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SUPERAR EL DUELO QUE AFLIGE AL VENEZOLANO

El duelo es un mecanismo de  adaptación emocional que se activa ante una pérdida. Por lo general se enfoca al duelo desde su perspectiva emocional, sin embargo este mecanismo de adaptación tiene una dimensión física, filosófica, espiritual y conductual.

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Aunque el duelo, como reacción emocional ante una perdida, es igual en todos los seres humanos, su expresión es variada, depende de la cultura, de las costumbres heredadas de los antepasados.

La intensidad y duración del mecanismo de adaptación depende de la pérdida sufrida; es natural que el sufrimiento experimentado por el extravió de un anillo de bodas sea diferente al que se siente por haber sido despedido del trabajo. La valoración que se dé al anillo de bodas, y al trabajo determinan la magnitud del dolor, y el tiempo para superarlo.

Quiere decirnos todo esto que el hombre desde que nace, y durante el continuo humano, enfrenta la realidad del dolor. El dolor es parte de la condición humana pues experimentamos perdidas de diversos tipos durante toda la vida. Eso parece desalentador ¿Cierto? Sin embargo, también hemos sido dotados de recursos para superarle, de manera que aunque sufrimos diversas pérdidas durante toda la vida, también las hemos sobrellevado y superado.

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Pero el dolor, el sufrimiento no estaba en el plan de Dios al crear al hombre.

Cuando Dios se propuso crear el hombre lo hizo perfecto, a su imagen y semejanza, e ideó un ambiente adecuado para que disfrutara calidad de vida, porque el plan de Dios es que el hombre sea feliz. Por ello planta un huerto en el Edén como morada del hombre.

Los dos primeros capítulos del Génesis nos muestran al hombre viviendo en armonia con la naturaleza, consigo mismo y con el resto de los seres creados.

Es la Biblia quien revela el origen del duelo, lo cual se descubre cuando relata la caída del hombre.

A partir de ese momento, la Sagrada Escritura trata el tema del dolor por las pérdidas de manera natural, y aunque no se le da mayor relevancia esta entretejido en sus páginas, corre en toda ella hasta un momento dado en que el dolor, el sufrimiento y el duelo son totalmente erradicados, así se revela en los capítulos 21 y 22 de Apocalipsis.

Luego del acto de desobediencia Dios declara a la pareja las consecuencias de su acción, y seguidamente les expulsa del Paraíso; así se afirma en Génesis 3:23-24:

23 Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. 24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

La pareja pone en acción el primer mecanismo de adaptación psicológica para enfrentar y superar semejante pérdida. Desde aquel aciago instante el dolor y el sufrimiento, el duelo es parte de la experiencia humana. Todo esto nos indica que el duelo, el dolor, el sufrimiento humano es consecuencia de la desobediencia de la primera pareja, y este acto en teología se denomina pecado original.

No significa esto que el dolor sufrido por la ruptura de un noviazgo, o el duelo ocasionado por la pérdida de un empleo sea consecuencia de la desobediencia, sino que aquella desobediencia ancestral introdujo el sufrimiento en la humanidad, por ello se denomina pecado original; a menos que el novio o el empleado hayan incurrido en un acto catalogado como desobediencia y genere la natural consecuencia.

Pero no vamos a tratar en este escrito el duelo como consecuencia del pecado, o de la desobediencia, sino a revisar cómo enfrentarle, y superarlo. La referencia al pecado original es para insistir en que Dios no creo al hombre para sufrir, le colocó en el Huerto en el Edén para ser feliz, disfrutar calidad de vida, el sufrimiento es un accidente de origen humano.

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Retomando la idea de que el duelo es un mecanismo de adaptación ante una perdida, se puede afirmar que el pueblo venezolano tiene activado este mecanismo desde hace varios años, el venezolano esta en duelo. ¿Por qué el venezolano esta en duelo? Por las diversas e infinitas perdidas que ha sufrido en los últimos años.

En general se puede afirmar que el venezolano ha sufrido un descalabro descomunal en lo que a calidad de vida se refiere, y esta es una perdida sumamente dolorosa.

La pérdida del poder adquisitivo del signo monetario, la escases de alimentos y medicinas, la insuficiencia de los servicios públicos, la imposibilidad de obtener combustible para los vehículos y gas doméstico, las calles, carreteras y autopistas intransitables; la perdida ocasionada por la inseguridad, la imposibilidad de obtener asistencia de calidad en los hospitales.

Igualmente la incalculable perdida en otros aspectos de la realidad nacional, como en el ámbito político en que los dirigentes emblemáticos de los partidos han perdido credibilidad; y en el ámbito económico la especulación manifiesta una impresionante perdida de en el ejercicio de valores como la equidad, la honestidad; y en la dimensión espiritual, los resultados estan a la vista.

Todo esto genera en la población en un estado de sufrimiento progresivo que debido a un futuro incierto mantiene a la población deprimida, agobiada, impotente; lo que es peor, sin esperanza.

¿Qué hacer ante una situación de duelo? Aceptarle como algo natural, no la perdida sufrida, sino la sensación de dolor, de duelo. Comprender que ante la perdida el organismo ha activado un mecanismo de adaptación.

Los mecanismos de adaptación son reacciones emocionales, tales como miedo, enojo, rechazo, amargura, resentimiento, culpa, evasión; y también reacciones fisiológicas como llanto, desmayos, dolores de cabeza, eventos cardiovasculares, pérdida del apetito, entre otras reacciones. Tales manifestaciones dependen de la magnitud de la pérdida sufrida.

Los expertos en conducta humana han establecido algunas etapas de adaptación al duelo que son:

Negación: La primera reacción que mostramos tras una pérdida dolorosa es negar la realidad de la situación. Muchos piensan: “Esto no está pasando, esto no puede estar pasando”. Es una reacción normal y una manera de racionalizar las emociones abrumadoras. Es un mecanismo de defensa que amortigua el impacto inmediato de la pérdida. Bloqueamos las palabras y escondemos los hechos. Esta es una respuesta temporal que nos lleva a través de la primera oleada de dolor.

