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EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD

La época decembrina es un tiempo que la generalidad de personas disfruta anticipadamente, ha sido tradición en Venezuela que al sonido del primer aguinaldo, o de la tradicional gaita maracucha, se inicia la festividad.

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En todas las casas se percibe el alegre ambiente navideño pues los adornos, las luces, renos, pesebres, Santa Claus, y bajo los árboles de navidad  comienzan a aparecer los infaltables regalos. Los hogares son decorados en tal forma que pudieran ser motivo para una tarjeta navideña.

En Venezuela la navidad se celebra en grande, cena familiar con el esquicito plato navideño hallaca, pernil, pan de jamón, ensalada, seguida de los de deliciosos dulces de la época,  y el brindis augurando un futuro auspicioso. Todo es dicha, sonrisas, felicidad, luces, colores, música. Aquello es gozo superlativo generalizado, se percibe desde el hogar asentado en el más remoto lugar de la geografía venezolana hasta el lujoso palacio de cualquier capital de estado.

Pero este año las cosas han cambiado, la crisis económica, la indetenible caída del bolívar, el inclemente costo de los productos, la imposibilidad de importar “arbolitos” canadienses, y frutas exóticas, tanto como el astronómico precio del escocés han quitado la navidad a muchos venezolanos.

Este diciembre es sombrío, desalentador, así lo han decretado las cadenas que circulan por las redes sociales, se ha perdido el espíritu de la navidad en Venezuela.

Ciertamente el espíritu de la navidad en Venezuela se ha evaporado con la crisis que se vive, y aún más terrible porque en la cena de navidad habrá una silla vacía.

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Mientras imaginas este escenario sombrío, visualiza lo que se ha perdido, enuméralo: Ya “Guaco” no tocará en el Poliedro, y recibir el año en el “Intercontinental” ahora Venetur, es prohibitivo; no hay hallacas, ni turrones, ni licores añejados, tampoco estrenos, ni regalos. Se acabó la navidad.

Realmente la crisis venezolana acabó con la celebración de la navidad, aquella celebración importada, consumista, embriagante; es decir a la festividad navideña venezolana se le ha quitado lo accesorio, para quedar lo esencial porque la Navidad es Jesucristo, el centro de la celebración.

Es que en Venezuela sutilmente se le ha quitado la esencia de la celebración navideña, retrotrayéndola a  la festividad romana del 25 de diciembre dedicada al dios sol, un jolgorio realmente pagano.

Si Jesucristo no es la esencia de la Navidad, entonces estamos celebrando la capacidad económica para festejar, satisfaciendo nuestros apetitos gastronómicos,  libando un esquicito aromático para incrementar la alegría.

Este tiempo en que nuevamente evaluamos nuestra situación País, consideremos seriamente el rumbo que se le da, no desde las altas esferas del poder, sino en el corazón de cada venezolano.

El rumbo de la Nación no lo determinan los gobernantes sino el soberano, el pueblo. Y el pueblo venezolano ha adoptado la fe cristiana como fundamento de sus creencias, entonces hay que redescubrir nuestra esencia, la cual está contenida en la Sagrada escritura.

Ante semejante desesperanza el pueblo de Dios necesita volver su mirada hacia lo interno, hacia su esencia y rescatar los grandes valores de la fe cristiana que contiene un mensaje renovador, transformador, esperanzador.

No se trata de dejar a un lado la celebración navideña, lo que necesitamos es entender que el 25 de diciembre no celebramos una reunión familiar para  degustar, disfrutar, y regocijarnos, nada más; entender que esta no es una celebración más, sino la conmemoración de que un día a comienzos de esta era nació Jesucristo en un humilde pesebre en la ciudad de David, Belén.

Pero ese evento es importante porque también Jesucristo asciende al calvario, donde es sacrificado, y al tercer día resucita triunfante. Ese es el fundamento de la fe cristiana, que es el trasfondo de la celebración decembrina.

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Por tal motivo, aquella festividad es intrascendente si Jesucristo no mora en el corazón de cada uno de los que festejan su nacimiento. Y cuando Cristo ocupa un lugar de privilegio en cada creyente la festividad cambia de perspectiva.

San Pablo escribió:

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gálatas 2:20.

Si estás desesperanzado porque la crisis de Venezuela te ha robado la posibilidad de festejar la navidad, cambia tu enfoque y revisa la esencia de tus creencias. En estos días conversando sobre el tema de los desafíos que presenta la actual situación del país surgió una de las expresiones prominentes del Apóstol Pablo:

Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. Romanos 14:8.

La persona quien recordó estas palabras de la escritura comprende la magnitud de su significado, como todos aquellos que han aprendido a vivir por fe, a quien las circunstancias jamás le quitan el gozo de la vida cristiana.

Apropiada para esta época son estas otras palabras de Pablo expresadas a los romanos:

35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

36 Como está escrito:     Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
Somos contados como ovejas de matadero.

37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,  39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 8:35-39.

Somos más que vencedores.

Aprovecha estos días decembrinos para fortalecer tu fe, tus creencias; valorar los principios, los valores que son característicos de un pueblo cristiano.

Igualmente reflexiona que para sacar a Venezuela de eta profunda crisis, la Palabra tiene un mensaje especial de Navidad para ti:

Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, El pueblo que él escogió como heredad para sí. Salmos 33:12.

Feliz Navidad y próspero año 2018, con Jesucristo.

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Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org,

Conceptos: Wikipedia,

Notas personales,

Imágenes: Google.

FELIZ NAVIDAD

Es propicio este día para desear que disfrutes una Feliz Navidad Junto a tu amada familia, y saludarte con el mensaje de los ángeles a los pastores, que dio origen a esta celebración decembrina:

He aquí les doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:

Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador que es Cristo el Señor…

FELIZ NAVIDAD

Imagen: Google

ORIGEN DE LAS CELEBRACIONES DECEMBRINAS

Durante el mes de diciembre muchos pueblos del mundo celebran dos fechas principales.

El 21 que se ha tomado como fecha en la que llega “El Espíritu de la Navidad”; y el 25 de diciembre, la Navidad. Aunque prácticamente la celebración decembrina comienza desde los primeros días del  mes, con los adornos, música, comidas, aromas y colores ya tradicionales para la época.

Más, no es solo en diciembre se han seleccionado días para celebraciones. Seguramente en muchas regiones del mundo, se tienen fechas festivas, como las que siguen:

  • 1 Enero: Año nuevo
  • 6 Enero: Día de Reyes
  • Febrero: Carnaval (fecha variable)
  • 19 Marzo: día de San José
  • Marzo: Semana Santa (fecha variable)
  • 24 de junio: Día de San Juan
  • 21 de diciembre: Espíritu de la Navidad
  • 25 de diciembre: Navidad

Se ha preguntado ¿Por qué se escogieron esos día para festejar el acontecimiento que evocan?

Pues bien, excepto Carnaval y Semana Santa, el resto de las festividades se fijaron tomando como patrón de referencia festividades de los romanos, muchas de las cuales tuvieron su origen en los babilonios. Y tales festividades marchan al compás de acontecimientos astronómicos.

El Carnaval y la Semana Santa se diferencian porque se refieren a sucesos del calendario judío. La Semana Santa, es una celebración que nace como conmemoración a hechos relacionados con Jesús de Nazaret. Su entrada a Jerusalén, el domingo de Ramos; su pasión y muerte, durante la Pascua Judía; su resurrección, el primer día de la semana.

La Pascua tiene fecha variable, ya que no depende del calendario gregoriano, que usamos actualmente; sino del antiguo calendario solar/lunar. Por convención, este día es siempre el siguiente a la primera luna llena posterior al equinoccio de primavera, y cae siempre entre el 22 de marzo y el 25 de abril.

El Carnaval es una festividad que tiene como patrón de referencia la Cuaresma, que es cuarenta días antes de la Pascua. La cuaresma comienza oficialmente el miércoles de ceniza y termina antes de la misa de la cena del Señor, el jueves santo. Son 40 días de preparación para la Pascua. Como se sabe, el Carnaval precede al miércoles de ceniza.

Respecto del 21 de Diciembre, o del advenimiento del Espíritu de la Navidad, es una celebración de origen nórdico, que se refiere al Solsticio de Invierno, época en que el eje polar de la Tierra se orienta hacia el centro de la Galaxia. Este acontecimiento fue descubierto muchos siglos antes de Cristo. Los mayas tenían una idea bien exacta de este hecho astronómico, por lo cual le dieron gran importancia.

El Espíritu de la Navidad, es una supuesta energía cósmica que se recibe desde el centro de la Vía Láctea, nuestra Galaxia, donde se concentra una gran cantidad de estrellas, que emiten la señalada energía. Se designó esta fecha como Espíritu de la Navidad, por estar cerca de la celebración navideña. En realidad no es una celebración religiosa.

Las demás fechas están relacionadas a festividades romanas. Los antiguos centraron su mirada en los acontecimientos astronómicos, son los padres de la astronomía. Desde  la edad de piedra, y las sucesivas culturas, egipcia, asiria, babilonia, griega y romana; el hombre asoció su vida a sucesos de los cielos. Ellos descubrieron los equinoccios, los solsticios, los movimientos de los Planetas, así como la posición y configuración de las estrellas; asignaron nombres a las constelaciones.

Galaxia Andrómmeda, la mas cercana a la nuestra, dicen algunos que son gemelas.

Los romanos heredaron aquellos conocimientos, y dieron mucha importancia a los sucesos celestiales, al punto que marcaron su existencia.

De los romanos, pasaron a nosotros.

