LA ORACIÓN QUE HIZO ARREPENTIR A DIOS

La crisis que atravesamos en Venezuela y que en estos días se agudiza ha inspirado al pueblo de Dios a intensificar su clamor por Venezuela consciente de que Dios tiene la respuesta.

Ante esta realidad es conveniente saber que hay oraciones las cuales pueden hacer que Dios se arrepienta y cambie una determinación; veamos.

Resultado de imagen para clamor

Después de tres meses de haber salido de Egipto, el pueblo de Israel llega al desierto de Sin, frente al Monte Sinaí, Éxodo 19:1-2; allí acampa y Dios convoca a Moisés para un encuentro en la cumbre de aquel monte con el objeto de instruirle sobre los principios en que se basaría su relación con el pueblo de Israel.

Allá en la cumbre del Sinaí Moisés recibe las normas de convivencia del pueblo, que son los principios de la Constitución de Israel; se dictan los Diez Mandamientos, una serie de leyes relacionadas la justicia, así como algunas advertencias acerca de cómo conducirse en la tierra prometida.

Uno de aquellos encuentros entre Dios y Moisés es por cuarenta días, Éxodo  24:18, en dicho encuentro Moisés recibe instrucciones acerca del  culto, la construcción del Tabernáculo, los sacerdotes; y otros aspectos relacionados con la devoción de Israel.

Como Moisés tarda en bajar del monte, el pueblo entra en crisis, se acercan a Aarón, el hermano de Moisés, a quien le exponen que se sienten desamparados y sin quien les guíe, así que le piden les “haga” unos dioses para que les conduzca. Éxodo 32:1.

Ante tal solicitud, Aarón procede a complacerles y determina una estrategia que culmina en la adoración a un becerro de oro, Éxodo 32:2-6.

Resultado de imagen para becerro de oro

Dios que es consciente de todo cuanto ocurre en el campamento de Israel mientras habla con Moisés, se dirige al Caudillo, le hace saber su indignación por la actitud del pueblo y le formula una honrosa promesa:

7 Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. 8 Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. 9 Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. 10 Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande. Éxodo 32:7-10.

Ten en cuenta lo siguiente para comprender la postura Divina:

No había trascurrido seis meses desde que Dios libera al pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto. Ellos son testigos presenciales de los innumerables milagros Divinos que se activaron para propiciar su libertad: diez plagas, el paso por el Mar Rojo; en el desierto recibieron agua provista milagrosamente, e incluso el “pan del cielo”, el maná que comieron hasta llegar a la tierra prometida.

Desde su salida de Egipto una nube va delante de ellos para guiarles por el desierto, nube que les ilumina y abriga con su calor en las heladas noches de aquel inhóspito paraje, Éxodo 13:21, nube que colocándose entre el pueblo y el ejército egipcio impide que les alcance, 14:19; nube que era la manifestación de Divina en su recorrido, Éxodo 16:10.

Lo que los israelitas vieron y vivieron en carne propia no fueron estrategias militares convencionales para derrotar a un enemigo, ellos sabían que un ser humano como Moisés, a pesar de los prodigios que protagonizó, no tenía el poder para hacerlo, sino que era emisario e instrumento Divino en aquella guerra no convencional.

Además Moisés reiteradamente insistió en que actuaba como emisario de Dios, él nunca se atribuyó algún poder especial y personal en todo cuanto hizo.

Así pues que es incomprensible que aquella gente, ante la ausencia del Patriarca olvidase la acción protectora y salvadora de Dios, y decidiera optar por “construirse” un becerro de oro y declarar que aquella creación suya era el dios que iría delante de ellos.

Es decir, un pedazo de oro convertido en la figura de becerro era su dios, olvidando que pocos meses antes precisamente una de las diez plagas, la quinta fue contra el ganado egipcio, Éxodo 9:1-7, con lo cual derrota al dios egipcio “Apis”, una deidad con figura de toro, el dios de la fertilidad.

La idolatría es la actitud más reprobada y rechazada por Dios porque insensatamente el hombre pone en lugar de Dios a un objeto, desafiando la lógica tanto como los dos primeros Mandamientos, Éxodo 20:1-6.

Resultado de imagen para diosa semiramis

Culto a la diosa semiramis.

Por ese motivo, y por la insistente rebeldía del pueblo Dios propone un castigo ejemplar: exterminarles; y una honrosa propuesta: hacer de la descendencia de Moisés  una nación grande, Éxodo 32:10.

¿Cuál fue la reacción de Moisés? Una reacción consecuente a su persona, y a la responsabilidad que le había sido concedida, eleva: una oración al Cielo la cual hizo que Dios se arrepintiera.

Veamos la oración de Moisés:

11 Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? 12 ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo. 13 Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre.

Observa detenidamente esta oración, analiza el argumento de Moisés, fíjate que ni siquiera se refiere a la oferta Divina de hacer una nación grande de su descendencia.

¿En que basa Moisés su oración? En Dios mismo, en su soberanía, en su poder, en las promesas dadas a sus ancestros.

Luego en tono respetuoso ruega a Dios que cese su ira contra el pueblo, y que se arrepienta del mal que estaba dispuesto a ocasionar entre los idólatras hebreos.

¿Recuerdas el primer encuentro de Moisés con Dios en el desierto? Aquel encuentro es narrado en el capítulo tres de Éxodo, desde una zarza ardiendo Dios se revela al errante pastor de ovejas. Que diferente es Moisés, como ha cambiado. El roce con el Dios de Israel ha propiciado aquella metamorfosis. Una vez más el hombre es probado y resulta airoso; siglos más tarde Santiago declara: “Bienaventurado el varón que soporta la prueba…”, Santiago 1:12.

