LA QUE DA A LUZ NO TIENE FUERZAS

La situación que se vive en Venezuela ha llegado a un punto que  tiene muchas similitudes con una circunstancia crítica por la que atravesó el pueblo de Israel.

Imagen relacionada

El ejército del poderoso imperio Asirio tenía situada a Jerusalén, había llegado victorioso luego de cautivara otros pueblos. El rey Ezequías al frente de su menguado ejército, responsable del bienestar de la ciudadanía recibe un emisario del feroz enemigo, quien le envía el siguiente mensaje:

18 Mirad que no os engañe Ezequías diciendo: Jehová nos librará. ¿Acaso libraron los dioses de las naciones cada uno su tierra de la mano del rey de Asiria? 19 ¿Dónde está el dios de Hamat y de Arfad? ¿Dónde está el dios de Sefarvaim? ¿Libraron a Samaria de mi mano? 20 ¿Qué dios hay entre los dioses de estas tierras que haya librado su tierra de mi mano, para que Jehová libre de mi mano a Jerusalén? Isaías 36:18-20.

El atribulado rey, observa al poderoso ejército dispuesto al asalto, pasa revista al suyo, considera los recursos disponibles, recuerda a las naciones que cayeron bajo aquel Imperio, y entiende que las cosas no son muy alentadoras. Él sabe que es un asunto de muerte, contando con sus recursos; pero recuerda que Jehová el Dios de los Ejércitos de Israel puede intervenir, más, ¿Qué hacer? ¿Cuándo y cómo va a intervenir el Dios de Israel? ¿Cómo asegurar su intervención inmediata para liberarles?

Perturbado por aquella terrible circunstancia, el rey envía un emisario al profeta Isaías, para que éste interceda ante Jehová, el Dios de Israel, con estas palabras:

Así ha dicho Ezequías: Día de angustia, de reprensión y de blasfemia es este día; porque los hijos han llegado hasta el punto de nacer, y la que da a luz no tiene fuerzas. Isaías 37:3.

Y esto es lo que actualmente pasa en Venezuela:

La que da a luz no tiene fuerzas.

Está sola pariendo, y el mundo no acude en su ayuda; internamente los dirigentes políticos no se han puesto de acuerdo en cómo resolver asertivamente la crisis.

Venezuela espera.

Sin embargo en medio de esta crisis de proporciones gigantescas, Venezuela no está realmente sola, hay un Dios Todopoderoso que va a intervenir en el momento justo, oportuno y apropiado. Pero ese Dios tan maravilloso, espléndido y Todopoderoso actúa siguiendo parámetros establecidos en la Sagrada Escritura.

Es que la intervención Divina está sujeta, por designio del mismo Dios, a la intervención humana, por eso aquello del infinitas veces recordado 2 Crónicas 7:13-14; y Jeremías 33:3.

Como orar a Dios:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:13-14.

Cómo descubrir cosas grandes y ocultas:

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Jeremías 33:3.

El rey Ezequías, actuando como es debido buscó la intervención Divina por intermedio del profeta Isaías, quien al oír la súplica del rey envió una buena noticia, contenida en estas palabras:

Y les dijo Isaías: Diréis así a vuestro señor: Así ha dicho Jehová: No temas por las palabras que has oído, con las cuales me han blasfemado los siervos del rey de Asiria. Isaías 37:6.

Seguidamente el profeta describe la estrategia que Dios pondrá en marcha para liberar a su pueblo del acoso Asirio.

En virtud de lo cual, y con base a la Palabra de Dios hago un respetuoso llamado a mis colegas ministros, a los dirigentes religiosos, al pueblo de Dios en general, a un clamor sincero, sentido, fervoroso a Dios para que tenga misericordia de este País; y  resuelva la crisis de Venezuela, para que haya paz, reconciliación, restauración, y perdón.

Escribo esta nota el día viernes 22 de julio, unámonos en oración a las seis, a las tres, y a las nueve (Oración 6-3-9), hasta la salida de la crisis; y después, mantengamos la devoción.

Dios bendiga a Venezuela.

Fuente.

PARA SALIR DE LA CRISIS VENEZOLANA

Desde los mismos inicios de la crisis en Venezuela, el pueblo de Dios ha orado insistentemente por una solución que propicie la paz y reconciliación entre los ciudadanos de este gran País; en verdad el clamor por Venezuela es permanente, en la mente de muchos aun queda aquel viejo anhelo, que se convirtió en un canto de batalla: “Venezuela será para Cristo, si unidos luchamos por Él…”

Al meditar en los llamados a orar, y en los insistentes clamores que se elevan al cielo por el País, viene a nuestro pensamiento realidades que son notables y constantes en la Sagrada Escritura.

Una, existe un prerrequisito para que los clamores sean escuchados; otra, que Dios siempre usa medios de gracia para ejecutar su voluntad.

Acerca de la primera afirmación, hemos tratado ese tema en anteriores escritos, sin embargo, vamos a reiterar algunas consideraciones al respecto:

La Biblia es clara al establecer que Dios responde las oraciones cuando se cumplen algunos criterios, he aquí algunos:

Orar conforme a la voluntad de Dios. Veamos que significa esta afirmación. En 1 Juan 5:14-15 se nos dice:

14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

¿Qué quiere decir Juan en esta cita? ¿Acaso hay que pedir solo lo que a Dios le gusta? ¿Y nuestro libre albedrio dónde queda? Bueno, lo que Juan quiere decir es que no vamos a ser escuchados si pedimos algo contra lo establecido en la Palabra de Dios.

Por ejemplo: Dios no va a escuchar el pedido de aniquilar a un enemigo, aquello va contra la voluntad de Dios que es “amar a los enemigos”, Mateo 5:44. Tal vez el ejemplo es extremo, observemos otro. Dios no va a escuchar el ruego de conceder el “don de profecía” para impresionar a los oyentes con sus predicciones; aquello es vanagloria, y las profecías ya están enunciadas en la Biblia, no se requiere de profetas hoy día. Lo que se necesita son personas que proclamen el evangelio de la paz.

En general, orar según la voluntad de Dios, es formular las peticiones en el marco de lo que establece la Sagrada Escritura.

Por enfermos, Santiago 5:14; por las autoridades, 2 Timoteo 2:2; por la ciudad donde vivimos, Jeremías 29:7.

Consideremos otro criterio para que Dios escuche las oraciones.

Cuando se ora humildemente. La humildad es una actitud que permite aceptar tu realidad delante de Dios, en la primera parte de 2 Crónicas 7:14, se destaca esta virtud como un factor determinante para ser oído:

si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro,

Es la enseñanza transmitida por Jesús en la parábola del fariseo y el publicano en Lucas 18:9-14, el Maestro culmina aquella enseñanza con estas palabras: “porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.”

Un criterio final, entre los muchos mencionados en la Biblia.

Confesar los pecados, arrepentirse. La confesión de pecados y el cambio en el estilo de vida es otra condición para ser oído y tener respuesta afirmativa cuando se ora. Es el planteamiento de la segunda parte de 2 Crónicas 7:14, observemos:

y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

“Convertirse de los malos caminos” es una forma de explicar el arrepentimiento, actitud que nace en el corazón de una persona que reconoce su pecado y decide cambiar, apartándose de “los malos caminos”.

Dicho esto, necesitamos reconocer que para que Dios escuche nuestro clamor por Venezuela, hay que orar, como mínimo, según estos tres criterios. Sin olvidar el cumulo de otras recomendaciones bíblicas, requisitos para ser oídos.

El otro aspecto que necesitamos tener presente cuando oramos por Venezuela, es el siguiente.

