EL DIVORCIO DESDE OTRA PERSPECTIVA

Avanzando en el análisis de las causas de la crisis en una nación desde la perspectiva de Malaquías, ahora se enfoca otra realidad que abona el lamentable estado del pueblo, el divorcio.

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En textos previos al que analizamos en este escrito, Malaquías determina que el estado de caos en la Nación es resultante de un sacerdocio ineficiente que desatiende su sagrada misión y deja al pueblo sin dirección espiritual; también destaca que otro factor de la crisis es el deterioro del matrimonio que afecta directamente a la familia, institución básica para el desarrollo integral del hombre. El hogar es la primera escuela donde se enseña valores, normas, en la que se transmite la cultura, las costumbres, los valores espirituales.

La crisis de la pareja afecta el normal desarrollo social.

Imagina una familia hebrea. En el Pentateuco se establece que aquella familia es responsable de transmitir generación tras generación el Pacto con Abraham, así como los valores y tradición que giran alrededor de aquel Pacto.

  • Anualmente debían celebrar la Pascua y en aquella celebración recordar que fueron esclavos y que Jehová les liberó de aquel yugo, Éxodo 12:24-28.
  • Consagrar al primogénito, Éxodo 13:1-2.
  • Cumplir los Diez Mandamientos, Éxodo 20:1-17.
  • En general cumplir los decretos y mandamientos Divinos, Deuteronomio 6:1-8.
  • Amar a Jehová de todo corazón, con el alma y con todas las fuerzas, Deuteronomio 6:5.

El deterioro de la familia, propiciado por la crisis de la pareja, impedía el cumplimiento de aquella tradición. Más aún si uno de los cónyuges practica devociones ajenas al Pacto, e introduce en la familia creencias repudiables como la idolatría, y la prostitución con fines religiosos.

Todo esto genera otra “carga” contra Israel, se analiza el problema del divorcio como una deslealtad al pacto.

13 Y esta otra vez haréis cubrir el altar de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor; así que no miraré más a la ofrenda, para aceptarla con gusto de vuestra mano. 14 Más diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto. 15 ¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud. Malaquías 2:13-15.

Resalta en este reproche el que se inunde con lágrimas el altar, lloran y se lamentan porque Dios no recibe sus ofrendas, y luego preguntan el por qué. Más ellos saben el motivo.

¿Cuál es el motivo?

Pues porque el Señor es testigo de que tú has faltado a la promesa que le hiciste a la mujer con quien te casaste cuando eras joven. ¡Era tu compañera, y tú le prometiste fidelidad! DHH.

Faltar a la promesa conyugal, el divorcio.

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Con este reclamo al pueblo por la deslealtad con la “mujer de tu juventud”, “tu compañera, y la mujer de tu pacto.”, también alude a la infidelidad de Israel al romper el Pacto con Dios en Sinaí para unirse a otros dioses a quienes idolatran.

Ahora bien, el problema no era que el hombre después de muchos años de matrimonio decidiera separarse de su mujer y buscar otra; lo repudiable es que se buscaba una mujer ajena al pueblo de Dios, persona que seguramente rendía culto a dioses paganos. Esa realidad la describen Esdras y Nehemías en sus libros. Recordemos que Malaquías profetiza durante el período en que actuaron aquellos dos grandes hombres de Dios.

Pues bien, el acto de romper el pacto es grave. ¿Qué hubiese ocurrido si Dios acepta la ruptura del Pacto? Hipotéticamente no se hubiese cumplido, a través de Israel, la promesa de un Mesías Salvador. Motivo por el cual Dios ha sido tan paciente con Israel, para cumplir su Plan de restaurar al hombre y a la totalidad de la creación, que se condensa en Juan 3:16. Con lo cual se cumple Génesis 22:18.

Seguidamente se exalta el valor del matrimonio, y la naturaleza del mismo. Nuevamente se usa el recurso de preguntas:

¿Acaso no es un mismo Dios el que ha hecho el cuerpo y el espíritu? ¿Y qué requiere ese Dios sino descendientes que le sean consagrados? 2:15. DHH.

La respuesta a esta interrogante es un “si”, pero la mente que tan fluida lleva pensar en la unión de la primera pareja, y se remonta hasta el libro del Génesis que relata su origen y explica su naturaleza. Génesis 1:26-27 afirma:

27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Dios crea al hombre a su imagen, con sexo diferenciado, y les une a fin de reproducirse, poblar el planeta, y ejercer dominio sobre la creación.

De este texto deriva la afirmación “Por tanto, lo que Dios juntó,  no lo separe el hombre.”, Marcos 10:9.

Este texto de génesis echa a tierra los argumentos para validar los matrimonios entre homosexuales. La reproducción de la especie es objetivo primordial de la relación de pareja, expresado en “llenad la tierra”, al mismo nivel de “señorear” al resto de la creación.

Un país poblado solamente por hombres homosexuales unidos en parejas, la reproducción de la especie es “cero”, tal imaginario país existiría hasta que perviva el último habitante. No se está menospreciando, rechazando, cuestionando, ni abominando la homosexualidad, que es otro tema. Estamos simplemente mencionando una realidad alrededor del matrimonio entre homosexuales, sin emitir juicios de valor.

De este texto inferimos que el hombre posee doble naturaleza, una física, y otra no física; la no física son el espíritu y las facultades intelectuales.

La unión física de la pareja permite la reproducción de la especie humana; y la no física determina la estabilidad y permanencia de la pareja, es el nexo que les mantiene unidos.

