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EL ECLIPSE DE AGOSTO 21 Y LAS SEÑALES DEL FIN DEL MUNDO

El próximo lunes 21, ocurrirá un fenómeno astronómico tan espectacular que se le ha denominado “el eclipse del siglo”, se observará principalmente en gran parte del territorio Norteamericano, y fascinará a millones de espectadores que disfrutarán por breve lapso una “noche” en medio del día; ya que por unos minutos la luz del astro rey será opacada por nuestro satélite, la Luna.

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Un eclipse de esa magnitud ocurrió en territorio estadounidense, según los expertos, el 8 de junio de 1918; unos 99 años. Motivo por el cual tal fenómeno se considera excepcional.

El eclipse será visible a través de un estrecho pasillo de 110 kilómetros cruzando 14 estados de los Estados Unidos.​ Se verá por primera vez poco después de las 10:15 a.m. PDT en la Costa del Pacífico de Oregón, y avanzará hacia el este por Salem, Casper, Lincoln, Ciudad de Kansas, Hopkinsville, Nashville, Columbia, hasta Charlestón. La máxima duración del eclipse total será de 2 minutos 41,6 segundos al sur de Carbondale y la mayor extensión (ancho) estará entre Hopkinsville y Princeton.

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En otros lugares de desde México hasta el norte de Sur América, el eclipse se verá parcialmente.

Algunos predicadores ya han elevado sus voces anunciando que el eclipse del 21 es una señal del inminente retorno de Jesucristo y del fin del mundo.

Afirmaciones que carecen de veracidad porque un eclipse no es señal del fin del mundo, la Biblia ofrece otras evidencias, y tal fenómeno astronómico ocurre desde que Dios creó el “cielo y la tierra”, como afirma Génesis 1:1. Pues los eclipses ocurren en todo sistema estelar donde exista una estrella, planetas alrededor de la misma, y satélites girando alrededor del planeta. Como es el caso del sistema Sol-Tierra-Luna.

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Lo que destacado de este eclipse son aspectos que pasan desapercibidos, dada la mente especulativa de los predicadores alarmistas y de quienes buscan seguidores anunciando cataclismos.

Lo que resalta este 21 de agosto es:

La extraordinaria exactitud de la mecánica celeste.

Todo estudiante de astronomía sabe que en la tierra un eclipse solar es posible porque la distancia en que gira la luna alrededor de la tierra, es la exacta para determinar que el “diámetro aparente” de la luna sea igual al diámetro del Sol. Por eso cuando la Luna se interpone al Sol, ambos aparentan el mismo tamaño.

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Por otro lado el movimiento de los cuerpos celestes es preciso, por tal motivo es que los astrónomos han predicho el momento exacto del inicio del eclipse, así como el de su culminación. Y ese fenómeno desde hace varios años se había anunciado.

Es más ya se ha calculado que para el 8 de abril del 2024 habrá otro eclipse total en Norteamérica, cuya duración será de 4 minutos con 28 segundos. Se espera que para el 2042, el 20 de abril, Indonesia, Malasia, y Filipinas disfrutarán otro eclipse total.

Otro aspecto digno de destacar es:

La capacidad, inteligencia e ingenio humano.

Desde tiempos inmemoriales el hombre ha observado el cielo, el movimiento de los astros, y ha hecho cálculos para determinar su posición en un momento dado.

Ya los astrónomos han calculado que para el 15 de febrero de 2018 habrá un eclipse parcial visible en la Antártida, América del Sur; que el 13 de julio del mismo año, habrá otro parcial visible en el Sur de Australia; y que el 11 de agosto de 2018, en el Norte de Europa y norte de Asia verán otro eclipse parcial.

En cualquier sitio de internet dedicado a la astronomía se puede obtener información de los fenómenos astronómicos frecuentes, fechas y horas exactas: fases de la luna, lluvias de estrellas, eclipses solares y lunares; salida y puesta del Sol. Momento preciso de los solsticios y equinoccios.