Dios siempre utiliza el recurso humano cuando decide intervenir entre los hombres. En pocas ocasiones interviene Dios mismo directamente, o usa el recurso de ángeles. La constante es el elemento humano. Veamos.

Para traer al Mesías salvador, utiliza a Abraham, cuya simiente es para bendecir a las naciones de la tierra, Génesis 22:18; cuando decide liberar al pueblo de Israel cautivo en Egipto, utiliza a Moisés, Éxodo 3:9-10. Para llamar al arrepentimiento a Nínive, envía a Jonás, Jonás 1:1-2.

Incluso utiliza individuos que no forman parte de su pueblo. Un caso emblemático, referido en escritos anteriores, es el caso de dos prominentes hombres de la Historia Universal, usados por Dios para propósitos relacionados con su pueblo, Israel. Veamos.

Uno de ellos es Nabucodonosor, el emperador de Babilonia, quien es usado por Dios como un elemento para castigar a su pueblo rebelde, e infiel; así se declara en 2 Crónicas 36:15-17:

15 Y Jehová el Dios de sus padres envió constantemente palabra a ellos por medio de sus mensajeros, porque él tenía misericordia de su pueblo y de su habitación. 16 Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio. 17 Por lo cual trajo contra ellos al rey de los caldeos, que mató a espada a sus jóvenes en la casa de su santuario, sin perdonar joven ni doncella, anciano ni decrépito; todos los entregó en sus manos.

Para interpretar este texto tienes que observar, meditar, comprender el significado del versículo 15, observa la frase “porque el tenia misericordia de su pueblo”. Antes de la consecuencia, Dios advierte.

Entonces Nabucodonosor representa la natural consecuencia del hombre desobediente; Dios no castigó a Israel, fue aquella nación la que provocó, el fatídico resultado.

El otro emisario de Dios para cumplir los propósitos de salvación con su pueblo, es Ciro el persa, otro hombre ajeno al pueblo de Dios. Veamos:

 22 Mas al primer año de Ciro rey de los persas, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro rey de los persas, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito, por todo su reino, diciendo: 23 Así dice Ciro, rey de los persas: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de todo su pueblo, sea Jehová su Dios con él, y suba. 2 Crónicas 36:22-23.

No se necesita mayores explicaciones para interpretar el texto. Es evidente que Ciro es consciente del llamado Divino para que obre en la reconstrucción del Templo en Jerusalén, y en la repatriación del pueblo de Israel a su tierra natal.

Retomando el caso Venezuela, es digno de hacer notar que ante el clamor del pueblo por una solución a la crisis nacional, Dios va a intervenir a través de una persona que ha venido preparando anticipadamente, o grupo de ciudadanos, para actuar en su momento.

Por tal motivo no solamente es importante orar, sino estar conscientes de que Dios va a intervenir a través del factor humano. Sea extraído de entre su pueblo, como en el caso de Moisés; o a través de otras personas, como sucedió con Ciro el persa.

Tal vez ya está surgiendo el factor humano, usado por Dios como instrumento; esta dada la respuesta, ¿Se es consciente de ello?

Como se dice coloquialmente: “Dios obra por caminos misteriosos”.

Oremos conforme a lo establecido en la Palabra y asumamos nuestra responsabilidad al momento de ser llamados como medios para salvar a Venezuela.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org
  • Datos y conceptos: Wikipedia,
  • Notas Personales.
  • Imágenes: Google

 

LA ORACIÓN QUE HIZO ARREPENTIR A DIOS

La crisis que atravesamos en Venezuela y que en estos días se agudiza ha inspirado al pueblo de Dios a intensificar su clamor por Venezuela consciente de que Dios tiene la respuesta.

Ante esta realidad es conveniente saber que hay oraciones las cuales pueden hacer que Dios se arrepienta y cambie una determinación; veamos.

Resultado de imagen para clamor

Después de tres meses de haber salido de Egipto, el pueblo de Israel llega al desierto de Sin, frente al Monte Sinaí, Éxodo 19:1-2; allí acampa y Dios convoca a Moisés para un encuentro en la cumbre de aquel monte con el objeto de instruirle sobre los principios en que se basaría su relación con el pueblo de Israel.

Allá en la cumbre del Sinaí Moisés recibe las normas de convivencia del pueblo, que son los principios de la Constitución de Israel; se dictan los Diez Mandamientos, una serie de leyes relacionadas la justicia, así como algunas advertencias acerca de cómo conducirse en la tierra prometida.

Uno de aquellos encuentros entre Dios y Moisés es por cuarenta días, Éxodo  24:18, en dicho encuentro Moisés recibe instrucciones acerca del  culto, la construcción del Tabernáculo, los sacerdotes; y otros aspectos relacionados con la devoción de Israel.

Como Moisés tarda en bajar del monte, el pueblo entra en crisis, se acercan a Aarón, el hermano de Moisés, a quien le exponen que se sienten desamparados y sin quien les guíe, así que le piden les “haga” unos dioses para que les conduzca. Éxodo 32:1.

Ante tal solicitud, Aarón procede a complacerles y determina una estrategia que culmina en la adoración a un becerro de oro, Éxodo 32:2-6.

Resultado de imagen para becerro de oro

Dios que es consciente de todo cuanto ocurre en el campamento de Israel mientras habla con Moisés, se dirige al Caudillo, le hace saber su indignación por la actitud del pueblo y le formula una honrosa promesa:

7 Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. 8 Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. 9 Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. 10 Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande. Éxodo 32:7-10.

Ten en cuenta lo siguiente para comprender la postura Divina:

No había trascurrido seis meses desde que Dios libera al pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto. Ellos son testigos presenciales de los innumerables milagros Divinos que se activaron para propiciar su libertad: diez plagas, el paso por el Mar Rojo; en el desierto recibieron agua provista milagrosamente, e incluso el “pan del cielo”, el maná que comieron hasta llegar a la tierra prometida.

Desde su salida de Egipto una nube va delante de ellos para guiarles por el desierto, nube que les ilumina y abriga con su calor en las heladas noches de aquel inhóspito paraje, Éxodo 13:21, nube que colocándose entre el pueblo y el ejército egipcio impide que les alcance, 14:19; nube que era la manifestación de Divina en su recorrido, Éxodo 16:10.

Lo que los israelitas vieron y vivieron en carne propia no fueron estrategias militares convencionales para derrotar a un enemigo, ellos sabían que un ser humano como Moisés, a pesar de los prodigios que protagonizó, no tenía el poder para hacerlo, sino que era emisario e instrumento Divino en aquella guerra no convencional.

Además Moisés reiteradamente insistió en que actuaba como emisario de Dios, él nunca se atribuyó algún poder especial y personal en todo cuanto hizo.

Así pues que es incomprensible que aquella gente, ante la ausencia del Patriarca olvidase la acción protectora y salvadora de Dios, y decidiera optar por “construirse” un becerro de oro y declarar que aquella creación suya era el dios que iría delante de ellos.

Es decir, un pedazo de oro convertido en la figura de becerro era su dios, olvidando que pocos meses antes precisamente una de las diez plagas, la quinta fue contra el ganado egipcio, Éxodo 9:1-7, con lo cual derrota al dios egipcio “Apis”, una deidad con figura de toro, el dios de la fertilidad.

La idolatría es la actitud más reprobada y rechazada por Dios porque insensatamente el hombre pone en lugar de Dios a un objeto, desafiando la lógica tanto como los dos primeros Mandamientos, Éxodo 20:1-6.

Resultado de imagen para diosa semiramis

Culto a la diosa semiramis.

Por ese motivo, y por la insistente rebeldía del pueblo Dios propone un castigo ejemplar: exterminarles; y una honrosa propuesta: hacer de la descendencia de Moisés  una nación grande, Éxodo 32:10.

¿Cuál fue la reacción de Moisés? Una reacción consecuente a su persona, y a la responsabilidad que le había sido concedida, eleva: una oración al Cielo la cual hizo que Dios se arrepintiera.

Veamos la oración de Moisés:

11 Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? 12 ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo. 13 Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre.

Observa detenidamente esta oración, analiza el argumento de Moisés, fíjate que ni siquiera se refiere a la oferta Divina de hacer una nación grande de su descendencia.

¿En que basa Moisés su oración? En Dios mismo, en su soberanía, en su poder, en las promesas dadas a sus ancestros.

Luego en tono respetuoso ruega a Dios que cese su ira contra el pueblo, y que se arrepienta del mal que estaba dispuesto a ocasionar entre los idólatras hebreos.

¿Recuerdas el primer encuentro de Moisés con Dios en el desierto? Aquel encuentro es narrado en el capítulo tres de Éxodo, desde una zarza ardiendo Dios se revela al errante pastor de ovejas. Que diferente es Moisés, como ha cambiado. El roce con el Dios de Israel ha propiciado aquella metamorfosis. Una vez más el hombre es probado y resulta airoso; siglos más tarde Santiago declara: “Bienaventurado el varón que soporta la prueba…”, Santiago 1:12.

Aquella fervorosa oración obra un milagro sin precedente, determina que Dios “se arrepienta” de su propuesta inicial, cambia su actitud.

14 Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.

Es importante destacar que “arrepentimiento” significa cambio de actitud, cambio de dirección, cambio en la manera de pensar.  Dios no se arrepiente al estilo que se pide al hombre, porque Dios no peca.

En varios momentos descritos en la Sagrada Escritura vemos a Dios cambiando alguna determinación suya propiciada por el proceder humano.

En el caso que no ocupa, Dios cambia su determinación a petición de Moisés. En el relato que sigue a este incidente, vemos a Moisés descender del Sinaí, vive la escena del “becerro de oro”, igualmente se conmueve y llena de ira, procede a destruir el becerro, y narra al pueblo lo que Dios se proponía por su actitud. Una vez el pueblo entra en conocimiento de lo que estuvieron a punto de vivir se llenan de temor, y se comprometen a obedecer las demandas divinas.

De todos modos la consecuencia es inevitable; todo acto de rebeldía, desobediencia, acarrea su costo, y aquel no se hizo esperar, Éxodo 32-30-35.

Este relato nos ilustra como una persona puede lograr que Dios cambie el curso de los acontecimientos, aún más que cambie una sentencia, una determinación suya. La metodología es sencilla, Él la reitera en la Biblia, es ampliamente conocida y repetida entre el pueblo de Dios:

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Jeremías 33:3.

Cuando evaluamos la condición de Venezuela, notamos que no es un “becerro de oro”, un ídolo, al que se le rinde culto; se han “construido” varios, desplazando a Dios del corazón de los venezolanos. La imagen de alguna deidad, un líder carismático a quien se concibe como “eterno”, una ideología, una organización religiosa.

Haz una revisión introspectiva, sinceramente reconoce qué está en primer lugar, antes de Dios, y así ya sabes cuál es tu “becerro de oro” que tienes que erradicar de tu corazón.

Por otra parte, Venezuela necesita intercesores que como Moisés puedan cambiar el curso de la historia.

Es decir personas que reconozcan la soberanía y el poder de Dios, así como que conozcan sus promesas, contenidas en la Sagrada Escritura; pero que aquello no sea una postura religiosa, ni una formula ritual; sino la vivencia de una persona que camina con Dios día tras día, y que con frecuencia asciende a “la cumbre” para hablar personalmente con Dios.

Una persona humilde, modesta, sincera, sensata, mansa, sin ambiciones de poder.

Dios está cambiando el curso errado por el que se ha encauzado al País en el ámbito político, socioeconómico, religioso, y fundamentalmente el espiritual.

Ya veremos un despertar espiritual, es algo que se comienza a sentir.

Sigamos orando por Venezuela, ya veremos la respuesta.

Dios bendiga a Venezuela.

Fuente:

  • Biblia: VersiónRVR60, tomada de biblegateway.com
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.

 

LA BATALLA ESPIRITUAL QUE SE LIBRA EN VENEZUELA

El guerrero se plantó frente a sus enemigos en el frente de batalla, era gigantesco, equipado con sofisticados pertrechos, respaldado por un numeroso y atemorizante ejército. Desde su posición privilegiada observaba a sus oponentes con menosprecio. Con esa voz fuerte característica de quien anticipa la victoria se dirige a sus adversarios retándoles a batallar.

Resultado de imagen para guerrero antiguo

En el frente opuesto los jefes militares observan al oponente, analizan la situación, evalúan alternativas. El guerrero que comanda al ejército enemigo es imponente, él solo transmite una sensación de fortaleza, de seguridad que atemoriza. Y, como es secundado por aguerridos soldados alineados y listos para entrar en acción, genera en los retados una sensación de temor.

Ante una circunstancia como esta se sabe que hay  tres alternativas: Rendirse sin dar batalla, escapar para salvar la vida o pelear hasta las últimas consecuencias. Hay otra, la resolución pacífica de conflictos, pero aquel oponente, ni su ejército desean negociar. Desde su posición de poder quiere resolver el conflicto en el campo de batalla.

Ante esta circunstancia, ¿Qué hacer?

Perder la batalla sin luchar es el resultado más doloroso y vergonzante para un caudillo militar, y para el pueblo que en él depositó su confianza. Y el enemigo no va a tener misericordia con el rendido, se sabe por experiencia.

Escapar para salvar la vida es tentador, pero significa dejar a la población en manos de aquellos sanguinarios, allí esta su propia familia.

Pelear hasta lo último es asunto de valientes, que asumen sus deberes responsablemente, y colocan en primer lugar la confianza otorgada por el pueblo a quien en aquel instante representa y defiende.

Si estuvieses en lugar del ejército retado, ¿Qué decisión tomarías? Medita.

En esta guerra imaginaria cada lector, colocándose en lugar del ejército retado, ha tomado una determinación. Incluso antes de leer la anterior pregunta. Y la respuesta que  has dado, esa decisión asumida ante la batalla imaginaria, es significativa. Es un indicio, una pista de como enfrentas los problemas de la vida.

Te rindes, escapas o peleas. ¿Qué haces? Lo sabes.

Respecto de la batalla antes mencionada no es ficticia, se trata de uno de los múltiples enfrentamientos entre el pueblo de Israel y los filisteos; los paladines al frente de cada ejército son Saúl por el lado israelita y Goliat en representación de los filisteos, el hecho se narra en 1 Samuel capítulo 17.

Saúl es el personaje más decepcionante de los mencionados en la Sagrada Escritura. Fue elegido rey con la aprobación de la mayoría del pueblo; por si esto fuera poco, es el encargado de sustituir a Dios al frente de los ejércitos israelíes. Recordemos que el pueblo pidió un rey para que gobernase en lugar de Dios, 1 Samuel 8:4-5. Saúl era imponente, destacaba entre los demás, 1 Samuel 9:1-2.  Pero su vida transcurrió de la gloria al deshonor. Murió en forma deshonrosa precisamente en una batalla contra los filisteos, 1 Samuel 31:1-13. Lea su dramática historia en los capítulos 9 al 31 del primer libro de Samuel.

Cuando Goliat reta a Saúl, como rey de Israel, la reacción del monarca es descomunalmente vergonzosa y triste, tuvo miedo, 1 Samuel 17:8-11. Dice la Escritura que el pueblo y Saúl “se turbaron y tuvieron gran miedo”.

Imagen relacionada

Ante aquella tragedia Nacional, del anonimato surge el hombre del momento, aquel que Dios tiene reservado para intervenir cuando los valientes retroceden. Es un muchacho, inexperto, y con una contextura contraria a los grandes guerreros, 1 Samuel 16:12, más tenía una cualidad imperceptible a los ojos de la gente, un hombre “conforme al corazón de Dios”, 1 Samuel 13:14.

Cuando David escucha que Goliat reta a Saúl y al pueblo toma una determinación, se despoja de los pertrechos militares, se arma de valor y enfrenta al oponente con las siguientes palabras:

46 Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a quien has desafiado. 46 Hoy mismo el Señor te entregará en mis manos; y yo te mataré y te cortaré la cabeza. Hoy mismo echaré los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a las fieras del campo, y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel. 47 Todos los que están aquí reconocerán que el Señor salva sin necesidad de espada ni de lanza. La batalla es del Señor, y él los entregará a ustedes en nuestras manos.

El resultado de esta batalla es ampliamente  conocido, Goliat cae ante David,  y los filisteos son nuevamente vencidos.

Este relato bíblico nos deja grandes enseñanzas:

El pueblo de Dios enfrenta una batalla en la esfera espiritual, el adversario se ve imponente; para aquella batalla no se puede ir con armas convencionales, se necesita una dotación especial.

Aplicando la estrategia correcta la victoria es segura. Es la enseñanza que resalta en la Sagrada Escritura, en el libro de Josué se relatan algunas de ella. La toma y conquista de Jericó es emblemática.  

Considerando la realidad de Venezuela podemos observar algunas similitudes con esta batalla antes descrita. Lo que está pasando en nuestro País no es una crisis política, económica, o social. Hay un Goliat desafiante que ha saltado al campo de batalla y está retando al pueblo de Dios.

Ante este reto se han utilizado diversas estrategias, y sopesado muchas alternativas; ninguna de las cuales ha surtido efecto porque en las batallas espirituales las armas a tomar, y las acciones a ejecutar no son las convencionales.

David al  enfrentar a Goliat nos da unas pistas de cómo proceder en nuestra batalla. Oigamos sus palabras:

Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a quien has desafiado.

Relee la cita y analiza su contenido, ¿En nombre de quien acude a la batalla David? “En el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel.” ¿Qué significan estas expresiones?

Para muchos son figuras retoricas extraídas del libro de los Salmos, para David, autor de muchos salmos resultan de su experiencia personal con Dios. David había experimentado aquellas realidades.

El que Dios es Todopoderoso no es un concepto teológico, una figura metafórica, o una doctrina bíblica. Es una realidad revelada en la Sagrada Escritura desde Génisis 1:1 que corre por todos sus libros, y se evidencia en quienes en El confían.

Tal vez tengas tu propia, personal e íntima batalla espiritual, entonces necesitas recordar, apropiarte y proceder como establece la Sagrada Escritura:

10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Resultado de imagen para armadura espiritual

Finalmente considera la recomendación de Santiago en 4:7:

Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Ahí esta la estrategia que te convertirá en un guerrero imbatible, invicto, sométete a Dios, resiste al enemigo, y huirá.

Fuente:

SE CONVOCA A ORAR POR LA SALIDA DE LA CRISIS NACIONAL

Hay situaciones en la vida tan complejas y difíciles cuya resolución escapa de nuestras manos. Tal vez te has encontrado en circunstancias en las que sabes que todas tus capacidades, tus recursos, y aun contando con todos los aportes de la ciencia y de la técnica a tu favor, aquella no tiene solución desde una perspectiva humana.

Llegado a aquel punto de quiebre sabes que la única y última alternativa es una intervención Divina. En tales circunstancias echas mano de la fe y acudes a la instancia Superior, clamando para que actúe.

Resultado de imagen para fe

Quienes se mueven en el campo de la fe no les extraña  ver a Dios interviniendo mediante un milagro y de ese modo resolver un asunto que desde la perspectiva terrenal no tiene solución.

Algunas veces los médicos, sin proponérselo, son testigos objetivos e imparciales de aquella intervención Divina cuando diagnostican, luego de amplios análisis, la existencia de una anomalía en cualquier órgano de la anatomía humana, y luego en el quirófano descubren que aquella ha desaparecido “milagrosamente”. El médico sin ser religioso se mueve en el ámbito espiritual porque es un instrumento para la sanidad de alguien, o es testigo de la ocurrencia de la sanidad sin intervención humana, la sanidad Divina.

Ahora, la intervención Divina no se sucede en el ámbito de la salud únicamente; igual ocurre en distintos escenarios del acontecer humano, para cuya enumeración faltaría espacio en este escrito por la abundancia de hechos milagrosos.

Como bien sabemos,para que  ocurra un milagro intervienen dos factores: por un lado el factor Divino, por el otro el humano, quien activa el poder Divino mediante el uso de la fe. Es corriente escuchar la expresión: “La fe mueve montañas”, que se utiliza como si fuese un refrán, un adagio popular; sin embargo esa expresión es propuesta por Jesucristo, dicha para destacar la importancia de la fe, lee Mateo 17:20. En dicho texto se afirma que a quien tiene fe “nada le será imposible”.

En este contexto, pensemos en la realidad venezolana. Ya tenemos un diagnóstico sobre la misma. Sabemos las causas de la crisis, que ampliamente hemos analizado en escritos anteriores; observamos al gobierno tratando de resolverla aplicando el modelo económico que ya conocemos. De igual modo somos testigos del accionar de la dirigencia opositora para gerencia la crisis que vivimos; y los resultados están a la vista: Un País dividido, hiperinflación, escases de los productos básicos, deterioro del aparato productivo, un sistema de salud ineficiente, carencia de medicinas, corrupción a todos los niveles, inseguridad. Realmente no necesitamos describir en detalle la situación venezolana porque la estamos viviendo en carne propia, y duele.

Ahora bien, mucho venezolano sabe que esta circunstancia que vivimos no es un problema puramente político, económico o constitucional. En realidad se sabe que tras este escenario complejo, difícil y caótico se mueven poderes que trascienden la esfera material, terrena.

 Y a este respecto, no es asunto de fanatismo religioso, o sectarismo. La esencia del problema de Venezuela es que hemos abandonado las bases sobre las que se fundamenta nuestro andamiaje social, la fe en Dios de la que se deriva un conjunto de creencias, principios y valores característicos de la cultura venezolana.

Al abdicar la fe en Dios toma cuerpo en el País un sistema ajeno a nuestros principios, que propicia caos desde nuestra óptica cristiana, pero es exitoso desde la perspectiva de quienes lo promueven. Son dos maneras de ver la vida, antagónicas. Y objetivamente hablando, o escribiendo, el pueblo cristiano está siendo retado en una confrontación en la que hasta este momento no se percibe  victorioso.

Pero hay una salido, es la que al comienzo de este escrito denominamos la solución, o intervención Divina. Para ilustrar este escenario, vayamos a la Biblia.

Resultado de imagen para biblia

En el segundo libro de Reyes se describe una situación en la que Dios al intervenir define los acontecimientos; un momento en el que la causa estaba perdida, y los recursos humanos habían llegado al límite. Leamos una conmovedora escena de aquella tragedia nacional.

