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SUPERAR EL DUELO QUE AFLIGE AL VENEZOLANO

El duelo es un mecanismo de  adaptación emocional que se activa ante una pérdida. Por lo general se enfoca al duelo desde su perspectiva emocional, sin embargo este mecanismo de adaptación tiene una dimensión física, filosófica, espiritual y conductual.

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Aunque el duelo, como reacción emocional ante una perdida, es igual en todos los seres humanos, su expresión es variada, depende de la cultura, de las costumbres heredadas de los antepasados.

La intensidad y duración del mecanismo de adaptación depende de la pérdida sufrida; es natural que el sufrimiento experimentado por el extravió de un anillo de bodas sea diferente al que se siente por haber sido despedido del trabajo. La valoración que se dé al anillo de bodas, y al trabajo determinan la magnitud del dolor, y el tiempo para superarlo.

Quiere decirnos todo esto que el hombre desde que nace, y durante el continuo humano, enfrenta la realidad del dolor. El dolor es parte de la condición humana pues experimentamos perdidas de diversos tipos durante toda la vida. Eso parece desalentador ¿Cierto? Sin embargo, también hemos sido dotados de recursos para superarle, de manera que aunque sufrimos diversas pérdidas durante toda la vida, también las hemos sobrellevado y superado.

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Pero el dolor, el sufrimiento no estaba en el plan de Dios al crear al hombre.

Cuando Dios se propuso crear el hombre lo hizo perfecto, a su imagen y semejanza, e ideó un ambiente adecuado para que disfrutara calidad de vida, porque el plan de Dios es que el hombre sea feliz. Por ello planta un huerto en el Edén como morada del hombre.

Los dos primeros capítulos del Génesis nos muestran al hombre viviendo en armonia con la naturaleza, consigo mismo y con el resto de los seres creados.

Es la Biblia quien revela el origen del duelo, lo cual se descubre cuando relata la caída del hombre.

A partir de ese momento, la Sagrada Escritura trata el tema del dolor por las pérdidas de manera natural, y aunque no se le da mayor relevancia esta entretejido en sus páginas, corre en toda ella hasta un momento dado en que el dolor, el sufrimiento y el duelo son totalmente erradicados, así se revela en los capítulos 21 y 22 de Apocalipsis.

Luego del acto de desobediencia Dios declara a la pareja las consecuencias de su acción, y seguidamente les expulsa del Paraíso; así se afirma en Génesis 3:23-24:

23 Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. 24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

La pareja pone en acción el primer mecanismo de adaptación psicológica para enfrentar y superar semejante pérdida. Desde aquel aciago instante el dolor y el sufrimiento, el duelo es parte de la experiencia humana. Todo esto nos indica que el duelo, el dolor, el sufrimiento humano es consecuencia de la desobediencia de la primera pareja, y este acto en teología se denomina pecado original.

No significa esto que el dolor sufrido por la ruptura de un noviazgo, o el duelo ocasionado por la pérdida de un empleo sea consecuencia de la desobediencia, sino que aquella desobediencia ancestral introdujo el sufrimiento en la humanidad, por ello se denomina pecado original; a menos que el novio o el empleado hayan incurrido en un acto catalogado como desobediencia y genere la natural consecuencia.

Pero no vamos a tratar en este escrito el duelo como consecuencia del pecado, o de la desobediencia, sino a revisar cómo enfrentarle, y superarlo. La referencia al pecado original es para insistir en que Dios no creo al hombre para sufrir, le colocó en el Huerto en el Edén para ser feliz, disfrutar calidad de vida, el sufrimiento es un accidente de origen humano.

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Retomando la idea de que el duelo es un mecanismo de adaptación ante una perdida, se puede afirmar que el pueblo venezolano tiene activado este mecanismo desde hace varios años, el venezolano esta en duelo. ¿Por qué el venezolano esta en duelo? Por las diversas e infinitas perdidas que ha sufrido en los últimos años.

En general se puede afirmar que el venezolano ha sufrido un descalabro descomunal en lo que a calidad de vida se refiere, y esta es una perdida sumamente dolorosa.

La pérdida del poder adquisitivo del signo monetario, la escases de alimentos y medicinas, la insuficiencia de los servicios públicos, la imposibilidad de obtener combustible para los vehículos y gas doméstico, las calles, carreteras y autopistas intransitables; la perdida ocasionada por la inseguridad, la imposibilidad de obtener asistencia de calidad en los hospitales.