Por cierto, los egipcios calcularon el momento exacto del año de la aparición y desaparición en el firmamento de la estrella Sirio, un astro para ellos muy importante porque estaba asociado a las crecidas del Nilo.

Reloj astronómico.

Otro detalle significativo que nos permite evaluar este eclipse solar es la afirmación bíblica de que los cuerpos celestes son  un inmenso, maravilloso y preciso reloj astronómico, dispuestos por Dios para:

…que sirvan de señales para las estaciones, para días y años, 15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. 16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. 17 Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, 18 y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.

El 21 de agosto alcemos la mirada al cielo y digamos como el salmista:

Los cielos cuentan la gloria de Dios,     Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Salmos 19:1.

Por tal motivo no deja de asombrar que muchos predicadores ante un fenómeno normal de la mecánica celeste, en lugar de admirar la grandeza de la creación, se dedican a formular especulaciones, y a atemorizar a sus oyentes con predicciones extraídas de sus pensamientos mágicos, anunciando como un hecho cierto de que el fin del mundo es inminente.

Cada vez que hay una catástrofe como un terremoto, o la explosión de un volcán; el surgimiento de guerras, y calamidades; así como la ocurrencia de fenómenos celestiales como un eclipse, los profetas “escatológicos” comienzan a pregonar que ya viene el fin del mundo.

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El Vesubio, hizo erupción en el año 79 y destruyó a Pompeya.

Ahora, revisemos cuantos terremotos, cataclismos, erupciones de volcanes, guerras, epidemias, eclipses han ocurrido desde que el hombre existe sobre la tierra.

Para quienes les encanta especular con las “señales” de la Segunda Venida de Cristo, y del fin del mundo, les tengo una noticia:

Nadie sabe el día ni la hora:

Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. Mateo 24:36.

Será sin previo aviso:

42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. 43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. 44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.

Para este 21 de agosto, antes de pensar en catástrofes, e imaginar que se acerca el fin del mundo, más bien valora esta afirmación:

3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, 4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites?

5 Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra.

6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: 7 Ovejas y bueyes, todo ello, Y asimismo las bestias del campo, 8 Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar.

9 ¡Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán grande es tu nombre en toda la tierra! Salmos 8:3-9.

Feliz eclipse total.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de biblegateway.org
  • Datos astronómicos: Wikipedia,
  • Imágenes: Google
  • Notas personales.

LA LUNA DE SANGRE, Y EL FIN DEL MUNDO

La noche del 27 de septiembre seremos testigos de un fenómeno astronómico impresionante, el eclipse total lunar que cambia el color del satélite, por lo que vimos a la Luna de color rojo. Este evento es popularmente conocido como la Luna de Sangre.

En un eclipse normal, la Tierra se interpone entre el Sol y nuestro Satélite, ocultándole con su sombra. En el caso de una Luna de Sangre, debido a la inclinación de ambos, la atmósfera terrestre desvía y absorbe los rayos de color azul del Sol, por ello adquiere una coloración muy similar a la del gran astro en los crepúsculos.

Luna Roja.

Este es el último eclipse de luna total de un ciclo de cuatro que comenzó el 14 de abril del 2014, conocido como la tétrada de lunas rojas. Los siguientes eclipses totales lunares en los que el mundo pudo ver la Luna de Sangre ocurrieron el 8 de octubre de 2014, el 8 de abril de 2015, y no volverá a ocurrir hasta el año 2032.

Muchos relacionan la Luna roja con el apocalipsis y el fin del mundo, tal vez por la cita de Hechos 2:20 que dice textualmente “El Sol se convertirá en tinieblas y la Luna en sangre, antes que venga el día grande y glorioso del Señor”.

La Luna Roja es un fenómeno astronómico corriente: Un Eclipse.

Algunos predicadores aseguran que estos eclipses rojos, que coincidieron con fechas importantes de los israelitas, como es la Pascua y la fiesta de los Tabernáculos, que se mencionan en textos bíblicos, como Mateo 24:1-25, Marcos 13:1-23, Lucas 21: 5-24, lo que según algunos significa que el advenimiento de Cristo, y la victoria del pueblo israelí está cerca.

Con frecuencia escuchamos que las actuales “guerras y rumores de guerras,” “terremotos”, “pestilencias”, tanto como la extensión del evangelio “a todas las naciones”, son señales de la inminente venida de Jesucristo.

Es cierto que la Escritura detalla abundantes señales anunciadoras de la Segunda Venida, y el Final de los Tiempos, sin embargo entre las muchas que se mencionan, hay una que es bueno recordar: vendrá “como ladrón en la noche”, 2 Pedro 3:10, es decir que el Gran Advenimiento ocurrirá en forma inesperada, sorpresiva.

Leamos lo que Jesús mismo indica sobre el tiempo exacto de la Segunda Venida:

Será repentina: Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. Mateo 4:27.

Solo el Padre la conoce: Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. Mateo 24:36

Hay que estar preparados: 42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. 43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. 44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. Mateo 24:42-44.

Una enseñanza para tomar en cuenta:

6 Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? 7 Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; 8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Así pues, si la Luna de Sangre te recuerda la Segunda Venida de Cristo, entonces recuerda también que eres un testigo suyo.

Fuente:

¿CUANDO SERÁ EL FIN DEL MUNDO?

Una pregunta frecuente en los medios cristianos es:

¿Cuándo será el fin del mundo? ¿Qué señales habrá de este evento?

Para responder tales interrogantes, necesariamente tenemos que definir lo  que entendemos por “mundo”. Para luego establecer cuando será su final.

En la Biblia la palabra mundo se refiere a:

Humanidad, hombres: “Porque de tal manera amó Dios al mundo…” Juan 3:16. Lee igualmente Romanos 5:12; 2 Corintios 5:19.

Tendencias de la naturaleza pecaminosa humana: “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.”, 1 Juan 2:16. Con el mismo sentido leemos 2 Timoteo 4:10; Santiago 4:4.

Planeta tierra; “En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. “, Juan 1:10. Lea Salmo 50:12;; Hechos 17:24.

Considerando las diferentes acepciones de la expresión “mundo” en la Biblia, vamos a responder la pregunta:

¿Cuándo será el fin del mundo?

A tal fin, cambiaremos la palabra “mundo”, por cada una de las acepciones antes indicadas.

¿Cuándo será el fin de la “humanidad”? Juan 3:16 declara que el hombre, la humanidad, el mundo, no desaparecerán, al contrario el hombre, gracias a la obra salvadora de Jesucristo, tiene “vida eterna”.

Apocalipsis 21:3, declara: Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.

¿Cuándo será el fin de las “tendencias pecaminosas de la naturaleza humana”?, de los “deseos de la carne”. Pablo en Gálatas 5 nos ilustra a este asunto; él en esa carta escribe sobre las “manifestaciones de la carne”, para luego destacar el “fruto del Espíritu”.

De acuerdo con Pablo, el final de las “tendencias pecaminosas de la naturaleza humana”, se da cuando se practican las nueve virtudes constitutivas del “fruto del Espíritu”: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, dominio propio, de las cuales el “dominio propio”, es determinante; sin menoscabo de las anteriores. Por ello siempre afirmo que: “no hay que esperar morirse para disfrutar la “vida abundante” que Cristo nos prometió.

Pablo declara en Romanos 12:2: No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Es decir, una renovación espiritual, neutraliza la influencia de las “tendencias del mundo”

¿Cuándo será el fin del planeta tierra? Los cosmólogos ofrecen algunos escenarios para el fin de la Tierra. Es decir, su desaparición física.

Primera posibilidad. Que el Sol, producto de su evolución como una estrella, se convierta en una Gigante Roja. Llegada esa etapa el Sol destruirá a la Tierra. Tal vez la absorba y consuma. Esto ocurrirá dentro de unos cinco mil millones de años.

Segunda posibilidad. Que se produzca un “Big Crunch”, o “gran colapso”; de acuerdo a esta teoría, el Universo irá frenando poco a poco su velocidad de expansión, hasta detenerse y comenzar a comprimir la materia hasta una singularidad espacio-temporal. Es decir un pequeño punto de materia. No hay acuerdo sobre el momento en que este fenómeno ocurrirá; aunque se supone miles de millones de años para que suceda. Muchos cosmólogos desechan esta teoría.

Tercera posibilidad. Que se produzca un “Big Freeze”, Gran Congelamiento, o Muerte térmica del universo, congelado. Este escenario es considerado como el más probable. Ocurrirá si el Universo continúa en expansión como hasta ahora lo hace. En aproximadamente un billón de años, las estrellas existentes se apagarán y la mayor parte del Universo se volverá oscuro. La Vía Láctea, nuestra Galaxia, si aún existe, será una isla solitaria en un inmeso espacio vacío y oscuro.

Las anteriores son las principales teorías sobre el destino del Universo, y por ende de la Tierra, entre muchas otras. Conforme a esas teorías de los cosmólogos, el final de la Tierra no se vislumbra muy cercano.

¿Predice la Biblia el final de la Tierra?

Las Sagradas Escrituras describen la creación del cielo y de la tierra’; en ellas no se da detalles sobre un Universo eterno, o una Tierra eterna. En Apocalipsis se menciona un “cielo nuevo, y una tierra nueva”, dando a entender que el Universo será transformado, para constituirse en la morada de un “hombre nuevo”. Recordemos aquello de “vino nuevo, en odres nuevos”.

Aquí surge otra interrogante. ¿Es eterna la materia, indestructible?

Los físicos y los químicos han hecho su aporte a este respecto, han declarado: “la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma”, esta es la lógica humana. La lógica Divina, expresada en la Biblia, afirma: “La materia se crea, Génesis 1:1; y no se destruye, solo se transforma, Apocalipsis 21:1.”

Observemos la revelación Bíblica, sobre la Tierra y la humanidad:

El Universo, cielo y tierra:“En el principio creó Dios los cielos y la Tierra.”, Génesis 1:1. Es decir, creo la materia, y la energía, y seguidamente la organizó en el Universo que observamos.

El Primer Adán: “Entonces Jehová Dios formó Dios al hombre del polvo de la tierra. Y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”, Génesis 2:7. De acuerdo con este texto, el hombre fue formado de los mismos materiales que constituyen la tierra, más el aliento de vida que el creador le concedió. De ahí nuestra naturaleza humana, y la espiritual.

El Segundo Adán, su Encarnación: El Espíritu Santo, haciendo uso de leyes genéticas desconocidas para nosotros, fecundó a María. Por lo cual Jesús tuvo una naturaleza humana, como la nuestra, derivada de los 23 cromosomas que aportó María; y una naturaleza Divina, como la de Dios, por obra del Espíritu Santo en la encarnación. Así lo relata Lucas: “Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.”, 1:35

Y declara Juan: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”, 1:14

El Cuerpo Transformado de Jesús:

Jesús Resucitado, con un cuerpo material transformado:

  • Misma apariencias, cuerpo transformado: “Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.”, Mateo 28:3.
  • Desaparece: “Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio. Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; más él se desapareció de su vista.” Lucas 24:30-31.
  • Aparece, estando las puertas cerradas: “Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros.” Lucas 24:36, Juan 20:19.
  • Cuerpo físico: “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.”, Lucas 24:39.
  • Ingiere alimentos: “Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos.”, Lucas 24:42-43.
  • Vence la gravedad, asciende al cielo: “Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.”, Hechos 1:9.
  • En el Cielo, Sentado a la derecha de Dios: “Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios,”. Hechos 7:55.
  • Se aparece a Pablo: “Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.”, Hechos 9:5.
  • Regresará: “los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.”, Hechos 1:11.

Luego de su Segunda Venida:

  • Nos transformará a su semejanza: Cuando Regrese Jesucristo, seremos como Él es: “en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.”, 1 Corintios 15:52, y, según Juan: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.”, 1 Juan 3:2.
  • La creación será transformada: “porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.” Romanos 8:21.
  • Cielo nuevo y tierra nueva: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.”, Apocalipsis 21:1.

Una realidad diferente: “Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. 2 En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. 3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, 4 y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. 5 No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos. Apocalipsis 22:1-5.

En conclusión, hemos analizado lo que la Biblia ensena sobre el final del mundo, considerando las diferentes acepciones de la expresión “mundo”.

A la luz de lo anteriormente descrito, la pregunta correcta es: ¿Cuándo Regresará Jesucristo?

La Segunda Venida de Jesucristo es la que va a determinar los sucesos antes enunciados.

Este tema, la Segunda Venida de Jesucristo, la consideraremos en un artículo posterior.

Fuente:

  • Wikipedia, la Enciclopedia Libre. Teorias del fin del Universo.
  • Imágenes Google
  • Versión de ;a Biblia: RVR-60, tomada de http://www.biblegateway.org

LA LUNA ROJA Y EL FIN DEL MUNDO

La noche, del 14 al 15 de abril 2014, fuimos testigos de un fenómeno astronómico impresionante, el eclipse total lunar que cambia el color del satélite, por lo que vimos a la Luna de color rojo. Este evento es popularmente conocido como la Luna de Sangre.

Luna de Sangre

En un eclipse normal, la Tierra se interpone entre el Sol y nuestro Satélite, ocultándole con su sombra. En el caso de una Luna de Sangre, debido a la inclinación de ambos, la atmósfera terrestre desvía y absorbe los rayos de color azul del Sol, por ello adquiere una coloración muy similar a la del gran astro en los crepúsculos.

Eclipse de Luna

Este es el primer eclipse de luna total de un ciclo de cuatro que se sucederán hasta el 2015, conocido como la tétrada de lunas rojas. Los próximos eclipses totales lunares en los que el mundo podrá ver la Luna de Sangre ocurrirán el 8 de octubre de 2014, el 8 de abril de 2015 y el último será la noche del 28 de septiembre de 2015 y no volverá a ocurrir hasta el año 2032.

Muchos relacionan la Luna roja con el apocalipsis y el fin del mundo, tal vez por la cita de Hechos 2:20 que dice textualmente “El Sol se convertirá en tinieblas y la Luna en sangre, antes que venga el día grande y glorioso del Señor”.

Algunos predicadores aseguran que estos eclipses rojos, que sucederán hasta 2015, y que coincide con fechas importantes en la religión judía, como es la Pascua y la fiesta de los Tabernáculos, son de los que se mencionan en textos bíblicos, como Mateo 24:1-25, Marcos 13:1-23, Lucas 21: 5-24, lo que según algunos significa que el advenimiento de Cristo, y la victoria del pueblo israelí está cerca.
Con frecuencia escuchamos que las actuales “guerras y rumores de guerras,” “terremotos”, “pestilencias”, tanto como la extensión del evangelio “a todas las naciones”, son señales de la inminente venida de Jesucristo.

Es cierto que la Escritura detalla abundantes señales que anuncian la Segunda Venida, y el Final de los Tiempos, sin embargo hay una que es determinante: vendrá “como ladrón en la noche”, 2 Pedro 3:10, es decir que el Gran Advenimiento ocurrirá en forma inesperada, sorpresiva.

Leamos lo que Jesús mismo indicó sobre el tiempo exacto de su Segunda Venida:

Será repentina: Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. Mateo 4:27.
Solo el Padre la conoce: Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. Mateo 24:36

Hay que estar preparados: 42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. 43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. 44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. Mateo 24:42-44.

Una enseñanza determinante:

6 Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? 7 Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; 8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Así pues, si la Luna de Sangre te recuerda la Segunda Venida de Cristo, entonces recuerda también que eres un testigo suyo.

Fuente: Wikipedia
Biblia: RV-60
Imágenes: Google

 

 

POSPUESTO EL FIN DEL MUNDO PARA OTRA FECHA

Como se esperaba, llegamos al 21 de diciembre y el anunciado fin del mundo no tuvo lugar.

Ya los astrónomos, y la lógica humana, nos habían indicado que no existían elementos de juicio para asegurar que tal evento catastrófico ocurriría.

El choque con un Planeta, o con un asteroide, ya había sido descartado hace mucho tiempo, debido a que no se observaba en el espacio a ninguno de estos cuerpos celestiales; cuya presencia debería ser visible desde hace mucho tiempo.

Por otra parte la supuesta llamarada del Sol tampoco era esperada, ya que dicho fenómeno ha ocurrido en innumerables ocasiones, sin ejercer mayores daños sobre la Tierra, más que las conocidas interferencias en las comunicaciones, y en los sistemas eléctricos.

La inversión de los polos magnéticos, o devastadores terremotos, igualmente se han producido en diversas ocasiones desde que la tierra existe; más se presume que tal vez tengan lugar dentro de algunos millones de años.

¿Qué ocurrió? ¿Fallaron los Mayas en sus predicciones?

No es que los Mayas fallaran, los que erraron fueron quienes interpretaron erróneamente sus predicciones. A la luz de las informaciones al respecto, tales antepasados centroamericanos lo que anticiparon fue el fin de un ciclo en su calendario, y el inicio de otro.

Como cuando se dijo que el 31 de diciembre del año 2000, a las 12 de la noche hora local, culminaría un milenio, un siglo, y se iniciaría otro, el siglo 21. No se dijo que se acabaría el mundo, aunque algunos lo esperaban, sino que culminaría un ciclo de mil años.

Los Mayas, como muchos pueblos ancestrales, se dedicaron al estudio de los astros; y de ellos obtuvieron el conocimiento de que el Universo es un inmenso reloj astronómico exacto, regido por leyes inquebrantables.

En el Universo no hay azar, casualidad o imprevistos. Todo está debidamente ordenado, equilibrado, y sincronizado. Por ello es que quien conoce de astronomía, sabe que la Tierra en un momento dado, como el 21 de diciembre, estará en una posición prefijada; el conocido solsticio de invierno en el Hemisferio Norte.

Este inmenso reloj astronómico nos dice que la tierra gira sobre sí misma en 24 horas, que gira alrededor del Sol en 365 días, que gira junto con el Sol, alrededor del centro de la Galaxia, en 225 millones de años terrestres; el conocido Año Galáctico, o Cósmico.

Según cálculos de los astrónomos, el Sistema Solar, la Tierra incluida, se formó hace 20 Años Galácticos; y que los humanos aparecieron sobre la faz de la Tierra en el 19.999 año galáctico.

Hoy 21 de diciembre del 2012, honramos a los astrónomos mayas por ese conocimiento adquirido, y legado a través de su calendario.

Ahora, ¿Qué se dice respecto al final del mundo?

Hay diversas afirmaciones al respecto.

El Big Crunch, o Gran Contracción.

La teoría de la Gran Implosión propone un universo cerrado. Según esta teoría, si el universo tiene una densidad crítica superior a 3 átomos por metro cúbico, la expansión del universo, producida en teoría por la Gran Explosión, o Big Bang, irá frenándose poco a poco, hasta que finalmente comiencen nuevamente a acercarse todos los elementos que conforman el universo, volviendo al punto original, en el que todo el universo se comprimirá y condensará, destruyendo toda la materia en un único punto de energía como el anterior a la Teoría de la Gran Explosión.

El momento en el cual acabaría por pararse la expansión del universo, y empezaría la contracción, depende de la densidad crítica del Universo; obviamente, a mayor densidad mayor rapidez de frenado y contracción, y a menor densidad, más tiempo para que ocurra el colapso.

El Big Freeze, “Gran congelación“.

También conocido como Big Whisperer, “Gran susurrante”,  es una hipótesis cosmológica sobre el destino final del Universo, en la que se supone éste se seguirá expandiendo eternamente; asume, por tanto, un universo abierto, en el que se detendrán prácticamente todos los procesos físicos, y posiblemente acabando en la muerte térmica del Universo.

El destino final del mundo, según esta teoría, es un universo disperso y congelado.

Big Bounce, Gran rebote.

Según algunos teóricos, el Universo es oscilante. El Big Bang fue simplemente el comienzo de un período de expansión, al que sigue un período de contracción. Desde este punto de vista, se podría hablar de un Big Crunch, seguido de un Big Bang, o, más sencillamente, un Gran Rebote.

Esto sugiere que podríamos estar viviendo en el primero de todos los universos, pero es igualmente probable que estemos viviendo en el universo dos mil millones, o cualquiera de una secuencia infinita de universos.

Multiverso

El multiverso, conjunto de Universos paralelos, es un escenario en el que aunque el Universo puede ser de duración finita, es un Universo entre muchos. Además, la física del multiverso podría permitirles existir indefinidamente. En particular, otros Universos podrían ser objeto de leyes físicas diferentes de las que se aplican en el Universo conocido.

Cielo Nuevo y Tierra Nueva

Este es un concepto que aparece en el libro de Apocalipsis, en sus dos últimos capítulos, de acuerdo con esta afirmación, Dios transformará el Cielo y la Tierra, que tendrá nueva apariencia y propiedades; para albergar a una humanidad igualmente transformada. Todo después de la Segunda Venida de Jesucristo, quien antes de partir, prometió un retorno glorioso.

Esta es la esperanza de los cristianos.

En fin, como se ha observado, en las distintas afirmaciones sobre el final del mundo no hay fecha cierta. Solo explicaciones que dependen de las creencias de quienes las postulan.

Se prevé un final catastrófico, o un final glorioso. Todo es asunto de fe.

Fe en los postulados de la ciencia, o en los de la Biblia.

Entre tanto, el 21 de diciembre del 2012, no fue el día final; tal vez lo sea para reflexionar sobre la condición del hombre sobre la Tierra, y los inmensos desafíos para preservarla en armonía, paz; propiciando el bienestar de todos los hombres.

Feliz Nuevo Comienzo.

Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia Libre.

Imágenes: Google

AÑO NUEVO MAYA

Debido a su movimiento de traslación, la Tierra se dirige a un punto imaginario del espacio que corresponde al solsticio de inviernos, en el hemisferio norte; lo cual este año 2012 ocurrirá el 21 de diciembre.

En ese momento astronómico, ocurre la noche más larga del año. Nuestros antepasados, ávidos estudiosos de los fenómenos celestiales, atribuyeron este hecho, la larga oscuridad del solsticio, a misteriosas fuerzas opuestas al astro rey, el Sol, que querían opacar su luminosidad. Por este motivo nuestros ancestros encendían fogatas, con la intención de disipar las tinieblas y transmitir energía al Sol. Al final, el astro rey salía victorioso, por lo cual se celebraba la fiesta del Sol Invicto.

El Sol continua ganando espacio a la oscuridad de la noche, y progresivamente aumenta su luz diurna hasta lograr el día más largos del año, o sea la noche más corta del mismo; lo cual ocurre seis meses después, el conocido solsticio de verano, alrededor del 21 de junio.

Para los hombres de la antigüedad, los fenómenos celestiales tenían características misteriosas, y eran producidos por fuerzas antagónicas.

Un eclipse solar, era considerado un ataque contra el astro rey, y simbolizaba un aparente triunfo de las tinieblas sobre la luz. Así que el fenómeno presagiaba males, infortunios y tragedias.

Hoy día, el avance del conocimiento, de la ciencia, la tecnología; con la aplicación de sofisticados instrumentos de observación y calculo, se ha determinado que los fenómenos celestes son regidos por inquebrantables leyes físicas. Que el Universo es un inmenso cronómetro, es una afirmación nacida de la astronomía.