Medita. ¿Qué factores permiten la estabilidad de la pareja? El amor, la voluntad, el respeto, la sabiduría, poner en práctica las enseñanzas de la Palabra de Dios.

¿Qué enseña la Biblia sobre la relación de pareja? Lee Efesios 5:21-33, 1 Corintios 13, Mateo 22:37-40.

En Malaquías Dios repudia el divorcio.

16 Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales. 2:16

Algo muy claro en la Biblia es que Dios exalta el valor del matrimonio. Se dedica un libro completo a destacar la delicia del amor de la pareja, el Cantar de los Cantares.

La relación de Jehová con la Nación de Israel se compara a un matrimonio. Dicha relación se inicia con el Pacto en Sinaí. El esquema de un contrato de matrimonio se lee en Deuteronomio 5:1-3, donde se declara que Dios entra en alianza con su pueblo en el monte Sinaí.

Los profetas de Israel vieron esta relación como un contrato de matrimonio Isaías 54:5; Ezequiel 18:8. En Deuteronomio 6:10-15, Dios anuncia sus celos en su esposa, la Nación de Israel:

Para Dios el matrimonio es estable, consistente y duradero. Sin embargo en la Sagrada escritura se concede cierta flexibilidad a este concepto, y se permite la ruptura del vínculo en casos muy concretos.

Veamos la perspectiva de Jesucristo descrita en Marcos 10:1-10:

1 Levantándose de allí, vino a la región de Judea y al otro lado del Jordán; y volvió el pueblo a juntarse a él, y de nuevo les enseñaba como solía. 2 Y se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar a su mujer. 3 El, respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés? 4 Ellos dijeron: Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla. 5 Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento; 6 pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios. 7 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, 8 y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. 9 Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. 10 En casa volvieron los discípulos a preguntarle de lo mismo, 11 y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella; 12 y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.

Como puedes observar Jesús al responder sobre la problemática del divorcio, enfatiza el valor del matrimonio, destaca el factor que determina la persistencia del vínculo conyugal, y previene la separación.

¿Es permitido el divorcio? Esta es una pregunta cerrada que acepta una de dos alternativas, y no permite explicaciones adicionales. Entonces no es una pregunta asertiva para comprender o aprender. Observa que Jesús evita afirmar o negar, en lugar de ello les remite a lo que dice la ley, que bien conocen ellos: Deuteronomio 24:1-4

En el texto Moisés concede a los hombres emitir una carta de divorcio si encontraban algo indecente en sus esposas. No se especifica lo que era indecente, podían ser faltas graves, y hasta asuntos superfluos como que la esposa quemara la comida. No era por causa de adulterio, ya que en el Pentateuco el adulterio no era causal de divorcio, sino de muerte, los adúlteros eran  apedreados hasta la muerte, Levíticos 20:10.

Así que lo indecente eran otros tipos de faltas que no incluían el adulterio.

¿Cuáles son las causas que permiten el divorcio?

Los estudiosos de la Biblia han encontrado diversas causas por las que se permite el divorcio, destacando el adulterio como una de las principales, sin embargo un minucioso estudio del Sagrado Libro permite determinar que la única causa para separarse de la pareja es la pérdida del amor; porque el amor es el vínculo que mantiene estable las relaciones, lee Mateo 22:34-40, y 1 Corintios 13.

La Biblia, tanto como la vida práctica así lo confirman. Cuando se ama se respeta, tolera, acepta, quiere, perdona incondicional y constantemente.

El amor:

Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo  espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser…. 1 Corintios 13:7-8.

Cuando se ama de veras se perdona hasta la falta más grave, dolorosa, y cruel como lo es el adulterio. En el libro de Oseas se revela esta verdad, experimentada por el profeta, quien de ese modo ejemplifica el amor de Dios por un pueblo infiel, adultero, como Israel.

Pero recuerda que en la Biblia se mencionan dos tipos de amor.

Uno es el amor, emoción, del cual hemos sido dotados para facilitar las relaciones interpersonales. En el Nuevo Testamento se describe con palabras griegas como fileo, amor filial, entre amigos, entre padres e hijos; también la expresión ágape, amor incondicional, sacrificial, el de la madre por su hijo, el de los héroes libertadores por su patria.

Para comprender esta verdad veamos una escena familiar, descrita por Juan: Es cuando Jesús conversa con pedro y le pregunta si le ama, en Juan 21:15-19, la conversación fluye así:

Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo.

En griego, Jesús pregunta a pedro: ἀγαπᾷς με, agapas me: ¿Me amas?

Pedro responde: οἶδας ὅτι φιλῶ σε, oídas hoti philo se. Sabes que te quiero.

Dos veces más Jesús repite la pregunta, y Pedro responde con las mismas palabras.

Pedro no dijo “te amo” usando agape, sino “te quiero”, usando philo. Esta vez Pedro no actuó con la vehemencia de años anteriores, más bien humildemente reconoce que no puede equiparar su amor con el de su maestro, mostrado en la cruz, por lo que mirando a los ojos de su Señor, declara: tú lo sabes, tú sabes que te amo pero no me atrevo a equipararme contigo.

Jesús mira a Pedro, proyecta su mirada hacia el futuro y visualiza  que este hombre parado ante sí, un día demostraría aquella clase amor, muriendo en forma más cruel que la suya. Dice la tradición que Pedro pidió ser sacrificado en forma invertida, con los pies hacia el cielo, puesto que no era digno de morir como su Señor.

Esta es la clase de amor que une a las parejas. No es amor “emoción”, sino amor “virtud”. Amor como un atributo de Dios, 1 Juan 4:8, el cual es transferido al hombre como una virtud, fruto del Espíritu Santo, Gálatas 5:22-23.

La clave de la pervivencia de la pareja es propiciar el desarrollo del amor, convertir la emoción en una virtud, producto del desarrollo espiritual.

Veámoslo así:

La pareja se inicia bajo el influjo de fileo, como admiración que conduce a la amistad, y a la atracción que ejerce el sexo opuesto, seguidamente avanzan hacia el agape, mediante el cual se renuncia a las tendencias egocéntricas, concentrando la relación en aquella persona elegida, aceptándole incondicionalmente; luego se transforma aquel amor emoción en amor virtud fruto del Espíritu, como describe Gálatas 5:22-23.

En todo este proceso que tarda años en consolidarse, fileo y agape, le dan calidez, encanto, ternura, inspiración a la pareja, para el disfrute pleno el uno del otro en todos los aspectos de la naturaleza humana.

El nexo que impide la disolución de la pareja es el amor, es lo que enseña la Palabra a su pueblo.

¿Se comete pecado al divorciarse? Recuerdas las preguntas a este respecto, cuando hablamos del matrimonio mixto.

La expresión correcta para referirse a esta realidad es “desobediencia”, se desobedece al divorciarse; como cualquier otro acto de desobediencia humana, como dividir a una Iglesia, el cuerpo de Cristo, por ejemplo; no se execra al pastor que lo ha hecho, se perdona y restaura, lo aconsejable no es enjuiciar, castigar, execrar; lo que hay que hacer es dar el tratamiento usual en la Biblia:

Ni yo te condeno; vete, y no lo hagas más. Juan 8:11.

Medita. ¿Por qué Dios repudia el divorcio? Porque Dios quiere preservar la institución del matrimonio, como una forma de fortalecer a la familia, la unión estable de la pareja que es su núcleo.

De igual modo evitar que se devalúe, se pervierta.

¿Cómo se pervierte y devalúa el matrimonio? A través de las uniones entre parejas del mismo sexo, que contraviene la natural forma de reproducir la especie humana.

Por lo tanto se demanda propiciar el crecimiento y desarrollo espiritual cómo método para prevenir el divorcio, y preservar la naturaleza de la unión.

Para meditar:

¿Cómo influye en la pareja el desarrollo y fortalecimiento espiritual para prevenir el divorcio? ¿Cómo influye el desarrollo intelectual y el emocional en el fortalecimiento de la unión conyugal? ¿En qué medida los valores morales permiten mantener la relación de pareja? ¿Cómo prevenir el divorcio?

En próximo escrito abordaremos el problema del adulterio. Te animo a revisar tus conceptos sobre el mismo.

Fuente:

Biblia, Versión RVR60: tomada de www.biblegateway.org

Biblia, Versión interlineal: http://bibliaparalela.com/interlinear/john/21-15.htm

Imágenes: Google

Ofrendas Dignas: Estudio sobre Malaquías

 

 

 

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ANAVERO, QUE PASEN PRONTO LOS DÍAS PARA VOLVERNOS A ENCONTRAR

Con una sonrisa tierna que iluminaba su infantil carita, ojos radiantes desbordando alegría se despidió Anavero, un cálido abrazo y el ritual “Bendición tío” fueron su palabras en aquel emotivo momento. Dio la espalda se aferró a la mano de su madre y muy contenta con la dulce esperanza del reencuentro con el padre en un lejano destino, más allá de las fronteras patrias inició la marcha.

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Al verla alejarse encontradas emociones fluyeron dentro de mí porque Anavero al partir se lleva un pedazo de mi alma, una porción inmensa de una gran familia, un trozo de Venezuela.

Es que Ana Verónica, Anavero, o “#MiAnaVeroBella” se ausenta de la Patria ya que sus padres decidieron buscar otros horizontes porque el suyo en el suelo que les vio nacer, se ha ido estrechando inexorablemente al punto de no encontrar otra salida sino aquella dolorosa de emigrar.

Y ella no es la única en vivir tal desafiante experiencia, son miles de venezolanos que diariamente asumen aquella determinación, conformando una diáspora que va a nutrir a los países que les dan abrigo.

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En mi niñez vi una circunstancia inversa, eran miles de extranjeros que arribaban a este gran País en busca de lograr aquellos sueños conculcados en sus terruños de origen. Como hoy, desde hace varios años, he tenido la conmovedora experiencia de ver como amigos de toda la vida, personas con las que he compartido por muchos años en la comunidad de fe a la pertenezco, incluso de mi propia familia han decidido partir llevándose con ellos un trozo de nuestros corazones, como también un pedazo de Venezuela.

Los motivos para emigrar son múltiples y bien conocidos por todos, lo doloroso es que ocurra y ponga en el fiel de la balanza una decisión trascendental: permanecer en su Patria o partir a otros rumbos. A pesar del inmenso reto que significa partir, muchos lo asumen como una determinación de sobrevivencia.

A quienes quedamos viendo impotentes como se nos alejan los nuestros y sin nada que argumentar para que se queden, no nos queda otro recurso que mitigar las lágrimas con un “Dios te bendiga”, allá te irá mejor, que fue lo único que pude hacer al ver como con paso veloz y juguetón se me iba Anavero.

Apenas tiene unos cuatro años, y su padres están lejos de los cuarenta, allá donde va se hará una gran mujer, logrará los sueños que aún no ha gestado, pero que sus padres prevén, y hasta tal vez mezcle su sangre venezolana con la del País que le cobija, y contribuirá a su progreso, como muchos que vinieron a nuestro suelo y mezclaron su sangre con la nuestra.

La experiencia por los muchos años vividos, y la fe que nuestros padres nos inculcaron y un día abrazamos fervorosamente nos permite parafrasear las palabras del Apóstol Pablo: “Todo es para bien”, sabemos que así es con “los que a Dios aman”.

Hay mucho dolor en Venezuela porque alguien de su entorno familiar ha partido, dolor que se puede vislumbra en las conmovedora palabras de esta atribulada tía:

No estoy preparada psicológicamente ni emocionalmente para separarme de ti… #MiAnaVeroBella… Estos días no han sido fáciles, TE AMO con mi vida y duele mucho. Pido a Dios las cuide, proteja y provea todo lo necesario en esta nueva etapa. Que puedas asimilarla sin ningún problema y que puedas adaptarte fácilmente. Dios te pido pasen volando los días para volvernos a encontrar… Las amoooo #MiAnaVeroBella @veronica_rojas14.

Esta circunstancia debe tener algún provecho. Necesitamos ver la vida afinando nuestra perspectiva; superar ese dolor que nos embarga, transformando aquella emoción en fe y esperanza, virtudes que sin lugar a dudas mitigarán la pena, trayéndonos gozo y paz.

Estamos convencidos que esta hora amarga  pasará, todo tiene su tiempo y en el reloj Divino está macada la fecha, la hora exacta del inicio de una nueva realidad.

Anavero ya se reunió con su padre, allá lejos de nuestras fronteras hay gozo por el reencuentro. Ahora feliz junto a sus amorosos padres proseguirá su recorrido, quienes acá permanecemos gemimos como aquella conmovida tía “que pasen volando los días para volvernos a encontrar…”

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Como dijimos anteriormente, en todo esto hay una enseñanza que si somos sabios va a enriquecernos, cada uno sacará sus propias conclusiones, obtendrá su aprendizaje. Ahora de algo estamos seguros, y es que la distancia, ni las circunstancias, nada nos separará de Anavero porque hay lazos indestructibles que siempre nos mantendrán atados.

Confiadamente exclamamos:

1  Alzaré mis ojos a los montes: ¿De dónde vendrá mi socorro?

2 Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.

3 No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda.

4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.

5 Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha.

6 El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.

7 Jehová te guardará de todo mal; El guardará tu alma.

8 Jehová guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre.

Una vez oí esta plegaria en labios de un abuelo sabio y piadoso, aquel día cuando junto a Abigail tuve que partir del hogar en mi terruño

Dios te bendiga Anavero, hasta pronto…

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Tomadas de redes familiares.

COMO BATALLAR CON UN COMPORTAMIENTO INDESEADO

Vamos a considerar un tema siempre actual: El cambio de pensamiento como estrategia para modificar  un comportamiento indeseado.

Existe en los seres humanos ciertos comportamientos indeseados que generan múltiples estados de insatisfacción, generadores de sentimientos de culpa, que mantienen al individuo en un estado de desequilibrio emocional, con efectos en el ámbito físico y en el espiritual.

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A tales comportamientos indeseados les vamos a denominar defectos de carácter, que en el ámbito coloquial religioso se denomina pecado. La lista de aquellos es interminable, sin embargo los que padecen las personas son pocos, el asunto es que ocasionan un incómodo estado de desagrado el cual roba la energía y la maravillosa tranquilidad, que se traducen en infelicidad.

Entonces en este escrito vamos a tratar el asunto de los defectos del carácter como un aspecto clave para el logro de paz interna, tranquilidad, y mantener la alegría de vivir.

Partamos del siguiente planteamiento: ¿Cómo batallar con los defectos de carácter? O, ¿Cómo superarlos?

Algunos métodos usuales son: reprimirles, ignorarlos, evadirlos, o sustituirles por otro. Tales acciones no resuelven el problema, tal vez lo agrava.

Lo que pasa es que nos enfocamos en el defecto de carácter, es decir en el comportamiento indeseado, y trabajamos con la conducta. Pero trabajar con la conducta es enfocarse en el efecto. Como cuando queremos erradicar una fiebre bajando la temperatura con baños de agua fría o con antipiréticos, el efecto es temporal. Como sabes la fiebre se erradica, eliminando la causa que la genera, tal vez una infección. Y si es una infección el tratamiento es antipirético más el antibiótico específico.

Entonces los defectos de carácter se  tratan dominando la conducta, pero además hay que buscar la causa que la origina, tratarla, erradicarla, o neutralizarla.

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La Biblia contiene la estrategia efectiva para batallar con los defectos de carácter. Llegado a este punto no pienses que te voy a explicar una fórmula religiosa para combatir el pecado. El método bíblico que te voy a mostrar ha sido avalado por los más renombrados psicólogos y expertos en conducta humana. Lo comprobarás una vez lo hayas practicado.

Vamos pues a describir la estrategia en dos etapas. La primera la denominaremos “control del defecto de carácter”, y la otra “erradicar o neutralizar del defecto de carácter”.

Primera Etapa. Control del defecto de carácter. Leamos Gálatas 5:22-23. En esta cita se enumeran las virtudes del fruto del Espíritu, son nueve: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, mansedumbre, fe, y dominio propio.

Fija tu atención en la última virtud: dominio propio. Necesitas dominar la reacción indeseable, ejercer control sobre ella. Cambiar el esquema habitual, como la reacción indeseable te controla; necesitas comenzar a ejercer dominio sobre ella, ¿Cómo?

