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PROPUESTA PARA UN NUEVO AÑO QUE PUEDE CAMBIAR TU VIDA

Iniciamos el primero de enero la etapa de nuestra vida que denominamos año, son trescientos sesenta y seis días, que es la duración de un año bisiesto, como el actual 2020; tiempo que como sabemos tarda la Tierra en dar un giro alrededor del Sol.

Como en los inicios de años, por lo general hacemos votos de hacer nuestro mejor esfuerzo para lograr felicidad y prosperidad, vamos a considerar algunas recomendaciones de la Biblia para propiciar que este espacio de tiempo lo aprovechemos constructivamente, y alcancemos la meta deseada.

Una de las primeras recomendaciones, que tal vez es la más importante, es que nos propongamos centrar nuestra vida alrededor de la Palabra, obtener de ella los principios que nos permitan armonía, equilibrio, paz, tranquilidad, así como las herramientas para desarrollar nuestra creatividad, ingenio, productividad.

Les recuerdo que en la Biblia está la clave del éxito, de la felicidad, de la prosperidad, del bienestar general que en ella se denomina bienaventuranza. Bienaventurada es la persona que goza del amparo y protección divina.

A veces consideramos a la Biblia un libro para hacer teología, es decir conocer la revelación de Dios; o Cristología, estudiar a Jesucristo; o escatología, que enfoca descubrir cómo será el fin de los tiempos; también la soteriología, es decir la doctrina de la salvación; y una variedad de otros temas interesantes.

Aquello es importante y necesario desde el punto de vista académico, y nos ayuda a comprender la maravilla contenida en la Palabra relacionada con asuntos trascendentales. Por ejemplo: ¿Sabes cuantos libros se han escrito sobre el rapto? O, ¿Sobre el Milenio? Temas de gran valor que enriquecen el quehacer teológico.

También la Biblia contiene principios para la vida cotidiana, cuya aplicación propicia una vida feliz, como expresa la Palabra: bienaventurada. Pero hay que saber escudriñar.

Es interesante que muchos de los grandes aportes en el campo de la educación, del comportamiento humano, incluso en el ámbito empresarial, se encuentran en la Biblia, pero han sido propuestos por personas ajenas al campo religioso, o espiritual.

Goleman, por ejemplo, un psicólogo estadounidense, propuso los principios de la Inteligencia Emocional, que en su aparición revolucionó el campo de las ciencias de la conducta, sin embargo la Biblia trata ampliamente este tema, y propone estrategias que al ser aplicadas generan excelentes relaciones interpersonales, y aun mejor producen equilibrio y paz interna.

Te recomiendo que cada uno de los días de este año, pongas en práctica estos principios de la Inteligencia Emocional, propuestos por San Pablo en algunos de sus escritos.

Principios de Pablo para Canalizar las Emociones con Inteligencia:

Primer principio: Controla tu ira. Efesios 4:26, y Gálatas 5:23. Como has leído en Efesios, la recomendación es: Airaos pero no pequéis, no se ponga el sol sobre vuestro enojo: Observa que se recomienda expresar la ira, no reprimirla. Es que la ira es una emoción natural de ego defensa, que activamos cuando percibimos que somos atacados.

La advertencia es no pecar cuando se expresa tan compleja emoción, en ese orden de ideas, Jesucristo en el Sermón del Monte dijo que cualquiera que enojado se plantee la posibilidad de agredir a su hermano ha incumplido el sexto mandamiento: No matarás, Mateo 5:21-22.

Por lo tanto lo que la Biblia instruye sobre la ira es expresarla sin agredir, sin hacer daño al prójimo. Sobre este aspecto, es necesario comprender la fisiología de la ira.

Cuando algo te enoja, se activa en tu mente la emoción ira, rabia, seguidamente el cerebro envía una orden a las glándulas suprarrenales que drene al torrente sanguíneo la hormona adrenalina, que activa los órganos superiores de tu cuerpo, y te prepara para la batalla; por eso sientes que se aceleran las palpitaciones del corazón, se acelera el ritmo respiratorio, los músculos de las extremidades superiores se tensan, sientes que la cara te arde; en ese momento afirmas que sientes rabia, ¿Qué es lo que realmente estas sintiendo? El efecto de la adrenalina que te prepara para el asalto.

En ese preciso instante tienes que ejercer control, ya no sobre la emoción ira, sino sobre tu fisiología: disminuir el flujo de adrenalina, y a su vez drenar la que ya está activando tu cuerpo. Echa mano de Gálatas 5:23, activa la mansedumbre y el dominio propio. ¿Cómo hacerlo? Retarda la reacción, respira profundo varias veces, cuenta hasta diez; si puedes hacerlo, grita, golpea una almohada, llora. De ese modo no vas a aplacar la rabia, sino la acción del sistema hormonal en tu cuerpo. Luego, ya en control, con una mente más lúcida, y consciente de lo que haces, trata de resolver el motivo de la ira, de ahí, la recomendación, no se ponga el sol sobre vuestro enojo, es decir, resuelve cuanto antes la situación que te enoja, no guardes resentimiento, porque el resentimiento te amarga; y si es necesario pon en práctica Mateo 5:44, y Mateo 18:15-17.

Según Goleman, el padre de la Inteligencia Emocional, estos principios anteriores se conocen como “Autoconocimiento Emocional, y Autocontrol Emocional.

Segundo Principio: Canaliza la ira de los demás. Proverbios 15:1, declara: La blanda respuesta quita la ira. Ahora se trata de batallar con iras ajenas, que tú no puedes controlar, pero si disminuir el efecto nocivo sobre ti, e incluso los efectos perjudicial en el otro.

Por tu experiencia con la ira, ya sabes lo que se siente al estar enojado, y como te comportas; entonces para evitar que la otra persona actué imprudentemente contra ti, y te haga daño, usa una estrategia para hacer que la otra persona retarde la reacción, propiciar que disminuya en ella la influencia de la adrenalina, y tome control de su emoción, ¿Cómo? Responde asertivamente, comprende que la otra persona actúa bajo la influencia de su adrenalina, amortigua aquella reacción, más aun si es una persona de tu círculo íntimo, expresándote en tono conciliador, y con expresiones que le hagan reflexionar. Evita responder en el mismo tono airado.

Recuerda que la expresión corporal también impacta. No asumas posición de pelea, como pecho erguido, mirada desafiante, puños apretados, brazos a la altura del pecho, listo para contra atacar; ni de rechazo, como cruzar los brazos; tampoco muestres miedo, o deseo de escapar, pues aquello atiza la ira. Más bien, mantén una distancia prudente, mirada que exprese tolerancia, rostro apacible, manos abiertas, brazos caídos a lo largo del cuerpo; disposición a conversar.  

Finalmente, recuerda que la rabia también se contagia. No te dejes infectar por emociones nocivas; mantén tu mecanismo inmunológico emocional bien alto, para protegerte de esas infecciones.

Goleman denomina este principio como: Empatía, conocimiento de las emociones ajena, y Habilidades Sociales, saber cómo relacionarse con los demás.

Tercer Principio: Sé un agente de la paz, Romanos 12:17-18 contiene una enseñanza que puede cambiar tu vida y convertirte en un promotor de la paz, en palabras de Pablo es: Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. La paz es un estado de sosiego interno, de equilibrio emocional, de tranquilidad, que surge cuando estás seguro; tú sabes lo que es la paz.

Pablo propone hacer todo cuanto esté en nuestras manos, a nuestro alcance, para mantener la paz con los demás. Es decir no activar en los demás, no estimular en otros, cualquier cosa que genere discordias, disensiones, divisiones, desacuerdos, que culminen en conflictos.

Visualiza a una persona que hace todo cuanto puede humanamente para mantener buenas relaciones con su pareja;  Imagina a la otra persona haciendo sus máximos esfuerzos para mantener una relación armoniosa con su pareja. ¿Cómo es el ambiente hogareño de aquella pareja? Si hacemos esto en el trabajo, en el vecindario, en nuestra congregación, en donde quiera que estemos ¿Cuál es el resultado?

En Análisis Transaccional, una teoría psicológica propuesta por Eric Berne, se plantea un juego psicológico denominado “Peléense”. Este juego lo practican personas que encuentran satisfacción observando a los demás como pelean entre sí. Comienza el juego, cuando el cazador de peleas le dice a uno: Ayer oí a fulano decir que tú no eres eficiente en el trabajo; acto seguido se dirige a la otra y le comenta: En días pasados escuche a zutano decir que tú andas hablando mal de él.  Ya sabes cómo continua el juego, un altercado entre compañeros de trabajo, con sus nefastas consecuencias; y un jugador cazador de peleas satisfecho de su mala acción.

La recomendación es: Cuídate de que los cazadores de peleas; y sobre todo, no seas uno de ellos, el cazado de peleas. Sigue el consejo de Pablo.

 Jesús dijo, Bienaventurado los pacificadores, Mateo 5.9. Conviértete en un agente impulsor de la paz en donde quiera que te encuentres.

Principio de Calidad y Excelencia.

Consideremos ahora, principio bíblico que también puede cambiar tu vida: La Calidad y Excelencia.

William Edwards Deming, estadístico y profesor universitario estadounidense, fue quien innovó en el campo de la producción y la gerencia con su propuesta relacionada con la calidad total; dicen que los japoneses pusieron en práctica sus principios, y en treinta años se convirtieron en una potencia industrial.

La calidad se define como “satisfacer las necesidades, deseos, y expectativas de los clientes.” La Biblia contiene principios de calidad total, que si los aplicas verás cambios sustanciales en tu vida, veamos:

Primer Principio de Calidad. Satisface las expectativa de Dios, Romanos 12:1, 2 Timoteo 2:15, Levíticos 2:1; 3:1. Textos ampliamente conocidos, memorizados, cuya aplicación tiene por objeto disciplinar al hombre en la búsqueda de la excelencia.

Se nos ha enseñado erróneamente, especialmente en Latinoamérica, que el creyente debe ser humilde, erradamente interpretada la humildad como pobreza; además se tergiversa la Escritura al afirmar que Jesucristo dijo que los pobres son bienaventurados.

En ninguna parte de la Escritura se afirma que el ideal de Dios para el hombre es que viva en pobreza, escases y que sufra; al contrario, Dios quiere que tú seas próspero, exitoso, lee Salmos 1:1-3. Dios quiere que el hombre sea como El Es; por eso nos creó a su imagen y semejanza.

Si quieres conocer lo que le agrada a Dios como espacio donde morar, o manifestarse lee las instrucciones sobre materiales y diseño del Tabernáculo, en el libro de Éxodo. Una obra de arte, un palacio suntuoso y majestuoso en el desierto, donde Dios se manifestaba.

A Dios no le agrada la mediocridad, la imperfección, las cosas “baratas”, Él quiere lo mejor, lo óptimo; y ese debe ser la actitud característica de sus hijos. Tales afirmaciones las sustentamos en Romanos 12:1, en donde se afirma que a Dios le es agradable que presentemos nuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo. Para entender esta recomendación de Pablo, necesitamos situarnos en el contexto del sistema de sacrificios.

Vamos entonces a Levíticos 2:1, 3:1; en donde se establece la norma para presentar un sacrificio a Dios. En la primera cita, 2:1, se refiere a la ofrenda de especies, como cereales por ejemplo; si fuese trigo, la ofrenda es “flor de harina”, mezclada con aceite de oliva e incienso; ¿Puedes percibir el grato olor de aquella ofrenda? La “flor de harina” es una harina de trigo muy fina, obtenida de moliendas sucesivas de los granos de trigo, diferente a la harina común. ¿Captas la idea?

En Levíticos 3:2, se propone la norma para la ofrenda de animales, vacuno por ejemplo, el animal, macho o hembra, debe ser sin defecto. A Dios le agradan ofrendas de calidad, ofrecidas por hijos igualmente de calidad. ¿Quién es una persona de calidad, que agrada a Dios? En Job 1:1, 8, se mencionan sus cualidades: un varón perfecto, recto, temeroso de Dios, y apartado del mal.

Segundo principio de Calidad: Hazlo todo bien, Colosenses 3:17; 23. En esta sección Pablo aconseja que todo cuanto hagamos, o digamos, sea de corazón, como para el Señor y no para los hombres. Es evidente que tal propuesta es para los cristianos, que aceptan a Jesucristo como su Señor; quienes practican el señorío de Cristo.

Imagina que eres mecánico automotriz, y que a tu taller entra una persona trayendo su vehículo para que le repares una falla, ¿Cómo sería el trato que le daría al cliente y a su vehículo si lo haces de corazón, como para el Señor y no como para los hombres?

Eres médico, o abogado, o artesano, o comerciante, o empresario, o ama de casa; y además has adoptado los principios de la fe cristiana, ¿Cuál es tu deber ser respecto de lo dices o haces para los demás? Lee Mateo 25:40, y 25:45. Recuerda que lo que le haces a los hermanos más pequeños, es como si se lo estás haciendo al Señor. Imagina que todo lo que dices y haces este 2020 es bueno, excelente, de calidad.

Tercer Principio de Calidad: Inspira en los Demás la Calidad y la Excelencia, Hebreos 10:24, el escritor de Hebreos, nos ofrece un parámetro de calidad que aplicado sabiamente puede contribuir a estimular que otros den lo mejor de sí. Observa la recomendación Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras.

Esto es impactante en grado sumo, establece que el amor y las buenas obras son virtudes que podemos estimular en los demás. Y esto trae resultados significativamente buenos para los otros, y para nosotros mismos.

La física establece el principio de que toda acción genera una reacción; la psicología propone que un estímulo genera una respuesta; en agricultura se sabe que uno cosecha lo que siembra; el proceso de comunicación se cumple cuando el mensaje produce una respuesta, o retroalimentación; y existe la ley de causalidad universal, según la cual todo efecto tiene una causa.

Todo esto para decirte que tú puedes convertirte en una persona indescriptiblemente positiva estimulando en los demás que amen y hagan las cosas bien hechas.

Has oído personas que afirman: A mí nadie me quiere, o tal vez: la gente habla mal de mí, me critican mucho; o, la gente me trata muy mal. Si en algún momento te has expresado así, pregúntate: ¿Qué hago, o dejo de hacer para que la gente no me quiera? O, te critiquen, te traten ma.

  Pongámoslo en positivo, ¿Qué haces, o puedes hacer, para que la gente te ame? O, hablen bien de ti, te alaben; o, te traten con respeto, cortésmente. ¿Cómo puedes estimular en los demás que hagan cosas buenas, dignas? Puedes hacerlo modelando, o inspirando, o capacitando; o todo aquello junto.

Bien, te he propuesto algunos principios para que disfrutes un año de éxito, prosperidad, felicidad, calidad de vida. Cada instante de esos 366 días del año, recuerda que el 2020 es bisiestos, pon en práctica estos principios bíblicos y te convertirás en una persona, de calidad y excelencia, atractiva, estimulante, cálida.

Ten en cuenta que si eres cristiano, y aceptas que la Biblia es tu única norma de fe y conducta, estos principios son de obligatorio cumplimiento, desde la perspectiva de la fe cristiana. En mi caso, te animo a que en este año pongas en acción estos consejos.

Feliz año, y el resto de tu vida.

Fuente:

  • Textos Bíblicos: Biblia RVR60
  • Habilidades de la Inteligencia Emocional, Daniel Goleman
  • Adrenalina, funciones: Lifeder.com/adrenalina
  • Calidad Total: Wikipedia
  • Notas Personales
  • Imágenes: Google

PARA PENSAR UN PRIMERO DE ENERO

Proseguimos hoy, 1 de enero, un proyecto que se inicia desde el mismo instante en que se nace.

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Ayer tal vez te hiciste muchas promesas para el futuro,  consideraste enmendar los errores. A lo mejor te pusiste alguna prenda amarilla para recibir el nuevo año. Llegada la media noche, es probable que degustaste doce uvas mientras sonaban las doce campanadas que anunciaron la llegada del nuevo año, y con gran regocijo abrazaste a los tuyos deseándole un feliz año. Es posible que algunos dieron una vuelta alrededor de sus casas maleta en mano, con la esperanza de que ese gesto les conceda la posibilidad de viajar.

Tradiciones muy hermosas que se han venido cumpliendo desde tiempos remotos. Más como son tradiciones, no surten efectos reales en el devenir del tiempo, porque lo que define tu futuro son las realizaciones del presente.

Sabes por experiencia personal que no puedes realizar nada en el futuro, aquello que te propones es una idea, un proyecto, una meta; que para concretarla tienes que trabajar cada día, solo así se hará realidad. Y tus acciones solo puedes cumplirlas en el presente. Recuerda: solo vives, realizas, actúas, logras, disfrutas en el tiempo presente. Nada haces en el mañana, sino hoy. Por eso el dicho sabio: No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

Pongamos por ejemplo que deseas realizar un emprendimiento, la concreción de ese deseo no depende de la buena suerte, de los buenos augurios, o de grandes intenciones. Se hará realidad si pones en acción cada uno de los pasos requeridos para lograrlo, y ello requiere activar todo tu potencial, tus conocimientos, y buscar el asesoramiento requerido.

No es la mala suerte, la situación del país, la carencia de recursos, los obstáculos lo que detendrá tu emprendimiento. Lo único que puede frenar la realización de tu proyecto es la extinción de la energía, la motivación, la necesidad de lograrlo.

Revisa los logros tuyos en el pasado. Sabes que no es la buena suerte lo que hizo realidad ese logro del cual te enorgulleces. Toma nota de los pasos, las estrategias, las acciones que pusiste en marcha para obtener aquella meta; y haz lo mismo con aquel emprendimiento que te has propuesto.

No dejes a medio camino tu proyecto, esfuérzate hasta lograrlo.

Si abrazas la fe en Cristo, recuerda una afirmación de San Pablo en Filipenses 4:13:

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”

Fuente:

 

POR QUÉ CELEBRAR AÑO NUEVO EL 1 DE ENERO

¿Sabes por qué celebramos el año nuevo el 1 de enero?

Al menos en Occidente.

Es una larga historia.

El tiempo es una magnitud física asociada a la mecánica celeste. Debido al incesante movimiento de los cuerpos en el Universo se producen algunos fenómenos relacionados con el tiempo. Es que el cielo contiene en su estructura y mecánica un preciso reloj, del cual se deriva la división del tiempo tal y como lo conocemos.

En tiempos remotos nuestros antepasados miraron el cielo, observaron el movimiento de los cuerpos celestes, su regularidad, y su relación con fenómenos terrestres. Especialmente con las estaciones y la agricultura.

El día de 24 horas está asociado al tiempo que tarda la tierra en girar sobre sí misma; es decir en su movimiento de rotación. De este lapso surgen las horas, los minutos y los segundos, fracciones de las 24 horas del día.

La semana de siete días nace del tiempo en que transcurren las fases de la Luna. Cada fase tiene una duración de siete días.

El mes se determina a partir del tiempo que tarda la Luna en dar una vuelta alrededor de la Tierra, 28 días. Luego este concepto se perfecciona al descubrirse el tiempo que tarda la Tierra en su órbita alrededor del Sol, para dar lugar a meses de 31, 30, o 28 días, 29 en los años bisiestos, tal y como los conocemos.

Los egipcios observaron la regularidad en que la estrella Sirio aparecía, en un lapso fijo de aproximadamente 365 días. Tal fenómeno les impactó debido a que coincidía con las crecidas del rio Nilo. De esa observación se descubre que un año es el tiempo que tarda la tierra en su órbita alrededor del Sol.

También observaron que en determinados días ocurrían hechos notorios relacionados con el Sol, justamente al comienzo de períodos regulares, coincidiendo con los cambios de las estaciones.

En el hemisferio norte, al final de la época de invierno, y comienzo de la primavera hay un día en que el tiempo de luz solar y de oscuridad son iguales; lo mismo ocurre a finales de otoño y comienzo del invierno; a estos días se les denomina equinoccios de primavera y de otoño respectivamente. A fines de primavera y comienzos de verano, el día es más largo; al contrario al fin del otoño y comienzos de invierno es la noche que se alarga con respecto al tiempo de luz solar; así pues se tiene la noción los solsticios de verano, y el de invierno.

El hombre de la antigüedad, en razón de su pensamiento mágico atribuía aquellos fenómenos a la acción de sus dioses. Recordemos que para aquellos remotos tiempos el Sol, la Luna, los planetas Marte, y Venus eran Dioses; tanto como algunas estrellas, como Sirio, para los egipcios.

Lo asombroso de todo esto es que aquellos hombres sin instrumentos de medición, tan solo con paciente y directa observación del cielo nocturno pudieron establecer divisiones del tiempo, cercanas en precisión a las calculadas por el hombre de ciencia actual con sofisticados instrumentos de observación.

Es más, se dice que los Mayas descubrieron el tiempo que tarda el Sol, y el sistema solar; en dar una vuelta alrededor del centro de la Galaxia Vía Láctea, denominado Año Cósmico, calculado en 250 millones de años terrestres. Los cosmólogos afirman que desde el nacimiento del Sol, hasta el presente han transcurrido solo 20 años Cósmicos.

Hoy se ha comprobado que las estaciones, y sus correspondientes solsticios y equinoccios tienen lugar debido al movimiento de traslación de la tierra alrededor del Sol. El 21 de marzo corresponde al solsticio de primavera, el 21 de junio es el equinoccio de verano; el 21 de septiembre se da el equinoccio de otoño, y el 21 de diciembre el solsticio de invierno. Estas fechas son aproximadas.

Esta división del tiempo en estaciones, no es invención humana, es producto de la observación de fenómenos relacionados con la agricultura.

¿Por qué celebramos el Año Nuevo el 1 de enero? Este es un aporte de los romanos.

Tradicionalmente, el calendario romano comenzaba el primer día del mes de marzo. Sin embargo, era en el mes de enero cuando los cónsules de la Antigua Roma asumían el gobierno, por lo que Julio César, en el año 47 a. C., modificó el sistema, y creó el calendario juliano.

Los romanos dedicaron el 1 de enero día a Jano, el dios “de las entradas, las puertas y los comienzos”. El mes de enero recibió nombre en honor a Jano, que tenía dos caras, una que miraba hacia adelante y una que miraba hacia atrás. El calendario gregoriano ha mantenido en los siglos posteriores la costumbre.

Hay que reconocer que el actual calendario utilizado en Occidente, tiene su origen el calendario romano, definido con una mezcla de superstición religiosa y acontecimientos de su imperio. Posteriormente se define el calendario gregoriano, así denominado por ser su promotor el papa Gregorio XIII, vino a sustituir en 1582 al calendario juliano, utilizado desde que Julio César lo instaurara en el año 46 a. C. El papa promulgó el uso de este calendario por medio de la bula Inter Gravissimas.

Este calendario Gregoriano posee como trasfondo las festividades paganas de los romanos, que fueron adecuadas a las festividades de la Iglesia Católica, por lo que no es estrictamente cristiano.

Ahora bien, como un año es el tiempo que tarda la tierra en dar una vuelta alrededor del Sol, en un punto dado de la misma, tu ciudad por ejemplo, quiere decir que cada día comienza un nuevo año para ti. Por lo tanto no tienes que esperar hasta el 1 de enero para festejar año nuevo. Celébralo día tras día.

Mira lo que dice la Biblia sobre el tiempo, la medida del mismo, y el valor que debe tener:

Origen del tiempo, medición de las estaciones y de los días, Génesis 1:14-15.

14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, 15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.

Valorar el tiempo, Salmo 90:12.

Enséñanos de tal modo a contar nuestros días,
Que traigamos al corazón sabiduría.

Todo ocurre en su momento, Eclesiastés, 3:1-9.

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.

Dios renueva cada día su misericordia, Lamentaciones 3:21-24.

21Esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto esperaré. 22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. 24 Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.

Hacía el futuro, todo es nuevo, para quien está en Cristo, 2 Corintios 5:17.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Hoy, en el momento que lees esta nota, comienzan 365 oportunidades para crear, producir, vivir; no las desperdicies.

Feliz año cada día de tu maravillosa vida.

Fuente:

Datos astonónicos y referencias a los calendarios: Wikipedia.

Textos bíblicos: Biblia RVR60, tomada de http://www.biblegateway.org

Imágenes: Google

POR QUÉ EL AÑO NUEVO ES EL 1 DE ENERO

Alguna vez te has preguntado: ¿Por qué celebramos el inicio del año el 1 de enero, y no en otra fecha? O, si el calendario es solar, ¿Por qué no comienza en un solsticio, o en un equinoccio? Por ejemplo, el 21 de diciembre en nuestro calendario, que ocurre el solsticio de invierno.

Los solsticios son: 21 de marzo, primavera, 21 de diciembre, invierno; los equinoccios: 21 de junio, verano, 21 de septiembre otoño. Técnicamente, el año solar debería comenzar en cualquiera de esos cuatro puntos de la órbita terrestre.

Movimiento de la Tierra alrededor del Sol, que da origen a las estaciones. Tomado de Proyecto Biosfera.

Y originalmente fue así.

Evolución de la fiesta de inicio de año.

Calendario Egipcio.

Fueron los egipcios quienes descubrieron que el año es un ciclo de 365 días. Ellos observaron que entre cada crecida del rio Nilo, transcurrían precisamente esa cantidad de días, por lo que definieron un calendario civil de 365 días, dividido en doce meses de treinta días cada uno, organizados en tres períodos de 10 días.

Como la crecida del Nilo ocurría alrededor del solsticio de verano, día 21 de junio en nuestro calendario, establecieron ese día como inicio del año. Tal día ocurría otro fenómeno astronómico, el orto de Sirio, la aparición en el cielo de dicha estrella. Por lo tanto asociaron las crecidas del Nilo con la estrella Sirio, que convirtieron en la diosa Sotis.

Estrella Sirio, inferior izquierda, alineada con las tres estrellas del Cinturón de Orión.

Imagen tomada del blog de Ana Vazquez Hoys.

Calendario Romano.

Los romanos establecieron un calendario basado en las fases de la luna, el año tenía diez meses, y comenzaba el primer día, calendas, de Marzo, en honor a Marte, dios guerrero. La fecha está asociada al equinoccio de primavera, 21 de marzo, al ciclo sinódico de Marte, y a la luna nueva. El mes de marzo, de marte dios de la guerra, marcaba el inicio de las campañas militares, con la designación de los cónsules.

Ciclo de Marte, tomado de Astromía.

Los meses comenzaban con la luna nueva, algo que era difícil de determinar porque en esa fase la luna no es visible.

Los meses romanos son:

  1. Martius (dedicado a Marte),
  2. Aprilis (del latín aperire, abrir, por los brotes vegetales),
  3. Maius (por la diosa Maia),
  4. Junius (por Juno),
  5. Quintilis (el mes quinto),
  6. Sextilis (sexto),
  7. September (séptimo),
  8. October (octavo),
  9. November (noveno), y
  10. December (décimo).

Además, como el año era más corto de 365 días, su inicio iba cambiando de estación, lo que creaba inconvenientes en las campañas militares, que comenzaban por lo general en la primavera. Para evitar este problema, se intercalaban meses adicionales cada cierto tiempo. Esta situación se prestaba a un gran desorden.

Numa Pompilius para adecuar el calendario romano a las estaciones añadió de manera permanente dos meses después del décimo, december: Janarius, dedicado a Jano, mes 11; y Februarius, de februare, purificación, mes 12.

A mediados del siglo II AC., hubo necesidad de iniciar anticipadamente las campañas militares lejos de Roma, concretamente en Hispania; y era requisito nombrar a los cónsules con dos meses de antelación al comienzo de las actividades; por lo que en el año 153 AC., se fijó el principio del año en el día 1 de janarus, en lugar del 1 de Martius, fecha en que se pasó a realizar el nombramiento de los cónsules, esto es, dos meses antes del comienzo de las campañas militares, en el mes de marzo.

Gracias a los dos meses adicionales introducidos por Numa Pompilius, el año había pasado a tener unos 355 días, pero aun así era demasiado corto respecto del año de las estaciones. Ocasionalmente se introducía un decimotercer mes, algo también propicio a manipulaciones por intereses políticos o económicos. En el año 46 AC. el año del calendario se encontraba desfasado unos tres meses respecto de las estaciones, y seguía reinando el desorden.

Calendario Juliano.

Fue Julio César (102 – 44 AC.) quien en el 45 AC. (año 708 de Roma) decidió realizar una reforma definitiva del calendario. Encargó el trabajo al prestigioso astrónomo griego Sosígenes que estaba establecido en Alejandría. Sosígenes se despreocupó de la Luna y ajustó la duración de los meses para fijar la duración total del año en 365,25 días por término medio, es decir, unos 11 minutos más cortos que el año trópico (el de las estaciones, que dura 365,2422 días), transformando así el calendario de lunar a solar.

Como resultaba conveniente que el año tuviese un número entero de días, se fijó el año ordinario en 365 días, como el de los egipcios, y para que no se acumulase un decalaje con las estaciones se decidió intercalar un día extra cada cuatro años.

Posteriormente, el mes Quintilus fue renombrado Julius (en honor de Julio César) y el Sextius pasó a llamarse Augustus (por Augusto) pero los meses September, October, November y December han conservado sus nombres que, desde el punto de vista semántico, resultan aparentemente absurdos, y que son, obviamente, inadecuados.

Calendario Gregoriano.

Los romanos contaban los años desde la fundación de Roma, es decir, ab urbe condita, abreviadamente a.u.c.

En la era cristiana, con el papa Bonifacio IV en 607, el origen de la escala pasó a ser el nacimiento de Cristo. Un monje rumano, Dionisio el Exiguo, matemático, basándose en la Biblia y otras fuentes históricas, entre los años 526 y 530, había fechado el nacimiento de Cristo el día 25 de diciembre del año 753 a.u.c. Dicho año pasó a ser el año 1 A. D., Anno Domini, año 1 del Señor, pero los años anteriores a éste seguían siendo años a.u.c. Finalmente en el siglo XVII se nombran los años anteriores al 1 A. D. como años antes de Cristo, AC., y los posteriores son años después de Cristo, DC.

Cuando empieza la cuenta de la era cristiana, no existía el concepto matemático de cero, y los años se contaban ordinalmente, esto es: primer año, segundo, etc.

El inicio del calendario gregoriano, es pues el 1 de enero del primer año, año 1 AC., correspondiente al 754 a.u.c., que da comienzo a la primera década, el primer siglo (s. I) y el primer milenio. El año anterior fue el primero antes de Cristo (año 1 AC.). No hay año 0.

Establecido así el origen del calendario, el primer milenio, primeros 1000 años, transcurrió entre el 1 de enero del año 1 hasta el 31 de diciembre del año 1000. De la misma forma, el primer siglo transcurrió entre el 1 de enero del año 1 hasta el 31 de diciembre del año 100.

Por este motivo, cuando celebremos el inicio del nuevo año, lo hacemos siguiendo la tradición romana, inspirada en las guerras de primavera. Mas nosotros no tomamos en cuenta tal detalle, pues hasta lo ignoramos. Solo estamos conscientes de que ese día se inicia un nuevo periodo de 365 días, un año, pleno de oportunidades para crear y disfrutar.

Feliz inicio del 2015

Fuente:

  • Wikipedia
  • Astromia
  • ProyectoBiosfera
  • Imágenes: Google

 

ABRIENDO PUERTAS

La Tierra, en su inexorable recorrido alrededor del Sol, se aproxima a completar una órbita, la cual por convencionalismos de algunos astrónomos ocurrirá el 31 de diciembre, a las 12:00 PM, en punto. Ese momento significará el fin del actual año, y el comienzo del próximo.

Unos días atrás, el 21 de este mes de diciembre, la Tierra estuvo exactamente en el punto de su recorrido denominado Solsticio de Invierno.

Ese día, culmina el otoño, en los países nórdicos, y entran en la estación de invierno. Época de frio, nevadas, recogimiento, nostalgia.

En el pasado, en tiempos de los romanos, se encendían hogueras para dar energía al Sol que estaba declinando, en razón de que las noches eran más largas; se pensaba que el Sol requería un poco de energía para sobrevivir, puesto que la oscuridad le ganaba terreno; mas el 21 de diciembre, el astro rey cobraba energía para vencer la oscuridad; por lo cual se celebraba la fiesta del Sol Invicto. Siempre el Sol salía vencedor ante las tinieblas que querían opacarle.

Lo que ocurrirá el 31 de diciembre, fecha en que se inicia un nuevo año, es una celebración un tanto motivacional, afectiva; la humanidad se prepara para recibir un nuevo año, el cual espera que sea mejor que el anterior.

Por lo general mentalmente la humanidad espera que el nuevo año le depare un tiempo de prosperidad.

Lo real es que el venidero año, sea cual sea éste, nunca depara nada; ni bueno, ni malo. Simplemente propicia  una oportunidad para realizar los sueños e ideales que nos proponemos hoy.

El año que se inicia, no nos traerá nada bueno, porque el tiempo es una magnitud física, y el año, una manera convencional de medir el tiempo que tarde la tierra en girar alrededor del Sol. El mismo argumento vale para lo malo.

Lo que realmente va a ocurrir es que durante el venidero año,  tendremos 365 días, u oportunidades para realizar nuestros anhelos, cumplir nuestras metas.

Lo que necesitamos entender es que cada día tenemos la maravillosa oportunidad de trabajar en aquello que deseamos hacer realidad.

Hoy es un buen momento para proponérselo.

Como un regalo, motivado a estos días festivos, les presentamos un trabajo de nuestra querida Gloria Estefan, quien con una sabrosa música caribeña nos inspira a abrir las puertas al futuro; y cerrar las heridas del pasado.

Y desde ya… un productivo nuevo…!!!

 

LA CELEBRACIÓN DE AÑO NUEVO

Luego de haber celebrado la Navidad, haces preparativos para la fiesta de Año Nuevo.

 Así que vamos a celebrar una fiesta cuyo origen se remonta a miles de años.

Es que la celebración del Año Nuevo es la más antigua de todas las festividades.

Se celebró por primera vez hace unos 4000 años, en la Antigua Babilonia.

El Año Nuevo Babilonio comenzaba con la primera luna  nueva, creciente,  luego del primer día de primavera, o equinoccio de primavera, que ocurre alrededor del 21 de marzo.

La primavera es considerada como la estación del renacimiento, ya que se asocia con el florecimiento de las plantas, y la siembra de nuevas cosechas; de ahí la elección de esa época para el inicio del año.

La celebración del Año Nuevo Babilonio duraba once días. Cada día tenía su propio estilo y significado.

Los romanos siguieron la tradición babilonia, celebrando el Año Nuevo a fines de marzo, mas con el tiempo su calendario fue modificado por diferentes emperadores; por lo que  finalmente, el calendario dejó de estar sincronizado con el sol.

En el año 153 a.C. el Senado romano decretó que el año nuevo comenzaría el 1 de enero. Hizo este decreto para corregir el calendario, que se había salido de sincronía con el sol. La fecha no tiene ningún significado agrícola o estacional.

Adicionalmente  los cónsules de la Antigua Roma asumían el gobierno, el primero de enero.

Posteriormente Julio César, en el año 47 a. C., modificó el sistema, y creó el calendario juliano que, con algunas modificaciones realizadas en tiempos del cónsul Marco Antonio en 44 a. C., el emperador Augusto César en 8 a. C. y finalmente por el papa Gregorio XIII en 1582, se utiliza hasta hoy.

Los romanos adicionalmente acostumbraban hacer festejos desde el primero de enero,en honor al dios Jano, deidad de los comienzos que regía sobre lo pasado y lo futuro y que poseía en Roma doce altares, a razón de uno por mes; además de su gran templo, que se cerraba cuando no había guerra.

En su honor el primero de enero, la gente estrenaba ropa, y los maridos regalaban dinero a sus mujeres, ellos cuidaban de que el año nuevo los sorprendiera con dinero en el bolsillo, y  procuraban cruzar con el pie derecho primero los umbrales de las casas a fin de tener buena suerte durante el año.

Como puedes observar, la fiesta de año nuevo tuvo sus orígenes en Babilonia, la cual fue adoptada por los Romanos, y llega a nosotros por mediación de la Iglesia Católica.

En Occidente, la celebración de Año Nuevo, en el mundo cristiano, no es una festividad religiosa.

Se ha asumido como un tiempo de reflexión, de evaluación, de formulación de propósitos.

Como un tiempo para dar gracias a Dios por las bendiciones recibidas; por ser amparo y fortaleza en las tribulaciones; por coronarnos de bienes y favores; así mismo una oportunidad para pedir dirección y sabiduría para aprovechar bien el tiempo,  que nos enseñe a guardar nuestros pasos.

Celebremos el Año Nuevo dando gracias por el tiempo vivido; y por las maravillosas oportunidades que tendremos en los 365 días venideros para vivir a plenitud, para crear, para producir, para amar, servir, testificar, trabajar; realizar nuestro proyecto de vida.

En una frase: “Amar a Dios sobre todas las cosas, y a nuestros prójimos, como a nosotros mismos”.

Fuente: Wikipedia

Imágenes: GOOGLE

ABRIENDO PUERTAS

La Tierra, en su inexorable recorrido alrededor del Sol, se aproxima a completar una orbita, la cual por convencionalismos de algunos astrónomos ocurrirá el 31 de diciembre, a las 12:00 PM, en punto. Ese momento significará el fin del 2012, y el comienzo del 2013. Un días antes, el 21 de del mismo mes, la Tierra estará exactamente en el punto de su recorrido denominado Solsticio de Invierno.

Ese día, culmina el otoño, en los países nórdicos, y entran en la estación de invierno. Época de frio, nevadas, recogimiento, nostalgia.

En el pasado, en tiempos de los romanos, se encendían hogueras para dar energía al Sol que estaba declinando, en razón de que las noches eran más largas; se pensaba que el Sol requería un poco de energía para sobrevivir, puesto que la oscuridad le ganaba terreno; mas el 21 de diciembre, el astro rey cobraba energía para vencer la oscuridad; por lo cual se celebraba la fiesta del Sol Invicto. Siempre el Sol salía vencedor ante las tinieblas que querían opacarle.

Eran otras épocas, y otras culturas.

Este es el marco de referencia para la celebración de las festividades decembrinas en el mundo occidental.

Con el advenimiento del cristianismo, aquellas festividades romanas perdieron vigencia, y se propuso un nuevo objetivo a la celebración, ahora con un trasfondo bíblico. El advenimiento del niño Jesús copa la escena, y los cristianos asumen la festividad con un carácter más espiritual que cronológico, en virtud de que es un hecho improbable que Jesús naciera durante la época invernal; tomando como referencia el relato del Nuevo Testamento.

Los cristianos no celebran el cumpleaños de Jesucristo, sino el hecho de que haya nacido, en un pesebre en la aldea de Belén, dando cumplimiento a las profecías bíblicas que anunciaban tal acontecimiento, que es lo que tiene valor.

Por ello es que ya en muchos hogares se observan los acostumbrados adornos navideños: Arboles adornados con luces multicolores, estrellas, pesebres, ángeles, pastores, reyes magos, y el risueño regordete San Nicolás copan la escena en la mayoría de ciudades del mundo occidental.

El 25 de diciembre el mundo occidental celebra la natividad de Jesús.

Respecto del 31 de diciembre, fecha en que se inicia un nuevo año, es una celebración un tanto motivacional; la humanidad se prepara para recibir un nuevo año, el cual espera que sea mejor que el anterior.

Por lo general mentalmente la humanidad espera que el nuevo año le depare un tiempo de prosperidad.

Lo real es que el venidero año, sea cual sea este, nunca depara nada bueno, ni malo. Simplemente es una oportunidad para realizar los sueños e ideales que nos proponemos hoy.

El año 2013, no nos traerá nada bueno, porque el tiempo es una magnitud física, y el año, una manera convencional de medir el tiempo que tarde la tierra en girar alrededor del Sol. El mismo argumento vale para lo malo.

Lo que realmente va a ocurrir es que durante el venidero año, sea el 2013, u otro cualquiera, tendremos 365 días, u oportunidades para realizar nuestros anhelos, cumplir nuestras metas.

Lo que necesitamos entender es que cada día tenemos la maravillosa oportunidad de trabajar en aquello que deseamos hacer realidad.

Hoy es un buen momento para proponerselo.

Como un presente, motivado a estos días festivos navideños, les presentamos un trabajo de nuestra querida Gloria Estefan, quien con una sabrosa música caribeña nos inspira a abrir las puertas al futuro; y cerrar las heridas del pasado.

Y desde ya…

Feliz Navidad, un productivo nuevo…!!!


Imágenes: Google

Video “Abriendo Puertas”: Youtube