo de Jerusalén el templo de Dios? No, ese templo a construir es de los judíos, y del Anticristo, donde se comete la abominación de seguir sacrificando corderos; y en el que se sienta aquel personaje, haciéndose pasar por Dios; lo cual es desolador.

Pero Dios, “…Señor del cielo y de la tierra, nohabita en templos hechos por manos humanas.” Hechos 17:24. El templo en el que pretenderá sentarse elAnticristo es en el corazón del hombre, que es el actual templo de Dios, 1Corintios 3:16. Ese personaje tiene la gran habilidad de engañar, se hacesemejante al Mesías, estamos advertidos.

Cuando aparezca el Anticristo, y se construya el tercer templo en Jerusalén es el tiempo en que inicia la última gran tribulación. Por ese motivo Jesús dijo: “De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.” Mateo 24:32-33.

Esto se describe en Apocalipsis 13:11-18.

La bestia que sube de la tierra es el Anticristo, semejante a un cordero, Jesucristo, pero habla como Dragón, Satanás.

¿Cuál es la condición para que un hombre sea semejante a un codero, al Mesías? Pues que sea judío, nacido en Belén, descendiente de David.

El Anticristo es un judío, recordemos que ese personaje no se opondrá a Jesucristo, se hará pasar por él, es un falso Mesías; también recuerda que los judíos esperan un Masías, pues no aceptaron el genuino. Ese personaje construirá el templo, e impondrá el judaísmo como religión mundial. Quienes no se sometan a sus prácticas serán perseguidos. He aquí la gran tribulación.

Falta un punto por aclarar, es el tiempo señalado en Daniel 12:11-12:

Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días. Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cincodías.

Tenemos dos fechas.

La primera, mil doscientos noventa días desde la destrucción del templo, cuando es quitado el continuo sacrificio, hasta la abominación desoladora, que es el reinicio de sacrificios en el templo.

La segunda: mil trescientos treinta y cinco días, el tiempo que soportan los bienaventurados durante la gran tribulación hasta la Segunda Venida.

¿Qué significan estas cifras?

La primera cifra, mil doscientos noventa días, es un número simbólico; Apocalipsis los usa con frecuencia. Esa cifra representa tres años y medio; exactamente la mitad de siete, que es un número, el siete, con significado de algo completo.

Quiere decir que desde la destrucción del templo, año 70, hasta la abominación desoladora, construcción del tercer templo, transcurren tres años y medio; medio tiempo. ¿Y el otro medio tiempo, para completar siete? El transcurrido hasta la destrucción del templo en el año 70.

Cristo divide la historia en dos períodos, uno antes de su venida, la primera, otros después de aquella. Daniel pone como punto de referencia, para dividir los dos períodos, la eliminación del continuo sacrificio, año 70, la destrucción del templo.

Primer  período de tiempo, 3,5 años, desde el principio, Génesis 1:1, hasta la destrucción del templo en el año 70; segundo período, los restantes 3,5 años, desde la destrucción del templo, año 70, hasta cielo nuevo y tierra nueva, Apocalipsis 21:1. Sumados ambos períodos, 3,5+3,5, resulta siete, que simboliza un número completo. Un tiempo completo.

De eternidad, a eternidad.

La segunda cifra, mil trescientos treinta y cinco días, ¿Qué significa? Si a la mayor restas la menor, resulta cuarenta y cinco días. ¿Qué significa esta cifra, cuarenta y cinco? Cuarenta y cinco, comparado con las otras dos cifras es un número pequeño; eso es lo que da a entender Jesús en 24:22: “…más por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.”, no es que los días tendrán menos de veinticuatro horas, es que el tiempo de  tribulación es breve.

Esta información responde una interrogante de muchos, ¿Sufrirán los cristianos la gran tribulación? Es evidente que sí; en ninguna parte de la Biblia se dice que el pueblo de Dios no padecerá tribulaciones; lo que se afirma es que Dios da fortaleza para soportarla; lee Habacuc 3:16-19; Filipenses 4:12-13.

La tribulación mencionada en Apocalipsis.

