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PERIHELIO, PUNTO MÁXIMO

El cielo es un maravilloso escenario en donde sucede una serie de fenómenos astronómicos y galácticos que podemos catalogar como asombrosos, impresionantes. Uno de ellos es el movimiento regular, sincronizado, y exacto de los cuerpos celestes; enfoquemos al planeta Tierra, consideremos algunos detalles de su mecánica.

El domingo 5 de enero, de este año 2020 que se inicia, a las 07:48 UTC, estaremos en perihelio,  la Tierra alcanza el punto más cercano al Sol en su órbita alrededor del astro rey; se ubicará a unos 1470 millones de kilómetros, moviéndose a la velocidad máxima de 109.080 km/h.

El 5 de enero la Tierra esta en Perihelio.

Llegado a ese punto la fuerza de atracción del Sol le dará un tirón, y hará que gire en su órbita para retornar al punto más lejano del mismo, el afelio, lo cual ocurrirá el 4 de julio, a las 11:35 UTC. Sucesivamente se moverá entre aquellos dos puntos extremos de su órbita, mientras exista el Universo.

La Tierra se mueve constantemente: gira sobre su eje, el movimiento de rotación; se mueve alrededor del Sol, su movimiento de traslación; a su vez se mueve con el Sol, y resto de Planetas, alrededor del eje de la Vía Láctea, dando lugar al año cósmico, unos 250 millones de años terrestres; y conjuntamente con la Vía Láctea se mueve en círculo con el conjunto local de galaxias, que a su vez se mueve dentro del Cúmulo de Virgo; que se mueve conjuntamente con el Súper Cúmulo Local, y ´este se mueve en el Universo el cual se expande continuamente. Pero en realidad se mueve

El Grupo Local de Galaias está en el centro de la imagen, allí se encuentra nuestra Galaxia

Uno imagina a la tierra moviéndose alrededor del Sol en una órbita elíptica fija, sin embargo la realidad es que se traslada conjuntamente con el sistema solar en un movimiento elíptico en forma de tornillo. Que avanza así alrededor del eje central de la Vía Láctea, nuestra Galaxia.

El Sistema Solar avanzando alrededor del eje central de la Vía Láctea.

Esta complicada y fascinante dinámica tuvo su origen, en el principio, como reseña Génesis 1:1, producto del acto creador de Dios. Aquello ocurrió, según la cosmología, hace alrededor de 13.800 millones de años, mediante lo que se conoce como el Bing Bang, el punto inicial de la materia, el espacio, la energía, y del tiempo.

En mi concepto, la teoría del Bing Bang no contradice Génesis 1:1, más bien pudiera ser la explicación científica de la intervención Divina en el acto creador. Según aquella teoría, el Universo tuvo como punto de partida una concentración de materia, espacio, energía, y tiempo, más pequeña que un punto (.) de los utilizados en este escrito, que súbitamente se expandió y progresivamente fue organizándose hasta formar el Universo tal y como lo conocemos, el planeta Tierra inclusive.

 ¿Hasta cuándo se expandirá el Universo? Los cosmólogos han dado diversas explicaciones acerca de este fenómeno, pero no hay acuerdo al respecto. Se creía que el universo se iría expandiendo hasta un momento en al que alcanzaría su máxima expansión, luego se contraería, sin embargo recientes estudios proponen que el Universo se expande como si una gran fuerza de atracción impulsa aquel movimiento acelerado hacia el infinito.

La Biblia propone que el Universo conocido tiene un final determinado por el creador; esto se infiere de Apocalipsis 21:1, en donde Juan, el escritor de la Revelación, afirma que ve: “Cielo nuevo, y tierra nueva; porque el primer cielo, y la primera tierra pasaron, y el mar no existía más”. Esto ocurre después del retorno de Jesucristo.

¿Por qué habrá cielo nuevo, y tierra nueva? Porque en aquel momento, luego de la Segunda Venida de Jesucristo, el hombre es recreado a la imagen de Cristo, restaurado, de manera que no puede un hombre perfecto vivir en un orden, un Universo, caído, imperfecto. Por lo tanto, el cielo y la tierra, también son renovados.

¿Cuando se materializará la creación de un cielo nuevo, y de una tierra nueva? No sabemos con exactitud cuando será ese evento, solo tenemos indicios, revelados en la Sagrada Escritura; mientras aquello sucede, sigamos disfrutando la vida en este maravilloso y singular planeta Tierra.

Cuando uno eleva su mirada al cielo, y observa la regularidad y exactitud del movimiento de los cuerpos celestes, viene a la mente las palabras del Salmista:

Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos Salmos 19:1.

Fuente:

  • Textos Bíblicos: RVR60
  • Datos Astronómicos: Wikipedia
  • Notas Personales
  • Imágenes: Google.

POSPUESTO EL FIN DEL MUNDO PARA OTRA FECHA

Como se esperaba, llegamos al 21 de diciembre y el anunciado fin del mundo no tuvo lugar.

Ya los astrónomos, y la lógica humana, nos habían indicado que no existían elementos de juicio para asegurar que tal evento catastrófico ocurriría.

El choque con un Planeta, o con un asteroide, ya había sido descartado hace mucho tiempo, debido a que no se observaba en el espacio a ninguno de estos cuerpos celestiales; cuya presencia debería ser visible desde hace mucho tiempo.

Por otra parte la supuesta llamarada del Sol tampoco era esperada, ya que dicho fenómeno ha ocurrido en innumerables ocasiones, sin ejercer mayores daños sobre la Tierra, más que las conocidas interferencias en las comunicaciones, y en los sistemas eléctricos.

La inversión de los polos magnéticos, o devastadores terremotos, igualmente se han producido en diversas ocasiones desde que la tierra existe; más se presume que tal vez tengan lugar dentro de algunos millones de años.

¿Qué ocurrió? ¿Fallaron los Mayas en sus predicciones?

No es que los Mayas fallaran, los que erraron fueron quienes interpretaron erróneamente sus predicciones. A la luz de las informaciones al respecto, tales antepasados centroamericanos lo que anticiparon fue el fin de un ciclo en su calendario, y el inicio de otro.

Como cuando se dijo que el 31 de diciembre del año 2000, a las 12 de la noche hora local, culminaría un milenio, un siglo, y se iniciaría otro, el siglo 21. No se dijo que se acabaría el mundo, aunque algunos lo esperaban, sino que culminaría un ciclo de mil años.

Los Mayas, como muchos pueblos ancestrales, se dedicaron al estudio de los astros; y de ellos obtuvieron el conocimiento de que el Universo es un inmenso reloj astronómico exacto, regido por leyes inquebrantables.

En el Universo no hay azar, casualidad o imprevistos. Todo está debidamente ordenado, equilibrado, y sincronizado. Por ello es que quien conoce de astronomía, sabe que la Tierra en un momento dado, como el 21 de diciembre, estará en una posición prefijada; el conocido solsticio de invierno en el Hemisferio Norte.

Este inmenso reloj astronómico nos dice que la tierra gira sobre sí misma en 24 horas, que gira alrededor del Sol en 365 días, que gira junto con el Sol, alrededor del centro de la Galaxia, en 225 millones de años terrestres; el conocido Año Galáctico, o Cósmico.

Según cálculos de los astrónomos, el Sistema Solar, la Tierra incluida, se formó hace 20 Años Galácticos; y que los humanos aparecieron sobre la faz de la Tierra en el 19.999 año galáctico.

Hoy 21 de diciembre del 2012, honramos a los astrónomos mayas por ese conocimiento adquirido, y legado a través de su calendario.

Ahora, ¿Qué se dice respecto al final del mundo?

Hay diversas afirmaciones al respecto.

El Big Crunch, o Gran Contracción.

La teoría de la Gran Implosión propone un universo cerrado. Según esta teoría, si el universo tiene una densidad crítica superior a 3 átomos por metro cúbico, la expansión del universo, producida en teoría por la Gran Explosión, o Big Bang, irá frenándose poco a poco, hasta que finalmente comiencen nuevamente a acercarse todos los elementos que conforman el universo, volviendo al punto original, en el que todo el universo se comprimirá y condensará, destruyendo toda la materia en un único punto de energía como el anterior a la Teoría de la Gran Explosión.

El momento en el cual acabaría por pararse la expansión del universo, y empezaría la contracción, depende de la densidad crítica del Universo; obviamente, a mayor densidad mayor rapidez de frenado y contracción, y a menor densidad, más tiempo para que ocurra el colapso.

El Big Freeze, “Gran congelación“.

También conocido como Big Whisperer, “Gran susurrante”,  es una hipótesis cosmológica sobre el destino final del Universo, en la que se supone éste se seguirá expandiendo eternamente; asume, por tanto, un universo abierto, en el que se detendrán prácticamente todos los procesos físicos, y posiblemente acabando en la muerte térmica del Universo.

El destino final del mundo, según esta teoría, es un universo disperso y congelado.

Big Bounce, Gran rebote.

Según algunos teóricos, el Universo es oscilante. El Big Bang fue simplemente el comienzo de un período de expansión, al que sigue un período de contracción. Desde este punto de vista, se podría hablar de un Big Crunch, seguido de un Big Bang, o, más sencillamente, un Gran Rebote.

Esto sugiere que podríamos estar viviendo en el primero de todos los universos, pero es igualmente probable que estemos viviendo en el universo dos mil millones, o cualquiera de una secuencia infinita de universos.

Multiverso

El multiverso, conjunto de Universos paralelos, es un escenario en el que aunque el Universo puede ser de duración finita, es un Universo entre muchos. Además, la física del multiverso podría permitirles existir indefinidamente. En particular, otros Universos podrían ser objeto de leyes físicas diferentes de las que se aplican en el Universo conocido.

Cielo Nuevo y Tierra Nueva

Este es un concepto que aparece en el libro de Apocalipsis, en sus dos últimos capítulos, de acuerdo con esta afirmación, Dios transformará el Cielo y la Tierra, que tendrá nueva apariencia y propiedades; para albergar a una humanidad igualmente transformada. Todo después de la Segunda Venida de Jesucristo, quien antes de partir, prometió un retorno glorioso.

Esta es la esperanza de los cristianos.

En fin, como se ha observado, en las distintas afirmaciones sobre el final del mundo no hay fecha cierta. Solo explicaciones que dependen de las creencias de quienes las postulan.

Se prevé un final catastrófico, o un final glorioso. Todo es asunto de fe.

Fe en los postulados de la ciencia, o en los de la Biblia.

Entre tanto, el 21 de diciembre del 2012, no fue el día final; tal vez lo sea para reflexionar sobre la condición del hombre sobre la Tierra, y los inmensos desafíos para preservarla en armonía, paz; propiciando el bienestar de todos los hombres.

Feliz Nuevo Comienzo.

Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia Libre.

Imágenes: Google