EUA, TRUMP, EL IMPERIO DE LA BESTIA Y LOS PROFETAS DE HOY

Cuando ocurren hechos de relevancia mundial como un terremoto, alguna tragedia, el advenimiento de un nuevo siglo o eventos políticos de gran trascendencia, es frecuente que surjan profetas anunciando la cercanía del fin del mundo y de inmediato echan mano del Apocalipsis para fundamentar sus predicciones.

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Esta vez el triunfo de Donald Trump y  sus ejecuciones han avivado el espíritu profético de algunos predicadores quienes acaparan audiencia en aquella población ansiosa de conocer el desenvolvimiento del actual estado de cosas.

En escritos anteriores hemos tratado el tema relacionado con el rapto y el milenio asociados al magnate quien preside a los Estados Unidos. Ahora vamos a considerar algunas afirmaciones de ciertos predicadores en el sentido de que con Trump al frente de aquella nación se adelanta el surgimiento de la bestia descrita en Apocalipsis, bestia que representa a un imperio mundial.

Sobre este imperio que gobernará al mundo se tejen diversas conjeturas, desde hace muchos años se menciona la existencia de sociedades secretas que aparentemente están ejerciendo dominio sobre las naciones del mundo desde una posición de poder anónima, controlando desde allí las grandes decisiones en el orden político, social y económico de cualquier país.

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De igual modo se habla que tal poder en las sombras prepara un Nuevo Orden Mundial, es decir aquella bestia descrita en Apocalipsis. Vamos a ver lo que dice el libro de Apocalipsis para darnos una idea del significado de tal predicción.

1 Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. 2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad. 3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, 4 y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?

Al visualizar las imágenes que describe el autor viene a la mente aquellas figuras típicas de los cuentos de hadas, algunas inspiradas en la mitología griega, que a su vez deviene de culturas ancestrales como la sumeria.

El texto anterior describe dos monstruos horribles. El primero es una bestia que tiene siete cabezas y diez cuernos, para aumentar la idea de su fealdad se dice que tiene cuerpo de leopardo, pies de oso y boca semejante a un león. Es realmente una imagen horrible que asombra y atemoriza.

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Imagen popular de “la bestia”

El otro monstruo es un dragón. Los dragones son igualmente visualizados como engendros feos, atemorizantes y peligrosos porque además lanzan fuego por su boca.

Eso es lo que nuestra imaginación supone en razón de la asociación que hacemos con las figuras de los cuentos de hadas y las escenas mostradas en las grandes producciones cinematográficas. Pero el escritor no está viendo aquellas bestias sino usando un recurso literario para describir procesos sociopolíticos a escala mundial. El autor usa un estilo literario denominado “apocalíptico” que está cargado de metáforas, símiles, símbolos; un lenguaje codificado que los lectores originales entienden con facilidad.

Vamos a analizar la escena.

  • Me paré sobre la arena del mar,
  • Vi subir del mar una bestia,
  • Tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas;
  • Sobre sus cabezas, un nombre blasfemo,
  • La bestia era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león,
  • Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.

Ahora interpretemos las figuras.

“Me paré a la orilla del mar”: se sabe que el escritor, el apóstol Juan estaba confinado en la isla de Patmos, Apocalipsis 1:9, este dato se interpreta como que el escritor se encuentra parado sobre las arenas de una playa en aquella isla donde está confinado. Sin embargo ese “mar” se usa como símbolo de algo, representa otra cosa. Veamos a continuación lo que significa.

“Vi subir del mar una bestia”: Algunos eruditos interpretan este dato como que la bestia es una potencia naval, o que está ubicada a la orilla del mar. El imperio Griego y Romano lo fueron en su momento; hoy lo es los Estados Unidos de Norteamérica; entonces algunos profetas asumen que aquel país es la bestia.

Pero no es lo que originalmente quiere decir el escritor. Él se refiere a otro aspecto de la realidad. ¿Cómo interpretar lo que significan estas palabras? Necesitamos saber que para interpretar a la Sagrada Escritura son necesarias tres condiciones: Recibir la revelación divina inspirada por el Espíritu Santo a partir de la Sagrada Escritura; aceptar que la Biblia se interpreta a sí misma; y, tener una perspectiva general de la Sagrada Escritura. Esto evita las especulaciones.

¿Qué significa que la bestia sube de las aguas del mar? Veamos que significa esta imagen en Apocalipsis, leamos 17:1 y 17:15. Significa que la bestia surge de entre los pueblos, de las naciones del mundo. Entonces nos es una nación, sino un gobierno mundial. Más adelante se describe este gobierno mundial.

Por lo tanto cuando Juan dice “Me paré a la orilla del mar”, nos comunica que observando el panorama mundial se da cuenta de que ocurren aquellos procesos que dan lugar al surgimiento del Imperio Mundial y lo describe; tal y como los politólogos describen los fenómenos socio-políticos en la actualidad desde su perspectiva.

“Tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas”. Para interpretar estas figuras necesitamos conocer el lenguaje simbólico utilizado. Hay cuatro símbolos: las expresiones “siete”, “cabezas”, cuernos”, diademas”. ¿Qué significan?

Siete: Algo completo, como los siete días de la semana, Génesis 2:1-3.

Cabeza: Gobierno, autoridad, mando, Deuteronomio 28:13; Daniel 2:38; Colosenses 1:18 y 2:10.

Diez: Algo completo humanamente hablando, responsabilidad humana, diez dedos de las manos, diez de los pies; los diez mandamientos.

Cuerno: Poder, dominio, Daniel 8:4.

Diadema: enaltecer, engrandecer, enorgullecer, exaltar, distinguir, encomiar, alabar, elogiar, ensalzar, honrar, Zacarías 9:16.

Uniendo todas las imágenes nos damos cuenta de que Juan no está viendo un monstruo, sino describiendo un fenómeno sociopolítico: que surge entre las naciones un gobierno mundial (siete cabezas) que tiene poder absoluto sobre las naciones de la tierra (los diez cuernos) y que  ostenta una gloria total (las diez diademas). Es un gobierno semejante a la ONU pero con poder económico, político y militar absoluto. El denominado Nuevo Orden Mundial, con un Presidente, Primer Ministro o Monarca ejerciendo autoridad total. Semejante a uno de los cuatro Imperios Mundiales antiguos, pero este abarca a todas las naciones de la tierra.

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Como la ONU pero con poder sobre toda la tierra.

Sigamos la interpretación.

“Sobre sus cabezas, un nombre blasfemo”, ¿Qué es una blasfemia en la Biblia? Hacerse pasar por Dios, o asumir actuar en nombre de Dios, siendo falso, Juan 10:33. El nombre blasfemo es describirse como de origen Divino.

“La bestia era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. ¿Qué simbolizan estas figuras? Vamos a Daniel 7:1-7. En ese texto se describe cuatro bestias que suben del mar, 7:3.

La primera es un León, 7:4, la segunda un oso, 7:5, tercera, un leopardo, 7:6, y la cuarta, una espantosa y terrible, 7:7. En la interpretación del sueño se le dice a Daniel que aquellos animales representan cuatro reinos, 7:17, o cuatro Imperios Mundiales que son: Imperio Babilónico, Imperio Persa, Imperio Griego e Imperio Romano. Todos ellos usados por Dios para sus fines.

Esta visión es semejante a la estatua del sueño de Nabucodonosor descrita en Daniel capítulo dos en el que se muestra una estatua con cabeza de oro, pecho y brazos de plata, vientre y muslos de bronce, piernas de hierro, y pies de hierro y barro cocido; representando así los cuatro imperios mundiales antes mencionados; más otro por levantarse.

Si eres buen observador notarás que en la cita de Apocalipsis se describe la apariencia de la bestia de manera inversa a como aparecen en Daniel dos y siete, ¿Por qué? Para destacar que la bestia es heredera del antiguo sistema político-religioso babilónico. Por eso tiene boca “como como boca de león”; el león es el Imperio Babilónico. Es decir se manifiesta como el Imperio Babilónico en sus mejores momentos.

En la descripción de Apocalipsis falta una bestia, la cuarta, ¿Por qué no se menciona? Porque es precisamente la que está describiendo como la que surge del mar. Es el Imperio Romano Renovado. Tampoco se menciona el Imperio de los pies de hierro mezclado con barro cocido; ese imperio surgira mediante la alianza de “la bestia”, la parte de hierro, con un sistema religioso, el barro cocido, que aparece más adelante en Apocalipsis.

Entonces la bestia que surge del mar, no es un feo animal, sino la descripción de un proceso, actualmente en pleno desarrollo, que culminará en un supra poder mundial. Es decir un gobierno mundial que surge por acuerdo de las grandes potencias: Los Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia, China, los países Islámicos e Israel se unirán en una gran alianza para establecer un Gobierno Mundial con sede en una ciudad que se deja entrever en Apocalipsis.

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Esta bestia, el hierro, Gobierno Mundial, hará alianza con “la Gran Ramera”, el barro cocido, mostrada en Apocalipsis 17:3-5, y conformarán un Imperio Político-Religioso, semejante al Babilónico; una imagen desvirtuada de la Teocracia Hebrea, en la que Jehová era el Monarca.

“Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.”

Ahora aparece un dragón, ¿Qué simboliza esta figura? Vamos a identificar al Dragón, leamos Apocalipsis 12:9. En ese texto se nos revela que el dragón es Satanás, el diablo. ¿Qué papel juega Satanás en este relato? Que tras aquella “bestia”, el Imperio Mundial, se encuentra Satanás impulsándole; y cuando se constituya le concederá poder y autoridad, la misma que le ha sido concedida, Lucas 4:6.

¿Qué nos revela el texto en estudio? Que hacia el final de los tiempos, surgirá de entre los gobiernos del mundo un Imperio Mundial que ejercerá dominio sobre todas las naciones de la Tierra, a semejanza del Imperio Romano, más fuerte y cruel, impulsado por influencia de Satanás. Ese Imperio Mundial reproducirá el antiguo sistema político-religioso babilónico.

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El dragón real no es tan horrible, al contrario es seductor.

Los días de este Imperio Mundial serán de gran tribulación para los creyentes porque aquel sistema impondrá algunas prácticas contrarias a la fe y devoción inspiradas en la Sagrada Escritura.

¿Es la bestia los Estados Unidos de Norteamérica? ¿Es Trum su impulsor? A la luz de la Sagrada Escritura los Estados Unidos no es la bestia porque para serlo debería tener poder absoluto en el orden político, económico y militar sobre todas las Naciones de la Tierra; eso no está ocurriendo, ni se vislumbra a mediano plazo. Lo que ciertamente hará es formar parte de la coalición de Naciones promotoras del Gobierno Mundial.

Respecto de Donald Trump no se revela, hasta este momento, como gestor de una bestia; al contrario está fortaleciendo el retorno a las raíces de su Nación, que como sabemos están basadas en las Sagradas Escrituras.

Finalmente consideremos dos interrogantes:

¿Se levantan los gobiernos por determinación humana, impulsados por algún poder maligno?

¿Qué hacer ante esta avalancha de profecías sobre los tiempos del fin?

Hagamos una breve exposición sobre ambas.

Reflexionemos sobre la primera. Los gobiernos, tanto como muchos otros hechos que acontecen en el mundo, son determinados, controlados o permitidos por Dios. Nada escapa de su dominio. El Señor Jesucristo en este sentido expresó que ni siquiera un pájaro “cae a tierra sin vuestro Padre”, Mateo 10:39, es decir sin que Dios lo sepa. Por otra parte, cuando Pilato interrogaba a Jesús, en un momento de la conversación el gobernador romano le dijo: “¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte, y que tengo autoridad para soltarte? A lo que Jesús respondió: “Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba” Juan 19:10-11.

Cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, tuvo el recordado sueño de la estatua, pide a Daniel que interprete dicha visión. Al hacerlo Daniel dice a Nabucodonosor:

37 Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad. 38 Y dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro. 39 Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo; y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra. 40 Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo. Daniel 2:37-40.

Se refiere Daniel a que Dios ha conducido los cuatro imperios mencionados, el babilonio, el persa, el griego y el romano; todos surgieron  por voluntad divina. Tales reinos cayeron, sin embargo en aquel sueño se anticipa dos gobiernos futuros. Veamos:

41 Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido. 42 Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil. 43 Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro.

Estas palabras proféticas anuncian un imperio por venir, el de los pies de hierro mezclado con barro cocido. Este reino es el formado por “la bestia” de Apocalipsis 13, que como indicamos antes representa al imperio romano renovado, un Gobierno Mundial, la parte de hierro; recuerda que el hierro representa al imperio romano (las piernas de hierro de la estatua del sueño de Nabucodonosor); en alianza, mezclado, con el barro cocido que en Apocalipsis se representa con la figura de “la gran ramera”, un sistema religioso abominable.

Los capítulos 17 y 18 de Apocalipsis se refieren a esta alianza malévola, la cual se destaca en  la siguiente figura:

3 Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. 4 Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación. Apocalipsis 17:3-4.

Allí se ve al sistema abominable, la gran ramera, cabalgando a la bestia escarlata, el Gobierno Mundial. Uno utiliza al otro para gobernar al mundo. Es lo que anteriormente se menciona como un gobierno político-religioso, semejante al antiguo sistema babilónico de gobierno.

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Un sistema religioso aliado del Imperio Mundial.

Pero eso no queda allí, Daniel vislumbra otro gobierno, veámoslo:

44 Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, 45 de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación.

Así  se anticipa el Reino Eterno de Jesucristo, el cual se inició en su primera venida, Marcos 1:14-15,  y será consumado luego de su Segunda Venida. Como se muestra en los dos últimos capítulos del libro de Apocalipsis.

De manera que todos los gobiernos del mundo son levantados, o permitidos, por Dios, según sus propósitos.

Vamos ahora con la segunda pregunta final: ¿Qué hacer ante esta avalancha de profecías sobre los tiempos del fin? A este respecto ten en cuenta  dos grandes advertencias de Jesucristo, que son:

Primera: “7 Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; 8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Hechos 1:7-8.

Es decir, antes de indagar sobre los tiempos del fin hay que dar prioridad a la proclamación del evangelio de Jesucristo, dar testimonio de su obra redentora. Eso es lo que hay que hacer diligentemente.

Segunda: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”, Juan 5:39.

Para una comprensión apegada a lo que dice la Sagrada Escritura hay que escudriñar principalmente en ella. Hay que estudiar la Biblia para comprender su contenido. Es habitual que para estudiar un texto de la Biblia se acude a los libros de teología, a los comentarios bíblicos, o a los diccionarios. Eso no es estudio bíblico, eso es estudiar la interpretación de un escritor, porque el estudio bíblico no es más que eso que lees: “estudio bíblico. No estamos en contra de ir a los libros, porque ellos nos enriquecen intelectualmente, nuestra insistencia es “volver a la Biblia” porque solo ella tiene poder para transformar vidas. No en vano Pablo le escribe a Timoteo:

14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; 15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. 16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.  2 Timoteo 3:14-17.

La cita es clara, no deja lugar a dudas. Pablo nos está recomendando acudir a la Sagrada Escritura directamente para obtener los beneficios allí mencionados. Lee las últimas seis palabras de la cita, la última frase, ¿Qué se afirma en ellas? ¿Qué beneficios obtienes cuando se “persiste” en lo aprendido? ¿Para qué es útil la Sagrada Escritura? ¿Qué te prepara para toda buena obra?

En conclusión. ¿Cuándo aparecerá aquella bestia de Apocalipsis 13, el Imperio Mundial? Aún no está claramente definido pero hay indicio de un reordenamiento mundial, tales como la globalización, y el establecimiento de organismos de alcance mundial: La ONU, el Banco Mundial; así como organismos regionales: la Unión Europea, la OTAN, el MERCOSUR; instituciones que son el embrión de un Gobierno Mundial.

Cuando aquello ocurra, es un suceso que si anuncia la inminencia de la Segunda Venida de Jesucristo.

Como Juan al final de Apocalipsis clamamos: “Si, ven, Señor Jesús”, Apocalipsis 21:20.

Amen.

Fuente:

EL CRISTIANO EN LA POSMODERNIDAD

La cultura posmoderna avanza indetenible, copa la escena en todo el mundo y genera  un estilo de vida opuesto al del hombre de la época moderna. Dicha cultura presenta grandes desafíos a los cristianos, tanto como a toda persona enraizada en el estilo de vida moderno.

La influencia de la posmodernidad explica algunas prácticas en cristianos del presente milenio que llegan a tocar los límites del espiritismo, del materialismo, o de filosofías orientales, que son perspectivas totalmente antagónicas con la Fe del Nuevo Testamento.

Estas líneas tienen por objeto alertar respecto de algunas prácticas entre ciertos grupos de cristianos que sutilmente han ido contaminando la doctrina, y devoción del creyente.

Nos referimos a las influencias de la Posmodernidad.

Lee las siguientes afirmaciones, seguidamente responde con un “si”, o un “no”, de acuerdo a tu criterio.

  •  Ordenas los muebles de tu casa según los puntos cardinales, para lograr armonía en el hogar;
  •  Crees que “declarando” algo, ese “algo” se va a cumplir;
  • Siembras la “semilla” de la fe para alcanzar prosperidad;
  • Haces ejercicios espirituales para  erradicar alguna “maldición ancestral”, o una “atadura” demoníaca;
  • Te preocupan los grandes desastres y el fin del mundo;
  • Practicas alguna disciplina para mantener en forma tu cuerpo;
  • Vives el presente sin darle mucha importancia al pasado, ni al futuro;
  • Piensas que no hay verdad absoluta, que todo es cuestión de perspectiva;
  • Practicas las enseñanzas del judaísmo, guardas los ritos de la ley de Moisés y crees en Jesucristo;
  • Tienes curiosidad por el misticismo oriental.

Si acumulaste varios “si”, bienvenido a la era posmoderna.

El término posmoderno se refiere al proceso cultural observado en muchos países  desde principios de los años 70.

Casa de la Opera en Sidney, Australia. Ícono de la Arquitectura Posmoderna.

Las diferentes corrientes del movimiento postmoderno que  aparecieron durante la segunda mitad del siglo XX comparten la idea de que el proyecto modernista fracasó en su intento de renovación del arte, la cultura, el pensamiento, y la sociedadl.

Para entender el fenómeno posmoderno, revisemos la época moderna.

Época Moderna.

La fecha de inicio más aceptada es la toma de Constantinopla, dicha ciudad fue destruida y tomada por turcos en el año 1453; coincidiendo con la invención de la imprenta,  el desarrollo del Humanismo, y el Renacimiento. La caida de Constantinopla en manos de los turcos otomanos, el martes 29 de mayo de 1453 del calendario juliano, marcó el fin de la Edad Media en Europa, y el final del Imperio Romano de Oriente.

El Hombre de Vitruvio,  dibujo realizado por Leonardo da Vinci, alrededor del año 1490. Un destacado exponente de la época Moderna.

El descubrimiento de América en 1492, es considerado uno de los hitos más significativos de la historia de la Humanidad: el inicio de la globalización, una completa revolución; similar a la llegada del hombre a la Luna, que inauguró la era espacial.

En cuanto a su final se  asume que es la época de  la Revolución francesa, en 1789, posterior a la cual surge la denominada Época Contemporánea.

La Época Moderna se caracterizó por el imperio de la razón, tanto es así que llegó a hablarse de “La diosa razón”. Esta época fue marcada por el surgimiento de grandes utopías sociales, políticas, económicas, culturales, tecnológicas, e industriales, entre otras.

Los intelectuales creyeron en que a través de la ciencia y del conocimiento se iba a erradicar la ignorancia y la esclavitud; los capitalistas confiaban en alcanzar la felicidad gracias a la reorganización de las estructuras sociales, y el incremento de la producción; los marxistas esperaban la emancipación del proletariado a través de la lucha de clases, los humanistas proponían la transformación integral del hombre, redescubriendo los grandes clásicos de la literatura griega.

La época moderna tuvo su momento cumbre en el Renacimiento.

El hombre modernista era un hombre comprometido con la humanidad, creía en ésta y en su avance. Creía en la razón Universal y en que a través de ella se podía llegar a la pura verdad. El hombre modernista era un hombre enamorado de la vida, con un proyecto claro e ideales firmes; los cuales no estaba dispuesto a canjear por bienes materiales.

El Hombre Posmoderno.

El hombre observó que las ideas, de la época moderna se desplomaron, por lo tanto su concepto del mundo, de la vida, de sí mismo cambio totalmente.

Las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki, que pusieron fin a la segunda guerra mundial, también pusieron de manifiesto la terrible capacidad de la ciencia, para destruir.

La caída del Muro de Berlín, arrastró consigo otro sueño, utopía moderna, el Marxismo. Esta filosofía materialista propuso la creación de una sociedad sin clases, en la que el hombre viviera bajo la dictadura del “proletariado”, un gobierno del pueblo.

Otro motivo de desencanto del hombre moderno, lo constituye el fracaso del Capitalismo, como teoría económica para propiciar el bienestar de los pueblos; demostrado en la pobreza en los países denominados “emergentes”, o las hambrunas en África; tanto como el fracaso del Humanismo, en su teoría respecto de la renovación del hombre.

Es decir, el optimismo del hombre moderno se derrumba; y en su lugar se contrapone el desencanto del hombre posmoderno; quien percibe que la tecnología y la cibernética le están desplazando de su lugar de privilegio concedido por el humanismo.

Características del hombre posmoderno.

  • Vivir el presente despreocupadamente; el futuro y el pasado pierde importancia,
  • Búsqueda de lo inmediato.
  • Pérdida de la personalidad individual,
  • La única revolución que el individuo está dispuesto a llevar a cabo es la interior,
  • Culto al cuerpo, y la liberación personal,
  • Se vuelve a lo místico como justificación de lo que ocurre,
  • Preocupación respecto a los grandes desastres y al fin del mundo,
  • Pérdidas de fe en la razón y la ciencia, se rinde culto a la tecnología,
  • Pérdida de fe en el poder público,
  • Despreocupación ante la injusticia; Desaparición de idealismos,
  • No acepta dogmas, todo es relativo, depende de la perspectiva de cada quien.

EL POSMODERNISMO Y EL CRISTIANO.

Entender el fenómeno posmoderno, como cultura, nos ayuda a comprender alguna doctrinas, creencias y posturas contradictorias del presente.

Es el caso que observamos en aquellos que dicen ser revolucionarios “marxistas  cristianos”. En realidad no son “marxistas” y tampoco “cristianos”. Por definición la Teoría Marxista, es atea, materialista, niega la religión, y la existencia de Dios. El cristiano es teísta, cree en Dios creador, y es espiritual, religioso. Una doctrina excluye, niega a la otra, por lo cual es ilógico, contradictorio creer y no creer en algo.

En esta misma contradicción lógica caen los “cristianos gnósticos”, el “judaísmo mesianico”, o los cristianos que practican filosofías orientalistas.

Comprender las tendencias “posmodernistas”, permite detectar aquellas que sutilmente están penetrando en el cristianismo.Como el caso de algunos cultos, que en la actualidad es una mezcla de prácticas judías, con elementos orientalistas, así como el uso de técnicas psicológicas, que da lugar a “manifestaciones espirituales”, comparables a sesiones espiritistas.

La “teología de la prosperidad”, se explica en una cultura posmoderna; tanto como el perdón de “maldiciones ancestrales”, liberación de “ataduras demoniacas”, y “experiencias místicas” de algunos movimientos carismáticos. Muchas de estas posturas posmodernistas fueron duramente combatidas y denunciadas en el Nuevo Testamento, algunas de las cuales fueron declaradas como doctrinas y prácticas heréticas.

Es evidente que el problema no es la posmodernidad, que también posee muchas ventajas y áreas de oportunidades; tampoco los movimientos y tendencias posmodernos; representan peligro a la fe. El verdadero peligro radica en la ignorancia de la Escritura, y en la falta de comprensión de la cultura actual, por carencia de estudios.

La mayoría de cristianos basan sus creencias, y depositan su fe, en las elocuentes exposiciones de los pastores en los púlpitos, o en las coloridas presentaciones de los predicadores en los programas de televisión. Sin quitarle valor a estos medios de gracia, el creyente necesita nutrirse directamente de la Palabra, escudriñarla, aprenderla, y vivirla.

Se observa una tendencia a eliminar a las Escuelas Bíblicas, en su lugar adicionar más cultos; y en transformar los estudios bíblicos, en encuentros bíblicos.

Así mismo se incrementa la lectura de devocionales, y el ejercicio de discipulados, en lugar del estudio sistemático de la Palabra.

En realidad se lee los desafíos de los cristianos del primer siglo, y no difieren de los actuales. Lo que ha variado son las formas como se presentas, el fondo es el mismo. Esto es un reto a los cristianos de comienzos del nuevo milenio, y a los Pastores. Hay que volver a la Escritura, propiciar otra Reforma, con base a la Palabra.

Pero también hay que conocer el contexto histórico, la cultura, en  que nos desenvolvemos. Si no se estudia la Biblia, y se menosprecia a la Historia, se esta en problemas. Facilmente se puede caer en el error.

Hoy, como en todos los tiempos, son válidas las palabras: “Escudriñad las escrituras…”; “Aquel que oye mis palabras, y las hace…”; “Escudriñadlo todo, retened lo bueno…”.

Seguidamente se dan más detalles de la época Posmoderna.

Características histórico-sociales del posmodernismo.

  • Es la época del desencanto. Se renuncia a la idea del progreso social; se adopta el progreso individual.
  • Se reconocen los límites de las ciencias, en cuanto a generar un conocimiento verdadero, y de validez universal.
  • Se produce un cambio en el orden económico capitalista, se pasa de una economía de producción, a una de consumo.
  • Desaparecen las grandes figuras carismáticas, surgen pequeños ídolos que duran hasta que surge alguien más novedoso y atractivo.
  • Se revaloriza la naturaleza, y la defensa del medio ambiente.
  • Los medios masivos, y la industria del consumo masivo, se convierten en centros de poder.
  • Deja de importar el contenido del mensaje, para valorar la forma en que se transmite, y el grado de convicción que pueda producir.
  • Excesiva información, a veces contradictoria, a través de todos los medios de comunicación.
  • Los medios masivos se asumen como transmisores de la verdad. Lo que no aparece en un medio de comunicación, simplemente no existe.
  • Se pierde la intimidad, la vida de los demás se convierte en un show, especialmente en el contexto de las redes sociales.
  • Aparecen grandes cambios en torno a las diversas religiones.
  • La gente se acerca cada vez más a la inspiración ‘vía satelital’.
  • Las personas aprenden a compartir la diversión vía Internet.
  • Se crean teorías de la conspiración permanentemente para explicar los grandes problemas económicos, políticos, sociales, religiosos y medioambientales.

Como sabes por propia experiencia es imposible impedir que esta cultura influya sobre tu vida, por lo tanto hay que adoptar el consejo de Pablo a los romanos, declarado en Romanos 12:2:

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento…”

Fuente:

  • Wikipedia
  • Biblia: RVR-60
  • Imágenes: Google