Vamos ahora a Apocalipsis 7:14:

Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.

Para ver el cuadro completo lee 7:9 y 13-17.

¿Qué dice el texto sobre la gran tribulación? Muy poco, es solo una referencia para explicar algo más relevante, debido a que el texto no es para enfatizar “la gran tribulación”, sino para destacar a los que “…han lavado sus ropas, y las han emblanquecido con la sangre del Cordero.”

El énfasis del texto es el triunfo de esa gran multitud durante el tiempo de tribulación, que han sido reunidos en el cielo, por eso están “…delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.”, 7:15.

Esa multitud no sufre más, 7:16, “…porque el Cordero que está en el medio del trono los pastoreará…”, 7:17.

¿Quiénes son los que han salido de la gran tribulación? Todos los hijos de Dios que han sido alcanzados por la gracia Divina, por el amor de Dios, su pueblo.

Desde la muerte de Adán y Eva, hasta el tiempo de Abraham, la Escritura refiere que los hombres mueren, sin dar más detalles, excepto Enoc, que le llevó Dios, Génesis 5:24; los demás, simplemente mueren: Génesis 4:8; 5:14-31; 23:2. A partir de Abraham, cuando un hijo de Dios muere, se destaca que es reunido con sus padres, o con su pueblo, Génesis 25:7; 35:29; 49:33; 1 Reyes 2:10; 11:43; 14:31.

La Palabra de Dios revela que Dios va reuniendo en la morada celestial, Juan 14:2, a todos los que forman parte de su pueblo, por ser hijos de Israel, o por haber sido lavado con “la sangre del Cordero”.

Por el contexto nos damos cuenta de que esa gran multitud es la que ha salido vencedora de la gran tribulación, aquella que se inicia en Génesis 3:23-24, con la expulsión del Edén, y corre hasta la Segunda Venida de Jesucristo; y están ante el trono de Dios porque ha sido llevada allí por el Cordero que los pastoreará, y los guiará a fuentes de agua de vida.

Observa la similitud entre los textos 7:15-17, y 21:4-7. Referidos ambos al estado final de los creyentes, los lavados por la sangre del Cordero.

Recuerda, en Apocalipsis se destaca la victoria del Cordero, y el triunfo de quienes han sido lavados con su sangre. Tu propio triunfo.

En Resumen:

La Biblia enseña que el hombre a causa de su desobediencia, Génesis 3,  fue destituido de la gloria de Dios, Romanos 3:23; por lo que está propenso  a una tribulación que transcurre hasta la Segunda Venida de Jesucristo, Apocalipsis 21:4. Durante tal lapso, los creyentes son preservados, se mantienen firmes, Romanos 8:35-39.

Esa es una “gran tribulación” en el sentido de que es muy extensa, dura mucho tiempo.

La Palabra de Dios revela que antes de la Segunda Venida de Jesucristo habrá un tiempo breve de gran tribulación, durante el cual el Anticristo hará su máximo empeño, inspirado por Satanás, por estorbar el Plan de Salvación, impedir que el hombre se salve; en dicho lapso breve, los creyentes también sufrirán persecución, más saldrán vencedores. Mateo 24:15, 21, 29.

Esa “gran tribulación” es breve, pero muy intensa, fuerte.

Esto es lo que la Palabra de Dios afirma sobre la gran tribulación, otros esquemas es bibliaficción.

El Señor te de sabiduría.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Datos históricos: Wikipedia

Notas personales

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ISRAEL, PARADIGMA DE LA GRACIA DIVINA

Israel parece una paradoja, alrededor suyo ocurren sucesos aparentemente contrarios a la lógica.

Sobre este pueblo se relatan hazañas históricas impresionantes, tejen conspiraciones; y se idealiza al punto de convertir a Jerusalén, su capital, en la mística morada celestial.

Fue constituido para bendecir a las todas naciones de la tierra, más paradójicamente, algunas de aquellas han sido sus eternas enemigas.

El destino de Israel, y de la humanidad están ligaos; un día se cristalizará aquella amalgama.

La Biblia progresivamente revela su devenir, aclarando todo aquello que parece contradictorio, convirtiendo a este pueblo en un paradigma, un modelo, de la gracia Divina.

En una en un pequeño trozo de tierra en el medio oriente está asentada una parte del pueblo de Dios, la Nación de Israel; y otra porción diseminada entre los pueblos de la Tierra.

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Su permanencia en aquel territorio ha sido intermitente debido a su turbulenta historia, tal como lo reseña la Sagrada Escritura, y la prensa internacional en épocas recientes.

El territorio que ocupa forma parte de la tierra prometida por Dios a los descendientes de Abraham, originalmente un territorio más extenso, Génesis 15:18; Josué 1:4.

Desde el desierto y este Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los Hetheos hasta la gran mar del poniente del sol, será vuestro término.
 Josue 1:4.

El pueblo de Israel entra en posesión de aquella tierra comandado por Josué, quien la conquista y reparte, Josué 1:6.

Desde ese tiempo Israel se desenvuelve como Nación independiente primero bajo el Gobierno Divino, tiempo conocido como Teocracia Hebrea, que corre hasta que Saúl es designado rey, 1 Samuel 9:16-17, surgiendo así la Monarquía Hebrea.

Israel vive como nación unificada, las doce tribus reunidas, hasta el reinado de Roboan, hijo de Salomón, tiempo en que el reino se divide en el Reino del Norte, o de Israel; conformado por 10 tribus, con Capital en Samaria;  y Reino del Sur o de Judá, las tribus de Judá y de Benjamín, con capital en Jerusalén; todo por disposición Divina. 1 Reyes12:18-26.

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Reino de Israel; Reino de Judá

Israel, o reino del Norte tiene una azarosa historia, hasta que es disuelto por los Asirios, la población es llevada cautiva, 2 Reyes 17:6-7, y el territorio repoblado con otras naciones, 2 Reyes 17:4. De este modo Israel es disperso, las diez tribus son esparcidas entre las naciones del mundo, hasta hoy.

Su territorio fue ocupado por los samaritanos, en el pasado; y hoy por el pueblo palestino.

Por su parte Judá, o reino del Sur, subsiste hasta que los babilonios encabezados por Nabucodonosor invaden a Jerusalén destruyen la ciudad, el templo y llevan cautivos a gran parte de la población, tanto como llevan como botín los utensilios del templo, 2 Crónicas 36:17-21, todo por mandato Divino.

Israel permanece en cautividad setenta años, y bajo el mandato de Ciro, el Persa, inspirado por Dios, permite el retorno de los cautivos a su territorio ancestral, 2 Crónicas 36:22-23.

Luego del cautiverio, y ya en su territorio nuevamente, comienzan a reconstruir a Jerusalén, el Templo, el culto, y sus propias vidas; Esdras y Nehemías narran este tiempo de esperanza y zozobra.

Nehemías y Malaquías culminan respectivamente el ciclo histórico y profético del pueblo de Dios, cerrando así lo que conocemos como Antiguo Testamento.

Los descendientes del reino de Sur, o de Judá, son denominados ahora judíos, y pueblan una región bajo el Imperio Romano, dividida en Judea y Galilea, teniendo en medio a la región de Samaria.

Es en esta región,  cuatrocientos años después de cerrarse el Antiguo Testamento, que los ángeles anuncian a los pastores: “…os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador que es Cristo el Señor.”; dando así cumplimiento a la promesa dicha a Abraham, siglos antes, de que en su simiente serian benditas todas las familias de la tierra, Génesis 22:18.

Los evangelios narran lo sucedido en tiempos de Jesús, y el libro de Hechos lo acontecido en la época apostólica.

En el año 70 de nuestra era, los romanos invaden Jerusalén, destruyen la ciudad, el templo, y llevan pocos cautivos, la mayoría del pueblo es asesinada o dispersa.

Posteriormente, los romanos prohíben a los judíos volver a su territorio, cambian la denominación de provincia de Judea, a provincia Sirio-Palestina, finalmente aquel territorio es denominado “Palestina”, lo que ocurre alrededor del tercer siglo DC.

Nota aclaratoria: Es incorrecto afirmar que Jesús vivió en Palestina, este es un error bíblico, histórico, y teológico. La denominación palestina no se nombra en el Nuevo Testamento, debido a que como tal no existía. La tierra bíblica, recorrida por Jesús es Judea, Samaria y Galilea, Juan 4:3-4; y otras regiones vecinas, como la de los gadarenos, Marcos 5:1.

El 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en Nueva York, aprueba la Resolución 181, la cual recomienda un plan para resolver el conflicto entre judíos y árabes en la región de Palestina, que se encontraba en esos momentos bajo administración británica. El plan de la ONU proponía dividir la parte occidental del Mandato en dos Estados, uno judío y otro árabe-palestino, con un área, que incluía Jerusalén y Belén, bajo control internacional.

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Tomado de Wikipedia

El 14 de mayo de 1948, horas antes de que expirase el Mandato británico sobre Palestina, el Estado de Israel fue proclamado en el territorio otorgado por el plan de las Naciones Unidas, aboliendo como primera medida las leyes antiinmigratorias británicas que impedían desde hacía años la entrada legal de nuevos judíos a Palestina.

Luego de intensas confrontaciones con sus vecinos árabes, finalmente Israel se desenvuelve como una nación próspera que constituye un verdadero milagro, milagro anticipado en la Palabra de Dios, Isaías 66:8-10.

¿Quién oyó cosa semejante? ¿quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos.  Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? dijo Jehová. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? dice tu Dios. 10 Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los que os enlutáis por ella;

Isaías 66:8-10

Entre tanto ocurren aquellas cosas alrededor de Israel, el evangelio de Jesucristo, y el reino de los cielos, se extienden desde Jerusalén hasta copar gran parte del mundo actual; y seguirá creciendo hasta coparlo todo.

La Nación de Israel continuará también su avasallador avance, y un día futuro, tal vez no lejano, dará nuevamente de que hablar, propiciará hechos relevantes anticipados en la Sagrada escritura, no como algunos predicadores esperan y desean, serán de tribulación.

Es lo que anticipa Pablo en 2 Tesalonicenses 2:3-4. Israel construirá el tercer templo, eso es algo inminente, de acuerdo a una organización denominada Instituto del templo, tienen todo listo para levantarle, equiparlo con los utensilios requeridos para el culto, y los sacerdotes designados para continuar los sacrificios.  

En ese templo ejercerá el Anticristo, haciéndose pasar por Dios; esta realidad se describe en Apocalipsis 13:11-18.

Aquel día se acerca.

Queda un aspecto sin definir. ¿Es la Nación de Israel el pueblo de Dios? No, al menos aquella que conforma el Estado de Israel, que es una parte del pueblo de Dios.

Quienes están poblando el actual territorio de Israel, son los descendientes del reino del Sur,  es decir de las tribus de Judá y de Benjamín, que fueron llevadas cautivas a Babilonia, luego repatriadas por Ciro; dispersas por los romanos en el año 70, y asentadas nuevamente en el lugar que ocupan por Resolución de Naciones Unidas.

¿Y, las diez tribus restantes? Están esparcidas por los pueblos de la tierra, donde con toda seguridad bendicen a las naciones donde viven, tal como está previsto en Génesis 22:18.

Esa cita de Génesis se refiere a la simiente de Abraham, en sentido general al pueblo de Dios, Israel, las doce tribus; y en sentido particular al Mesías, ilustre descendiente de la tribu de Judá, por la casa de David.

Por ese motivo Dios permite la división del reino, más bien lo propicia; de tal modo, los descendientes de Judá, los judíos bendicen a las naciones de la tierra con la venida de Jesucristo, quien nace de sus entrañas.

Por eso Jesús dijo a la Samaritana: “…porque la salvación viene de los judíos”, Juan 4:22, refiriéndose a sí mismo, el Mesías, judío de nacimiento.

Las diez tribus restantes bendicen a las Naciones a través de sus aportes en donde quiere que Dios las haya diseminado.

No hay certeza de dónde están, ni de quienes son; más, aun cuando para nosotros son las diez tribus perdidas de Israel, no lo es para su Padre; quien en el momento determinado en su Soberana Voluntad reunirá a las doce tribus para reconstituir al pueblo de Israel.

En el libro de Apocalipsis 7:4 se anticipa este emotivo día de reunificación, en  forma simbólica; y Pablo afirma que Israel será restaurado, Romanos 12:25-29.

Después, un maravilloso día, el pueblo de Israel, conformado por las doce tribus, y el pueblo cristiano, las ramas silvestres, formarán un solo pueblo, Romanos 11:24.

Esta realidad se establece en Apocalipsis 21:10-14, cuando se describe el muro de la Nueva Jerusalén, constituido de 12 puertas cada una con el nombre de una tribu hebrea, simbolismo del pueblo de Israel; y doce columnas, con los nombres de los doce apóstoles, símbolo del pueblo cristiano.

Algo que ha generado mucha confusión entre los predicadores es lo relacionado a las Bodas del Cordero, quienes afirman que Jesús se unirá a la Iglesia en aquellas bodas; algo incierto, debido a un error de interpretación.

¿Es la Iglesia la esposa del Cordero? No. ¿Quién es entonces la esposa del Cordero? Lee Apocalipsis 21:9-10, ¿Te sorprende?

Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. 10 Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios,

Apocalipsis 21:9-10.

La Esposa del Cordero es la Nueva Jerusalén, que simbólicamente es el Pueblo de Dios constituido por los descendientes de Jacob, Israel unificado, y los discípulos de Jesucristo, el pueblo cristiano. Unidos como precedentemente se afirma según Romanos 11:24, y Apocalipsis 21:10-14.

Otras interrogantes:

¿Por qué Dios permite la destrucción de Jerusalén, del templo, y la casi desaparición de Israel en el año 70? Porque ya habían cumplido su alta misión: traer al Mesías, el redentor del Mundo.

A partir de tal momento, la continuidad de Israel, y los sacrificios realizados en el templo por los pecados, sería un distractor a la proclamación del evangelio.

Luego de la venida de Jesucristo, su muerte expiatoria, y resurrección, se encomienda a los discípulos continuar la obra comenzada por Israel, bendecir a las naciones, esta vez a través de la proclamación del evangelio de Jesucristo, y la extensión del Reino de los Cielos, hasta lo último de la tierra, Mateo 28:19-20, Hechos 2:8.

¿Por qué Dios activa el actual surgimiento de Israel? Para cumplir lo establecido tocante a su papel en el surgimiento del Anticristo, el falso mesías, predicho en Apocalipsis 13:11. Un ser semejante a un cordero, Jesucristo, pero habla como Dragón, Satanás. Un falso cristo.

Y también, para propiciar el tiempo en que las doce tribus serán reunificadas, y restauradas. Lo que ocurre antes del Retorno de Jesucristo.

Dado que Dios promete a David que su reino será eterno, 2 Samuel 7:12-16, ¿Restablecerá Dios el reino de David? ¿Retornará Jesucristo a establecer en Jerusalén este reino? Muchos así lo esperan; afirman que Jesús volverá y reinará un milenio en Jerusalén, de ser así, no es el eterno.

¿Qué afirma la Biblia al respecto? El reinado de Jesucristo se desarrolla en dos fases: una terrenal, otra celestial.

La fase del reino en la tierra se inicia con la encarnación y ministerio de Jesucristo, así lo dice Mateo 4:17; Marcos 1:15, Lucas 17:20-21; Juan 18:36-37. Este concepto era claro para los creyentes del primer siglo, Felipe “anunciaba el evangelio del reino”, es decir las buenas noticias de la llegada del reino.

De modo que ya estamos viviendo bajo el dominio de Jesucristo, el reino de los cielos, por eso es que afirma: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”, Mateo 28:18; y encarga a sus discípulos el privilegio de extenderlo, Mateo 28:19-20.

La fase celestial del reino se cumple luego de la Segunda Venida, Apocalipsis 22:1-5.

En 1 Corintios 15:24 se afirma que una vez cumplida su misión, Jesucristo entregará el reino al Padre.

Y reinará con su pueblo por siempre.

Estamos a la espera de ese gran día, ocupados en el cumplimiento de nuestra tarea: ser testigos de Jesucristo.

Amen; si, ven, Señor Jesús.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de  http://www.biblegateway.com

Datos históricos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Google

ANTE LA CRISIS NO TE PARALICES, ACTIVA TUS RECURSOS

Los expertos analizan la actual situación de crisis en Venezuela desde diversos ángulos, han mencionado algunas causas que la determinan, descrito las graves consecuencias de la misma,  indicado ciertas alternativas para enfrentarla, y  propuesto una variedad estrategias para superarla.

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En el papel, o páginas de la Internet, aquellos estudios lucen interesantes, sustanciosos, dejan temas para conversar, e ideas de cómo actuar ante  tales circunstancias.

Esta nota va dirigida al venezolano de a pie, aquel que no toma parte en las grandes decisiones políticas, económicas, o sociales; sino que las sufre. A quienes viven la realidad, enfrentan la problemática, y día tras días tienen que resolver las diversas facetas de la grave crisis,  y perciben aquella realidad como una situación de emergencia, de peligro inminente, en que se necesita  actuar con prontitud para salvaguardar la vida.

Es que aunque parezca inaudito, la situación venezolana es similar a la ocasionada por una catástrofe producto de una guerra, un terremoto, o un incendio. La diferencia es que aquellos desastres duran un lapso relativamente breve, dependiendo del tipo que sea.

Un terremoto, o un incendio tienen una duración breve, y aunque sus consecuencias sean muy graves, culminados los mismos, quienes han sido perjudicados pueden comenzar a reconstruir sus vidas sobre las ruinas, o sobre las cenizas.

La historia refiere eventos de esta naturaleza en diversos lugares del mundo, también, menciona la forma como los afligidos pudieron superar tales catástrofes. En el caso de las guerras, tienen un desenvolvimiento distinto; los afectados saben que luchan contra un enemigo quien ataca sin piedad, se preparan para soportar el asedio, tiene sistemas de protección y ataque contra las armas enemigas. Se gana o se pierde la guerra.

Culminada la Segunda Guerra Mundial Europa quedó desbastada, prácticamente en ruinas, las guerras dejan solo eso; no ha pasado un siglo de aquella horrorosa experiencia, ahora observa la transformación de aquellas ciudades arrasadas por las bombas, y a los ciudadanos impactados por el desastre; solo recuerdos, Europa superó las consecuencias de la ruda experiencia, aprendió una notable enseñanza para la vida.

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Berlín superada la Segunda Guerra Mundial, y la Guerra Fria.

Pero los venezolanos, a diferencia de los países en guerra, o que han sufrido terremotos o incendios, soportan un desastre que no culmina. Si fuese una guerra convencional, hay estrategias para convivir con ella y superarla; los desastres naturales son breves y hay medidas establecidas para actuar en caso de emergencias.

Sin embargo el venezolano vive una permanente situación de emergencia, que al paso del tiempo se agudiza, y esta desarmado, sin estrategias ciertas para contrarrestarla. Como es una emergencia no convencional, sin expectativas de una solución en el corto plazo, la población se encuentra en un permanente estado de inseguridad, impotencia, inestabilidad, lo cual genera una condición de ansiedad, frustración, desesperanza, y duelo.

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Ante tal circunstancia algunos pierden la esperanza, la fe, el entusiasmo, las ganas de vivir, se dan por vencidos; sin embargo es el momento oportuno de activar los recursos humanos, estratégicos, y espirituales característicos de los pobladores de este gran País. El venezolano es optimista, creativo, luchador, valeroso, “echao pa´lante”, ferviente.

Y estas actitudes se evidencian en las estrategias inventadas para superar este estado de cosas, las cuales hay que potenciar como medidas de sobrevivencia.

A cada manifestación de la crisis, el venezolano ha creado una forma de enfrentar, superar, o al menos sobrellevar; ante la falta de medicamentos opta por los “remedios caseros”, con resultados aceptables; si el problema es el transporte, se ingenia una forma de movilización, aunque rudimentaria logra el objeto. Así sucesivamente va encarando y resolviendo cada emergencia, lo cual hasta es una particular medida para minimizar el estrés y la frustración; lo que redunda en salud mental.

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Se está ocupado, no preocupado, por sobrevivir. Estar ocupado es provechoso.

El espíritu optimista del venezolano, expresado en el adagio: “al mal tiempo buena cara”; o en la paráfrasis de Romanos 8:28: “todo es para bien”, requiere ser reimpulsado para aguantar el tiempo de crisis sin perder la fe, la esperanza, y tomar esta adversidad como un aprendizaje. Y algunos aprendizajes cuestan mucho, duelen; pero a corto plazo, benefician.

Si la situación que enfrentas es grave, difícil, no te paralices de miedo, no la evadas, no actúes en forma agresiva; usa tu ingenio, tu creatividad, tu espíritu luchador en la búsqueda de estrategias para canalizar y superarla. Es lo que has hecho durante toda tu vida. Comenzar a caminar no te fue sencillo, batallaste contra la gravedad que te hacía perder balance y te atraía hacia el suelo. Cuantos fracasos, cuantas caídas, cuantos morados y lágrimas; hasta que un día aprendiste a lidiar con la gravedad y hacer que jugara a tu favor, lograste el balance y diste los primeros pasos, para regocijo de tus seres queridos.

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Recuerdas cuando perdiste aquel trabajo; frustración, impotencia, enojo, vergüenza, temor, una amarga mezcla de emociones. Pero no te quedaste llorando, buscando culpables, o deprimido en casa. Aprovechaste aquella negativa circunstancia para explorar nuevas experiencias, nuevos caminos; lograste otro, y la vida continua.

Visualiza aquella pérdida que en principio lucia insuperable, generó duelo, tristeza;  echaste mano de tus mecanismos para sobrellevar el dolor; contaste con el apoyo de familiares y amigos y pasado un tiempo te recuperaste de la pérdida.

No te estoy fortaleciendo un espíritu conformista, sino mostrando que ante la situación de riesgo en Venezuela, que tú no puedes resolver, necesitas actuar sobre aquellas cosas que están en tus manos, para sobrevivir la emergencia. Luego buscar ayuda de ser necesaria.

Ten presente, ante una situación de emergencia, la primera medida a tomar es ponerte a salvo tú, situarte en un lugar seguro, así estás en condiciones de poder socorrer a otros.

Para fortalecerte, mira lo que la Biblia te dice en ese sentido.

Actitud de Pablo ante la adversidad:

12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. 13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4:12-13.

El consejo de Jesucristo:

25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. 34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. Mateo 6:25-33.

No es fanatismo religioso, abuso del pensamiento mágico, o manipular la credibilidad del venezolano, es volver a las raíces que nos caracterizan como pueblo cristiano. Y los cristianos poseemos una fe viva, puesta en Dios, Jesucristo y su Palabra.

Leer los anteriores textos es inspirador, reconfortante; meditar en ellos trae fortaleza; sin embargo creer lo allí escrito, y practicar lo enseñado en cada párrafo, es otra cosa.

Quienes los han vivido con la intensidad que Jesucristo lo propuso saben que poner en práctica la Palabra de Dios es una buena estrategia para “hacer prosperar tus caminos…”, y que “todo te salga bien…” Josué 1:6-9.

De manera que leer la Biblia, la Palabra de Dios, y poner en práctica sus enseñanzas es una buena estrategia para actuar en tiempos de emergencia como los que se viven en Venezuela.

Reaviva tu fe, tu optimismo, tus expectativas positivas, practica la Palabra de Dios, y recuerda: “No hay mal que dure cien años…”

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de biblegateway.org
  • Notas personales
  • Imágenes: Google.