Enojo, Indiferencia o Ira: A medida que los efectos de la negación comienzan a desaparecer, la realidad y el dolor afloran. El dolor se desvía y se expresa de manera contradictora en forma de ira. El enojo puede estar dirigido a objetos inanimados, a extraños, a amigos o familiares. En el caso de la pérdida de un ser querido, la ira puede enfocarse hacia el  fallecido. Sabemos que la persona no tiene la culpa, sin embargo, podemos sentirnos resentidos con ella por causarnos tanto dolor al dejarnos. Nos sentimos culpables por estar enfadados, y esto nos hace enfadarnos más todavía.

La indiferencia es un mecanismo de evasión a través del cual se pretende minimizar el impacto de la perdida.

Negociación Negociar consigo mismo o con el entorno, entendiendo los pros y contras de la pérdida. Se intenta buscar una solución a la pérdida a pesar de conocerse la imposibilidad de que suceda. En realidad surge la esperanza de que se puede de algún modo retrasar el dolor.

Depresión: Se experimenta tristeza por la pérdida. La depresión debe ceder con el tiempo.

Fase de Aceptación. Se asume que la pérdida es inevitable. Supone un cambio de visión de la situación sin la pérdida; siempre teniendo en cuenta que no es lo mismo aceptar que olvidar.

Elaboración del duelo: Es el transcurso del proceso desde que la pérdida se produce hasta que se supera. Esta elaboración puede comenzar antes de la pérdida, en el caso de que ésta se pueda prever con cierta antelación.

De acuerdo con lo anterior, podemos establecer que el venezolano se encuentra en la etapa de elaboración del duelo ya que las causas que lo originan no han cesado; entonces tenemos que echar mano de otros recursos para poder enfrentar la situación frustrante, procesarla, y superarla.

Hacemos referencia al aspecto espiritual de la condición humana, y en lo que se refiere al venezolano son sus valores enraizados en la fe cristiana, que a su vez se sustenta en la Palabra de Dios. Entonces necesitamos volvernos a la Palabra de Dios y  fortalecer nuestra fe para poder soportar y superar esta catastrófica situación.

¿Qué podemos hacer al respecto? Veamos el quehacer desde la perspectiva bíblica, consideremos la recomendación de Jesucristo descrita en una escena, veámosla:

Traen un muchacho enfermo a Jesús, y esto es lo que sucede:

20 Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos. 21 Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño. 22 Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos. 23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. 24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad. 25 Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él. 26 Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto. 27 Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó. Marcos 9:20-27.

De este relato enfoquemos el versículo 23:

Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.

Entonces, la primera medida es creer. Creer en lo que la Palabra de Dios te establece para ese y otros casos difíciles de tu vida. Observa la importancia de las creencias en este gráfico:Tus creencias se manifiestan en conducta, comportamiento. Eres lo que crees. Ahora consideremos lo que la Biblia enseña sobre cómo superar el duelo, para que surta efecto necesitas creer en la certeza de lo que se afirma en ella.

Lo que dice la Biblia para superar el duelo:

Reconocer que las tribulaciones, las pérdidas, las enfermedades, son circunstancias normales de la condición humana, Juan 16:33:

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

 Observa la expresión: “En el mundo tendréis aflicción”. Jesús está reconociendo la realidad de las aflicciones en el ser humano, en los creyentes, entonces les advierte que las experimentaran, para que estén preparados. El Señor conoce de aflicciones, y estaba preparando a los discípulos para los eventos que breves momentos mas tarde le llevarán al calvario.

Recordar que hemos sido dotados con recursos espirituales para superar las adversidades, 2 Timoteo 1:7:

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Dios ha dotado a cada creyente de poder, amor, y dominio propio. La palabras de Pablo nos llevan a pensar que lo recibido es el Espíritu Santo quien da poder al creyente, Hechos 1:8; y dota del fruto, Gálatas 5:22-23, observa que la primera virtud del fruto del Espíritu es amor, y la última es “dominio propio”, y entre ambas están gozo, paz, benignidad, bondad, fe, y mansedumbre. También el Espíritu nos dota de la “armadura espiritual”, Efesios 6:10-20.

Si existe algún sentimiento de culpa, perdonar, y perdonarse,  Mateo 6:12. El acto de perdonarse a sí mismo es algo vital, quien lo hace sabe lo que es el perdón, y también la sensación de paz que embarga los corazones.

Finalmente volvamos a Juan 16:33, toma nota de esta expresión de Jesús:

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz.

Con seguridad muchas de las pérdidas que se experimentan son irremplazables, por lo tanto necesitamos superar aquella sensación de duelo y traer paz al corazón, lo cual Cristo promete y con seguridad te la concederá.

A este respecto revisemos lo que dice Pablo en Filipenses 4:6-7:

6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Al culminar de leer este escrito, inclina tu rostro y eleva esa plegaria, recibe la paz de Cristo.Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Duelo: Wikipedia, psicoactiva.com

Notas personale

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PARA PENSAR UN PRIMERO DE ENERO

Proseguimos hoy, 1 de enero, un proyecto que se inicia desde el mismo instante en que se nace.

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Ayer tal vez te hiciste muchas promesas para el futuro,  consideraste enmendar los errores. A lo mejor te pusiste alguna prenda amarilla para recibir el nuevo año. Llegada la media noche, es probable que degustaste doce uvas mientras sonaban las doce campanadas que anunciaron la llegada del nuevo año, y con gran regocijo abrazaste a los tuyos deseándole un feliz año. Es posible que algunos dieron una vuelta alrededor de sus casas maleta en mano, con la esperanza de que ese gesto les conceda la posibilidad de viajar.

Tradiciones muy hermosas que se han venido cumpliendo desde tiempos remotos. Más como son tradiciones, no surten efectos reales en el devenir del tiempo, porque lo que define tu futuro son las realizaciones del presente.

Sabes por experiencia personal que no puedes realizar nada en el futuro, aquello que te propones es una idea, un proyecto, una meta; que para concretarla tienes que trabajar cada día, solo así se hará realidad. Y tus acciones solo puedes cumplirlas en el presente. Recuerda: solo vives, realizas, actúas, logras, disfrutas en el tiempo presente. Nada haces en el mañana, sino hoy. Por eso el dicho sabio: No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

Pongamos por ejemplo que deseas realizar un emprendimiento, la concreción de ese deseo no depende de la buena suerte, de los buenos augurios, o de grandes intenciones. Se hará realidad si pones en acción cada uno de los pasos requeridos para lograrlo, y ello requiere activar todo tu potencial, tus conocimientos, y buscar el asesoramiento requerido.

No es la mala suerte, la situación del país, la carencia de recursos, los obstáculos lo que detendrá tu emprendimiento. Lo único que puede frenar la realización de tu proyecto es la extinción de la energía, la motivación, la necesidad de lograrlo.

Revisa los logros tuyos en el pasado. Sabes que no es la buena suerte lo que hizo realidad ese logro del cual te enorgulleces. Toma nota de los pasos, las estrategias, las acciones que pusiste en marcha para obtener aquella meta; y haz lo mismo con aquel emprendimiento que te has propuesto.

No dejes a medio camino tu proyecto, esfuérzate hasta lograrlo.

Si abrazas la fe en Cristo, recuerda una afirmación de San Pablo en Filipenses 4:13:

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”

Fuente:

 

LA FELICIDAD NO TIENE SECRETOS

Circulan por la red innumerables versiones de trabajos publicados con el objeto de descubrir el secreto de la felicidad, algunos hasta enumeran los mismos, con la sana intención de orientarnos sobre ese importante tema.

Reconocemos el importante aporte de tales trabajos, y sin quitarle mérito alguno, podemos afirmar que la felicidad no tiene secretos. La experimentamos de diversas maneras, aun sin darnos cuenta.

Para tener conciencia de nuestra felicidad, toma en cuenta estas vivencias:

VIVE EL PRESENTE

Nuestra tendencia es vivir en el pasado, o en el futuro.

Del pasado solo podemos obtener sentimientos de culpa por aquellas cosas que no hicimos, o que hicimos mal; lo cual nos produce tristeza. O tal  vez nostalgia, debido a las cosas buenas que vivimos, los éxitos alcanzados, que ya no se repiten.

En cuanto al futuro, nos produce ansiedad y angustia, por la expectativa sobre lo que está por venir.

Lo importante es vivir intensamente el presente, utilizando del pasado las experiencias adquiridas; con la esperanza de un futuro promisor, que nos impulse al logro de nuestra realización personal.

Recuerda que el presente es ese brevísimo instante de tiempo que transcurre incesantemente a lo largo de tu preciosa vida.

Solo se vive el presente. Vívelo intensamente.

SONRIE

La risa es un tremendo aliado de la felicidad y el bienestar.

Cuando ríes tonificas tu organismo pues pones en acción diversos músculos de tu cuerpo; y debido a la respiración que se acelera, agregas más oxigeno a tu torrente sanguíneo, el cual actúa favorablemente en el cerebro.

De igual modo al reír produces endorfina, la hormona de la felicidad.

Cuando sonríes tu rostro se ilumina, rejuveneces, y contagias alegría a quienes te rodean.

Aplica muchas dosis diarias de sonrisas, para fortalecer tu sistema inmunológico, contagiar a los demás, y disfrutar plenamente la vida.

VIVE COMO UN NIÑO

Los niños saben disfrutar sus momentos.

Dicen lo que sienten, sin ofender a los demás; son sinceros, espontáneos, creativos, intuitivos, expresivos.

Les gusta aprender, siempre están preguntando; confían en los mayores, y aprenden de ellos.

Cuando tienen desavenencias con sus amiguitos, son capaces hasta de pelear, peroolvidan pronto las diferencias, y se reúnen de nuevo con ellos para seguir compartiendo, sin pizca de resentimiento.

De los niños es el Reino de los Cielos.

PERDONA LAS OFENSAS

El perdón es la clave para una vida saludable mental, emocional y físicamente.

Cuando nos negamos a perdonar, lo que hacemos es conservar en lo más intimo de nuestro ser una emoción negativa, que nos hace daño.

Al perdonar nos liberamos del resentimiento, y de todas aquellas emociones negativas producto de las relaciones quebrantadas con el prójimo.

Es el primer paso hacia el encuentro y la reconciliación, que perfecciona las relaciones con los demás.

PIENSA EN POSITIVO

El pensamiento es un gran generador de emociones.

En la mente almacenamos diversas informaciones, en lo que denominamos memoria; las cuales surgen en un momento dado en forma de pensamientos.

Un perfume, una música, la visión de una flor, una palabra, un gesto generan un pensamiento, el cual produce una emoción.

Un recuerdo ingrato, produce pensamientos negativos, y emociones equivalentes.

Con el pensamiento condicionamos nuestra conducta, como si decretamos los sucesos anticipadamente.

Piensa en lo bueno, agradable, amable, en lo virtuoso. Plena tu mente de las virtudes de los demás, las cosas bellas de la vida, las maravillas de la naturaleza, de lo importante y valiosa persona que eres.

TEN FE

La fe te permite confiar en los demás. Y esa confianza en el prójimo va a generar en ti una sensación de armonía, paz, sosiego, equilibrio. Esa fe te hace confiar en ti mismo. En tus capacidades, tu potencial, tu valor como persona.

De igual modo te permitirá percibir la revelación que Dios te hace de si mismo, para renovarte como persona; y mostrarte las virtudes del amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, y dominio propio.

Por todo lo cual, ratificamos: La Felicidad no tiene Secretos.

Esta ante ti, no desperdicies la posibilidad de experimentarla plenamente.

La Vida es Bella…!!!

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PARA TENER ÉXITO, NO TEMAS AL FRACASO

A través de la red circulan innumerables megabytes en los que se habla sobre el éxito, tantos como incontables resmas de papel, y litros de tinta utilizados para referirse al mismo tema.

Es que todos los seres vivos estamos orientados al logro. La aspiración de todo ser humano es alcanzar sus metas, lograr sus sueños, obtener éxito.

Muy poco se habla del fracaso. El tema no interesa, aun cuando es más frecuente y extendido que su opuesto: el éxito.

Nadie quiere fracasar.

Repito la expresión, nadie quiere fracasar.

Más aunque parezca un absurdo, la experiencia continua de los seres vivos es el fracaso, puesto que el éxito es algo que se obtiene una sola vez, en relación a una meta concreta. De manera que necesitamos convivir y sobrellevar el fracaso, ya que este es parte esencial de la vida.

¿Qué es el fracaso?

Del diccionario podemos obtener la definición de que fracaso es “Falta de éxito o resultado adverso”.

El mismo diccionario nos ofrece la definición de éxito: Resultado feliz de un negocio, actuación.

De acuerdo con estas definiciones, el éxito se obtiene “una vez”, lo que significa que fracaso son las muchas veces que no se obtuvo el resultado esperado.

Alguien ha dicho que del éxito obtenemos satisfacciones, alegrías, bienestar, felicidad; más del fracaso obtenemos aprendizajes significativos. Que no deben constituirse en motivos de frustración, sino en impulsores para continuar trabajando en la búsqueda de lo que queremos.

Thomas Alba Edison fue un gran hombre de ciencia, inventó la bombilla, o lámpara incandescente, y otros 1.300 inventos que disfrutamos hoy.

El amigo Edison fue un mal estudiante, apasionado por la lectura, parcialmente sordo desde niño; mas también es padre de muchos inventos que, con mayor o menos éxito, fueron viendo la luz. El fonógrafo, la bombilla o el efecto Edison con el que nace la electrónica, son algunas de sus aportes más valiosas a la ciencia.

Pues bien, este gran hombre, según sus confesiones, realizó más de mil intentos antes de lograr que una lámpara incandescente funcionara. Cuando en una entrevista le preguntaron: ¿Qué se siente fracasar un millar de veces?, él respondió: “Ahora ya sé mil formas de no hacer una bombilla“…

Según este gran hombre, de los fracasos aprendemos tanto o más que de los éxitos.

Ahora bien, el que alguien fracase circunstancialmente en una empresa, tarea, o propósito; no significa que es un fracasado. Simplemente quiere decir esto, que se está en procura del éxito; que se está buscando la manera de hacer bien las cosas, aprendiendo “mil formas” de no hacerlas erradamente.

Cuando caminaste, no lo hiciste de un tirón; primero fracasaste muchas veces en el intento, sufriste muchas caídas, y acumulaste bastantes moretones. Finalmente un día tuviste éxito, y caminaste hasta el día de hoy. Igual para aprender a leer. Muchos intentos fallidos, hasta que la mente se abrió y la comprensión de lo escrito fue como algo mágico.

A lo largo de la vida hemos obtenido muchos aprendizajes de los fracasos. Ahora sabes que el fracasar no te hace un fracasado, sino un sabio en cómo no fracasar de nuevo. Es decir en no “tropezar de nuevo con la misma piedra”.

¿Ha fracasado en el intento de realizar, obtener, concretar, o crear algo?

No te siente ni fracasado, ni frustrado negativamente.

Aprovecha el aprendizaje obtenido en la experiencia, y sigue fracasando; digo, aprendiendo en cómo hacer las cosas para tener éxito.

Felices fracasos… o Aprendizajes…

Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia Libre

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ETERNO PRESENTE

El tiempo es la magnitud física que mide la duración entre dos sucesos; y que permite ordenar los acontecimientos en secuencias, un pasado, un presente y un futuro.

Desde un punto de vista práctico, realista, solo existe el presente. Un eterno presente, debido a que el pasado son acontecimientos que ocurrieron, y el futuro hechos por venir. Solo se vive en el presente.

Un sabio, en el libro de Eclesiastés, afirmó: Hay un tiempo en que se nace, y otro para morir. Los extremos de todos los sucesos de una vida. Entre ambos, las realizaciones humanas, en su debido momento.

Todo ser vivo realiza, crea, actúa, produce, únicamente en el presente.

En el pasado hay experiencias, conocimientos, aprendizajes que sirven para facilitar las acciones en el presente; y el futuro constituye una fuente de inspiración, de motivación.

Hay personas centradas en el pasado, ellas piensan que los tiempos pasados fueron mejores; son melancólicas, añoran las tradiciones y costumbres de antaño; les gusta coleccionar antigüedades. Por lo general son personas apegadas a la figura materna; con tendencia a la introversión y al pesimismo. Muchas veces aparece en ellos sentimientos de culpa por lo que hicieron, o no hicieron.

Otros se proyectan hacia el futuro. Todas sus expectativas están en un futuro que jamás llega. Creen que todo lo mejor está por venir. Cuando se gradúen, o se casen, consigan un trabajo, les aumenten el sueldo; el tiempo pasa, y lo mejor sigue en el futuro. Dichas personas son ansiosas, inseguras; siempre están preocupadas.

Quienes viven en el presente generalmente son personas felices, ocupadas, creativas, productivas; disfrutan lo que hacen. Se aceptan como son sin complejos; reconocen sus virtudes y debilidades, sacando provecho de ambas. Realizan lo que se proponen.

La tendencia hacia el pasado, o hacia el futuro, no es un defecto. Es una característica relacionada con el temperamento, son rasgos innatos. El peligro está en no aceptar los cambios, queriendo vivir como en el pasado, en un museo. O pretender anticipar los acontecimientos, lo cual nos produce ansiedad, incertidumbre.

El secreto está en vivir el presente, utilizando la experiencia y saber acumulado; con expectativas reales de lo por venir, como motivación.

En Eclesiastés, el escritor en 3:12 y 13, expresó:

12 Yo he conocido que no hay… cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; 13 y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.

Vivimos un hermoso presente, realicémonos en él, utilizando la experiencia acumulada, con la mirada puesta en nuestro destino; confiando en las promesas de nuestro Dios.

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Biblia: Versíon RV60

 

LA FELICIDAD VA POR DENTRO

¿Sabes por qué te gusta evocar momentos felices, observar un jardín con flores, disfrutar la playa, practicar ejercicios, o besar a un ser querido?

Es que tales actos, activan en nuestro organismo la producción de endorfinas, unos compuestos químicos naturales semejantes a la morfina, que estimulan en el cerebro los centros de placer.

Resulta interesante que la ciencia ha descubierto la causa física de la felicidad; así como de otras emociones. Se trata de la acción de algunos productos químicos y de pequeñas descargas eléctricas en el cerebro.

Las investigaciones han demostrado la existencia de centros de placer o dolor que se activan a través de impulsos nerviosos y hormonas. Es que reacciones como amor, odio, euforia, melancolía, deseo sexual, apetencia por el alcohol, agresividad y sumisión, son resultado de la actividad en alguna conexión, sinapsis, de la compleja red de neuronas en el cerebro.

En 1950 los científicos James Olds y Peter Milner de la Universidad McGill de Montreal, Canadá, descubrieron el “centro cerebral del placer” en ratas, cuando erraron al colocarles un electrodo destinado a crearles malestar.

En dicho experimento, introdujeron a un roedor en una caja donde podía moverse libremente. Cada vez que llegaba a una esquina determinada, se le aplicaba una pequeña descarga eléctrica. El animalito en lugar de evitar el rincón, la reacción esperada, volvía rápidamente a él; se descubrió que dicha conducta era porque en tal lugar encontraba placer.

Luego en 1975 se descubrió una serie de sustancias que activaban sensaciones satisfactorias, a las que debido a su parecido con la morfina se nombró endorfinas, morfinas endógenas, las que comúnmente se conocen como hormonas de la felicidad.

Actualmente se sabe que existen tres familias de endorfinas, también llamadas péptidos opioides, cuya producción es regulada por la glándula hipófisis: encefalinas, dinorfinas y ß-endorfina, siendo este último grupo el de más importancia clínica, debido a su gran potencial analgésico. Estas se producen de manera natural, y en mayor proporción, cuando sufrimos dolor.

De acuerdo a los experimentos realizados, se estima que aquellos individuos genéticamente determinados para producir bajas cantidades de hormonas del bienestar, están más expuestos al desarrollo de alcoholismo y otras adicciones. Presentan mayor inestabilidad en sus emociones y enfrentan con más dificultad sus problemas, que quienes alcanzan altas concentraciones.

Por otra parte, se ha demostrado que el estrés sostenido provoca disminución de los niveles de endorfinas, lo que genera mayor inestabilidad emocional y debilidad ante el desarrollo de adicciones.

 Podemos producir la hormona de la felicidad, y colocarla en tu torrente sanguíneo para disfrutar la vida.

He aquí algunas estrategias:

La receta materna. La leche de mamá no sólo incluye todos los nutrientes que un bebé necesita durante los primeros seis meses de vida: proteínas, vitaminas, hierro, calcio, fósforo y lípidos; sino que también contiene endorfinas para que el pequeño se sienta feliz y elimine el dolor.

Una dosis de amor. Caricias, besos, abrazos  también estimulan la descarga de tan felices sustancias, así como de las populares feromonas, hormonas que aumentan el atractivo sexual de una persona y cautivan a su pareja;  a la vez que contribuye a eliminar muchos dolores, insomnio, estrés y depresión.

Dígalo con flores. Tener rosas, gladiolas o lirios cerca de la cama aumenta la sensación de bienestar debido a que estos vegetales contienen feniletilamina, sustancia aromática que estimula la liberación de opioides. Para que esto ocurra debe contarse con ambiente ventilado, mantener agua fresca en el florero y, por supuesto, no ser alérgico.

Una bebida estimulante. Para muchos no hay nada tan placentero que acompañar sus momentos de trabajo, esparcimiento o convivencia con una taza de café. Es que hora y media después de haber consumido dos tazas de la aromática infusión, el nivel de las hormonas de la felicidad se mantiene sensiblemente alto.

Recuerdos embriagantes. Una de las maneras más sencillas de producir endorfinas es pensando en hechos felices, evocando situaciones satisfactorias o hasta soñando despiertos con proyectos y anhelos. Por eso mucha gente que se siente abrumada o triste encuentra en recuerdos y fantasías tanto placer.

Corre para suprimir el dolor. Al practicar ejercicios de resistencia, como correr o jugar futbol, se produce una secreción muy alta de morfinas endógenas. Esto explica el porqué de la casi total desaparición de dolor, en algunas regiones del cuerpo, cuando se tiene práctica física intensa.

Ríete para bajar de peso. Una carcajada activa la secreción de diversas sustancias a nivel cerebral, como adrenalina, vinculada a creatividad e imaginación, dopamina, que estimula la agilidad mental, y serotonina, químico de efectos calmantes que disminuyen hambre y ansiedad;  la producción más intensa que se presenta es de endorfinas.

De igual modo escuchar un música, contemplar una puesta de Sol, disfrutar la playa, u observar a un niño riendo son situaciones entre tantas otras, colectivas o personales, que nos demuestran que la alegría depende de un solo factor: vivir.

Por todo lo cual podemos afirmar que la felicidad la llevamos por dentro.

Adaptado de: Medicinas.com.mx: Salud

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PEQUEÑOS DETALLES PARA ALCANZAR FELICIDAD

La felicidad es un estado que buscamos incesantemente.

La misma no la vamos a encontrar en los sucesos de la vida, ni en las interacciones personales, como tampoco en los bienes que poseamos.

El dinero, y posesiones materiales ofrecen confort; los seres que nos rodean nos regalan alegría; los acontecimientos de la vida, en general, nos conceden un cierto grado de tranquilidad.

Mas la felicidad, la verdadera, la podemos encontrar y procesar desde dentro de nosotros.

El mundo, y sus acontecimientos, nos emite estímulos, que sabiamente canalizados y procesados van a determinar nuestra tranquilidad, bienestar, sosiego, paz; que en sentido general denominamos felicidad.

El libro de los Proverbios, en la Biblia, nos ofrece un incesante manantial de sabiduría, de dichos sabios; que si los ponemos en práctica, van a contribuir en el logro de ese inapreciable estado del alma, que denominamos felicidad.

Es posible, que por estar en la Biblia, los consejos se tomen desde una perspectiva religiosa; más los mismos no so son para la práctica religiosa, sino que son consejos para la vida.

Para vivirlos.

Leamos algunos, y luego propongamos algunas conclusiones.

Así comienza:

2Para entender sabiduría y doctrina,
Para conocer razones prudentes,

Para recibir el consejo de prudencia,
Justicia, juicio y equidad;

Para dar sagacidad a los simples,
Y a los jóvenes inteligencia y cordura.

Oirá el sabio, y aumentará el saber,
Y el entendido adquirirá consejo,

Para entender proverbio y declaración,
Palabras de sabios, y sus dichos profundos.

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

 Sobre el trabajo 6:6-8:

6Ve a la hormiga, oh perezoso,
Mira sus caminos, y sé sabio;

La cual no teniendo capitán,
Ni gobernador, ni señor,

Prepara en el verano su comida,
Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.

Para mantener buenas relaciones con los demás, 10:11-12

11Manantial de vida es la boca del justo;
Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.

12 El odio despierta rencillas;
Pero el amor cubrirá todas las faltas.

Frente a una persona enojada, 15:1

La blanda respuesta quita la ira;

Mas la palabra áspera hace subir el furor

Un verdadero tesoro, 22:1

De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas,

Y la buena fama más que la plata y el oro.

Los padres, 23:22

Oye a tu padre, a aquel que te engendró;

Y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.

Los hijos, 29:17

Corrige a tu hijo, y te dará descanso,

Y dará alegría a tu alma.

Hay más sabiduría en este interesante libro, dedica tiempo para escudriñar sus páginas, descubre grandes principios, y ponlos en práctica.

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EL SENTIDO DE LA VIDA

Hay momentos en que internamente nos preguntamos cual es la razón de ser de nuestra existencia sobre este mundo.

Observamos nuestra realidad presente y experimentamos una sensación de inconformidad, desasosiego, incertidumbre, insatisfacción, desencanto.

Somos conscientes de que a lo largo de nuestra existencia hemos alcanzado algunas metas, obtenido algunos logros, satisfecho muchas necesidades; más íntimamente experimentamos una sensación de pesar.

 Se sabe por experiencia que la posesión de bienes materiales, de riquezas materiales, y  dinero, producen seguridad, confort, comodidad; mas no garantizan la felicidad y el bienestar general, que es el ideal de todo ser humano.

Igualmente sabemos que el haber alcanzado un al nivel intelectual, poseer muchos conocimientos y ser una lumbreras en el campo de las ciencias, tampoco garantiza calidad de vida.

El mismo análisis podemos aplicar en otras áreas de la vida, como haber alcanzado notoriedad y fama; o ejercer poder, en cualquier aspecto de la vida; o, haber disfrutado todos los placeres, y satisfecho todas las necesidades.

Al final, en una reflexión sincera, se sabe que todo aquello anteriormente mencionado, aunque se posea a plenitud; no satisface una necesidad profunda de cada ser humano: El sencillo deseo de ser feliz.

Ahora bien, el hombre ha sido creado para ser feliz.

Es que la vida tiene sentido, cuando se es feliz.

Resulta ilógico pensar que hemos sido creados para sufrir.

El sufrimiento es producto de una condición humana que ha perdido su naturaleza.

La lógica elemental, y la experiencia de cada uno, establecen que se es feliz, cuando hacemos el bien, motivados por una virtud.

Por el contrario, somos infelices, cuando actuamos mal, impulsados por un defecto del carácter.

En nuestro interior hay un dispositivo que evalúa nuestras actitudes, y ofrece un diagnóstico imparcial. Se llama conciencia, y esta no depende de nuestra voluntad.

La conciencia, mente, espíritu, alma, naturaleza humana, o como la quieras llamar, te da un marco de referencia sobre tus acciones buenas, y sobre las malas.

No vamos a definir, explicar, o analizar la conciencia, porque es una realidad de cada ser humano. El nombre no importa, sino su existencia y la manera como nos afecta.

 Es evidente que la conciencia nos dicta que hay algo en el hombre, que le incita al mal.

Nadie se levanta de su cama con la intención de hacer el mal. A menos que tenga un trastorno mental que le incite al mal, o que le inhiba los actos nobles; un sociópata, psicópata, o algo así.

Uno se dispone, se inclina al bien, a las cosas nobles; más en el camino de las acciones nobles interviene  “algo” que distorsiona la disposición natural al bien; y como consecuencia aparece el mal proceder.

Hay una lucha interior. Una fuerza te incita al bien, y otra te incita al mal. La que venza, definirá tu comportamiento en ese instante.

Entonces para encontrar el verdadero sentido de la vida, la felicidad plena; necesitamos vencer, superar, aniquilar, esa fuerza interna que nos incita al mal, y entorpece nuestra felicidad, y bienestar. Lo que algunos definen como calidad de vida.

Si te interesa leer sobre como vencer esa fuerza interna que te incita al mal, lee el siguiente artículo en esta página.

Gracias por visitarnos, y leer hasta aquí.

PARA ENCONTRAR EL SENTIDO DE LA VIDA

En el artículo anterior hablábamos de un factor interno que nos incita al mal. Decíamos:

“Uno se dispone, se inclina al bien, a las cosas nobles; más en el camino de las acciones nobles interviene “algo” que distorsiona la disposición natural al bien; y como consecuencia aparece el mal proceder.”

Ese “algo”, a que hacemos referencia, esa fuerza que te incita al mal, es denominado pecado, o un  defecto de carácter.

Lo denominaremos “defecto de carácter”, porque originalmente el hombre fue creado con un carácter noble, bueno, inocente, perfecto. Y en estas condiciones vivió por tiempo indefinido; hasta que le fue sembrada la semilla de la desobediencia, de la rebelión, de la satisfacción egoísta de sus necesidades naturales.

Es decir la mente del hombre, originalmente creada para el bien, fue distorsionada, orientada hacia el mal.

Una mente orientada hacia el bien, no matará, ni robará, ni menospreciará al prójimo, no explotará a los débiles; porque el pensamiento virtuoso no permitiría que niños en algún lugar del mundo mueran a causa del hambre; ni incitaría a usar el ingenio para crear armas de destrucción masiva, ni sistemas para explotar al hombre.

Es decir, una mente orientada hacia el bien, propiciaría la paz entre las naciones del mundo, el bienestar de todos los hombres, el imperio de la justicia, la erradicación de las condiciones de miseria.

Una mente orientada hacia el bien, encontrará el sentido de la vida.

¿Qué ocurre cuando el hombre actúa bajo el dominio del mal, de su defecto de carácter?

Lea la prensa, observe  su entorno, y descubrirá el poder destructor de una mente dirigida, controlada por su naturaleza corrompida.

Inseguridad, tristeza, culpa, ansiedad, guerras, hambre, miseria, dolor, muerte, son las consecuencias de la acción errada del hombre.

Por eso no se encuentra sentido a la vida. Porque vivimos un mundo para el cual no fuimos creados.

¿Cómo resolver esta situación?

Se necesita un cambio de mente, un cambio de actitud. Ahora este cambio no ha podido ser logrado con el nivel de conocimiento actual. Es que ni un trasplante de cerebro lograría tal maravilla.

El método para operar el cambio de la mente, es sencillo. Requiere tan solo un acto de fe.

Jesucristo expresó, en el evangelio de Marcos, capítulo 1, verso 15, lo siguiente:

“El tiempo se ha cumplido, y el reino de los cielos está cerca; arrepentíos, y creed en el evangelio.”

Este no es un mensaje religioso, no expongo, ni defiendo una religión.

Este es un mensaje espiritual.

Así pues que lo que a continuación expongo, lo hago en el ámbito espiritual, respetando la religión que profesas, y sin incitarte a cambiarla.

Analicemos el anterior texto:

“El tiempo se ha cumplido”. Esta frase hace referencia al momento en que fueron pronunciadas. Era el momento para formular esa declaración; las condiciones estaban dadas.

En la actualidad, y en tu caso personal. Este es el tiempo oportuno. Ha llegado el momento. Es la oportunidad para que conozcas esta verdad. Por eso estás leyendo estas palabras.

“El reino de los cielos está cerca”. Se refiere a que el imperio del bien sobre el mal se hace realidad. Se acerca la expresión del amor, de la gracia de Dios para con los hombres. Un Dios perdonador, que quita el pecado del mundo.

“Arrepentíos”. Para cambiar la mente, no es necesaria una intervención quirúrgica invasora; o un trasplante de cerebro; ni un lavado cerebral. Jesucristo propuso un método menos traumático y más efectivo. Lo denominó arrepentimiento. Es decir cambiar radicalmente la dirección de la vida. Un giro de 180 grados. Una mente nueva.

Cuando, Jesús expresó: “arrepentíos y creed en el evangelio.” Propuso un interesante proceso. Estas palabras son traducidas del griego, que originalmente, sería algo así: μετανοειτε και πιστευετε εν τω ευαγγελιω (metanoeite kai pisteúete en to evaggelio). Fijemos nuestra atención en la primera palabra griega μετανοειτε; esta deriva de la expresión μετανοῖεν (metanoien), palabra que está compuesta de “meta” que significa cambio, más allá, transformación, y “nous”, que significa mente. Metanoia, arrepentimiento, significa cambio de mente.

El arrepentimiento, es como nacer de nuevo; significa un cambio de actitud. La actitud, es la manera aprendida, organizada y sistemática de pensar, sentir y reaccionar. Uno primero piensa, luego siente, y finalmente reacciona. Por lo tanto, la conducta observable, nace en un pensamiento. Veámoslo mediante un ejemplo. Visualice una comida que le gusta mucho, imagine su apariencia, textura, color, aroma, sabor. Disfrute unos instantes esa imagen. Usted tiene en su mente esa sabrosa comida, y en su boca más saliva de la habitual.

Por ello los psicólogos conductistas estaban equivocados en algunos de sus planteamientos, pensaron que cambiando los estímulos, cambiaban la conducta. De todos modos lograron cambios temporales, más un cambio permanente, necesita un cambio radical en la manera de pensar. Metanoia, una mente nueva.

Si usted quiere cambiar algo, en su manera de ser, cambie su manera de pensar. Debido a esto es que se habla de la renovación de la mente. Es que una mente renovada determina una nueva persona.

“Creed en el evangelio”. La expresión “evangelio” originalmente en griego ευαγγελιω, “evaggelio”, significa “buena noticia”, que en el contexto del Nievo Testamento, se refiere a Jesucristo. Es decir, la buena noticia, el evangelio, es Jesucristo.

¿Qué importancia tiene creer en Jesucristo?

Nos concede una nueva naturaleza, de carácter espiritual.

Posibilita reactivar las virtudes que nos impulsan a las cosas nobles.

Perdona los pecados, y libera del sentimiento de culpa.

Hoy es el momento oportuno para ti, cree en Jesucristo, recíbele en tu corazón, y experimenta una nueva naturaleza.

Para más información de este tema, lee: Cambiar la Mente, en:

http://lalumbrera.wordpress.com/2011/01/13/cambiar-la-mente/

MENTE SANADORA

Dando continuidad al tema Mente Sanadora, vamos a considerar las siguientes estrategias para el desarrollo de una mente sana.

Vamos con otra recomendación: Sonríe.

No tomes la vida tan en serio. Una sonrisa, el buen humor, son excelentes tonificantes del cuerpo. La ciencia médica está tomando en serio el asunto de reír. Al punto que en algunos centros de salud de países desarrollados se aplica la denominada risoterapia.

Los expertos dicen que la risa tiene múltiple ventajas, he aquí algunas de ellas:

Inmuniza contra la depresión y angustia.

Cuando uno se ríe segrega más adrenalina, lo que potencia la creatividad y la imaginación.

Al reír, el cerebro hace que nuestro cuerpo segregue endorfinas, sedantes naturales del cerebro similares a la morfina; esas que actúan como drogas naturales que circulan por el organismo, resultan cientos de veces más fuertes que la heroína y la morfina, además son gratuitas y no tienen efectos secundarios. Por eso cinco o seis minutos de risa continua actúan como un analgésico.

Las endorfinas; del griego “ενδο”, endo, que  significa “dentro”; y morfina, de Morfeo, en griego, Μορφέας, el dios de los sueños en la mitología griega; endo(mo)rphine. Son  péptidos opioides endógenos que funcionan como neurotransmisores. Son producidas por la glándula pituitaria, y el hipotálamo durante el ejercicio, la excitación, el dolor, el consumo de alimentos picantes, el consumo de chocolate, el enamoramiento, y el orgasmo, y son similares a los opiáceos en su efecto analgésico y de sensación de bienestar.

El término endorfina se refiere a una acción farmacológica análoga a la morfina, por una sustancia originada en el interior del organismo.

Al reírnos estamos haciendo ejercicio: Con cada carcajada se ponen en marcha cerca de 400 músculos, incluidos algunos del estómago que sólo se pueden ejercitar con la risa.

Actúa como un masaje: La columna vertebral y cervical que es donde por lo general se acumulan tensiones, se estiran al reirnos. Además se estimula el bazo y se eliminan las toxinas. Con este movimiento el diafragma origina un masaje interno que facilita la digestión y ayuda a reducir los ácidos grasos y las sustancias tóxicas.

La risa nos limpia: Al reirnos se lubrica y limpian los ojos con lágrimas. La carcajada hace vibrar la cabeza y se despeja la nariz y el oído.

Oxigenación: Cundo ríes entra el doble de aire en los pulmones, de ahí que la piel se oxigene más. En concreto, los pulmones mueven 12 litros de aire en vez de los 6 habituales, lo que mejora la respiración y aumenta la oxigenación. Con esto se desmiente la idea de que la risa provoca arrugas en el rostro, al contrario lo tonifica.

La risa nos da felicidad: Además de favorecer en la producción de endorfinas, también hay más encefalinas en el cerebro, ambos neurotransmisores, formados por cadenas de aminoácido, que se encuentran sobretodo en el sistema límbico y cuya función es combatir el dolor.

Sonríe y vivirás más saludablemente,

Una última recomendación: Piensa en positivo.

Anteriormente te indicábamos que el cerebro no procesa lo negativo, como habitualmente imaginamos.

Si te escribo: “No pienses en un mono negro, con un sombrero rojo y una camisa amarilla”.  Ya sabes lo que hace tu cerebro, desconoce el no, y por el contrario trae a la mente, el objeto negado.

Es lo que ocurre cuando le dices a tu cerebro: “No pienses…” completa la frase. Qué sucede cuando les dices a tus hijos: “Aquí están los regalos, no los abran hasta navidad”.

De ahí la importancia de cuidar las recomendaciones o advertencias. ¿Qué sucede cuando tu le dices a un adolescente, “dile NO a las drogas”? O cuando le comentas a una persona: “No mires hacia la puerta, acaba de llegar la persona de quien te estaba hablando…”

Hay una interesante aplicación al respecto. Si alguien te dice: ¡NO te quiero!, dile, “por favor repite lo que dijiste…”. Recuerda, el cerebro suprime el NO de la persona que te habla.

Ahora, veámoslo de esta manera: Una persona va a buscar trabajo, y antes de tomar la iniciativa de ir en su búsqueda, piensa: “A lo mejor, no me dan el trabajo”. Aun cuando anteriormente, les dije que el cerebro no procesa el “no”, este caso es diferente; porque se trata de una actitud pesimista.

El cerebro trabaja con la realidad objetiva; nosotros propiciamos una realidad subjetiva. Y una subjetividad impregnada de pesimismo, hace que tu conducta, tu apariencia, tu modo de comportamiento, te muestre “no apto para el trabajo”.

Recuerda cómo funciona el proceso de pensamiento:

 Primero piensas; seguidamente sientes; luego actúas.

Pensar: ¿Qué pasa cuando piensas negativamente?

Sentir: ¿Cómo te sientes cuando piensas negativamente?

Reaccionar: ¿Cómo reaccionas cuando piensas negativamente?

Veámoslo de esta manera:

¿Qué ocurre cuando una persona piensa que es incapaz?

Ahora continúa tú, escribe y responde las preguntas subsiguientes.

Ya tienes una muestra de lo que significa pensar negativamente.

Tienes que cambiar el enfoque, si posees una actitud negativa, por una adecuado a tu realidad. Has leído la expresión: “Todo es posible al que cree”. Prueba a ver si tiene significado en tu vida.

Ahora, no es que si tú piensas y crees que puedes volar, vas a salir volando, con solo pensar que puedes hacerlo. Sabes que no tienes los órganos apropiados para el vuelo.

Más, en una oportunidad a alguien se le ocurrió que podía volar como las aves, y construyo un artefacto para hacerlo. Hoy podemos viajar en un avión, porque un visionario pensó en algo imposible para su época,  volar como los pájaros.

Recuerda, todo lo que existe, primero fue pensado. Creado en la mente de un visionario.

Así pues, toma la decisión de pensar en positivo, ver el lado bueno de la vida, el aprendizaje en cada suceso que te ocurra.

Un escritor, hablando sobre este aspecto, señalaba: “Si un clavo me desgarra el pantalón; no me enojo por este incidente, en lugar de ello pienso: el sastre también necesita comer”.  Como notarán escribía en la época de los sastres, este noble artesano que como el zapatero, ofrece un gran aporte, a favor de la economía domestica.

Un autor anónimo sentenció: “Si la vida te da limones, hazte una rica limonada”. Transforma en positivo todo lo que te ocurra, verás cómo cambia tu vida.

En conclusión.

Bien, dicho todo esto, te recordamos que estamos hablando, o escribiendo, sobre las enfermedades psicosomáticas y cómo prevenirlas.

Señalamos anteriormente que según los estudiosos en el campo de la medicina, en muchas ocasiones la enfermedad física es el resultado de un desequilibrio emocional que persiste a través del tiempo. Estas enfermedades se denominan psicosomáticas,

Recordemos que la palabra psicosomática significa: “factores psicológicos con influencia sobre las enfermedades”.

Por este motivo te presentamos siete estrategias para prevenir las “somatisaciones”, las cuales son:

  • Maneja creativamente los pensamientos: Reencuadre
  • Aprende a perdonar
  • Supera la culpa
  • Enfrenta la ansiedad
  • Dale significado constructivo al tiempo: Disfruta el presente
  • Sonríe
  • Piensa en positivo

Esperamos que estas sencillas recomendaciones contribuyan a mejorar tu calidad de vida; y a prevenir las enfermedades que tienen origen en el manejo inadecuado de la emociones; las enfermedades psicosomáticas.

Recuerda, si es cierto que la mente puede enfermar,

Entonces,

Tu mente también te puede sanar.

Prueba lo que te recomendamos, luego nos cuentas…

Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia Libre

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