El Imperio gobernante es el Asirio, que avanza arrolladoramente cautivando a los países del oriente medio. En un momento dado, Senaquerib rey de Asiria envía a su poderoso e imbatible ejército para tomar el Reino de Judá, de modo que  llegan a las puertas de Jerusalén, y un emisario del rey asirio grita al pueblo, para intimidarle y obligarles a rendirse sin batallar, y esto es lo que exclama:

28 Entonces el Rabsaces se puso en pie y clamó a gran voz en lengua de Judá, y habló diciendo: Oíd la palabra del gran rey, el rey de Asiria. 29 Así ha dicho el rey: No os engañe Ezequías, porque no os podrá librar de mi mano. 30 Y no os haga Ezequías confiar en Jehová, diciendo: Ciertamente nos librará Jehová, y esta ciudad no será entregada en mano del rey de Asiria. 31 No escuchéis a Ezequías, porque así dice el rey de Asiria: Haced conmigo paz, y salid a mí, y coma cada uno de su vid y de su higuera, y beba cada uno las aguas de su pozo, 32 hasta que yo venga y os lleve a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de vino, tierra de pan y de viñas, tierra de olivas, de aceite, y de miel; y viviréis, y no moriréis. No oigáis a Ezequías, porque os engaña cuando dice: Jehová nos librará. 2 Reyes 18:28-32.

Como se evidencia, el emisario asirio está claro en que su éxito se fundamenta en quebrar la fe de los israelitas en Jehová, el Dios de Israel, y en que éstos acepten la promesa de vivir en condiciones similares a la promesa Divina respecto de las bondades de la tierra prometida, un espejismo. Lee 18:32.

El rey asirio promete a Israel llevarle a un nuevo paraíso, a una tierra de abundancia, progreso y paz. Esa es la oferta engañosa de los asirios con la que tratan de engatusar a Israel para que no batalle, y lo que es más abandonen su confianza en Dios.

Un momento difícil para el rey de Israel, Ezequías, su equipo de gobierno y para el pueblo en general. Es lo que se denomina punto crítico, el momento difícil y comprometido en el que es preciso hacer algo para que se produzca el giro necesario en el desarrollo de los acontecimientos.

Resultado de imagen para decision

Ante semejante amenaza, que coloca a Ezequías en el “punto crítico”, el rey evalúa las circunstancias y toma una decisión. El observa el descomunal ejército que rodea a la ciudad, sabe que otros pueblos y naciones han sido conquistados por los asirios; evalúa su posición, recursos, calidad de su ejército y pertrechos disponibles. Sabe que está perdido, y movido por la fe de sus ancestros se dirige al lugar correcto, veamos la escena:

1 Cuando el rey Ezequías le oyó, rasgó sus vestidos, se cubrió de cilicio, y entró en la casa de Jehová. 2 Y envió a Eliaquim mayordomo, a Sebna escriba y a los ancianos de los sacerdotes, cubiertos de cilicio, al profeta Isaías hijo de Amoz, 3 para que le dijesen: Así ha dicho Ezequías: Este día es día de angustia, de reprensión y de blasfemia; porque los hijos están a punto de nacer, y la que da a luz no tiene fuerzas. 4 Quizá oirá Jehová tu Dios todas las palabras del Rabsaces, a quien el rey de los asirios su señor ha enviado para blasfemar al Dios viviente, y para vituperar con palabras, las cuales Jehová tu Dios ha oído; por tanto, eleva oración por el remanente que aún queda. 2 Reyes 19:1-4.

Resultado de imagen para orar

El rey, acompañado de sus súbditos, convoca al pueblo para orar por la salida de la crisis, busca la solución divina; sabe que humanamente no hay escapatoria, pero no se rinde. Como es conocido por los lectores de la Biblia Dios está atento al clamor de su pueblo, así lo expresó en tiempos del rey Salomón, 2 Crónicas 7:13-14:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Y en este mismo orden de ideas el profeta Jeremías, inspirado por Dios, declara:

2 Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra, Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre: 3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Jeremías 33:2-3.

Consecuente con esta actitud Divina, cuando el rey de Israel buscó el auxilio de Dios, esta es su respuesta:

Mensaje para Senaquerib, rey asirio:

27 He conocido tu situación, tu salida y tu entrada, y tu furor contra mí. 28 Por cuanto te has airado contra mí, por cuanto tu arrogancia ha subido a mis oídos, yo pondré mi garfio en tu nariz, y mi freno en tus labios, y te haré volver por el camino por donde viniste. 2 Reyes 18:27.

Mensaje para Ezequías, rey de Israel:

29 Y esto te daré por señal, oh Ezequías: Este año comeréis lo que nacerá de suyo, y el segundo año lo que nacerá de suyo; y el tercer año sembraréis, y segaréis, y plantaréis viñas, y comeréis el fruto de ellas. 30 Y lo que hubiere escapado, lo que hubiere quedado de la casa de Judá, volverá a echar raíces abajo, y llevará fruto arriba. 31 Porque saldrá de Jerusalén remanente, y del monte de Sion los que se salven. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

Las palabras son claras, no hay duda respecto a la respuesta Divina. Para edificarte y fortalecer la fe en estos tiempos de crisis, lee el relato completo en los capítulos dieciocho (18) y diecinueve (19) de 2 Reyes.

Aplicando el texto bíblico a la situación venezolana es evidente que se necesita un retorno a la fe de nuestros antepasados, basada en la Sagrada Escritura. No es un asunto de religión porque el problema trasciende a la dimensión espiritual, y en esta realidad se necesita activar la devoción a Dios, y la fe en sus promesas contenidas en la Biblia.

El apóstol Pablo describe la raíz del problema en Venezuela, leamos:

12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6:12.

Tal vez los cristianos venezolanos estamos enfocados en la dirección equivocada. Posiblemente se piense que el causante de la crisis es el Presidente Maduro y el partido que le acompaña; o que la responsabilidad es de la dirigencia opositora por sus erradas ejecutorias.

Imagen relacionada

Este es el momento de los hombres y mujeres de Dios. Hay que adoptar la actitud correcta:

Primero: Reconocer que nuestra realidad es producto de la crisis de fe,

Segundo: Reconocer que la batalla espiritual se gana confiando en Dios, acercándose a El, y vistiendo la armadura espiritual mencionada en Efesios 6,

Tercero: Proceder consecuentemente como se demanda en 2 Crónicas 7:13-14,

Cuarto: Propiciar un proceso de reconciliación nacional que diluya las posiciones radicales, y facilite la integración de todos los sectores,

Quinto: Clamar a Dios como demanda Jeremías 33:2-3.

Conclusión: El pueblo de Dios venezolano, apoyado por los ubicados en otros países, necesita volverse a Dios y clamar para que intervenga propiciando una salida según su voluntad.

“Si puedes creer, al que cree todo le es posible.” Marcos 9:25.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com,
  • Conceptos: Wikipedia,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.

CUANDO DIOS NO OYE EL CLAMOR DE SU PUEBLO

“…y gritarán a mis oídos con gran voz, y no los oiré.”, Ezequiel 8:18.

El texto que sirve de tema a este escrito contiene una determinación Divina que contrasta con otros llamados en la Escritura en los que se muestra a Dios insistiendo en que se ore, clame, pida y El  va a responder al clamor de su pueblo.

Resultado de imagen para oracion

Es la nota resaltante en el llamado a Moisés: “He oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias…”, Éxodo 3:7; seguidamente comisiona al patriarca para ir a liberar e su pueblo, a Israel. En este orden de ideas se lee 2 Crónicas 7:14; Jeremías 33:3; y la bien recordada cita de Mateo 7:7. En todas aquellas referencias se invita al pueblo que ore, y Dios promete una respuesta inmediata, como es el caso de Jeremías 33:3: “Clama a mí, y te responderé…”

Siendo así, por qué esta vez Dios se aparta de su habitual estilo y expresa tajantemente que aun cuando el pueblo grite pidiendo la intervención Divina, no serán oídos.

¿Qué motiva que las oraciones del pueblo no sean oídas por el Padre Celestial? La respuesta la obtenemos al leer en su totalidad el capítulo 8 del libro de Ezequiel. Démosle una mirada.

En ese capítulo el profeta narra una visión que tuvo sobre la devoción de Israel, en realidad de sus líderes. Es llevado a Jerusalén y esto es lo que se le muestra:

3 Y aquella figura extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el norte, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que provoca a celos. 4 Y he aquí, allí estaba la gloria del Dios de Israel, como la visión que yo había visto en el campo. 5 Y me dijo: Hijo de hombre, alza ahora tus ojos hacia el lado del norte. Y alcé mis ojos hacia el norte, y he aquí al norte, junto a la puerta del altar, aquella imagen del celo en la entrada. 6 Me dijo entonces: Hijo de hombre, ¿no ves lo que éstos hacen, las grandes abominaciones que la casa de Israel hace aquí para alejarme de mi santuario?

Lee la pregunta contenida al final del versículo seis, ¿Te dice algo? ¿Qué puede hacer el pueblo para que Dios se aleje de su lado?

Dios lleva al profeta al Templo, que como sabemos está dedicado a Jehová, es el santo lugar desde donde se manifiesta a su pueblo, y ¿Qué se observa a la puerta del altar? “…aquella imagen del celo.” ¿Cuál es la imagen del celo? No se dice cuál es, pero podemos interpretar que era la estatua de un ídolo, de los tantos con los cuales Israel se contaminó para practicar la idolatría, reprobada por Dios. Entre aquellas deidades falsas se sabe que eran objeto de adoración: Baal, Moloch, dioses originarios de Babilonia.

Resultado de imagen para baal

Reproducción de Baal, dios cananeo de la fertilidad.

¿Qué puede alejar a Dios de su pueblo? La idolatría, el culto a ídolos, personalidades, o cualquier otro elemento que se anteponga a Dios, infringiendo los dos primeros mandamientos de la Ley Divina.

La narración prosigue:

Pero vuélvete aún, y verás abominaciones mayores. 7 Y me llevó a la entrada del atrio, y miré, y he aquí en la pared un agujero. 8 Y me dijo: Hijo de hombre, cava ahora en la pared. Y cavé en la pared, y he aquí una puerta. 9 Me dijo luego: Entra, y ve las malvadas abominaciones que éstos hacen allí. 10 Entré, pues, y miré; y he aquí toda forma de reptiles y bestias abominables, y todos los ídolos de la casa de Israel, que estaban pintados en la pared por todo alrededor. 11 Y delante de ellos estaban setenta varones de los ancianos de la casa de Israel, y Jaazanías hijo de Safán en medio de ellos, cada uno con su incensario en su mano; y subía una nube espesa de incienso. 12 Y me dijo: Hijo de hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de la casa de Israel hacen en tinieblas, cada uno en sus cámaras pintadas de imágenes? Porque dicen ellos: No nos ve Jehová; Jehová ha abandonado la tierra.

Lee en el versículo doce la pregunta que Dios hace a Ezequiel, y la respuesta que Él mismo se da. ¿Podrá un siervo de Dios hacer algo en secreto? ¿Podrá hacer un anciano, dirigente del pueblo, hacer algo en privado sin que Dios lo sepa? Observa la escena:

Alrededor del Santuario hay habitaciones para uso de quienes ministran en el Templo. Entre ellas existe una secreta. En sus paredes se observan dibujos de toda clase de imágenes abominables ante Dios: reptiles, bestias abominables, e ídolos; para comprender la magnitud del desafío a Dios, lee Levíticos capítulo once. Es terrible que aquello se plasme en una habitación privada en la casa de Dios; pero lo peor es que setenta ancianos, en secreto, rindan culto a aquellas abominaciones. El hecho de ofrecer incienso es algo que indica rendir culto, adorar, y clamar a un dios falso; en el entendido que el incienso transmite la idea de las oraciones del pueblo dirigidas a Dios; y era un acto relacionado con la expiación del pecado del pueblo. El Sumo Sacerdote llevaba consigo incienso en el solemne momento de ofrecer la sangre del sacrificio para el perdón del pecado del pueblo, Levíticos 16:11-15.

Imagen de Nejbet, diosa buitre egipcia.

El número setenta, nos indica que no era cualquier clase de persona; y el hecho de ser ancianos da la idea de que representan autoridades religiosas. Es decir los guías espirituales de la Nación, en secreto practican ritos paganos.

Pero aquello no se detiene allí, las abominaciones siguen, veamos:

13 Me dijo después: Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que hacen éstos. 14 Y me llevó a la entrada de la puerta de la casa de Jehová, que está al norte; y he aquí mujeres que estaban allí sentadas endechando a Tamuz. 15 Luego me dijo: ¿No ves, hijo de hombre?

Ahora son mujeres que entran en escena. Están a las puertas del templo, en el atrio de las mujeres, ellas no tienen acceso al atrio de Israel, de los hombres. En el espacio reservado para ellas endechan, lloran a Tamuz.

Resultado de imagen para tamuz

Semiramis amamanta a Tamuz.

¿Quién es Tamuz? Es una deidad babilónica, su origen se remonta a la época de Nimrod, y la formación de las primeras civilizaciones y cultos paganos. La mitología afirma que Tamuz es la encarnación de Nimrod. La historia es así: Se dice que Nimrod tenía una esposa, Semiramis; este hombre era muy valiente, pero tenía la cualidad de que era opuesto a Dios, recuérdese lo de la torre de babel. Pues bien, a la muerte violenta de Nimrod, su esposa para mantener el poder inventa que Nimrod se convierte en el dios sol; pasado el tiempo, siendo ella virgen un rayo del sol la fecunda y nace un niño a quien llama Tamuz, encarnación del dios sol, que era Nimrod. Un fatal accidente quita la vida a Tamuz, la leyenda dice que un jabalí le da muerte. Ante esta eventualidad Semiramis ideo que el dios Tamuz resucitaría. Por ello el culto a Tamuz quien muere en el invierno, y resucita en primavera. Aquellas mujeres hacen duelo por Tamuz, y le rinden culto a la espera de su resurrección. Lee 8:1, ubica la fecha: año seis, mes seis; día cinco. El año seis de la cautividad; el mes sexto es el de Adar, del calendario hebreo, que corresponde a comienzos de la primavera, entre nuestros meses febrero y marzo. Tiempo en que se clama por la resurrección de Tamuz, lo que pudiera ocurrir en primavera.

¿Le parece abominable aquello? La narración sigue:

Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que estas. 16 Y me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente. 17 Y me dijo: ¿No has visto, hijo de hombre? ¿Es cosa liviana para la casa de Judá hacer las abominaciones que hacen aquí? Después que han llenado de maldad la tierra, se volvieron a mí para irritarme; he aquí que aplican el ramo a sus narices.

Entran en escena los hombres, están ubicados a la entrada del altar, en el atrio de los hombres, que se encuentra entre el atrio de las mujeres y el de los sacerdotes. ¿Qué hacen allí? Le dan la espalda a Dios, dirigen sus frentes hacia donde sale el Sol y le rinden culto.

Resultado de imagen para culto al sol

El culto al Sol es recurrente en todas las culturas.

Revisemos la escena en su totalidad.

Primero, revisemos los cultos:

A la imagen del celo, un ídolo, posiblemente Baal o Moloch; También el culto a las imágenes pintadas en la habitación oculta de los ancianos, todas abominables; igualmente el culto a Tamuz, por parte de las mujeres; y al dios Sol adorado por los hombres. Todos estos cultos son originarios de Babilonia, y se manifiestan a lo largo de la historia universal. Aun hoy se les sigue rindiendo culto de diferentes formas, incluso entre el pueblo de Dios.

Segundo, veamos el templo y su distribución:

Al traspasar la puerta oriental, entramos al atrio de las mujeres, seguidamente se ubica el atrio de Israel, o de los hombres; luego sigue el de los sacerdotes, donde está el altar del sacrificio y la fuente de bronce; después de este entramos al Lugar Santo, donde vemos la lámpara de siete brazos y la mesa de los panes de la proposición, finalmente el Lugar Santísimo, tras el velo, donde se ubica el Arca del Pacto. Alrededor del santuario existen cámaras para uso de quienes ministran en el Templo.

Resultado de imagen para plano del templo de jerusalen

Plano del templo, tomado de Wikipedia.

Pues bien en todos y cada uno de los espacios sagrados, excepto el Lugar Santo y el Santísimo, se practican ritos abominables a Dios.

Tercero observemos quienes rinden cultos abominables:

Los ancianos de Israel, los dirigentes religiosos; también los hombres, y finalmente las mujeres. Es decir todo Israel rinde culto a dioses falsos; y lo hacen en el Templo, un lugar destinado a honrar a Jehová el Dios de Israel. De ahí la afirmación relacionada con la imagen del celo, que hace que Dios se aparte del templo y de la Nación en general.

Jehová es celoso, no acepta la traición descarada e insensata de su pueblo. La Idolatría, los cultos y ritos paganos son abominables a los ojos de Dios.

Apliquemos el texto a la Venezuela, al releer la cita, viene a la mete las prácticas paganas, los cultos a deidades falsas, y la invocación a espíritus. Y se atribuye los males del país a los brujos, a los hechiceros, a los ateos, a quienes practican ritos satánicos de cualquier especie. Que los males de Venezuela son por culpa de aquellos, y se le suma a los responsables de la Revolución, y se agrega a los emblemáticos de la oposición.

Están equivocados quienes así piensan, y es una forma elegante de eludir responsabilidades. Aunque todo aquello desagrada a Dios, Él lo toma como una actitud propia de personas que no forman parte de su pueblo, que están en tinieblas; quienes son el objeto de la proclamación del evangelio que aún no han comprendido y aceptado.

Se puede entender que una mujer a quien la luz del evangelio no ha llegado a su vida, por lo cual aún no es pueblo de Dios, practique cultos a una deidad, Tamuz o cualquier otra. Es comprensible que un hombre ajeno al pueblo de Dios, que desconozca el mensaje de la Biblia, afirme que tiene “Un Comandante Supremo”, en la figura de un amado dirigente político. Se puede entender que alguien ajeno a la doctrina cristiana acuda a la montaña de Sorte y le rinda culto a María Lionza. A todos ellos les falta la luz del evangelio, y Dios tiene un trato especial para cada uno. Recuerde Juan 3:17-18, y aquello de ¿Cómo creerán en aquel de quien no han oído? Romanos 10:14-15.

Otra cosa es para el pueblo de Dios, sean los descendientes de Israel, o los cristianos que viven en Venezuela. Para ellos no hay excusa. Comenzamos este escrito con las últimas palabras del capítulo ocho de Ezequiel:

“…y gritarán a mis oídos con gran voz, y no los oiré.”, Ezequiel 8:18.

Si usted es cristiano, o es israelita, y se pregunta ¿Por qué Dios no escucha nuestro clamor? Relea el capítulo ocho de Ezequiel, medite cada palabra, saque sus propias conclusiones.

¿Quiere que Dios responda en el marco de 2 Crónicas 7:14, y el resto de sus promesas? Medite en el capítulo ocho de Ezequiel y luego proceda como la gran plegaria de Salomón, tan reiterad de 2 Crónicas 7:14.

Para que Dios nos oiga.

Fuente:

PERFIL DEL LIDER QUE SE NECESITA EN VENEZUELA PARA EL CAMBIO

En Venezuela hasta hoy ha faltado un liderazgo que canalice sabiamente a la población venezolana hacia la resolución definitiva de la crisis. Como se sabe, para elegir el tipo de liderazgo con las habilidades y condiciones que le permitan guiar a la gente hacia la salida de un conflicto, es imprescindible diagnosticar las causas, consecuencias, y alternativas de solución de dicho conflicto. Con este diagnóstico en manos es posible determinar quién, o quienes, son capaces de gerenciar la salida.

Partamos del diagnóstico. ¿Cuál es la crisis que se vive en Venezuela? ¿Qué la origina? ¿Cómo propiciar soluciones viables? Hay un consenso general acerca de que la crisis venezolana es un problema de valores. Eso lo hemos analizado en escritos anteriores.

¿Qué entendemos por crisis de valores? ¿Qué significamos cuando decimos que en Venezuela hay crisis de valores?

Saca tus propias conclusiones. ¿Qué es “valor”?

Se considera “Valor” a aquellas cualidades o características de las personas, o de las instituciones, seleccionadas de manera libre, consciente, que sirven para orientar los comportamientos y acciones en la satisfacción de sus necesidades. Los Valores son guías que orientan la conducta y la vida de cada individuo, de cada grupo social.

El valor se refiere a una excelencia, a una perfección. Por ejemplo, se considera un valor decir la verdad y ser honesto; ser sincero en vez de ser falso; es más valioso trabajar que robar. La práctica del valor desarrolla la excelencia personal, mientras que el contravalor lo despoja de esa cualidad.

Desde un punto de vista socio-educativo, los valores son pautas que orientan el comportamiento humano hacia la transformación social y la realización de la persona. Son guías que dirigen la conducta, la vida de cada individuo y de cada grupo social. La sociedad exige un comportamiento digno en todos los que participan de ella, cada persona se convierte en un promotor de Valores por la manera en que vive y se conduce.

De los párrafos anteriores puedes obtener tus conclusiones acerca de la crisis venezolana; seguramente has concluido que ciertamente es un problema de valores, de no alinear la vida conforme a las excelencias que hemos asumido como valores: la honestidad, la justicia, equidad, responsabilidad, amor al trabajo, cooperación, entre otros muchos.

¿Cómo hemos adquirido esos valores? Al adoptar la fe cristiana como estilo de vida. Por vía de la Iglesia Católica, que agrupa la mayoría de venezolanos; o por las Iglesias Evangélica que hacen vida en el País. Significa esto que cerca de un ochenta por ciento (80%) de la población venezolana es cristiana, siendo como se dijo la Iglesia Católica mayoritaria.

Si estás de acuerdo con esta línea de pensamiento, entonces ya tienes una conclusión, que la crisis de valores nace en una crisis de fe en los que practican el cristianismo.

Digámoslo de otro modo, la crisis venezolana es porque los cristianos no practican los valores que profesan. Y cuando nos referimos a cristianos, no hacemos diferencia entre católicos y evangélicos, ya que por definición de principios, ambos grupos son cristianos. O al menos así se definen.

Vista la situación de esta manera, gerenciar la crisis venezolana, liderizar los cambios requeridos va más allá de lo económico, constitucional o político.

Veámoslo así:

La crisis no es por falta de recursos financieros porque Venezuela cuenta con ilimitados recursos naturales, como para convertirla en potencia mundial; ni es por una legislación deficiente porque se posee una Constitución que garantiza los derechos a la población, y códigos de procedimientos bien articulados para mantener los procedimientos encausados a producir sentencias con equidad y justicia; no es político debido a que se permite la organización y funcionamiento de agrupaciones con tales fines, se han realizado actos electorales con frecuencia durante los últimos años, y en los actuales momentos se debate la posibilidad de otros más.

Con base a lo anterior nos preguntamos. ¿Cómo gerenciar la crisis venezolana?

Entonces, como la crisis venezolana es de valores, hay que conducir a los venezolanos a un reencuentro con su fe, con su identidad, con sus valores. Y eso lo puede hacer una persona, o personas, consustanciada, comprometida, practicante de la fe cristiana. De la fe enraizada en la Biblia, la Palabra de Dios.

La Biblia ofrece detalles de cómo líderes conscientes de su rol condujeron a pueblos en crisis más severas que las vividas en Venezuela, y las superaron. Pero los líderes que muestra la Biblia son diferentes a los nuestros. No estaban buscando las posiciones que alcanzaron, ni fueron aceptados en principio por las gentes. Muchos se resistieron al llamado a ser líderes porque tenían otras prioridades.

Un personaje que propició una profunda renovación en el pueblo, tal y como lo relata la Biblia es Josías. Un joven rey de Israel. La nación de Israel vivía una crisis de valores de proporciones inauditas. Una imagen refleja esta realidad:

1 De doce años era Manasés cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén cincuenta y cinco años; el nombre de su madre fue Hepsiba. 2 E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, según las abominaciones de las naciones que Jehová había echado de delante de los hijos de Israel.  3 Porque volvió a edificar los lugares altos que Ezequías su padre había derribado, y levantó altares a Baal, e hizo una imagen de Asera, como había hecho Acab rey de Israel; y adoró a todo el ejército de los cielos, y rindió culto a aquellas cosas. 4 Asimismo edificó altares en la casa de Jehová, de la cual Jehová había dicho: Yo pondré mi nombre en Jerusalén. 5 Y edificó altares para todo el ejército de los cielos en los dos atrios de la casa de Jehová. 6 Y pasó a su hijo por fuego, y se dio a observar los tiempos, y fue agorero, e instituyó encantadores y adivinos, multiplicando así el hacer lo malo ante los ojos de Jehová, para provocarlo a ira. 7 Y puso una imagen de Asera que él había hecho, en la casa de la cual Jehová había dicho a David y a Salomón su hijo: Yo pondré mi nombre para siempre en esta casa, y en Jerusalén, a la cual escogí de todas las tribus de Israel; 2 Reyes 21:1-7.

Baal

Israel atravesaba una de sus peores crisis de valores, debido a que había dado la espalda a Dios, rindiendo culto a dioses ajenos, y practicando ritos abominables. Ante este cuadro horroroso, surge la figura del rey Josías, del cual se dice:

1Cuando Josías comenzó a reinar era de ocho años, y reinó en Jerusalén treinta y un años. El nombre de su madre fue Jedida hija de Adaía, de Boscat. 2 E hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en todo el camino de David su padre, sin apartarse a derecha ni a izquierda. 2 Reyes 22:1-2.

A los dieciocho años, movidos por la piedad inculcada por su madre, y consejeros del reino, decide reparar el templo que estaba en ruinas. En el proceso de remodelación encuentran entre las ruinas el Libro de la Ley, el cual es llevado de inmediato al monarca. Este pide le sea leído y cuando escucha las demandas de Jehová, y se da cuenta, toma conciencia, de que sus caminos no se ajustan a lo que pide Dios se conmueve intensamente, y pide dirección para enmendar. Observa el resultado:

16 Así dijo Jehová: He aquí yo traigo sobre este lugar, y sobre los que en él moran, todo el mal de que habla este libro que ha leído el rey de Judá; 17 por cuanto me dejaron a mí, y quemaron incienso a dioses ajenos, provocándome a ira con toda la obra de sus manos; mi ira se ha encendido contra este lugar, y no se apagará. 18 Mas al rey de Judá que os ha enviado para que preguntaseis a Jehová, diréis así: Así ha dicho Jehová el Dios de Israel: Por cuanto oíste las palabras del libro, 19 y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores, que vendrán a ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, también yo te he oído, dice Jehová. 20 Por tanto, he aquí yo te recogeré con tus padres, y serás llevado a tu sepulcro en paz, y no verán tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este lugar. Y ellos dieron al rey la respuesta. 2 Reyes 22:16-20.

Luego de esto, el rey decide convocar a la Nación para que retorne a Dios, hecho que propició una renovación espiritual entre los hijos de Israel. Nota lo que hace Josías:

1 Entonces el rey mandó reunir con él a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén. 2 Y subió el rey a la casa de Jehová con todos los varones de Judá, y con todos los moradores de Jerusalén, con los sacerdotes y profetas y con todo el pueblo, desde el más chico hasta el más grande; y leyó, oyéndolo ellos, todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová. 3 Y poniéndose el rey en pie junto a la columna, hizo pacto delante de Jehová, de que irían en pos de Jehová, y guardarían sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con todo el corazón y con toda el alma, y que cumplirían las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro. Y todo el pueblo confirmó el pacto. 2 Reyes 23:1-3.

El relato continúa detallando las acciones del rey, y el resultado de sus reformas. Mira lo que de Josías se dice:

25 No hubo otro rey antes de él, que se convirtiese a Jehová de todo su corazón, de toda su alma y de todas sus fuerzas, conforme a toda la ley de Moisés; ni después de él nació otro igual. 2 Reyes 23:25.

Las crisis de fe, las crisis de valores pueden ser resueltas por hombres conscientes de su realidad, y temerosos de Dios. Personas capaces de romper con el estatus quo, la realidad imperante; romper los paradigmas, los modelos paganos impuestos; hacer un llamado para retornar a los valores, la fe, los principios contenidos en la Biblia, la Palabra de Dios.

Esa persona existe ya, Dios la ha venido forjando, preparando para que asuma la renovación de Venezuela. Así como cultivó a José desde la cisterna hasta el palacio de Faraón, pasando por la esclavitud, la injusticia, la cárcel; como a Moisés que le sacó del palacio de Faraón y le llevó al exilio, a pastorear ovejas por el desierto; como Pablo, con quien tuvo un encuentro camino a Damasco, y le cegó temporalmente para abrir su visión espiritual; esa persona va a propiciar un reencuentro con la fe ancestral de los cristianos venezolanos, un reimpulso de los valores característicos de nuestra cultura.

Esa persona va a convocar al pueblo de Dios para acometer las reformas anheladas y urgentes.

En esto Dios da sorpresas. Elige en los lugares insospechados. A un rey de Israel, detrás de un rebaño de ovejas, del cual ni fu propia familia lo valoraba para tal fin, el ilustre Rey David; 1 Samuel 16:1-13; a una heroína en el harén de un rey Persa; Ester 4:10-17; a un enemigo de la fe, para convertirle en apóstol de los gentiles, Pablo, Hechos 22:1-11.

La persona elegida es temerosa de Dios, que cultiva y practica los valores, principios, y normas inspirados en su Palabra; alguien capaz de convocar y conducir una verdadera renovación espiritual y moral en Venezuela.

Tal vez tu estas en ese plan divino. Dice Jehová, nuestro Dios:

11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. 12 Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré;

Sí, Señor, hazlo pronto.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de biblegateway,
  • Definiciones y datos históricos: Wikipedia, la enciclopedia libre,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.