EL FACTOR HUMANO EN LOS PLANES DE DIOS

Al observar los distintos procesos que se suceden en el desarrollo de los pueblos, se aprecia la relevancia de la intervención del hombre como factor decisivo, determinante.

La historia lo confirma. Alejandro Magno es un ejemplo.

En las clases de historia se enseña que nace el 356, y muere el 323 a.C. Fue el rey de Macedonia desde 336 a. C. hasta su muerte. Hijo y sucesor de Olimpia de Epiro y Filipo II de Macedonia su padre, quien le prepara para reinar, proporcionándole una experiencia militar,  y encomienda a Aristóteles su formación intelectual.

Comienza su reinado a los veinte años. Dedica los primeros años de su reinado a imponer su autoridad sobre los pueblos sometidos a Macedonia, que habían aprovechado la muerte de Filipo para rebelarse. Luego, en 334 a. C., lanza a su ejército contra el poderoso y extenso Imperio persa.

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Estatua de Alejandro Magno del siglo III a. C., Museo Arqueológico de Estambul, Turquía.

En su reinado de trece años, cambia por completo la estructura política y cultural de la zona al conquistar el Imperio aqueménida y dar inicio a una época de extraordinario intercambio cultural, en la que los griegos se expanden por los ámbitos del mediterráneo y del próximo oriente. Da origen al llamado Período helenístico, 323 a. C.-30 a. C., cuya influencia percibimos en la actualidad. Sus hazañas lo han convertido en un mito y, en algunos momentos, en casi una figura divina, posiblemente por la profunda religiosidad que manifestó a lo largo de su vida.

Lo que no refiere la historia, es que Alejandro Magno, y el Imperio Griego, son parte del Plan de Dios para el cumplimiento de sus propósitos.

En el libro de Daniel, capitulo dos, se narra un sueño que tuvo Nabucodonosor, rey de Babilonia, en el que mediante la figura de una colosal estatua se revela acontecimientos que han de suceder, encausados por Dios. Daniel 2:31-45.

Imagen de la estatua de Nabucodonosor.

En la interpretación que Daniel hace del sueño, describe los reinos que han de suceder, hasta el final de la historia, de la siguiente manera:

Cabeza de oro, reino de Nabucodonosor, Imperio Babilónico.

Este imperio sucumbiría por el poder del Imperio Persa, con Darío el Grande a la cabeza, representado por los brazos y pecho de plata de la estatua.

Los persas caen bajo el dominio griego, con Alejandro Magno, como figura estelar, el vientre y muslos de bronce de aquella estatua.

Los griegos son conquistados por los romanos, que en la estatua son representados por las piernas de hierro.

Faltan dos imperios por aparecer, que están en proceso. El de los pies formados por hierro y barro cocido, tal vez en formación, y la piedra cortada sin intervención humana, que marca el fin de la historia.

Volviendo a Alejandro Magno, y el Imperio Griego, indicamos que constituyeron un factor importante en el desarrollo del Plan de Dios para la humanidad.

El impulso de la ciencia, la difusión del griego como idioma oficial del imperio, la traducción del Antiguo Testamento al griego constituyen grandes aportes al desarrollo del judaísmo y de la fe cristiana.

Es que Dios siempre utiliza el elemento humano para el cumplimiento de sus propósitos.

Es lo que se aprecia en los procesos que tienen lugar en nuestra patria.

Como hemos mencionado en escritos anteriores, Dios está en control en Venezuela, y Él va utilizando a sus elegidos conforme a su voluntad soberana. Y a veces los elegidos no cuadran con el esquema convencional religioso.

Abraham, cuando fue llamado, Génesis 12:1-2, era un nómada que vivía entre paganos, y el mismo lo era. Y la Biblia menciona a personas que no cuadran con el esquema convencional. Una ramera, Rahab, Josué 2:1, una moabita, Rut, Rut 4:13-22, quienes entran a formar parte de los antecesores del Mesías. Reyes paganos como Nabucodonosor, 2 Crónicas 36:17: Ciro, 2 Crónicas 36:22: Artajerjes, Nehemías 2:1. Hombres y mujeres que por determinación divina intervienen en la historia.

Así pues Dios va canalizando los procesos, para lo cual usa a hombres y mujeres conforme a su voluntad. Hay que recordar que Dios no tiene filiación política, por lo cual no va a escoger hombres por sus dotes personales, filiación política o religiosa, sino a aquellos que sean capaces de constituirse en factores de cambio, y que reúnan los requisitos divinos.

Cuando David es elegido rey de Israel, es el menos votado, peor aún, no aparecía en la lista del comité de postulaciones. Hay un poderoso motivo para ello:

“Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.”, 1 Samuel 14:7.

Dios sabe quién es el próximo presidente de Venezuela. Tal vez esa persona NI lo imagina, como ocurrió con David. Ni el profeta, la familia, ni el joven pastor de ovejas lo imaginaban. Dios les sorprende, y de qué manera. El muchacho se transforma en el más importante e inolvidable rey de Israel, antecesor del Mesías.

Fachada del Palacio de Miraflores, Sede del Poder Ejecutivo.

En su momento será revelado quien será el próximo presidente, que se convertirá en importante factor humano para la transformación y renovación de Venezuela.

Entre tanto ocurra, Dios Bendiga a Venezuela.

Fuente:

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VENEZUELA, DIOS ESTA EN CONTROL

El hombre lloraba desconsolado, un hondo pesar le embargaba, tenía conocimiento de que el personaje elegido para dirigir los destinos del pueblo había fracasado estrepitosamente, y desechado de seguir gobernando. Era su amigo, participó en el acto de elección e investidura del cargo, le había aconsejado durante el ejercicio de sus funciones, y compartido momentos difíciles.

No era muy grata la situación que vivía, y menos aun la tarea que se le había encomendado.

Así estaba el hombre hasta que escuchó las palabras que le sacaron de su mar de angustia:

“¿Hasta cuándo te lamentas por Saúl, después que yo lo he desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite y ve; te enviaré a Isaí, el de Belén, porque de entre sus hijos he escogido un rey para mí.” 1 Samuel 16:1, BLA.

De este modo se resolvió la crisis existencial de Samuel, y de la Nación ante el estrepitoso fracaso de Saúl como rey de Israel.

Saúl era un hombre apuesto, valiente, luchador, elegido por el pueblo cuando Israel decidió pedir un rey; pero era un hombre débil de carácter; autosuficiente, y sobre todo desatento a la dirección divina. Actuaba de conformidad a sus intereses, deseoso de mantener buenas relaciones con personas que nada tenían que aportar a los intereses de la Nación.

En acto de soberanía, Dios decide su destitución, y no hubo fuerza capazas de contradecir los designios divinos. Las suplicas de Samuel, uno de los notables profetas de Israel, no fueron oídas; ni los tardíos gestos de arrepentimientos del rey, dieron resultados. En su lugar se dispone elegir un hombre “conforme al corazón de Dios”, 1 Samuel 13:14.

La historia de Saúl la puedes leer en 1 Samuel desde el capítulo 8 hasta el capítulo 31 de dicho libro.

Hemos reiterado en escritos anteriores que Dios es Soberano, y que tiene autoridad y poder para “poner y quitar reyes”, Daniel 2:37, 44. Por este motivo el pueblo  de Dios se ha dado a la tarea de clamar sin cesar, pidiendo que según su voluntad soberana determine y revele el camino a seguir, y sensibilice a los actores políticos para que comprendan y asuman el rol que les corresponde en esta coyuntura de cambio.

La manera como se desenvuelven los actuales acontecimientos revela que Dios esta encausando el proceso hacia una solución pacífica, enmarcada en los preceptos constitucionales, y sobre todo enrumbada hacia la reconciliación nacional. La mayoría lograda en la Asamblea Nacional, es un llamado de atención a cada uno de los actores políticos, ojalá capten el mensaje y lo asimilen.

Los hombres temerosos de Dios han recibido una gran lección: Dios oye el clamor de su pueblo, y responde. Ahora no es para quedarse extasiados, felicitándose por ese Dios tan maravilloso, misericordioso. Hay que seguir orando, pero simultáneamente proceder conforme a lo dispuesto en su Palabra.

Años mas tarde, cuando David, el hombre señalado que es según el corazón de Dios, y sucesor de Saúl, enfrentó a Goliat, en condiciones de desventaja, se acercó al corpulento, bien protegido y armado gigante, con unas contundentes palabras:

“Tu vienes a mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tu has desafiado.” 1 Samuel 17:45, LBLA.

Lo que sigue es ampliamente conocido, el gigante filisteo es milagrosamente derrotado, y con él los enemigos de Israel.

Bien podrá alguno declarar que Venezuela no es Israel, pero nosotros afirmamos que el Dios de Israel es el mismo Dios que actúa en Venezuela.

El nos declara en su Palabra, la Biblia:

“Porque yo sé los planes que tengo para vosotros” —declara el Señor— “planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11. LBLA

No te desanimes, no pierdas la esperanza. Confía, Dios esta en control.

Fuente:

  • La Biblia de las Américas.
  • Imágenes: Google.

LIBRO DE HABACUC, UNA PROFECÍA PARA VENEZUELA

2 ¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? 3 ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. 4 Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia. Habacuc 1:2-6

Como el Profeta Habacuc, seguramente muchos venezolanos dentro y fuera del País, expresa o indirectamente, se presentan delante de Dios, y en oración hacen las mismas preguntas.

¿Por qué ante la crisis que vivimos Dios no hace nada?

Si usted quiere saber lo que pasa en Venezuela, y cuál es la solución, Habacuc, unos seiscientos años antes de Cristo, tiene las respuestas. Le animo a leer este interesante Libro.

Habacuc formula un diagnóstico de la situación del País:

Iniquidad, destrucción, violencia, pleito y contienda, la ley es debilitada, el juicio no sale según la verdad, el impío asedia al justo, la justicia sale torcida, 1:2-4.

Ante este estado de cosas, el profeta se queja ante Dios, porque no actúa. Y la respuesta no se dilata, pero lo que escucha no es alentador; Dios va a poner en orden las cosas, mas no como el profeta espera.

Y es lo que pasa en Venezuela, oramos a Dios pidiendo que actúe, de acuerdo a nuestras expectativas; más el siempre responde de acuerdo a lo que realmente conviene, en el marco de su voluntad.

Dios va a responder, pero quiere que haya cambios en Venezuela, no el cambio que muchos aspiran, solamente; sino uno relacionado con el estilo de vida de los venezolanos, y que este hombre de Dios, hace más de 2600 años describe, en lo que se define como ayes contra los injustos:

  • Quienes toman a la fuerza lo que no es suyo, 2:6–8,
  • Los que buscan seguridad sólo en recursos materiales, 2:9–11,
  • Aquellos que practican la tiranía y la opresión, 2:12–13,
  • Los oportunistas, 2:15–17,
  • Quienes practican la idolatría, 2:18–19.

Este es el diagnóstico de País.

Recuerde que Habacuc escribe sobre el Pueblo de Dios, no de Naciones paganas.

Notemos la solución revelada en Habacuc:

  • El justo por la fe vivirá, 2:4,
  • La tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar, 2:14,
  • Jehová está en su santo Templo, calle delante de Él toda la tierra, 2:20,
  • Oh Jehová, he oído tu palabra y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer; en la ira acuérdate de tu misericordia. 3:2,
  • Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de siervas, y en mis alturas me hace andar, 3:19.

A la luz de lo anterior, el Pueblo de Dios en Venezuela necesita asumir una posición consecuente con lo establecido en su Palabra.

En primer lugar: Reconocer humildemente que ha desobedecido los preceptos divinos; orar, buscar a Dios, y dejando de sus malos caminos; tal y como expresa 2 Crónicas 7:14. Recuerde que este texto aplica para personas que se dicen pertenecer al Pueblo de Dios.

En segundo lugar: Reconocer que Dios siempre actúa utilizando el elemento humano; sea para castigo, o para liberación.

Cuando Nabucodonosor invadió a Jerusalén, destruyó la ciudad, el templo y llevó cautivo a miles de judíos, no lo hizo debido a su poder militar, sino porque Dios lo utilizó como instrumento de castigo por la rebeldía de las autoridades israelitas, Jeremías 36:29-31; pero también usó a Ciro, rey persa, para cumplir sus propósitos con Israel, Isaías 45:1-7; 2 Crónicas 36:22-23. En este mismo orden de ideas, usó a Abraham, Moisés, Josué, Mardoqueo, Ester, a María, para sus propósitos.

Es decir, Dios va a actuar en Venezuela, utilizando los recursos que El dispone dentro de la misma. No vendrán Ángeles del Cielo a resolver la crisis, Él va a levantar a una persona, o a un grupo de personas, con la misión de resolver la grave situación que vivimos.

Trato de comunicar, que no hay que aferrarse al Gobierno, por los motivos que cada uno tiene, u oponerse al mismo ciegamente; como tampoco poner la confianza en los grupos opositores al Gobierno, en la creencia que ellos tienen la solución.

Pasa en Venezuela, que el Pueblo de Dios, no cree que de verdad Él está en control, y que tiene el poder para resolver la situación. Esto es comprensible, así actuó muchas veces el pueblo de Dios, haciendo alianzas con naciones vecinas para defenderse de los enemigos, olvidando que solo Dios es su Amparo y Fortaleza.

Venezuela necesita confiar que Dios está en control.

Yo sé que Dios tiene la fórmula para resolver la crisis del País; y se, con base a la Palabra, que Dios tiene a la persona, o grupo de personas que actuarán en su nombre. Sus identidades no las conozco aún, si me son reveladas se las comunicaré.

Recuerda, Dios es Soberano, y elige según su voluntad, Moisés, Josué, Rahab en Jericó, David, Nabucodonosor de Babilonia, Ciro el Persa, Saulo de Tarso; ninguno de ellos imaginó que serían seleccionados, para una misión Divina. 

Es válido hacer sugerencias, a los fines de la elección, pero recuerda, Dios tiene la última palabra.

Entre tanto, no pierdas la fe Venezuela, hay un Dios que escucha el clamor de su pueblo, y responde al mismo. Escuchó a los Hebreos esclavos en Egipto, Éxodo 3:7, y levantó un libertador invicto. Fiel a su Palabra, también escuchará nuestro clamor, recuerda Jeremías 33:3.

Dios escucha el clamor de Venezuela, y va a levantar a esa persona que dirigirá su destino, atendiendo al clamor de su pueblo. Recuerda, no va a ser según nuestras expectativas, sino de acuerdo a Su Voluntad.

En próximo artículo compartiremos algunas ideas sobre alternativas que tiene el Pueblo de Dios en Venezuela.

Lee más sobre Habacuc en: https://israeleal.wordpress.com/2014/10/29/libro-de-habacuc-aviva-tu-obra-jehova/

Lee el Libro de Habacuc en: https://www.biblegateway.com/passage/?search=Habacuc%201&version=RVR1960

Imagen: Google