En el Universo no hay caos, imprevistos, o casualidad. Todo está perfectamente ordenado, dirigido, encausado, y calculado.

Esta noche usted puede elevar su mirada al cielo, y observar a Sirio, la estrella más brillante del cielo nocturno, vista desde la Tierra; situada en la constelación Can Mayor del hemisferio celeste sur.

Sirio es la estrella más brillante que se observa en la parte superior de la imagen.

Esta estrella tan notable, es muy conocida desde la antigüedad; por ejemplo, en el Antiguo Egipto, la salida de Sirio marcaba la época de las inundaciones del Nilo, y ha estado presente en civilizaciones tan dispares como la griega y la polinesia. En ocasiones, y coloquialmente, Sirio es llamada “Estrella Perro” a raíz de la constelación a la que pertenece.

A esta estrella se le dio tanta importancia que los Romanos, así como los Sumerios, elaboraron calendarios tomando como patrón de referencia los ciclos de Sirio.

Hoy se sabe que Sirio es una estrella doble, Sirio A, de mayor tamaño que el Sol; y Sirio B, con un tamaño similar al de la tierra; que giran una alrededor de la otra.

La luz que usted observa, proveniente de Sirio, fue emitida por aquella estrella hace 8 años y medio, aproximadamente.

Nuestros antepasados no tenían a mano estos datos sobre Sirio; así que asociaron místicamente la salida de esta estrella con fenómenos terrestres, como las crecidas del Nilo. En realidad Sirio no influía sobre las crecidas del Nilo, tan solo marcaba la fecha de la ocurrencia del fenómeno. Así como las agujas del reloj, cuando señalan las doce del mediodía, no influyen sobre  el deseo de almorzar, sino que marcan la hora en que a muchos les da hambre, y comen.

En la actualidad, aun cuando se tiene conocimiento de la mecánica celeste, el hombre continúa otorgando a los fenómenos astronómicos un cierto poder místico sobre la vida de los hombres, y los destinos de la humanidad. Por ello abundan las predicciones astrológicas, los horóscopos, y las profecías sobre eventos marcados por los astros.

En esto se basaron los Mayas, respecto a su calendario, para predecir el fin de un periodo, que según los estudiosos del mismo, ocurrirá el próximo solsticio de invierno, es decir el 21 de diciembre.

Lo asombroso de este hecho, es la magnitud del conocimiento de esa cultura, superior, en ese ámbito, a las demás contemporáneas a ellos. Sin telescopios,  computadoras, ni instrumentos de medición, pudieron elaborar un calendario cuyo comienzo, el año cero, corresponde al día 13 de agosto del año 3114 antes de Cristo, y culmina el 20 de diciembre del 2012; es decir unos 5126 años después; momento que marca  el comienzo de otra era, exactamente en el solsticio de invierno del año en curso.

En realidad la fecha 21 de diciembre corresponde al día de año nuevo maya, el inicio de un nuevo ciclo calendárico, el cual no sabemos si los mayas lo elaboraron.

La Tierra llegará a ese punto imaginario en su órbita, el solsticio de invierno, y como lo ha hecho millones de veces antes, continuará su movimiento alrededor del Sol durante 365 días, y retornará nuevamente al imaginario punto orbital. No acabará el mundo, como nunca lo hace los 31 de diciembre; solo culmina un periodo, una etapa, un calendario.

Si algo debemos celebrar el 21 de diciembre del 2012, es la ingeniosidad, avance del conocimiento, y asertividad de los mayas. Una cualidad propia de la naturaleza humana, que nos fue concedida al momento de la Creación.

Se continuará concediendo a los astros poder sobre los hombres y su destino, como se ha hecho desde tiempos inmemoriales. Más el destino del hombre, no está en los astros, ni en su influencia sobre nosotros. Cada quien es dueño de lo que hace y de su destino, esa es una ley natural, determinada por nuestro Creador.

Feliz Año nuevo maya el 21 de diciembre, y feliz año nuevo occidental el 31 de diciembre.

Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia libre

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