¿Por qué se celebra el 19 de marzo el día de San José? No hay evidencia alguna, ni bíblica, ni histórica, que este noble hombre, naciese tal día. La celebración tiene origen romano, ese día corresponde, en general, al equinoccio de primavera. La festividad romana se denomina Quincuatros. Época que los escolares y artesanos celebraban en honor de Minerva, la diosa guerrera, y de su equivalente griega Atenea. Lo hacían en familia; con intercambio de regalos, así como invitaciones a comer. Durante cinco días, hasta el 23 de Marzo se celebraban con juegos de competencias. En un acto presidido por el emperador, vestido con los símbolos de Minerva, se distribuía dinero y trigo a los ciudadanos.

Durante el ejercicio del papa Sixto IV (1471 – 84), San José se introdujo en el calendario Romano justamente el 19 de Marzo.

Igual ocurre con el 24 de junio, en que se celebra el día de San Juan. El 24 de junio, que corresponde al solsticio de verano; era el día de Jano, señor de los solsticios, divinidad con dos caras que mira hacia el pasado y hacia el futuro, dios de los cambios, los inicios, los finales y de las puertas. En el solsticio de verano se inicia la decadencia solar, este día era llamado “puerta de los hombres”, en contraposición al solsticio de invierno que se llamaba “puerta de los dioses”.

Dios Jano

Observe la cara de Jano al mirar al pasado, contrástela con la que mira al futuro.

San Juan es el único personaje a quien se le dedica una festividad en la época en la que fue concebido en el vientre de su madre. La cronología bíblica apunta aquella fecha, tomando en cuenta los turnos que le correspondían a su padre Zacarías,  quien era sacerdote en el Templo de Jerusalén. Alrededor de aquella fecha, un ángel le anunció el nacimiento de su hijo Juan, y pocos días después fue concebido. El relato de este hecho se encuentra en el primer capítulo del Evangelio de Lucas.

Volviendo al tema de las festividades, es notorio que las mismas fueron establecidas en fechas coincidentes con celebraciones romanas, en general paganas; el argumento que se da para tal acuerdo es que de esa manera se quita fuerza a la celebración pagana, neutralizándola, para cambiar la motivación, por una mas elevada de carácter espiritual.

La circunstancia es que en la práctica, al menos para muchas personas, no se han logrado muchos cambios ni del fondo, ni de forma.

Las fiestas de San Juan Bautista, al menos en algunas regiones de Venezuela, por señalar una celebración conocida; no distan mucho de las celebraciones romanas. De fiesta de San Juan, queda solo el nombre, ya que en la práctica son semejantes a los rituales y jolgorios paganos de la época del Imperio Romano. Un imaginario ciudadano romano que participe en una fiesta de San Juan, como las que se celebran en algunas regiones, se sentiría muy cómodo, evocando a su dios de dos caras, Jano.

¿Por qué se conmemora la Navidad el 25 de diciembre?

Según otros autores, la celebración de esta fiesta el 25 de diciembre se debe a la antigua celebración del nacimiento anual del dios-Sol en el solsticio de invierno  (natalis invicti Solis),  adaptada por la Iglesia Católica en el tercer siglo d. C. para permitir la conversión de los pueblos paganos.

En Antioquía probablemente en 386, Juan Crisostomo impulsó a la comunidad a unir la celebración del nacimiento de Cristo con el del 25 de diciembre,​ aunque parte de la comunidad ya guardaba ese día desde mucho antes.

De acuerdo con los eruditos, es improbable que Jesucristo naciese en aquella época, sino meses antes, por lo cual la cristiandad no celebra el Cumpleaños de Jesucristo, sino que conmemora, recuerda ese hecho crucial para la humanidad.

No quiere decir esto, que vamos a menospreciar, o ridiculizar las celebraciones antes mencionadas. De ninguna manera.

Cómo negar que un día del comienzo de esta era, nació Jesús en un pesebre de Belén; cómo desvirtuar que ciertamente Juan el Bautista nació pocos meses antes que Jesús; o que José, a quien se le denomina el carpintero, fue encargado de la crianza de Jesús, junto a su madre María.

Como ignorar que realmente unos magos vinieron del oriente, para rendir culto al recién nacido Jesús. O como desacreditar que el primero de enero estamos felices y a la expectativa por el comienzo de un nuevo año.

Es importante considerar que el fondo de la celebración es lo que realmente tiene significado.

Tal  vez coloquemos luces, en navidad, como lo hacían los romanos,  tengamos banquetes como ellos, e intercambiemos regalos, oigamos música acorde con la época, decoremos nuestras casas con adornos coloridos, y perfumemos el ambiente; como lo hacían los romanos en su mejor momento, en los solsticios o equinoccios, Pero jamás, nunca, de ninguna manera, alguno de ellos celebró el nacimiento de Jesús, el Mesías, en un humilde pesebre de Belén.

Sigamos celebrando las fechas memorables, más no olvidemos el fondo por el cual fueron constituidas.

Felices fiestas!!!

Fuente: Wikipedia

Imágenes: Google