EL GIRO DE BRASIL A LA DERECHA, CONSECUENCIAS PARA AMÉRICA

El giro que ha dado la política brasileña con Jair Bolsonaro en la presidencia del gigante país suramericano ha sido tildado como hacia la extrema derecha, y generado grandes expectativas en el mundo.

¿Qué significa la derecha? Se identifica a la derecha política como la corriente que dentro del espectro político defiende la conservación de los valores éticos y el orden social tradicional, propugna la democracia, también se le asocia a la defensa de la propiedad privada, y de las libertades individuales.

A la izquierda se colocan quienes luchan por la igualdad y justicia social y pretenden un cambio de la estructura social, algunos por la vía democrática, otros por medio de una revolución.

En acuerdo a estas premisas políticas, unos son conservadores, la derecha; otros progresistas, la izquierda.

En este análisis sencillo de las grandes tendencias políticas que luchan por ocupar espacios en el mundo, destaca el hecho de que ambas corrientes pretenden propiciar, por vías opuestas, un anhelo del hombre, fundamental: calidad de vida, progreso, desarrollo, libertad, justicia social. Todo resumifo en una palabra: felicidad.

Ahora bien, considerando la situación actual del mundo, podemos afirmar que los propulsores de dichas corrientes antagónicas han fracasado estrepitosamente en la implementación de sus modelos, y al respecto Venezuela es un doloroso paradigma.

En este maravilloso país, con un potencial incalculable de recursos humanos y naturales ha retrocedido en su desarrollo al punto de ser el país más pobre de las tres Américas. A pesar de los esfuerzos de la derecha y de la izquierda en promover su desarrollo.

En Venezuela se evidencia el fracaso de la derecha, y la ultraderecha por un lado; y de la izquierda y ultraizquierda por el otro; representados en los partidos socialdemócratas, socialcristianos, y de la izquierda marxista.

Este oscuro panorama revela otra realidad, y es que el cristianismo no ha impactado con la fuerza transformadora de su fe a la sociedad venezolana. De haberlo hecho, otra sería la realidad.

Esto tiene que ser motivo de reflexion a los lideres católicos, como a los evangélicos. Y son muchos los temas a reflexionar de manera objetiva, sincera, desapasionada.

La Biblia contiene un mensaje renovador, transformador, capaz de generar cambios profundos en la sociedad; así mismo demanda en sus páginas justicia social, igualdad, respeto a la condición humana; e incluso establece las pautas para la prosperidad de los pueblos.

Este aciago tiempo que vive Venezuela, sumida en tan descomunal crisis humanitaria, es un reto y una oportunidad, para que los cristianos asuman el rol histórico que las circunstancias demandan.

No se trata de adoptar posiciones contra la izquierda, ni de rechazar a la derecha; el reto es asumir el poderoso mensaje contenido en la Sagrada Escritura, internalizarlo, vivirlo intensamente; y con mente renovada promover la transformación del hombre.

Sin embargo, y aunque se ha repetido insistentemente, primero necesitamos renovarnos nosotros, los cristianos.

La historia relate la realidad de que pequeños remanentes de personas inspiradas en la Palabra de Dios han generado cambios profundos en los pueblos.

Es que la renovación de una persona es evidente, y se contagia. El Nuevo Testamento relata cómo un pequeño grupo de personas iniciaron un proceso de renovación que alcanzó gran parte del imperio romano.

También Pablo es un ejemplo de lo que aca afirmamos, un encuentro personal con Jesucristo cambió su vida, y ese cambio influyó en infinidad de personas. Quien estuvo en las cercanías de Pablo recibió el poderoso mensaje del Evangelio de Jesucristo, lea la carta a Filemon.

En la salida de la crisis venezolana, los cristianos necesitan entender, aceptar, asimilar, que la misma es posible adoptando la recomendación bíblica:

Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta quesonsuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:13-14.

Esta cita ampliamente conocida, memorizada, e insistentemente repetida, contiene un mensaje esperanzador, que Dios puede revertir la crisis venezolana, y quiere; con el requisito previo de “convertirse de los malos caminos”, “buscar su rostro”, “orar”; parece tan sencillo, y lo es. Ese acto humilde, sincero, sentido, nacido en el corazón del pueblo venezolano que cree en Dios, es una alternativa de solución.

En conclusión, no es girar a la derecha, o a la izquierda para resolver la crisis venezolana y del mundo. Las ideologías no han sido eficaces para resolver la crisis del hombre.

Entonces es el momento de buscar a Dios, no como solución mágica, sino confiados en su Palabra, y poniéndola en práctica promover los cambios personales, del prójimo, del entorno.

Ahora, poner en práctica la Palabra no significa asistir los domingos a misa, o al culto, rezar el Padre Nuestro, y leer la Biblia, simplemente; se trata de poner en ejercicio cotidiano sus enseñanzas, tales como: amor al trabajo, responsabilidad, humildad, integridad, respeto a los derechos humanos, justicia social, libertad, respeto a la propiedad privada, valores que son comunes en los países desarrollados, del primer mundo, que sin ser cristianos, como Korea del Sur y Japón, están a la vanguardia en lo que a prosperidad se refiere.

Cuanto más si se es cristiano y se practican aquellos valores, cuyo fundamento es la Biblia, la Palabra de Dios.

La Biblia tiene un sencillo pero desafiante mensaje: “Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová.” Salmos 33:12.

Dios bendiga a los venezolanos.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de http://www.biblegateway. com

Onceptos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Google

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EL FINAL DE UNA UTOPÍA

Por los años 90 un grupo de partidos latinoamericanos de izquierda organizaron el Foro de São Paulo, convocados por el Partido de los Trabajadores de Brasil en São Paulo.

El Foro fue constituido con el objeto de unir esfuerzos de los partidos y movimientos de izquierda, para debatir sobre el escenario internacional después de la caída del Muro de Berlín, y las consecuencias del neoliberalismo en los países de Latinoamérica y el Caribe.

