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CONFLICTO EN EN EL MEDIO ORIENTE, ¿SE ACERCA ARMAGEDÓN?

La muerte del general iraní Qasem Soleimani en los alrededores del Aeropuerto Internacional de Bagdad, eleva la tensión en el medio oriente; las autoridades iraníes prometen responder aquel acto de manera contundente, ejemplar.

Qasem Soleimani

¿Significa este enfrentamiento el preámbulo de la Tercera Guerra Mundial?, aunque muchos analistas sugieren aquella eventualidad, no es factible un enfrentamiento bélico mundial; hay demasiado que arriesgar, y las potencias con capacidad de intervenir en una empresa como tal, tienen otros objetivos a corto plazo; y no son precisamente destruir al mundo, sino fortalecer su influencia fundamentalmente en el ámbito económico y político.

Entre los amantes de la escatología aquel conflicto significa que la Segunda Venida de Cristo se aproxima, por aquello de “las guerras y rumores de guerra”, y elevan el tono de sus prédicas anunciando que se acerca cada vez más el “Armagedón”, la batalla final. Pero las guerras no son eventos que marquen la Parusía, la llegada de Jesucristo por segunda vez; las guerras son una constante universal desde que el hombre existe sobre la faz de la Tierra. Hay otros eventos revelados por la Biblia que son previos a aquel magno evento, pero no están todavía en la escena mundial, 1 Tesalonicenses 5:1-3; 2 Tesalonicenses 2:1-4.

¿Cuál es origen del conflicto en el oriente medio? No se puede hablar de un origen, sino de una gama de causas históricas, religiosas, económicas, geopolíticas.

El Medio Oriente en la Biblia.

El Medio Oriente es relevante en la Biblia, ese espacio del Planeta tierra conocido como Media Luna Fértil, que abarca una franja de tierra que va desde el rio Nilo y el Mediterráneo por poniente, hasta el Éufrates, por el naciente. En aquel privilegiado pedazo de tierra plantó Jehová un huerto, en el Edén, donde coloca a su máxima creación, el hombre, Génesis 2:8, se afirma aquella ubicación, pues así lo refiere la Sagrada Escritura, y coloca al Éufrates como uno de los ríos que rodean al huerto, Génesis, 2:14.

Por aquellas tierras surge la primera ciudad que menciona la Biblia, Génesis 4:16-17,   y el primer Imperio, Génesis 10:8-12, cuya influencia religiosa, cultivada en Babilonia, trasciende hasta hoy día.

De Ur de los caldeos, en lo que hoy es Irak, parte Abram con su padre rumbo a Canaán, Génesis 11:31; en Harán, lugar de la actual Turquía, Dios llama a Abram, le promete una descendencia infinita, además le promete como heredad la tierra de Canaán, aproximadamente la mitad de la media luna fértil, Números 34:1-29,  y también promete que su descendencia bendecirá a las familias de la Tierra, Génesis 12:1-3.

En oriente se establece la Nación de Israel, tal y como Jehová promete al patriarca Abraham; y allí permanece, hasta hoy.

También en oriente se escenificara la última gran batalla, Armagedón, que pone final a la triste vida de Satanás, y la de sus seguidores, Apocalipsis 16:12-16; 19:19-21; 20:7-10.

Origen histórico del conflicto en el medio oriente.

Conflicto árabe-israelí por poseer el territorio de Canaán. El conflicto en aquella región es la pugna entre Israel y las Naciones árabes por la posesión del territorio ocupado por Israel, ambos oponentes dicen tener derechos sobre la sucesión de ese territorio. Como se mencionó antes, Dios prometió a Abraham la posesión de aquel territorio, Génesis 12:1-3. Pues bien, la promesa a Abraham se materializaría como una herencia a la descendencia de su primogénito.

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Límites de la Tierra Prometida, según Números 34.

Sucede que, por intervención de Sara, el primogénito de Abraham es Ismael, Génesis 16:1-4; sin embargo, Dios elige a Isaac, como el heredero de la promesa, Génesis 21:9-12; y promete a Agar, madre de Ismael, que de su hijo, descendiente de Abraham, hará también una gran nación, Génesis 21:18.

Entonces, Israel y sus vecinos y hermanos, los árabes descendientes de Ismael, luchan por poseer aquel territorio prometido al patriarca Abraham, su padre.

Aspecto Religioso del Conflicto Árabe-israelí. Como sabemos, el pueblo de Israel practica la devoción inspirada en el Tanaj, Antiguo Testamento, básicamente en el Pentateuco, o la Torá, que luego del cautiverio babilónico se convierte en la religión judía, tal y como se conoce hoy; ellos afirman ser los descendientes legítimos de la fe de Abraham.

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Por su lado, los ismaelitas, árabes descendientes de Ismael, cultivan el Islam, inspirado en el profeta Mahoma, y fundamentado en el Corán, también afirman cultivar la fe auténtica de Abraham. El Islam plantea la desaparición de Israel.

Ambos contendientes consideran que Jerusalén es su capital afectiva, política y espiritual eterna; por lo cual luchan por su posesión. Es interesante que ambos consideran el espacio que ocupaba el Templo de Salomón, un lugar santo.

 Dimensión económica del conflicto en el Medio Oriente. Aunado a las tensiones por la posesión del territorio de Canaán, que hoy ocupa Israel, y sus vecinos árabes; hay una pugna por los cuantiosos recursos del subsuelo de aquel pedazo de territorio, básicamente el petróleo. Este recurso natural es altamente estratégico como proveedor de la energía que mueve al mundo actual, y genera cuantiosas ganancias financieras; entonces su adquisición es de gran prioridad, por lo que se requiere garantizar el flujo de petróleo hacia el mercado.

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De modo que el medio oriente es escenario de la guerra por el petróleo; guerra en diversos frentes, en el cual el económico es prominente, aunque militarmente se observan escaramuzas.

Dimensión Geopolítica del conflicto en el Medio Oriente.  Aspecto que engloba todo el conflicto en la Media Luna Fértil; antiguamente era el conflicto entre las potencias de Occidente, enfrentadas con las de Oriente, por la posesión de aquel preciado territorio; actualmente las potencias se enfrentan por quien ejercer mayor influencia en el área.

De manera que la estabilidad de la región depende de los acuerdos entre las grandes potencias mundiales, más que en los actores regionales. Esto no es una novedad, la Biblia y la Historia, revelan que aquel territorio ha sido escenario de incontables acuerdos, batallas, auge y caída de Imperios.

Intervención de Dios en la historia. En aquel espacio de tierra, surgió Babilonia, se hizo grande Nínive, apareció Asiria, destacó Babilonia en su segundo debut, que cayó ente los Medos, y estos sucumbieron ante los griegos, que fueron tomados por los romanos. Nabucodonosor, Darío el grande, Ciro, Alejandro Magno, los Césares romanos obtuvieron el poder, y posteriormente derrotados por un oponente superior. Según Daniel, capítulo dos, todo ese acontecer histórico es parte del plan de Dios quien pone, y quita reyes.

Las ruinas de Babilonia en Irak, son testigos de ese azaroso devenir histórico mundial; y son un recuerdo al mundo de que no se debe mover contra la voluntad Divina, Jeremías 51:60-64.

La existencia de Israel, es otra prueba de la acción de Dios en la historia, Jeremías 33:1-9. Según la Biblia, Israel es otra pieza fundamental en el juego geopolítico de la región.

En fin, el conflicto en el Medio Oriente seguirá avanzando hacia una solución, que no está en las salas situacionales de la grandes potencias mundiales, sino en el Trono de Dios, desde donde El dirige el curso de los acontecimientos. Ya mencionamos antes que en Apocalipsis se nos revela la solución final.

¿Habrá una Tercera Guerra Mundial, originada en la muerte del general iraní? Aquello es imposible en el marco de la revelación Divina, aún el tiempo no se ha cumplido.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60
  • Prensa Internacional
  • Notas personales
  • Imágenes: Google.

LA DECISIÓN DEL PRESIDENTE TRUMP SOBRE JERUSALÉN Y LA SEÑAL DE LA HIGUERA

La decisión del presidente Norteamericano Donald Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, y trasladar a esa ciudad la embajada de los Estados Unidos marca otro importante evento de trascendencia histórica, política, y escatológica.

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Jerusalén no es solo la capital de Israel, es escenario de acontecimientos trascendentales para la humanidad, cuna del judaísmo, de la fe cristiana, y de la devoción musulmana. Además es idealizada como el destino final de los hijos de Dios, paradigma del cielo, que en los capítulos 21 y 22 de Apocalipsis se muestra renovada y en su máximo esplendor, la “nueva Jerusalén”.

En aquella antigua ciudad están los restos del segundo templo sobre los cuales los judíos esperan construir el tercero; destaca el Calvario, emblema de la fe cristiana, y el  Domo de la Roca un santuario islámico.

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Muro de los Lamentos y Domo de la Roca.

Es pues la capital espiritual de la humanidad.

De acuerdo a la reseña bíblica contenida en 1 Samuel 5:6-10, David, rey de Israel alrededor del año 1004 a. C. conquista Jerusalén a los jebuseos, y la convierte en capital del reino. A partir de ese evento es la “Ciudad de David”.

Luego de la división del reino unificado, Jerusalén es la capital del reino del Sur, o de Judá, y Saquen capital del reino del Norte, 1 Reyes 12:1-24.

Ese estatus de Jerusalén como capital de Judá y luego de Israel se mantiene hasta el año 70 después de Jesucristo, tiempo en que el General Tito al frente del ejército romano toma Jerusalén, la destruye, inclusive el templo, mata gran cantidad de judíos, y destierra a los restantes.

Viajar sola. Jerusalén. Las ocho puertas. Vía Dolorosa. Piscina Probática.

Ruinas de una Basílica Bizantina construida sobre ruinas en Jerusalén.

A partir de aquel doloroso instante, Israel desaparece como Nación, su territorio queda abandonado, y Jerusalén en ruinas.

El historiador Flavio Josefo describe la destrucción de Jerusalén afirmando que:

“la ciudad fue tan metódicamente arrasada por aquellos que la demolieron hasta sus cimientos que nada quedó en ella que pudiese persuadir al visitante de que aquello había sido alguna vez un lugar habitado”.

Para hacer desaparecer a Israel definitivamente el emperador Adriano traza un proyecto de reconstrucción de Jerusalén como una ciudad completamente romana, Aelia Capitolina, lo cual desencadena la rebelión de Bar Kojba entre los años 132 y 135, que es aplastada y da inicio a la diáspora judía.

Seguido a aquella victoria, Adriano unifica la Provincia de Judea con varios territorios vecinos y la rebautiza como Provincia Siria Palestina. La ciudad de Jerusalén es renombrada Aelia Capitolina y reconstruida al estilo romano,  a los judíos se les prohibió el acceso a la ciudad so pena de muerte.

Son los romanos quienes denominan al territorio de Israel como Palestina, lo cual induce confusión en historiadores e incluso teólogos quienes equivocadamente afirman que Jesús vivió en Palestina.

Hasta aproximadamente el 135 d.C, el escenario donde Jesús realiza su ministerio se denomina Judea, Samaria y Galilea. Y como se sabe Jesús nace en Belén de Judea, Lucas 2:4-7, crece en Nazaret de Galilea, Lucas 2:39-40,  inicia su ministerio en Capernaún de Galilea, Mateo 4:12-16, y muere en Jerusalén. Todo predicho por los profetas de Israel.

Así pues, desde el 135 d.C., hasta el año 1947, Israel no existe como Nación, sino como un sentimiento en la diáspora.

El 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de las Naciones Unidas, aprobó la Resolución 181, que proponía un plan para resolver el conflicto entre judíos y árabes en la región de Palestina, que se encontraba en esos momentos bajo administración británica. El plan de la ONU contemplaba dividir la parte occidental del territorio en dos Estados, uno judío y otro árabe-palestino, con un área, que incluía Jerusalén y Belén, bajo control internacional.

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Blanco, Israel; gris, Palestina.

Aquella decisión tuvo como consecuencia una guerra civil en el territorio de  Palestina que estalló al día siguiente de la votación del Plan, seguida de la guerra árabe-israelí de 1948 y los sucesivos enfrentamientos entre árabes y judíos que se mantienen hasta la actualidad.

El 14 de mayo de 1948, el ejército británico abandonó Palestina y los judíos, liderados por David Ben-Gurión, declararon en Tel Aviv la creación del Estado de Israel, de acuerdo al plan previsto por las Naciones Unidas.

El 5 de diciembre de 1949, el primer ministro de Israel, David Ben-Gurión proclama a Jerusalén capital de Israel, y desde ese día todos los poderes del Gobierno, ejecutivo, legislativo y judicial, allí son ubicados; entre los cuales están la residencia del presidente y del primer ministro, el Knéset, la Corte Suprema y otras instituciones gubernamentales.

Tras la Guerra de Independencia de Israel, la ciudad quedó dividida entre Israel y Jordania;  la parte occidental de la ciudad era administrada por Israel; Jordania anexó formalmente Jerusalén Oriental y Cisjordania al resto de su reino en 1950.​

En la Guerra de los Seis Días de 1967, Israel conquista el sector oriental de la ciudad, Jerusalén Este, que estaba bajo el gobierno de Jordania. El 30 de julio de 1980, Israel unifica en su legislación ambas partes, oriental y occidental, proclamándola como su “capital eterna e indivisible”.

Las Naciones del mundo, adoptando el principio establecido en la Resolución 101 de la Asamblea de Naciones Unidas que establece que Jerusalén queda bajo jurisdicción Internacional, optan por mantener sus Embajadas en Tel Aviv.

Hasta la determinación del presidente Norteamericano quien decide reconocer oficialmente a Jerusalén como capital de Israel, y por lo tanto trasladar la Embajada de los estados Unidos de Norteamérica a la ciudad de Jerusalén.

Esta determinación por razones históricas tiene connotaciones políticas y religiosas.

En lo político este hecho fortalece la posición israelí sobre sus derechos históricos relacionados con el territorio ocupado por ellos hasta el año 70, cuando cae Jerusalén bajo el asedio del ejército romano.

Derechos no reconocidos por el resto de las Naciones Árabes del oriente medio, y de otras Naciones, quienes ven a Israel como usurpador, y a Jerusalén capital de Palestina, un Estado Islámico.

Desde la óptica religiosa, se trata de una pelea ancestral entre hermanos descendientes de Abraham, quienes se consideran herederos del Patriarca Hebreo. Unos por vía de Ismael, los árabes, y otros por la de Isaac, los judíos.

Como sabemos al patriarca hebreo le fue prometido un territorio que abarca la denominada media luna fértil; una franja de terreno comprendida entre la ribera del Éufrates, el mar Mediterráneo y el Nilo, Génesis 15:18-21, que más tarde se delimita en Josué 1:4, como el territorio a conquistar.

El rio Nilo, la costa del Mediterraneo y el Eufrates son los puntos de referencia.

Como los descendientes de Ismael afirman ser herederos de Abraham, reclaman su derecho sobre aquel vasto territorio; por su lado los hebreos igualmente se consideran los legítimos descendientes del Patriarca y herederos de la promesa ancestral.

Ambos pueblos han asumido posiciones irreconciliables, lo que dificulta la conciliación y paz entre los hermanos aunque se vislumbra una época en que cederán aspiraciones para integrarse mediante una alianza ecuménica propiciada por un carismático líder descendiente de Abraham.

Desde una óptica escatológica, el anuncio de Trump sobre Jerusalén enciende la imaginación de muchos que siguen de cerca el desenvolvimiento de Israel, a quien consideran un reloj profético.

Ahora bien, es evidente que el fortalecimiento de Israel, así como la determinación de construir el tercer templo en Jerusalén son hechos predichos, que anuncian eventos descritos por Jesús en Mateo 24, y por Juan en su libro de  Apocalipsis.

Israel va a construir su tercer templo. Ese es un plan determinado, incuestionable de los judíos. Cuando ello ocurra comenzará la cuenta regresiva de la Segunda Venida de Jesucristo.

Veremos la abominación desoladora visualizada por Daniel, 9:27,  ratificada por Jesucristo Mateo 24:15; la muerte de los dos testigos, capítulo once de Apocalipsis, y luego el retorno glorioso de Jesucristo. Este tema lo abordo en mi libro “Misterios Revelados del Apocalipsis”.

Previo a estos eventos, un líder carismático, descendiente de Abraham, va a lograr importantes acuerdos de paz,  unificar a los hermanos enfrentados por la posesión de Jerusalén, y propiciar una alianza mundial para la paz, generadora de prosperidad y bienestar.

Recuerda que el pueblo hebreo está disperso en todo el mundo, que algunos líderes mundiales son ciudadanos de sus países por nacimiento, más hebreos por su ascendencia.

32 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. Mateo 24:32-33.

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Con la prensa mundial en una mano y la Biblia en la otra, el creyente va comprobando la Revelación, y preparándose para “aquel día”.

Fuente.

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Datos históricos: Wikipedia

Notas personales;  Misterios Revelados del Apocalipsis

Imágenes: Google

PARA COMPRENDER EL CONFLICTO EN LA FRANJA DE GAZA

La prensa internacional nos informa sobre el conflicto en torno a la Franja de Gaza, refiere lo cruento de las hostilidades.

Según la prensa, la reanudación de los enfrentamientos comenzó con el secuestro y asesinato de tres adolescentes ocurridos en un asentamiento israelí de Cisjordania en junio de 2014. Israel culpó a Hamás de los hechos, ya que se cree que los dos sospechosos acusados del secuestro eran miembros de esa agrupación. Por su parte, Hamás negó tener conocimiento del secuestro. A medida que las tensiones se incrementaban, el asesinato de un adolescente palestino, complicó la situación, generando disturbios, protestas de israelíes y palestinos; y lanzamientos de cohetes desde Gaza a territorio israelí.

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Esta circunstancia impulso a los israelíes a ordenar la “Operación Margen Protector”, una operación militar llevada a cabo por las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) en la Franja de Gaza, iniciada el 8 de julio de 2014. Israel afirma que el único objetivo de la operación es atacar Hamás, la organización que gobierna la Franja. Por su parte, Palestina y diversas organizaciones por los derechos humanos han acusado a Israel de llevar a cabo un ataque indiscriminado contra todos los palestinos.

Ahora bien, las tensiones en la Franja de Gaza, tienen como contexto el conflicto palestino-israelí, y éste tiene como trasfondo el conflicto árabe-israelí.

Conflicto palestino-israelí.

Surge a raíz de la decisión de la ONU que acordó el reparto del Mandato Británico en dos Estados, uno judío y otro árabe, aproximadamente iguales en extensión, según resolución 181 de la Asamblea General de 1947.  Los judíos proclamaron la independencia del Estado de Israel en mayo de 1948, mientras que los árabes no aceptaron el reparto y declararon la guerra dos días después de la proclamación de la independencia del Estado judío.

La guerra árabe-israelí de 1948, la primera de una serie de contiendas, culminó en un armisticio en 1949, que tuvo como consecuencia la ampliación del territorio de Israel y de Transjordania, que se anexó Cisjordania. Por su parte, Egipto pasó a administrar la Franja de Gaza.

Territorio israelí, en blanco; territorio palestino, marcado con líneas diagonales.

A raíz de los Acuerdos de Oslo, en los Territorios Palestinos de la Franja de Gaza y Cisjordania se estableció la Autoridad Nacional Palestina, una administración autónoma palestina reconocida internacionalmente y que tiene el mandato de sentar las bases del futuro Estado palestino.

Los Acuerdos de Oslo de 1993, oficialmente Declaración de Principios sobre las Disposiciones relacionadas con un Gobierno Autónomo Provisional, fueron una serie de acuerdos firmados entre el Gobierno de Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), y está diseñado para ofrecer una solución permanente en el conflicto palestino-israelí.

El representante de Israel y el de la OLP se saludan luego de firmar los Acuerdos de Oslo.

Sin embargo, el conflicto se retrotrae a la época del Imperio Romano; concretamente a partir del año 135.
Luego de la expulsión de los judíos después de la represión de la revuelta de Bar Kojba, fusionaron la provincia romana de Judea y la provincia romana de Siria para formar la nueva provincia de Siria-Palestina, con el fin de completar la eliminación de Judea. Desde aquella época, y hasta la creación del Estado de Israel, y el establecimiento de la Autoridad Nacional Palestina en el siglo XX, la región fue casi siempre parte de algún reino o imperio mayor.

Por todo ello, los árabes reconocen el territorio de Palestina, constituido del territorio que ocupa actualmente Israel, más la Franja de Gaza, y Cisjordania. Que fue creación romana.

Por su parte, Israel reconoce el territorio que ocupa como “La Tierra de Israel”, y los demás territorios palestinos, Gaza y Cisjordania, en reclamación.

Origen del conflicto árabe-israelí.

Este conflicto es complejo, tiene aspectos religiosos, territoriales, socioeconómicos y ancestrales. Los árabes y los israelíes descienden de un padre común, Abraham.

Atendiendo a lo reseñado en el libro del Génesis, Jehová hizo un Pacto con Abraham. La promesa divina tenía que ver con hacer de su descendencia, la de Abraham, una nación grande, tan numerosa como las estrellas del cielo, o la arena del mar; igualmente concederla un territorio que iba desde el rio Nilo, hasta el rio Éufrates, la conocida “media luna fértil”, actualmente ocupada por los países árabes, en su mayoría, y por el estado de Israel.
Igualmente prometió que su cimiente seria para bendición de todas las naciones del mundo.

En Génesis 15:18, se lee:

18 En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates;

En Génesis 22:16-18, se lee:

16 y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; 17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.
18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.

Tierra Prometida

Representación imaginaria de la Tierra Prometida, desde el rio Nilo, hasta el Éufrates.

Ahora bien, la Biblia afirma que Abraham tuvo dos hijos, Ismael, de Agar, e Isaac, de Sara, esposa de Abraham. Ver Génesis 16, para conocer sobre el nacimiento de Ismael; y Génesis 21, refiere el nacimiento de Isaac.

Pues bien, los ismaelitas, naciones árabes, afirman ser los herederos de la promesa, en virtud de que descienden de Ismael, el primogénito de Abraham.

Por su parte los judíos declaran ser los herederos de la promesa, ya que descienden de Isaac, y Jehová declaró que el Pacto continuaría con su descendencia. Ver Génesis 17:19:

“Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac, y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él.”

Entonces, según la cosmovisión árabe, ellos son los herederos de la Promesa, de donde deriva el islamismo. El islam es una religión monoteísta abrahámica cuyo dogma de fe se basa en el libro del Corán, el cual establece como premisa fundamental para sus creyentes que «No hay más Dios que Alá y que Mahoma es el último mensajero de Alá».

La perspectiva judía. Son descendientes de Isaac; profesan el judaísmo. El judaísmo se refiere a la religión, la tradición y la cultura del pueblo judío. El rasgo principal de la fe judía es la creencia en un Dios omnisciente, omnipotente y providente, que habría creado el universo y elegido al pueblo judío para revelarle la ley contenida en los Diez Mandamientos, y las prescripciones rituales de los libros tercero y cuarto de la Torá. Por lo tanto, las normas derivadas de tales textos y de la tradición oral, constituyen la guía de vida de los judíos.

Resolución pacífica del Conflicto árabe-israelí.

La resolución del conflicto árabe-israelí, necesariamente debe partir de unas premisas básicas:

Reconocimiento mutuo de su realidad histórica, ancestral.

Ambos son hijos de Abraham, por lo tanto herederos de la promesa divina.
Ismael, Génesis 16:10-12:

10 Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud.
11 Además le dijo el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción.
12 Y él será hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará.

Isaac, Génesis 17:19:

“Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac, y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él.”

Reconocimiento mutuo de la legitimidad del territorio que ambos ocupan.

Israel no discute el derecho de los árabes de ocupar los territorios que conforman sus diferentes países. Lo que reclama es el derecho de ocupar el territorio reconocido por la ONU, en 1947, cuya posesión data de más de 3000 años.

Los Palestinos, por la misma Resolución de la ONU que le dio derechos a Israel, poseen derechos sobre sus territorios.

Respeto mutuo a la identidad y libertad religiosa del otro.

Respeto de todos a los derechos humanos.

Como sabemos, el conflicto macro, árabe-israelí, del cual deriva el palestino-israelí, se resolverá en una mesa de diálogo y negociación, en la cual cada parte acuda con la intención de alcanzar un acuerdo, no para imponer su perspectiva. Los acuerdos se logran con posiciones flexibles, de respeto a la otra parte, equilibradas, apegadas a los principios universales de los derechos humanos. Básicamente con el ánimo de propiciar el acuerdo, y no desistir hasta lograrlo.

Hacemos votos por la paz en Medio Oriente, Jehová el Dios de Abraham les guie y bendiga en ese propósito.

Fuente:
Wikipedia
Prensa Internacional
Biblia RV-60, del portal bibliagateway.com
Imágenes Google.

EN TORNO A LA FRANJA DE GAZA

El mundo esta conmocionado por los acontecimientos alrededor de la Franja de Gaza.

La prensa reseña que en estos momentos, viernes 9 de enero, Israel continúa su ofensiva contra militantes de Hamas en dicho sitio, a pesar de los crecientes pedidos para un cese al fuego que ponga final al conflicto que ya lleva dos semanas.

Aviones de guerra israelíes atacaron áreas en torno a la ciudad de Gaza durante la noche y la madrugada.

Funcionarios dicen que en total Israel llevó a cabo por lo menos 50 ataques aéreos en el territorio palestino.

El Ejército israelí dijo que sus fuerzas atacaron sitios de lanzamientos de cohetes, como así también lugares usados para fabricar armas.

A pesar de los ataques, Hamas continuó atacando el Sur de Israel con cohetes.

Aparentemente las hostilidades comenzaron a fines de diciembre pasado, motivado al presunto lanzamiento de cohetes desde la Franja de Gaza hacia territorio israelí. Por lo cual Israel en represalia a tales acciones, y con el objeto de disuadir a los vecinos para que no lancen más cohetes, inició la operación “Plomo Fundido”.

Pero necesitamos remontarnos a mediados del siglo 19, para apreciar como surge dicho conflicto.

Cual es el trasfondo del mismo.

La Franja de Gaza, un estrecho trozo de terreno de 40 kilómetros de largo que se extiende por la costa mediterránea entre Israel y Egipto, era una provincia de lo que se conocía como Palestina durante el Mandato Británico (1917-1948).

Después de la guerra árabe-israelí de 1948, la franja estuvo bajo la administración militar de Egipto.

En 1967 fue ocupada por Israel y así permaneció hasta 1994, cuando se firmaron los Acuerdos de Oslo.

Como parte del tratado, la Autoridad Nacional Palestina recibió el 80% del territorio.

Desde el inicio de la Intifada o levantamiento palestino en 2000, el Ejército israelí realizó numerosas incursiones en la Franja, instaló puestos de control y restringió los desplazamientos de los palestinos.

Posteriormente se lograron algunos acuerdos que permitieron la coexistencia de ambos pueblos sin enfrentamientos armados. Hasta finalizada la tregua, cuando se reiniciaron las hostilidades.

Actualmente se buscan formulas que permitan una tregua permanente, y la solución pacifica del conflicto.

Más la solución no es tan sencilla. La situación en la Franja de Gaza, se enmarca en el conflicto árabe – israelí, el cual tiene una larga historia.

Dicho conflicto posee múltiples dimensiones. En el mismo entran en juego aspectos territoriales, económicos, tradicionales, culturales, y religiosos. En esta gama de motivaciones, lo religioso posee un gran peso.

Desde Abraham, el patriarca, se inician dos pueblos, dos modos de ver la vida, dos sentimientos religiosos. Isaac y su descendencia por un lado, por el otro Ismael. A Abraham se le prometió la posesión de Canaán, precisamente el territorio que es centro del conflicto. Ambas ramas, descendientes del patriarca, proclaman su derecho sobre esa tierra prometida.

Ese territorio es muy preciado. Los israelitas aspiran consolidar la posesión definitiva de ese territorio y reconstruir en Jerusalén, su capital eterna e indivisible, el templo símbolo de su nacionalidad y de su Dios. Los musulmanes ven en Jerusalén su capital espiritual, por lo cual luchan por reconquistar dicho territorio; la Autoridad Nacional Palestina pretende establecer a Jerusalen como Capital de su futuro Estado. Los cristianos por su parte, tienen a Jerusalén como la Ciudad Santa, que simboliza su tierra prometida, y en la que, según la Sagrada Escritura, posará Jesucristo de nuevo sus pies en su Segunda Venida.

Cada parte involucrada en el conflicto considera que tiene razón en sus pretensiones. Si asumimos como valedera la enseñanza bíblica de que a Abraham y a su descendencia, se le prometió la posesión de dicho territorio. Entonces la descendencia del Patriarca tiene derechos, por ser herederos, del territorio en cuestión.

Pero ningún tribunal de justicia se avocaría a dirimir semejante litigio, puesto que no hay documentos probatorios que puedan sustentar la querella; sin menoscabar, ni desvirtuar el bíblico relato.

Queda en manos de los involucrados, asumir la solución pacifica del conflicto.

Pero esto no se logrará, a menos que exista previo un proceso de reconciliación.

Que es lo que se impone en este momento.

La ONU ha declarado este año 2009, el “Año de la Reconciliación”. Este es un momento oportuno para poner a valer la Resolución de la Asamblea General de dicho organismo.

He aquí un desafía para judíos, musulmanes y cristianos. Reunirse para sentar las bases de una solución definitiva del conflicto.

De otra forma, se corre el riesgo de que el conflicto trascienda a nivel mundial. De lo cual ya hay síntomas.

O tal vez se requiera la intervención de Aquel que llamó a Abraham, le prometió dicho territorio, y le aseguró que en su simiente serían benditas todas las familias de la tierra.

Tengamos fe.

Se esta escribiendo otro capitulo de la interesante historia del Pueblo de Dios…