Visualiza un comportamiento indeseable, ese que con frecuencia aparece y te causa grandes insatisfacciones luego que lo has realizado. Siente las reacciones que en tu organismo genera aquel comportamiento: aceleración del ritmo cardíaco, y de la respiración; una energía interna fluye en tu torrente sanguíneo y te prepara para la acción; tu mente se nubla y actúas.

Una vez que has descargado aquella energía aparece el estado de insatisfacción, el “otra vez lo hice”, y te sientes culpable.

Veamos como dominar el comportamiento indeseable: Visualiza todo el proceso anterior y sitúate en el momento que sientes aquella energía interna que te prepara para la acción. Detente allí y desactiva la “energía que te prepara para la acción” mediante control de tu fisiología y de los pensamientos.

Visualicemos el mecanismo de la ira:

Te sucede algo, te dicen algo, o piensas en algo que te produce rabia. El pensamiento activa en tu cerebro reacciones físico químicas e impulsa en tu sistema endocrino la producción de hormonas que te preparan para la acción, una de ellas es la adrenalina, es el fuego que sientes que recorre tu cuerpo por el torrente sanguíneo. ¿Qué hacer? Controlar el impulso, ¿Cómo? Propiciando que la energía interna, la cantidad de hormonas en tu torrente sanguíneo disminuya.

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Te han dicho: cuando tengas ira, ante de reaccionar contra quien te la genera, cuanta hasta diez. Eso te parece ridículo, pero no lo es. Lo que estás haciendo es movilizar tu mente hacia otro objeto, y permite que la “energía interna” disminuya. Una vez controlado el flujo de la hormona que te activa, te será más sencillo pensar objetivamente y evitar el comportamiento indeseado. En los tratados sobre Inteligencia Emocional se denomina este proceso “auto conocimiento emocional”, que te permite el “auto control emocional”.

En resumen el procedimiento a seguir es:

Primero: Siente el comportamiento indeseado, la emoción que te genera, no la reprimas,

Segundo: Neutraliza la reacción fisiológica, descargando la energía que la activa. Cuenta hasta diez; o  piensa en el efecto nocivo de tu reacción; retírate temporalmente de la escena; recuerda una cita como: “la blanda respuesta quita la ira”. Ten a mano, o en mente, una acción que neutralice tu fisiología.

Tercero: instala en tu mente una estrategia de control, elige una de las enunciadas en el paso anterior, adopta la disciplina de “pensar asertivamente” antes de responder. Conviértelo en un hábito.

¿Cómo instalar en tu mente una estrategia de control?

Primer Paso: Identifica el estado emocional que deseas obtener: autocontrol, bondad, mansedumbre, confianza, tranquilidad. Piensa en positivo, por ejemplo: “quiero mantener la calma y controlar el enojo”. Si estás pensando “no quiero estar tenso”, afirmas aquello que quieres evitar. El cerebro no procesa el “no”, lo suprime. Debes seleccionar un sentimiento que desees obtener y hacerlo en un modo positivo.

Segundo Paso: Visualiza un momento de tu vida en el que te has sentido de la forma que deseas. Evoca los momentos en los que hayas experimentado el estado que necesitas, elije entre ellos el más poderoso.

Tercer Paso: Crea el estado. Sitúate en el momento de tu vida que has elegido como si estuviera ocurriendo ahora. Visualiza lo que pasa a tu alrededor, escucha los sonidos de fondo, y siente las mismas sensaciones que tuviste en aquel momento, como si lo vivieras ahora mismo.

Cuarto Paso: Ancla el estado, instálalo. Nota como el estado emocional llega a un clímax y luego decae. Repite este paso 3 veces; cada vez en que el estado de la emoción que desees llega al clímax, haz un chasquido con los dedos de una de tus manos, mientras pronuncias una palabra o frase que evoque dicha sensación. Al mismo tiempo visualiza una imagen que represente dicho estado. Por ejemplo, para evocar tranquilidad, puedes visualizar un atardecer en la playa o a alguna persona que represente para ti esa sensación. Todo anclaje debe ser personal, es importante que lo produzcas en tu mente y en tu cuerpo. Realiza este ejercicio un rato y luego piensa en algo totalmente diferente, cambiando tu postura física.

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Quinto Paso: Repite el paso 4 siete veces para consolidar el anclaje creado. Esta repetición es esencial.

Cada vez que sientas ira, antes de reaccionar “revive el estado emocional deseado” mediante el chasquido de los dedos y repetir la palabra que evoque la sensación.

Recuerda que no te va a ser sencillo al principio, insiste hasta que se convierta en un hábito. Este mismo procedimiento puedes aplicar a cualquier “defecto de carácter”, en lugar de “ira” coloca el aspecto que quieres dominar.

Felices resultados. Te cambiará la vida.

Hasta acá hemos “dominado” el defecto de carácter, no lo hemos erradicado o neutralizado, aparecerá con frecuencia.

Prosigamos con la segunda etapa.

Segunda Etapa: Erradicar, eliminar o anular el defecto de carácter. Esta etapa es más compleja pero posible; veamos cómo desarrollarla.

Echemos mano de nuevo a un texto bíblico, vamos a Romanos 12:2, la versión Dios Habla Hoy menciona una significativa frase:

Cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir.

El proceso de “cambio de manera de pensar” se denomina en la Biblia “arrepentimiento”; de nuevo aclaro que no vamos a recetar una formula religiosa para combatir el pecado. La estrategia que te recomendamos a continuación también ha sido avalada por eminencias en el campo del comportamiento humano, y la psicología la tiene como su objeto. Recuerda que etimológicamente “psicología” significa tratado, estudio de la mente.

Arrepentimiento es la traducción al castellano de la expresión griega “metanoia”, μετανοῖεν, metanoien,   palabra compuesta de “meta”, más allá, cambio, y “nous”, de la mente. Es decir arrepentimiento es cambio de mente, de la manera de pensar, un cambio de actitud; en griego simboliza un giro de ciento ochenta grados, cambio de dirección. 

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Los psicólogos definen este proceso, dependiendo de su enfoque, como “aprendizaje” ya que todo aprendizaje implica un cambio de conducta; también se le dice reprogramación, pues al cambiar el programa mental, cambia el estilo de vida; o se le dice cambio de argumento, ya que el argumento determina el curso de las acciones, de la historia personal.

En general tal cambio se denomina “cambio de actitud”.

Como hemos observado el énfasis es el cambio de pensamiento. No de cualquier pensamiento sino de aquel que activa la conducta específica.

Hagamos un análisis de conducta, revisemos una radiografía del comportamiento.

Visualiza cualquier conducta. Tiene los siguientes componentes:

Como aprecias en ese esquema, laconducta es simplemente resultado de factores internos, en los que el pensamiento juega un papel primordial. Pero los pensamientos tienen una base que los dirige, los principios. Sigue profundizando y encuentras que la conducta tiene su base más profunda en tus creencias. Las creencias definen tu comportamiento y personalidad en general.

Los tres primeros niveles conforman lo que denominamos “actitudes”, y las actitudes son maneras aprendidas, organizadas y sistemáticas de pensar, sentir y reaccionar.

Los tres siguientes conforman el “yo soy”, del ser; la esencia de cada individuo que determina la personalidad y el comportamiento.

Ya puedes anticipar como los cambios de actitudes modifican la conducta.

 Revisemos conceptos:

Conducta es el conjunto de respuestas ante los diversos estímulos internos y externos. Esta puede ser consciente o inconsciente, voluntario o involuntario,  según las circunstancias que la afecten.

Las emociones son respuestas de nuestro organismo ante los estímulos internos y externos, representan modos de adaptación ante el ambiente. Los sentimientos son las reacciones fisiológicas estimuladas por las emociones, como por ejemplo la risa, el llanto, el rubor, la palidez, la alteración del ritmo cardíaco y de la respiración.

El pensamiento es la actividad y creación de la mente; es todo aquello que es traído a existencia mediante la actividad del intelecto.

Los principios éticos son declaraciones propias del ser humano que orientan sus facultades espirituales, racionales; emocionales, y la voluntad. Son proposiciones que determinan la voluntad de cumplir las reglas.

Los valores son convicciones profundas de los seres humanos que determinan su manera de ser y orientan su conducta y sus decisiones.

Una creencia es el estado de la mente en el que un individuo supone verdadero el conocimiento o la experiencia que tiene acerca de un suceso o cosa.

Como has notado, la conducta es una manifestación de un sistema complejo que se denomina cosmovisión, perspectiva de vida, paradigma, o sistema de creencias. Con esta información trabajemos el cambio de un comportamiento indeseado.

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Primero: reconoce que tienes ese comportamiento indeseado, observa que no le denomino pecado. El pecado es una categoría de carácter religioso. Y en la Biblia tiene otro tratamiento, que si deseas más tarde lo trabajamos.

Segundo: cuando aparezca el comportamiento indeseado no lo reprimas ni lo evites; siéntelo, no te avergüences, ni te juzgues, ni te culpes.

Tercero: Ejerce control sobre la emoción que genera el comportamiento indeseado, tal como aprendimos en la primera etapa, antes descrita.

Cuarto: Activa tu voluntad, esa facultad tuya para decidir y ordenar la conducta. Cultiva la voluntad de decidir por acciones virtuosas, nobles.

Quinto: Revisa tus principios, valora si estas consciente de cuáles son, su importancia, y la necesidad de practicarlos. Recuerda que los principios son normas, reglas que has aprendido y aceptado voluntariamente cumplir. Los principios se ejercitan hasta que conviertan en pautas de comportamiento y se constituyan en un hábito.

Sexto: Cultiva los valores, especialmente aquellos asociados a la conducta que quieres cambiar. Recuerda que los valores no se pierden, se ignoran, se desconocen o no se practican. Piensa en tu escala de valores y operacionalizalos, es decir propón formas de como practicarlos.

Séptimo: Profundiza en tus creencias. El conocimiento superficial o referencial de lo que crees posibilita “falsas creencias” que distorsionan tu esquema de valores. Si eres cristiano necesitas fortalecer el conocimiento de la Palabra de Dios que es tu norma de fe y conducta.

Este proceso se fundamenta en un fortalecimiento, o cambio de las creencias lo cual va a influir en un cambio de actitudes, y a su vez en un cambio de comportamiento.

Como notas, erradicar o neutralizar una conducta indeseada no es sencillo, pero posible de logar con ganas de hacerlo y disciplina.

Volvamos al ejemplo de la ira. ¿Cómo neutralizarla, o disiparla?

Primero: Domínala mediante los tres primeros pasos de la Primera Etapa, ya descrita.

Segundo: Ejercita tu voluntad de decidir dominar la ira, y neutralizarle. Cada vez que te enojes decide dominar el enojo.

Tercero: Practica los principios asociados a la ira. Autocontrol, cumplir las normas de convivencia: respeto  no agredir; ejercitar la mansedumbre, la humildad, la bondad, benignidad, la resolución pacífica de conflictos. En el libro de Proverbios encontrarás una excelente recopilación de principios para una vida feliz.

Cuarto: Revisa y fortalece tus valores, ejercítalos. Adopta como estilo de vida la tolerancia, la honestidad, la justicia, la dignidad, la equidad. Si eres cristiano adopta conscientemente los Valores del Reino contenidos en el Sermón del Monte, Mateo 5:1-7:27. 

Quinto: Profundiza en tus creencias. Si eres cristiano lee, medita, estudia y practica las enseñanzas contenidas en la Biblia, la Palabra de Dios.

Finalmente observemos como influyen las creencias en el comportamiento. Vamos a leer Mateo 22:36-40:

Una persona preguntó a Jesús:

36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

¿Cómo influyen las creencias en la conducta? Veamos.

Si una persona cree que la Biblia es la Palabra de Dios, la Revelación de Dios a los hombres, entonces sabe que su estilo de vida se organiza de conformidad a las enseñanzas en ella contenidas.

Entonces la Biblia propone los valores, las convicciones profundas que guían la vida. Uno de esos valores, el principal, es el amor. Cuando se ama se cumple la ley, ´Cómo? Veamos.

Tener amor es:

Saber soportar; es ser bondadoso; es no tener envidia, ni ser presumido, ni orgulloso, ni grosero, ni egoísta; es no enojarse ni guardar rencor; es no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad. Tener amor es sufrirlo todo, creerlo todo, esperarlo todo, soportarlo todo. 1 Corintios 13:4-7. DHH.

Ese valor básico, el amor, va a determinar los principios. ¿Cuáles?

Además de los enunciados anteriormente, estos que siguen:

12 »Honra a tu padre y a tu madre, para que vivas una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios. 13 »No mates. 14 »No cometas adulterio. 15 »No robes. 16 »No digas mentiras en perjuicio de tu prójimo. 17 »No codicies la casa de tu prójimo: no codicies su mujer, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que le pertenezca.» Éxodo 20:12-17. DHH.

Los principios que has adoptado como estilo de vida van a determinar y guiar tu manera de pensar.

Piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza. Filipenses 4:8.

Y como sabes, pensamientos nobles,  bondadosos, apacibles van a propiciar emociones controladas por aquellas virtudes.

Y una emoción controlada por tus virtudes no hace daño, a ti, ni a quienes te generan esas reacciones. Te va a seguir enojando las injusticias, las agresiones, las ofensas, pero tu reacción será constructiva, moderada, dirigida a propiciar cambios en el otro; o evitar confrontaciones peligrosas.

De ahí dos grandes consejos de la Escritura:

Si se enojan, no pequen; que el enojo no les dure todo el día. Efesios 4:26. DHH

La respuesta amable calma el enojo; la respuesta violenta lo excita más. Proverbios 15:1. DHH

Comenzamos este escrito afirmando que el cambio de pensamiento es una estrategia para cambiar un comportamiento indeseado, que también puedes denominar defecto de carácter; y te hemos propuestos dos estrategias basadas en la Palabra:

Primera: Autocontrol de las emociones, según Gálatas 5:22-23. Es decir dominio propio.

Segunda: Erradicar o neutralizar las reacciones negativas mediante un cambio en la manera de penar, según Romanos 12:2 DHH: “Cambia tu manera de pensar y cambiará tu manera de vivir.”

Ahora es el momento de tomar una determinación que va a cambiar tu vida para siempre: Decide cambiar tu manera de pensar.

Importante: Hay “defectos de carácter”, o comportamientos indeseables cuyo origen está relacionado con traumas o experiencias negativas vividas en la niñez; o falsas creencias aprendidas; que están contenidas en el inconsciente. Por ejemplo la mitomanía, cleptomanía, las  adiciones al sexo o a la pornografía; entre otras más sutiles que tú sabes. En tal caso es necesario acudir a consulta con un psicólogo o psiquiatra para el debido tratamiento. No temas, la salud mental es un derecho y un deber.

También tienes el recurso de la “sanidad Divina”, que es un aspecto de la realidad espiritual, en tal caso la Biblia te ofrece la pauta, acude a tu consejero espiritual, un sacerdote o un pastor. Ellos te pueden orientar al respecto.

Si necesitas más orientaciones sobre lo aquí expuesto, escríbeme.

Ila0511@yahoo.com

Fuente:

  • Biblia: Versión DHH, tomada de www.biblegateway.org,
  • Conceptos: Wikipedia,
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google.

LA DINÁMICA DEL AMOR

Alguna vez has escuchado que alguien diga: “A mí nadie me quiere…”

Espero que tú jamás te hayas expresado así, por dos motivos.

El primero porque es una generalización que no es real. Ningún ser humano puede expresar tal afirmación, puesto que alguien, alguna persona de su entorno ha de sentir afecto por él.

En segundo lugar, si así fuese un hipotético caso, estamos afirmando una triste realidad; y es la de que “somos incapaces de inspirar una manifestación de amor”; de “motivar amor”.

Damos por hecho el que todo ser humano posee la emoción “amor”, y muchos poseen la “virtud de amar”; de manera que si una persona no se siente amada, está proyectando su realidad, tal vez su incapacidad de amar, de inspirar amor; ha erigido una muralla de protección en derredor de sí.

La psicología, tanto como la agricultura, la filosofía popular y la Biblia, nos dan una interesante interpretación al fenómeno del desamor.

La psicología afirma: “…un estímulo genera una respuesta…”

La agricultura, establece: “…siembra y cosecha…”

La filosofía popular expresa: “Quien siembra vientos recoge tempestades.”, en concordancia con Oseas 8:7: “Porque sembraron vientos, y torbellinos segarán…”

Es decir, muchas de las reacciones de las personas que nos rodean son estimuladas por nosotros mismos.

Si una persona no se siente amada, respetada, tomada en cuenta, valorada, por los demás; tal vez sea éste el momento de comenzar a expresar: “amor”, “respeto”, “consideración”, hacia las personas que le rodean.

¿Sabes el significado de la expresión amable?

Amable es el adjetivo formado del verbo “amar”, y el sufijo –able. Con el significado de “a quien se puede amar”, o “a quien provoca amar”.

Has observado una carita sonriente, mirada inocente, y apariencia angelical; te inspira emociones placenteras, hasta deseos de protegerle. Lo que pasa es que la niña, sin proponérselo, estimuló en ti todas esas reacciones emocionales, activó todos los nobles sentimientos que posees.

ANTONELLA

Ya tienes una idea de lo que queremos que visualices: la conducta de los demás hacia nosotros, es resultante del estímulo que nosotros mismos emitimos hacia ellos.

Haz una prueba sencilla. La próxima vez que entres a un sitio donde haya personas, un ascensor por ejemplo, hazlo sin decir palabras; en otra oportunidad hazlo sonriendo y saluda; en otra ocasión, saluda convencionalmente.

Por cierto, aun cuando no has hecho la prueba, ya tienes en tu mente la reacción de los demás, quienes reciben el estímulo de tu saludo. Sabes que por regla general, la gente va a responder de la misma forma como tú les estimulas.

¿Quieres recibir muchas muestras de afectos, abrazos, elogios, admiración…? Inspíralas tú, estimúlalas; da el primer paso, regala afecto, abrazos, elogios, admiración. Vas a cosechar lo que siembras, y de paso le vas a alegrar el día a alguien que seguramente tú amas, y está esperando esa manifestación divina…. Amor.
Haz la prueba… Siembra amor… estimula amor… expresa amor…
Luego me cuentas, o mejor… Vive la experiencia…

Imágenes: Google.

DIA ESCOLAR DE LA NO VIOLENCIA Y LA PAZ

El 30 de enero se celebra el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, reconocido por la UNESCO en 1993. La fecha fue elegida, para conmemora la muerte de Gandhi.

Ese día, se recuerda la necesidad de la educación para la tolerancia, la solidaridad, el respeto a los Derechos Humanos, la no violencia y la paz.

El lema  es: ‘amor universal, no-violencia y paz. El amor universal es mejor que el egoísmo, la no-violencia es mejor que la violencia y la paz es mejor que la guerra’.

Esta fecha es oportuna para recordar y comprometernos con el Manifiesto 2000,  para una cultura de paz y no violencia, el mismo fue formulado por los Premios Nobel de la Paz para que el individuo asuma su responsabilidad: no es un llamado, ni petición elevada a instancias superiores.

ES UN LLAMADO A LA RESPONSABILIDAD DE CADA SER HUMANO de convertir en realidad los valores, las actitudes, los comportamientos que fomentan la cultura de paz. Porque cada uno puede actuar en el marco de su familia, su comunidad, su ciudad, su estado, y su país,  practicando y fomentando la no violencia, la tolerancia, el diálogo, la reconciliación, la justicia y la solidaridad día a día.

En Paris, el 4 de marzo de 1999 el Manifiesto 2000 se hizo público y se propuso a la firma de la ciudadanía a través del mundo. El objetivo es que se reunieran cien millones de firmas al amanecer del tercer milenio cuando tendría lugar la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre del año 2000.

Como el Manifiesto tiene vigencia permanente, aquí lo reproducimos para que usted se adhiera al mismo, y lo firme, como señal de que compromiso de cultivar la paz y la no violencia; a la resolución pacífica de los conflictos.

Manifiesto 2000 para una cultura de paz y no violencia

Porque el año 2000 debe ser un nuevo comienzo para todos nosotros. Juntos podemos transformar la cultura de guerra y de violencia en una cultura de paz y de no violencia.

Porque esta evolución exige la participación de cada uno de nosotros y ofrece a los jóvenes y a las generaciones futuras valores que les ayuden a forjar un mundo más justo, más solidario, más libre, digno y armonioso, y con mejor prosperidad para todos

Porque la cultura de paz hace posible el desarrollo duradero, la protección del medio ambiente y la satisfacción personal de cada ser humano.

Porque soy consciente de mi parte de responsabilidad ante el futuro de la humanidad, especialmente para los niños de hoy y de mañana.

Me comprometo en mi vida cotidiana, en mi familia, mi trabajo, mi comunidad, mi país y mi región a:

Respetar la vida y la dignidad de cada persona, sin discriminación ni prejuicios;

Practicar la no violencia activa, rechazando la violencia en todas sus formas: física, sexual, sicológica, económica y social, en particular hacia los más débiles y vulnerables, como los niños y los adolescentes;

Compartir mi tiempo y mis recursos materiales, cultivando la generosidad a fin de terminar con la exclusión, la injusticia y la opresión política y económica;

Defender la libertad de expresión y la diversidad cultural, privilegiando siempre la escucha y el diálogo, sin ceder al fanatismo, ni a la maledicencia y el rechazo del prójimo;

Promover un consumo responsable y un modo de desarrollo que tenga en cuenta la importancia de todas las formas de vida y el equilibrio de los recursos naturales del planeta;

Contribuir al desarrollo de mi comunidad, propiciando la plena participación de las mujeres y el respeto de los principios democráticos, con el fin de crear juntos nuevas formas de solidaridad.

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