INTERPRETACIONES BÍBLICAS ERRADAS QUE SE DIFUNDEN COMO CIERTAS

Con frecuencia oímos afirmaciones sobre hechos narrados en la Sagrada Escritura, o doctrinas bíblicas, que se difunden y repiten como si fuesen veraces; sin embargo al revisar el texto que los contiene, se descubre que son inciertos, erradamente interpretados.

Algunas muy elementales, como cuando un niño afirma que Jonás estuvo en el vientre de una ballena, y la Escritura afirma que fue en el de un gran pez, Jonás 1:17.

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O, cuando se narra a los niños la historia de David y Goliat, y se afirma que David mata al gigante con una piedra lanzada con su honda; pero la Biblia establece que David lo derriba con la piedra; y es con la espada del mismo Goliat, con la que le da muerte, 1 Reyes 17:49-51.

Vamos a reseñar algunas de esas interpretaciones carentes de veracidad, predicadas hasta en púlpitos, que la Biblia corrige.

En este escrito, parafraseando las palabras de Jesús, afirmamos: Oísteis que fue dicho, pero la Biblia dice.

Moisés Era Tartamudo. Esta afirmación deriva de interpretar erradamente las palabras del Patriarca Hebreo cuando Dios le llama en el desierto, justificando su negativa de ir a liberar al pueblo de Israel del yugo egipcio, Éxodo 3:10, el texto en cuestión es: Éxodo 4:10:

“Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! Nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni después que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.”

Trata de explicar que no es experto en oratoria,  que habla poco, es tosco; los años en el desierto como pastor de ovejas marcaron su lenguaje.

También el contexto desmiente su tartamudez; según Esteban: “Fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en palabras y obras”, Hechos 7:22.  

La Iglesia es la Esposa del Cordero. Con frecuencia se oye esta afirmación, o que la Iglesia es la Novia del Cordero; se usa como argumento Efesios 5:22-28, más en ese texto se afirma que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, 5:23.

En la Biblia, Israel es la esposa de Jehová, Jeremías 3:14; algo que reitera Jesús, Marcos 2:19-20; y la Iglesia es el cuerpo de Cristo, Colosenses 1:18.

En Apocalipsis 19:9 se habla de unas bodas del Cordero, las que algunos predicadores proclaman como la unión de Jesucristo con la Iglesia, sin embargo el texto no describe una boda, sino destaca lo bienaventurados que son los invitados a la cena de las bodas del Cordero, sin especificar con quien se une el Cordero.

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Apocalipsis 21:9-10 revela quien es la esposa del Cordero, ¿Quién es? Es la Nueva Jerusalén. Ahora bien si la Biblia afirma que Israel es la esposa de Jehová, y que la Iglesia es el cuerpo de Cristo, ¿Cómo interpretar que la Nueva Jerusalén es la esposa del Cordero? ¿Qué sucede con Israel y con la Iglesia?

Revisemos quién es la Nueva Jerusalén.  Lee Apocalipsis 21:12-14; describe el muro de la Nueva Jerusalén, conformado de doce puertas con los nombres de los hijos de Israel; y de doce cimientos con los nombres de los apóstoles; por lo tanto la Esposa del Cordero es el pueblo de Dios, constituido de los hijos de Israel, y los creyentes en Jesucristo. Esta idea la anticipa Pablo en Romanos 11:17-18.

Jesús murió un día viernes. Esta es otra interpretación errada. Aun cuando la Biblia no dice explícitamente el día exacto de la crucifixión de Jesús, se puede determinar por el contexto.

Los evangelios establecen el día en que Jesús resucita: el primer día de la semana, Mateo 28:1-6; Marcos 16:1-16; Lucas24:1-6; y, Juan 20:1-9. A partir de este dato se puede determinar el día de la muerte de Jesús.

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Jesús dijo que estaría tres días y tres noches en el sepulcro, Mateo 12:40, y que resucitaría al tercer día, Mateo 16:21; 17:23.

Con estos datos podemos establecer el día de la muerte de Jesús; si resucita el primer día de la semana, debe permanecer tres días en el sepulcro, y resucitar el tercero; contemos los días en forma regresiva, a partir del primer día.

En el Nuevo Testamento, el primer día de la semanaes el posterior al día séptimo, el de reposo, o sábado, Mateo 28:1. El actual domingo.

Del primer día al séptimo, el sábado, un día; de sábado a viernes, dos días; de viernes a jueves, tres días. Por lo tanto, Jesús muere un día jueves, a las tres de la tarde, Marcos 15:34. Hora novena, actual tres de la tarde.

Hay otra forma de calcular el día de la muerte de Jesús, es a partir de la celebración de la Pascua, evento que anticipaba y escenificaba  la muerte del Cordero de Dios. Veamos. Según la ley, el procedimiento es como sigue:

  • Selección del cordero pascual, día 10 del mes, Éxodo 12:3.
  • Muerte del cordero, día 14 del mes, Éxodo 12:6.

Procedimiento cumplido en Jesús.

  • Selección como Cordero, día 10, primer día de la semana, Mateo 21:1-11. Entrada triunfal.
  • Muerte del cordero, día 14, un jueves.
  • Resurrección, día 17, primer día de la semana.

Estos acontecimientos fueron establecidos en el Plan de Dios para la redención del hombre, por lo tanto no es una casualidad que aquel año de la muerte de Cristo, la selección del cordero pascual, el día 10, fuese primer día de la semana; solo así podría resucitar el siguiente primer día de la semana.

El Domingo es el Día del Señor, o el primer día de la semana es el día del Señor. Este es otro error muy común.

En la Biblia no existe la palabra domingo. Esta expresión proviene del latín “dies Dominicus” (día del Señor). En la antigua Roma se llamaba a este día “dies solis” (día del sol).

En la Biblia aparece la expresión “primer día de la semana” en seis textos, relacionados al día de la resurrección de Jesucristo, Mateo 28:1; Marcos 16:2, 9: Lucas 24:1; Juan 20:1,19; y en dos textos referidos al día en que los discípulos y la iglesia se reunían, Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2,

En tales citas, primer día de la semana se escribe en griego: μίαν σαββάτων, mían sabbaton; o también: μιᾷ τῶν σαββάτων, mia ton sabbaton.

Referente a la expresión “día del Señor” aparece en siete textos: Hechos 2:20; 1 Corintios 5:5; 2 Corintios 1:14; 1 Tesalonicenses 5:2; 2 Tesalonicenses 2:2; 2 Pedro 3:10; Apocalipsis 1:10.

En dichos textos la expresión “día del Señor” se escribeen griego: ἡμέραν Κυρίου, hemeran kyriou; o, ἡμέρᾳ τοῦ Κυρίου, hemera tou kyriou.

Como se observa, en los anteriores textos, la expresión “día del Señor” se refiere al día de la Segunda Venida de Jesucristo, no al día de su resurrección, que es “el primer día de la semana”

Algunos, tomando las citas de Marcos 2:28 y de Lucas 6:5, establecen que el día del Señor es el sábado, pues Jesús dijo ser “Señor del día de reposo”; pero en estos textos lo que Jesús afirma es que Él es superior, está por encima del día de reposo.

¿Por qué se afirma actualmente que el domingo es el día del Señor?

Porque en la antigua Roma se conmemoraba el día del Sol el primer día de la semana. El 7 de marzo del año 321, Constantino I el Grande decreta que ese día del Sol, denominado ahora domingo sería observado como el día de reposo civil obligatorio. Como se dijo antes, domingo proviene de “dies Dominicus” (día del Señor).

La actual tradición declara que el domingo es el día del Señor; pero no olvides que en la Biblia, el día del Señor es el esperado momento de la Segunda Venida de Jesucristo.

Juan recibe la revelación del Apocalipsis un domingo.Esto se afirma a partir de Apocalipsis 1:10, texto en el que Juan escribe: “Yo estaba en el espíritu en  el día del Señor  …” Al revisar una versión del Nuevo Testamento en griego, se observa que la expresión traducida como “día del Señor”, es: κυριακῇ ἡμέρᾳ, kyriake hemera (del Señor día), o, día del Señor.

Como se afirma antes, la expresión “domingo” no existía en tiempos del Nuevo Testamento; para referirse al día de la resurrección de Jesucristo, siempre se usa “primer día de la semana”.

Si Juan hubiese recibido la revelación un domingo, habría escrito: “Yo estaba en el espíritu en el primer día de la semana…” Juan escribe su libro en griego, de modo que no iba a cometer un error tan elemental,  al escribir el día en que recibe la revelación; por lo tanto, el apóstol recibe la revelación “el día del Señor”, es decir: el día de la segunda venida de Jesucristo.

Desde Apocalipsis 4:1 se evidencia esta realidad, Juan es trasladado en el espíritu al momento de la Venida de Jesucristo.

Israe les el pueblo de Dios, refiriéndose al pueblo asentado en el actual territorio de Israel, en el Medio Oriente.

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En la Biblia, la expresión pueblo de Dios posee varios significados.

Pueblo de Dios es:

  • La humanidad, el hombre en general, Salmos 24:1: De Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo, y los que en él habitan.
  • Los hijos de Israel, las doce tribus, Éxodo 5:1; 6:7; 7:16.
  • Los cristianos en general, 1 Pedro 2:9.

Israel en la Biblia se refiere a:

Las doce tribus que convivieron desde la salida de Egipto, Éxodo 1:7, hasta el Reinado de Salomón, 1 Reyes 11:42.

Luego de la muerte de Salomón el reino se divide en: Reino de Israel, o Reino del Norte, 10 tribus, 1 Reyes 12:20; y, reino de Judá, Reinodel Sur, tribus de Judá y de Benjamín, 1 Reyes 12:21.

El reino de Israel, o del Norte, subsiste hasta la caída de Samaria por los Asirios, y el pueblo es disperso hasta hoy, 2 Reyes 17:1-6.

El reino de Judá, o del Sur, persiste hasta la caída de Jerusalén en manos de Nabucodonosor, y el pueblo es exiliado en Babilonia, 2 Reyes 25:8-11; posteriormente, durante el reinado Persa, Ciro ordena la repatriación de los exiliados, Esdras 1:1-4.

Los exiliados retornan al territorio de Judá, reconstruyen el templo, y a Jerusalén, libros de Esdras y Nehemías, y subsisten como pueblo Judío hasta el año 70 después de Cristo, cuando de nuevo Jerusalén es destruida, y el templo, esta vez por los Romanos; el pueblo es disperso, y se les prohíbe retornar a su territorio.

Al territorio de Israel los romanos le cambian de nombre, le denominan Palestina.

En 1947, las Naciones Unidas aprobaron la partición de Palestina en dos Estados, uno judío y uno árabe. El 14 de mayo de 1948, el Estado de Israel declaró su independencia.

El actual Estado de Israel no está conformado por el pueblo de Israel, o del Reino del Norte; sino de los descendientes del reinodel Sur, o de Judá. Por lo tanto, la designación de Estado de Israel es incorrecta, su nombre debería ser Estado Judío; pues el pueblo de Israel aún permanece disperso entre las naciones de la tierra.

Muchas de las profecías relacionadas con Israel se refieren a las diez tribus dispersas, o pueblo de Israel.  E Israel, las diez tribus dispersas, será restaurado, Ezequiel 11:14-25.

Un día ambos pueblos, Israel y Judá, serán unificados, Ezequiel 37:15-16.

De todas formas, los ciudadanos del Estado de Israel, descendientes de Judá y Benjamín, son pueblo de Dios, una parte de Israel, como las demás 10 tribus dispersas por el mundo.

Al fin de los tiempos habrá un Juicio Final. Esta es otra creencia que se difunde ampliamente, más la lectura de la Escritura aclara esta creencia.

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Apocalipsis 20:11-15 es el texto que describe el juicio ante el Gran Trono blanco, la lectura del mismo permite determinar lo siguiente:

Lo que describe el texto es la etapa final de un juicio, la de sentencia, y ejecución de la sentencia. En esta etapa el juez dicta sentencia a partir del libro de la vida, quien no esté inscrito en él, 20:15,es lanzado al lago de fuego; evidentemente los que aparecen en tal libro tienen otro destino.

Es lo que enseña Jesucristo en Mateo 25:31-33. Los de la derecha, heredan el reino; los de la izquierda, son lanzados al lago de fuego.

En Mateo 25:34-46, se describe las obras características de cada grupo de personas.

Si ésta es la etapa de sentencia, y aplicación de lasentencia, ¿Cuándo tiene lugar el juicio? El juicio y condena es en vida, Juan3:18: “El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.”

Cuando una persona cree en Jesucristo, de inmediato se escribe su nombre en el libro de la vida.

En conclusión, al final de los tiempos no habrá un Juicio Final; lo que ocurre es el Final del Juicio.

A partir de esta errada creencia sobre el Juicio Final, surge otra falsa creencia.

En el Juicio Final los justos juzgaran al mundo. Tal afirmación se deduce de 2 Corintios 6:2: “¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas?”

A partir de este texto, algunos interpretan que los creyentes van a formar parte del jurado en el Juicio Final. Sin embargo al leer Apocalipsis 20:11-15, observamos que allí no se menciona jurado alguno.

¿Cómo interpretar las palabras de Pablo? Según Juan 3:18,el juicio es en vida, quienes creen en Cristo, no son condenados; quienes no creen en Jesucristo, son condenados.

¿Cómo juzgan los santos al mundo? Proclamando el evangelio de Jesucristo, y confrontando a la humanidad; quienes reciben al Señor, son libres de la condenación eterna; quienes no creen, son condenados.

Por otra parte, todos los hombres serán juzgados en eltribunal de Cristo, 2 Corintios 5:10: “Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en elcuerpo.”

Es ilógico que una persona sea jurado en un juicio donde ella misma va a comparecer para ser juzgada.

El rapto, o arrebatamiento. Aun cuando la Biblia menciona la realidad de que los creyentes serán arrebatados juntamente con los resucitados, para recibir al Señor en el aire, 1 Tesalonicenses 4:17; existen diversas posiciones sobre cuándo ocurrirá este glorioso evento.

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Estas son algunas de las posiciones:

  1. Pretribulación: ocurre antes de la gran tribulación
  2. Miditribulación: ocurre a la mitad de la gran tribulación
  3. Parcial: ocurre antes, en medio, o después de la gran tribulación dependiendo de la verdadera conversión del creyente
  4. Postribulación: ocurre después de la gran tribulación

Como son cuatro posiciones distintas sobre un mismo suceso, una sola de ellas es verdadera, las restantes son erradas.

Es decir, si se escribe un libro por cada posición sobre el arrebatamiento, solo uno está en lo correcto; y de los predicadores que asuman aquellas posiciones, solo los que asumen la verdadera predicarán a sus congregaciones la versión correcta del arrebatamiento; los demás predican algo falso.

¿Qué dice la Biblia sobre el arrebatamiento? Lee 1 Tesalonicenses 4:16-17, donde se describe el evento, así:

  1. El Señor desciende del cielo, 16a,
  2. Los muertos en Cristo resucitan primero, 16b,
  3. Losque viven son arrebatados juntamente con los resucitados, 17a,
  4. Reciben al Señor en el aire, 17b,
  5. Todos están siempre con el Señor, 17c.

El arrebatamiento es la forma como Pablo se refiere a lo que Jesucristo explica en Mateo 24:29-31, así:

  1. Después de la tribulación, habrá señales en el cielo, 29,
  2. Aparece Jesucristo sobre las nubes con poder y gran gloria, 30.
  3. Los ángeles son enviados a juntar a los escogidos, 31.

Lo que Jesucristo señala como tarea de los ángeles, “juntara sus escogidos”; es lo que Pablo describe como arrebatamiento. Dicho evento claramente se dice que ocurre después de la tribulación, y posterior a su Segunda Venida.

