PARA ENFRENTAR LA CRISIS EN VENEZUELA, CAMBIO DE ESTRATEGIA


Edsel fue una marca de automóviles fabricados por Ford, considerado uno de los mayores fracasos automovilísticos de toda la historia. Se comenzó a producir en 1958. En su breve existencia, causó una pérdida a Ford de trescientos cincuenta millones de dólares. Debe su nombre al hijo de Henry Ford, Edsel Ford.

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La lista de quejas técnicas del Edsel era enorme. El motor fallaba constantemente, emitía bastante ruido, se ahogaba con frecuencia, liberaba mucho humo; también fallaba la dirección motriz y la caja de velocidades. El Edsel, además, consumía demasiada gasolina, y tenía una pésima potencia.

Esto puedo ser debido a la carencia de un control de calidad, y de una confusión de las piezas del Edsel con las de otros vehículos Ford.

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Tras aquel estrepitoso fracaso Ford anunció la cancelación del programa Edsel el 19 de noviembre de 1959. Al final de la producción, se habían vendido unas 116.000 unidades del Edsel, de un total de 118.287 unidades fabricadas. En cualquier caso, menos de la mitad del umbral de rentabilidad que tenía el proyecto. En la aventura Edsel, Ford perdió unos 350 millones de dólares de la época, que al cambio actual corresponderían a unos 3.000 millones de dólares.

Pocos años después Ford comenzó a producir un nuevo automóvil, el Mustang un auto deportivo introducido al mercado el 17 de abril de 1964.​ El Mustang de 1965 fue el modelo más exitoso desde el Ford A.,​ así mismo Mustang es la tercera saga de Ford más antigua, cuyos modelos han sufrido numerosas transformaciones hasta llegar a la actual.

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Modelo 1965                                                Modelo 2018

Esta experiencia de la empresa automovilística nos deja grandes lecciones para la vida:

Podemos cometer errores; errores costosos,

Hay que reconocer los errores, determinar las causas y dejar de cometerlos,

Ante los fracasos no quedarnos paralizados sino explorar otras opciones.

Se dice que Albert Einstein expresó:

Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo.

Este tipo de análisis es el que se necesita en Venezuela, determinar los errores cometidos, luego eliminarlos y buscar nuevas estrategias acordes a la realidad actual.

En el contexto bíblico una expresión cargada de mucho significada, frecuente en labios de Jesucristo, ante una persona que había errado en algo, es:

No te condeno, vete, no lo hagas más.

Pablo también hizo su aporte en esta materia, él afirmó en Romanos 12:2, DHH:

No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir…}

Llevando estas reflexiones al ámbito organizacional, y en nuestro caso al eclesiástico, es mucho lo que necesitamos aprender. La actual circunstancia por la que atraviesa Venezuela, debe llamar a reflexión a los líderes sociales y espirituales sobre el porqué hemos llegado a esta situación de emergencia.

La Venezuela de hoy no puede ser ministrada con las mismas estrategias, caducas e inservibles, que la realidad evidencia no han servido para nada.

Las Iglesias necesitan renovar sus estrategias para que estén en sintonía con la realidad de Venezuela y del mundo; no es tiempo de lamentos y culpas; es tiempo de renovar la visión, misión, y compromiso con Venezuela y con Jesucristo.

En la Biblia Jesucristo lo explicó de una manera sencilla, pero contundente:

21 Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira de lo viejo, y se hace peor la rotura. 22 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar. Marcos 2:21-22.

Es infructuoso, y contraproducente, seguir aplicando las viejas recetas, aquellas que no han dado resultado.

Visualiza el estado actual del venezolano:

Angustia, rabia, impotencia, miedo, desesperanza, indignación, agresividad, apatía, tristeza, frustración, desamparo e incertidumbre. Trastornos psicosociales como ansiedad, depresión y otras alteraciones emocionales prevalecen como nunca antes se había registrado, debido a la crisis social, económica y política sostenida que se vive en el país. Esto como consecuencia de la disminución del poder adquisitivo, la inflación, el desabastecimiento, el deterioro del sistema de salud, el aumento de la criminalidad y la impunidad, lo cual afecta enormemente la salud mental de los venezolanos.

A esta persona frustrada, impotente, en duelo, no podemos seguir pregonando el evangelio de la culpa, denunciando que se es pecador, y deben arrepentirse; aunque aquello es una cruel realidad, que se es pecador y hay que arrepentirse, el venezolano necesita un mensaje distinto, un mensaje de consuelo, optimista; de esperanza, que es el mandato de Jesucristo, proclamar el evangelio, en el entendido que evangelio significa “buenas noticias”.

El diagnóstico debe servir como punto de partida para definir una pastoral de la esperanza, de las buenas noticias, aquella que inicia Jesús en una sinagoga de Nazaret, y nos encomienda seguir desarrollando hoy:

17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 18 El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; 19 A predicar el año agradable del Señor.20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. 21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. Lucas 4:17-21.

Como Jesucristo, sin negar la realidad, hay que  alimentar la esperanza para no caer, y evitar hacernos eco de la falsa creencia de que todo está perdido y de que no hay salida.

Es preciso fortalecer la fe, la confianza y la seguridad, centrarnos en la realidad, generando pensamientos positivos a pesar de las adversidades, recordando siempre queante la situación de emergencia el venezolano necesita aquel mensaje fortalecedor contenido en Salmos 23:

1 Jehová es mi pastor; nada me faltará.En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.

Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Pablo nos deja una gran lección:

4 Alégrense siempre en el Señor. Repito: ¡Alégrense! 5 Que todos los conozcan a ustedes como personas bondadosas. El Señor está cerca. 6 No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también. 7 Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús. 8 Por último, hermanos, piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza. 9 Sigan practicando lo que les enseñé y las instrucciones que les di, lo que me oyeron decir y lo que me vieron hacer: háganlo así y el Dios de paz estará con ustedes. Filipenses 4:4-9.

Y también:

12 Sé lo que es vivir en la pobreza, y también lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a hacer frente a cualquier situación, lo mismo a estar satisfecho que a tener hambre, a tener de sobra que a no tener nada. 13 A todo puedo hacerle frente, gracias a Cristo que me fortalece.

Ante la realidad venezolana, no sigamos produciendo “edseles”, fracasos; si queremos cosas distintas, hagamos también cosas distintas.

Fuente:

Datos históricos: Wikipedia

Referencias Bíblicas: Versiones RVR60, y DHH, tomadas de www.biblegateway.com

Diagnóstico de la situación del venezolano: http://versionfinal.com.ve/opinion/la-salud-emocional-del-venezolano-actual-por-manuel-ocando/

Notas personales

Imágenes: Google

 

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LIDIAR CON LA FRUSTRACIÓN

Cuando alguien tiene una necesidad, siente un deseo, o quiere alcanzar una meta, y se le presenta una barrera que impide alcanzar lo anhelado, surge la frustración.

La frustración es pues producto de una necesidad insatisfecha, de un objetivo no alcanzado. En general, la frustración es una respuesta emocional del individuo cuando no logra una meta, no alcanza un deseo, o no satisface una necesidad.

Dicha respuesta emocional es un mecanismo de defensa del yo, que mal canalizado genera reacciones negativas las cuales afectan al individuo en sí, y a las personas que le rodean.

En realidad, todo ser humano, de una u otra manera, experimenta diversas frustraciones, porque es imposible lograr en la vida todo lo que se desea, o necesita. De manera que necesitamos aprender a lidiar con las situaciones frustrantes, para superarlas, canalizarlas, o aceptarlas. Nunca reprimirlas.

Hay que aclarar que una cosa es experimentar una frustración, otra sentirse frustrado.

Ante situaciones frustrantes, puedes activar tus recursos internos, y superar las barreras; o sentirte inmovilizado, deprimido. Tú eliges.

Los factores que generan la frustración son relativos, y diferentes en cada persona. Una situación puede causar frustración en algunos, mientras que a otros la misma situación no les genere problema alguno. Esto es debido a ciertos factores internos, como el temperamento, y a los aprendizajes recibidos desde pequeños, los cuales nos preparan ante estos factores o, por el contrario, nos vuelven más vulnerables ante ellos.

Por otra parte, los estilos de vida que nos exige la sociedad o nuestro entorno, nos hacen creer que no satisfacer un deseo significa una frustración. Algunas personas en ciertos ambientes laborales o sociales, son más susceptibles a la frustración.

Si un individuo se desenvuelve en un medio en que la mayoría de las personas han logrado sus metas con éxito, y él no ha logrado las suyas, puede que experimente una sensación de fracaso, llevándole en consecuencia a sentirse frustrado.

Por otra parte, en sociedades industrializadas, el éxito es una necesidad para la mayoría de las personas; en cambio, en las sociedades menos desarrolladas, como las expectativas se enfocan en satisfacer las necesidades básicas, es más difícil caer en frustración, ya que las exigencias son menores.

La posibilidad de frustración aumenta en personas que viven en las grandes ciudades, al contrario de aquellos que viven en pueblos, en sociedades más sencillas.

También la frustración es causada por factores internos, que impiden la satisfacción de ciertas metas. Baja autoestima, creerse incapaz o indigno, inseguridad, temor, pensamiento rígido, entre otros.

Muchas veces las metas propuestas son poco realistas, lo cual hace que sean difíciles de alcanzar; en otros casos, la persona es demasiado perfeccionista, ella alcanza una meta, pero considera que no lo hizo en la medida deseada, lo que genera un estado de insatisfacción.

La frustración puede venir de la mano de otras personas. Se da cuando estamos seguros de que nos desenvolvemos bien en una actividad, pero otra persona nos hace creer que no hemos hecho bien nuestro trabajo, o que hemos fracasado en nuestro desempeño. Esto genera una sensación de frustración de gran intensidad, y por ende, hará que la persona desarrolle un mecanismo de defensa.

La frustración en la mayoría de los casos es acumulativa, por lo tanto situaciones frustrantes de pequeña importancia, que se acumulen, pueden desbalancear la vida de un individuo, hacerle sentir frustrado; aun cuando cada una de éstas, aisladamente, no le frustrarían en absoluto.

Mecanismos de defensa.

La frustración puede generar mecanismos de defensa, tales como ansiedad, rabia, depresión, angustia, ira, o en sentimientos y pensamientos autodestructivos.

Estas respuestas emocionales ante la frustración son un mecanismo reflejo, como cuando nos lanzan un objeto a la cara, instintivamente nos protegemos con las manos, sin pensar o recapacitar; de igual manera los mecanismos de defensa surgen involuntariamente sin que nos percatemos.

Mecanismos de defensa más frecuentes:

Ansiedad: es una reacción emocional displacentera, la cual puede ser liberada físicamente a través de conductas inconscientes, como mover una pierna cuando estamos sentados, comernos las uñas, mostrarnos impacientes, entre otras.

Racionalización: es uno de los mecanismos de defensa más comunes. Cuando racionalizamos, encontramos razones lógicas a lo que hacemos; aunque realmente son falsas, las aceptamos como verdaderas, para justificar nuestra conducta,.

Proyección: consiste en descargar la culpa de las deficiencias, errores y malas acciones en otros; y atribuirles a otros sus impulsos, pensamientos y deseos inaceptables.

Identificación: se da cuando nos identificamos con alguna idea o sentimiento, y asumimos ciertas características de la persona o personas admiradas. Al imitar demasiado las características de la persona admirada, el individuo puede perder su identidad.

Sustitución: Ante la imposibilidad de alcanzar un objetivo en un área o actividad, la persona lo sustituye sobresaliendo en otras áreas. Como el niño que al no poder triunfar en las áreas académicas básicas, como la matemática, o el lenguaje, sobresale en otras como los deportes o las artes.

Evasión: la persona ante la imposibilidad de alcanzar la meta que se había propuesto, abandonar la lucha por lograrla.

Agresión: verbal o física contra el obstáculo o barrera.

Reprimir:    intento de represar reacciones negativas; en ocasiones puede causar más daño que las reacciones mismas.

Consejos para superar una frustración.

Busca un plan B: cuando algo nos impida alcanzar un objetivo que deseamos, podemos canalizar nuestro esfuerzo y energía a través de otras estrategias. Tener acciones sustitutas, es decir, un plan B, nos ayudará a superar la frustración.

No se trata de racionalizar, o buscar metas alternativas, sino de utilizar todos nuestros recursos, ingenio, creatividad, conocimientos, razonamiento lógico, intuición, para superar con éxito la barrera.

Reconocer los errores: Aceptar que somos falibles, que cometemos errores. Debemos aprender de aquellas situaciones frustrantes del pasado, verlas como algo que nos dejó una lección, y a partir de ese momento luchar por evitar que esa situación vuelva a ocurrir. Al quedarnos con la parte positiva de la experiencia crecemos y aprendemos.

No busques la perfección: en general las ideas de perfección e inflexibilidad son contraproducentes para sanar y superar frustraciones.

Fomenta tu autoestima y asume las cosas con calma sin dejarte llevar por presiones externas.

Fuente: Wikipedia

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PEQUEÑO IMPULSOR DE GRANDES REALIZACIONES

En todo lo que hacemos existe un factor que es fundamental, y determina el grado de éxito que podemos alcanzar. Es una energía interna que inicia, dirige y mantiene determinada acción, hasta alcanzar el objetivo propuesto.

No se concibe una conducta humana, sin la presencia de este factor, impulsor del éxito.

Es lo que nos mueve a la acción. Además responsable de las grandes creaciones y logros de todos los hombres y mujeres que nos han precedido.

Algo interno en cada ser humano que se activa  para impulsarte a buscar lo que quieres.

Piensa en un personaje como Cristóbal Colón, ¿Qué poderosa fuerza le puso en marcha hasta alcanzar la meta de lanzarse al mar, en busca de nuevos horizontes?

Seguramente ya tienes una idea de lo que se trata.

Nos estamos refiriendo a la motivación.

En todo, absolutamente todo lo que hacemos, está presente este importante impulsor. Mucho se ha estudiado y escrito sobre ella. Mas lo importante no es obtener información y conocer la teoría sobre la misma, sino saber aprovecharla para alcanzar nuestros propósitos.

Cuando alguien trabaja con su computadora, lo que le interesa es que funcione para los fines que quiere utilizarla; no se interesa por la comprensión de su mecánica, ni de su evolución histórica, ni siquiera por quien la inventó. Que funcione, y ya.

Pasa igual con la motivación. A veces estamos más interesados en la teoría sobre la misma, que en su aplicación práctica.

Es como querer conocer la química, el proceso de elaboración, y como se asimila un medicamento; antes de ingerirlo para calmar un dolor de cabeza. Se toma y punto. Hay tantos controles, pruebas, y normas legales, para la fabricación y expendio de medicinas, que por lo general podemos consumirlas confiando en el laboratorio fabricante, o en el médico que nos la prescribió.

Aun cuando conocer todo sobre la motivación es importante, lo fundamental es que se active, se mantenga y nos dirija a la meta deseada, al objetivo propuesto, o a satisfacer la necesidad que tengamos.

¿Cuál es la chispa que enciende a la motivación?

  • Satisfacer una necesidad, la de estima, por ejemplo.
  • Deseo de logro. Luchar por éxitos personales, más que por las recompensas.
  • Obtener reconocimiento.
  • Influir sobre los demás. Orientación a situaciones competitivas y alcanzar estatus.
  • Buscar la explicación de las cosas

Entre otras, las cuales experimentas cada día.

Más existen otras, menos valoradas pero que si son bien canalizadas, pueden generar resultados sorprendentes y satisfactorios.

Se trata de la frustración y el fracaso.

Muy poco se escribe, o mejor dicho se lee, sobre el fracaso y la frustración como impulsores del éxito, de logro.

Aunque parezca extraño, repulsivo y contradictorio, solo las personas frustradas y fracasadas se mueven, se activan a buscar el éxito, a alcanzar una meta.

Por favor, no deje de leer lo que sigue. Es que temo que algún lector se sienta ofendido por lo que acabo de expresar o escribir: solo las personas frustradas y fracasadas se mueven, se activan a buscar el éxito, a alcanzar una meta.

Veamos el asunto de la siguiente manera:

Frustración.

Todos estamos de acuerdo en que la motivación es la fuerza interior que nos impulsa, dirige y mantiene en la acción de alcanzar una meta, satisfacer una necesidad, o lograr algo en la vida.

Pues bien, visualiza lo que ocurre cuando has alcanzado la meta que te propusiste, satisfecho la necesidad que sentías, o logrado ese algo que querías en la vida.

Debes estar imaginando a una persona satisfecha, feliz, contenta de haber alcanzado lo que quería. Y como ha satisfecho ese algo, entonces se extingue la motivación.

Veámoslo de esta manera. Una motivación es la sed. La sed es producida por la falta de agua en el organismo, es decir, deshidratación. Bien una persona con sed, se mueve, motiva, a buscar agua. No cesa en su búsqueda, hasta que la consigue, y sacia la sed. Lee de nuevo: sacia la sed.

¿Qué ocurre cuando una persona tiene sed, y luego ingiere un delicioso y refrescante vaso de agua? Deja de tener sed, no necesita de buscar agua. La persona está satisfecha.

Para buscar agua de nuevo, la persona debe necesitar agua. Tener sed nuevamente. De otro modo va a rechazar o al menos posponer la ingesta de agua, hasta la oportunidad de necesitarla.

Espero estar explicándome bien. Para desear, querer, necesitar, anhelar algo; indiscutiblemente carecemos de ese algo.

Dicen los expertos en conducta humana que la carencia de algo, una necesidad insatisfecha, una meta no alcanzada produce frustración. Entonces no tomes la frustración como algo negativo en tu vida, sino como la fuerza que te impulsa a eliminar aquello que te impide alcanzar lo que deseas, y te frustra.

Por lo tanto, debes utilizar la frustración creativamente, como impulsor para buscar el camino correcto hacia tu meta.

Igual ocurre con el fracaso.

El fracaso lo tomamos como sinónimo de frustración. No alcanzar la meta, no lograr el objetivo, errar el blanco.

Una persona ante un fracaso, tiene una de estas opciones:

Se paraliza para llorar y lamentarse; desiste y pasa el resto de la vida amargado; culpa a los demás y agrede a todo el que se le acerca;

Analiza objetivamente las causas del fracaso y aprende para no hacer lo mismo, otra vez.

Necesitamos recordar que  una cosa es fracasar; otra es ser un fracasado. Sentirse fracasado.

Si evaluamos nuestros antecedentes observaremos que esta colmado de logros, éxitos, realizaciones. También hay sus fracasos y frustraciones, más la mayoría han sido superados y transformados en gratas realizaciones.

No tema las frustraciones, ni a los fracasos.

Utilízalos creativamente a tu favor.

Te motivarán a muchos éxitos y logros.

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PARA TENER ÉXITO, NO TEMAS AL FRACASO

A través de la red circulan innumerables megabytes en los que se habla sobre el éxito, tantos como incontables resmas de papel, y litros de tinta utilizados para referirse al mismo tema.

Es que todos los seres vivos estamos orientados al logro. La aspiración de todo ser humano es alcanzar sus metas, lograr sus sueños, obtener éxito.

Muy poco se habla del fracaso. El tema no interesa, aun cuando es más frecuente y extendido que su opuesto: el éxito.

Nadie quiere fracasar.

Repito la expresión, nadie quiere fracasar.

Más aunque parezca un absurdo, la experiencia continua de los seres vivos es el fracaso, puesto que el éxito es algo que se obtiene una sola vez, en relación a una meta concreta. De manera que necesitamos convivir y sobrellevar el fracaso, ya que este es parte esencial de la vida.

¿Qué es el fracaso?

Del diccionario podemos obtener la definición de que fracaso es “Falta de éxito o resultado adverso”.

El mismo diccionario nos ofrece la definición de éxito: Resultado feliz de un negocio, actuación.

De acuerdo con estas definiciones, el éxito se obtiene “una vez”, lo que significa que fracaso son las muchas veces que no se obtuvo el resultado esperado.

Alguien ha dicho que del éxito obtenemos satisfacciones, alegrías, bienestar, felicidad; más del fracaso obtenemos aprendizajes significativos. Que no deben constituirse en motivos de frustración, sino en impulsores para continuar trabajando en la búsqueda de lo que queremos.

Thomas Alba Edison fue un gran hombre de ciencia, inventó la bombilla, o lámpara incandescente, y otros 1.300 inventos que disfrutamos hoy.

El amigo Edison fue un mal estudiante, apasionado por la lectura, parcialmente sordo desde niño; mas también es padre de muchos inventos que, con mayor o menos éxito, fueron viendo la luz. El fonógrafo, la bombilla o el efecto Edison con el que nace la electrónica, son algunas de sus aportes más valiosas a la ciencia.

Pues bien, este gran hombre, según sus confesiones, realizó más de mil intentos antes de lograr que una lámpara incandescente funcionara. Cuando en una entrevista le preguntaron: ¿Qué se siente fracasar un millar de veces?, él respondió: “Ahora ya sé mil formas de no hacer una bombilla“…

Según este gran hombre, de los fracasos aprendemos tanto o más que de los éxitos.

Ahora bien, el que alguien fracase circunstancialmente en una empresa, tarea, o propósito; no significa que es un fracasado. Simplemente quiere decir esto, que se está en procura del éxito; que se está buscando la manera de hacer bien las cosas, aprendiendo “mil formas” de no hacerlas erradamente.

Cuando caminaste, no lo hiciste de un tirón; primero fracasaste muchas veces en el intento, sufriste muchas caídas, y acumulaste bastantes moretones. Finalmente un día tuviste éxito, y caminaste hasta el día de hoy. Igual para aprender a leer. Muchos intentos fallidos, hasta que la mente se abrió y la comprensión de lo escrito fue como algo mágico.

A lo largo de la vida hemos obtenido muchos aprendizajes de los fracasos. Ahora sabes que el fracasar no te hace un fracasado, sino un sabio en cómo no fracasar de nuevo. Es decir en no “tropezar de nuevo con la misma piedra”.

¿Ha fracasado en el intento de realizar, obtener, concretar, o crear algo?

No te siente ni fracasado, ni frustrado negativamente.

Aprovecha el aprendizaje obtenido en la experiencia, y sigue fracasando; digo, aprendiendo en cómo hacer las cosas para tener éxito.

Felices fracasos… o Aprendizajes…

Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia Libre

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PARA TENER EXITO, FRACASAR

Como muy bien nos han enseñado, y el diccionario de la Real Academia Española lo define, el fracaso es la “falta de éxito, o resultado adverso”.

Es decir, el fracaso es el opuesto del éxito, lo contrario a “logro”. En un mundo competitivo, donde se exalta a los triunfadores, el fracaso es distintivo de los perdedores. Mal visto.

De manera que fracaso y frustración, son opuestos a éxito, a triunfo, victoria. En este orden de ideas, nadie quiere fracasar, porque se nos ha enseñado que lo importante no es competir, sino ganar. Esta manera de ver la vida, es generadora de grandes frustraciones; y propicia estados tensión, que mal canalizados atentan contra el bienestar general de las personas.

Un análisis de ambos conceptos nos va a revelar interesantes realidades.

El éxito se define como “resultado feliz de algo, actuación, negocio.”

Es decir, el éxito es el logro de una meta. Lo que significa que se obtiene “una sola vez en la vida”, respecto a la meta trazada. Si alguien se traza la meta de  obtener un título universitario en medicina; una vez logrado el titulo, lograda la meta, tuvo éxito, y ya. La alegría de ese momento no es perdurable, es transitoria; porque ahora se traza otra meta: Ejercer la medicina, con la esperanza de otros éxitos subsiguientes.

Así pues, el éxito no es un punto de culminación; sino un impulsor para seguir avanzando en la vida.

Ahora consideremos la otra perspectiva, el fracaso.

¿Qué es el fracaso? Como señalamos anteriormente, el fracaso es no tener éxito, fallar en el logro de una meta.

¿Es que los que alcanzan el éxito no fracasan? Claro que fracasan, y muchas veces; lo que ocurre es que usan el fracaso como una forma de corregir las desviaciones hacia el logro de la meta, y les impulsa a continuar hacia la meta trazada.

Fracasar, no significa que se es un fracasado. Simplemente significa que se esta avanzando en el camino del éxito, corrigiendo las imperfecciones. Tomas Alba Edison, como sabemos, es considerado un hombre de mucho éxito. Entre la infinidad de invenciones, una que utilizamos con frecuencia es la lámpara incandescente, que nos ilumina durante las noches. Se dice que antes de perfeccionar el invento, fracaso una y otra vez; refieren que como mil veces.

En cierta oportunidad, en una entrevista, se le preguntó al gran inventor exitoso: ¿Que se siente al fracasar mil veces? A lo que este respondió: “Aprendí mil maneras de no fabricar una lámpara”. De manera que si tomamos el fracaso como un aprendizaje, estaremos transformando nuestra cosmovisión, nuestra manera de ver el mundo, de forma constructiva.

Consideraremos el fracaso como un impulsor para seguir avanzando, en la busca de hacer las cosas bien; es decir de tener éxito. No te dejes engañar, esa persona que se muestra como triunfadora, como ganadora, como paradigma de éxito, es un ser humano, como tu.

La única diferencia es que te lo muestran en su mejor momento, en el día del éxito, en la cúspide de la fama. No le desmerecemos, ni le quitamos méritos; mas la realidad es que para llegar a la cima, le fue necesario luchar, vencer las adversidades, corregir los fracasos, superar los obstáculos; sufrir, llorar, padecer.

Es conveniente que entiendas que el fracaso es un impulsor del éxito, del triunfo, de victoria.

Ahora bien, una cosa es fracasar, otra cosa es sentirse fracasado.

Lee de nuevo las dos últimas palabras del párrafo anterior: “sentirse fracasado”.

El fracaso es una circunstancia normal, y hasta esperada; que sirve para corregir las fallas, las debilidades, las imperfecciones. Toma nota de la siguiente afirmación: “El fracaso, como el éxito, ocurre una sola vez, respecto de la meta no alcanzada.” Si corriste los cien metros planos, y perdiste. Ocurrió “una vez”, ya habrá otras opciones para llegar primero.

Sentirse fracasado, es un estado de animo negativo, que te induce pesimismo, desesperanza, desconfianza en ti mismo, desanimo, deseo de “tirar la toalla”, de desistir.

Toma nota del dispositivo que usas para leer este artículo. Antes de salir al mercado fue sometido a innumerables pruebas y controles, a los fines de que funcione sin fallas. Cada vez que en la prueba, el dispositivo fallaba, era sometido a revisión y modificaciones. Así sucesivamente, hasta que llegó al punto denominado calidad de uso. En ese momento fue autorizada su producción, puesta en el mercado; debido a lo cual pediste adquirirlo, y usarlo, como lo estas haciendo.

No le temas al fracaso, enfréntale, estúdialo, analízalo; y obtén los aprendizajes útiles, para seguir teniendo éxito en la vida.

Felices fracasos, y muchos éxitos.