En el momento de su fundación en 1990 el único miembro que ejercía el poder ejecutivo en un país soberano era el Partido Comunista de Cuba; gracias a los esfuerzos de sus fundadores, veinte años después la mayoría de sus miembros accederían mediante las urnas a ejercer el gobierno en distintos países o formarían parte de coaliciones oficialistas, otros llegarían a ser primera fuerza de oposición.

Se tiñó de rojo el continente suramericano.

Imagen tomada de Wikipedia

La elección de Hugo Chávez en 1998 en Venezuela representó la llegada al poder del primer gobierno de izquierda en muchas décadas en Latino América, y el primer gobierno de un partido miembro del Foro de Sao  Paulo, el entonces MVR futuro PSUV, después de Cuba.

Le sigue Luiz Inácio Lula da Silva del Partido de los Trabajadores en 2002 en Brasil, luego Tabaré Vázquez del Frente Amplio en Uruguay en 2004, Evo Morales por el Movimiento al Socialismo en Bolivia en 2005, Michelle Bachelet del Partido Socialista de Chile en 2006, Rafael Correa por Alianza PAIS en Ecuador en 2006, Daniel Ortega por el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua en 2006, Fernando Lugo por la Alianza Patriótica para el Cambio (hoy Frente Guasú) en Paraguay en 2008, José Mujica por el Frente Amplio en Uruguay en 2009, Mauricio Funes del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional de El Salvador en 2009, Dilma Rousseff por el Partido de los Trabajadores de Brasil en 2010, Ollanta Humala por el Partido Nacionalista de Perú en 2011.

Como se sabe, y lo informan los medios de comunicación,  en la anterior lista, la mayoría de presidentes mencionados han sido acusados de actos de corrupción, y sus proyectos políticos de reivindicación, de acuerdo a sus adversarios, solo sirvieron para provecho personal de sus promotores y allegados.

Emblemático es el caso Lula, cuyo partido de los Trabajadores, organiza el Foro de Sao Paulo, y le lleva al poder; hoy está en prisión acusado de una trama de corrupción inédita en Brasil.

Esta cruda realidad significa el derrumbe de una utopía, un sueño de muchos revolucionarios, que en el Continente veían con esperanzas el auge del socialismo.

Es decir, en el continente suramericano se vive una realidad visualizada en la Caída del Muro de Berlín: el comunismo, y su precursor el socialismo, son ideologías, cuyos postulados se aprecian atractivos en los libros, en las proclamas, y en los encendidos discursos de sus ideólogos; pero que una vez puestos en práctica muestran su verdad, siendo Cuba y Venezuela modelos de aquella.

Imagen relacionada
Caída del Muro de Berlín.

Uno recuerda con nostalgia los versos de la tristeza que embarga a los pobres al oír la lluvia en los “Techos de Cartón”; una desgarradora situación, que el socialismo no pudo resolver. Y en el fondo el socialismo es eso, un poema, una utopía, un deseo de cambio, que es solo eso: un deseo.

¿Por qué Suramérica compró los ideales del socialismo?

Por sus deseos de justicia social, de libertad, de progreso, de una vida digna, de satisfacer al menos sus necesidades básicas, que la otra ideología tampoco pudo satisfacer.

Y ante el derrumbe del socialismo, ¿Qué? Volveremos a aquellas que propiciaron el caldo de cultivo del Socialismo. Al fin y al cabo las canciones de protesta como los “Techos de Cartón” describen fielmente el legado de la Socialdemocracia, y el Socialcristianismo en Venezuela, que con sus ejecutorías no solo inspiraron al poeta de protestas, sino verdaderos ranchos de lata y cartón.

¿Cuál es el problema de fondo?

Ciertamente no es la ideología socialista, ni la socialdemocracia, el socialcristianismo, el capitalismo, u otra ideología o teoría económica que se cree y practique.

Son las personas que dicen adscribir aquellas ideologías, pero al hacerlas realidad dejan que su naturaleza humana desvirtuada, las lleven al fracaso.

Reflexionar en esta realidad tiene que conmover.

Ahora bien, si aquellas ideologías y teorías económicas han fracasado radicalmente en Venezuela, los cristianos necesitamos evaluar también la cuota de  responsabilidad en este estado de cosas; a nosotros se nos ha encargado proclamar el evangelio de Jesucristo, y a extender el reino de los cielos.

Y ese mensaje ha transformado vidas, naciones enteras, influido en Continentes; lo que Venezuela necesita hoy un despertar espiritual semejante al ocurrido en Europa, iniciado por Lutero y sus tesis reformadoras colocadas en la Catedral de Wittenberg.

En este sitio, en escritos anteriores, se ha reflexionado acerca de la responsabilidad del pueblo cristiano en la salida de la crisis  venezolana.

Uno lee la Biblia, y observa que ella contiene los principios para la transformación de los pueblos.

La Escritura está colmada de insistentes llamados que atendidos surtirán efectos constructivos, permitirán la solución a nuestros problemas.

La Escritura clama por justicia social, lee y medita Miqueas 6:6-15, aquella que los pobres también urgen, y es la chispa que enciende el Foro de Sao Pablo.

La Escritura demanda líderes dignos, lee Malaquías 1:6-12; en realidad todo el libro de este último profeta es una joya de advertencias para los guías espirituales de los pueblos.

La Escritura afirma: Bienaventurada la Nación cuyo Dios es Jehová, el pueblo que el escogió para sí. Salmos 33:12.

Realmente, sin menospreciar las propuestas del foro de Sao Pablo, los cristianos poseemos el mensaje, y la estrategia capaces de transformar a Latinoamérica y al Mundo.

¿Cómo y cuándo  Venezuela será una nación bienaventurada?

Cuando cada cristiano asuma responsablemente las demandas de la Palabra de Dios, cumpla Mateo 28:19-20, y Hechos 1:8; ese día “… nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación…”, Malaquías 4:2.

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Datos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Wikipedia e Imágenes Gooble

CONSEJOS PASTORALES PARA LA CRISTIANDAD VENEZOLANA

Hemos analizado suficientemente las causas de la crisis venezolana, y tenemos un diagnóstico. Ahora se requiere determinar qué acciones acometer para encausar las soluciones, el remedio.

Cada sector tendrá que asumir su responsabilidad en este gran objetivo patriótico. Consideremos el rol que debe desempeñar la cristiandad venezolana, para ello, tomemos como marco de referencia el pronunciamiento del Concilio General de las Asambleas de Dios de Los Estados Unidos de América.

Esta organización cristiana, con una poderosa representación en Venezuela, desde su sede en Springfield, Missouri, USA, difundió el martes 30 de junio del pasado año 2015, una declaración oficial leída por su representante, Rev. George O. Wood, Superintendente General de esta organización, quien señaló como un día triste para los Estados Unidos la legalización del matrimonio homosexual por parte de la Corte Suprema.

En su categórico pronunciamiento reafirma el apego a los dictados de la Palabra de Dios: “La Biblia es nuestra regla suficiente de fe y conducta”.

Los consejos formulados al final del documento son vigentes y tienen aplicación en Venezuela en momentos que se debate el problema del matrimonio igualitario, y la crisis nacional producto de la imposición de la Revolución Bolivariana y el Socialismo del Siglo XXI.

Estos son los Tres Consejos Pastorales:

Primero, a los ministros de las Asambleas de Dios: la política refleja la cultura y la cultura refleja la religión. Si usted está preocupado por la deriva política de la cultura americana, ¡Predique el Evangelio! Ya que la palabra de Dios emite raíces en la vida de los creyentes, la semilla del Evangelio cambiará las mentes y los corazones.

Segundo, a los miembros de las Asambleas de Dios: ustedes son los ciudadanos privilegiados de una nación bendecida. ¡Utilicen bien su ciudadanía! Busquen el bien para todos. Aboguen por los perdidos y los marginalizados. Hablen la verdad con amor. Y voten por los candidatos y temas que reflejen una perspectiva Bíblica. Hacemos una diferencia en la política y la cultura estadounidense cuando votamos.

Tercero, a todos los cristianos: Si usted está preocupado con la decisión de la Corte Suprema, ¡Mantenga la perspectiva! En este y todo otro asunto, siempre recuerdo las palabras de nuestro Señor Jesucristo: “En este mundo afrontarán aflicciones. Pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo”, Juan 16:33, NVI. ¡Oren todos por un gran despertar espiritual en nuestro país! ¡Que Dios lo bendiga ricamente hoy y cada día!

Esta debe ser la posición firme de los pastores, sacerdotes, ministros, del pueblo cristiano de Venezuela, y del mundo.

Hay que predicar desde los púlpitos la Palabra de Dios, llevarla a las casas, y vivirla a lo largo y ancho del País. Solo así podremos iluminar a esta Venezuela sumida en tenebrosas tinieblas.

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2 Timoteo 1:7.

Al momento de elegir candidatos a cargos de elección popular, hay que ejercer un voto consciente, no sufragar por aquellos candidatos que representen ideologías o posiciones contrarias a la fe cristiana porque esto es una inconsecuencia a los dictados de la Palabra de Dios. A este respecto cabe muy bien el consejo de Pablo:

No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? 2 Corintios 6:14.

Ahora falta escuchar el pronunciamiento oficial, categórico y determinante de los pastores individualmente, y de las organizaciones cristianas venezolanas.

El Señor te conceda discernimiento espiritual.

Fuente:

 

LAS ELECCIONES DEL 6D BAJO LA INFLUENCIA DE LA POSMODERNIDAD

En la determinación tuya al votar el 6D toma en cuenta las fuerzas que te incitan para hacerlo.

Algunos van a ejercer el “voto castigo”.

Otros por compromiso con el partido.

Unos cuantos por ejercer un derecho.

Muchos impulsados por las fuerzas de esta sociedad posmoderna, que sutilmente ha impregnado la conciencia de los venezolanos con ideologías y creencias contradictorias.

Demos una mirada a los pilares de la posmodernidad, luego saca tus propias conclusiones.

Posmodernidad es la expresión utilizada para designar a un amplio número de movimientos artísticos, culturales, literarios y filosóficos del siglo XX, que se extienden hasta hoy, definidos por su oposición a las tendencias de la Edad Moderna.

En sociología el término postmoderno se refiere al proceso cultural observado en muchos países desde principios de los 70. Otra acepción de la palabra posmoderno es posmaterialismo.

Características de la posmodernidad.

Antidualista: Los posmodernos aseveran que la filosofía occidental creó dualismos y así excluyó del pensamiento ciertas perspectivas. El postmodernismo valora y promueve el pluralismo y la diversidad; de ahí la gran influencia de las filosofías y religiones orientales. Un posmoderno asegura buscar los intereses de “los otros”.

Cuestiona los textos: Los textos históricos, literarios, o de otro tipo no tienen autoridad para revelar la intención del autor, ni pueden decirnos “que sucedió en realidad”. Más bien, estos textos reflejan los prejuicios, cultura y época particulares del escritor.

El giro lingüístico: El posmodernismo argumenta que el lenguaje moldea nuestro pensamiento y que no puede haber ningún pensamiento sin lenguaje. Así que el lenguaje crea literalmente la verdad.

La verdad como perspectiva: La verdad es cuestión de perspectiva o contexto más que algo universal. No tenemos acceso a la realidad, a la forma en que son las cosas, sino solamente a lo que nos parece a nosotros.

Esta forma de pensamiento influye en la adopción de criterios contradictorios, creencias antagónicas. Por esto algunas personas aceptan como válidas ideas opuestas, y lógicamente inviables.

Es como afirmar que en un punto dado del Planeta sea de día y de noche simultáneamente.

En este esquema de pensamiento, muchas personas viven una dicotomía lógica, según la cual acepta realidades opuestas, que son verdaderas y falsas al mismo tiempo. Esta forma de pensamiento genera incongruencia, y grandes tensiones emocionales con nefastas consecuencias.

Revisemos algunas contradicciones nacidas bajo el auspicio de la posmodernidad.

No vamos a emitir juicios de valor, ni cuestionar tus ideas, solo revisar conceptos.

Realidades de la posmodernidad:

Cristianos marxistas. Adoptan posiciones contradictorias. Un marxista es por definición ateo y materialista. Por lo tanto lógicamente es imposible no creer en Dios por adoptar el marxismo; y simultáneamente creer en Dios por ser cristiano.

Judíos mesiánicos. Esta es otra contradicción. El judaísmo no acepta a Jesucristo como Mesías, ni al Nuevo Testamento como Palabra inspirada por Dios. Todo lo contrario del cristianismo.

Marxistas santeros, o cristianos santeros; por las mismas razones: Son creencias contradictorias.

Existen Iglesias cristianas que en sus prácticas, ritos y liturgias mezclan un toquecito de cada una de aquellas tendencias contradictorias. En algunos casos son tan sutiles las influencias que quien la practica cree que ésta se basa en la Palabra. Como el caso de los cristianos que “declaran algo”, según “el giro lingüístico” de la posmodernidad, que el lenguaje crea la verdad, la realidad.

Al mezclar ideas contrarias, ocurre igual que cuando se mezclan dos líquidos no miscibles, o inmiscibles, que no se disuelven uno en otro; como el caso del agua y el aceite. Se mezclan pero no se diluyen, como si ocurre con el agua y el vinagre. Si se mezcla aceite y agua, y se agita fuertemente se forma una sustancia denominada “emulsión”, que cuando se deja en reposo sus componentes se separan nuevamente.

Por eso al votar el 6D, o en cualquier acto electoral, las creencias, las doctrinas, las ideologías, la cosmovisión, de cada persona entran en juego. ¨Por eso hay que votar conscientemente.

Pero ojo, no solo al votar, aun al acudir a tu iglesia, si eres cristiano, antes de adoptar una doctrina, una tendencia, un estilo, necesitas revisar los fundamentos de tales prácticas a la luz de la Palabra, la Biblia y luego decidir.

Ahora tenemos un problema, la mayoría de cristianos, al mejor estilo posmoderno, no acuden a la Palabra, no se nutren de sus enseñanzas y depositan su fe en las predicaciones de sus pastores; muchos de los cuales inconscientemente llevan a los rebaños por la senda de la posmodernidad.

Por este motivo hay que volver a la Palabra.

Hoy, en esta Venezuela posmoderna, necesitamos como nunca antes una nueva Reforma espiritual, doctrinal, actitudinal basada en los postulados del gran hombre de Dios Martín Lutero, condensadas en sus “cinco solas”:

La palabra latina sola significa en español “solo” o “solamente”. Las cinco solas expresan cinco creencias fundamentales, que los reformadores entendían como pilares esenciales para la vida y práctica cristianas.

Sola scriptura, solo la Biblia es la palabra de Dios, es decir, la única fuente de doctrina y práctica cristiana, y que es accesible para todos.

Sola fide es la enseñanza que dice que la justificación se recibe sólo por la fe, sin ninguna mezcla ni necesidad de buenas obras.

Sola gratia es la doctrina que sostiene que la salvación viene sólo por la gracia divina o gracia de Dios; es decir, por un “favor inmerecido”, no como algo que el pecador haya conseguido o pueda conseguir por sus propios méritos.

Solus Christus enseña que Jesucristo es el único mediador entre Dios y el hombre, y que no hay salvación por medio de ningún otro. 1 Timoteo 2:5 “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”.

Soli Deo gloria enseña que toda la gloria es sólo para Dios, puesto que la salvación sólo se lleva a cabo a través de su voluntad y acción; no sólo el don de la redención todo-suficiente de Jesús en la cruz, sino también el don de la fe en esa redención, creada en el corazón del creyente por el ”’Espíritu Santo”’.

En Venezuela necesitamos un “cristianismo solo”, sin mezcla, sin contaminación, basado “solo en la Escritura”

Dios bendiga a Venezuela.

Fuente:

EL PAPEL DE ISRAEL EN LA HISTORIA MUNDIAL

Desde su nacimiento sobre las cálidas arenas del desierto de Sinaí, Israel se mantiene en el centro de la atención mundial.

Desde el año 70 sale de la escena por breve tiempo, pero el 14 de mayo de 1948, Israel reaparece para ir copando la escena, lo cual es motivo de grandes y encontradas expectativas.

Quienes conocemos y valoramos el mensaje de los 66 libros de la Biblia, la Palabra de Dios, observamos con deleite como ésta se cumple inexorablemente. Israel es prueba de la veracidad de la Palabra de Dios, porque este pueblo nace por designio Divino para hacer historia. La historia de la salvación.

¿Por qué y para qué nace Israel? Génesis 22:18, es clave. Dios llama a Abraham y pacta con el: “En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, porque oíste mi voz”. Tales palabras fueron pronunciadas poco después que el Patriarca ofreciera a Isaac en sacrificio. Previo a este pacto, Dios le promete un territorio donde vivir, bendecir a quienes le bendigan, y que en él serán benditas todas las familias de la tierra, Génesis 12:1-3.

Esta promesa concentra el propósito de Israel, surge como nación con el objeto de bendecir a las naciones a través de su simiente, Jesucristo.

El pueblo de Israel es el pueblo de Dios, herederos de una promesa inquebrantable: “Bendeciré a los que te bendijeren; y a los que te maldijeren maldeciré, y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.” Génesis 12:3.

Veamos el accionar de Dios.

Nace el pueblo de Israel.

De Abraham nace Isaac, de una Sara estéril y de avanzada edad, Génesis 21:1-7; de Isaac, nace Jacob, Génesis 25:19-26, el cual se renombra Israel, Génesis 32:27-28 padre de los doce patriarcas de quienes surge el pueblo de Dios, Génesis 35:22-36.

Nace la Nación de Israel, en el desierto.

Dirigidos por Dios los patriarcas entran a Egipto de la mano de José, Génesis 46:1-3; donde son convertidos en esclavos Éxodo 1:8-13; luego de las plagas, guiados por moisés salen rumbo a la Tierra Prometida, Éxodo 12:37-41; en Sinaí Dios confirma el Pacto, nace la Nación de Israel, como un estado Teocrático, Éxodo 19:1-8, 20:1-17. En el desierto se instituye el culto a Jehová y la figura del cordero cobra singular significado, libro de Levíticos.

Conquista y posesión de la Tierra Prometida.

Luego de deambular por el desierto 40 años llegan a la tierra prometida; comandados por Josué la conquistan y pueblan, Josué 1:1-8; 11:16-19; posterior a la muerte de Josué Israel se aparte de Dios, y levanta Jueces que le guíen, Jueces 2:11-16; surge la Monarquía Hebrea, 1 Samuel 8:5-8; Saúl es elegido rey, 1 Samuel 10:1; que es desechado, 1 Samuel 15:26; Dios llama a David, “un hombre conforme al corazón de Dios”, 1 Samuel 13:14; para ser el ilustre antecesor del Mesías. 2 Samuel 7:8-17.

La Monarquía Hebrea.

Salomón sucede a David y lleva al reino a su máximo esplendor 1 Reyes 1:33-35; Salomón construye el tempo, 1 Reyes 6:37-38; muere Salomón y diez tribus, encabezadas por Efraín, dividen el Reino, apartándose de la casa de David, 1 Reyes 12:20-24. Jeroboam aparta a Israel de Jehová, 1 Reyes 12:25-30.

Fin de la Monarquía Hebrea.

El reino del norte, de Israel, del que Samaria es emblema cae bajo Asiria y desaparece de la escena, 2 Reyes 17:22-24. El reino del Sur, de Judá, rompe el Pacto, Jeremías 16:10-13; y se prostituye, por lo cual Dios le aplica la ley de las adulteras, Ezequiel 16:35-41, y es castigado, cae bajo Babilonia, el Templo y Jerusalén son destruidos, y va al exilio, 2 Crónicas 36:17-21.

En el exilio babilónico surge la tradición oral, que luego se transforma en el Talmud; surge la Sinagoga para estudiar la Torá, orar y rendir culto a Dios; nace la religión judía, el judaísmo.

Israel retorna del exilio por voluntad de Dios, y no renova el Pacto con Dios, 2 Crónicas 36:22-23. Esdras y Nehemías trabajan en la reconstrucción del templo, de Jerusalén y de su  Muro; así como del culto a Jehová. Ministerio del profeta Miqueas. Se cierra el Antiguo Testamento.

Período Intertestamentario y Cumplimiento de la promesa a Abraham.

Bajo el Imperio Griego, y el Romano se hace preparativos para el cumplimiento de la promesa a Abrahán en Génesis 22:18.

Nace Jesucristo; proclama el evangelio del reino, Marcos 1:1, 14-15.

Jesús es rechazado por los judíos, Juan 1:11, Juan el Bautista declara que es el “cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, Juan 1:29; en tal condición muere crucificado, para remisión de los pecados del mundo, no solo de Israel, Hebreos 10:11-18.

Jesús muere como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, y resucita para confirmar su divinidad, y comisiona a sus discípulos para continuar la misión de “proclamar el evangelio hasta lo último de la tierra”. Mateo 28:16-20.

Israel no acepta el sacrificio de Jesús, el cordero de Dios, y prosigue el rito de sacrificar cordero por la expiación de los pecados, hecho inoficioso, que niega la obra redentora de Jesucristo.

Israel sale temporalmente de la escena mundial.

En el año 70, por ese motivo, Israel sale de la escena mundial. Los romanos arrasan a Jerusalén, roturan el templo, y expulsan a los judíos de su territorio.

Nace Palestina, como un invento romano para borrar del mapa a Israel.

Entre los años 687-691 se construye el Domo de la Roca, un santuario islámico que impide la construcción de un tercer templo y reanudad los sacrificios.

Renace Israel.

El 14 de mayo de 1948 nace el moderno Estado de Israel, el cual progresivamente toma posesión de la tierra que le fue prometida a perpetuidad.

Hasta hoy Israel no ha renovado el Pacto, siguen su religión nacida en el exilio. En virtud de su apego a la religión judía, planean construir un Tercer Templo, y con esa realización proseguir la ofrenda de sacrificios, desconociendo la obra de Cristo en el Calvario. Ello tendrá efectos no tan gratos ya predichos por Jesucristo, y anticipados en Apocalipsis.

Trato de Dios con Israel.

¿Ha desechado Dios a Israel? ¿Hay que cristianizar a Israel? No, rotundamente NO. ¿Por qué?

Israel es el pueblo de Dios, los herederos del Pacto, y aunque Israel rompe el Pacto, Dios es fiel y mantiene su promesa, Israel será restaurado, Ezequiel 16:59-63. En la parábola del Hijo Pródigo, Jesús aclara este punto. Aun cuando el hijo se ausenta del seno paterno, y actúa contrario a lo esperado, el joven no pierde su filiación. Sigue siendo hijo, igual al que se queda en casa.

Israel es el pueblo de Dios heredero de la promesa, por eso está allí, en tierra santa, como testigo de la realidad de la Palabra de Dios. Pablo en Romanos aclara este punto, explica que Israel es el pueblo elegido, y además que ese gran pueblo será restaurado, Romanos 11:25-36.

Israel no necesita ser “evangelizado” ya que es el pueblo de Dios; los que no son pueblo de Dios, denominados “gentiles”, si necesitan conocer y aceptar el mensaje del evangelio, como expresa Juan 1:12, porque precisamente para las “naciones” ajenas a Israel es el mensaje de salvación. Para todas, sin exclusión alguna.

Al leer Génesis 22:18, exclamo gracia Israel por traer a Jesús el Mesías salvador del mundo.

Algo interesante, cumplida la misión encomendada a Israel, este gran pueblo deja de ser relevante en lo que se refiere al Plan de Salvación. Corresponde a los discípulos de Jesucristo esta honrosa tarea.

En Apocalipsis se revela que Israel es restaurado, y junto a la cristiandad van a dar honra y honores al Cordero. En Apocalipsis 7:4-8, se describe los sellados del pueblo de Israel. La cifra 144 mil es simbólica, significa el incontable, infinito número de los descendientes de Abraham, Génesis 15:5, que son sellados con el sello de Dios, 7:2.

¿Cuál es este sello de Dios? Efesios 1:13. Aquí se narra el glorioso momento de la restauración de Israel; que junto a todas los salvos de todas las naciones dan gloria y honra al Cordero, 7:9; unión que se reitera en Apocalipsis 21:12-14, en que se describe la Nueva Jerusalén rodeada por un muro en los que sus fundamentos y puertas están constituidos por las tribus de Israel y los doce apóstoles; una referencia a la unión de Israel con la cristiandad para reinar eternamente con Dios y el Cordero.

Gloria a Dios.

Dios bendiga a Israel.

Fuente:

EL CRISTIANO EN LA POSMODERNIDAD

La cultura posmoderna avanza indetenible, copa la escena en todo el mundo y genera  un estilo de vida opuesto al del hombre de la época moderna. Dicha cultura presenta grandes desafíos a los cristianos, tanto como a toda persona enraizada en el estilo de vida moderno.

La influencia de la posmodernidad explica algunas prácticas en cristianos del presente milenio que llegan a tocar los límites del espiritismo, del materialismo, o de filosofías orientales, que son perspectivas totalmente antagónicas con la Fe del Nuevo Testamento.

Estas líneas tienen por objeto alertar respecto de algunas prácticas entre ciertos grupos de cristianos que sutilmente han ido contaminando la doctrina, y devoción del creyente.

Nos referimos a las influencias de la Posmodernidad.

Lee las siguientes afirmaciones, seguidamente responde con un “si”, o un “no”, de acuerdo a tu criterio.

  •  Ordenas los muebles de tu casa según los puntos cardinales, para lograr armonía en el hogar;
  •  Crees que “declarando” algo, ese “algo” se va a cumplir;
  • Siembras la “semilla” de la fe para alcanzar prosperidad;
  • Haces ejercicios espirituales para  erradicar alguna “maldición ancestral”, o una “atadura” demoníaca;
  • Te preocupan los grandes desastres y el fin del mundo;
  • Practicas alguna disciplina para mantener en forma tu cuerpo;
  • Vives el presente sin darle mucha importancia al pasado, ni al futuro;
  • Piensas que no hay verdad absoluta, que todo es cuestión de perspectiva;
  • Practicas las enseñanzas del judaísmo, guardas los ritos de la ley de Moisés y crees en Jesucristo;
  • Tienes curiosidad por el misticismo oriental.

Si acumulaste varios “si”, bienvenido a la era posmoderna.

El término posmoderno se refiere al proceso cultural observado en muchos países  desde principios de los años 70.

Casa de la Opera en Sidney, Australia. Ícono de la Arquitectura Posmoderna.

Las diferentes corrientes del movimiento postmoderno que  aparecieron durante la segunda mitad del siglo XX comparten la idea de que el proyecto modernista fracasó en su intento de renovación del arte, la cultura, el pensamiento, y la sociedadl.

Para entender el fenómeno posmoderno, revisemos la época moderna.

Época Moderna.

La fecha de inicio más aceptada es la toma de Constantinopla, dicha ciudad fue destruida y tomada por turcos en el año 1453; coincidiendo con la invención de la imprenta,  el desarrollo del Humanismo, y el Renacimiento. La caida de Constantinopla en manos de los turcos otomanos, el martes 29 de mayo de 1453 del calendario juliano, marcó el fin de la Edad Media en Europa, y el final del Imperio Romano de Oriente.

El Hombre de Vitruvio,  dibujo realizado por Leonardo da Vinci, alrededor del año 1490. Un destacado exponente de la época Moderna.

El descubrimiento de América en 1492, es considerado uno de los hitos más significativos de la historia de la Humanidad: el inicio de la globalización, una completa revolución; similar a la llegada del hombre a la Luna, que inauguró la era espacial.

En cuanto a su final se  asume que es la época de  la Revolución francesa, en 1789, posterior a la cual surge la denominada Época Contemporánea.

La Época Moderna se caracterizó por el imperio de la razón, tanto es así que llegó a hablarse de “La diosa razón”. Esta época fue marcada por el surgimiento de grandes utopías sociales, políticas, económicas, culturales, tecnológicas, e industriales, entre otras.

Los intelectuales creyeron en que a través de la ciencia y del conocimiento se iba a erradicar la ignorancia y la esclavitud; los capitalistas confiaban en alcanzar la felicidad gracias a la reorganización de las estructuras sociales, y el incremento de la producción; los marxistas esperaban la emancipación del proletariado a través de la lucha de clases, los humanistas proponían la transformación integral del hombre, redescubriendo los grandes clásicos de la literatura griega.

La época moderna tuvo su momento cumbre en el Renacimiento.

El hombre modernista era un hombre comprometido con la humanidad, creía en ésta y en su avance. Creía en la razón Universal y en que a través de ella se podía llegar a la pura verdad. El hombre modernista era un hombre enamorado de la vida, con un proyecto claro e ideales firmes; los cuales no estaba dispuesto a canjear por bienes materiales.

El Hombre Posmoderno.

El hombre observó que las ideas, de la época moderna se desplomaron, por lo tanto su concepto del mundo, de la vida, de sí mismo cambio totalmente.

Las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki, que pusieron fin a la segunda guerra mundial, también pusieron de manifiesto la terrible capacidad de la ciencia, para destruir.

La caída del Muro de Berlín, arrastró consigo otro sueño, utopía moderna, el Marxismo. Esta filosofía materialista propuso la creación de una sociedad sin clases, en la que el hombre viviera bajo la dictadura del “proletariado”, un gobierno del pueblo.

Otro motivo de desencanto del hombre moderno, lo constituye el fracaso del Capitalismo, como teoría económica para propiciar el bienestar de los pueblos; demostrado en la pobreza en los países denominados “emergentes”, o las hambrunas en África; tanto como el fracaso del Humanismo, en su teoría respecto de la renovación del hombre.

Es decir, el optimismo del hombre moderno se derrumba; y en su lugar se contrapone el desencanto del hombre posmoderno; quien percibe que la tecnología y la cibernética le están desplazando de su lugar de privilegio concedido por el humanismo.

Características del hombre posmoderno.

  • Vivir el presente despreocupadamente; el futuro y el pasado pierde importancia,
  • Búsqueda de lo inmediato.
  • Pérdida de la personalidad individual,
  • La única revolución que el individuo está dispuesto a llevar a cabo es la interior,
  • Culto al cuerpo, y la liberación personal,
  • Se vuelve a lo místico como justificación de lo que ocurre,
  • Preocupación respecto a los grandes desastres y al fin del mundo,
  • Pérdidas de fe en la razón y la ciencia, se rinde culto a la tecnología,
  • Pérdida de fe en el poder público,
  • Despreocupación ante la injusticia; Desaparición de idealismos,
  • No acepta dogmas, todo es relativo, depende de la perspectiva de cada quien.

EL POSMODERNISMO Y EL CRISTIANO.

Entender el fenómeno posmoderno, como cultura, nos ayuda a comprender alguna doctrinas, creencias y posturas contradictorias del presente.

Es el caso que observamos en aquellos que dicen ser revolucionarios “marxistas  cristianos”. En realidad no son “marxistas” y tampoco “cristianos”. Por definición la Teoría Marxista, es atea, materialista, niega la religión, y la existencia de Dios. El cristiano es teísta, cree en Dios creador, y es espiritual, religioso. Una doctrina excluye, niega a la otra, por lo cual es ilógico, contradictorio creer y no creer en algo.

En esta misma contradicción lógica caen los “cristianos gnósticos”, el “judaísmo mesianico”, o los cristianos que practican filosofías orientalistas.

Comprender las tendencias “posmodernistas”, permite detectar aquellas que sutilmente están penetrando en el cristianismo.Como el caso de algunos cultos, que en la actualidad es una mezcla de prácticas judías, con elementos orientalistas, así como el uso de técnicas psicológicas, que da lugar a “manifestaciones espirituales”, comparables a sesiones espiritistas.

La “teología de la prosperidad”, se explica en una cultura posmoderna; tanto como el perdón de “maldiciones ancestrales”, liberación de “ataduras demoniacas”, y “experiencias místicas” de algunos movimientos carismáticos. Muchas de estas posturas posmodernistas fueron duramente combatidas y denunciadas en el Nuevo Testamento, algunas de las cuales fueron declaradas como doctrinas y prácticas heréticas.

Es evidente que el problema no es la posmodernidad, que también posee muchas ventajas y áreas de oportunidades; tampoco los movimientos y tendencias posmodernos; representan peligro a la fe. El verdadero peligro radica en la ignorancia de la Escritura, y en la falta de comprensión de la cultura actual, por carencia de estudios.

La mayoría de cristianos basan sus creencias, y depositan su fe, en las elocuentes exposiciones de los pastores en los púlpitos, o en las coloridas presentaciones de los predicadores en los programas de televisión. Sin quitarle valor a estos medios de gracia, el creyente necesita nutrirse directamente de la Palabra, escudriñarla, aprenderla, y vivirla.

Se observa una tendencia a eliminar a las Escuelas Bíblicas, en su lugar adicionar más cultos; y en transformar los estudios bíblicos, en encuentros bíblicos.

Así mismo se incrementa la lectura de devocionales, y el ejercicio de discipulados, en lugar del estudio sistemático de la Palabra.

En realidad se lee los desafíos de los cristianos del primer siglo, y no difieren de los actuales. Lo que ha variado son las formas como se presentas, el fondo es el mismo. Esto es un reto a los cristianos de comienzos del nuevo milenio, y a los Pastores. Hay que volver a la Escritura, propiciar otra Reforma, con base a la Palabra.

Pero también hay que conocer el contexto histórico, la cultura, en  que nos desenvolvemos. Si no se estudia la Biblia, y se menosprecia a la Historia, se esta en problemas. Facilmente se puede caer en el error.

Hoy, como en todos los tiempos, son válidas las palabras: “Escudriñad las escrituras…”; “Aquel que oye mis palabras, y las hace…”; “Escudriñadlo todo, retened lo bueno…”.

Seguidamente se dan más detalles de la época Posmoderna.

Características histórico-sociales del posmodernismo.

  • Es la época del desencanto. Se renuncia a la idea del progreso social; se adopta el progreso individual.
  • Se reconocen los límites de las ciencias, en cuanto a generar un conocimiento verdadero, y de validez universal.
  • Se produce un cambio en el orden económico capitalista, se pasa de una economía de producción, a una de consumo.
  • Desaparecen las grandes figuras carismáticas, surgen pequeños ídolos que duran hasta que surge alguien más novedoso y atractivo.
  • Se revaloriza la naturaleza, y la defensa del medio ambiente.
  • Los medios masivos, y la industria del consumo masivo, se convierten en centros de poder.
  • Deja de importar el contenido del mensaje, para valorar la forma en que se transmite, y el grado de convicción que pueda producir.
  • Excesiva información, a veces contradictoria, a través de todos los medios de comunicación.
  • Los medios masivos se asumen como transmisores de la verdad. Lo que no aparece en un medio de comunicación, simplemente no existe.
  • Se pierde la intimidad, la vida de los demás se convierte en un show, especialmente en el contexto de las redes sociales.
  • Aparecen grandes cambios en torno a las diversas religiones.
  • La gente se acerca cada vez más a la inspiración ‘vía satelital’.
  • Las personas aprenden a compartir la diversión vía Internet.
  • Se crean teorías de la conspiración permanentemente para explicar los grandes problemas económicos, políticos, sociales, religiosos y medioambientales.

Como sabes por propia experiencia es imposible impedir que esta cultura influya sobre tu vida, por lo tanto hay que adoptar el consejo de Pablo a los romanos, declarado en Romanos 12:2:

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento…”

Fuente:

  • Wikipedia
  • Biblia: RVR-60
  • Imágenes: Google

 

EL 11 DE SEPTIEMBRE

El once de septiembre se cumple otro año del aquel acontecimiento devastador que conmovió al mundo en general; el ataque suicida a las Torre Gemelas, situadas en Nueva York, el corazón económico de los Estados Unidos, y tal vez de Occidente. Este acontecimiento marca un hito en la historia contemporánea. Algunos hablan del mundo antes del 11-Sep; y la historia después del fatídico ataque.

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Mucho de lo que en la actualidad ocurre en los países del oriente medio, y del Norte de África, tienen su antecedente en los ataques al Centro Mundial del Comercio (World Trade Center, WTC).

Las personas que están en medio de estos acontecimientos son el desaparecido Osama Bin Laden, líder de la Organización Al-Qaeda, a quien se le acusa de ser el artífice de los ataques, por un lado; por el otro el presidente, en aquel entonces de los Estados Unidos, George W. Bush; responsable de desatar una feroz persecución contra personas y organizaciones vinculadas con el terrorismo.

De este histórico acontecimiento han surgido diversas interpretaciones. Algunos acusan a los extremistas islámicos de ser autores de los atentados, y justifican la persecución desatada contra ellos. Otros afirman la complicidad interna (en los Estados Unidos) para facilitar o propiciar la tragedia, con el fin de asegurar su dominio sobre el petróleo de aquellos países.

David Ray Griffin, profesor de filosofía de las religiones en la Universidad de Claremont (California),  Presenta un análisis del informe de la “comisión investigadora” presidencial, en trabajo titulado “115 Mentiras sobre los Atentados del 11 septiembre.”

Los ataques del 11-Sep, además de las inocentes víctimas atrapadas en el interior de las Torres y sus alrededores, se suman otros, de los cuales se duda inocencia, tales como Saddam Husein, líder iraquí, tanto como Osama Bin Laden; así como los miles de muertes ocasionadas en los enfrentamientos en países de oriente medio, tanto como al Norte de África, como ocurre en la actualidad en Irak.

De ser cierta la versión que acusa a los extremistas islámicos de los atentados; los ataques a las Torres Gemelas, representan dos formas de ver la vida y su desarrollo. Dos cosmovisiones radicalmente opuestas.

Por un lado la visión de Occidente, enraizada en la cultura greco-latina. Es decir en el legado de Roma, quien fue influida por Atenas. El legado del Imperio Romano, empapado de la Cultura Griega. Y esta condimentada con los principios del Cristianismo.

Por el otro, la perspectiva Islámica, que cultiva principios y prácticas totalmente diferentes al cristianismo y a la cultura occidental en general.

Algunas versiones sobre los últimos segundos, antes de que los aviones impactaran sobre las estructuras de acero y concreto; los pilotos de las aeronaves, exclamaron: “Ala es grande”. De ser cierta esta afirmación, estamos ante un acto heroico, desde la perspectiva Islámica. El fervoroso hombre, iba feliz al martirio, convencido de que sacrificaba su vida por una noble causa.

Para los occidentales, debido a su formación, esto no es heroísmo, es suicidio, terrorismo; acto de una persona a quien se le ha lavado el cerebro. Para entender esta conducta, hay que situarse en la perspectiva del protagonista. Un cristiano lee el relato de Esteban, cuando era apedreado por confesar a Jesucristo, según nos lo relata el libro de Hechos, en el capítulo  7, expresó: “He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que esta sentado a diestra de Dios”, versículo 56. Estas palabras generaron una reacción violenta entre quienes le oían, lo cual le condujo a ser apedreado. Al momento de ser apedreado, el escritor bíblico narra lo ocurrido así: “Y apedreaban a Estaban, mientras el invocaba y decía: Señor Jesús recibe mi  espíritu. Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto durmió” (versículos 59 y 60). Esa imagen quedo grabada en la conciencia de Pablo, confundido entre los perseguidores del mártir, quien posteriormente se convirtió al cristianismo, siendo uno de los grandes defensores y propagadores del mismo en el siglo primero.

El, Esteban, fue el segundo mártir del Cristianismo. Cristo fue el primero. Para los cristianos es así; para quien no profesan el cristianismo, es un acto repudiable por haberle apedreado; más no implica heroísmo alguno.

Esto para los cristianos es heroísmo. Lo mismo que para una persona formada en la fe islámica, e impulsado a defender sus creencias, la conducta que le dirigió hacia las torres; es fervor religioso.

Para entender las motivaciones de los protagonistas, hay que situarse “en sus zapatos”, ver el mundo desde su cosmovisión.

Para los norteamericanos, la actitud del presidente Busch, es heroica; para los integrantes de Al-Qaeda, es criminal.

Como se señala anteriormente, sobre los hechos ocurridos el 11-Sep., se tejen especulaciones, semejantes a las propuestas alrededor del primer viaje a la luna, sobre el cual se habla de conspiración, de que no se fue a la luna, sino que fue un montaje; semejante a la aparición de Ovnis, de los cuales se niega su autenticidad por motivos estratégicos.

Tal vez nunca sabremos cual es la realidad, si hubo conspiración interna, o la otra parte actuó sigilosa y sorprendentemente. Las causas, para algunos, son inciertas, mas el hecho es verdadero, fuimos testigos del mismo.

El once de septiembre se observa en un primer plano, la imagen de las torres derrumbándose, rodeadas del espeso polvo de sus estructuras hecha añico. Más como telón de fondo, se puede apreciar la lucha por la subsistencia de la economía occidental, la defensa de la materia prima de los países petroleros, el capitalismo en su máxima expresión, el subdesarrollo en su deplorable condición. Y aun más lejano, en forma muy tenue, se percibe una lucha entre hermanos descendientes de Abraham. Quienes, aun teniendo un tronco común, los descendientes de Isaac e Ismael, no han podido limar sus asperezas.

Uno, testigo imparcial de esta lucha, espera que un día no lejano, la paz siente sus bases en el medio oriente. Esa paz irá cobrando espacio en aquel histórico territorio, y se irá extendiendo a todo el Planeta.

Fin de la guerra fría, fin de la amenaza guerra entre naciones de Oriente y de Occidente. Fin de las guerras en África. Fin de la miseria, la pobreza, el hambre; del enfrentamiento entre hermanos.

Para muchos un deseo imposible, para los cristianos una certeza próxima.

Lo estamos esperando: Maranatha.

Un fervoroso deseo del mundo que quiere la paz.

Fuente: