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ALERTA SOBRE LA LIBERTAD DE CULTOS

Circula en las redes sociales venezolanas un mensaje de texto, y otro de voz, en el que se alerta sobre un presunto cambio del Director del Cultos, para designar en su lugar, supuestamente, a otra persona que practica la Santería. El objeto de la nota es dar a conocer el hecho, y pedir oración por las inciertas expectativas sobre la difusión de la Fe.

Acrónimo del griego IXOYE: Jesús Cristo Hijo de Dios, Salvador. Símbolo del cristianimos desde el primer siglo.

Aunque desconozco quien es el autor de la nota, y la veracidad de la información, emito un punto de vista:

  • La Constitución Nacional, en el Artículo 59, establece la libertad de cultos.
  • Los cristianos respetamos la libertad de pensamiento.
  • Los que practican la santería, tanto como los mormones, adventistas, testigos de Jehová, musulmanes, judíos, católicos y evangélicos, estamos amparados por la Constitución para ejercer nuestra fe tal y como la concibamos.
  • El Ejecutivo Nacional tiene el derecho de designar a quien crea idóneo para ocupar un cargo en la Administración Pública.
  • El Ejecutivo Nacional, como todo Órgano del Poder Público Nacional, y todo ciudadano venezolano, está sujeto a la Constitución Nacional, y obligado a cumplirla.

La angustia del remitente de la nota, y de quienes la reenvían, es por la designación de una persona que profesa distinta fe a la cristiana en la Dirección de Cultos, lo cual no debe ser motivo de alarma entre los cristianos, por lo anteriormente indicado, y por lo siguiente:

Los gestores y conductores de la Revolución Bolivariana, y del Socialismo del Siglo XXI, han sido honestos, sinceros y transparentes a la hora de hacer público sus propósitos respecto a la refundación de Venezuela, según su filosofía y creencias.

Es notorio el culto que se rinde desde esferas Oficiales a personajes como el Negro Primero, que se venera a otras figuras de la Revolución; y que algunos integrantes de los Poderes Públicos Nacionales, en lo personal practican la Santería. Todo ello usando el mismo derecho que tenemos los cristianos en Venezuela.

Quienes están en funciones de Gobierno llegaron al poder en elecciones libres, gracias a los votos que todos los cristianos depositaron en las urnas electorales. En el entendido de que en Venezuela los cristianos representan el 80% de la población. Y se mantienen en el poder por la misma razón.

En este momento de crisis Nacional, el pueblo cristiano debe actuar apegado a sus altos principios definidos en la Sagrada Escritura:

Primero: Asumir sin reservas Romanos 12:1-2: Por tanto, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Éste es el verdadero culto que deben ofrecer. 2 No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto. DHH

Segundo: Empoderarse de Hechos 1:8: pero cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas de la tierra. DHH.

Tercero: Empoderarse de 2 Corintios 10:3-5: “3 Es cierto que somos humanos, pero no luchamos como los hombres de este mundo. 4 Las armas que usamos no son las del mundo, sino que son poder de Dios capaz de destruir fortalezas. Y así destruimos las acusaciones 5 y toda altanería que pretenda impedir que se conozca a Dios. Todo pensamiento humano lo sometemos a Cristo, para que lo obedezca a él,”. DHH.

Recordemos las palabras de Jesús a Pilato: “Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dado de arriba.”, Juan 19:11.RVR60.  Ningún poder se va a imponer en Venezuela, sin la suprema autoridad de Dios; y si llega a ocurrir es por nuestra responsabilidad. Sabemos que hacer para activar ese poder divino. Lo primero es leer 2 Crónicas 7:14, y proceder sinceramente como allí se indica, lo demás lo sabes….

En diciembre hay elecciones, “vamos a ver si es verdad que el cambur verde mancha…”

Fuente:

EL CRISTIANO ANTE LA ELECCIÓN DE LA ASAMBLEA NACIONAL Y LA BIBLIA

En el último trimestre del presente año 2015, el venezolano tendrá que tomar una importante decisión, porque según pronunciamiento del órgano del Poder Electoral, CNE, habrá elecciones para seleccionar a los Integrantes de la Asamblea Nacional, dado que la actual Asamblea se instaló el 5 de enero de 2011, y ejercerá sus funciones hasta el 5 de enero de 2016. Por lo cual, el cristiano venezolano tiene que evaluar su determinación en el momento de votar, a la luz de lo que establece la Constitución de la Reública, así como los principios de su fe contenidos en la Palabra de Dios.

Como la soberanía reside en el pueblo, según el artículo 5 la Constitución de la República, significa esto que el venezolano tiene la responsabilidad de elegir a quienes le representen ante el órgano del Poder Legislativo Nacional.

Por este motivo la denominada MUD eligió ya los candidatos a Diputados ante la Asamblea Nacional el pasado domingo 17 de mayo, en circunscripciones de los estados Táchira, Zulia, Falcón, Trujillo, Portuguesa, Cojedes, Carabobo, Distrito Capital, Bolívar, Anzoátegui, Monagas y Nueva Esparta. El resto fue elegido por consenso.

Mientras tanto, el PSUV, partido de gobierno, realizará sus elecciones primarias en todos los estados del país, el próximo 28 de junio.

Los precandidatos que resulten ganadores en las primarias del PSUV, el 28 de junio, más los seleccionados por la denominada MUD, serán los postulados como candidatos a Diputados ante la Asamblea Nacional, en las elecciones que se realizarán a fines de año, para las cuales el ente comicial no ha dado fecha aún.

La Asamblea Nacional, como se sabe, es el órgano encargado de ejercer el Poder Legislativo. En tal funciones tiene las siguientes atribuciones y competencias, de acuerdo al artículo 187 de la Constitución Nacional.

Artículo 187. Corresponde a la Asamblea Nacional:

  1. Legislar en las materias de la competencia nacional y sobre el funcionamiento de las distintas ramas del Poder Nacional.
  2. Proponer enmiendas y reformas a esta Constitución, en los términos establecidos en ésta.
  3. Ejercer funciones de control sobre el Gobierno y la Administración Pública Nacional, en los términos consagrados en esta Constitución y en la ley. Los elementos comprobatorios obtenidos en el ejercicio de esta función, tendrán valor probatorio, en las condiciones que la ley establezca.
  4. Organizar y promover la participación ciudadana en los asuntos de su competencia.
  5. Decretar amnistías.
  6. Discutir y aprobar el presupuesto nacional y todo proyecto de ley concerniente al régimen tributario y al crédito público.
  7. Autorizar los créditos adicionales al presupuesto.
  8. Aprobar las líneas generales del plan de desarrollo económico y social de la Nación, que serán presentadas por el Ejecutivo Nacional en el transcurso del tercer trimestre del primer año de cada período constitucional.
  9. Autorizar al Ejecutivo Nacional para celebrar contratos de interés nacional, en los casos establecidos en la ley. Autorizar los contratos de interés público municipal, estadal o nacional con Estados o entidades oficiales extranjeros o con sociedades no domiciliadas en Venezuela.
  10. Dar voto de censura al Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva y a los Ministros o Ministras. La moción de censura sólo podrá ser discutida dos días después de presentada a la Asamblea, la cual podrá decidir, por las tres quintas partes de los diputados o diputadas, que el voto de censura implica la destitución del Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva o del Ministro o Ministra.
  11. Autorizar el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país.
  12. Autorizar al Ejecutivo Nacional para enajenar bienes inmuebles del dominio privado de la Nación, con las excepciones que establezca la ley.
  13. Autorizar a los funcionarios públicos o funcionarias públicas para aceptar cargos, honores o recompensas de gobiernos extranjeros.
  14. Autorizar el nombramiento del Procurador o Procuradora General de la República y de los Jefes o Jefas de Misiones Diplomáticas Permanentes.
  15. Acordar los honores del Panteón Nacional a venezolanos y venezolanas ilustres, que hayan prestado servicios eminentes a la República, después de transcurridos veinticinco años de su fallecimiento. Esta decisión podrá tomarse por recomendación del Presidente o Presidenta de la República, de las dos terceras partes de los Gobernadores o Gobernadoras de Estado o de los rectores o rectoras de las Universidades Nacionales en pleno.
  16. Velar por los intereses y autonomía de los Estados.
  17. Autorizar la salida del Presidente o Presidenta de la República del territorio nacional cuando su ausencia se prolongue por un lapso superior a cinco días consecutivos.
  18. Aprobar por ley los tratados o convenios internacionales que celebre el Ejecutivo Nacional, salvo las excepciones consagradas en esta Constitución.
  19. Dictar su reglamento y aplicar las sanciones que en él se establezcan.
  20. Calificar a sus integrantes y conocer de su renuncia. La separación temporal de un diputado o diputada sólo podrá acordarse por el voto de las dos terceras partes de los diputados y las diputadas presentes.
  21. Organizar su servicio de seguridad interna.
  22. Acordar y ejecutar su presupuesto de gastos, tomando en cuenta las limitaciones financieras del país.
  23. Ejecutar las resoluciones concernientes a su funcionamiento y organización administrativa.
  24. Todo lo demás que le señalen esta Constitución y la ley.

Como puede observarse, la Asamblea Nacional tiene como función principal garantizar el ordenamiento jurídico del país, su adecuación a la Constitución de la Republica; y es la encargada de crear leyes, ejercer control sobre el Gobierno y la Administración Pública.

Por lo tanto los integrantes de la Asamblea Nacional deben poseer cualidades personales que signifiquen méritos para ejercer las altas responsabilidades que en un estado democrático y de derecho exige. Pero también poseer valores consecuentes y consistentes con la identidad nacional.

En este sentido el pueblo cristiano venezolano, necesita tomar conciencia de cuál es su deber, su posición frente al venidero proceso electoral. Y tal posición debe ser asumida en consecuencia a sus responsabilidades ante sus autoridades superiores. Este aspecto de la autoridad superior lo tratamos en artículo anterior, que aquí resumimos así:

La autoridad superior para un cristiano es Dios, quien ejerce la suprema autoridad en asuntos espirituales, de conciencia y de comportamiento; la Biblia, la Palabra de Dios, que es la norma de fe y conducta; y la Constitución Nacional, la cual define los principios superiores de convivencia en Venezuela.

Asumiendo tales principios, el cristiano venezolano puede decidir por quien sufragar, en el momento que el Órgano Electoral lo establezca. En este sentido, reiteramos, el cristiano debe actuar apegado a lo establecido por sus autoridades superiores, antes definidas.

Esto quiere decir que un cristiano, consecuente con sus altos valores y principios, no puede ir al acto electoral sin previamente evaluar a la persona por quien va a votar para que le represente en el órgano del Poder Legislativo, con tan importantes funciones.

Esta tarea no es difícil, la Palabra marca pauta, y ofrece algunas instrucciones.

Observa lo que expresa la Palabra.

Ante la elección de un gobernante:

4 Hizo, pues, Samuel como le dijo Jehová; y luego que él llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a recibirle con miedo, y dijeron: ¿Es pacífica tu venida? 5 El respondió: Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando él a Isaí y a sus hijos, los llamó al sacrificio. 6 Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. 7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. 1 Samuel 16:4-7

La palabra corazón, en el contexto de la Biblia, significa pensamiento, mente, actitud. Se refiere a los valores de una persona, sus principios, filosofía de vida, creencias, valores espirituales, temor de Dios; aspectos que determinan el proceder de una persona. La idea es que para elegir a un gobernante hay que valorar prioritariamente sus principios, ya que éstos van a determinar su forma de actuar.

El texto refiere el momento en que David fue elegido Rey de Israel.

Cualidades personales de un ciudadano:

Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios. Miqueas 6:8

Tres cualidades que no necesitan mayores explicaciones. Tal vez sea necesario mencionar, respecto de “humillarte ante tu Dios”, que en el contexto del escritor significa reconocer a Dios como su Señor, y rendirle obediencia.

Sobre quien ejerce la autoridad:

Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; Mas cuando domina el impío, el pueblo gime. Proverbios 29:2

Observamos que el ejercicio de la autoridad, del gobierno trae consecuencia al pueblo. Y en Venezuela es el pueblo mismo quien elige a sus gobernantes.

Estos tres sencillos parámetros constituyen guías para evaluar a los postulados para un cargo de representación popular, por elecciones, como es el caso de un Diputado ante la Asamblea Nacional. Es decir, antes de acudir al acto electoral, el seguidor de Jesucristo necesita revisar los antecedentes, en el buen sentido del término, del candidato; conocer sus principios, analizar su comportamiento cívico, familiar; sus valores espirituales. Porque como ese candidato piense, así va a ser su actuación en la Asamblea.

Existen más criterios en el mismo orden de ideas, solo mencionamos estos como ejemplo.

Tal vez alguien piense que los criterios antes señalados son para elegir a un Sacerdote, un Pastor, en el marco de alguna Iglesia, a los dirigentes de una congregación; mas es conveniente recordar que un Diputado en la Asamblea Nacional tiene tareas de primordial importancia para la conducción del País, tales como garantizar el Estado de Derecho, dictar leyes, controlar al Gobierno, y propiciar que vivamos “quieta y reposadamente”.

Hay más textos que pueden servir de orientación, se mencionan solo algunos para no extender demasiado el escrito. Sin embargo si algún lector desea mayor información al respecto, solicítela en la sección “comentarios”, al pie de este artículo; o acuda al Pastor de su congregación, o al Sacerdote de su Parroquia. Ellos le orientarán a la luz de la Biblia, y de los principios cristianos.

Ahora piense, ¿Qué hacer si los candidatos no están dentro de los lineamientos bíblicos? O, ¿Si representan tendencias contrarias a los principios cristianos?

Este aspecto lo analizaremos en siguiente escrito.

Fuente:

  • Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
  • Biblia Versión RVR60: Tomada de biblegateway.org
  • Imágenes: Google

LO QUE LA BIBLIA DICE SOBRE EL EJERCICIO DE LA AUTORIDAD EN VENEZUELA

La insubordinación es una actitud enraizada en el corazón del hombre, cuyo objeto es subvertir el orden establecido. Pablo en Romanos 13:1-6 declara la importancia de vivir sometido a la autoridad superior. Como sabemos, la autoridad nace en el conjunto de leyes y normas que rigen la sociedad. Una persona es investida de autoridad debido al cargo que ocupa.

En los dos primeros versículos, el autor se refiere a la autoridad en sentido general, y afirma que la misma es determinada por Dios. Aboga que se respete la autoridad en todos los ámbitos de la sociedad; que cada individuo se someta a la autoridad que rige su grupo social, sea la familia, la iglesia, el estado.

1 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

La insubordinación, desestabiliza las relaciones, altera el orden establecido, por lo cual es condenable. Acarrea castigo. En esta enseñanza se percibe al trasfondo una escena en el Adén: Adán y Eva desobedecen la autoridad superior, lo cual tuvo sus consecuencias.

En fin, los dos primeros versículos de Romanos 13, se refieren a la autoridad en general, a la necesidad de someterse a la misma para que haya orden, y porque es una institución establecida por Dios.

La Autoridad de los Magistrados.

Los siguientes versículos, se refieren al Estado. Entendiendo como tal el conjunto de instituciones con autoridad para establecer las normas de una sociedad, teniendo soberanía interna y externa sobre un territorio determinado. Pablo usa la palabra griega ἄρχοντες, “arcontes”, que la versión Reina Valera Revisada 60, traduce como “magistrados”, y otras versiones como “gobernantes”.

3 Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; 4 porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo. 5 Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. 6 Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo.

En la antigua Roma, los magistrados eran ciudadanos elegidos para encargarse de la dirección y administración de la ciudad. Practicaban funciones ejecutivas, legislativas y judiciales de manera unida o por separado. Poncio Pilato fue un prefecto, encargado por Roma para administrar la Provincia de Judea, por tanto era un magistrado romano; en esa función juzgó a Jesús, y facilitó al Sanedrín la posibilidad de Crucificarle. Jesús se sometió a ambos.

En el pensamiento paulino, todos debemos estar sujetos a la autoridad de los magistrados. Observe la frase “es servidor de Dios”. Un argumento irrefutable.

Actualidad.

Vamos a aplicar estos versículos al contexto venezolano. ¿Cuál es la Autoridad Superior en Venezuela? La mayoría responde “el Presidente de la República.”

En Venezuela hay cinco poderes constituidos diferenciados, en el mismo nivel de autoridad, ninguno subordinado al otro, los cuales son:

  1. El Poder Legislativo. Ejercido por una Asamblea Nacional, encargada de la formación, discusión y sanción de las leyes. Se compone por 165 diputados que sirven por cinco años, y pueden ser reelegidos.
  2. El Poder Ejecutivo Nacional. Ejercido por el Presidente de la República, Vicepresidente Ejecutivo, Ministro y demás funcionarios.
  3. El Poder Judicial. Encargado de administrar la justicia, es ejercido por el Tribunal Supremo de Justicia y por los demás tribunales inferiores.
  4. El Poder Ciudadano. Ejercido por el Consejo Moral Republicano integrado por el Defensor del Pueblo, el Fiscal General, y el Contralor General de la República.
  5. El Poder Electoral, constituido por el Consejo Nacional Electoral (CNE), a cargo de organizar los actos electorales, y velar por la imparcialidad a la hora de votar.

Con base a lo anterior, reiteramos la pregunta, ¿Cuál es la autoridad superior en Venezuela?

Para responder esta interrogante, se necesita revisar los primeros siete artículos de la Constitución Vigente, aprobada en 1999.

  • Artículo 1. La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional, en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador. Son derechos irrenunciables de la Nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional.
  • Artículo 2. Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.
  • Artículo 3. El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes consagrados en esta Constitución. La educación y el trabajo son los procesos fundamentales para alcanzar dichos fines.
  • Artículo 4. La República Bolivariana de Venezuela es un Estado federal descentralizado en los términos consagrados en esta Constitución, y se rige por los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad.
  • Artículo 5. La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público. Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos.
  • Artículo 6. El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de las entidades políticas que la componen es y será siempre democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables.
  • Artículo 7. La Constitución es la norma suprema y el fundamento del ordenamiento jurídico. Todas las personas y los órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a esta Constitución.

Relea los artículos 5 y 7, ahora responda, ¿Cuál es la autoridad superior en Venezuela? El pueblo de Venezuela, y su Constitución.

Como se observa, y a la luz de estos primeros siete artículos de la Constitución, el orden en Venezuela esta subvertido.

El Origen de la Autoridad.

Al avanzar en el análisis, de lo que plantea Pablo, se observa que él explica el origen de la autoridad, Dios mismo:

“no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.”

Estas palabras las podemos entender en dos sentidos:

En primer lugar, como se indicó antes en este escrito, la autoridad es una institución establecida por Dios.

En segundo lugar, que Dios decide quien gobierna a las naciones. Leamos Daniel 2:19-22:

19 Entonces el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche, por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo. 20 Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. 21 El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. 22 El revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz.

Estas palabras corresponden a la oración de Daniel, luego que el Sueño de Nabucodonosor le fue revelado. Más adelante, cuando está ante el Rey, para revelar la visión, expresa:

37 Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad.

Es decir, la asunción de Nabucodonosor al trono de Babilonia es producto de la determinación de Dios, quién tenía planes con ese Imperio, a propósito de su pueblo Israel.

Volvamos a la actualidad en el contexto de Venezuela.

El actual Gobierno en Venezuela está en el poder, porque Dios lo permite. Ahora la gran interrogante es: ¿Por qué?, o ¿Para qué? Como lo sabes, ambas tienen distintas respuestas. Una orientada al pasado, otra, la segunda, al futuro.

El por qué es de conocimiento general; el para qué, lo estamos viviendo. Ambos aspectos han sido considerados en varios artículos publicados en este mismo sitio.

Aplicación en la Actualidad.

Como ya anunció la representación del Poder Electoral, habrá elecciones en el tercer trimestre de este año 2015 de Diputados a la Asamblea Nacional. Es decir para elegir los integrantes del Poder Legislativo. Ante esta responsabilidad ciudadana, ¿Qué hacer?

El Poder Legislativo tiene una tarea fundamental en lo referido al ejercicio de la autoridad de Venezuela, así que elegir a sus integrantes es de suma importancia. Ahora bien, un ciudadano cristiano, necesariamente debe ejercer su voto a la luz de sus autoridades superiores. A este respecto, no hay posibilidad de elegir como dicte la conciencia, sino enmarcado en la Palabra de Dios, y en la Constitución autoridades superiores para el creyente.

¿Por quién votar?

Por una persona que responda a los valores establecidos en la Biblia, la Palabra de Dios, y en los valores de la Constitución Nacional.

En posterior artículo trataremos este asunto.

Fuente:

  • Wikipedia
  • Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
  • Biblia, Versión RVR60. Tomada de: http://www.biblegateway.org
  • Imágenes: Google