Aquella fervorosa oración obra un milagro sin precedente, determina que Dios “se arrepienta” de su propuesta inicial, cambia su actitud.

14 Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.

Es importante destacar que “arrepentimiento” significa cambio de actitud, cambio de dirección, cambio en la manera de pensar.  Dios no se arrepiente al estilo que se pide al hombre, porque Dios no peca.

En varios momentos descritos en la Sagrada Escritura vemos a Dios cambiando alguna determinación suya propiciada por el proceder humano.

En el caso que no ocupa, Dios cambia su determinación a petición de Moisés. En el relato que sigue a este incidente, vemos a Moisés descender del Sinaí, vive la escena del “becerro de oro”, igualmente se conmueve y llena de ira, procede a destruir el becerro, y narra al pueblo lo que Dios se proponía por su actitud. Una vez el pueblo entra en conocimiento de lo que estuvieron a punto de vivir se llenan de temor, y se comprometen a obedecer las demandas divinas.

De todos modos la consecuencia es inevitable; todo acto de rebeldía, desobediencia, acarrea su costo, y aquel no se hizo esperar, Éxodo 32-30-35.

Este relato nos ilustra como una persona puede lograr que Dios cambie el curso de los acontecimientos, aún más que cambie una sentencia, una determinación suya. La metodología es sencilla, Él la reitera en la Biblia, es ampliamente conocida y repetida entre el pueblo de Dios:

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Jeremías 33:3.

Cuando evaluamos la condición de Venezuela, notamos que no es un “becerro de oro”, un ídolo, al que se le rinde culto; se han “construido” varios, desplazando a Dios del corazón de los venezolanos. La imagen de alguna deidad, un líder carismático a quien se concibe como “eterno”, una ideología, una organización religiosa.

Haz una revisión introspectiva, sinceramente reconoce qué está en primer lugar, antes de Dios, y así ya sabes cuál es tu “becerro de oro” que tienes que erradicar de tu corazón.

Por otra parte, Venezuela necesita intercesores que como Moisés puedan cambiar el curso de la historia.

Es decir personas que reconozcan la soberanía y el poder de Dios, así como que conozcan sus promesas, contenidas en la Sagrada Escritura; pero que aquello no sea una postura religiosa, ni una formula ritual; sino la vivencia de una persona que camina con Dios día tras día, y que con frecuencia asciende a “la cumbre” para hablar personalmente con Dios.

Una persona humilde, modesta, sincera, sensata, mansa, sin ambiciones de poder.

Dios está cambiando el curso errado por el que se ha encauzado al País en el ámbito político, socioeconómico, religioso, y fundamentalmente el espiritual.

Ya veremos un despertar espiritual, es algo que se comienza a sentir.

Sigamos orando por Venezuela, ya veremos la respuesta.

Dios bendiga a Venezuela.

Fuente:

  • Biblia: VersiónRVR60, tomada de biblegateway.com
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.

 

RESTITUIR EL ORDEN CONSTITUCIONAL

Nuevamente se caldean las calles venezolanas que son escenarios de una batalla entre hermanos, propiciada por motivos ampliamente analizados en escritos anteriores.

Resultado de imagen para crisis venezolana actual

En el ámbito político y legal se habla de una supuesta ruptura del hilo constitucional.

Ante este escenario el pueblo cristiano necesita pronunciarse seriamente, y asumir el rol que le corresponde y que está abundantemente documentado en la Palabra de Dios.

Considero que como pueblo de Dios, no es el momento de salir a la calle y tomar partido en aquella confrontación, porque esa acción es contraria a la Palabra de Dios.

En momentos como estos antes de salir a la calle, el pueblo de Dios necesita ir a los templos, o reunirse en sus casas, no a esconderse de la realidad, ni eludir su responsabilidad; sino a humillarse y clamar para que Dios el Soberano tenga misericordia del País y ponga fin a esta dolorosa circunstancia que vivimos.

Esa acción es la que en innumerables momentos el pueblo de Dios ha tomado como medida extrema, así se registra en la Palabra.

Resultado de imagen para orar en grupo

Es lo que hizo Ana, cuando comprendió que solo la acción Divina resolvería su caso, y se fue al santuario a orar, 1 Samuel 1:9-10; es la reacción de Ezequías rey de Judá cuando rodeada Jerusalén por el poderoso ejército babilónico se dio cuenta que no podía soportar el asedio, 2 Reyes 19:1; y de la Iglesia en Jerusalén cuando arreciaba la persecución y Pedro fue encarcelado, Hechos 12:5.

El resultado de aquellas súplicas demuestra lo apropiado de su puesta en práctica, puedes leer las respuestas en el contexto de los textos mencionados. Si el nombre de Samuel te es familiar, entonces necesitas recordar que es el resultado de una fervorosa oración.

¿Por qué me atrevo a proponer semejante estrategia? Por dos motivos, el primero por los evidentes resultados mostrados en la Palabra de Dios, por mi experiencia personal, y seguramente la tuya; al haber experimentado la eficacia de poner en acción Jeremías 33:3, y Mateo 7:7.

El otro motivo es que un aspecto de la batalla que se libra en Venezuela es de orden espiritual; y esta se libra en privado y de rodillas.

Imagen relacionada

Para asumir esta estrategia hay que aceptar como cierta la Palabra de Dios. Leamos un texto que nos declara esta realidad:

3 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, 6 y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

Todo creyente necesita estar claro y consciente de que el trasfondo de la confrontación en Venezuela es de carácter espiritual, eso lo explica magistralmente Pablo en Efesios capítulo seis:

10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6:10-12.

Cuando se acude al libro de Apocalipsis, allí se nos revela que tras los poderes que se levantan en el mundo la influencia del “Dragón” es determinante, se lee en el capítulo trece, concretamente en 13:1-2; como sabemos la figura del dragón es una forma metafórica de referirse a Satanás, Apocalipsis 12:9. Y para batallar con ese personaje es necesario “oración y ayuno”, Mateo 17:21.

Y Jesús libro una batalla con ese sujeto al inicio de su ministerio, allá en un lugar desértico fue la confrontación; la victoria estuvo determinada por tres disciplinas: la oración, el ayuno, y el apropiado uso de la Palabra; aquella espada de dos filos útil en las peleas espirituales.

Ahora no es sencillo adoptar esa estrategia porque la natural reacción humana es salir a batallar; ese es un mecanismo de defensa propio de todo ser humano. Pero las actuales circunstancias de Venezuela demandan del pueblo de Dios una reacción cónsona con su cualidad de Pueblo de Dios.

Es evidente que el clamor debe ser unánime y expresado en forma correcta, como corresponde a un hijo de Dios. Si clamas para que Dios preserve la Revolución, porque eres afecto a ella; o si por el contrario ruegas por un triunfo de la oposición; ten presente de que estás completamente equivocado.

Al rogar por Venezuela hay que clamar por la reconciliación de los venezolanos, por el cese de la violencia de ambos sectores; y sobre todo que levante al hombre del momento, y a quienes le secunden, para propiciar un proceso de reencuentro, de reconciliación, y sobre todo enrumbar al País por el cauce del estado de derecho y de los principios característicos de una sociedad que se denomina cristiana.

Resultado de imagen para crisis venezolana

Como sabemos este pueblo necesita un despertar espiritual, una renovación espiritual. Y aquella comienza en ambientes de oración y ayuno, lee el capítulo 2 del libro de Hechos.

Tenemos que recordar que las estrategias divinas son totalmente diferentes a las humanas. Ten presente que Josué dirigió la toma de Jericó sin lanzar un dardo:

20 Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron., Josué 6:20.

Y que Gedeón con un ejército pequeño derrotó a los madianitas tan solo con el uso de trompetas, antorchas y un grito de guerra:

20 Y los tres escuadrones tocaron las trompetas, y quebrando los cántaros tomaron en la mano izquierda las teas, y en la derecha las trompetas con que tocaban, y gritaron: ¡Por la espada de Jehová y de Gedeón!, Jueces 7:20.

Ambos caudillos lograron tales victorias siguiendo las instrucciones que en privado Dios les transmitió. Y aquello no es una excepción, es la constante.

Ahora medita. ¿Crees que verdaderamente aquello ocurrió tal como se narra en la Escritura y que muchas veces has leído? ¿Crees que tales prodigios se pueden materializar de nuevo en el presente? ¿En Venezuela? ¿En tu realidad?

Piensa, una cosa es aceptar como cierto lo que dice la Escritura, y otra cosa vivirla personalmente. Proceder como ella demanda.

Entonces los líderes espirituales, los ministros de Jesucristo, quienes conducen la grey de Cristo, independientemente de su filiación denominacional estamos llamados a convocar al pueblo de Dios a que proceda como demanda 2 Crónicas 7:14, y como procedió Nehemías en su momento:

4 Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos. 5 Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; 6 esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado. 7 En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo. 8 Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; 9 pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre. 10 Ellos, pues, son tus siervos y tu pueblo, los cuales redimiste con tu gran poder, y con tu mano poderosa. 11 Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón. Porque yo servía de copero al rey.

Venezuela no es Israel, pero  Dios, el Dios de Israel es también nuestro Dios; así que confiadamente podemos acercarnos a Él, y como Nehemías orar por Venezuela, contextualizando a nuestra situación presente aquella fervorosa oración.

Vamos a nuestro altar de oración y clamemos por Venezuela.

Algunas Iglesias oran siguiendo una estrategia 639, es decir orar a las 6:00 de la mañana, a las 3:00 de la tarde, y las 9:00 de la noche; tal vez siguiendo la devoción de Israel descrita en la Biblia. A las 3:00 de la tarde sería una buena opción para ir a los templos a orar, como fue la devoción de Pedro y Juan, tal como se evidencia en Hechos 3:1, la “hora novena” corresponde a las tres de la tarde nuestra; y a las 9:00 de la noche reunirse en familia para clamar por la salida a esta crisis conforme a la dirección Divina.

Pronto vendrá la salida, de acuerdo a la óptica Divina, porque Dios siempre escucha el clamor de su pueblo.

Dios bendiga a Venezuela.

Fuente:

ANAVERO, QUE PASEN PRONTO LOS DÍAS PARA VOLVERNOS A ENCONTRAR

Con una sonrisa tierna que iluminaba su infantil carita, ojos radiantes desbordando alegría se despidió Anavero, un cálido abrazo y el ritual “Bendición tío” fueron su palabras en aquel emotivo momento. Dio la espalda se aferró a la mano de su madre y muy contenta con la dulce esperanza del reencuentro con el padre en un lejano destino, más allá de las fronteras patrias inició la marcha.

La imagen puede contener: 1 persona

Al verla alejarse encontradas emociones fluyeron dentro de mí porque Anavero al partir se lleva un pedazo de mi alma, una porción inmensa de una gran familia, un trozo de Venezuela.

Es que Ana Verónica, Anavero, o “#MiAnaVeroBella” se ausenta de la Patria ya que sus padres decidieron buscar otros horizontes porque el suyo en el suelo que les vio nacer, se ha ido estrechando inexorablemente al punto de no encontrar otra salida sino aquella dolorosa de emigrar.

Y ella no es la única en vivir tal desafiante experiencia, son miles de venezolanos que diariamente asumen aquella determinación, conformando una diáspora que va a nutrir a los países que les dan abrigo.

La imagen puede contener: una o varias personas

En mi niñez vi una circunstancia inversa, eran miles de extranjeros que arribaban a este gran País en busca de lograr aquellos sueños conculcados en sus terruños de origen. Como hoy, desde hace varios años, he tenido la conmovedora experiencia de ver como amigos de toda la vida, personas con las que he compartido por muchos años en la comunidad de fe a la pertenezco, incluso de mi propia familia han decidido partir llevándose con ellos un trozo de nuestros corazones, como también un pedazo de Venezuela.

Los motivos para emigrar son múltiples y bien conocidos por todos, lo doloroso es que ocurra y ponga en el fiel de la balanza una decisión trascendental: permanecer en su Patria o partir a otros rumbos. A pesar del inmenso reto que significa partir, muchos lo asumen como una determinación de sobrevivencia.

A quienes quedamos viendo impotentes como se nos alejan los nuestros y sin nada que argumentar para que se queden, no nos queda otro recurso que mitigar las lágrimas con un “Dios te bendiga”, allá te irá mejor, que fue lo único que pude hacer al ver como con paso veloz y juguetón se me iba Anavero.

Apenas tiene unos cuatro años, y su padres están lejos de los cuarenta, allá donde va se hará una gran mujer, logrará los sueños que aún no ha gestado, pero que sus padres prevén, y hasta tal vez mezcle su sangre venezolana con la del País que le cobija, y contribuirá a su progreso, como muchos que vinieron a nuestro suelo y mezclaron su sangre con la nuestra.

La experiencia por los muchos años vividos, y la fe que nuestros padres nos inculcaron y un día abrazamos fervorosamente nos permite parafrasear las palabras del Apóstol Pablo: “Todo es para bien”, sabemos que así es con “los que a Dios aman”.

Hay mucho dolor en Venezuela porque alguien de su entorno familiar ha partido, dolor que se puede vislumbra en las conmovedora palabras de esta atribulada tía:

No estoy preparada psicológicamente ni emocionalmente para separarme de ti… #MiAnaVeroBella… Estos días no han sido fáciles, TE AMO con mi vida y duele mucho. Pido a Dios las cuide, proteja y provea todo lo necesario en esta nueva etapa. Que puedas asimilarla sin ningún problema y que puedas adaptarte fácilmente. Dios te pido pasen volando los días para volvernos a encontrar… Las amoooo #MiAnaVeroBella @veronica_rojas14.

Esta circunstancia debe tener algún provecho. Necesitamos ver la vida afinando nuestra perspectiva; superar ese dolor que nos embarga, transformando aquella emoción en fe y esperanza, virtudes que sin lugar a dudas mitigarán la pena, trayéndonos gozo y paz.

Estamos convencidos que esta hora amarga  pasará, todo tiene su tiempo y en el reloj Divino está macada la fecha, la hora exacta del inicio de una nueva realidad.

Anavero ya se reunió con su padre, allá lejos de nuestras fronteras hay gozo por el reencuentro. Ahora feliz junto a sus amorosos padres proseguirá su recorrido, quienes acá permanecemos gemimos como aquella conmovida tía “que pasen volando los días para volvernos a encontrar…”

La imagen puede contener: una o varias personas, personas sentadas y calzado

Como dijimos anteriormente, en todo esto hay una enseñanza que si somos sabios va a enriquecernos, cada uno sacará sus propias conclusiones, obtendrá su aprendizaje. Ahora de algo estamos seguros, y es que la distancia, ni las circunstancias, nada nos separará de Anavero porque hay lazos indestructibles que siempre nos mantendrán atados.

Confiadamente exclamamos:

1  Alzaré mis ojos a los montes: ¿De dónde vendrá mi socorro?

2 Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.

3 No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda.

4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.

5 Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha.

6 El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.

7 Jehová te guardará de todo mal; El guardará tu alma.

8 Jehová guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre.

Una vez oí esta plegaria en labios de un abuelo sabio y piadoso, aquel día cuando junto a Abigail tuve que partir del hogar en mi terruño

Dios te bendiga Anavero, hasta pronto…

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Tomadas de redes familiares.

SE CONVOCA A ORAR POR LA SALIDA DE LA CRISIS NACIONAL

Hay situaciones en la vida tan complejas y difíciles cuya resolución escapa de nuestras manos. Tal vez te has encontrado en circunstancias en las que sabes que todas tus capacidades, tus recursos, y aun contando con todos los aportes de la ciencia y de la técnica a tu favor, aquella no tiene solución desde una perspectiva humana.

Llegado a aquel punto de quiebre sabes que la única y última alternativa es una intervención Divina. En tales circunstancias echas mano de la fe y acudes a la instancia Superior, clamando para que actúe.

Resultado de imagen para fe

Quienes se mueven en el campo de la fe no les extraña  ver a Dios interviniendo mediante un milagro y de ese modo resolver un asunto que desde la perspectiva terrenal no tiene solución.

Algunas veces los médicos, sin proponérselo, son testigos objetivos e imparciales de aquella intervención Divina cuando diagnostican, luego de amplios análisis, la existencia de una anomalía en cualquier órgano de la anatomía humana, y luego en el quirófano descubren que aquella ha desaparecido “milagrosamente”. El médico sin ser religioso se mueve en el ámbito espiritual porque es un instrumento para la sanidad de alguien, o es testigo de la ocurrencia de la sanidad sin intervención humana, la sanidad Divina.

Ahora, la intervención Divina no se sucede en el ámbito de la salud únicamente; igual ocurre en distintos escenarios del acontecer humano, para cuya enumeración faltaría espacio en este escrito por la abundancia de hechos milagrosos.

Como bien sabemos,para que  ocurra un milagro intervienen dos factores: por un lado el factor Divino, por el otro el humano, quien activa el poder Divino mediante el uso de la fe. Es corriente escuchar la expresión: “La fe mueve montañas”, que se utiliza como si fuese un refrán, un adagio popular; sin embargo esa expresión es propuesta por Jesucristo, dicha para destacar la importancia de la fe, lee Mateo 17:20. En dicho texto se afirma que a quien tiene fe “nada le será imposible”.

En este contexto, pensemos en la realidad venezolana. Ya tenemos un diagnóstico sobre la misma. Sabemos las causas de la crisis, que ampliamente hemos analizado en escritos anteriores; observamos al gobierno tratando de resolverla aplicando el modelo económico que ya conocemos. De igual modo somos testigos del accionar de la dirigencia opositora para gerencia la crisis que vivimos; y los resultados están a la vista: Un País dividido, hiperinflación, escases de los productos básicos, deterioro del aparato productivo, un sistema de salud ineficiente, carencia de medicinas, corrupción a todos los niveles, inseguridad. Realmente no necesitamos describir en detalle la situación venezolana porque la estamos viviendo en carne propia, y duele.

Ahora bien, mucho venezolano sabe que esta circunstancia que vivimos no es un problema puramente político, económico o constitucional. En realidad se sabe que tras este escenario complejo, difícil y caótico se mueven poderes que trascienden la esfera material, terrena.

 Y a este respecto, no es asunto de fanatismo religioso, o sectarismo. La esencia del problema de Venezuela es que hemos abandonado las bases sobre las que se fundamenta nuestro andamiaje social, la fe en Dios de la que se deriva un conjunto de creencias, principios y valores característicos de la cultura venezolana.

Al abdicar la fe en Dios toma cuerpo en el País un sistema ajeno a nuestros principios, que propicia caos desde nuestra óptica cristiana, pero es exitoso desde la perspectiva de quienes lo promueven. Son dos maneras de ver la vida, antagónicas. Y objetivamente hablando, o escribiendo, el pueblo cristiano está siendo retado en una confrontación en la que hasta este momento no se percibe  victorioso.

Pero hay una salido, es la que al comienzo de este escrito denominamos la solución, o intervención Divina. Para ilustrar este escenario, vayamos a la Biblia.

Resultado de imagen para biblia

En el segundo libro de Reyes se describe una situación en la que Dios al intervenir define los acontecimientos; un momento en el que la causa estaba perdida, y los recursos humanos habían llegado al límite. Leamos una conmovedora escena de aquella tragedia nacional.

El Imperio gobernante es el Asirio, que avanza arrolladoramente cautivando a los países del oriente medio. En un momento dado, Senaquerib rey de Asiria envía a su poderoso e imbatible ejército para tomar el Reino de Judá, de modo que  llegan a las puertas de Jerusalén, y un emisario del rey asirio grita al pueblo, para intimidarle y obligarles a rendirse sin batallar, y esto es lo que exclama:

28 Entonces el Rabsaces se puso en pie y clamó a gran voz en lengua de Judá, y habló diciendo: Oíd la palabra del gran rey, el rey de Asiria. 29 Así ha dicho el rey: No os engañe Ezequías, porque no os podrá librar de mi mano. 30 Y no os haga Ezequías confiar en Jehová, diciendo: Ciertamente nos librará Jehová, y esta ciudad no será entregada en mano del rey de Asiria. 31 No escuchéis a Ezequías, porque así dice el rey de Asiria: Haced conmigo paz, y salid a mí, y coma cada uno de su vid y de su higuera, y beba cada uno las aguas de su pozo, 32 hasta que yo venga y os lleve a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de vino, tierra de pan y de viñas, tierra de olivas, de aceite, y de miel; y viviréis, y no moriréis. No oigáis a Ezequías, porque os engaña cuando dice: Jehová nos librará. 2 Reyes 18:28-32.

Como se evidencia, el emisario asirio está claro en que su éxito se fundamenta en quebrar la fe de los israelitas en Jehová, el Dios de Israel, y en que éstos acepten la promesa de vivir en condiciones similares a la promesa Divina respecto de las bondades de la tierra prometida, un espejismo. Lee 18:32.

El rey asirio promete a Israel llevarle a un nuevo paraíso, a una tierra de abundancia, progreso y paz. Esa es la oferta engañosa de los asirios con la que tratan de engatusar a Israel para que no batalle, y lo que es más abandonen su confianza en Dios.

Un momento difícil para el rey de Israel, Ezequías, su equipo de gobierno y para el pueblo en general. Es lo que se denomina punto crítico, el momento difícil y comprometido en el que es preciso hacer algo para que se produzca el giro necesario en el desarrollo de los acontecimientos.

Resultado de imagen para decision

Ante semejante amenaza, que coloca a Ezequías en el “punto crítico”, el rey evalúa las circunstancias y toma una decisión. El observa el descomunal ejército que rodea a la ciudad, sabe que otros pueblos y naciones han sido conquistados por los asirios; evalúa su posición, recursos, calidad de su ejército y pertrechos disponibles. Sabe que está perdido, y movido por la fe de sus ancestros se dirige al lugar correcto, veamos la escena:

1 Cuando el rey Ezequías le oyó, rasgó sus vestidos, se cubrió de cilicio, y entró en la casa de Jehová. 2 Y envió a Eliaquim mayordomo, a Sebna escriba y a los ancianos de los sacerdotes, cubiertos de cilicio, al profeta Isaías hijo de Amoz, 3 para que le dijesen: Así ha dicho Ezequías: Este día es día de angustia, de reprensión y de blasfemia; porque los hijos están a punto de nacer, y la que da a luz no tiene fuerzas. 4 Quizá oirá Jehová tu Dios todas las palabras del Rabsaces, a quien el rey de los asirios su señor ha enviado para blasfemar al Dios viviente, y para vituperar con palabras, las cuales Jehová tu Dios ha oído; por tanto, eleva oración por el remanente que aún queda. 2 Reyes 19:1-4.

Resultado de imagen para orar

El rey, acompañado de sus súbditos, convoca al pueblo para orar por la salida de la crisis, busca la solución divina; sabe que humanamente no hay escapatoria, pero no se rinde. Como es conocido por los lectores de la Biblia Dios está atento al clamor de su pueblo, así lo expresó en tiempos del rey Salomón, 2 Crónicas 7:13-14:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Y en este mismo orden de ideas el profeta Jeremías, inspirado por Dios, declara:

2 Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra, Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre: 3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Jeremías 33:2-3.

Consecuente con esta actitud Divina, cuando el rey de Israel buscó el auxilio de Dios, esta es su respuesta:

Mensaje para Senaquerib, rey asirio:

27 He conocido tu situación, tu salida y tu entrada, y tu furor contra mí. 28 Por cuanto te has airado contra mí, por cuanto tu arrogancia ha subido a mis oídos, yo pondré mi garfio en tu nariz, y mi freno en tus labios, y te haré volver por el camino por donde viniste. 2 Reyes 18:27.

Mensaje para Ezequías, rey de Israel:

29 Y esto te daré por señal, oh Ezequías: Este año comeréis lo que nacerá de suyo, y el segundo año lo que nacerá de suyo; y el tercer año sembraréis, y segaréis, y plantaréis viñas, y comeréis el fruto de ellas. 30 Y lo que hubiere escapado, lo que hubiere quedado de la casa de Judá, volverá a echar raíces abajo, y llevará fruto arriba. 31 Porque saldrá de Jerusalén remanente, y del monte de Sion los que se salven. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

Las palabras son claras, no hay duda respecto a la respuesta Divina. Para edificarte y fortalecer la fe en estos tiempos de crisis, lee el relato completo en los capítulos dieciocho (18) y diecinueve (19) de 2 Reyes.

Aplicando el texto bíblico a la situación venezolana es evidente que se necesita un retorno a la fe de nuestros antepasados, basada en la Sagrada Escritura. No es un asunto de religión porque el problema trasciende a la dimensión espiritual, y en esta realidad se necesita activar la devoción a Dios, y la fe en sus promesas contenidas en la Biblia.

El apóstol Pablo describe la raíz del problema en Venezuela, leamos:

12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6:12.

Tal vez los cristianos venezolanos estamos enfocados en la dirección equivocada. Posiblemente se piense que el causante de la crisis es el Presidente Maduro y el partido que le acompaña; o que la responsabilidad es de la dirigencia opositora por sus erradas ejecutorias.

Imagen relacionada

Este es el momento de los hombres y mujeres de Dios. Hay que adoptar la actitud correcta:

Primero: Reconocer que nuestra realidad es producto de la crisis de fe,

Segundo: Reconocer que la batalla espiritual se gana confiando en Dios, acercándose a El, y vistiendo la armadura espiritual mencionada en Efesios 6,

Tercero: Proceder consecuentemente como se demanda en 2 Crónicas 7:13-14,

Cuarto: Propiciar un proceso de reconciliación nacional que diluya las posiciones radicales, y facilite la integración de todos los sectores,

Quinto: Clamar a Dios como demanda Jeremías 33:2-3.

Conclusión: El pueblo de Dios venezolano, apoyado por los ubicados en otros países, necesita volverse a Dios y clamar para que intervenga propiciando una salida según su voluntad.

“Si puedes creer, al que cree todo le es posible.” Marcos 9:25.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com,
  • Conceptos: Wikipedia,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.

EN VENEZUELA NO HAY CRISIS, SE IMPONE UN SISTEMA

Las expectativas sobre lo que sucederá durante el 2017 en Venezuela son cada vez peores, se pensaba haber llegado al fondo, sin embargo la realidad indica que aún se desciende hacia aquel incierto lugar. Persiste una situación desesperada y desesperanzadora.

Resultado de imagen para crisis venezolana

Los expertos han hecho muchos análisis sobre el origen de tal caótica situación, y se ha planteado innumerables estrategias sobre cómo abordar y resolver esta crisis horrorosa.

El pueblo de Dios, inmerso en el caos, no cesa de elevar plegarias y hacer llamados para clamar por una intervención Divina que resuelva este estado de cosas. Los templos, y las redes sociales son escenarios de tales llamados pidiendo acción a Dios.

Surgen preguntas: ¿Por qué Dios permite este estado de cosas? ¿Por qué no interviene y pone orden en Venezuela? ¿Por qué no responde el clamor de sus hijos? Seguramente tienes más interrogantes apreciado lector. Muchas preguntas, pocas respuestas.

Vamos a situar la crisis venezolana en su contexto real.

Lo que nosotros llamamos crisis en realidad es la aplicación de un sistema ideológico denominado Socialismo del Siglo XXI, cuyo objeto es establecer una economía tal y como la estamos experimentando. Un capitalismo de Estado, donde éste tiene el control absoluto del aparato productivo. Es decir, no hay empresa privada, no hay libre oferta y demanda. Se eliminan las clases, para igualarlas. De ahí el acoso a la clase media para establecer una igualdad con la denominada desposeída. En sencillas palabras el partido de gobierno se ha propuesto establecer en Venezuela el sistema comunista, inspirado en los ideales marxistas. Esa es la realidad.

Resultado de imagen para socialismo del siglo xxi

Lo que denominamos crisis es el exitoso avance a ese sistema de gobierno. Ahora esto no se ha hecho a espaldas del pueblo. Desde el principio los impulsores del Socialismo del Siglo XXI han declarado honestos, francos, diáfanos cuales son sus propósitos. Y ellos tienen el derecho moral y constitucional para hacerlo.

El sistema comunista que se establece en Venezuela no ha llegado en forma impuesta, ni de manera engañosa, como ha sucedido en otros países, que se establece mediante un golpe de estado, o como resultado de una guerra. En Venezuela el Socialismo del Siglo XXI llega gracias a los votos del pueblo, que es su aval para mantenerse en el poder. El actual presidente no lo es porque él se impuso, ni dio un golpe. Obtuvo la presidencia con el voto de la mayoría del pueblo venezolano. Aun cuando se piense que hubo fraude, recuerde que la oposición tuvo representación en todas y cada una de las mesas electorales, así que si hubo fraude, entonces ese fraude fue avalado por los testigos de mesa.

Quienes hemos sido parte de la maquinaria electoral sabemos que luego de cerradas las urnas, se sellan a la vista de todos los presentes, y luego el 51% de las urnas se eligen para abrirlas en presencia de los testigos y se cuenta cada voto emitido. El fraude siempre es posible pero necesariamente es conocido y aceptado por los dirigentes de la oposición, que en el peor de los casos son cómplices entonces.

Hago estas reflexiones para insistir que el Socialismo del Siglo XXI se impone porque una mayoría lo avala con sus votos.

Ahora analicemos la realidad de la oposición y de la sociedad civil.

Como hemos observado, los voceros de estos sectores se han enfrascado en la solución electoral, apostando a que mediante el Revocatorio, o las elecciones del 2019 van a obtener el poder, ya que la crisis económica les regalará a Miraflores. Están equivocados en sus percepciones, la crisis venezolana se vive en la clase media que progresivamente pierde su estatus, sus bien ganados logros. Las clases populares no viven la crisis porque a ellas les fue negado por muchos años las bondades de los recursos que muy pocos disfrutaron.

Las clases populares de vivir en ranchos marginales y sin empleo, pasaron a vivir en urbanizaciones con todos los servicios públicos, y reciben subsidios del Estado. Es cierto que muchos hacen largas colas para obtener productos regulados; pero es que antes ni siquiera podían hacerlas porque no contaban con recursos para adquirirlos. Evocamos tiempos de hace más de veinte años.

Esa inmensa mayoría de venezolanos que jamás tuvo una 4×4, ni televisores planos, ni electrodomésticos digitales, ni tuvieron tarjetas de crédito y no recibieron dólares preferenciales, ni viajaron al exterior, entre otras muchas otras bondades vividas por la clase media; a ellos no les alcanza esa crisis.

Esa inmensa mayoría, que según algunos supera el 50% de la población, no va a estar dispuesta a perder sus beneficios, se llame “clap”, “subsidio”, “Misión Sucre”, “Barrio Adentro”, o cualquier otro programa del gobierno para asistir a la clase popular,  para votar por líderes emblemáticos de la “Cuarta República”, quienes precisamente fueron quienes les negaron por años, según el discurso del gobierno, las bondades que se vivió en los mejores momentos de la “Venezuela saudita”.

La solución pasa por lo electoral, pero previamente hay que educar a la población en lo que realmente significa el Socialismo del Siglo XXI; y más que eso, proponer un programa de relanzamiento de la clase popular, para erradicar la pobreza en Venezuela. Pero no aplicando las medidas económicas propuestas hasta hoy: promover la reactivación económica mediante liberar el dólar, liberar los intereses, liberar los precios, congelar los salarios. La cuarta república en su peor expresión.

Es cierto que aquellas medidas son necesarias, y han dado resultados positivos en otros países, pero ese “capitalismo salvaje” como se le denomina, debe ser aplicado estableciendo simultáneamente medidas de acompañamiento a las clases populares para evitar que nuevamente sean marginadas. Eso se llama justicia social, y distribución equitativa de los recursos del país. Y ese es precisamente el reclamo Divino a los líderes de Israel en Miqueas 2:1 y siguientes; mismo para los de Venezuela del gobierno, tanto como a los de la oposición.

¿Por qué ha calado en el corazón de muchos venezolanos aquello de que “El petróleo ahora es nuestro”? No es casual que exista PDVal, PDVgas comunal, PETROcasa, la gente piensa que el petróleo llega a su casa por intermedio de aquellas empresas. Tú dices que eso es populismo, pero para la gente del barrio es una bendición dada por el comandante eterno.

Imagen relacionada

Fui invitado a la promoción de un grupo de estudiantes de la Misión Sucre, pidieron les transmitiera un mensaje en aquel inolvidable acto para los graduandos. Toma la palabra uno de los felices participantes del evento y expresa: “Le doy gracias a Dios, y a mi Comandante Chávez, porque hoy obtengo el título de licenciado en educación”. El jamás pudo acceder a la universidad pública, por los motivos que sean, pero hubo alguien que le llevó la universidad a su barrio y pudo estudiar educación superior. Se burlan de la Misión Sucre, quienes estudiaron en ella la admiran y defienden; proponga quitar ese programa a las clases beneficiadas con él para que compruebe el sentir de la gente.

El proyecto de país para resolver la crisis necesariamente debe contener una sólida base de justicia social, y distribución equitativa de la riqueza del país. Que no se quede más en el 10% de la población, que beneficie al 100%. Y ello requiere un cambio de actitud en la dirigencia venezolana.

Revisemos lo que sucede en el marco del pueblo de Dios.

Lo primero que necesitamos aclarar es que Venezuela no es pueblo de Dios, tal y como lo es Israel. Hago esta aclaratoria, para evitar el error de aplicar a la Nación Venezolana mensajes dirigidos al pueblo de Dios. En Venezuela hay una parte de la población que se denomina pueblo de Dios, y otra que no lo es.

¿Cuál es el pueblo de Dios en Venezuela? Todos los que profesan la fe en Jesucristo; a ellos se les denomina “hijos de Dios”,  y quienes son israelitas, es decir descendientes de Israel, que son el pueblo de Dios, así se declara en la Biblia, Juan 1:12, y Éxodo 6:6-7.

¿Qué está ocurriendo en Venezuela? Que quienes gobiernan no representan valores y creencias propias del pueblo de Dios. Persiguen el bienestar de la población, y justicia social, pero con base a doctrinas inspiradas en filosofías ateas, y humanistas materialistas, enmarcadas en lo que se denomina marxismo. Con el agregado de creencias religiosas inclinadas al espiritismo y sus derivados.

Quienes están en el poder profesan doctrinas ateas, mezcladas con prácticas religiosas heredadas de Babilonia. Ello no es reprochable en el marco Constitucional que permite la libertad de conciencia, y libertad de cultos.

¿Por qué entonces estamos en crisis? No existe una crisis nacional, la misma se vive en un sector de la población; ya que el gobierno está imponiendo su sistema político ya antes mencionado, con el aval, al menos electoral, de la mayoría.

Quién está en crisis es el pueblo de Dios, que no ha tomado conciencia de lo que sucede y no ha optado por la conducta inspirada en su norma de fe, la Palabra de Dios. El profeta se lamenta al proclamar la palabra de Dios: “Mi pueblo perece porque le faltó conocimiento”, Oseas 4:6.

Y este es el real problema de Venezuela: al pueblo de Dios venezolano le falta conocimiento, por lo cual perece y el País con él. ¿En que se basa esta afirmación? En el proceder de la población.

Anteriormente se hizo un somero análisis del proyecto de País impulsado conforme al Socialismo del Siglo XXI, y las doctrinas que le sustentan. Entonces es lógico y natural que un marxista, socialista, comunista, ateo, materialista, o revolucionario vote y sostenga ese proyecto político.

¿Lo es para un integrante del pueblo de Dios? Aquí estriba el problema, hay una ignorancia, en dos sentidos: O se ignora los fundamentos del Socialismo del Siglo XXI; o se ignora la Palabra; y cualquiera que sea es deplorable, y causa del estado de cosas en el País.

Imagen relacionada

Los líderes religiosos, los ministros de Dios tienen su cuota de responsabilidad ante la realidad del país; unos porque apoyan al actual sistema; y otros porque no orientan palabra en mano a sus congregaciones; alertándoles sobre las verdaderas causas de la situación venezolana.

En una reunión de pastores convocada para orar por la crísis venezolana, expresé sin ánimo de ofender que un cristiano no puede apoyar a un sistema sustentado en el marxismo, que por definición es ateo y materialista; y que practica ritos paganos. Luego del acto, un pastor presente en el mismo manifestó que yo era “escualido”, es decir un “opositor al gobierno”. Sentí un profundo pesar por aquel ministro y la congregación a la que sirve por su ignorancia. Ingora lo que es el marxismo, y sus bases doctrinales; ignora las consecuencias de practicar ritos paganos; e ignora lo que afirma la Palabra de Dios. Y todo eso es fatal. Y no soy “escualido” en ninguna de sus acepciones.

Ahondando en el análisis, diagnosticamos que ni siquiera es el actual sistema quien es responsable de la crisis venezolana. Es una profunda crisis espiritual, en la que se ha cedido territorio a lo que en Efesios 6:12, se denomina huestes de maldad:

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Y el territorio cedido no es el Socialismo del Siglo XXI, que es un efecto, la causa es que el pueblo de Dios no esta  cumpliendo su alta misión de ser “la sal de la tierra”, “la luz del mundo”; preservar la tierra, e iluminar al mundo; todo ello con la proclamación de la Palabra de Dios, con el poder del Espíritu Santo.

La Biblia es clara en ello. Uno de los efectos del evangelio cuando impacta a las personas es que produce profundas transformaciones en sus vidas; y ello genera cambios en sus entornos. Es por ello que a medida que el evangelio avanza extendiendo el Reino de los Cielos, el reino de las tinieblas pierde territorio.

Esto sucede en el mundo actual, pero en Venezuela la situación es dramática. Nunca la población venezolana ha sido impactada con el efecto transformador del Evangelio del Reino. Se han hecho grandes esfuerzos para captar “almas”, y muy poco para transformar aquellas en verdaderos discípulos de Jesucristo que conozcan la Palabra, la comprendan y la vivan.

Toda persona que conozca medianamente la Biblia, la historia del pueblo de Israel, y la de la Iglesia sabe que las grandes reformas de la Iglesia, los grandes avivamientos de los pueblos tienen origen en el estudio y puesta en práctica de la Palabra. Ocurrió en tiempos del rey Josías, 2 Reyes capítulos 22 y 23; en los tiempos de Esdras y Nehemías, como en los de Lutero.

¿Cómo superar la crisis? La respuesta se encuentra en la Palabra, la Biblia. Búscala y practícala.

Fuente: