PARA SALIR DE LA CRISIS VENEZOLANA

Desde los mismos inicios de la crisis en Venezuela, el pueblo de Dios ha orado insistentemente por una solución que propicie la paz y reconciliación entre los ciudadanos de este gran País; en verdad el clamor por Venezuela es permanente, en la mente de muchos aun queda aquel viejo anhelo, que se convirtió en un canto de batalla: “Venezuela será para Cristo, si unidos luchamos por Él…”

Al meditar en los llamados a orar, y en los insistentes clamores que se elevan al cielo por el País, viene a nuestro pensamiento realidades que son notables y constantes en la Sagrada Escritura.

Una, existe un prerrequisito para que los clamores sean escuchados; otra, que Dios siempre usa medios de gracia para ejecutar su voluntad.

Acerca de la primera afirmación, hemos tratado ese tema en anteriores escritos, sin embargo, vamos a reiterar algunas consideraciones al respecto:

La Biblia es clara al establecer que Dios responde las oraciones cuando se cumplen algunos criterios, he aquí algunos:

Orar conforme a la voluntad de Dios. Veamos que significa esta afirmación. En 1 Juan 5:14-15 se nos dice:

14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

¿Qué quiere decir Juan en esta cita? ¿Acaso hay que pedir solo lo que a Dios le gusta? ¿Y nuestro libre albedrio dónde queda? Bueno, lo que Juan quiere decir es que no vamos a ser escuchados si pedimos algo contra lo establecido en la Palabra de Dios.

Por ejemplo: Dios no va a escuchar el pedido de aniquilar a un enemigo, aquello va contra la voluntad de Dios que es “amar a los enemigos”, Mateo 5:44. Tal vez el ejemplo es extremo, observemos otro. Dios no va a escuchar el ruego de conceder el “don de profecía” para impresionar a los oyentes con sus predicciones; aquello es vanagloria, y las profecías ya están enunciadas en la Biblia, no se requiere de profetas hoy día. Lo que se necesita son personas que proclamen el evangelio de la paz.

En general, orar según la voluntad de Dios, es formular las peticiones en el marco de lo que establece la Sagrada Escritura.

Por enfermos, Santiago 5:14; por las autoridades, 2 Timoteo 2:2; por la ciudad donde vivimos, Jeremías 29:7.

Consideremos otro criterio para que Dios escuche las oraciones.

Cuando se ora humildemente. La humildad es una actitud que permite aceptar tu realidad delante de Dios, en la primera parte de 2 Crónicas 7:14, se destaca esta virtud como un factor determinante para ser oído:

si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro,

Es la enseñanza transmitida por Jesús en la parábola del fariseo y el publicano en Lucas 18:9-14, el Maestro culmina aquella enseñanza con estas palabras: “porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.”

Un criterio final, entre los muchos mencionados en la Biblia.

Confesar los pecados, arrepentirse. La confesión de pecados y el cambio en el estilo de vida es otra condición para ser oído y tener respuesta afirmativa cuando se ora. Es el planteamiento de la segunda parte de 2 Crónicas 7:14, observemos:

y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

“Convertirse de los malos caminos” es una forma de explicar el arrepentimiento, actitud que nace en el corazón de una persona que reconoce su pecado y decide cambiar, apartándose de “los malos caminos”.

Dicho esto, necesitamos reconocer que para que Dios escuche nuestro clamor por Venezuela, hay que orar, como mínimo, según estos tres criterios. Sin olvidar el cumulo de otras recomendaciones bíblicas, requisitos para ser oídos.

El otro aspecto que necesitamos tener presente cuando oramos por Venezuela, es el siguiente.

Dios siempre utiliza el recurso humano cuando decide intervenir entre los hombres. En pocas ocasiones interviene Dios mismo directamente, o usa el recurso de ángeles. La constante es el elemento humano. Veamos.

Para traer al Mesías salvador, utiliza a Abraham, cuya simiente es para bendecir a las naciones de la tierra, Génesis 22:18; cuando decide liberar al pueblo de Israel cautivo en Egipto, utiliza a Moisés, Éxodo 3:9-10. Para llamar al arrepentimiento a Nínive, envía a Jonás, Jonás 1:1-2.

Incluso utiliza individuos que no forman parte de su pueblo. Un caso emblemático, referido en escritos anteriores, es el caso de dos prominentes hombres de la Historia Universal, usados por Dios para propósitos relacionados con su pueblo, Israel. Veamos.

Uno de ellos es Nabucodonosor, el emperador de Babilonia, quien es usado por Dios como un elemento para castigar a su pueblo rebelde, e infiel; así se declara en 2 Crónicas 36:15-17:

15 Y Jehová el Dios de sus padres envió constantemente palabra a ellos por medio de sus mensajeros, porque él tenía misericordia de su pueblo y de su habitación. 16 Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio. 17 Por lo cual trajo contra ellos al rey de los caldeos, que mató a espada a sus jóvenes en la casa de su santuario, sin perdonar joven ni doncella, anciano ni decrépito; todos los entregó en sus manos.

Para interpretar este texto tienes que observar, meditar, comprender el significado del versículo 15, observa la frase “porque el tenia misericordia de su pueblo”. Antes de la consecuencia, Dios advierte.

Entonces Nabucodonosor representa la natural consecuencia del hombre desobediente; Dios no castigó a Israel, fue aquella nación la que provocó, el fatídico resultado.

El otro emisario de Dios para cumplir los propósitos de salvación con su pueblo, es Ciro el persa, otro hombre ajeno al pueblo de Dios. Veamos:

 22 Mas al primer año de Ciro rey de los persas, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro rey de los persas, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito, por todo su reino, diciendo: 23 Así dice Ciro, rey de los persas: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de todo su pueblo, sea Jehová su Dios con él, y suba. 2 Crónicas 36:22-23.

No se necesita mayores explicaciones para interpretar el texto. Es evidente que Ciro es consciente del llamado Divino para que obre en la reconstrucción del Templo en Jerusalén, y en la repatriación del pueblo de Israel a su tierra natal.

Retomando el caso Venezuela, es digno de hacer notar que ante el clamor del pueblo por una solución a la crisis nacional, Dios va a intervenir a través de una persona que ha venido preparando anticipadamente, o grupo de ciudadanos, para actuar en su momento.

Por tal motivo no solamente es importante orar, sino estar conscientes de que Dios va a intervenir a través del factor humano. Sea extraído de entre su pueblo, como en el caso de Moisés; o a través de otras personas, como sucedió con Ciro el persa.

Tal vez ya está surgiendo el factor humano, usado por Dios como instrumento; esta dada la respuesta, ¿Se es consciente de ello?

Como se dice coloquialmente: “Dios obra por caminos misteriosos”.

Oremos conforme a lo establecido en la Palabra y asumamos nuestra responsabilidad al momento de ser llamados como medios para salvar a Venezuela.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org
  • Datos y conceptos: Wikipedia,
  • Notas Personales.
  • Imágenes: Google

 

CUANDO DIOS NO OYE EL CLAMOR DE SU PUEBLO

“…y gritarán a mis oídos con gran voz, y no los oiré.”, Ezequiel 8:18.

El texto que sirve de tema a este escrito contiene una determinación Divina que contrasta con otros llamados en la Escritura en los que se muestra a Dios insistiendo en que se ore, clame, pida y El  va a responder al clamor de su pueblo.

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Es la nota resaltante en el llamado a Moisés: “He oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias…”, Éxodo 3:7; seguidamente comisiona al patriarca para ir a liberar e su pueblo, a Israel. En este orden de ideas se lee 2 Crónicas 7:14; Jeremías 33:3; y la bien recordada cita de Mateo 7:7. En todas aquellas referencias se invita al pueblo que ore, y Dios promete una respuesta inmediata, como es el caso de Jeremías 33:3: “Clama a mí, y te responderé…”

Siendo así, por qué esta vez Dios se aparta de su habitual estilo y expresa tajantemente que aun cuando el pueblo grite pidiendo la intervención Divina, no serán oídos.

¿Qué motiva que las oraciones del pueblo no sean oídas por el Padre Celestial? La respuesta la obtenemos al leer en su totalidad el capítulo 8 del libro de Ezequiel. Démosle una mirada.

En ese capítulo el profeta narra una visión que tuvo sobre la devoción de Israel, en realidad de sus líderes. Es llevado a Jerusalén y esto es lo que se le muestra:

3 Y aquella figura extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el norte, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que provoca a celos. 4 Y he aquí, allí estaba la gloria del Dios de Israel, como la visión que yo había visto en el campo. 5 Y me dijo: Hijo de hombre, alza ahora tus ojos hacia el lado del norte. Y alcé mis ojos hacia el norte, y he aquí al norte, junto a la puerta del altar, aquella imagen del celo en la entrada. 6 Me dijo entonces: Hijo de hombre, ¿no ves lo que éstos hacen, las grandes abominaciones que la casa de Israel hace aquí para alejarme de mi santuario?

Lee la pregunta contenida al final del versículo seis, ¿Te dice algo? ¿Qué puede hacer el pueblo para que Dios se aleje de su lado?

Dios lleva al profeta al Templo, que como sabemos está dedicado a Jehová, es el santo lugar desde donde se manifiesta a su pueblo, y ¿Qué se observa a la puerta del altar? “…aquella imagen del celo.” ¿Cuál es la imagen del celo? No se dice cuál es, pero podemos interpretar que era la estatua de un ídolo, de los tantos con los cuales Israel se contaminó para practicar la idolatría, reprobada por Dios. Entre aquellas deidades falsas se sabe que eran objeto de adoración: Baal, Moloch, dioses originarios de Babilonia.

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Reproducción de Baal, dios cananeo de la fertilidad.

¿Qué puede alejar a Dios de su pueblo? La idolatría, el culto a ídolos, personalidades, o cualquier otro elemento que se anteponga a Dios, infringiendo los dos primeros mandamientos de la Ley Divina.

La narración prosigue:

Pero vuélvete aún, y verás abominaciones mayores. 7 Y me llevó a la entrada del atrio, y miré, y he aquí en la pared un agujero. 8 Y me dijo: Hijo de hombre, cava ahora en la pared. Y cavé en la pared, y he aquí una puerta. 9 Me dijo luego: Entra, y ve las malvadas abominaciones que éstos hacen allí. 10 Entré, pues, y miré; y he aquí toda forma de reptiles y bestias abominables, y todos los ídolos de la casa de Israel, que estaban pintados en la pared por todo alrededor. 11 Y delante de ellos estaban setenta varones de los ancianos de la casa de Israel, y Jaazanías hijo de Safán en medio de ellos, cada uno con su incensario en su mano; y subía una nube espesa de incienso. 12 Y me dijo: Hijo de hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de la casa de Israel hacen en tinieblas, cada uno en sus cámaras pintadas de imágenes? Porque dicen ellos: No nos ve Jehová; Jehová ha abandonado la tierra.

Lee en el versículo doce la pregunta que Dios hace a Ezequiel, y la respuesta que Él mismo se da. ¿Podrá un siervo de Dios hacer algo en secreto? ¿Podrá hacer un anciano, dirigente del pueblo, hacer algo en privado sin que Dios lo sepa? Observa la escena:

Alrededor del Santuario hay habitaciones para uso de quienes ministran en el Templo. Entre ellas existe una secreta. En sus paredes se observan dibujos de toda clase de imágenes abominables ante Dios: reptiles, bestias abominables, e ídolos; para comprender la magnitud del desafío a Dios, lee Levíticos capítulo once. Es terrible que aquello se plasme en una habitación privada en la casa de Dios; pero lo peor es que setenta ancianos, en secreto, rindan culto a aquellas abominaciones. El hecho de ofrecer incienso es algo que indica rendir culto, adorar, y clamar a un dios falso; en el entendido que el incienso transmite la idea de las oraciones del pueblo dirigidas a Dios; y era un acto relacionado con la expiación del pecado del pueblo. El Sumo Sacerdote llevaba consigo incienso en el solemne momento de ofrecer la sangre del sacrificio para el perdón del pecado del pueblo, Levíticos 16:11-15.

Imagen de Nejbet, diosa buitre egipcia.

El número setenta, nos indica que no era cualquier clase de persona; y el hecho de ser ancianos da la idea de que representan autoridades religiosas. Es decir los guías espirituales de la Nación, en secreto practican ritos paganos.

Pero aquello no se detiene allí, las abominaciones siguen, veamos:

13 Me dijo después: Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que hacen éstos. 14 Y me llevó a la entrada de la puerta de la casa de Jehová, que está al norte; y he aquí mujeres que estaban allí sentadas endechando a Tamuz. 15 Luego me dijo: ¿No ves, hijo de hombre?

Ahora son mujeres que entran en escena. Están a las puertas del templo, en el atrio de las mujeres, ellas no tienen acceso al atrio de Israel, de los hombres. En el espacio reservado para ellas endechan, lloran a Tamuz.

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Semiramis amamanta a Tamuz.

¿Quién es Tamuz? Es una deidad babilónica, su origen se remonta a la época de Nimrod, y la formación de las primeras civilizaciones y cultos paganos. La mitología afirma que Tamuz es la encarnación de Nimrod. La historia es así: Se dice que Nimrod tenía una esposa, Semiramis; este hombre era muy valiente, pero tenía la cualidad de que era opuesto a Dios, recuérdese lo de la torre de babel. Pues bien, a la muerte violenta de Nimrod, su esposa para mantener el poder inventa que Nimrod se convierte en el dios sol; pasado el tiempo, siendo ella virgen un rayo del sol la fecunda y nace un niño a quien llama Tamuz, encarnación del dios sol, que era Nimrod. Un fatal accidente quita la vida a Tamuz, la leyenda dice que un jabalí le da muerte. Ante esta eventualidad Semiramis ideo que el dios Tamuz resucitaría. Por ello el culto a Tamuz quien muere en el invierno, y resucita en primavera. Aquellas mujeres hacen duelo por Tamuz, y le rinden culto a la espera de su resurrección. Lee 8:1, ubica la fecha: año seis, mes seis; día cinco. El año seis de la cautividad; el mes sexto es el de Adar, del calendario hebreo, que corresponde a comienzos de la primavera, entre nuestros meses febrero y marzo. Tiempo en que se clama por la resurrección de Tamuz, lo que pudiera ocurrir en primavera.

¿Le parece abominable aquello? La narración sigue:

Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que estas. 16 Y me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente. 17 Y me dijo: ¿No has visto, hijo de hombre? ¿Es cosa liviana para la casa de Judá hacer las abominaciones que hacen aquí? Después que han llenado de maldad la tierra, se volvieron a mí para irritarme; he aquí que aplican el ramo a sus narices.

Entran en escena los hombres, están ubicados a la entrada del altar, en el atrio de los hombres, que se encuentra entre el atrio de las mujeres y el de los sacerdotes. ¿Qué hacen allí? Le dan la espalda a Dios, dirigen sus frentes hacia donde sale el Sol y le rinden culto.

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El culto al Sol es recurrente en todas las culturas.

Revisemos la escena en su totalidad.

Primero, revisemos los cultos:

A la imagen del celo, un ídolo, posiblemente Baal o Moloch; También el culto a las imágenes pintadas en la habitación oculta de los ancianos, todas abominables; igualmente el culto a Tamuz, por parte de las mujeres; y al dios Sol adorado por los hombres. Todos estos cultos son originarios de Babilonia, y se manifiestan a lo largo de la historia universal. Aun hoy se les sigue rindiendo culto de diferentes formas, incluso entre el pueblo de Dios.

Segundo, veamos el templo y su distribución:

Al traspasar la puerta oriental, entramos al atrio de las mujeres, seguidamente se ubica el atrio de Israel, o de los hombres; luego sigue el de los sacerdotes, donde está el altar del sacrificio y la fuente de bronce; después de este entramos al Lugar Santo, donde vemos la lámpara de siete brazos y la mesa de los panes de la proposición, finalmente el Lugar Santísimo, tras el velo, donde se ubica el Arca del Pacto. Alrededor del santuario existen cámaras para uso de quienes ministran en el Templo.

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Plano del templo, tomado de Wikipedia.

Pues bien en todos y cada uno de los espacios sagrados, excepto el Lugar Santo y el Santísimo, se practican ritos abominables a Dios.

Tercero observemos quienes rinden cultos abominables:

Los ancianos de Israel, los dirigentes religiosos; también los hombres, y finalmente las mujeres. Es decir todo Israel rinde culto a dioses falsos; y lo hacen en el Templo, un lugar destinado a honrar a Jehová el Dios de Israel. De ahí la afirmación relacionada con la imagen del celo, que hace que Dios se aparte del templo y de la Nación en general.

Jehová es celoso, no acepta la traición descarada e insensata de su pueblo. La Idolatría, los cultos y ritos paganos son abominables a los ojos de Dios.

Apliquemos el texto a la Venezuela, al releer la cita, viene a la mete las prácticas paganas, los cultos a deidades falsas, y la invocación a espíritus. Y se atribuye los males del país a los brujos, a los hechiceros, a los ateos, a quienes practican ritos satánicos de cualquier especie. Que los males de Venezuela son por culpa de aquellos, y se le suma a los responsables de la Revolución, y se agrega a los emblemáticos de la oposición.

Están equivocados quienes así piensan, y es una forma elegante de eludir responsabilidades. Aunque todo aquello desagrada a Dios, Él lo toma como una actitud propia de personas que no forman parte de su pueblo, que están en tinieblas; quienes son el objeto de la proclamación del evangelio que aún no han comprendido y aceptado.

Se puede entender que una mujer a quien la luz del evangelio no ha llegado a su vida, por lo cual aún no es pueblo de Dios, practique cultos a una deidad, Tamuz o cualquier otra. Es comprensible que un hombre ajeno al pueblo de Dios, que desconozca el mensaje de la Biblia, afirme que tiene “Un Comandante Supremo”, en la figura de un amado dirigente político. Se puede entender que alguien ajeno a la doctrina cristiana acuda a la montaña de Sorte y le rinda culto a María Lionza. A todos ellos les falta la luz del evangelio, y Dios tiene un trato especial para cada uno. Recuerde Juan 3:17-18, y aquello de ¿Cómo creerán en aquel de quien no han oído? Romanos 10:14-15.

Otra cosa es para el pueblo de Dios, sean los descendientes de Israel, o los cristianos que viven en Venezuela. Para ellos no hay excusa. Comenzamos este escrito con las últimas palabras del capítulo ocho de Ezequiel:

“…y gritarán a mis oídos con gran voz, y no los oiré.”, Ezequiel 8:18.

Si usted es cristiano, o es israelita, y se pregunta ¿Por qué Dios no escucha nuestro clamor? Relea el capítulo ocho de Ezequiel, medite cada palabra, saque sus propias conclusiones.

¿Quiere que Dios responda en el marco de 2 Crónicas 7:14, y el resto de sus promesas? Medite en el capítulo ocho de Ezequiel y luego proceda como la gran plegaria de Salomón, tan reiterad de 2 Crónicas 7:14.

Para que Dios nos oiga.

Fuente:

NO ES SUFICIENTE ORAR PARA SALIR DE LA CRISIS VENEZOLANA

A medida que se agrava la crisis venezolana, igualmente se intensifica el llamado a orar por Venezuela, convencidos del poder de esta devoción espiritual, y porque en la Biblia se reitera la necesidad de hacerlo. Así leemos en Jeremías 33:3: “Clama a mí, y te responderé…”. Un clamor que active el poder de Dios, como refiere la segunda parte del texto antes mencionado: “y te mostraré cosas grandes y ocultas que tu no conoces.”

¿Cómo se activa el poder de Dios? La Biblia nos enseña cómo. Un texto que por lo general se usa para orar por Venezuela es 2 Crónicas 7:14:

14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

El texto destaca como se activa el poder perdonador y sanador de Dios: convertirse de los malos caminos. Pero al utilizar estas palabras para clamar por Venezuela, es conveniente interpretarlas correctamente.

En primer lugar revisemos las circunstancias en las cuales fue pronunciado. Es un momento de gran entusiasmo en Jerusalén, Salomón acaba de culminar la construcción del Templo, que inaugura con una gran celebración la cual dura siete días. El octavo le dedica con gran solemnidad, elevando a Jehová una fervorosa y conmovedora oración, contenida en 2 Crónicas 6:1-42; oída la cual, Dios responde a través de un sueño y le comunica tales palabras, que forman parte del Pacto de Dios con Salomón, pero las mismas están acompañadas de otros conceptos, leamos:

12 Y apareció Jehová a Salomón de noche, y le dijo: Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar por casa de sacrificio. 13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 15 Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar; 16 porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre. 17 Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, e hicieres todas las cosas que yo te he mandado, y guardares mis estatutos y mis decretos, 18 yo confirmaré el trono de tu reino, como pacté con David tu padre, diciendo: No te faltará varón que gobierne en Israel.

Como puedes notar, es Dios quien habla con Salomón mediante un sueño, en el que revela su agrado por el gesto del recordado Monarca, y declara algunas maravillosas promesas. Entre las muchas allí contenidas, consideremos la referida al clamor del pueblo:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Algo que resalta, se destaca en el texto, es que las crisis futuras de la Nación de Israel, indicada en la figura de sequía y plagas, es la consecuencia por el pecado del pueblo. Y que para erradicar aquellos males, no solo es necesario orar, clamar, y humillarse; la clave es “se convirtieren de sus malos caminos”.

Para aplicar este texto a Venezuela, o a cualquier país del mundo, es necesario tener presente algunas realidades. He aquí alguna de ellas.

El texto es dirigido directamente a la Nación de Israel, destacado en la expresión “Mi Pueblo”. En el universo, la única Nación que puede ostentar este título es Israel, reiteramos como Nación, ya que “pueblo de Dios” hay regado por todo el mundo, y muchas Naciones poseen una población mayoritaria de hijos de Dios, más no pueden asumir tal designación.

Entonces, la expresión “mi pueblo”, cuando se trata de un país como Venezuela, se refiere a la parte de la población que es pueblo de Dios por ser descendientes directos de Abraham, por vía de Isaac, y a los prosélitos que han abrazado la Ley de Moisés; o a los “adoptados”, por vía de la fe en  Cristo, tal y como expresa Juan 1:12.

A este pueblo, a los israelitas y sus prosélitos, y a los cristianos venezolanos es que se pide “convertirse de sus malos caminos”. ¿Cuáles son los malos caminos a que se refiere el texto? Se refiere a los pecados que como pueblo se practican, desatendiendo las demandas divinas. En  artículo anterior, de este mismo sitio: “Mi pueblo pereció porque le faltó conocimiento” se aborda este aspecto, comentando las palabras del profeta Oseas, he aquí un resumen:

1 Oíd palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. 2 Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden. 3 Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán.  Oseas 4:1-3.

Y por si esto fuera poco, añade:

11 Fornicación, vino y mosto quitan el juicio. 12 Mi pueblo a su ídolo de madera pregunta, y el leño le responde; porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar, y dejaron a su Dios para fornicar. 13 Sobre las cimas de los montes sacrificaron, e incensaron sobre los collados, debajo de las encinas, álamos y olmos que tuviesen buena sombra; por tanto, vuestras hijas fornicarán, y adulterarán vuestras nueras.

En resumen los males de la Nación, de los que hay que arrepentirse son: Conducta inmoral, Injusticia, idolatría, hechicería, cultos de religiones paganas. Y esto se exige “al pueblo de Dios” no a Venezuela, por quien Dios tiene misericordia pero no es su pueblo estrictamente hablando.

Es decir, lo que Dios demanda para sanar la tierra, lo exige a su pueblo, no al Presidente de la República, ni a los demás representantes de los Órganos Poderes Públicos, ni a la Sociedad Civil Organizada, ni a las cámaras que representan a los empresarios, como tampoco a las organizaciones sindicales obreras. La demanda es para su pueblo, aquella porción de venezolanos que son sus hijos.

Entonces el llamado es para los cristianos venezolanos, y para los israelitas que viven en Venezuela. Sin ser sectarios, porque quienes no creen en Dios, ni le reconocen como Soberano, no están obligados a obedecerle, en el marco de 2 Crónicas 7:14. Para ellos el llamado está contenido en Isaías 55:6-7.

Para visualizar la situación venezolana, hagamos un paneo a lo que ocurre en el Continente. Revisemos la condición socioeconómica de los países de Norte, Centro y Suramérica; excluyamos a los Estados Unidos y a Canadá, que son naciones desarrolladas. Pasemos la mirada desde México, las Antillas, Centroamérica hasta el cono sur. ¿Cuáles son los países que resaltan por escases de alimentos, medicinas, y de servicios públicos, al borde de una crisis humanitaria? Solo tres, uno de los cuales es Venezuela, y hoy día va a la cabeza. El resto de países viven sus crisis pero no al extremo de Venezuela, Colombia por ejemplo, sufre como consecuencia de un conflicto generado por la guerrilla izquierdista y el auge del narcotráfico, pero en aquel País no existe el nivel de desabastecimiento, hambre, falta de medicinas, e ineficacia de servicios públicos, como en Venezuela.

¿Qué motiva esa crisis? Lo explica 2 Crónicas 7:14, apartarse del camino, transitar por veredas que van contra las demandas divinas. ¿Cuáles son esos caminos? Aquellos que alejan de Dios, que son repudiados en la Palabra: injusticia, idolatría, hechicería, cultos paganos, un conjunto que es abominable a Dios.

Es explicable que una persona que no sea “pueblo de Dios” practique religiones paganas, rinda culto a ídolos, y practique cultos abominables; aunque aquello es reprobado, es inaudito, inexplicable, e injustificable que quienes presumen ser hijo de Dios abracen aquellas prácticas, y además “se complacen con los que las practican.”, Romanos 1:12.

En Venezuela hay libertad de cultos, tal y como lo establece la Constitución Nacional, y cualquier persona tiene el derecho de rendir culto según su preferencia y determinación. Artículo 59 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece:

Artículo 59. El Estado garantizará la libertad de religión y de culto. Toda persona tiene derecho a profesar su fe religiosa y cultos y a manifestar sus creencias en privado o en público, mediante la enseñanza u otras prácticas, siempre que no se opongan a la moral, a las buenas costumbres y al orden público. Se garantiza, así mismo, la independencia y la autonomía de las iglesias y confesiones religiosas, sin más limitaciones que las derivadas de esta Constitución y la ley. El padre y la madre tienen derecho a que sus hijos o hijas reciban la educación religiosa que esté de acuerdo con sus convicciones. El padre y la madre tienen derecho a que sus hijos o hijas reciban la educación religiosa, que esté de acuerdo a sus convicciones. Nadie podrá invocar creencias o disciplinas religiosas para eludir al cumplimiento de la ley ni para impedir a otro u otra el ejercicio de sus derechos.

Pero este artículo no es aplicable al pueblo de Dios, quien está llamado a rendir culto a Dios, y solamente a Él, tal y como se establece en Éxodo 20:1-7. Aunque si está llamado a respetar el derecho de los demás de practicar la religión de su preferencia.

Entonces el pueblo de Dios que habita en Venezuela, cristianos e israelitas, no pueden rendir culto a dioses ajenos, ni practicar cultos paganos, ni adoptar filosofías que contradigan la Palabra, que es abominable, ni complacerse con los que lo hacen, es decir apoyarles.

En este orden de ideas, es legítimo Constitucionalmente que un grupo de venezolanos decida establecer en la Nación el Socialismo del Siglo XXI, promover la Revolución Bolivariana, practicar cultos según sus creencias, y erigir al expresidente como su comandante eterno. Eso no es reprochable en el marco del Estado de Derecho, y según la libertad de cultos imperante en Venezuela. Es el mismo derecho que tenemos los cristianos de proclamar que Jesucristo es nuestro Señor, y los israelitas de indicar que son pueblo de Dios, descendientes de Abraham.

Pero esa libertad constitucional no le da derecho a un venezolano, que se considere pueblo de Dios, de apoyar un sistema ajeno a los principios que sustentan la fe del Nuevo Testamento, y de la Ley de Moisés. Hacerlo, trae consecuencias.

A la luz de lo anteriormente expuesto, releamos 2 Crónicas 7:13-14:

13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

La enseñanza es clara, hay que “convertirse de los malos caminos”, para que sean perdonados los pecados, y se resuelva la crisis. ¿Cuáles son los malos caminos? Apoyar los principios filosóficos de la Revolución Bolivariana ajenos a la Palabra de Dios: ateísmo, materialismo, ocultismo, cultos a dioses paganos, considerar a una persona su comandante eterno, desatendiendo el  Señorío de Cristo.

Sobre este último particular, reiteramos, un venezolano tiene el derecho de profesar aquello, y es legal. Pero un hijo de Dios, un venezolano que se considere hijo de Dios, no puede asumirlo porque va contra lo que establece la Palabra de Dios.

3 Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres. 4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. 5 Y amarás a Jehová tú Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; 9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

Antes de las conclusiones es conveniente aclarar un aspecto, para no crear falsas interpretaciones. Cuando nos referimos a que no hay que apoyar a los principios filosóficos del Socialismo del Siglo XXI y de la Revolución Bolivariana, alguien puede interpretar que estamos llamado a volver al sistema imperante en los días previos a la Quinta República. No, ese no es nuestro llamado, la Cuarta República se desvió igualmente por los mismos senderos, y los resultados son evidentes; eso igualmente analizamos en artículos anteriores. Nuestro criterio es que la Quinta República aparece en la escena a causa del fracaso moral, y espiritual de la Cuarta.

No estamos contra la Revolución Bolivariana, ni contra el Socialismo del Siglo XXI como proyecto social y político; nuestra advertencia es la de no cultivar aquellos principios que atenten contra nuestra fe, la fe en el Dios de Abraham, los Patriarcas, Padre de nuestro Señor Jesucristo; y las demandas de la Palabra de Dios.

A todos los venezolanos, independientemente de sus creencias el llamado divino es:

6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Isaías 55:6-7.

Como sabemos por lo que nos relata la historia, los personajes eminentes, quienes están en el poder, necesitan hombres de Dios que les aconsejen sabiamente, y les conduzcan con la Palabra. No es cuestión de repudiarles, sino de entender que sus principios y valores son diferentes a los nuestros, y que según la demanda bíblica es urgente hacerles entender el plan de Dios para sus vidas, demostrarles que dice la Palabra: “Bienaventurada la Nación cuyo Dios es Jehová, Salmos 33:12.

He observado por las redes sociales sobre un movimiento en los Estados Unidos de Norteamérica que ha comenzado a orar por Al Qaeda, e ISIS, movimientos islámicos de gran presencia mundial. Esa actitud es la aconsejada reiteradamente en la Biblia. Los hijos de Dios en Venezuela tenemos que comenzar a clamar en la forma correcta.

ORAR POR ISIS Y ALQAEDA

Llamado de Voces de los Mártires para orar por ISIS y Alqaeda.

Igual llamado hay que hacer en Venezuela, para clamar por los promotores de la Revolución Bolivariana, y del Socialismo del Siglo XXI; tanto como por aquellos que caminan por senderos errados, y compartirles de Jesucristo a los fines de que se rindan ante Él,  y luchen para extender la paz que produce el evangelio del reino. Todos deben estar incluidos al orar por Venezuela, no condenarles, ni rechazarles, sino orar para que sean conmovidos por el mensaje del evangelio del reino.

En conclusión, dos clamores hay que elevar para superar la crisis venezolana, una acción determinante para su solución:

A los cristianos: “arrepentirse de sus malos caminos”, en caso de haberse desviado, humillarse y orar, en ese orden. Para que le sean perdonados los pecados, y la tierra sanada; según 2 Crónicas 7:14. Respecto de los gobernantes: Clamar para que se arrepientan y abandonen sus malos caminos, como expresa Jeremías 33:3. Pedir que ellos procedan tal y como declara Isaías 55:6-7.

Un gran desafío para el pueblo de Dios en Venezuela. Dios conceda discernimiento espiritual, y poder en la oración.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de biblegateway.org,
  • Apuntes personales,
  • Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,
  • Imágenes: Google.