Quien así lo predique y enseña, está en lo correcto; los que proclamen otra secuencia, enseñan una falsa creencia.

Para finalizar, hagamos mención a un último error de interpretación.

El día de pentecostés los discípulos hablaron en lenguas.

Aunque esta creencia se ha aclarada en diversas ocasiones, la traemos de nuevo a reflexión ya que es una doctrina que aún se sostiene, y es un buen ejemplo de la importancia de evitar interpretar los textos ajenos al contexto.

Revisemos el texto: Hechos 2:4: “Y fueron todos llenosdel Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.”

Leído este texto aisladamente permite afirmar que los apóstoles hablaron en lenguas, y sobre esa interpretación construir una doctrina relacionada con el don de lenguas.

Pero sabemos que la Escritura no puede ser interpretada fuera del contexto.

Para interpretar correctamente el texto, leamos el contexto inmediato, Hechos 2:1-13.

De acuerdo al contexto, ¿Qué significa otras lenguas? El versículo ocho lo aclara, son las leguas, o idiomas nativos de los oyentes. ¿Cuáles idiomas? Se mencionan en 2:9-11.

Ahora, observemos el contexto lejano, leamos 1 Corintios 13:1, Pablo menciona dos tipos de lenguas, ¿Cuáles? Las humanas, y las angélicas.

¿Cómo definimos a las lenguas humanas? Es el lenguaje usual de los humanos, son los idiomas, o lenguas de cada pueblo, como el griego, latín, árabe, hebreo, que son algunos de los idiomas mencionados en el contexto estudiado.

Por lo tanto, los discípulos el día de pentecostés hablaron en los idiomas de los oyentes, tal y como se revela en Hechos 2:4-11.

Consideradas estas falsas creencias que circulan entre los creyentes, surgen unas interrogantes: ¿Por qué circulan estas falsas creencias entre los creyentes? ¿Cuál es el origen de las mismas?

Circulan porque se leen libros que contienen aquellas falsas creencias, y como son escritos por prominentes autores, los lectores las asumen como verdaderas, y las repiten.

Por otra parte, muchos predicadores acuden a los libros para obtener ayuda en la interpretación de la Palabra, si el autor esta errado, y el predicador no contrasta con la Palabra lo dicho en los libros, se repiten los errores en los púlpitos.

Por lo tanto, hay que acudir a la Escritura, directamente, para conocer la revelación de Dios; y no asumir revelaciones de otros, que como hemos visto ´pueden ser erradas.

Con esto no estamos en contra de los libros de teología, ni pretendemos descalificar a los grandes escritores que tanto beneficio han aportado a la doctrina cristiana.

Sin embargo, a los fines de evitar la repetición de interpretaciones erradas, lo prudente es que el estudiante de la Biblia domine las reglas de la hermenéutica, y de la exegesis bíblica, de ese modo va a disfrutar estudiando la Escritura, interpretándola, y obteniendo la revelación personalmente.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Datos históricos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Google

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FALSAS CREENCIAS SOBRE GÉNESIS CAPÍTULO TRES

Hemos escuchado infinidad de predicaciones desde los púlpitos,  leído escritos en innumerables libros y revistas; así como visto videos que analizan los acontecimientos narrados en el capítulo tres del libro de Génesis, en el que se aborda la caída del hombre, y las consecuencias de aquel lamentable hecho.

Al analizar el texto bíblico, se observa que hay ciertas discrepancias en la interpretación de las escenas narradas en el mismo,  que por años se han repetido como ciertas; y lo que realmente dice la Escritura.

Hay algunas falsas creencias derivadas de las erradas formas de interpretar el texto.

Estas son:

Dios maldijo a las serpientes, por eso sonenemigas del hombre.

El hombre está bajo maldición por haber pecado.

El trabajo es un castigo debido al pecado de Adány Eva.

La expulsión del huerto es un castigo Divino.

Vamos a considerar esas creencias.  Te recomiendo que leas todo el relato contenido enel capítulo tres del Génesis.

¿Es cierto que Dios maldijo a las serpientes?

La serpiente mencionada en la Biblia asociada con la desobediencia, no es el ofidio reptil que abunda en el planeta tierra; es una referencia metafórica a Satanás, 2 Corintios 13:3, Apocalipsis 12:9; 20:2.

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La sola imagen de una serpiente produce un sensación de rechazo.

Lee Génesis 3:1, reflexiona, ¿poseen las serpientes un cerebro que les permita seducir, como un ser humano? ¿Tienen las serpientes aparato fonador que les permita hablar?

La serpiente que habla en Génesis 3:1, es Satanás. ¿Cómo explicar aquello? Satanás pudo tomar la forma de una serpiente; o hacer creer a Eva que la serpiente hablaba con ella, del mismo modo que un ventrílocuo “hace” que su muñeco hable con el público.

Otra opción es que Satanás usó la denominada percepción extra sensorial, con la cual se puede comunicar sin el uso de los sentidos físicos convencionales. Jesús hizo uso de ella en varias ocasiones, Él “leía” la mente, los pensamientos, Marcos 2:6-8.

Eva tenía desarrollada tal cualidad antes de la caída; gracias a ella mantenía permanente contacto con Dios; la misma que utilizamos al “hablar con Dios” en la oración privada, sin palabras audibles Dios nos “escucha”.

Entonces, cuando Dios maldice a la serpiente, Génesis 3:14-15, maldice es a Satanás, no al ofidio tal vez utilizado por el maligno; y la enemistad de la simiente de la mujer no es con la simiente de las serpientes; sino con la simiente de Satanás; la simiente de la mujer es una prefigura de Jesucristo, quien definitivamente la herirá en la “cabeza”, mortalmente.

Hay que tener presente el estilo literario del texto para interpretarlo correctamente. Una interpretación literal del mismo, sin considerar el contexto induce errores.

Nuestra enemistad es contra Satanás y su simiente, no contra los ofidios que nada tienen que ver con la desobediencia del hombre.   

Siguiente falsa creencia, ¿Está el hombre bajo maldición?  ¿Maldijo Dios al hombre? En ninguna parte del capítulo tres del Génesis se menciona ese hecho.

Hay dos maldiciones en el texto, la primera, contra Satanás, 3:14; y la segunda, contra la tierra, 3:17. Ni a la mujer, ni al hombre se les maldice; se les advierte las consecuencias de su desobediencia, y previene acerca de que no gozarán más las bondades del huerto, pues en su caída arrastran con ellos al resto de la creación.

La Biblia abunda en bendiciones para el hombre, desde Génesis 1:28, se reitera este propósito Divino; tan solo que a partir de Génesis 3, el hombre tiene un papel relevante para obtenerla, Deuteronomio 6:24.

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De acuerdo con la Escritura, el hombre vive bajo la bendición y protección Divina, Números 6:24-26; Salmos 23, 91, 121; Romanos 8:28-39.

Analicemos otra falsa creencia: El trabajo es un castigo por la desobediencia. ¿Es cierto?

Mucho antes de la desobediencia, el hombre tenía la instrucción de trabajar, Génesis 1:28. Trabajo y productividad es la manera como Dios bendice al hombre.

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Bendito serás en el campo… Deuteronomio 28:3.

El hombre es “señor” de la creación, mayordomo de los recursos que se le entrega. El asunto es que debido a la maldición a la tierra, y a la expulsión del huerto, el hombre necesita aplicar su ingenio, su creatividad, para hacer que la tierra produzca; ya que antes vivía en un huerto plantado por Dios, Génesis 2:8.

Al salir de un quirófano totalmente restablecido, y, luego del proceso de recuperación poder continuar la vida normalmente, es cuando se valora la bendición del trabajo.

El trabajo por más modesto y sencillo que sea, es una bendición, a través del cual te realizas, y puedes bendecir a otros. El operario encargado del mantenimiento eléctrico, al realizar su trabajo eficientemente hace un gran aporte al acto quirúrgico, que salva vidas.