Igualmente la incalculable perdida en otros aspectos de la realidad nacional, como en el ámbito político en que los dirigentes emblemáticos de los partidos han perdido credibilidad; y en el ámbito económico la especulación manifiesta una impresionante perdida de en el ejercicio de valores como la equidad, la honestidad; y en la dimensión espiritual, los resultados estan a la vista.

Todo esto genera en la población en un estado de sufrimiento progresivo que debido a un futuro incierto mantiene a la población deprimida, agobiada, impotente; lo que es peor, sin esperanza.

¿Qué hacer ante una situación de duelo? Aceptarle como algo natural, no la perdida sufrida, sino la sensación de dolor, de duelo. Comprender que ante la perdida el organismo ha activado un mecanismo de adaptación.

Los mecanismos de adaptación son reacciones emocionales, tales como miedo, enojo, rechazo, amargura, resentimiento, culpa, evasión; y también reacciones fisiológicas como llanto, desmayos, dolores de cabeza, eventos cardiovasculares, pérdida del apetito, entre otras reacciones. Tales manifestaciones dependen de la magnitud de la pérdida sufrida.

Los expertos en conducta humana han establecido algunas etapas de adaptación al duelo que son:

Negación: La primera reacción que mostramos tras una pérdida dolorosa es negar la realidad de la situación. Muchos piensan: “Esto no está pasando, esto no puede estar pasando”. Es una reacción normal y una manera de racionalizar las emociones abrumadoras. Es un mecanismo de defensa que amortigua el impacto inmediato de la pérdida. Bloqueamos las palabras y escondemos los hechos. Esta es una respuesta temporal que nos lleva a través de la primera oleada de dolor.

Enojo, Indiferencia o Ira: A medida que los efectos de la negación comienzan a desaparecer, la realidad y el dolor afloran. El dolor se desvía y se expresa de manera contradictora en forma de ira. El enojo puede estar dirigido a objetos inanimados, a extraños, a amigos o familiares. En el caso de la pérdida de un ser querido, la ira puede enfocarse hacia el  fallecido. Sabemos que la persona no tiene la culpa, sin embargo, podemos sentirnos resentidos con ella por causarnos tanto dolor al dejarnos. Nos sentimos culpables por estar enfadados, y esto nos hace enfadarnos más todavía.

La indiferencia es un mecanismo de evasión a través del cual se pretende minimizar el impacto de la perdida.

Negociación Negociar consigo mismo o con el entorno, entendiendo los pros y contras de la pérdida. Se intenta buscar una solución a la pérdida a pesar de conocerse la imposibilidad de que suceda. En realidad surge la esperanza de que se puede de algún modo retrasar el dolor.

Depresión: Se experimenta tristeza por la pérdida. La depresión debe ceder con el tiempo.

Fase de Aceptación. Se asume que la pérdida es inevitable. Supone un cambio de visión de la situación sin la pérdida; siempre teniendo en cuenta que no es lo mismo aceptar que olvidar.

Elaboración del duelo: Es el transcurso del proceso desde que la pérdida se produce hasta que se supera. Esta elaboración puede comenzar antes de la pérdida, en el caso de que ésta se pueda prever con cierta antelación.

De acuerdo con lo anterior, podemos establecer que el venezolano se encuentra en la etapa de elaboración del duelo ya que las causas que lo originan no han cesado; entonces tenemos que echar mano de otros recursos para poder enfrentar la situación frustrante, procesarla, y superarla.

Hacemos referencia al aspecto espiritual de la condición humana, y en lo que se refiere al venezolano son sus valores enraizados en la fe cristiana, que a su vez se sustenta en la Palabra de Dios. Entonces necesitamos volvernos a la Palabra de Dios y  fortalecer nuestra fe para poder soportar y superar esta catastrófica situación.

¿Qué podemos hacer al respecto? Veamos el quehacer desde la perspectiva bíblica, consideremos la recomendación de Jesucristo descrita en una escena, veámosla:

Traen un muchacho enfermo a Jesús, y esto es lo que sucede:

20 Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos. 21 Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño. 22 Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos. 23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. 24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad. 25 Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él. 26 Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto. 27 Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó. Marcos 9:20-27.

De este relato enfoquemos el versículo 23:

Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.

