LA BATALLA ESPIRITUAL QUE SE LIBRA EN VENEZUELA

El guerrero se plantó frente a sus enemigos en el frente de batalla, era gigantesco, equipado con sofisticados pertrechos, respaldado por un numeroso y atemorizante ejército. Desde su posición privilegiada observaba a sus oponentes con menosprecio. Con esa voz fuerte característica de quien anticipa la victoria se dirige a sus adversarios retándoles a batallar.

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En el frente opuesto los jefes militares observan al oponente, analizan la situación, evalúan alternativas. El guerrero que comanda al ejército enemigo es imponente, él solo transmite una sensación de fortaleza, de seguridad que atemoriza. Y, como es secundado por aguerridos soldados alineados y listos para entrar en acción, genera en los retados una sensación de temor.

Ante una circunstancia como esta se sabe que hay  tres alternativas: Rendirse sin dar batalla, escapar para salvar la vida o pelear hasta las últimas consecuencias. Hay otra, la resolución pacífica de conflictos, pero aquel oponente, ni su ejército desean negociar. Desde su posición de poder quiere resolver el conflicto en el campo de batalla.

Ante esta circunstancia, ¿Qué hacer?

Perder la batalla sin luchar es el resultado más doloroso y vergonzante para un caudillo militar, y para el pueblo que en él depositó su confianza. Y el enemigo no va a tener misericordia con el rendido, se sabe por experiencia.

Escapar para salvar la vida es tentador, pero significa dejar a la población en manos de aquellos sanguinarios, allí esta su propia familia.

Pelear hasta lo último es asunto de valientes, que asumen sus deberes responsablemente, y colocan en primer lugar la confianza otorgada por el pueblo a quien en aquel instante representa y defiende.

Si estuvieses en lugar del ejército retado, ¿Qué decisión tomarías? Medita.

En esta guerra imaginaria cada lector, colocándose en lugar del ejército retado, ha tomado una determinación. Incluso antes de leer la anterior pregunta. Y la respuesta que  has dado, esa decisión asumida ante la batalla imaginaria, es significativa. Es un indicio, una pista de como enfrentas los problemas de la vida.

Te rindes, escapas o peleas. ¿Qué haces? Lo sabes.

Respecto de la batalla antes mencionada no es ficticia, se trata de uno de los múltiples enfrentamientos entre el pueblo de Israel y los filisteos; los paladines al frente de cada ejército son Saúl por el lado israelita y Goliat en representación de los filisteos, el hecho se narra en 1 Samuel capítulo 17.

Saúl es el personaje más decepcionante de los mencionados en la Sagrada Escritura. Fue elegido rey con la aprobación de la mayoría del pueblo; por si esto fuera poco, es el encargado de sustituir a Dios al frente de los ejércitos israelíes. Recordemos que el pueblo pidió un rey para que gobernase en lugar de Dios, 1 Samuel 8:4-5. Saúl era imponente, destacaba entre los demás, 1 Samuel 9:1-2.  Pero su vida transcurrió de la gloria al deshonor. Murió en forma deshonrosa precisamente en una batalla contra los filisteos, 1 Samuel 31:1-13. Lea su dramática historia en los capítulos 9 al 31 del primer libro de Samuel.

Cuando Goliat reta a Saúl, como rey de Israel, la reacción del monarca es descomunalmente vergonzosa y triste, tuvo miedo, 1 Samuel 17:8-11. Dice la Escritura que el pueblo y Saúl “se turbaron y tuvieron gran miedo”.

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Ante aquella tragedia Nacional, del anonimato surge el hombre del momento, aquel que Dios tiene reservado para intervenir cuando los valientes retroceden. Es un muchacho, inexperto, y con una contextura contraria a los grandes guerreros, 1 Samuel 16:12, más tenía una cualidad imperceptible a los ojos de la gente, un hombre “conforme al corazón de Dios”, 1 Samuel 13:14.

Cuando David escucha que Goliat reta a Saúl y al pueblo toma una determinación, se despoja de los pertrechos militares, se arma de valor y enfrenta al oponente con las siguientes palabras:

46 Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a quien has desafiado. 46 Hoy mismo el Señor te entregará en mis manos; y yo te mataré y te cortaré la cabeza. Hoy mismo echaré los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a las fieras del campo, y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel. 47 Todos los que están aquí reconocerán que el Señor salva sin necesidad de espada ni de lanza. La batalla es del Señor, y él los entregará a ustedes en nuestras manos.

El resultado de esta batalla es ampliamente  conocido, Goliat cae ante David,  y los filisteos son nuevamente vencidos.

Este relato bíblico nos deja grandes enseñanzas:

El pueblo de Dios enfrenta una batalla en la esfera espiritual, el adversario se ve imponente; para aquella batalla no se puede ir con armas convencionales, se necesita una dotación especial.

Aplicando la estrategia correcta la victoria es segura. Es la enseñanza que resalta en la Sagrada Escritura, en el libro de Josué se relatan algunas de ella. La toma y conquista de Jericó es emblemática.  

Considerando la realidad de Venezuela podemos observar algunas similitudes con esta batalla antes descrita. Lo que está pasando en nuestro País no es una crisis política, económica, o social. Hay un Goliat desafiante que ha saltado al campo de batalla y está retando al pueblo de Dios.

Ante este reto se han utilizado diversas estrategias, y sopesado muchas alternativas; ninguna de las cuales ha surtido efecto porque en las batallas espirituales las armas a tomar, y las acciones a ejecutar no son las convencionales.

David al  enfrentar a Goliat nos da unas pistas de cómo proceder en nuestra batalla. Oigamos sus palabras:

Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a quien has desafiado.

Relee la cita y analiza su contenido, ¿En nombre de quien acude a la batalla David? “En el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel.” ¿Qué significan estas expresiones?

Para muchos son figuras retoricas extraídas del libro de los Salmos, para David, autor de muchos salmos resultan de su experiencia personal con Dios. David había experimentado aquellas realidades.

El que Dios es Todopoderoso no es un concepto teológico, una figura metafórica, o una doctrina bíblica. Es una realidad revelada en la Sagrada Escritura desde Génisis 1:1 que corre por todos sus libros, y se evidencia en quienes en El confían.

Tal vez tengas tu propia, personal e íntima batalla espiritual, entonces necesitas recordar, apropiarte y proceder como establece la Sagrada Escritura:

10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

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Finalmente considera la recomendación de Santiago en 4:7:

Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Ahí esta la estrategia que te convertirá en un guerrero imbatible, invicto, sométete a Dios, resiste al enemigo, y huirá.

Fuente:

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EL HOMBRE PARA UN MOMENTO CRUCIAL

Cuando de resolver una crisis se trata, la de un país por ejemplo, se necesita la intervención personas investidas de cualidades excepcionales. La historia nos revela ejemplos de dos tipos de líderes capaces de enrumbar a los pueblos hacia la solución de conflictos.

El primer tipo que observamos en la historia son los estadistas.  

Estadista, es una persona de Estado, la expresión se refiere a todos los responsables políticos de un país, aquellos que dirigen el Estado y ejercen una influencia significativa en el Poder Ejecutivo, en el Poder Legislativo, o en la ciudadanía.

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El término también puede designar a personalidades políticas, aunque no se encarguen directamente de alguna función del Estado, pero con capacidad de gobernar en caso de acceder al poder, y con suficientes influencias políticas.

El calificativo engloba asimismo a las personas que están por encima de sus intereses personales o grupales en busca del bien común. Algunos autores indican que los estadistas deben poseer virtudes magnánimas, unas cualidades personales como las que impulsaban a Simón Bolívar, que le indujeron a declarar: Si mi muerte contribuye a que se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro.

El otro tipo de persona que nos revela la historia, capaces de resolver una crisis, son los hombres de Dios.

Para un ejemplo vayamos a la Biblia.

El poderoso imperio Asirio envió un gran ejército contra Jerusalén para tomarla, sitiaron la ciudad y el comandante del numeroso ejército, gritó:

28 Oíd la palabra del gran rey, el rey de Asiria. 29 Así ha dicho el rey: No os engañe Ezequías, porque no os podrá librar de mi mano. 30 Y no os haga Ezequías confiar en Jehová, diciendo: Ciertamente nos librará Jehová, y esta ciudad no será entregada en mano del rey de Asiria. 31 No escuchéis a Ezequías, porque así dice el rey de Asiria: Haced conmigo paz, y salid a mí, y coma cada uno de su vid y de su higuera, y beba cada uno las aguas de su pozo, 32 hasta que yo venga y os lleve a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de vino, tierra de pan y de viñas, tierra de olivas, de aceite, y de miel; y viviréis, y no moriréis. No oigáis a Ezequías, porque os engaña cuando dice: Jehová nos librará. 33 ¿Acaso alguno de los dioses de las naciones ha librado su tierra de la mano del rey de Asiria? 2 Reyes 18:28-33.

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Oídas semejantes palabras, provenientes de un emisario del imperio más poderoso de aquella época, Ezequías el rey de Judá a quien estaban dirigidas aquellas ofensivas expresiones, hizo algo característico en él, se fue al Templo  de Jehová, envió emisarios al profeta Isaías, y oró de esta manera:

15 Y oró Ezequías delante de Jehová, diciendo: Jehová Dios de Israel, que moras entre los querubines, sólo tú eres Dios de todos los reinos de la tierra; tú hiciste el cielo y la tierra. 16 Inclina, oh Jehová, tu oído, y oye; abre, oh Jehová, tus ojos, y mira; y oye las palabras de Senaquerib, que ha enviado a blasfemar al Dios viviente. 17 Es verdad, oh Jehová, que los reyes de Asiria han destruido las naciones y sus tierras; 18 y que echaron al fuego a sus dioses, por cuanto ellos no eran dioses, sino obra de manos de hombres, madera o piedra, y por eso los destruyeron. 19 Ahora, pues, oh Jehová Dios nuestro, sálvanos, te ruego, de su mano, para que sepan todos los reinos de la tierra que sólo tú, Jehová, eres Dios. 20 Entonces Isaías hijo de Amoz envió a decir a Ezequías: Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Lo que me pediste acerca de Senaquerib rey de Asiria, he oído. 2 Reyes 19:15-20.

Seguidamente se describe la forma milagrosa como Jehová el Dios de Israel libera a su pueblo, en respuesta a la oración de un hombre piadoso. Lee el relato completo en 2 Reyes 18:1-19:37.

Hay algo notable en Ezequías, es lo que caracteriza a un hombre de Dios, veamos:

2 Cuando comenzó a reinar era de veinticinco años, y reinó en Jerusalén veintinueve años. El nombre de su madre fue Abi hija de Zacarías. 3 Hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho David su padre. 4 El quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y cortó los símbolos de Asera, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel; y la llamó Nehustán. 5 En Jehová Dios de Israel puso su esperanza; ni después ni antes de él hubo otro como él entre todos los reyes de Judá. 6 Porque siguió a Jehová, y no se apartó de él, sino que guardó los mandamientos que Jehová prescribió a Moisés. 7 Y Jehová estaba con él; y a dondequiera que salía, prosperaba. Él se rebeló contra el rey de Asiria, y no le sirvió.

Relee el versículo cinco, revisa el seis, y toma nota de lo que afirma el siete. Veamos en orden inverso para comparar los efectos con la causa:

  • Él se rebeló contra el rey de Asiria, y no le sirvió,
  • A dondequiera que salía, prosperaba,
  • Jehová estaba con él,
  • Guardó los mandamientos que Jehová prescribió a Moisés,
  • Siguió a Jehová, y no se apartó de él,
  • Ni después ni antes de él hubo otro como él entre todos los reyes de Judá,
  • En Jehová Dios de Israel puso su esperanza.

Estas son las virtudes de un hombre de Dios, entre las cuales resalta, “Guardó los mandamientos que Jehová prescribió a Moisés”, expresión en sintonía con Josué 1:8.

En Venezuela, tales personajes no se vislumbran en los distintos escenarios políticos; lo que apreciamos es la antítesis; individuos y grupos de poder que miden sus acciones en función de lo que a ellos les interesa.

Unos conscientes de que han perdido apoyo popular, retardan el revocatorio hasta una fecha conveniente, más de la mitad del período constitucional, así cambian de Presidente, pero siguen en el poder; los que controlan la oposición siguen ese mismo juego, ellos saben que en las próximas elecciones tanto de Gobernadores, como en las Presidenciales nunca más el pueblo votará mayoritariamente por esta Revolución Bolivariana, caerá por el enorme peso de su ineficacia; entonces sin mayores esfuerzos, y sin el peligro de un golpe de estado veremos en el poder a individualidades de la oposición que en condiciones políticas normales jamás volverían a ejercer dichas funciones. Y las personas de la sociedad civil con cualidades para sortear la crisis son opacadas, o ignoradas.

Cambiarán los actores, el drama seguirá su argumento.

¿Y los hombres de Dios? Actúan como el rey Ezequías: Se van a buscar Palabra de Dios, doblar rodillas y clamar.

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Venezuela necesita estadistas, u hombres de Dios, que en esencia es lo mismo; personas con una capacidad espiritual excepcional que active el poder de Divino.

Esas personas existen actualmente en Venezuela, Dios las ha seleccionado y preparado para acometer la tarea de reconstruir al País. Solo falta un detalle, que el pueblo de Dios se una, humille, arrepienta y clame, 2 Crónicas 7:14.

El clamor de los hebreos en Egipto movió al Dios de amor, y envió a Moisés para organizar y conducir  su liberación, Éxodo 3:7-10; tanto como la plegaria de Ezequías al verse rodeado por el imponente ejercito asirio.

Se necesita que todo el pueblo cristiano venezolano se una, se arrepienta, pida perdón, y al unísono clame a Dios, para que salgamos de esta crisis.

Dios siempre responde al clamor de su pueblo, Jeremías 33:3.

Propongo que todos los hombres, y mujeres, de Dios nos unamos y como Ezequías supliquemos al Dios de Israel.

Fuente:

  • Conceptos: Wikipedia, la enciclopedia libre,
  • Biblia: RVR60, tomada de biblegateway.com
  • Apuntes personales,
  • Imágenes: Google

MI PUEBLO FUE DESTRUIDO PORQUE LE FALTÓ CONOCIMIENTO

“Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento…” Estas palabras fueron pronunciadas por Jehová y dirigidas al pueblo de Israel, y más concretamente a sus dirigentes, en momentos que la Nación atravesaba una de sus peores crisis. Las mismas son aplicables a Venezuela en los actuales momentos.

Veamos las escenas y hagamos las comparaciones. Los textos que preceden a esta declaración revelan el estado de cosas, sus causas, y consecuencias.

Veamos el panorama:

1 Oíd palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. 2 Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden. 3 Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán.  Oseas 4:1-3.

  • ¿Cuál es la condición de los “moradores de la tierra”? No hay verdad, ni misericordia; perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden.
  • ¿La causa de este estado de cosas? No hay conocimiento de Dios en la tierra.
  • Y, ¿Las consecuencias? Se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán. 

Vamos a intentar una interpretación de este texto, y aplicarlo a la realidad venezolana.

Antes de proceder al análisis del texto, aclaremos que somos conscientes de que Venezuela no es Israel, el pueblo de Dios. Pero como el mensaje de la Biblia es de aplicación universal, extraeremos de la misma algunas enseñanzas, y haremos comparaciones a partir de ella.

¿En qué son diferentes Israel y Venezuela? Al momento de escribir Oseas su libro, Israel es una Estado Teocrático; como Nación gobernada políticamente por la Monarquía Hebrea, establecida por Jehová al elegir a David como Monarca, y a su descendencia como herederos del trono; Constitucionalmente bajo la Ley de Moisés, Pentateuco, dictada por Dios, la cual rige la vida del pueblo en todas sus facetas y dimensiones: civil, moral, religiosa, legal.

Venezuela es un Estado seglar; políticamente constituida como un Estado federal democrático, social, de derecho y de justicia, autónomo y soberano, cuya soberanía está consagrada en su Acta de Independencia firmada en 1811.

Establezcamos las comparaciones:

La situación de Israel.

El profeta Oseas declara que el estado deplorable en que vive la Nación tiene su origen en que “no hay conocimiento de Dios”.

¿A qué se refiere el profeta con esta expresión? ¿Qué tipo de conocimiento? ¿Cuál es la causa de esta carencia? La expresión “no hay conocimiento de Dios” se refiere a que el pueblo vive ajeno a los principios establecidos en La Ley de Moisés, contenida en el Pentateuco, que era su “constitución nacional”, la norma política, moral, civil y religiosa de Israel.

Al ignorar los principios establecidos en su “estado de derecho”, ocurre el desastre nacional, reflejado en: “…no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden.”

Y esta ignorancia trae consigo consecuencias inexorables: “Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán.” Un panorama aterrador. La Nación atraviesa uno de sus peores momentos en toda su historia.

¿Es Dios quien propicia este estado de cosas?  No, Dios nunca desea, ni propicia males a su pueblo que tanto ama. Es el hombre con su conducta desaforada, sin cumplir las leyes, haciendo caso omiso a los principios que rigen la vida, quien activa las consecuencias. Cuando un juez, actuando de conformidad al procedimiento establecido en los códigos, condena a una persona, lo hace porque aquella persona dio motivo para tal sentencia.

¿Quién es responsable de la ignorancia del pueblo? El profeta acusa a los dirigentes de la Nación, especialmente los religiosos, por no dar a conocer el mensaje divino.

La decadencia de Israel fue progresiva. La primera institución que fracasa es la monarquía. Los reyes ungidos como instrumentos divinos para conducir al pueblo política, militar y civilmente, se desviaron en sus caminos abrazando la idolatría, culto a dioses paganos, y haciendo alianzas políticas, olvidándose de Jehová, Dios de la Nación.

De igual modo se pervierte el sacerdocio. Los sacerdotes son responsables del estado de derecho, así como de la vida espiritual del pueblo, ya que como estado teocrático-monárquico, el marco jurídico, legal, lo define la Ley de Moisés, el Pentateuco, que también marca la pauta en lo religioso y espiritual. Una actitud temeraria e irresponsable del sacerdocio es consentir las desviaciones del Monarca y erigir estatuas de ídolos en el propio Templo, tanto como permitir la prostitución como acto religioso.

Así pues, ante el fracaso de los reyes como guías morales, civiles, políticos; y del sacerdocio como garantes de la justicia, la legalidad y la vida espiritual del pueblo, Dios levanta a los profetas para advertir a los reyes, a los sacerdotes, y al pueblo en general las consecuencias por su perversa conducta. Todo el capítulo cuatro de Oseas, tanto como el libro en su totalidad, son un llamado, desatendido, para un cambio de actitud, al arrepentimiento.

La línea de trabajo de un profeta, como emisario de Dios, es sencilla. Responde al siguiente esquema:

  1. Denuncia del pecado, 8:1-6,
  2. Advertencia de las consecuencias por el pecado, 9:1-7
  3. Llamado al arrepentimiento, cambio de actitud, 14:1-3,
  4. Promesa de perdón y reconciliación, 14:4-9.

Como sabemos Israel no atendió el llamado de Dios a través de Oseas, como tampoco lo hizo con los demás profetas, y fue llevado al cautiverio como consecuencia de su mal proceder.

Enseñanzas y comparaciones aplicables a Venezuela.

Recordemos que nuestro análisis gira en torno a la frase “Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento”.

Respecto de que “fue destruido” hay poco que decir puesto que la realidad grita por sí misma. Hay suficientes análisis que explican la decadencia moral, económica, política y social de Venezuela. En algunos aspectos se encuentra igual a Israel en sus peores momentos.

¿El motivo? La falta de conocimiento. En el caso de la Nación de Israel, desconocimiento de la Ley de Moisés, el Pentateuco, que reglamentaba la vida del pueblo. En el caso de Venezuela un desconocimiento generalizado de la Constitución Nacional que rige la vida ciudadana en todos sus aspectos, así como a los principios y normas morales que caracterizan la cultura venezolana.

Venezuela como estado seglar no está obligada a regirse por la Biblia, la Palabra de Dios, ya que Jehová no es el Dios de Venezuela, lo es de muchos venezolanos, no de la Nación. Pero si está obligada a ceñirse a la Constitución y a las Leyes.

Otro aspecto en el que resalta la falta de conocimiento, es en el verdadero origen de la crisis venezolana. La misma tiene sus raíces en que se está imponiendo un modelo económico y político fracasado en toda Nación donde quiso imponerse,  además teñido de prácticas paganas, ocultistas; como lo es el Socialismo del Siglo XXI, impulsado por la Revolución Bolivariana. Pero sobre esto se guarda silencio. Pocas personas han alertado sobre este particular a la población.

En el ámbito espiritual, igualmente se nota un impresionante desconocimiento de las demandas divinas, entre quienes profesan el cristianismo como religión, o como devoción. Se ha reiterado en anteriores escritos, es una inconsistencia lógica, y bíblica que un cristiano adopte la filosofía del Socialismo del Siglo XXI como estilo de vida.

Esta inconsistencia es debido a una doble falta de conocimiento. Por una parte la mayoría de la población desconoce la esencia de los principios que sustentan el Socialismo del Siglo XXI, y se es displicente respecto a las prácticas ocultistas, de religiones paganas que promueven. El común cree que el desabastecimiento y la escasez e es producto de una supuesta guerra económica, y a la caída de los precios del petróleo; cuando en realidad es un esquema de control de la población a través de los productos de primera necesidad, y de los servicios públicos.

Como también hay un desconocimiento generalizado a lo que establece la Palabra de Dios para quienes dicen profesar el cristianismo. Por ello se afirma que la crisis venezolana es peor que la de Israel en sus peores épocas. ¿Por qué? Porque en sus peores crisis Israel tuvo profetas que hablaron en nombre de Dios, alertando a la población sobre su errada conducta, los males porvenir, y llamaron al arrepentimiento. Quienes se acogieron a las demandas divinas escaparon de las consecuencias, al contrario de quienes persistieron en su ignorancia.

Hoy falta la voz del profeta en Venezuela, uno que desenmascare las pretensiones del personaje que tras bastidores dirige la escena, Satanás y sus huestes de maldad; que denuncie el pecado, y advierta las consecuencias de la ignorancia a la Palabra de Dios; que haga un llamado al arrepentimiento a quienes profesan la fe de Cristo.

Hace falta en Venezuela que se lea detenidamente 2 Crónicas 7:13-14, y que cada Cristiano ponga en práctica las palabras de ese imponente texto, una por una. Que no lo pronuncie más, sino proceda de una vez como allí se le pide:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones…

Fuente.

  • Conceptos y datos: Wikipedia,
  • Biblia: RVR60, tomada de biblegateway.com
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.

PERFIL DEL LIDER QUE SE NECESITA EN VENEZUELA PARA EL CAMBIO

En Venezuela hasta hoy ha faltado un liderazgo que canalice sabiamente a la población venezolana hacia la resolución definitiva de la crisis. Como se sabe, para elegir el tipo de liderazgo con las habilidades y condiciones que le permitan guiar a la gente hacia la salida de un conflicto, es imprescindible diagnosticar las causas, consecuencias, y alternativas de solución de dicho conflicto. Con este diagnóstico en manos es posible determinar quién, o quienes, son capaces de gerenciar la salida.

Partamos del diagnóstico. ¿Cuál es la crisis que se vive en Venezuela? ¿Qué la origina? ¿Cómo propiciar soluciones viables? Hay un consenso general acerca de que la crisis venezolana es un problema de valores. Eso lo hemos analizado en escritos anteriores.

¿Qué entendemos por crisis de valores? ¿Qué significamos cuando decimos que en Venezuela hay crisis de valores?

Saca tus propias conclusiones. ¿Qué es “valor”?

Se considera “Valor” a aquellas cualidades o características de las personas, o de las instituciones, seleccionadas de manera libre, consciente, que sirven para orientar los comportamientos y acciones en la satisfacción de sus necesidades. Los Valores son guías que orientan la conducta y la vida de cada individuo, de cada grupo social.

El valor se refiere a una excelencia, a una perfección. Por ejemplo, se considera un valor decir la verdad y ser honesto; ser sincero en vez de ser falso; es más valioso trabajar que robar. La práctica del valor desarrolla la excelencia personal, mientras que el contravalor lo despoja de esa cualidad.

Desde un punto de vista socio-educativo, los valores son pautas que orientan el comportamiento humano hacia la transformación social y la realización de la persona. Son guías que dirigen la conducta, la vida de cada individuo y de cada grupo social. La sociedad exige un comportamiento digno en todos los que participan de ella, cada persona se convierte en un promotor de Valores por la manera en que vive y se conduce.

De los párrafos anteriores puedes obtener tus conclusiones acerca de la crisis venezolana; seguramente has concluido que ciertamente es un problema de valores, de no alinear la vida conforme a las excelencias que hemos asumido como valores: la honestidad, la justicia, equidad, responsabilidad, amor al trabajo, cooperación, entre otros muchos.

¿Cómo hemos adquirido esos valores? Al adoptar la fe cristiana como estilo de vida. Por vía de la Iglesia Católica, que agrupa la mayoría de venezolanos; o por las Iglesias Evangélica que hacen vida en el País. Significa esto que cerca de un ochenta por ciento (80%) de la población venezolana es cristiana, siendo como se dijo la Iglesia Católica mayoritaria.

Si estás de acuerdo con esta línea de pensamiento, entonces ya tienes una conclusión, que la crisis de valores nace en una crisis de fe en los que practican el cristianismo.

Digámoslo de otro modo, la crisis venezolana es porque los cristianos no practican los valores que profesan. Y cuando nos referimos a cristianos, no hacemos diferencia entre católicos y evangélicos, ya que por definición de principios, ambos grupos son cristianos. O al menos así se definen.

Vista la situación de esta manera, gerenciar la crisis venezolana, liderizar los cambios requeridos va más allá de lo económico, constitucional o político.

Veámoslo así:

La crisis no es por falta de recursos financieros porque Venezuela cuenta con ilimitados recursos naturales, como para convertirla en potencia mundial; ni es por una legislación deficiente porque se posee una Constitución que garantiza los derechos a la población, y códigos de procedimientos bien articulados para mantener los procedimientos encausados a producir sentencias con equidad y justicia; no es político debido a que se permite la organización y funcionamiento de agrupaciones con tales fines, se han realizado actos electorales con frecuencia durante los últimos años, y en los actuales momentos se debate la posibilidad de otros más.

Con base a lo anterior nos preguntamos. ¿Cómo gerenciar la crisis venezolana?

Entonces, como la crisis venezolana es de valores, hay que conducir a los venezolanos a un reencuentro con su fe, con su identidad, con sus valores. Y eso lo puede hacer una persona, o personas, consustanciada, comprometida, practicante de la fe cristiana. De la fe enraizada en la Biblia, la Palabra de Dios.

La Biblia ofrece detalles de cómo líderes conscientes de su rol condujeron a pueblos en crisis más severas que las vividas en Venezuela, y las superaron. Pero los líderes que muestra la Biblia son diferentes a los nuestros. No estaban buscando las posiciones que alcanzaron, ni fueron aceptados en principio por las gentes. Muchos se resistieron al llamado a ser líderes porque tenían otras prioridades.

Un personaje que propició una profunda renovación en el pueblo, tal y como lo relata la Biblia es Josías. Un joven rey de Israel. La nación de Israel vivía una crisis de valores de proporciones inauditas. Una imagen refleja esta realidad:

1 De doce años era Manasés cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén cincuenta y cinco años; el nombre de su madre fue Hepsiba. 2 E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, según las abominaciones de las naciones que Jehová había echado de delante de los hijos de Israel.  3 Porque volvió a edificar los lugares altos que Ezequías su padre había derribado, y levantó altares a Baal, e hizo una imagen de Asera, como había hecho Acab rey de Israel; y adoró a todo el ejército de los cielos, y rindió culto a aquellas cosas. 4 Asimismo edificó altares en la casa de Jehová, de la cual Jehová había dicho: Yo pondré mi nombre en Jerusalén. 5 Y edificó altares para todo el ejército de los cielos en los dos atrios de la casa de Jehová. 6 Y pasó a su hijo por fuego, y se dio a observar los tiempos, y fue agorero, e instituyó encantadores y adivinos, multiplicando así el hacer lo malo ante los ojos de Jehová, para provocarlo a ira. 7 Y puso una imagen de Asera que él había hecho, en la casa de la cual Jehová había dicho a David y a Salomón su hijo: Yo pondré mi nombre para siempre en esta casa, y en Jerusalén, a la cual escogí de todas las tribus de Israel; 2 Reyes 21:1-7.

Baal

Israel atravesaba una de sus peores crisis de valores, debido a que había dado la espalda a Dios, rindiendo culto a dioses ajenos, y practicando ritos abominables. Ante este cuadro horroroso, surge la figura del rey Josías, del cual se dice:

1Cuando Josías comenzó a reinar era de ocho años, y reinó en Jerusalén treinta y un años. El nombre de su madre fue Jedida hija de Adaía, de Boscat. 2 E hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en todo el camino de David su padre, sin apartarse a derecha ni a izquierda. 2 Reyes 22:1-2.

A los dieciocho años, movidos por la piedad inculcada por su madre, y consejeros del reino, decide reparar el templo que estaba en ruinas. En el proceso de remodelación encuentran entre las ruinas el Libro de la Ley, el cual es llevado de inmediato al monarca. Este pide le sea leído y cuando escucha las demandas de Jehová, y se da cuenta, toma conciencia, de que sus caminos no se ajustan a lo que pide Dios se conmueve intensamente, y pide dirección para enmendar. Observa el resultado:

16 Así dijo Jehová: He aquí yo traigo sobre este lugar, y sobre los que en él moran, todo el mal de que habla este libro que ha leído el rey de Judá; 17 por cuanto me dejaron a mí, y quemaron incienso a dioses ajenos, provocándome a ira con toda la obra de sus manos; mi ira se ha encendido contra este lugar, y no se apagará. 18 Mas al rey de Judá que os ha enviado para que preguntaseis a Jehová, diréis así: Así ha dicho Jehová el Dios de Israel: Por cuanto oíste las palabras del libro, 19 y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores, que vendrán a ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, también yo te he oído, dice Jehová. 20 Por tanto, he aquí yo te recogeré con tus padres, y serás llevado a tu sepulcro en paz, y no verán tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este lugar. Y ellos dieron al rey la respuesta. 2 Reyes 22:16-20.

Luego de esto, el rey decide convocar a la Nación para que retorne a Dios, hecho que propició una renovación espiritual entre los hijos de Israel. Nota lo que hace Josías:

1 Entonces el rey mandó reunir con él a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén. 2 Y subió el rey a la casa de Jehová con todos los varones de Judá, y con todos los moradores de Jerusalén, con los sacerdotes y profetas y con todo el pueblo, desde el más chico hasta el más grande; y leyó, oyéndolo ellos, todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová. 3 Y poniéndose el rey en pie junto a la columna, hizo pacto delante de Jehová, de que irían en pos de Jehová, y guardarían sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con todo el corazón y con toda el alma, y que cumplirían las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro. Y todo el pueblo confirmó el pacto. 2 Reyes 23:1-3.

El relato continúa detallando las acciones del rey, y el resultado de sus reformas. Mira lo que de Josías se dice:

25 No hubo otro rey antes de él, que se convirtiese a Jehová de todo su corazón, de toda su alma y de todas sus fuerzas, conforme a toda la ley de Moisés; ni después de él nació otro igual. 2 Reyes 23:25.

Las crisis de fe, las crisis de valores pueden ser resueltas por hombres conscientes de su realidad, y temerosos de Dios. Personas capaces de romper con el estatus quo, la realidad imperante; romper los paradigmas, los modelos paganos impuestos; hacer un llamado para retornar a los valores, la fe, los principios contenidos en la Biblia, la Palabra de Dios.

Esa persona existe ya, Dios la ha venido forjando, preparando para que asuma la renovación de Venezuela. Así como cultivó a José desde la cisterna hasta el palacio de Faraón, pasando por la esclavitud, la injusticia, la cárcel; como a Moisés que le sacó del palacio de Faraón y le llevó al exilio, a pastorear ovejas por el desierto; como Pablo, con quien tuvo un encuentro camino a Damasco, y le cegó temporalmente para abrir su visión espiritual; esa persona va a propiciar un reencuentro con la fe ancestral de los cristianos venezolanos, un reimpulso de los valores característicos de nuestra cultura.

Esa persona va a convocar al pueblo de Dios para acometer las reformas anheladas y urgentes.

En esto Dios da sorpresas. Elige en los lugares insospechados. A un rey de Israel, detrás de un rebaño de ovejas, del cual ni fu propia familia lo valoraba para tal fin, el ilustre Rey David; 1 Samuel 16:1-13; a una heroína en el harén de un rey Persa; Ester 4:10-17; a un enemigo de la fe, para convertirle en apóstol de los gentiles, Pablo, Hechos 22:1-11.

La persona elegida es temerosa de Dios, que cultiva y practica los valores, principios, y normas inspirados en su Palabra; alguien capaz de convocar y conducir una verdadera renovación espiritual y moral en Venezuela.

Tal vez tu estas en ese plan divino. Dice Jehová, nuestro Dios:

11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. 12 Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré;

Sí, Señor, hazlo pronto.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de biblegateway,
  • Definiciones y datos históricos: Wikipedia, la enciclopedia libre,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.

 

VENEZUELA ¿HASTA CUANDO CLAUDICARÉIS ENTRE DOS PENSAMIENTOS?

El doble juego, la carencia de decisiones firmes y determinantes, los acuerdos ocultos, son las causas fundamentales por las que no se ha resuelto la crisis venezolana.

Un descarnado análisis de la realidad nacional, y de los factores que la determinan deja bien claro que el problema como todos sabemos es de orden político, porque quienes tienen la capacidad de decisión, lo hacen pero en función de sus intereses.

Como en anteriores oportunidades reiteramos, los promotores de la Revolución Bolivariana y del Socialismo del Siglo XXI han sido claros, diáfanos y sinceros al declarar sus intenciones y estrategias; no esconden las ideologías que sustentan, ni sus inclinaciones religiosas. A viva voz pregonan ser seguidores de la teoría marxistas, y exhiben los íconos, los símbolos, de la religión que profesan.

En el lado opuesto tenemos a una población “desamparada y dispersa, como oveja que no tiene pastor”. Afirmo esto con los siguientes argumentos.

La sociedad civil que reúne a la mayor parte de la población venezolana,  posee la capacidad, motivación, y valores para gestionar soluciones, pero no posee un instrumento que la canalice, agrupe, organice y dirija. Hasta ahora ha delegado esta tarea en los partidos. Se requiere de una persona, o de un grupo de personas que la integre, coordine y dirija. Para las próximas elecciones la sociedad civil debe asumir un rol protagónico y encausar representantes suyos para que se nominen a cargos de elección popular.

Inmersas en la sociedad civil se encuentran las instituciones religiosas, que en Venezuela son mayoritariamente afectas al cristianismo. En este ámbito sucede algo parecido al comportamiento de la sociedad civil en general.

La población cristiana venezolana está dividida en tres tendencias: Una afecta a la Revolución Bolivariana, otra alineada con la oposición, y quienes no se inclinan hacia ninguna. Un análisis profundo de la realidad del cristianismo en Venezuela, nos lleva a considerar seriamente en la pregunta que sirve de título a este escrito.

¿Hasta cuándo claudicaréis entre dos pensamientos?

Esto nos retrotrae a la época en la que Acab reinaba en Israel, el reino del Norte cuya capital era Samaria; eran tiempos de crisis en la Nación, una prolongada sequía generaba escases de alimentos, los países vecinos les asediaban continuamente, y el pueblo estaba inclinado a la idolatría rindiendo culto a Baal y a Asera. Hambre, escases, inseguridad, y culto a dioses paganos era la cotidianidad en Israel.

En un momento dado, Dios comisiona al profeta Elías para convocar al pueblo y llamarle a tomar una decisión. El hombre obedece el mandato divino, convoca al pueblo y formula la siguiente pregunta:

¿Hasta cuándo van a continuar ustedes con este doble juego? 1 Reyes 18:21 DHH.

En la versión Reina Valera Revisada 60, se lee: ¿Hasta cuando claudicaréis vosotros entre dos pensamientos?

Pregunta que cobra vigencia hoy, en momentos que hay que decidir. Para el relato completo, lee el capítulo 18 de 1 de Reyes.

Bien sabemos que Venezuela no es la Nación de Israel, hay una gran diferencia entre ambas naciones por motivos ampliamente conocidos. Pero igualmente sabemos que el Dios de Israel es el mismo Dios que actúa en Venezuela, y es Soberano en todo el mundo, tal como se declara en 1 Crónicas 29:11:

11 Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos.

Ese Dios, el Dios de Israel, el Dios que se nos revela en la Biblia como el Dios de dioses, y Señor de señores, Deuteronomio 10:17, demanda en este momento histórico, crucial, que su pueblo tome una decisión, que deje el doble juego. El demanda:

Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él.

Con Dios las reglas son claras, no hay ambivalencias, bipolaridades, doble ánimo. O sigues a Dios y sus demandas, o sigues a los dioses ajenos y sus artimañas. Como en la lógica, hemos aprendido lo que es una disyuntiva: una relación excluyente entre dos elementos, que tiene la capacidad de desunir, separar.

Es la lógica de Jesucristo en Mateo 6:24:

Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Esta es la lógica que necesitas aplicar a partir de este instante. En realidad es sencillo, no se te demanda grandes sacrificios, o que emprendas una cruzada para salvar a Venezuela.

¿Sabes lo que necesitas hacer? Relee este familiar texto, medita lo que te revela en el contexto de lo que estamos considerando, y decide que hacer:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:13-14.

La demanda es sencilla, reflexiona y actúa. Tu sabes que hacer,

¿Qué crees, sinceramente, que hará Dios? Mira lo que dice su Palabra, ante una situación parecida:

7 Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, 8 y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo. 9 El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. 10 Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. Éxodo 3:7-10.

La respuesta es clara. Ante el clamor del pueblo de Dios, Él envía un hombre para que les libere.

Aplicando el texto a Venezuela, es evidente que no vendrá un libertador para “sacarnos” del País, sino para propiciar los cambios políticos, sociales, morales y espirituales para recomponer a Venezuela. Ese es el proceder de Dios que hemos aprendido en el Sagrado Libro, la Biblia. Josué en Egipto, Daniel en la cautividad en Babilonia, Esdras y Nehemías en Jerusalén luego de retornar del exilio.

Cuando todos los cristianos venezolanos dejen de “claudicar entre dos pensamientos” y decidan buscar a Dios sinceramente, y se unan como “un solo pueblo” para clamar conforme a 2 Crónicas 7:14, entonces Dios oirá el clamor y revelará el procedimiento a seguir.

Dios tiene preparado a una persona, y a un grupo de hijos suyos, de Dios,  que le respalde para acometer la gran tarea de recomponer a Venezuela.

¿Cuándo es el momento?

Depende del pueblo cristiano, cuando deje de claudicar, del doble juego, y se humille ante Dios.

Seguimos a la espera del momento, y de la persona que se levantará en nombre y por inspiración de Dios.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de biblegateway.com
  • Definiciones: Wikipedia,
  • Imágenes: Google,
  • Notas personales.

 

PARA ORAR POR VENEZUELA

A medida que se agudiza la crisis en nuestro País, el pueblo de Dios ha reiterado su llamado para orar, convencidos de que Él puede intervenir para poner orden, tal y como lo promete en su Palabra, y ha procedido en la Historia de las Naciones.

El texto bíblico que viene a la mente en estas circunstancias es el conocido 2 Crónicas 7:14, que ofrece un diagnóstico sobre las causas de las crisis en los pueblos, y la estrategia para resolverlas.

Aunque seguramente los lectores recuerdan la cita, vamos a reproducirla a continuación:

“si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”

No se necesita mayores explicaciones para comprender el mensaje contenido en el mismo, y si quieres ampliar el análisis, lee el texto anterior, el versículo 13. Muy explícito.

Como quiera que se ha insistido en clamar, y hasta ahora no se aprecia una respuesta en el sentido de la súplica, necesitamos evaluar los motivos para el retardo de la intervención Divina en Venezuela.

¿Por qué Dios no ha respondido el insistente clamor de su pueblo?

Revisemos esa circunstancia a la luz de la Sagrada Escritura.

Propongo como premisa que no se ora en el sentido esperado por Dios, con la actitud correcta.

Lo manifiesto con base a lo que enseña la Biblia.

Notemos una situación parecida, aunque no igual estrictamente hablando, que ocurrió en tiempos de la Cautividad de Israel propiciada por Babilonia, y que prosigue bajo el dominio Persa. Es el tiempo de Nehemías, Jerusalén está destruida, los muros de la ciudad derribados, el templo en ruinas, y el pueblo de Israel cautivo. ¿Te imaginas algo peor para un pueblo?

Ruinas en la cima de Meguido

Esta terrible circunstancia más grave y crítica que la que vive Venezuela movió a un hombre de Dios a elevar un impresionante ruego, que transcribo a continuación.

Oración de Nehemías:

5  Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; 6 esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado.

7 En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo.

8 Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; 9 pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre.

10 Ellos, pues, son tus siervos y tu pueblo, los cuales redimiste con tu gran poder, y con tu mano poderosa.

11 Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón. Porque yo servía de copero al rey. Nehemías 1:5-11.

Nota la estructura de la oración:

  1. Reconocimiento de la Soberanía de Dios, 1:5a,
  2. Dios cumple su palabra, 1:5b,
  3. Suplica de ser oído, 1:6a,
  4. Reconocimiento y confesión de pecado, 1:6b-7,
  5. Conciencia de las causas de la crisis, y como resolverla, 1:8-9,
  6. Reconocimiento de la identidad del pueblo, 1:10
  7. Ruego de ser escuchado, y solicitud ayuda inmediata, 1:11.

La lectura del libro de Nehemías permite comprobar que esta oración tuvo inmediata respuesta.

Entre las muchas razones para que esta oración fuese respondida inmediatamente, revisemos un aspecto de la misma contenido en los versículos 6 y 7, referidos en el numeral 3 anterior: “Reconocimiento y confesión de pecado.” Que está en sintonía con 2 Crónicas 7:14.

Nehemías es un modelo, en cuanto a orar por la Nación se refiere, él se hace solidario con el pueblo, y pide perdón por pecados que no había cometido puesto que tuvieron lugar aun antes de su nacimiento. Los pecados que llevaron a Israel a la ruina moral, económica y espiritual se describen con detalles en el libro Segundo de Reyes, así como en Segundo de Crónicas, y en los mensajes de los profetas antes del exilio, principalmente Isaías y Jeremías.

He aquí un resumen:

Idolatría, prácticas paganas, injusticia, soberbia, orgullo, actos abominables; todo resumido en desobediencia a la Palabra de Dios. Lee el primer capítulo del libro del profeta Isaías para una descripción general de la condición del pueblo.

Y este modo de vida de Israel le llevo a la ruina, a la crisis más grave vivida en toda su historia. Motivo que lleva a Nehemías a orar, clamar.

Retomando el caso de Venezuela, tal vez ha faltado en el pueblo de Dios la suficiente humildad como para solidarizarse con los pecados de la Nación,  del pueblo en general.

Es probable que hay que reenfocar la oración por Venezuela, y como Nehemías “sentarnos, hacer duelo, llorar, ayunar, reconocer nuestra condición de pecado,  humildemente confesar los pecados, del pueblo, que hemos cometido contra Dios, y pedir perdón; reconocer que en extremo nos hemos corrompido contra Dios, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que nos da en tu Palabra.@

Hace falta sustituir el “ellos”, por el “nosotros”.

Tenemos que orar confesando nuestros pecados, y pedir perdón por ellos. Fíjate bien, no es clamar pidiendo que Dios perdone los pecados de la Nación, de “ellos” sino que “nos” perdone, haciéndonos solidarios con los pecados del pueblo.

Es casi seguro que Nehemías era ajeno a toda aquella gama de pecados nacionales, pero los asumió como suyos, haciéndose corresponsable ante Dios.

Cuando clames y ayunes por Venezuela, recuerda a Nehemías, asume su actitud solidaria con el pueblo, adopta el modelo.

Revisemos nuevamente la cita de 2 Crónicas verso 14, pero leamos desde el verso 13:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo;1si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Toma nota del mensaje contenido en el versículo 13, observa que declara la causa de los males de la Nación; no son casuales ni aleatorios, obedecen a la consecuencia de una actitud recurrenete en el pueblo de Dios que se explica en el versículo catorce en la expresión “convirtieren de sus malos caminos”. Tansitar aquellos malos caminos es la razón de los males de una nación, que ameritan ser corregidos, enmendados; por esto la expresión “convertirse” que es sinonimo de arrepentirse.

Por todo lo cual al orar por Venezuela y que tal oración sea escuchada es necesario previamente “humillarse, arrepentirse, convertirse de los malos caminos”; actitud de Nehemías al clamar por la restauración de Jerusalén. El no estaba incurso en aquellos actos, no había transitado por los malos caminos puesto que muchos se cometieron antes de su nacimiento y otros muy lejos de su realidad, pero los asume como propios.

Y en general ese el principio de 2 Crónicas 7:13-14, que hay que activar para que Dios oiga, y responda; recuerda Jeremías 33:3.

Has un inventario de los males de Venezuela: idolatría, corrupción, culto a dioses paganos…

Continúa tu el inventario, ya sabes entonces de que hay que arrepentirse en Venezuela, conforme al citado texto de 2 Crónicas 7:14.

Dios bendiga a Venezuela.

Fuente:

  • Biblia: RVR60, tomada de https://www.biblegateway.com,
  • Notas personales
  • Imágenes: Google.

MENSAJE BIBLICO PARA VENEZUELA

Comienzo este escrito haciendo un fervoroso y sincero llamado a los venezolanos para que acudan a su centro electoral el día de mañana 6 de diciembre para sufragar por el candidato a la Asamblea Nacional que le dicte su conciencia.

No te quedes en casa porque en ti como elector, reside la soberanía popular. Elegir, es un derecho, y un deber.

El 6 de diciembre vota.

Al sufragar ve consciente de lo que vas a hacer como venezolano que ama a su país.

Una nueva Asamblea Nacional va a constituir una fuerza de cambio.

Y al ir a votar, recuerda algo.

Los pueblos de la tierra, y sus gobiernos, están bajo la autoridad de Dios. El hecho de que alguien no crea en Él, se insubordine, o le rechace, no significa que deje de ser Soberano. Dios está en Control, recuerda que Él conduce los hilos de la historia. Es la enseñanza que nos transmite la revelación del “Sueño de Nabucodonosor”, tal y como se lee en el libro de Daniel en el capítulo 2. Todos los Imperios, desde el Babilonico hasta los gobiernos actuales son determinados, o permitidos por Dios el Soberano.

Ahora, aprecia la situación de esta manera:

Un día el pueblo de Israel decidió pedir que Dios no siguiera gobernando sobre ellos como Rey, por lo cual pidieron uno como tenían las demás naciones, y Dios se los concede, se lee en 1 Samuel capítulo ocho. El rey más popular de Israel es Saúl  cuyo reinado llevó a la ruina a Israel. Luegp el gobernante con menos votos en Israel, es David, pero era “un hombre conforme al corazón de Dios”,  este jovencito llega a ser el Rey de Israel que lleva a la Nación a su máximo esplendor, su sucesor Salomón igualmente aprobado por Dios, iluminó a la Nación y al mundo. Hoy les recordamos como los mejores gobernantes de Israel en toda su historia antigua y presente. Jesucristo se enorgullece de ser descendiente de David.

Permitir que Dios participe en los asuntos personales, familiares, políticos y económicos es un asunto de fe, con resultados beneficiosos como ha ocurrido a toda persona o pueblo que ha dado lugar a Dios en su vida.

¿Crees en Dios? ¿Crees en su Palabra? ¿Tienes fe en sus promesas?

Lee estas:

Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, El pueblo que él escogió como heredad para sí. Salmo 33:12

Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:14.

Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios. Miqueas 6:8.

Puede que pienses: ”esas palabras son para la Nación de Israel, no para Venezuela”. Te informo, Dios no es el Dios de Israel solamente, así se le denomina cariñosamente; Dios es el Dios de todo el mundo, incluso tuyo, aunque ni siquiera creas en Él. Y si crees, con más razón.

Venezuela, ve pues a votar por los candidatos de tu preferencia. Y para la resolver la crisis venezolana; para la salvación de Venezuela, busca a Dios.

Dios siempre quiere lo mejor para ti:

11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. 12 Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; 13 y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Jeremías 19:11-13.

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Textos de la Biblia, RVR60, tomados de http://www.biblegateway.org