Hay espacios en el mundo, que el hombre con ingenio, creatividad, y ganas, los ha transformado en verdaderos “paraísos terrenales”, lo cual es digno de admiración; producto de la capacidad humana de crear.

El trabajo es una bendición.

Otra falsa creencia: La expulsión del huerto es un castigo.

En lenguaje teológico, y en el de muchos predicadores la palabra “castigo” es prominente. La imagen que transmiten de Dios, es la de un Ser sentado en su Trono a la expectativa de cualquier yerro humano para fulminarle con un castigo.

Esta teología enfoca a Dios como el responsable de los males de la humanidad, ya que éstos son castigos Divinos.

Visualicemos la imagen de Adán y Eva, vestidos con pieles de un animal, rostros sombríos, apesadumbrados por la gran pérdida de estatus, temerosos por el incierto porvenir, saliendo del huerto hacia un mundo desconocido, hostil. ¿Qué sientes al imaginar esa escena? ¿Quién es el responsable de todo cuanto sucede? ¿Está castigando Dios a la pareja?

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La expulsión del huerto no es un castigo Divino; es la natural “consecuencia” de no acatar una instrucción.

Imagina esta escena. Un padre le advierte a un adolescente: “Cuando manejes, evita usar tu celular enviando mensajes de texto”. El joven desacata la instrucción, y choca contra un árbol, por lo que se fractura el tobillo derecho. ¿Es responsable el padre del accidente? ¿Es la fractura del tobillo un castigo del padre contra un hijo desobediente?

Aun cuando la palabra castigo se usa frecuentemente en la Biblia, aparece 88 veces en la versión RVR60, cada vez que se menciona asociada con un acto de Dios, se puede escribir en su lugar: “a consecuencia de…”, “…consecuencia por…”, y no cambia el significado del texto; tal vez lo aclare.

Veamos un ejemplo:

Levítico 26:43: Pero la tierra será abandonada por ellos, y gozará sus días de reposo, estando desierta a causa de ellos; y entonces se someterán al castigo de sus iniquidades; por cuanto menospreciaron mis ordenanzas, y su alma tuvo fastidio de mis estatutos.

Cambiemos la palabra “castigo”, en lugar de ella, escribamos: “a las consecuencias por…” Veamos cómo se lee.

Levítico 26:43. Pero la tierra será abandonada por ellos, y gozará sus días de reposo, estando desierta a causa de ellos; y entonces se someterán a las consecuencias por sus iniquidades; por cuanto menospreciaron mis ordenanzas, y su alma tuvo fastidio de mis estatutos.

¿Es un castigo Divino la expulsión del huerto? Es la consecuencia obtenida por desacatar una instrucción.

Sea castigo, o consecuencia, el hecho objetivo es el mismo, “expulsión del Edén”; sin embargo al referirnos a la “consecuencia”, colocamos el énfasis en la responsabilidad del hombre.

No podemos culpar a Dios por los males del mundo, ni afirmar que los tales son castigos Divinos. Es ilógico afirmar que Dios castigó las maldades de un pueblo con la erupción de un volcán en el que hay varios damnificados; no es responsabilidad de Dios que se construya un poblado en las laderas de uno.

Tampoco podemos evadir nuestra responsabilidad, diciendo: El diablo me tentó, fui engañado y desobedecí.

Cómo corregir las falsas creencias.

Es conveniente, con respecto a las falsas creencias derivadas de erradas interpretaciones de la Biblia, establecer dos principios.

Primero, ir directamente a la fuente, la Palabra de Dios, escudriñar en ella, y obtener la revelación de Dios directamente.

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Escudrñad las Escrituras…

Segundo, no creer en todo cuanto afirman los predicadores mediáticos, libros, redes sociales, y películas; es conveniente evaluar aquellas enseñanzas, doctrinas, y en general afirmaciones; contrastarlas con la Palabra.

Considera lo que te digo, el Señor te dé entendimiento en todo. 2 Timoteo 2:7.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de http://www.biblegateway.com

Notas personales

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