¿QUE CELEBRAN LOS CRISTIANOS EL DOMINGO DE RAMOS?

Hoy la cristiandad conmemora el denominado Domingo de Ramos, evocando la Entrada Triunfal de Jesús a Jerusalén un memorable día 10 del mes de nisán en el calendario judío.

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Lo que ocurre en aquel memorable día fue el cumplimiento de una profecía relacionada con el Mesías prometido, y que durante siglos se representó como parte del ceremonial para los preparativos de la Pascua.

Antecedentes de la “entrada triunfal”.

Como sabemos, toda esta celebración tiene lugar como parte de la festividad de la Pascua.

La Pascua conmemora la liberación de los israelitas de la esclavitud en Egipto. Aquella cena tiene gran significado, giraba alrededor del sacrificio de un cordero, cuya sangre sirvió como marca en la casa de los israelitas de modo que cuando el ángel de la muerte visitara cada casa de aquel país, pasara por alto la que estaba marcada con la sangre del cordero.

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La muerte de los primogénitos egipcios quebraría la resistencia de Faraón y permitiría la salida de Israel con Moisés a la cabeza. Para aquel día hubo una preparación rigurosa; y que Dios instituyó como memorial.

Veamos el relato:

1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: 2 Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año. 3 Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia. 4 Mas si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero. 5 El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras. 6 Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. 7 Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. 8 Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán. Éxodo 12:1-8.

Como observas hay dos fechas mencionadas, el día diez, 12:3; y el día catorce, 12:6. En la primera fecha se selecciona el cordero, y en la segunda se sacrifica. Luego se instruyó a Israel a celebrar cada año este ritual como recordatorio de la liberación; pero también era un tipo de otro evento futuro que simbolizaba la liberación definitiva de otro tipo de esclavitud.

La celebración de la Pascua era el ensayo de un acontecimiento que habría de ocurrir en cumplimiento del Plan de Dios para la salvación de la humanidad: La venida del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, el Mesías prometido, un evento ampliamente anunciado por todos los profetas de Israel.

¿Cuál es la trascendencia de la Entrada Triunfal?

Revisemos la forma como se llevaba a cabo la orden divina en tiempos de Jesús.

El diez del mes primero, el de nisán, el Sumo Sacerdote iba a Belén a escoger el cordero que habría de sacrificarse el día de Pascua. Se procedía de esta manera porque la profecía indicaba que el Mesías nacería en Belén,  por ello en aquella ciudad, cercana a Jerusalén, se criaban los corderos para el sacrificio.

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Una vez seleccionado el cordero para el sacrificio pascual, el Sumo Sacerdote regresaba a Jerusalén con el objeto de colocar en el establo del Templo al cordero para comprobar que era sin tacha y proceder a su sacrificio. La costumbre establecía que cuando el Sumo Sacerdote entraba a Jerusalén, una multitud que le esperaba, con palmas y ramas, gritaba:

¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!

Esto era un ensayo de lo que ellos esperaban que iba a ocurrir cuando el Mesías entrara a Jerusalén tal y como estaba profetizado en Zacarías 9:9:

Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.

Veamos el relato de la entrada triunfal:

1 Cuando se acercaron a Jerusalén, y vinieron a Betfagé, al monte de los Olivos, Jesús envió dos discípulos, 2 diciéndoles: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego hallaréis una asna atada, y un pollino con ella; desatadla, y traédmelos. 3 Y si alguien os dijere algo, decid: El Señor los necesita; y luego los enviará. 4 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: 5 Decid a la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene a ti, Manso, y sentado sobre una asna, sobre un pollino, hijo de animal de carga. 6 Y los discípulos fueron, e hicieron como Jesús les mandó; 7 y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y él se sentó encima. 8 Y la multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino; y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían en el camino. 9 Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas! 10 Cuando entró él en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es éste? 11 Y la gente decía: Este es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea. Mateo 21:1-11.

Lo que pasó es que mientras la multitud esperaba al Sumo Sacerdote que regresara de Belén con el cordero para el sacrificio, Jesús se adelanta y procede como hemos leído en el texto anterior. Los discípulos comienzan a clamar:

¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!

Entonces toda la multitud les sigue y claman aquellas palabras, pero no ven que entra el Sumo Sacerdote sino a Jesús montado en un pollino. De este modo un evento que había sido dramatizado por siglos, aquel día se cumple tal y como había sido predicho por los profetas de Israel.

Sabemos el día diez se escoge el cordero que ha de sacrificarse el día catorce, para celebrar la Pascua. De este modo comienza el período de prueba al Cordero de Dios para verificar que era puro y sin tacha.

La celebración de los judíos no contemplaba el evento que ocurriría ocho días después de la Entrada Triunfal; se simbolizaba en la cena de Pascua, ya lo celebraremos el próximo domingo.

Un dato interesante. La festividad de la Pascua que celebramos los cristianos se diferencia en algunas fechas debido a Constantino, un Emperador Romano convertido al cristianismo que cambió las fechas para ajustarlas al calendario romano y a algunas de las celebraciones de ellos.

La fecha que corresponde a la semana denominada de la Pasión, está regida por lo establecido por Dios en el libro de Éxodo, tal y como se registra en el capítulo doce, antes indicado.

El diez de nisán corresponde al pasado jueves 6 de abril, de este año 2017, según el calendario judío, de modo que el 14 de nisán, día de la Pascua, corresponde al lunes 10 de abril.

El cambio de Constantino es para hacer coincidir siempre la resurrección el día domingo, primer día de la semana de los judíos, momento en que Cristo Resucitó.

¿Este cambio tiene algún efecto en la celebración? De ninguna manera. Los cristianos no celebramos el día de la muerte, ni el día de la resurrección, como tampoco el día del nacimiento de Jesús; celebramos, conmemoramos que realmente aquellos hechos en la vida de Jesús ocurrieron tal y como registra la Sagrada Escritura. Sobre los “tiempos y las sazones”, es irrelevante. Nosotros proclamamos la realidad de Jesús, el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org,
  • Conceptos y datos: Wikipedia,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.
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¿CUANDO SERÁ EL FIN DEL MUNDO?

Una pregunta frecuente en los medios cristianos es:

¿Cuándo será el fin del mundo? ¿Qué señales habrá de este evento?

Para responder tales interrogantes, necesariamente tenemos que definir lo  que entendemos por “mundo”. Para luego establecer cuando será su final.

En la Biblia la palabra mundo se refiere a:

Humanidad, hombres: “Porque de tal manera amó Dios al mundo…” Juan 3:16. Lee igualmente Romanos 5:12; 2 Corintios 5:19.

Tendencias de la naturaleza pecaminosa humana: “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.”, 1 Juan 2:16. Con el mismo sentido leemos 2 Timoteo 4:10; Santiago 4:4.

Planeta tierra; “En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. “, Juan 1:10. Lea Salmo 50:12;; Hechos 17:24.

Considerando las diferentes acepciones de la expresión “mundo” en la Biblia, vamos a responder la pregunta:

¿Cuándo será el fin del mundo?

A tal fin, cambiaremos la palabra “mundo”, por cada una de las acepciones antes indicadas.

¿Cuándo será el fin de la “humanidad”? Juan 3:16 declara que el hombre, la humanidad, el mundo, no desaparecerán, al contrario el hombre, gracias a la obra salvadora de Jesucristo, tiene “vida eterna”.

Apocalipsis 21:3, declara: Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.

¿Cuándo será el fin de las “tendencias pecaminosas de la naturaleza humana”?, de los “deseos de la carne”. Pablo en Gálatas 5 nos ilustra a este asunto; él en esa carta escribe sobre las “manifestaciones de la carne”, para luego destacar el “fruto del Espíritu”.

De acuerdo con Pablo, el final de las “tendencias pecaminosas de la naturaleza humana”, se da cuando se practican las nueve virtudes constitutivas del “fruto del Espíritu”: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, dominio propio, de las cuales el “dominio propio”, es determinante; sin menoscabo de las anteriores. Por ello siempre afirmo que: “no hay que esperar morirse para disfrutar la “vida abundante” que Cristo nos prometió.

Pablo declara en Romanos 12:2: No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Es decir, una renovación espiritual, neutraliza la influencia de las “tendencias del mundo”

¿Cuándo será el fin del planeta tierra? Los cosmólogos ofrecen algunos escenarios para el fin de la Tierra. Es decir, su desaparición física.

Primera posibilidad. Que el Sol, producto de su evolución como una estrella, se convierta en una Gigante Roja. Llegada esa etapa el Sol destruirá a la Tierra. Tal vez la absorba y consuma. Esto ocurrirá dentro de unos cinco mil millones de años.

Segunda posibilidad. Que se produzca un “Big Crunch”, o “gran colapso”; de acuerdo a esta teoría, el Universo irá frenando poco a poco su velocidad de expansión, hasta detenerse y comenzar a comprimir la materia hasta una singularidad espacio-temporal. Es decir un pequeño punto de materia. No hay acuerdo sobre el momento en que este fenómeno ocurrirá; aunque se supone miles de millones de años para que suceda. Muchos cosmólogos desechan esta teoría.

Tercera posibilidad. Que se produzca un “Big Freeze”, Gran Congelamiento, o Muerte térmica del universo, congelado. Este escenario es considerado como el más probable. Ocurrirá si el Universo continúa en expansión como hasta ahora lo hace. En aproximadamente un billón de años, las estrellas existentes se apagarán y la mayor parte del Universo se volverá oscuro. La Vía Láctea, nuestra Galaxia, si aún existe, será una isla solitaria en un inmeso espacio vacío y oscuro.

Las anteriores son las principales teorías sobre el destino del Universo, y por ende de la Tierra, entre muchas otras. Conforme a esas teorías de los cosmólogos, el final de la Tierra no se vislumbra muy cercano.

¿Predice la Biblia el final de la Tierra?

Las Sagradas Escrituras describen la creación del cielo y de la tierra’; en ellas no se da detalles sobre un Universo eterno, o una Tierra eterna. En Apocalipsis se menciona un “cielo nuevo, y una tierra nueva”, dando a entender que el Universo será transformado, para constituirse en la morada de un “hombre nuevo”. Recordemos aquello de “vino nuevo, en odres nuevos”.

Aquí surge otra interrogante. ¿Es eterna la materia, indestructible?

Los físicos y los químicos han hecho su aporte a este respecto, han declarado: “la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma”, esta es la lógica humana. La lógica Divina, expresada en la Biblia, afirma: “La materia se crea, Génesis 1:1; y no se destruye, solo se transforma, Apocalipsis 21:1.”

Observemos la revelación Bíblica, sobre la Tierra y la humanidad:

El Universo, cielo y tierra:“En el principio creó Dios los cielos y la Tierra.”, Génesis 1:1. Es decir, creo la materia, y la energía, y seguidamente la organizó en el Universo que observamos.

El Primer Adán: “Entonces Jehová Dios formó Dios al hombre del polvo de la tierra. Y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”, Génesis 2:7. De acuerdo con este texto, el hombre fue formado de los mismos materiales que constituyen la tierra, más el aliento de vida que el creador le concedió. De ahí nuestra naturaleza humana, y la espiritual.

El Segundo Adán, su Encarnación: El Espíritu Santo, haciendo uso de leyes genéticas desconocidas para nosotros, fecundó a María. Por lo cual Jesús tuvo una naturaleza humana, como la nuestra, derivada de los 23 cromosomas que aportó María; y una naturaleza Divina, como la de Dios, por obra del Espíritu Santo en la encarnación. Así lo relata Lucas: “Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.”, 1:35

Y declara Juan: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”, 1:14

El Cuerpo Transformado de Jesús:

Jesús Resucitado, con un cuerpo material transformado:

  • Misma apariencias, cuerpo transformado: “Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.”, Mateo 28:3.
  • Desaparece: “Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio. Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; más él se desapareció de su vista.” Lucas 24:30-31.
  • Aparece, estando las puertas cerradas: “Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros.” Lucas 24:36, Juan 20:19.
  • Cuerpo físico: “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.”, Lucas 24:39.
  • Ingiere alimentos: “Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos.”, Lucas 24:42-43.
  • Vence la gravedad, asciende al cielo: “Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.”, Hechos 1:9.
  • En el Cielo, Sentado a la derecha de Dios: “Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios,”. Hechos 7:55.
  • Se aparece a Pablo: “Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.”, Hechos 9:5.
  • Regresará: “los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.”, Hechos 1:11.

Luego de su Segunda Venida:

  • Nos transformará a su semejanza: Cuando Regrese Jesucristo, seremos como Él es: “en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.”, 1 Corintios 15:52, y, según Juan: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.”, 1 Juan 3:2.
  • La creación será transformada: “porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.” Romanos 8:21.
  • Cielo nuevo y tierra nueva: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.”, Apocalipsis 21:1.

Una realidad diferente: “Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. 2 En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. 3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, 4 y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. 5 No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos. Apocalipsis 22:1-5.

En conclusión, hemos analizado lo que la Biblia ensena sobre el final del mundo, considerando las diferentes acepciones de la expresión “mundo”.

A la luz de lo anteriormente descrito, la pregunta correcta es: ¿Cuándo Regresará Jesucristo?

La Segunda Venida de Jesucristo es la que va a determinar los sucesos antes enunciados.

Este tema, la Segunda Venida de Jesucristo, la consideraremos en un artículo posterior.

Fuente:

  • Wikipedia, la Enciclopedia Libre. Teorias del fin del Universo.
  • Imágenes Google
  • Versión de ;a Biblia: RVR-60, tomada de http://www.biblegateway.org

SUCEDIÓ UN 14 DE NISÁN

El día 14 de Nisán del año 3791 del calendario hebreo, a la hora tercera en el Templo de Jerusalén, se sacrificaba el primer codero del sacrificio continuo, posteriormente a la hora novena se sacrificaba el segundo cordero; tal y como estaba establecido en la ley de Moisés: Éxodo 29:36-39,42:

38 Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día, continuamente.
39 Ofrecerás uno de los corderos por la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde. 42 Esto será el holocausto continuo por vuestras generaciones, a la puerta del tabernáculo de reunión, delante de Jehová, en el cual me reuniré con vosotros, para hablaros allí.

Ese mismo día a la hora del sacrificio del primer cordero, en el monte denominado La Carabela, con vista al Templo de Jerusalén, es crucificado Jesucristo; seis horas más tarde, a la hora del segundo sacrificio, muere el Crucificado.

En el calvario se cumplían todas las profecías tocantes al “cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”.

Los Evangelios señalan que Jesús fue crucificado a la hora tercera después de la salida del sol, según el horario judío. Eso quiere decir que Jesús fue crucificado a la tercera hora, 9 a.m.; agregan que estuvo seis horas en la cruz, hasta la hora novena, 3 p.m., hora en la cual expiró. Marcos así lo relata en su capítulo 15:

25 Era la hora tercera cuando le crucificaron.
26 Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDÍOS.
34 Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
37 Mas Jesús, dando una gran voz, expiró.
38 Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.

Este sacrificio de Jesús ocurría, además, en un día muy significativo para los judíos, el día de la Pascua; cuando recordaban como a la salida de Egipto, el ángel de la muerte “paso por alto” la casa de los hebreos. Este 14 de nisán, día de Pascua, moría el Cordero de Dios, enviado para “pasar por alto” los pecados de todos los hombres que crean en El, y le reciban.

Ese día 14 de abril del año 33, según el calendario gregoriano, ocurrieron hechos determinantes para la humanidad:

Primero, fue establecida la Cena Conmemorativa, o Santa Cena, que sustituiría a la Cena de Pascua,

Segundo, Jesucristo murió sacrificado en la cruz, como el Cordero de Dios, según lo prescrito en la Ley; por lo cual no es necesario más sacrificios de corderos en el Templo,

Tercero, Se rompe el velo entre el Lugar Santo y el Santísimo, como señal de libre acceso al Padre Celestial, por la obra expiatoria de Jesucristo. Es decir, ahora todos los hombres tienen libre acceso a Dios, sin necesidad de intermediarios, ni de sacrificios previos, excepto la fe en Jesucristo.

Años después, el emperador Vespasiano encargó a su hijo Tito sofocar una violenta revuelta que desde hacía cuatro años sacudía Judea. Tras un duro asedio, Tito logró conquistar Jerusalén, y en septiembre del año 70 saqueó y destruyó el Templo.

Hasta esos días, se ofreció corderos en el templo.

Hoy, cuando conmemoramos el Sacrificio de Cristo en la Cruz, lo hacemos pensando en su anunciado retorno, su Segunda Venida; todo siguiendo la pauta del Plan Perfecto de Dios:

En el principio los cielos y la tierra, en el Edén, la caída, Abraham, los patriarcas, Egipto, la Tierra Prometida, David y la Monarquía Hebrea, el Imperio Romano, Jesucristo, Restauración, los Apóstoles, la Iglesia, Segunda Venida, Cielo Nuevo y Tierra Nueva.

12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.
13 Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.
14 Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad.
16 Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.
Apocalipsis 22

Imagen Google

Biblia RV-60