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FALSAS CREENCIAS SOBRE GÉNESIS CAPÍTULO TRES

Hemos escuchado infinidad de predicaciones desde los púlpitos,  leído escritos en innumerables libros y revistas; así como visto videos que analizan los acontecimientos narrados en el capítulo tres del libro de Génesis, en el que se aborda la caída del hombre, y las consecuencias de aquel lamentable hecho.

Al analizar el texto bíblico, se observa que hay ciertas discrepancias en la interpretación de las escenas narradas en el mismo,  que por años se han repetido como ciertas; y lo que realmente dice la Escritura.

Hay algunas falsas creencias derivadas de las erradas formas de interpretar el texto.

Estas son:

Dios maldijo a las serpientes, por eso sonenemigas del hombre.

El hombre está bajo maldición por haber pecado.

El trabajo es un castigo debido al pecado de Adány Eva.

La expulsión del huerto es un castigo Divino.

Vamos a considerar esas creencias.  Te recomiendo que leas todo el relato contenido enel capítulo tres del Génesis.

¿Es cierto que Dios maldijo a las serpientes?

La serpiente mencionada en la Biblia asociada con la desobediencia, no es el ofidio reptil que abunda en el planeta tierra; es una referencia metafórica a Satanás, 2 Corintios 13:3, Apocalipsis 12:9; 20:2.

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La sola imagen de una serpiente produce un sensación de rechazo.

Lee Génesis 3:1, reflexiona, ¿poseen las serpientes un cerebro que les permita seducir, como un ser humano? ¿Tienen las serpientes aparato fonador que les permita hablar?

La serpiente que habla en Génesis 3:1, es Satanás. ¿Cómo explicar aquello? Satanás pudo tomar la forma de una serpiente; o hacer creer a Eva que la serpiente hablaba con ella, del mismo modo que un ventrílocuo “hace” que su muñeco hable con el público.

Otra opción es que Satanás usó la denominada percepción extra sensorial, con la cual se puede comunicar sin el uso de los sentidos físicos convencionales. Jesús hizo uso de ella en varias ocasiones, Él “leía” la mente, los pensamientos, Marcos 2:6-8.

Eva tenía desarrollada tal cualidad antes de la caída; gracias a ella mantenía permanente contacto con Dios; la misma que utilizamos al “hablar con Dios” en la oración privada, sin palabras audibles Dios nos “escucha”.

Entonces, cuando Dios maldice a la serpiente, Génesis 3:14-15, maldice es a Satanás, no al ofidio tal vez utilizado por el maligno; y la enemistad de la simiente de la mujer no es con la simiente de las serpientes; sino con la simiente de Satanás; la simiente de la mujer es una prefigura de Jesucristo, quien definitivamente la herirá en la “cabeza”, mortalmente.

Hay que tener presente el estilo literario del texto para interpretarlo correctamente. Una interpretación literal del mismo, sin considerar el contexto induce errores.

Nuestra enemistad es contra Satanás y su simiente, no contra los ofidios que nada tienen que ver con la desobediencia del hombre.   

Siguiente falsa creencia, ¿Está el hombre bajo maldición?  ¿Maldijo Dios al hombre? En ninguna parte del capítulo tres del Génesis se menciona ese hecho.

Hay dos maldiciones en el texto, la primera, contra Satanás, 3:14; y la segunda, contra la tierra, 3:17. Ni a la mujer, ni al hombre se les maldice; se les advierte las consecuencias de su desobediencia, y previene acerca de que no gozarán más las bondades del huerto, pues en su caída arrastran con ellos al resto de la creación.

La Biblia abunda en bendiciones para el hombre, desde Génesis 1:28, se reitera este propósito Divino; tan solo que a partir de Génesis 3, el hombre tiene un papel relevante para obtenerla, Deuteronomio 6:24.

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De acuerdo con la Escritura, el hombre vive bajo la bendición y protección Divina, Números 6:24-26; Salmos 23, 91, 121; Romanos 8:28-39.

Analicemos otra falsa creencia: El trabajo es un castigo por la desobediencia. ¿Es cierto?

Mucho antes de la desobediencia, el hombre tenía la instrucción de trabajar, Génesis 1:28. Trabajo y productividad es la manera como Dios bendice al hombre.

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Bendito serás en el campo… Deuteronomio 28:3.

El hombre es “señor” de la creación, mayordomo de los recursos que se le entrega. El asunto es que debido a la maldición a la tierra, y a la expulsión del huerto, el hombre necesita aplicar su ingenio, su creatividad, para hacer que la tierra produzca; ya que antes vivía en un huerto plantado por Dios, Génesis 2:8.

Al salir de un quirófano totalmente restablecido, y, luego del proceso de recuperación poder continuar la vida normalmente, es cuando se valora la bendición del trabajo.

El trabajo por más modesto y sencillo que sea, es una bendición, a través del cual te realizas, y puedes bendecir a otros. El operario encargado del mantenimiento eléctrico, al realizar su trabajo eficientemente hace un gran aporte al acto quirúrgico, que salva vidas.

Hay espacios en el mundo, que el hombre con ingenio, creatividad, y ganas, los ha transformado en verdaderos “paraísos terrenales”, lo cual es digno de admiración; producto de la capacidad humana de crear.

El trabajo es una bendición.

Otra falsa creencia: La expulsión del huerto es un castigo.

En lenguaje teológico, y en el de muchos predicadores la palabra “castigo” es prominente. La imagen que transmiten de Dios, es la de un Ser sentado en su Trono a la expectativa de cualquier yerro humano para fulminarle con un castigo.

Esta teología enfoca a Dios como el responsable de los males de la humanidad, ya que éstos son castigos Divinos.

Visualicemos la imagen de Adán y Eva, vestidos con pieles de un animal, rostros sombríos, apesadumbrados por la gran pérdida de estatus, temerosos por el incierto porvenir, saliendo del huerto hacia un mundo desconocido, hostil. ¿Qué sientes al imaginar esa escena? ¿Quién es el responsable de todo cuanto sucede? ¿Está castigando Dios a la pareja?

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La expulsión del huerto no es un castigo Divino; es la natural “consecuencia” de no acatar una instrucción.

Imagina esta escena. Un padre le advierte a un adolescente: “Cuando manejes, evita usar tu celular enviando mensajes de texto”. El joven desacata la instrucción, y choca contra un árbol, por lo que se fractura el tobillo derecho. ¿Es responsable el padre del accidente? ¿Es la fractura del tobillo un castigo del padre contra un hijo desobediente?

Aun cuando la palabra castigo se usa frecuentemente en la Biblia, aparece 88 veces en la versión RVR60, cada vez que se menciona asociada con un acto de Dios, se puede escribir en su lugar: “a consecuencia de…”, “…consecuencia por…”, y no cambia el significado del texto; tal vez lo aclare.

Veamos un ejemplo:

Levítico 26:43: Pero la tierra será abandonada por ellos, y gozará sus días de reposo, estando desierta a causa de ellos; y entonces se someterán al castigo de sus iniquidades; por cuanto menospreciaron mis ordenanzas, y su alma tuvo fastidio de mis estatutos.

Cambiemos la palabra “castigo”, en lugar de ella, escribamos: “a las consecuencias por…” Veamos cómo se lee.

Levítico 26:43. Pero la tierra será abandonada por ellos, y gozará sus días de reposo, estando desierta a causa de ellos; y entonces se someterán a las consecuencias por sus iniquidades; por cuanto menospreciaron mis ordenanzas, y su alma tuvo fastidio de mis estatutos.

¿Es un castigo Divino la expulsión del huerto? Es la consecuencia obtenida por desacatar una instrucción.

Sea castigo, o consecuencia, el hecho objetivo es el mismo, “expulsión del Edén”; sin embargo al referirnos a la “consecuencia”, colocamos el énfasis en la responsabilidad del hombre.

No podemos culpar a Dios por los males del mundo, ni afirmar que los tales son castigos Divinos. Es ilógico afirmar que Dios castigó las maldades de un pueblo con la erupción de un volcán en el que hay varios damnificados; no es responsabilidad de Dios que se construya un poblado en las laderas de uno.

Tampoco podemos evadir nuestra responsabilidad, diciendo: El diablo me tentó, fui engañado y desobedecí.

Cómo corregir las falsas creencias.

Es conveniente, con respecto a las falsas creencias derivadas de erradas interpretaciones de la Biblia, establecer dos principios.

Primero, ir directamente a la fuente, la Palabra de Dios, escudriñar en ella, y obtener la revelación de Dios directamente.

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Escudrñad las Escrituras…

Segundo, no creer en todo cuanto afirman los predicadores mediáticos, libros, redes sociales, y películas; es conveniente evaluar aquellas enseñanzas, doctrinas, y en general afirmaciones; contrastarlas con la Palabra.

Considera lo que te digo, el Señor te dé entendimiento en todo. 2 Timoteo 2:7.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de http://www.biblegateway.com

Notas personales

Imágenes: Google

ADVERSARIO DERROTADO

Ejercer el poder, influir sobre los demás, marcar la pauta, tener autoridad, estar a la cabeza; recibir halagos, doblegar a otros; mantenerse en primer plano, son necesidades de muchas personas, para satisfacer su ego.

Estas personas siempre se mantienen en la línea de ataque; critican, cuestionan, calumnian, agreden; y por todos los medios procuran colocar tropiezos, para propiciar el fracaso de los demás.

Tales seres están desparramados en muchos lugares. En el ámbito de la política, en empresas productivas, en distintos grupos humanos, y aun dentro del pueblo de Dios.

Cuando tales personas se mueven dentro del pueblo de Dios, por lo general se autoproclaman Iluminados, y confunden sus deseos de grandeza con la inspiración divina.

Tales personas jamás son felices. Viven a la ofensiva, rumian incesantemente sus frustraciones, no pueden dormir en paz, ya que siempre están maquinando el mal.

Uno ve a esas personas, y siente compasión por el infierno que viven, innecesariamente.

Sobre ello escribe Isaías en el capítulo 14 de su libro.

Refiere sobre aquel “lucero de la mañana” quien una vez estuvo ejerciendo ministerios especiales en las alturas, y que por su soberbia y arrogancia es lanzado a su propio infierno.

Tal personaje comanda a todos los rebeldes, pero su misión es maléfica. Poco espacio ofrece la Sagrada Escritura para hablar sobre este adversario, y cuando lo hace es para destacar su perversidad, y sobre todo su derrota y sentencia final, el infierno.

Por todo lo cual, no debemos temer a estos adversarios. No van a prevalecer contra el pueblo de Dios. A quien si debemos tomar en serio, es al mismo Dios, que en su Soberanía se constituye en Juez implacable; o en Amparo y Fortaleza, según nuestra propia elección.

De muchas maneras el adversario instrumenta el mal contra el pueblo de Dios. Faraón, Belsasar, Antioco Epifanes, Neron, Hitler, son nombres emblemáticos de personas utilizadas como agentes de maldad.

En su momento, y por breve tiempo, prevalecieron contra los Hijos de Dios, pero su destino es “llorar y crujir de dientes”. El rey de Babilonia, en su ocasión, Satanás, y todos quienes maquinan maldad contra el pueblo de Dios, recibirán su merecido.

Dios siempre cuida a sus ungidos, los auténticos.

Isaías 14:12-20

12 ¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. 13 Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; 14 sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. 15 Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo. 16 Se inclinarán hacia ti los que te vean, te contemplarán, diciendo: ¿Es éste aquel varón que hacía temblar la tierra, que trastornaba los reinos; 17 que puso el mundo como un desierto, que asoló sus ciudades, que a sus presos nunca abrió la cárcel?

18 Todos los reyes de las naciones, todos ellos yacen con honra cada uno en su morada; 19 pero tú echado eres de tu sepulcro como vástago abominable, como vestido de muertos pasados a espada, que descendieron al fondo de la sepultura; como cuerpo muerto hollado. 20 No serás contado con ellos en la sepultura; porque tú destruiste tu tierra, mataste a tu pueblo. No será nombrada para siempre la descendencia de los malignos.

 

MENTE SANADORA

Dando continuidad al tema Mente Sanadora, vamos a considerar las siguientes estrategias para el desarrollo de una mente sana.

Revisemos otra estrategia: Supera la culpa.

Existen dos tipos de culpas. La culpa legal, y la culpa psicológica, o sentimiento de culpa.

La culpa legal, se resuelve en los tribunales; y acarrea sanciones civiles o penales; de acuerdo al estado de derecho.

Cuando una persona comete un delito, es juzgada en un tribunal, y recibe la pena correspondiente a la magnitud de la falta. Una vez cumplida la pena, se extingue la responsabilidad legal; la persona es libre, y no puede ser juzgada nuevamente por aquel delito.

La culpa psicológica se procesa en la mente. La denominaremos, sentimiento de culpa.

Esta emoción está centrada en el pasado, es originada por hechos, u omisiones que consideramos errados, y es propia de personas que tienden a vivir en el pasado. Mediante el sentimiento de culpa, nos castigamos, mentalmente, por los hechos u omisiones erradas del pasado. Se procesa mediante un círculo vicioso; este funciona de la siguiente manera:

Primero: Se piensa en el hecho, u omisión errada

Segundo: Aparece el sentimiento de culpa

Tercero: Se otorga el castigo por error cometido

Cuarto: Se obtiene expiación, liberación de la culpa

En el tercer paso del proceso, “el castigo”, se concede mediante dolores de cabeza, tristeza, remordimiento, depresión, entre otros.

Este mecanismo en nada nos ayuda a resolver el sentimiento de culpa; por el contrario lo que hace es perpetrarlo; porque no resuelve el sentimiento de culpa, al contrario, lo mantiene.

Mediante este mecanismo, usted se castiga indefinidamente por el mismo error u omisión.

¿Qué hacer para liberarnos del sentimiento de culpa?

Primero: Reconozca el error, u omisión; acéptelo

Segundo: Piense que usted no es infalible, que puede errar

Tercero: Pida perdón a la persona a quien le hizo daño, si fuere el caso

Cuarto: Perdónese usted mismo

Quinto: Libérese de la culpa

La próxima vez evoque error u omisión, o alguien se lo recuerde; considérese perdonado, libre de culpa. No siga el juego, no caiga en el círculo vicioso.

Es importante tomar conciencia de que el hecho, o circunstancia, por la cual aparece el sentimiento de culpa, no existe en la realidad. Existe solo en su mente, por cuanto es un hecho pasado. Es decir, usted está experimentando una sensación de dolor, vergüenza, culpa, por algo que no existe, sino en su mente.

Por otra parte, es posible que la persona ofendida, o agraviada, ya lo haya perdonado, y olvidado el hecho.

Ahora, si se siente culpable por algo que no hizo, perdonase, y punto final.

Así que libérese del sentimiento de culpa, y siga experimentando hoy, la belleza de vivir el presente. Algo constructivo que puede hacer sobre su pasado, es no volver a cometer el mismo error; ha obtenido aprendizaje; de manera dolorosa, pero aprendizaje al fin.

Tomemos nota de otra estrategia: enfrenta la ansiedad.

La ansiedad, es una emoción orientada hacia el futuro; es la sensación de angustia por las cosas que ocurrirán en el porvenir. Está íntimamente ligada a la preocupación.

La ansiedad tiene su origen en la preocupación por las cosas que pueden ocurrir en el futuro.

Hay que reconocer que el futuro es incierto. Aun cuando hay mecanismos, y formulas para predecir la ocurrencia de ciertos hechos, es imposible predecir con exactitud lo que sucederá dentro de cinco años.

En el mundo de la astronomía, se puede predecir con exactitud la posición de un planeta en un momento determinado. No ocurre así, con los fenómenos sociales, y menos aun en relación con nuestra vida.

Cuando usted se preocupa por el futuro, y siente ansiedad, está experimentando una emoción por algo que no existe, sino en su mente. Semejante a la culpa, pero de orientación diferente; aquella al pasado, la ansiedad hacia el futuro.

¿Cómo puede vencer la ansiedad?

Actuando hoy, sobre aquellas cosas en las que usted puede intervenir, y tener fe en que el futuro es promisor; esperanza en que las cosas irán bien.

¿Recuerda la fabula de la hormiga y la cigarra? La hormiga estaba consciente de que se aproximaba el invierno, por lo cual tenía que hacer previsiones para ese porvenir, ocuparse en almacenar alimentos. Habría sido inútil que la hormiga se preocupara y estuviera ansiosa por la llegada del invierno, y no almacenara alimentos.

La moraleja es que la ocupación, es un antídoto contra la preocupación.

Usted tiene un proyecto para el futuro. No se preocupe por ese proyecto, ocúpese cada día en los pasos requeridos para hacerle realidad.

Continúa…

Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia Libre

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