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VIVIR UN ETERNO PRESENTE, TE EXPLICAMOS COMO LOGRARLO

¿Puedes imaginar la vida en un eterno presente? Te voy a explicar como hacerlo, y no es ciencia ficción.

El tiempo es una magnitud física que permite establecer la secuencia de sucesos, la  duración entre ellos.

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Al medir la separación entre dos eventos sucesivos aparece el concepto de pasado, futuro, y resto de eventos. En física el concepto  “presente”  genera debate por la circunstancia de que su duración es difícil  medir.

Para un observador cualquiera, la duración de su momento actual es imperceptible. Cuando pretendemos medir el tiempo, es posible cuantificar el pasado, pero el momento actual, el “presente” es prácticamente imposible determinar, menos el futuro, esto en la física clásica.

El presente es muy breve, muy breve, más de lo que te imaginas.

Observa en un cronómetro el paso del tiempo, ves como transcurren los minutos, los segundo, y un tercer medidor te muestra cómo avanza el presente. Resulta imperceptible cada cifra de aquella sucesión de instantes numerados del 1 al 60.

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Considerando esta realidad se dice filosóficamente que vivimos un eterno presente, presente que avanza con más velocidad que la del tercer medidor de tiempo de tu cronómetro.

Según esta óptica el pasado existe como un registro almacenado en tu memoria, o en los libros de historia; y el futuro en tus expectativas de lo por venir.

Solo vives este instante actual, tu presente. Lo demás lo vives en tu mente, y no existe en tu realidad.

Medita: solo vives el presente, el momento actual, y es tan breve, tan veloz que avanza  como aquella secuencia de números de tu cronómetro. Y no lo puedes detener, congelar con un dedo.  

¿Qué edad tienes? Aparece una cifra en tu mente indicativa de los años. ¿Qué significan esos dos numeritos? Tales números indican las veces que la tierra ha girado alrededor del Sol desde el día que naciste. Y si sabes la hora de tu nacimiento, estás haciendo referencia a la posición de la tierra, con respecto del Sol, en su movimiento de rotación sobre su eje.

26 de marzo de 1946, 03 AM. ¿Qué nos indica aquella fecha? Que el nacimiento de una persona en aquel “presente”, hoy pasado, ocurrió cuando habían pasado 5 días del equinoccio de primavera, hemisferio norte, y transcurrido 1946 años entre el nacimiento de Jesucristo y aquella persona; que faltaban 3 horas para que el Sol emergiera por el este disipando la noche.

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Otra manera de datar aquel evento es indicar que la tierra había dado 1945 vueltas y un cuarto de vuelta alrededor del Sol, tomando como punto de referencia el nacimiento de Jesucristo.

Pensemos en una persona que tiene 38 años de edad.

Desde que nace hasta cumplir aquella edad han transcurrido:

13.870 días aproximados, tomando 356 días sin fracción

332.880 horas

19.972. 800 minutos,

1.198.368.000 segundos

Esa persona ha acumulado un mil ciento noventa y ocho millones trescientos sesenta y ocho mil maravillosos instantes que han quedado guardados en la memoria.

Una historia de casi 1.200 millones de instantes. ¿Que has hecho durante esos maravillosos momentos?

Una persona que tiene 50 años, por lo general piensa: “Me queda poco tiempo”.  ¿Poco?

La expectativa de vida actual es de 80 años, significa esto que están por venir:

360 meses (30 años)

10.950 días (365 por año)

262.800 horas

15.758.000 minutos, y

946.080.000 segundos

Aproximadamente 1.000 millones de segundos.

Trabajando 20 días al mes, son 6.600 días, u oportunidades que se tiene para crear, producir, innovar. Tomando un mes (20 días laborales) anual de vacaciones.

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En treinta años una persona puede estudiar una carrera universitaria de cinco años, y aun tiene 25 años para ejercerla. Hasta obtener un doctorado.

Es tan solo asunto de proponérselo.

Sin embargo no hay certeza de cuánto tiempo queda para realizar, por ello el sabio pide un valioso recurso para resolver este desafío:

Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría. Salmos 90:12.

Quien solicita aprender a contar los días es Moisés a quien se le atribuye estas palabras.

Eso de “contar” es una manera de expresar, la importancia de “administrar”, “invertir” el tiempo en asuntos productivos. Es que el tiempo es un recurso muy valioso e irrecuperable. En algunas culturas se afirma que “el tiempo es oro”, para destacar lo valioso de esta magnitud física.

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Ese modo de pensar se basa en lo que se obtiene a cambio de una jornada de trabajo de ocho horas. Se recibe cierto monto de dinero por cada jornada de trabajo de ocho horas, eso significa que cada hora tuya tiene un valor monetario.

Tu inviertes una hora de trabajo, a cambio recibes cierta cantidad de dinero. ¿Qué significa este trueque, o convención de trabajo? Que tu pones en acción ingenio, conocimientos; además inviertes energía, que resulta de esfuerzo físico. Pasan ocho horas en las que desgastas, y recibes un salario. Cambias vida por dinero.

Y ¿Qué haces con el dinero? Con lo que obtienes por invertir tu vida.

Ves la importancia de aprender a contar los días, no con un cronómetro, sino como alguien que usando sabiduría e inteligencia invierte adecuadamente el tiempo, el dinero, y la vida, que sin ser pragmáticos es lo mismo.

Hasta la palabra “mismo”, al final del último párrafo, este escrito contiene 731 palabras. Si lees dos palabras por segundo, en promedio, significa esto que has invertido  alrededor de seis minutos leyendo este artículo; todo escritor considera un privilegio esta inversión de tiempo de sus lectores, me incluyo. Gracias.

Siguiendo con lo del tiempo.

El año 2018, como los anteriores vas a disfrutar:

12 meses

365 días 6 horas 9 minutos 9,76 segundos (año sideral)

8.766 horas 9 minutos 9,76 segundos

525.969 minutos 9,76 segundos

31.558.149,76 segundos

En el transcurso de ese maravilloso tiempo pon en práctica la petición de Moisés, antes descrita, y administra bien cada instante de tu vida.

Feliz treinta y un millones quinientos cincuenta y ocho mil ciento cuarenta y nueve con setenta y seis centésimas de segundo, maravillosos instantes durante ese auspicioso año.

Feliz año. Disfruta cada segundo del 2018,  los que siguen.

Fuente.

Datos: Wikipedia

Texto: Biblia versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org

Notas personales

Imágenes: Google

 

POSPUESTO EL FIN DEL MUNDO PARA OTRA FECHA

Como se esperaba, llegamos al 21 de diciembre y el anunciado fin del mundo no tuvo lugar.

Ya los astrónomos, y la lógica humana, nos habían indicado que no existían elementos de juicio para asegurar que tal evento catastrófico ocurriría.

El choque con un Planeta, o con un asteroide, ya había sido descartado hace mucho tiempo, debido a que no se observaba en el espacio a ninguno de estos cuerpos celestiales; cuya presencia debería ser visible desde hace mucho tiempo.

Por otra parte la supuesta llamarada del Sol tampoco era esperada, ya que dicho fenómeno ha ocurrido en innumerables ocasiones, sin ejercer mayores daños sobre la Tierra, más que las conocidas interferencias en las comunicaciones, y en los sistemas eléctricos.

La inversión de los polos magnéticos, o devastadores terremotos, igualmente se han producido en diversas ocasiones desde que la tierra existe; más se presume que tal vez tengan lugar dentro de algunos millones de años.

¿Qué ocurrió? ¿Fallaron los Mayas en sus predicciones?

No es que los Mayas fallaran, los que erraron fueron quienes interpretaron erróneamente sus predicciones. A la luz de las informaciones al respecto, tales antepasados centroamericanos lo que anticiparon fue el fin de un ciclo en su calendario, y el inicio de otro.

Como cuando se dijo que el 31 de diciembre del año 2000, a las 12 de la noche hora local, culminaría un milenio, un siglo, y se iniciaría otro, el siglo 21. No se dijo que se acabaría el mundo, aunque algunos lo esperaban, sino que culminaría un ciclo de mil años.

Los Mayas, como muchos pueblos ancestrales, se dedicaron al estudio de los astros; y de ellos obtuvieron el conocimiento de que el Universo es un inmenso reloj astronómico exacto, regido por leyes inquebrantables.

En el Universo no hay azar, casualidad o imprevistos. Todo está debidamente ordenado, equilibrado, y sincronizado. Por ello es que quien conoce de astronomía, sabe que la Tierra en un momento dado, como el 21 de diciembre, estará en una posición prefijada; el conocido solsticio de invierno en el Hemisferio Norte.

Este inmenso reloj astronómico nos dice que la tierra gira sobre sí misma en 24 horas, que gira alrededor del Sol en 365 días, que gira junto con el Sol, alrededor del centro de la Galaxia, en 225 millones de años terrestres; el conocido Año Galáctico, o Cósmico.

Según cálculos de los astrónomos, el Sistema Solar, la Tierra incluida, se formó hace 20 Años Galácticos; y que los humanos aparecieron sobre la faz de la Tierra en el 19.999 año galáctico.

Hoy 21 de diciembre del 2012, honramos a los astrónomos mayas por ese conocimiento adquirido, y legado a través de su calendario.

Ahora, ¿Qué se dice respecto al final del mundo?

Hay diversas afirmaciones al respecto.

El Big Crunch, o Gran Contracción.

La teoría de la Gran Implosión propone un universo cerrado. Según esta teoría, si el universo tiene una densidad crítica superior a 3 átomos por metro cúbico, la expansión del universo, producida en teoría por la Gran Explosión, o Big Bang, irá frenándose poco a poco, hasta que finalmente comiencen nuevamente a acercarse todos los elementos que conforman el universo, volviendo al punto original, en el que todo el universo se comprimirá y condensará, destruyendo toda la materia en un único punto de energía como el anterior a la Teoría de la Gran Explosión.

El momento en el cual acabaría por pararse la expansión del universo, y empezaría la contracción, depende de la densidad crítica del Universo; obviamente, a mayor densidad mayor rapidez de frenado y contracción, y a menor densidad, más tiempo para que ocurra el colapso.

El Big Freeze, “Gran congelación“.

También conocido como Big Whisperer, “Gran susurrante”,  es una hipótesis cosmológica sobre el destino final del Universo, en la que se supone éste se seguirá expandiendo eternamente; asume, por tanto, un universo abierto, en el que se detendrán prácticamente todos los procesos físicos, y posiblemente acabando en la muerte térmica del Universo.

El destino final del mundo, según esta teoría, es un universo disperso y congelado.

Big Bounce, Gran rebote.

Según algunos teóricos, el Universo es oscilante. El Big Bang fue simplemente el comienzo de un período de expansión, al que sigue un período de contracción. Desde este punto de vista, se podría hablar de un Big Crunch, seguido de un Big Bang, o, más sencillamente, un Gran Rebote.

Esto sugiere que podríamos estar viviendo en el primero de todos los universos, pero es igualmente probable que estemos viviendo en el universo dos mil millones, o cualquiera de una secuencia infinita de universos.

Multiverso

El multiverso, conjunto de Universos paralelos, es un escenario en el que aunque el Universo puede ser de duración finita, es un Universo entre muchos. Además, la física del multiverso podría permitirles existir indefinidamente. En particular, otros Universos podrían ser objeto de leyes físicas diferentes de las que se aplican en el Universo conocido.

Cielo Nuevo y Tierra Nueva

Este es un concepto que aparece en el libro de Apocalipsis, en sus dos últimos capítulos, de acuerdo con esta afirmación, Dios transformará el Cielo y la Tierra, que tendrá nueva apariencia y propiedades; para albergar a una humanidad igualmente transformada. Todo después de la Segunda Venida de Jesucristo, quien antes de partir, prometió un retorno glorioso.

Esta es la esperanza de los cristianos.

En fin, como se ha observado, en las distintas afirmaciones sobre el final del mundo no hay fecha cierta. Solo explicaciones que dependen de las creencias de quienes las postulan.

Se prevé un final catastrófico, o un final glorioso. Todo es asunto de fe.

Fe en los postulados de la ciencia, o en los de la Biblia.

Entre tanto, el 21 de diciembre del 2012, no fue el día final; tal vez lo sea para reflexionar sobre la condición del hombre sobre la Tierra, y los inmensos desafíos para preservarla en armonía, paz; propiciando el bienestar de todos los hombres.

Feliz Nuevo Comienzo.

Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia Libre.

Imágenes: Google