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PARA COMPRENDER EL CONFLICTO EN LA FRANJA DE GAZA

La prensa internacional nos informa sobre el conflicto en torno a la Franja de Gaza, refiere lo cruento de las hostilidades.

Según la prensa, la reanudación de los enfrentamientos comenzó con el secuestro y asesinato de tres adolescentes ocurridos en un asentamiento israelí de Cisjordania en junio de 2014. Israel culpó a Hamás de los hechos, ya que se cree que los dos sospechosos acusados del secuestro eran miembros de esa agrupación. Por su parte, Hamás negó tener conocimiento del secuestro. A medida que las tensiones se incrementaban, el asesinato de un adolescente palestino, complicó la situación, generando disturbios, protestas de israelíes y palestinos; y lanzamientos de cohetes desde Gaza a territorio israelí.

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Esta circunstancia impulso a los israelíes a ordenar la “Operación Margen Protector”, una operación militar llevada a cabo por las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) en la Franja de Gaza, iniciada el 8 de julio de 2014. Israel afirma que el único objetivo de la operación es atacar Hamás, la organización que gobierna la Franja. Por su parte, Palestina y diversas organizaciones por los derechos humanos han acusado a Israel de llevar a cabo un ataque indiscriminado contra todos los palestinos.

Ahora bien, las tensiones en la Franja de Gaza, tienen como contexto el conflicto palestino-israelí, y éste tiene como trasfondo el conflicto árabe-israelí.

Conflicto palestino-israelí.

Surge a raíz de la decisión de la ONU que acordó el reparto del Mandato Británico en dos Estados, uno judío y otro árabe, aproximadamente iguales en extensión, según resolución 181 de la Asamblea General de 1947.  Los judíos proclamaron la independencia del Estado de Israel en mayo de 1948, mientras que los árabes no aceptaron el reparto y declararon la guerra dos días después de la proclamación de la independencia del Estado judío.

La guerra árabe-israelí de 1948, la primera de una serie de contiendas, culminó en un armisticio en 1949, que tuvo como consecuencia la ampliación del territorio de Israel y de Transjordania, que se anexó Cisjordania. Por su parte, Egipto pasó a administrar la Franja de Gaza.

Territorio israelí, en blanco; territorio palestino, marcado con líneas diagonales.

A raíz de los Acuerdos de Oslo, en los Territorios Palestinos de la Franja de Gaza y Cisjordania se estableció la Autoridad Nacional Palestina, una administración autónoma palestina reconocida internacionalmente y que tiene el mandato de sentar las bases del futuro Estado palestino.

Los Acuerdos de Oslo de 1993, oficialmente Declaración de Principios sobre las Disposiciones relacionadas con un Gobierno Autónomo Provisional, fueron una serie de acuerdos firmados entre el Gobierno de Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), y está diseñado para ofrecer una solución permanente en el conflicto palestino-israelí.

El representante de Israel y el de la OLP se saludan luego de firmar los Acuerdos de Oslo.

Sin embargo, el conflicto se retrotrae a la época del Imperio Romano; concretamente a partir del año 135.
Luego de la expulsión de los judíos después de la represión de la revuelta de Bar Kojba, fusionaron la provincia romana de Judea y la provincia romana de Siria para formar la nueva provincia de Siria-Palestina, con el fin de completar la eliminación de Judea. Desde aquella época, y hasta la creación del Estado de Israel, y el establecimiento de la Autoridad Nacional Palestina en el siglo XX, la región fue casi siempre parte de algún reino o imperio mayor.

Por todo ello, los árabes reconocen el territorio de Palestina, constituido del territorio que ocupa actualmente Israel, más la Franja de Gaza, y Cisjordania. Que fue creación romana.

Por su parte, Israel reconoce el territorio que ocupa como “La Tierra de Israel”, y los demás territorios palestinos, Gaza y Cisjordania, en reclamación.

Origen del conflicto árabe-israelí.

Este conflicto es complejo, tiene aspectos religiosos, territoriales, socioeconómicos y ancestrales. Los árabes y los israelíes descienden de un padre común, Abraham.

Atendiendo a lo reseñado en el libro del Génesis, Jehová hizo un Pacto con Abraham. La promesa divina tenía que ver con hacer de su descendencia, la de Abraham, una nación grande, tan numerosa como las estrellas del cielo, o la arena del mar; igualmente concederla un territorio que iba desde el rio Nilo, hasta el rio Éufrates, la conocida “media luna fértil”, actualmente ocupada por los países árabes, en su mayoría, y por el estado de Israel.
Igualmente prometió que su cimiente seria para bendición de todas las naciones del mundo.

En Génesis 15:18, se lee:

18 En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates;

En Génesis 22:16-18, se lee:

16 y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; 17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.
18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.

Tierra Prometida

Representación imaginaria de la Tierra Prometida, desde el rio Nilo, hasta el Éufrates.

Ahora bien, la Biblia afirma que Abraham tuvo dos hijos, Ismael, de Agar, e Isaac, de Sara, esposa de Abraham. Ver Génesis 16, para conocer sobre el nacimiento de Ismael; y Génesis 21, refiere el nacimiento de Isaac.

Pues bien, los ismaelitas, naciones árabes, afirman ser los herederos de la promesa, en virtud de que descienden de Ismael, el primogénito de Abraham.

Por su parte los judíos declaran ser los herederos de la promesa, ya que descienden de Isaac, y Jehová declaró que el Pacto continuaría con su descendencia. Ver Génesis 17:19:

“Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac, y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él.”

Entonces, según la cosmovisión árabe, ellos son los herederos de la Promesa, de donde deriva el islamismo. El islam es una religión monoteísta abrahámica cuyo dogma de fe se basa en el libro del Corán, el cual establece como premisa fundamental para sus creyentes que «No hay más Dios que Alá y que Mahoma es el último mensajero de Alá».

La perspectiva judía. Son descendientes de Isaac; profesan el judaísmo. El judaísmo se refiere a la religión, la tradición y la cultura del pueblo judío. El rasgo principal de la fe judía es la creencia en un Dios omnisciente, omnipotente y providente, que habría creado el universo y elegido al pueblo judío para revelarle la ley contenida en los Diez Mandamientos, y las prescripciones rituales de los libros tercero y cuarto de la Torá. Por lo tanto, las normas derivadas de tales textos y de la tradición oral, constituyen la guía de vida de los judíos.

Resolución pacífica del Conflicto árabe-israelí.

La resolución del conflicto árabe-israelí, necesariamente debe partir de unas premisas básicas:

Reconocimiento mutuo de su realidad histórica, ancestral.

Ambos son hijos de Abraham, por lo tanto herederos de la promesa divina.
Ismael, Génesis 16:10-12:

10 Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud.
11 Además le dijo el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción.
12 Y él será hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará.

Isaac, Génesis 17:19:

“Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac, y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él.”

Reconocimiento mutuo de la legitimidad del territorio que ambos ocupan.

Israel no discute el derecho de los árabes de ocupar los territorios que conforman sus diferentes países. Lo que reclama es el derecho de ocupar el territorio reconocido por la ONU, en 1947, cuya posesión data de más de 3000 años.

Los Palestinos, por la misma Resolución de la ONU que le dio derechos a Israel, poseen derechos sobre sus territorios.

Respeto mutuo a la identidad y libertad religiosa del otro.

Respeto de todos a los derechos humanos.

Como sabemos, el conflicto macro, árabe-israelí, del cual deriva el palestino-israelí, se resolverá en una mesa de diálogo y negociación, en la cual cada parte acuda con la intención de alcanzar un acuerdo, no para imponer su perspectiva. Los acuerdos se logran con posiciones flexibles, de respeto a la otra parte, equilibradas, apegadas a los principios universales de los derechos humanos. Básicamente con el ánimo de propiciar el acuerdo, y no desistir hasta lograrlo.

Hacemos votos por la paz en Medio Oriente, Jehová el Dios de Abraham les guie y bendiga en ese propósito.

Fuente:
Wikipedia
Prensa Internacional
Biblia RV-60, del portal bibliagateway.com
Imágenes Google.

EN TORNO A LA FRANJA DE GAZA

El mundo esta conmocionado por los acontecimientos alrededor de la Franja de Gaza.

La prensa reseña que en estos momentos, viernes 9 de enero, Israel continúa su ofensiva contra militantes de Hamas en dicho sitio, a pesar de los crecientes pedidos para un cese al fuego que ponga final al conflicto que ya lleva dos semanas.

Aviones de guerra israelíes atacaron áreas en torno a la ciudad de Gaza durante la noche y la madrugada.

Funcionarios dicen que en total Israel llevó a cabo por lo menos 50 ataques aéreos en el territorio palestino.

El Ejército israelí dijo que sus fuerzas atacaron sitios de lanzamientos de cohetes, como así también lugares usados para fabricar armas.

A pesar de los ataques, Hamas continuó atacando el Sur de Israel con cohetes.

Aparentemente las hostilidades comenzaron a fines de diciembre pasado, motivado al presunto lanzamiento de cohetes desde la Franja de Gaza hacia territorio israelí. Por lo cual Israel en represalia a tales acciones, y con el objeto de disuadir a los vecinos para que no lancen más cohetes, inició la operación “Plomo Fundido”.

Pero necesitamos remontarnos a mediados del siglo 19, para apreciar como surge dicho conflicto.

Cual es el trasfondo del mismo.

La Franja de Gaza, un estrecho trozo de terreno de 40 kilómetros de largo que se extiende por la costa mediterránea entre Israel y Egipto, era una provincia de lo que se conocía como Palestina durante el Mandato Británico (1917-1948).

Después de la guerra árabe-israelí de 1948, la franja estuvo bajo la administración militar de Egipto.

En 1967 fue ocupada por Israel y así permaneció hasta 1994, cuando se firmaron los Acuerdos de Oslo.

Como parte del tratado, la Autoridad Nacional Palestina recibió el 80% del territorio.

Desde el inicio de la Intifada o levantamiento palestino en 2000, el Ejército israelí realizó numerosas incursiones en la Franja, instaló puestos de control y restringió los desplazamientos de los palestinos.

Posteriormente se lograron algunos acuerdos que permitieron la coexistencia de ambos pueblos sin enfrentamientos armados. Hasta finalizada la tregua, cuando se reiniciaron las hostilidades.

Actualmente se buscan formulas que permitan una tregua permanente, y la solución pacifica del conflicto.

Más la solución no es tan sencilla. La situación en la Franja de Gaza, se enmarca en el conflicto árabe – israelí, el cual tiene una larga historia.

Dicho conflicto posee múltiples dimensiones. En el mismo entran en juego aspectos territoriales, económicos, tradicionales, culturales, y religiosos. En esta gama de motivaciones, lo religioso posee un gran peso.

Desde Abraham, el patriarca, se inician dos pueblos, dos modos de ver la vida, dos sentimientos religiosos. Isaac y su descendencia por un lado, por el otro Ismael. A Abraham se le prometió la posesión de Canaán, precisamente el territorio que es centro del conflicto. Ambas ramas, descendientes del patriarca, proclaman su derecho sobre esa tierra prometida.

Ese territorio es muy preciado. Los israelitas aspiran consolidar la posesión definitiva de ese territorio y reconstruir en Jerusalén, su capital eterna e indivisible, el templo símbolo de su nacionalidad y de su Dios. Los musulmanes ven en Jerusalén su capital espiritual, por lo cual luchan por reconquistar dicho territorio; la Autoridad Nacional Palestina pretende establecer a Jerusalen como Capital de su futuro Estado. Los cristianos por su parte, tienen a Jerusalén como la Ciudad Santa, que simboliza su tierra prometida, y en la que, según la Sagrada Escritura, posará Jesucristo de nuevo sus pies en su Segunda Venida.

Cada parte involucrada en el conflicto considera que tiene razón en sus pretensiones. Si asumimos como valedera la enseñanza bíblica de que a Abraham y a su descendencia, se le prometió la posesión de dicho territorio. Entonces la descendencia del Patriarca tiene derechos, por ser herederos, del territorio en cuestión.

Pero ningún tribunal de justicia se avocaría a dirimir semejante litigio, puesto que no hay documentos probatorios que puedan sustentar la querella; sin menoscabar, ni desvirtuar el bíblico relato.

Queda en manos de los involucrados, asumir la solución pacifica del conflicto.

Pero esto no se logrará, a menos que exista previo un proceso de reconciliación.

Que es lo que se impone en este momento.

La ONU ha declarado este año 2009, el “Año de la Reconciliación”. Este es un momento oportuno para poner a valer la Resolución de la Asamblea General de dicho organismo.

He aquí un desafía para judíos, musulmanes y cristianos. Reunirse para sentar las bases de una solución definitiva del conflicto.

De otra forma, se corre el riesgo de que el conflicto trascienda a nivel mundial. De lo cual ya hay síntomas.

O tal vez se requiera la intervención de Aquel que llamó a Abraham, le prometió dicho territorio, y le aseguró que en su simiente serían benditas todas las familias de la tierra.

Tengamos fe.

Se esta escribiendo otro capitulo de la interesante historia del Pueblo de Dios…