Entonces, la primera medida es creer. Creer en lo que la Palabra de Dios te establece para ese y otros casos difíciles de tu vida. Observa la importancia de las creencias en este gráfico:Tus creencias se manifiestan en conducta, comportamiento. Eres lo que crees. Ahora consideremos lo que la Biblia enseña sobre cómo superar el duelo, para que surta efecto necesitas creer en la certeza de lo que se afirma en ella.

Lo que dice la Biblia para superar el duelo:

Reconocer que las tribulaciones, las pérdidas, las enfermedades, son circunstancias normales de la condición humana, Juan 16:33:

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

 Observa la expresión: “En el mundo tendréis aflicción”. Jesús está reconociendo la realidad de las aflicciones en el ser humano, en los creyentes, entonces les advierte que las experimentaran, para que estén preparados. El Señor conoce de aflicciones, y estaba preparando a los discípulos para los eventos que breves momentos mas tarde le llevarán al calvario.

Recordar que hemos sido dotados con recursos espirituales para superar las adversidades, 2 Timoteo 1:7:

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Dios ha dotado a cada creyente de poder, amor, y dominio propio. La palabras de Pablo nos llevan a pensar que lo recibido es el Espíritu Santo quien da poder al creyente, Hechos 1:8; y dota del fruto, Gálatas 5:22-23, observa que la primera virtud del fruto del Espíritu es amor, y la última es “dominio propio”, y entre ambas están gozo, paz, benignidad, bondad, fe, y mansedumbre. También el Espíritu nos dota de la “armadura espiritual”, Efesios 6:10-20.

Si existe algún sentimiento de culpa, perdonar, y perdonarse,  Mateo 6:12. El acto de perdonarse a sí mismo es algo vital, quien lo hace sabe lo que es el perdón, y también la sensación de paz que embarga los corazones.

Finalmente volvamos a Juan 16:33, toma nota de esta expresión de Jesús:

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz.

Con seguridad muchas de las pérdidas que se experimentan son irremplazables, por lo tanto necesitamos superar aquella sensación de duelo y traer paz al corazón, lo cual Cristo promete y con seguridad te la concederá.

A este respecto revisemos lo que dice Pablo en Filipenses 4:6-7:

6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Al culminar de leer este escrito, inclina tu rostro y eleva esa plegaria, recibe la paz de Cristo.Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Duelo: Wikipedia, psicoactiva.com

Notas personale

Imágenes: Google

 

 

 

 

ALERTA SOBRE LA LIBERTAD DE CULTOS

Circula en las redes sociales venezolanas un mensaje de texto, y otro de voz, en el que se alerta sobre un presunto cambio del Director del Cultos, para designar en su lugar, supuestamente, a otra persona que practica la Santería. El objeto de la nota es dar a conocer el hecho, y pedir oración por las inciertas expectativas sobre la difusión de la Fe.

Acrónimo del griego IXOYE: Jesús Cristo Hijo de Dios, Salvador. Símbolo del cristianimos desde el primer siglo.

Aunque desconozco quien es el autor de la nota, y la veracidad de la información, emito un punto de vista:

  • La Constitución Nacional, en el Artículo 59, establece la libertad de cultos.
  • Los cristianos respetamos la libertad de pensamiento.
  • Los que practican la santería, tanto como los mormones, adventistas, testigos de Jehová, musulmanes, judíos, católicos y evangélicos, estamos amparados por la Constitución para ejercer nuestra fe tal y como la concibamos.
  • El Ejecutivo Nacional tiene el derecho de designar a quien crea idóneo para ocupar un cargo en la Administración Pública.
  • El Ejecutivo Nacional, como todo Órgano del Poder Público Nacional, y todo ciudadano venezolano, está sujeto a la Constitución Nacional, y obligado a cumplirla.

La angustia del remitente de la nota, y de quienes la reenvían, es por la designación de una persona que profesa distinta fe a la cristiana en la Dirección de Cultos, lo cual no debe ser motivo de alarma entre los cristianos, por lo anteriormente indicado, y por lo siguiente:

Los gestores y conductores de la Revolución Bolivariana, y del Socialismo del Siglo XXI, han sido honestos, sinceros y transparentes a la hora de hacer público sus propósitos respecto a la refundación de Venezuela, según su filosofía y creencias.

Es notorio el culto que se rinde desde esferas Oficiales a personajes como el Negro Primero, que se venera a otras figuras de la Revolución; y que algunos integrantes de los Poderes Públicos Nacionales, en lo personal practican la Santería. Todo ello usando el mismo derecho que tenemos los cristianos en Venezuela.

Quienes están en funciones de Gobierno llegaron al poder en elecciones libres, gracias a los votos que todos los cristianos depositaron en las urnas electorales. En el entendido de que en Venezuela los cristianos representan el 80% de la población. Y se mantienen en el poder por la misma razón.

En este momento de crisis Nacional, el pueblo cristiano debe actuar apegado a sus altos principios definidos en la Sagrada Escritura:

Primero: Asumir sin reservas Romanos 12:1-2: Por tanto, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Éste es el verdadero culto que deben ofrecer. 2 No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto. DHH

Segundo: Empoderarse de Hechos 1:8: pero cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas de la tierra. DHH.

Tercero: Empoderarse de 2 Corintios 10:3-5: “3 Es cierto que somos humanos, pero no luchamos como los hombres de este mundo. 4 Las armas que usamos no son las del mundo, sino que son poder de Dios capaz de destruir fortalezas. Y así destruimos las acusaciones 5 y toda altanería que pretenda impedir que se conozca a Dios. Todo pensamiento humano lo sometemos a Cristo, para que lo obedezca a él,”. DHH.

Recordemos las palabras de Jesús a Pilato: “Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dado de arriba.”, Juan 19:11.RVR60.  Ningún poder se va a imponer en Venezuela, sin la suprema autoridad de Dios; y si llega a ocurrir es por nuestra responsabilidad. Sabemos que hacer para activar ese poder divino. Lo primero es leer 2 Crónicas 7:14, y proceder sinceramente como allí se indica, lo demás lo sabes….

En diciembre hay elecciones, “vamos a ver si es verdad que el cambur verde mancha…”

Fuente:

TRES MUJERES DE FE

Hay momentos críticos en la vida, circunstancias dificile e inesperadas, complicando aquellas situaciones a veces no contamos con recursos para enfrentarlas y superarlas. ¿Qué hacer ante tales eventualidades? Tenemos una variedad de reacciones que ponemos en marcha, algunas a veces complican los problemas.

Vamos a considerar en este escrito una estrategia para cuando las cosas vayan mal y no encontremos salida, no es novedosa, pero sí muy poderosa cuando se parctica, se trata de la fe; y lo haremos con las experiencias de  Tres Mujeres de Fe, tal y como se relataran en la Biblia.

Encontramos los relatos de estas tres mujeres en los siguientes textos de la Biblia:

1 Reyes 17: 8-24. LA VIUDA DE SAREPTA

2 Reyes 4: 1-7. EL ACEITE DE LA VIUDA

2 Reyes 4: 8 – 17. LA MUJER SUNAMITA

La lectura de los mismos nos permite concluir que poseen elementos comunes:

Tres mujeres en situación de crisis,

Fe en la intervención Divina,

Presencia de un profeta, siervo de Dios,

Respuesta milagrosa,

La gracia de Dios, manifiesta en diversas formas

Dos de las mujeres son viudas, la otra “importante”, según el autor del relato.

Observemos desde tres ángulos la manifestación del amor, la gracia y la provisión de Dios.

Cuando Llegamos al Límite, 1ro de Reyes 17: 8-24. LA VIUDA DE SAREPTA:

Observemos el relato,

Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo:Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.10 Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba.11 Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano.12 Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir.13 Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. 14 Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.15 Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días.16 Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías.

 ¿Te has sentido solo, sin alguien que le ayude en ese momento de crisis?

¿Alguna vez has estado en una situación en la que crees que no hay salida?

¿Has llegado al momento en que ves impotente como se te agotan los recursos?

¿Preparaste la última porción de alimento, sabiendo que no dispones de medios para adquirir otros?

O, ¿Te acostaste alguna vez sin saber que comerían tus hijos el día siguiente?

No eres la única persona en tales circunstancias, por lo tanto ya sabes entonces como se sentiría la viuda de sarepta.

Visualiza la escena: El profeta, enviado a ella por Dios, le pide comida, la respuesta es significativa, desgarradora:

El Profeta pide: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano. Ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo…para que lo comamos, y nos dejemos morir.

Desesperación, impotencia, angustia. Estas tres emociones están acabando con la vida de muchos en este mundo hoy día; y mantienen paralizados a otros.

Impotencia, desgano de vivir, desmotivación, falta de apetito, ganas de quedarse en la cama, sin ánimo para nada. Sin embargo, en esta alma atribulada había un rayito de esperanza, aun cuando no era consciente de ello. “Vive Jehová tu Dios…” le dijo al profeta. No era judía, del pueblo de Dios, era gentil, vivía en Sarepta de Sidón, una ciudad fenicia, cercana a Tiro; más Dios previamente se le había revelado, para darle instrucciones de alimentar al profeta. El asunto es que ella no sabia como.

El escritor narra:

Vino luego a él (al profeta Elías) palabra de Jehová, diciendo: Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.

Ella tiene un encuentro personal con Dios, experiencia que transforma su vida.

Veamos la provisión de Dios:

Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra. Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días.

Observa como la viuda obedecie la instrucción del profeta. Prepara comida para ella y su hijo; más primero la del profeta. Seguidamente ve como en aquella tinaja de harina y en la vasija de aceite se produce el milagro de la provisión de pan, hasta que lloviese. Recuerda la expresión: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”. Así pues, cada día, de la tinaja de harina, y de la vasija de aceite; extraía el sustento divino. El maná diario.

Esta experiencia sucede hoy  en la vida de muchos hijos de Dios que carecen del sustento para cada día; y aun entre quienes no conocen a Dios. Es un asunto de fe. ¿Cuando hemos visto caer desde el cielo un paquete de harina de maíz precocida? Muchos,  en esta ciudad, y en el mundo en general han visto llegar a sus casas una “Cesta de amor” contentiva del maná para ese día, provisto por una persona o institución, que son instrumentos de Dios.

Te invito que compartas: un paquete de harina, un litro de aceite, un de arroz, o un kilo de amor. O algún otro alimento; para que Dios alimente al menos por un día a una familia.

Veamos el otro ángulo:

Cuando se Agotan los Recursos, 2do Reyes 4: 1-7. EL ACEITE DE LA VIUDA:

Visualicemos la escena:

1 Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos.Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite.El le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas.Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte.Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite.Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede.

¿Has llegado al punto en que vas al cajero automático y la maquina te informa que no puede procesar la operación, porque tu cuenta no dispone de fondos?

O, solicitado un crédito y te es negado porque tus cuentas presentas saldos muy bajos.

Llegar a la quincena, y no cobrar, porque estas desempleado.

En esto tampoco eres el único. La viuda de un hijo de profeta, vivió semejante experiencia.

Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos.

Como apreciamos, en este caso el problema es financiero. Su esposo ha muerto y como herencia le deja la casa hipotecada. Vino el acreedor, y como ella no tenia como pagar; en lugar de quitarle la casa, lo cual estaba prohibido legalmente, como hoy igualmente lo esta; entonces, para cobrar la deuda, se iba a llevar a sus dos hijos.

Un doble problema:

Perder dos hijos de sus entrañas, las madres saben lo que ello significa,

Y, perder mano de obra. Los hijos eran trabajadores en las tareas domesticas, agrícolas, o pecuarias.

Temor, enojo, impotencia, ansiedad, afán; son las emociones de esta atribulada mujer. En su desesperación acude a Dios, a través del profeta.

Observen el argumento de la mujer: Tu siervo, mi marido muerto, era temeroso de Jehová; por eso acudo a ti, que también soy temerosa de Jehová. Como en el caso de la Viuda de Sarepta, la solución es milagrosa. El aceite copa la escena. El aceite en la Biblia se relaciona con el Espíritu Santo; y es utilizado para ungir a los siervos de Dios; como ungüento, o como antiséptico. El Salmo 23: “Unges mi cabeza con aceite…”

El profeta le indica una operación aparentemente absurda. Buscar muchas vasijas, la mayor cantidad que pudiera encontrar. Luego encerrarse en casa y llenar las vasijas con el poco aceite que tenía guardado.

El le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte. Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.

La mujer, como la anterior,  obedecie la instrucción, por absurda que parezca. El resultado no se hizo esperar, obtuvo la cantidad de aceite necesario para pagar la hipoteca, y sostenerles el resto de sus vidas.

¿Esta usted atrapado en una situación en la que aparentemente no hay salida? Este es el momento de buscar a Dios.

Finalmente veamos el último ángulo de la provisión de Dios.

Una mujer “importante”, que lo tenía todo, menos lo que deseaba, 2do Reyes 4: 8 – 17. LA MUJER SUNAMITA

Leamos el relato:

Aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y había allí una mujer importante, que le invitaba insistentemente a que comiese; y cuando él pasaba por allí, venía a la casa de ella a comer.Y ella dijo a su marido: He aquí ahora, yo entiendo que éste que siempre pasa por nuestra casa, es varón santo de Dios.10 Yo te ruego que hagamos un pequeño aposento de paredes, y pongamos allí cama, mesa, silla y candelero, para que cuando él viniere a nosotros, se quede en él.11 Y aconteció que un día vino él por allí, y se quedó en aquel aposento, y allí durmió. Entonces dijo a Giezi su criado: Llama a esta sunamita. Y cuando la llamó, vino ella delante de él. 13 Dijo él entonces a Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero; ¿qué quieres que haga por ti? ¿Necesitas que hable por ti al rey, o al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo.14 Y él dijo: ¿Qué, pues, haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí que ella no tiene hijo, y su marido es viejo.15 Dijo entonces: Llámala. Y él la llamó, y ella se paró a la puerta.16 Y él le dijo: El año que viene, por este tiempo, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios, no hagas burla de tu sierva.17 Mas la mujer concibió, y dio a luz un hijo el año siguiente, en el tiempo que Eliseo le había dicho.

En este caso el escenario es distinto. Se trata de una mujer acomodada. El escritor la describe como una mujer “importante”. Por el contexto nos damos cuenta de que no tenía necesidades, como las anteriores. Tenía marido, casa, alimento, y posibilidades hasta para construirle un apartamento al profeta; seguramente criados, y bienes materiales en general. Nada necesitaba. Al punto de que el profeta le pregunta si quiere que haga algo por ella; más su respuesta da a entender que lo tenía todo.

Más no era completamente feliz. Su problema es que no tenía hijos.

Y aconteció que un día vino él por allí, y se quedó en aquel aposento, y allí durmió. Entonces dijo a Giezi su criado: Llama a esta sunamita. Y cuando la llamó, vino ella delante de él. Dijo él entonces a Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero; ¿qué quieres que haga por ti? ¿Necesitas que hable por ti al rey, o al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo. Y él dijo: ¿Qué, pues, haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí que ella no tiene hijo, y su marido es viejo.

Hay personas que lo tienen todo, mas esas posesiones no conceden la felicidad. Dan confort, comodidad, pero no la felicidad. Es el caso de la sunamita. Lo tenia todo, tanto que no era necesario pedirla a nadie, ni siquiera al Rey. Más carecía de algo. El profeta habla con su criado, y este le revela una necesidad: No tiene hijos. Y añade un probable diagnóstico, su esposo es viejo. El profeta, como un gesto de cortesía, inspirado posiblemente por Dios, llama a la mujer para darle una buena noticia: La promesa de un hijo.

Dijo entonces: Llámala. Y él la llamó, y ella se paró a la puerta. Y él le dijo: El año que viene, por este tiempo, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios, no hagas burla de tu sierva. Mas la mujer concibió, y dio a luz un hijo el año siguiente, en el tiempo que Eliseo le había dicho.

La mujer, conocedora de su situación, no cree la promesa. Más la promesa se cumple, porque depende no de la expectativa de la mujer, sino de la gracia de Dios.

Observen este caso es diferente. La mujer no pide nada para si; es el profeta, quien en un gesto de gracia, amor y solidaridad promete el hijo. Aquí se cumple la expresión: “El que siembra abundantemente, abundantemente cosechará”

La mujer, como un gesto de respeto, devoción, de fe hacia Dios; atiende al profeta. Es decir, ella sirvió a Dios por intermedio del profeta.

Recuerdan la expresión: “Por cuanto lo hicisteis a uno de mis hermanos más pequeños, a mi lo hicisteis…”

Finalmente:

¿Tal vez sientes que has llegado al límite y no ves salida inmediata?

O, ¿Crees que se te agotaron los recursos y no puedes resolver tu vida?

O, ¿Tal vez tienes todo lo que has deseado en la vida, más aun falta algo para completar tu felicidad?

 

Te invito a que como estas tres mujeres, busca respuesta en quien solo puede darla. En Dios, nuestro Padre Celestial…

“Alzaré mis ojos a los montes, de donde vendrá mi socorro; Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la Tierra…” Salmo 121.

Acude a Él y presenta tu necesidad.

O ve a un siervo de Dios, el intercederá en tu favor.

Fuente: