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YAKARY, NO ESTÁS SOLA EN TU LUCHA

Yakary es una joven venezolana que lucha para alcanzar una meta de máxima prioridad, recuperar un bien sumamente precioso: la salud.

Ella combate contra un oponente dentro de sí implacable, insistente, fuerte, más no se doblega, no baja la guardia; aunque aquel oponente lleva cierta ventaja, Yakary no pierde la fe, y sobre todo la esperanza en un milagro.

Te invito a solidarizarte con Yakary, unirte a los cientos de personas que diariamente claman por ella, a enviarle una nota de consuelo, y a ofrendar de tu tesoro para apoyarla en su lucha.

He aquí su testimonio:

Hola, mi nombre es Yakari tengo 26 años. Soy Venezolana, a los 23 años después de visitar muchos médicos fui diagnosticada con tumor desmoides una enfermedad rara y por lo tanto sin muchas opciones ni tratamientos, desde ese momento todo en mi vida cambio, ya me había graduado de abogada y estaba cursando estudios en medicina pero debido a los tratamientos y a los fuertes dolores que presentaba me vi obligada a detener mis estudios.

Actualmente me han operado 4 veces en la última operación me retiraron la mama, el pectoral mayor y menor, 3 costillas y los ganglios (lado derecho) luego de eso empecé a recibir radioterapia a tomar imatinib (este medicamento era la única opción).

Mi país (Venezuela) está pasando por la situación más difícil de su historia, no es fácil conseguir alimentos, y mucho menos medicinas por lo que no pude seguir tomando mi medicación ya que no llegaba y no me era posible comprarla en el exterior, tuve por tanto que salir de mi país en busca de mejores opciones como no tenía dinero solo pude reunir y venirme sola.

Ahora estoy en España tengo 6 tumores y no poseo los recursos  económicos para seguir el tratamiento. Puedes ayudarme no solo económicamente, si conoces de algún especialista que domine el tema de mi enfermedad.

No obstante continúo luchando por mi vida. Me es necesario conseguir un grupo de médicos que posean la sabiduría del rey salomón y el amor de nuestro Dios para que me acompañen en esta batalla, deseo conseguir personas con las garras de Messi y Cristiano Ronaldo para patear el gol de la victoria, jovenes como Miguel Cabrera que como un solo hombre dé el batazo decisivo para ganar el juego, cantantes como el respetado Nacho que con su melodía alegre a miles y así retirar la rebelión en la cual están las células de mi cuerpo.

Necesito saber que no estoy sola que en este mar de personas que es el mundo día a día contaré con todos, ustedes formando así un ejército para dar el golpe final.

Los llaneros de mí país, hombres valientes y esforzados tienen un refrán “duele lo que se perdió cuando no se ha defendido”. Acompáñenme a defender mi vida que el Dios de paz amor y misericordia les sabrá recompensar.

Los amo Maria Yakari.

La imagen puede contener: texto

De la Biblia de Yakary.

Yakary pertenece a nuestra comunidad de fe, la Primera Iglesia Bautista de Valencia, en la que acompañamos a sus familiares en este proceso.

La imagen puede contener: 3 personas, personas sonriendo, interior

María, Yakary, y Rommer.

Unte a Yakary en esta batalla. Intercede por ella, ponla en contacto con algún especialista, y si deseas apoyarla económicamente solicita información en este sitio, o visita:

https://es.gofundme.com/ayudame-a-reconstruir-mi-torax

Dirección de correo de la Primera Iglesia Bautista de Valencia: pibvalencia@gmail.com

37 Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?

40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

VENEZUELA, DIOS ESTA EN CONTROL

El hombre lloraba desconsolado, un hondo pesar le embargaba, tenía conocimiento de que el personaje elegido para dirigir los destinos del pueblo había fracasado estrepitosamente, y desechado de seguir gobernando. Era su amigo, participó en el acto de elección e investidura del cargo, le había aconsejado durante el ejercicio de sus funciones, y compartido momentos difíciles.

No era muy grata la situación que vivía, y menos aun la tarea que se le había encomendado.

Así estaba el hombre hasta que escuchó las palabras que le sacaron de su mar de angustia:

“¿Hasta cuándo te lamentas por Saúl, después que yo lo he desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite y ve; te enviaré a Isaí, el de Belén, porque de entre sus hijos he escogido un rey para mí.” 1 Samuel 16:1, BLA.

De este modo se resolvió la crisis existencial de Samuel, y de la Nación ante el estrepitoso fracaso de Saúl como rey de Israel.

Saúl era un hombre apuesto, valiente, luchador, elegido por el pueblo cuando Israel decidió pedir un rey; pero era un hombre débil de carácter; autosuficiente, y sobre todo desatento a la dirección divina. Actuaba de conformidad a sus intereses, deseoso de mantener buenas relaciones con personas que nada tenían que aportar a los intereses de la Nación.

En acto de soberanía, Dios decide su destitución, y no hubo fuerza capazas de contradecir los designios divinos. Las suplicas de Samuel, uno de los notables profetas de Israel, no fueron oídas; ni los tardíos gestos de arrepentimientos del rey, dieron resultados. En su lugar se dispone elegir un hombre “conforme al corazón de Dios”, 1 Samuel 13:14.

La historia de Saúl la puedes leer en 1 Samuel desde el capítulo 8 hasta el capítulo 31 de dicho libro.

Hemos reiterado en escritos anteriores que Dios es Soberano, y que tiene autoridad y poder para “poner y quitar reyes”, Daniel 2:37, 44. Por este motivo el pueblo  de Dios se ha dado a la tarea de clamar sin cesar, pidiendo que según su voluntad soberana determine y revele el camino a seguir, y sensibilice a los actores políticos para que comprendan y asuman el rol que les corresponde en esta coyuntura de cambio.

La manera como se desenvuelven los actuales acontecimientos revela que Dios esta encausando el proceso hacia una solución pacífica, enmarcada en los preceptos constitucionales, y sobre todo enrumbada hacia la reconciliación nacional. La mayoría lograda en la Asamblea Nacional, es un llamado de atención a cada uno de los actores políticos, ojalá capten el mensaje y lo asimilen.

Los hombres temerosos de Dios han recibido una gran lección: Dios oye el clamor de su pueblo, y responde. Ahora no es para quedarse extasiados, felicitándose por ese Dios tan maravilloso, misericordioso. Hay que seguir orando, pero simultáneamente proceder conforme a lo dispuesto en su Palabra.

Años mas tarde, cuando David, el hombre señalado que es según el corazón de Dios, y sucesor de Saúl, enfrentó a Goliat, en condiciones de desventaja, se acercó al corpulento, bien protegido y armado gigante, con unas contundentes palabras:

“Tu vienes a mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tu has desafiado.” 1 Samuel 17:45, LBLA.

Lo que sigue es ampliamente conocido, el gigante filisteo es milagrosamente derrotado, y con él los enemigos de Israel.

Bien podrá alguno declarar que Venezuela no es Israel, pero nosotros afirmamos que el Dios de Israel es el mismo Dios que actúa en Venezuela.

El nos declara en su Palabra, la Biblia:

“Porque yo sé los planes que tengo para vosotros” —declara el Señor— “planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11. LBLA

No te desanimes, no pierdas la esperanza. Confía, Dios esta en control.

Fuente:

  • La Biblia de las Américas.
  • Imágenes: Google.

TIBURONES DE LA GUIRA, A LA FINAL

Después de una espera de 25 años, los aficionados del  equipo Tiburones de la Guaira, pueden percibir el grato sabor de la victoria. Es que llegar a la final, para disputar el Campeonato de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional; ya es motivo para celebrar.

Esta temporada significó el resurgimiento de la fuerza ganadora de los escualos.

En la Temporada Regular 2011/2012, obtuvo 63 victorias, contra  37 derrotas, para alcanzar .587 puntos de averaje, por lo cual culminó en primer lugar. Seguidamente en el Round Robin, todos contra todos,  tuvo números de 17 ganados, y 10 perdidos, para quedar en el Segundo Lugar, con .588 de averaje.

Los Tiburones han participado en 12 Finales de Campeonato, siendo Subcampeones cinco veces, el último lo obtuvieron en la temporada 86/87, derrotados por los Leones del Caracas. Han sido campeones siete veces, el último Campeonato fue ganado en la Temporada 85/86, precisamente ante los Leones del Caracas.

Desde 1987, los Tiburones no han jugado en una Final de Campeonato. Es decir, hace un cuarto de siglo, 25 largos años, que este equipo no ha jugado en una final.

Por este motivo, es que los fanáticos de la Guaira celebran. Jugará en la final de la Liga, y de paso derrotando a uno de los equipos más queridos, y con más aficionados en Venezuela, los Navegantes de Magallanes.

La victoria de los Tiburones, nos enseña lo que se puede hacer con entusiasmo, dedicación, trabajo en equipo, fe en sí mismo; y, sobre todo, que las derrotas del pasado no pesan lo suficiente como para evitar que hoy seamos triunfadores.

La victoria, en el beisbol, como en todos los aspectos de la vida, no es asunto de suerte, casualidad, o azar; siempre los triunfos se logran después de entrega, dedicación, entusiasmo, disciplina, trabajo, trabajo, y más trabajo. Cada ser humano, como los equipos de beisbol, con su actuación en el Terreno de Juego, puede hacer que las cosas que desee sucedan.

Ahora los Tiburones irán contra los Tigres de Aragua. Una pelea entre felinos y escualos. Del ganador en esa contienda saldrá el Campeón venezolano, con el derecho de representar a Venezuela en la Serie del Caribe.

Independientemente del resultado de esta final, los fanáticos de la Guaira han sido recompensados en su amor propio.

Y, como cada equipo aspira obtener la Copa de Campeón; siempre triunfará el que mejor se desempeñe en el terreno de Juego.

Animo fanáticos de ambos equipos, que gane el mejor.

Fuente: Estadísticas del Liga Venezolana de Beisból Profesional

Imagen: El Universal, Venezuela

TRES MUJERES DE FE

Hay momentos críticos en la vida, circunstancias dificile e inesperadas, complicando aquellas situaciones a veces no contamos con recursos para enfrentarlas y superarlas. ¿Qué hacer ante tales eventualidades? Tenemos una variedad de reacciones que ponemos en marcha, algunas a veces complican los problemas.

Vamos a considerar en este escrito una estrategia para cuando las cosas vayan mal y no encontremos salida, no es novedosa, pero sí muy poderosa cuando se parctica, se trata de la fe; y lo haremos con las experiencias de  Tres Mujeres de Fe, tal y como se relataran en la Biblia.

Encontramos los relatos de estas tres mujeres en los siguientes textos de la Biblia:

1 Reyes 17: 8-24. LA VIUDA DE SAREPTA

2 Reyes 4: 1-7. EL ACEITE DE LA VIUDA

2 Reyes 4: 8 – 17. LA MUJER SUNAMITA

La lectura de los mismos nos permite concluir que poseen elementos comunes:

Tres mujeres en situación de crisis,

Fe en la intervención Divina,

Presencia de un profeta, siervo de Dios,

Respuesta milagrosa,

La gracia de Dios, manifiesta en diversas formas

Dos de las mujeres son viudas, la otra “importante”, según el autor del relato.

Observemos desde tres ángulos la manifestación del amor, la gracia y la provisión de Dios.

Cuando Llegamos al Límite, 1ro de Reyes 17: 8-24. LA VIUDA DE SAREPTA:

Observemos el relato,

Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo:Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.10 Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba.11 Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano.12 Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir.13 Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. 14 Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.15 Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días.16 Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías.

 ¿Te has sentido solo, sin alguien que le ayude en ese momento de crisis?

¿Alguna vez has estado en una situación en la que crees que no hay salida?

¿Has llegado al momento en que ves impotente como se te agotan los recursos?

¿Preparaste la última porción de alimento, sabiendo que no dispones de medios para adquirir otros?

O, ¿Te acostaste alguna vez sin saber que comerían tus hijos el día siguiente?

No eres la única persona en tales circunstancias, por lo tanto ya sabes entonces como se sentiría la viuda de sarepta.

Visualiza la escena: El profeta, enviado a ella por Dios, le pide comida, la respuesta es significativa, desgarradora:

El Profeta pide: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano. Ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo…para que lo comamos, y nos dejemos morir.

Desesperación, impotencia, angustia. Estas tres emociones están acabando con la vida de muchos en este mundo hoy día; y mantienen paralizados a otros.

Impotencia, desgano de vivir, desmotivación, falta de apetito, ganas de quedarse en la cama, sin ánimo para nada. Sin embargo, en esta alma atribulada había un rayito de esperanza, aun cuando no era consciente de ello. “Vive Jehová tu Dios…” le dijo al profeta. No era judía, del pueblo de Dios, era gentil, vivía en Sarepta de Sidón, una ciudad fenicia, cercana a Tiro; más Dios previamente se le había revelado, para darle instrucciones de alimentar al profeta. El asunto es que ella no sabia como.

El escritor narra:

Vino luego a él (al profeta Elías) palabra de Jehová, diciendo: Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.

Ella tiene un encuentro personal con Dios, experiencia que transforma su vida.

Veamos la provisión de Dios:

Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra. Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días.

Observa como la viuda obedecie la instrucción del profeta. Prepara comida para ella y su hijo; más primero la del profeta. Seguidamente ve como en aquella tinaja de harina y en la vasija de aceite se produce el milagro de la provisión de pan, hasta que lloviese. Recuerda la expresión: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”. Así pues, cada día, de la tinaja de harina, y de la vasija de aceite; extraía el sustento divino. El maná diario.

Esta experiencia sucede hoy  en la vida de muchos hijos de Dios que carecen del sustento para cada día; y aun entre quienes no conocen a Dios. Es un asunto de fe. ¿Cuando hemos visto caer desde el cielo un paquete de harina de maíz precocida? Muchos,  en esta ciudad, y en el mundo en general han visto llegar a sus casas una “Cesta de amor” contentiva del maná para ese día, provisto por una persona o institución, que son instrumentos de Dios.

Te invito que compartas: un paquete de harina, un litro de aceite, un de arroz, o un kilo de amor. O algún otro alimento; para que Dios alimente al menos por un día a una familia.

Veamos el otro ángulo:

Cuando se Agotan los Recursos, 2do Reyes 4: 1-7. EL ACEITE DE LA VIUDA:

Visualicemos la escena:

1 Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos.Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite.El le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas.Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte.Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite.Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede.

¿Has llegado al punto en que vas al cajero automático y la maquina te informa que no puede procesar la operación, porque tu cuenta no dispone de fondos?

O, solicitado un crédito y te es negado porque tus cuentas presentas saldos muy bajos.

Llegar a la quincena, y no cobrar, porque estas desempleado.

En esto tampoco eres el único. La viuda de un hijo de profeta, vivió semejante experiencia.

Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos.

Como apreciamos, en este caso el problema es financiero. Su esposo ha muerto y como herencia le deja la casa hipotecada. Vino el acreedor, y como ella no tenia como pagar; en lugar de quitarle la casa, lo cual estaba prohibido legalmente, como hoy igualmente lo esta; entonces, para cobrar la deuda, se iba a llevar a sus dos hijos.

Un doble problema:

Perder dos hijos de sus entrañas, las madres saben lo que ello significa,

Y, perder mano de obra. Los hijos eran trabajadores en las tareas domesticas, agrícolas, o pecuarias.

Temor, enojo, impotencia, ansiedad, afán; son las emociones de esta atribulada mujer. En su desesperación acude a Dios, a través del profeta.

Observen el argumento de la mujer: Tu siervo, mi marido muerto, era temeroso de Jehová; por eso acudo a ti, que también soy temerosa de Jehová. Como en el caso de la Viuda de Sarepta, la solución es milagrosa. El aceite copa la escena. El aceite en la Biblia se relaciona con el Espíritu Santo; y es utilizado para ungir a los siervos de Dios; como ungüento, o como antiséptico. El Salmo 23: “Unges mi cabeza con aceite…”

El profeta le indica una operación aparentemente absurda. Buscar muchas vasijas, la mayor cantidad que pudiera encontrar. Luego encerrarse en casa y llenar las vasijas con el poco aceite que tenía guardado.

El le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte. Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.

La mujer, como la anterior,  obedecie la instrucción, por absurda que parezca. El resultado no se hizo esperar, obtuvo la cantidad de aceite necesario para pagar la hipoteca, y sostenerles el resto de sus vidas.

¿Esta usted atrapado en una situación en la que aparentemente no hay salida? Este es el momento de buscar a Dios.

Finalmente veamos el último ángulo de la provisión de Dios.

Una mujer “importante”, que lo tenía todo, menos lo que deseaba, 2do Reyes 4: 8 – 17. LA MUJER SUNAMITA

Leamos el relato:

Aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y había allí una mujer importante, que le invitaba insistentemente a que comiese; y cuando él pasaba por allí, venía a la casa de ella a comer.Y ella dijo a su marido: He aquí ahora, yo entiendo que éste que siempre pasa por nuestra casa, es varón santo de Dios.10 Yo te ruego que hagamos un pequeño aposento de paredes, y pongamos allí cama, mesa, silla y candelero, para que cuando él viniere a nosotros, se quede en él.11 Y aconteció que un día vino él por allí, y se quedó en aquel aposento, y allí durmió. Entonces dijo a Giezi su criado: Llama a esta sunamita. Y cuando la llamó, vino ella delante de él. 13 Dijo él entonces a Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero; ¿qué quieres que haga por ti? ¿Necesitas que hable por ti al rey, o al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo.14 Y él dijo: ¿Qué, pues, haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí que ella no tiene hijo, y su marido es viejo.15 Dijo entonces: Llámala. Y él la llamó, y ella se paró a la puerta.16 Y él le dijo: El año que viene, por este tiempo, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios, no hagas burla de tu sierva.17 Mas la mujer concibió, y dio a luz un hijo el año siguiente, en el tiempo que Eliseo le había dicho.

En este caso el escenario es distinto. Se trata de una mujer acomodada. El escritor la describe como una mujer “importante”. Por el contexto nos damos cuenta de que no tenía necesidades, como las anteriores. Tenía marido, casa, alimento, y posibilidades hasta para construirle un apartamento al profeta; seguramente criados, y bienes materiales en general. Nada necesitaba. Al punto de que el profeta le pregunta si quiere que haga algo por ella; más su respuesta da a entender que lo tenía todo.

Más no era completamente feliz. Su problema es que no tenía hijos.

Y aconteció que un día vino él por allí, y se quedó en aquel aposento, y allí durmió. Entonces dijo a Giezi su criado: Llama a esta sunamita. Y cuando la llamó, vino ella delante de él. Dijo él entonces a Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero; ¿qué quieres que haga por ti? ¿Necesitas que hable por ti al rey, o al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo. Y él dijo: ¿Qué, pues, haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí que ella no tiene hijo, y su marido es viejo.

Hay personas que lo tienen todo, mas esas posesiones no conceden la felicidad. Dan confort, comodidad, pero no la felicidad. Es el caso de la sunamita. Lo tenia todo, tanto que no era necesario pedirla a nadie, ni siquiera al Rey. Más carecía de algo. El profeta habla con su criado, y este le revela una necesidad: No tiene hijos. Y añade un probable diagnóstico, su esposo es viejo. El profeta, como un gesto de cortesía, inspirado posiblemente por Dios, llama a la mujer para darle una buena noticia: La promesa de un hijo.

Dijo entonces: Llámala. Y él la llamó, y ella se paró a la puerta. Y él le dijo: El año que viene, por este tiempo, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios, no hagas burla de tu sierva. Mas la mujer concibió, y dio a luz un hijo el año siguiente, en el tiempo que Eliseo le había dicho.

La mujer, conocedora de su situación, no cree la promesa. Más la promesa se cumple, porque depende no de la expectativa de la mujer, sino de la gracia de Dios.

Observen este caso es diferente. La mujer no pide nada para si; es el profeta, quien en un gesto de gracia, amor y solidaridad promete el hijo. Aquí se cumple la expresión: “El que siembra abundantemente, abundantemente cosechará”

La mujer, como un gesto de respeto, devoción, de fe hacia Dios; atiende al profeta. Es decir, ella sirvió a Dios por intermedio del profeta.

Recuerdan la expresión: “Por cuanto lo hicisteis a uno de mis hermanos más pequeños, a mi lo hicisteis…”

Finalmente:

¿Tal vez sientes que has llegado al límite y no ves salida inmediata?

O, ¿Crees que se te agotaron los recursos y no puedes resolver tu vida?

O, ¿Tal vez tienes todo lo que has deseado en la vida, más aun falta algo para completar tu felicidad?

 

Te invito a que como estas tres mujeres, busca respuesta en quien solo puede darla. En Dios, nuestro Padre Celestial…

“Alzaré mis ojos a los montes, de donde vendrá mi socorro; Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la Tierra…” Salmo 121.

Acude a Él y presenta tu necesidad.

O ve a un siervo de Dios, el intercederá en tu favor.

Fuente: