LA BATALLA ESPIRITUAL QUE SE LIBRA EN VENEZUELA, SU SALIDA

La situación que se vive en Venezuela ha llegado a un punto que  tiene muchas similitudes con una circunstancia crítica por la que atravesó en la antigüedad el pueblo de Israel.

El ejército del poderoso imperio Asirio tenía sitiada a Jerusalén, llegaba victorioso luego de cautivar a otros pueblos. Para aquel momento, unos ochocientos años antes de Cristo, Asiria era el  imperio dominante, situado en el suroeste asiático, ocupaba el norte de la antigua Mesopotamia en el valle del río Tigris, mientras Babilonia ocupaba la parte sur.

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Espacio ocupado por los asirios.

Israel tenía por rey a Ezequías, recordado por haber sido sanado milagrosamente de una enfermedad incurable, 2 Reyes 20:1-11. Frente a su menguado ejército el rey recibe en palacio a un emisario del feroz enemigo, quien le envía el siguiente mensaje:

18 Mirad que no os engañe Ezequías diciendo: Jehová nos librará. ¿Acaso libraron los dioses de las naciones cada uno su tierra de la mano del rey de Asiria? 19 ¿Dónde está el dios de Hamat y de Arfad? ¿Dónde está el dios de Sefarvaim? ¿Libraron a Samaria de mi mano? 20 ¿Qué dios hay entre los dioses de estas tierras que haya librado su tierra de mi mano, para que Jehová libre de mi mano a Jerusalén? Isaías 36:18-20.

Arrogancia, prepotencia encarnada en una persona, en un esquema de gobierno, pero sobre todo displicente y blasfemo al referirse al Dios de Israel quien en innumerables ocasiones se refiere a Sí mismo como “Jehová de los Ejércitos de Israel”, expresión que en algunas versiones de la Biblia se traduce como “Todopoderoso”,

Es decir Asiria viene dispuesta a derrotar al Dios de Israel, luego tomar en posesión a Jerusalén y al resto de su territorio.

Esta realidad es vista por algunos teólogos como una “lucha cósmica” entre el bien y el mal. El mal representado por los “principados, potestades, gobernadores de las tinieblas de este siglo”, Efesios 6:12, quien empuja a Asiria a esta batalla; y por el otro lado, las fuerzas de bien representadas por Jehová de los Ejércitos de Israel.

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Lucha imaginaria por el control del mundo.

¿Lucha cósmica? ¿Hay poder alguno que pueda enfrentar a Jehová “Todopoderoso”?, eso ocurre en la mitología griega, y en las grandes producciones cinematográficas porque en la vida real el destino de aquellos poderes se lee en Apocalipsis 20:7-10; a menos que el proceder del hombre provoque reacciones adversas como ocurre precisamente a Israel cuando su maldad alcanza proporciones inigualables en su historia, 2 Crónicas 36:11-16.

San Pablo acertadamente afirma:

Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros? Romanos 8:31.

El atribulado rey observa al poderoso ejército dispuesto al asalto, pasa revista al suyo considera los recursos disponibles, recuerda a las naciones que cayeron bajo aquel Imperio y entiende que las cosas no son muy alentadoras. Él sabe que es un asunto de vida o muerte, más para él, de muerte,  por los pocos recursos disponibles; pero en su angustia recuerda que Jehová el Dios de los Ejércitos de Israel puede intervenir, más, ¿Qué hacer? ¿Cuándo y cómo va a intervenir el Dios de Israel? ¿Cómo asegurar su intervención inmediata para liberarles?

Perturbado por aquella terrible circunstancia, el rey rasga sus vestiduras reales, se viste de cilicio, una tela áspera, en señal de duelo, acude presuroso al Templo, y envía un emisario al profeta Isaías para que éste interceda ante Jehová, el Dios de Israel, con estas palabras:

Así ha dicho Ezequías: Día de angustia, de reprensión y de blasfemia es este día; porque los hijos han llegado hasta el punto de nacer, y la que da a luz no tiene fuerzas. Isaías 37:3.

Y esto es lo que actualmente pasa en Venezuela:

La que da a luz no tiene fuerzas.

Está pariendo,  el mundo observa a la expectativa, e internamente los diferentes factores políticos y de la sociedad civil no se han puesto de acuerdo en cómo encarar resolver asertivamente la crisis.

Venezuela sufre. La crisis evoluciona y es más severa

Sin embargo en medio de esta crisis de proporciones descomunales, Venezuela no está realmente sola, hay un Dios Todopoderoso que va a intervenir en el momento justo, oportuno y apropiado. Pero ese Dios tan misericordioso, espléndido y Todopoderoso actúa siguiendo parámetros establecidos en la Sagrada Escritura.

Es que la intervención Divina está sujeta, por designio del mismo Dios, a la actuación del factor humano, por eso aquello del infinitas veces recordado 2 Crónicas 7:13-14; y Jeremías 33:3.

El rey Ezequías estaba convencido de aquella realidad, por tal motivo se humilla,  acude a Dios refugiándose en el Templo y solicita por intermedio del profeta Isaías la intervención Divina.

Como activar la intervención Divina:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:13-14.

En primer lugar se destaca la causa de los males en muchas naciones; luego se describe el correcto proceder del factor humano; finalmente se aprecia la intervención Divina, así:

Rol del factor humano en la solución de una crisis:

Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos;

Tres acciones determinantes:

Humillarse, reconocer las actitudes contrarias a los designios Divinos,

Ora, buscar su rostro,

Convertirse de los malos caminos, arrepentirse, dejar de hacer lo malo.

Tal proceder determina la inmediata respuesta desde el Cielo:

Perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Cómo descubrir los planes de Dios:

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Jeremías 33:3.

Buscar a Dios en momentos críticos es un asunto de fe, y esta acción tiene como resultado que Dios descubra su voluntad, sus propósitos; los cuales podemos conocer a través de su Palabra.

El rey Ezequías, actuando como anteriormente hemos descrito buscó la intervención Divina por intermedio del profeta Isaías, quien al oír la súplica del rey envió una buena noticia, contenida en estas palabras:

Y les dijo Isaías: Diréis así a vuestro señor: Así ha dicho Jehová: No temas por las palabras que has oído, con las cuales me han blasfemado los siervos del rey de Asiria. Isaías 37:6.

Seguidamente el profeta describe la estrategia que Dios pondrá en marcha para liberar a su pueblo del acoso Asirio.

Así, de manera sencilla, y por la intervención de un hombre piadoso, Dios libró a Jerusalén de ser destruida. Ayer fue en Jerusalén, hoy puede ser en Venezuela.

En virtud de lo cual, y con base a la Palabra de Dios hago un respetuoso llamado a mis colegas ministros, a los dirigentes religiosos, al pueblo de Dios en general, a que pongamos en acción el llamado de 2 Crónicas 7:14, en los siguientes términos:

Humillarnos, orar y convertirnos de todo aquello que sepamos que estorba la comunión con Dios.

Un clamor sincero, sentido, fervoroso a Dios para que tenga misericordia de este País; y  resuelva la crisis, que haya paz, reconciliación, restauración, y perdón.

Pido nos unamos en oración a las seis de la mañana, cada día,  hora local, considerando 2 Cónicas 7:14, y Jeremías 33:3, hasta la salida de la crisis; y después mantengamos la devoción.

Algunas personas tienen la devoción de orar a las seis de la mañana, a las tres de la tarde, y a las nueve de la noche (Oración 6-3-9), en este caso ruego dedicar la hora inicial, 6 de la mañana, para este noble propósito.

Dios bendiga a Venezuela.

Si te animas a formar parte de una red de intercesión, dinos tu deseo y contáctanos en este sitio.

Fuente.

Biblia: RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Apuntes personales

Imágenes: Google

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EN TORNO A LA FRANJA DE GAZA

El mundo esta conmocionado por los acontecimientos alrededor de la Franja de Gaza.

La prensa reseña que en estos momentos, viernes 9 de enero, Israel continúa su ofensiva contra militantes de Hamas en dicho sitio, a pesar de los crecientes pedidos para un cese al fuego que ponga final al conflicto que ya lleva dos semanas.

Aviones de guerra israelíes atacaron áreas en torno a la ciudad de Gaza durante la noche y la madrugada.

Funcionarios dicen que en total Israel llevó a cabo por lo menos 50 ataques aéreos en el territorio palestino.

El Ejército israelí dijo que sus fuerzas atacaron sitios de lanzamientos de cohetes, como así también lugares usados para fabricar armas.

A pesar de los ataques, Hamas continuó atacando el Sur de Israel con cohetes.

Aparentemente las hostilidades comenzaron a fines de diciembre pasado, motivado al presunto lanzamiento de cohetes desde la Franja de Gaza hacia territorio israelí. Por lo cual Israel en represalia a tales acciones, y con el objeto de disuadir a los vecinos para que no lancen más cohetes, inició la operación “Plomo Fundido”.

Pero necesitamos remontarnos a mediados del siglo 19, para apreciar como surge dicho conflicto.

Cual es el trasfondo del mismo.

La Franja de Gaza, un estrecho trozo de terreno de 40 kilómetros de largo que se extiende por la costa mediterránea entre Israel y Egipto, era una provincia de lo que se conocía como Palestina durante el Mandato Británico (1917-1948).

Después de la guerra árabe-israelí de 1948, la franja estuvo bajo la administración militar de Egipto.

En 1967 fue ocupada por Israel y así permaneció hasta 1994, cuando se firmaron los Acuerdos de Oslo.

Como parte del tratado, la Autoridad Nacional Palestina recibió el 80% del territorio.

Desde el inicio de la Intifada o levantamiento palestino en 2000, el Ejército israelí realizó numerosas incursiones en la Franja, instaló puestos de control y restringió los desplazamientos de los palestinos.

Posteriormente se lograron algunos acuerdos que permitieron la coexistencia de ambos pueblos sin enfrentamientos armados. Hasta finalizada la tregua, cuando se reiniciaron las hostilidades.

Actualmente se buscan formulas que permitan una tregua permanente, y la solución pacifica del conflicto.

Más la solución no es tan sencilla. La situación en la Franja de Gaza, se enmarca en el conflicto árabe – israelí, el cual tiene una larga historia.

Dicho conflicto posee múltiples dimensiones. En el mismo entran en juego aspectos territoriales, económicos, tradicionales, culturales, y religiosos. En esta gama de motivaciones, lo religioso posee un gran peso.

Desde Abraham, el patriarca, se inician dos pueblos, dos modos de ver la vida, dos sentimientos religiosos. Isaac y su descendencia por un lado, por el otro Ismael. A Abraham se le prometió la posesión de Canaán, precisamente el territorio que es centro del conflicto. Ambas ramas, descendientes del patriarca, proclaman su derecho sobre esa tierra prometida.

Ese territorio es muy preciado. Los israelitas aspiran consolidar la posesión definitiva de ese territorio y reconstruir en Jerusalén, su capital eterna e indivisible, el templo símbolo de su nacionalidad y de su Dios. Los musulmanes ven en Jerusalén su capital espiritual, por lo cual luchan por reconquistar dicho territorio; la Autoridad Nacional Palestina pretende establecer a Jerusalen como Capital de su futuro Estado. Los cristianos por su parte, tienen a Jerusalén como la Ciudad Santa, que simboliza su tierra prometida, y en la que, según la Sagrada Escritura, posará Jesucristo de nuevo sus pies en su Segunda Venida.

Cada parte involucrada en el conflicto considera que tiene razón en sus pretensiones. Si asumimos como valedera la enseñanza bíblica de que a Abraham y a su descendencia, se le prometió la posesión de dicho territorio. Entonces la descendencia del Patriarca tiene derechos, por ser herederos, del territorio en cuestión.

Pero ningún tribunal de justicia se avocaría a dirimir semejante litigio, puesto que no hay documentos probatorios que puedan sustentar la querella; sin menoscabar, ni desvirtuar el bíblico relato.

Queda en manos de los involucrados, asumir la solución pacifica del conflicto.

Pero esto no se logrará, a menos que exista previo un proceso de reconciliación.

Que es lo que se impone en este momento.

La ONU ha declarado este año 2009, el “Año de la Reconciliación”. Este es un momento oportuno para poner a valer la Resolución de la Asamblea General de dicho organismo.

He aquí un desafía para judíos, musulmanes y cristianos. Reunirse para sentar las bases de una solución definitiva del conflicto.

De otra forma, se corre el riesgo de que el conflicto trascienda a nivel mundial. De lo cual ya hay síntomas.

O tal vez se requiera la intervención de Aquel que llamó a Abraham, le prometió dicho territorio, y le aseguró que en su simiente serían benditas todas las familias de la tierra.

Tengamos fe.

Se esta escribiendo otro capitulo de la interesante historia del Pueblo de Dios…